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Usuario (Argentina)
Científicos argentinos estudian plantas autóctonas que desde hace siglos son usadas como tratamiento para malestares comunes Detrás de las plantas medicinales y su uso terapéutico hay algo más que saberes tradicionales y populares. Desde hace años científicos del CONICET investigan la química de estas plantas para descubrir sus principios activos. La fitoquímica estudia los compuestos presentes en las plantas y sus propiedades. Virginia Martino, investigadora del CONICET en el Instituto de Química y Metabolismo del Fármaco (IQUIMEFA) trabaja con flora medicinal autóctona, de uso tradicional o popular. Junto con su equipo estudia los metabolitos secundarios producidos por las plantas, compuestos de los cuales no se conoce en general su función pero que se cree tienen propiedades terapéuticas. “Estos derivados nos interesan desde el punto de vista farmacéutico porque son compuestos activos que la naturaleza diseñó con sintonía muy fina, y ejercen una actividad biológica en la planta, lo que permite pensar que también pueden tener efecto en otro ser vivo”, explica Martino. Uno de los metabolitos con los que trabajaron fue la Psilostachina C, producida por la Ambrosia scabra, una planta asterácea que crece en suelos arenosos del norte de la provincia de Buenos Aires. De acuerdo con sus resultados, la Psilostachina C tendría actividad contra el Trypanosoma cruzi, agente causal de la enfermedad de Chagas. En la medicina tradicional hay registro de tratamientos para los síntomas aislados del Chagas pero no para curar la enfermedad. “En el laboratorio buscamos derivados químicos tripanocidas en plantas de la familia Asteraceae, y de hecho encontramos una serie de compuestos con una interesante actividad”, asegura Martino. Para César Catalán, investigador del CONICET en el Instituto de Química del Noroeste (INQUINOA), no sólo gran parte de los medicamentos disponibles en el mercado son de origen vegetal, “sino que la mayor parte de la población en el mundo todavía usa y depende de medicinas tradicionales”, comenta. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los remedios herbales son la forma más popular de medicina tradicional. Sólo en Europa occidental generaron 5 billones de dólares entre 2003 y 2004, mientras que en Brasil las ganancias totalizaron 160 millones de dólares en 2007. Catalán es especialista en fitoquímica de plantas tradicionales de la zona andina. Su trabajo consiste en determinar la composición química para conocer los principios bioactivos y poder estudiarlos individualmente. “El caso de las especies del género Senecio es interesante porque están ampliamente difundidas en las zonas áridas del norte,” señala el investigador. El Senecio es la planta que comúnmente se conoce como Chachacoma, y que en el norte argentino se utiliza como una terapia tradicional para el malestar estomacal y para contrarrestar el apunamiento. “Nosotros creemos que este efecto de protector gástrico y antiulcerante se debe a su aceite esencial y a un metabolito secundario derivado de la para-hidroxiacetofenona que produce la planta para protegerse de la radiación ultravioleta B”, explica Catalán. De acuerdo con sus resultados, la Chachacoma tiene además propiedades antioxidantes. “El uso de plantas como agentes medicinales es muy antiguo, incluso anterior a la historia escrita. Hoy los productos naturales continúan siendo una importante fuente de nuevas drogas y medicinas: alrededor del 55% de los compuestos utilizados como anticancerígenos y el 75% de las drogas empleadas para el tratamiento de enfermedades infecciosas son productos naturales o derivados semi-sintéticos de éstos”, destaca Catalán.
La iniciativa, impulsada por la cartera de Ciencia a través de la Secretaría de Articulación Científico Tecnológica y en conjunto con el Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología, fue presentada durante las Jornadas del Observatorio de Políticas Públicas. Jorge Tezón, Allan Lavell y Sergio Matheos [Foto: Cuerpo de Administradores Gubernamentales] El subsecretario de Coordinación Institucional del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Sergio Matheos, presentó el Sistema Nacional de Datos Climáticos, en el marco de la quinta edición de las Jornadas del Observatorio de Políticas Públicas titulada “Gestión de riesgos, cambio climático y políticas públicas: una mirada de la región y el mundo”. La actividad contó con la disertación de un panel integrado por expertos de nuestro país y el exterior. Las exposiciones estuvieron a cargo del británico Allan Lavell, miembro del Comité Internacional de Investigación Integrada sobre Reducción del Riesgo de Desastres del Consejo Internacional para la Ciencia; el venezolano Sálvano Briceño, presidente del Comité Científico sobre Investigación Integrada en Riesgo de Desastres del Consejo Internacional para la Ciencia; y el argentino Jorge Tezón, gerente de Desarrollo Científico y Tecnológico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). El Dr. Matheos abrió la mesa redonda con la presentación del Sistema Nacional de Datos Climáticos. El mismo comprende la formación de una red unificada de datos de las ciencias atmosféricas y afines, con el objetivo de facilitar y garantizar a los investigadores argentinos la disponibilidad y accesibilidad a la información allí contenida. El acceso a la misma contribuirá con la toma de decisiones a partir de la mejora del conocimiento científico. Al respecto, el subsecretario afirmó que “el sistema garantizará la homogeneización en el formato y la permanente actualización de los datos” y agregó que “también contribuirá a la formación de recursos humanos, a través de programas comunes de capacitación”. Completando la mesa disertaron: el costarricense Alonso Brenes, miembro del equipo de Reducción de Riesgos de Desastres para América Latina del Banco Mundial y los colombianos Lizardo Narváez, especialista del proyecto apoyo a la Prevención de Desastres en la Comunidad Andina y Omar Cardona, exdirector general de Prevención y Atención de Desastres de Colombia.
