Vaal3
Usuario (Argentina)
1- Kevin Mitnick. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos lo etiquetó como “el criminal informático más buscado de la historia” de ese país. Desde los '80, cobró fama por penetrar sistemas ultraprotegidos, como los de Nokia y Motorola, robar secretos corporativos y hasta hackear a otros hackers. Mitnick fue encarcelado en 1995, inspiró libros y películas, y hoy encabeza una empresa de seguridad informática. 2- Kevin Poulsen. Uno de sus golpes más famosos fue alterar las líneas telefónicas de Los Angeles, California, para hacer el llamado ganador de un Porsche en un concurso organizado por una radio. Fue preso tras atacar una base de datos del FBI. Hoy es editor de la revista Wired y en 2006 ayudó a identificar a 744 abusadores de niños vía MySpace. 3- Adrian Lamo, conocido como el “hacker vagabundo” por hacer todos sus ataques desde cibercafés. Logró penetrar redes como la de Microsoft y la de The New York Times, hasta se anotó en su base de datos de expertos. Hoy es periodista. 4- Steve Wozniak. Su carrera de hacker la hizo en los '70, cuando engañaba los sistemas telefónicos para hacer llamadas gratis: se dice que hasta llamó al Papa. Luego dejó el oficio para fundar Apple junto a su amigo Steve Jobs. 5- Loyd Blankenship. Más allá de sus ataques, es famoso por escribir en prisión (1986) un manifiesto en el que dice que el único crimen de un hacker es su curiosidad. Sus ideas inspiraron la cinta Hackers, donde actuó Angelina Jolie. 6- Michael Calce. En 2000 saboteó simultáneamente eBay, Amazon y Yahoo durante el Día de San Valentín. Tenía apenas 15 años y fue arrestado sólo porque fue sorprendido vanagloriándose de su hazaña en algunos chats. 7- Robert Tappan Morris. En 1988 liberó un virus tipo gusano que infectó a seis mil aparatos Unix y causó pérdidas millonarias. Morris fue el primer condenado por la ley de fraude computacional de los EEUU y un disco duro que contiene el código de su virus se exhibe en el Museo de la Ciencia de Boston. 8- El grupo Masters of Deception (MoD) . ¿Sus méritos? En los '80 se dieron un festín atacando los sistemas telefónicos norteamericanos. Su mayor golpe fue entrar al sistema de la compañía ATyT. Fueron procesados en 1992 y varios terminaron presos. 9- David L. Smith. Fue a prisión por crear el virus Melissa, el primero en transmitirse exitosamente por correo electrónico y que provocó 80 millones de dólares en pérdidas en 1999. 10- Sven Jaschan. Fue el cerebro de los gusanos Netsky y Sasser, causantes del 70% de los problemas que vivió internet en 2004. Ahora trabaja en una compañía de seguridad informática
Enterró a su marido con su celular para poder llamarlo por teléfono Cada vez más gente se entierra con su celular, cosa de que en caso de volver de la muerte pueda llamarnos por teléfono y decirnos “Venime a buscar” xD. Habrá que ver si tres metros bajo tierra tienen señal, aunque por supuesto eso no es lo que importa sino el hecho de por lo menos tener la posibilidad de que lo saquen en caso de que resucite. John Jacobs, víctima de un cáncer pancreático hace tres años, fue enterrado con su celular Motorola T270. Lo curioso es que su esposa sigue pagando hasta hoy un abono de U$S 55 mensuales para mantener su línea y buzón de voz funcionando. De hecho, el número de teléfono fue grabado en su lápida debajo de las palabras “Descanse en paz”. Su esposa Marian Seltzer declaró que “Algunas personas le hablan a Dios, yo hablo con mi difunto esposo”. Hasta hoy ella y sus hijos suelen dejar mensajes a Papá cuando tienen ganas de hablarle, aunque probablemente sería mejor ahorrar esos U$S 55 por mes y pretender que lo llaman por teléfono en lugar de gastarlos. Al fin y al cabo en algún lugar del mundo alguien se está muriendo de hambre.
La Eutanasia El término eutanasia deriva del griego: "eu" (bien) y "thanatos" (muerte). Es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en el personal médico o en individuos cercanos al enfermo, y que ocasiona la muerte inmediata de éste con el fin de evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de su vida. Cabe destacar dos datos relevantes: para que la eutanasia sea considerada como tal, el enfermo ha de padecer, necesariamente, una enfermedad terminal o incurable, y en segundo lugar, el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo. Actualmente, se distingue del término 'muerte digna', que consiste en el otorgamiento de medidas médicas paliativas (que disminuyen el sufrimiento o lo hacen tolerable), de apoyo emocional y espiritual a los enfermos terminales. En el medio hispanohablante se han introducido conceptos provenientes de la evaluación ética de la eutanasia y se la califica de directa o indirecta en cuanto existe o no la intención de provocar primariamente la muerte en las acciones que se realizan sobre el enfermo terminal. En el contexto anglosajón, se distingue entre la eutanasia como acción y la eutanasia como omisión (dejar morir). Su equivalente sería eutanasia activa y eutanasia pasiva, respectivamente. También se utilizan, en forma casi sinónima, las calificaciones de positiva y negativa respectivamente. 1. Eutanasia directa: Adelantar la hora de la muerte en caso de una enfermedad incurable, esta a su vez posee dos formas: Activa: Consiste en provocar una muerte indolora a petición del afectado cuando se es víctima de enfermedades incurables muy penosas o progresivas y gravemente invalidantes; el caso más frecuentemente mostrado es el cáncer, pero pueden ser también enfermedades incurables como el sida. Se recurre, como se comprende, a substancias especiales mortíferas o a sobredosis de morfina. Pasiva: Se deja de tratar una complicación, por ejemplo una bronconeumonía, o de alimentar por vía parenteral u otra al enfermo, con lo cual se precipita el término de la vida; es una muerte por omisión. De acuerdo con Pérez Varela “la eutanasia pasiva puede revestir dos formas: la abstención terapéutica y la suspensión terapéutica. En el primer caso no se inicia el tratamiento y en el segundo se suspende el ya iniciado ya que se considera que más que prolongar el vivir, prolonga el morir” Debe resaltarse que en este tipo de eutanasia no se abandona en ningún momento al enfermo. 2. Eutanasia indirecta: Consiste en efectuar procedimientos terapéuticos que tienen como efecto secundario la muerte, por ejemplo la sobredosis de analgésicos, como es el caso de la morfina para calmar los dolores, cuyo efecto agregado, como se sabe, es la disminución de la conciencia y casi siempre una abreviación de la vida. Aquí la intención, sin duda, no es acortar la vida sino aliviar el sufrimiento, y lo otro es una consecuencia no deseada. Entra así en lo que desde Tomás de Aquino se llama un problema de doble efecto, en este caso aceptando voluntariamente pero no buscando que se vea adelantada la muerte del paciente. El concepto de dignidad humana se invoca tanto para defender la eutanasia como para rechazarla. Así, para los defensores de la eutanasia, la dignidad humana del enfermo consistiría en el derecho a elegir libremente el momento de la propia muerte; para sus detractores, la dignidad humana obliga a oponerse a la eutanasia, por considerarlo una arbitrariedad humana frente a un problema moral, ya sea fundamentado en la religión (la elección de la muerte es una decisión exclusivamente divina) o en principios de carácter laico e incluso ateos. Evidentemente, tras este uso equívoco del término dignidad humana subyacen distintas concepciones del ser humano, de la libertad, de la ciencia médica y del conjunto de los derechos humanos. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Eutanasia#Sobre_la_dignidad_de_la_vida_humana