Secuencian en Argentina el genoma completo de un virus que ataca a la batata El trabajo de un instituto de investigación del INTA abre el camino para estudiar su evolución y controlarlo. Un equipo del INTA descifró el genoma de un virus que afecta al cultivo de batata y que fue identificado por primera vez en el país. Según los especialistas, el trabajo permitiría analizar la variabilidad y evolución del microorganismo, lo cual puede servir para ayudar a su control. El estudio fue llevado adelante por científicos del Instituto de Patología Vegetal del Centro de Investigaciones Agropecuarias (IPAVE-CIAP), que depende del organismo agropecuario. “Lo que obtuvimos fue la secuencia completa del genoma del virus G de la batata: un virus de partículas filamentosas perteneciente al género Potyvirus y a la familia Potyviridae”, indicó a la Agencia CyTA la doctora Patricia Rodríguez Pardina, bióloga molecular del IPAVE. Si bien este virus ya había sido citado en Perú, la presente es la primera referencia del mismo en Argentina y el primer informe en América Latina de su genoma completo. En el estudio, publicado en la revista internacional “Virus Genes”, participaron además Andrés Luque, Nicolás Bejerman, Patricia Tolocka y Liliana Di Feo. La determinación del genoma completo del virus abre la posibilidad de estudiar la variabilidad y evolución de este patógeno con mayor detalle en todo el mundo, destacaron los expertos. También sirve como herramienta de control. En el IPAVE, por ejemplo, se elaboran reactivos específicos de diagnóstico para garantizar que los productores reciban material de plantación de sanidad certificada, evitando la diseminación viral, apuntó Di Feo. La Argentina produce anualmente unas 120.000 toneladas de batatas. Los virus reducen el rendimiento y la calidad del producto, contribuyendo también a la degeneración de variedades. Cosechas enfermas vs sanas
La Dirección de Museos de la Municipalidad de Moreno informa que ya se encuentra abierta la inscripción a para los cursos que desde septiembre se desarrollarán en el Museo Amancio Alcorta. El temario propuesto abarca talleres específicos sobre el patrimonio histórico de nuestro distrito. Durante septiembre se dictará Historia, en octubre Geología y Paleontología y en noviembre, se realizará el curso de Ecología y Vida Silvestre entre otros temas. Informes e inscripción: Museo Amancio Alcorta Coleta Palacio 1992, Moreno Horario: de lunes a viernes de 9 a 13 hs y sábados y domingos de 14 a 18 hs. Tel: 0237- 4623236
En poco tiempo, la nutrigenómica, una ciencia que estudia cómo se relacionan los genes con la nutrición, permitiría hacer aportes sustanciales a la calidad de la leche y de la carne de diferentes especies animales que consumimos. La FAUBA avanza en esta disciplina junto a universidades de EE.UU. La Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) avanza en el estudio de una disciplina que aún tiene poco desarrollo en la Argentina, pero mucho potencial: la nutrigenómica, que estudia la interacción entre los nutrientes que poseen las dietas de los animales y la expresión génica, y que podría permitir producir leche con un alto valor nutricional y naturalmente descremada, por ejemplo. Los trabajos actuales se concentran en mejorar la calidad de la leche y de la carne en bovinos, porcinos y ovinos, e involucran a otros grupos de investigación sobre biología molecular del país y de EE.UU. “La nutrigenómica estudia cómo se pueden expresar o silenciar ciertos genes de interés a partir de cambios en la alimentación”, explicó Alejandro Palladino, docente de la Cátedra de Nutrición Animal de la FAUBA, quien regresó recientemente de la Universidad de Illinois (Urbana-Champaign), EE.UU, hasta donde viajó para conocer las últimas técnicas utilizadas en ese país y realizar una estancia de investigación de dos meses en el laboratorio de Juan Loor y James Drackley, del departamento de Ciencia Animal de esa institución académica. En la Universidad de Illinois también lleva adelante sus estudios doctorales en nutrigenómica Sonia Moisá, docente de la Cátedra de Porcinos de la FAUBA, bajo la dirección de Loor y en el marco de un proyecto de formación de recursos humanos de la Facultad de Agronomía de la UBA, financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que desde 2009 impulsa la capacitación de profesionales en aéreas que aún poseen un bajo desarrollo en la institución. Una de las líneas de trabajo que analizan los investigadores de Illinois son los procesos involucrados en el metabolismo de las vacas lecheras durante el período de transición del preparto al postparto inmediato. Por ejemplo, se estudia el efecto que provocan algunas modificaciones inducidas en la alimentación sobre la performance productiva de los animales. En particular, se evalúa cambios en la expresión de genes asociados con la movilización y la utilización de las grasas como fuente de energía. “En la FAUBA, en el marco de los proyectos que venimos realizando en el tambo ovino del departamento de Producción Animal, queremos estudiar la interacción entre algunos nutrientes y la síntesis de grasa butirosa en glándula mamaria. Sabemos que a partir de la nutrición podemos alterar la cantidad y la calidad de los ácidos grasos de la leche, y muchos de estos efectos tienen base sobre la expresión de ciertos genes y sobre cómo puede ser modificada. También trabajamos sobre los cambios inducidos sobre las poblaciones microbianas del rumen, en conjunto con la cátedra de Microbiología”, señaló. “Hay mucho por hacer” Sonia Moisá finalizó recientemente su maestría en Ciencia Animal en la Universidad de Illinois y actualmente realiza allí su doctorado. “Estudio la expresión de genes relacionados con la deposición de grasa intramuscular y el crecimiento del músculo en bovinos de carne que recibieron distintas dietas (diferente nivel de energía y proteína) y manejos (destete precoz y normal)”, apuntó. “Mi proyecto consiste en realizar biopsias a terneros provenientes de vacas que recibieron distintas dietas durante los 90 últimos días de gestación y luego, en el período de crecimiento de los terneros de estas madres, proporcionar diferentes dietas en cuanto a nivel de energía y proteína para ver cómo se comportan los genes que determinaran la performance carnicera de estos animales de engorde”, explicó desde EE.UU., donde llegó luego de recibirse de ingeniería zootecnista en la Universidad Nacional de Tucumán y especializarse en Gestión de la Cadena de Valor de la Carne Vacuna, en la FAUBA. A su regreso, Moisá planea iniciar la disciplina en nuestro país. “Estoy muy entusiasmada porque en la Argentina hay mucho por hacer en nutrigenómica. La idea es formar un grupo que realice investigación y docencia en esta área en la FAUBA en conjunto con otras facultades e instituciones como el INTA, porque para realizar estas técnicas (microarrays, qPCR, SAM, QTLs, entre otras) se necesita contar con equipamiento especifico”. “La aplicación de prácticas de manejo como el destete precoz, acompañada por una inmediata administración de una dieta alta en almidón, hacen que los genes que producen la activación del proceso de deposición de grasa y crecimiento muscular, se activen tempranamente, permitiendo la terminación del engorde de los animales a una más temprana edad. Estos genes que determinan estos procesos podrían presentar mutaciones que podrán ser utilizadas como marcadores genéticos a la hora de realizar la selección de futuros reproductores para carne en nuestros rodeos”, detalló.
El cormorán imperial sorprende a los investigadores Es un ave que habita a lo largo de la costa patagónica de Argentina y de Chile. Mediante una cámara de video colocada en su espalda se corroboró que en 40 segundos se sumerge a una profundidad de 50 metros, puede permanecer cerca de 80 segundos bajo el agua para tomar a su presa y luego vuelve a la superficie. Por primera vez, un equipo de científicos del CONICET y de la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje (WCS) recogió imágenes de video de la sorprendente técnica que utilizan los cormoranes imperiales, aves marinas que se distribuyen en la costa patagónica de Argentina y Chile, para capturar peces. Para ello colocaron una diminuta cámara de video en la espalda de alguna de esas aves y la fijaron mediante una cinta adhesiva resistente al agua. Las imágenes revelaron un patrón llamativo: en 40 segundos, los cormoranes se sumergieron a una profundidad de 50 metros, permanecían allí cerca de 80 segundos para capturar a su presa y luego se tomaban otros 40 segundos para volver a la superficie. Aunque se conocía la capacidad de buceo de esa y de otras especies de aves marinas, “lo novedoso fue observar en forma directa el comportamiento en ambientes profundos y alejados de la costa, donde es imposible seguirlos”, puntualizó a la Agencia CyTA uno de los autores del estudio, el doctor Flavio Quintana, investigador principal del CONICET en el Centro Nacional Patagónico y asociado a WCS. “Estas imágenes nos hicieron conocer más detalles acerca de sus estrategias para la captura de presas y nos ofrecieron una visión del paisaje submarino dónde se alimentan”. Y agregó que el estudio del comportamiento, el manejo del tiempo y la energía de estos predadores marinos es un excelente indicador del esfuerzo que estas aves realizan para obtener su alimento en el mar y, por lo tanto, puede servir como una alerta temprana de potenciales amenazas o riesgos de las poblaciones. A diferencia de los pingüinos que se propulsan debajo del agua con sus alas, los cormoranes bucean propulsándose con sus patas, señaló Quintana, quien también es asesor científico del Ecocentro Puerto Madryn. La investigación apunta a comprender de qué manera las aves marinas manejan su tiempo y energía para ser exitosos durante su alimentación en el mar. “De eso depende su propia capacidad de supervivencia ante un océano cambiante, ya sea por la acción del hombre o de la naturaleza”, apuntó Quintana. “Intentamos comprender en que medida las distintas especies son vulnerables a estos cambios y si son capaces de enfrentarlos.” El cormorán imperial en Punta León en Argentina.

Nuevas pistas sobre el papel de la hormona antidiurética en reproducción, estrés y agresividad A través del estudio del comportamiento de un pez de nuestra región, investigadores del CONICET describen otras funciones importantes además de controlar la producción de orina. Pandolfi, Ramallo y su equipo de investigación estudian las múltiples funciones de la hormona diurética. Foto: gentileza investigadores. Todas las hormonas que guarden relación con el comportamiento pasaron o pasarán en algún momento por el Laboratorio de Neuroendocrinología y Comportamiento del Departamento de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La protagonista de las últimas investigaciones es la antidiurética, de la que se hallaron nuevas evidencias que la vinculan tanto a mayores niveles de estrés como de agresividad. Bajo la dirección del investigador del CONICET Matías Pandolfi, el equipo ha arribado a múltiples conclusiones a partir de diversos estudios sobre la chanchita (Cichlasoma dimerus), un pez de agua dulce que utiliza como modelo experimental. “Nos sirve porque tiene una marcada jerarquía social y los combates por el territorio se desatan con facilidad”, explica el científico sobre esta especie que vive en el noreste de nuestro país y sur de Brasil. En su más reciente publicación científica, el grupo se centró en el papel de la hormona antidiurética (ADH) -cuya función más conocida es la de regular la producción de orina- en el comportamiento agresivo y el establecimiento de la jerarquía social, un vínculo que ya se conocía en mamíferos. De acuerdo a la explicación de los especialistas, existe un juego entre esta hormona y la oxitocina, responsable de inducir el parto y asociada también a la conducta amorosa y sexual. “Tienen funciones contrapuestas: mientras que la oxitocina está relacionada con la regulación de la empatía y la confianza entre los individuos, la antidiurética lo está generalmente con el combate y el despliegue de los machos para atraer a las hembras”, describe Martín Ramallo, becario del CONICET en el laboratorio y primer autor del estudio, que fue publicado en la revista General and Comparative Endocrinology. La ADH está presente en todos los vertebrados, se llama vasopresina en los mamíferos y vasotocina en el resto. “En los peces es muy importante porque, como viven en el agua, están permanentemente en contacto con la orina”, apunta Ramallo. Así, a través de los sistemas olfativo y gustativo detectan si otros individuos son dominantes o subordinados y si están aptos para la reproducción. “La regulación de liberación de orina está determinada por el estatus social”, señala Pandolfi sobre este trabajo concentrado en machos, y que en su próxima etapa se propone ver qué sucede en las hembras. Como la antidiurética está asociada a múltiples funciones, el equipo se propuso buscarla en distintas partes del cuerpo por medio de experimentos tanto in vitro como en el propio pez. Fue así que halló interesantes efectos en tres puntos vinculados a la reproducción: el hipotálamo, una región del cerebro; la hipófisis, glándula ubicada en la base del mismo órgano; y los testículos. Lo que observaron en el cerebro fue que las neuronas asociadas a la regulación del estrés que producen la vasotocina son de mayor tamaño en los animales subordinados que en los dominantes. “Eso nos indica que habría mayor producción de la vasotocina en los individuos subordinados y, por ende, mayor estrés”. Al nivel de la hipófisis, comprobaron que la antidiurética promueve la liberación de dos hormonas llamadas Folículo Estimulante (FSH) y Luteinizante (LH), vinculadas a la producción de espermatozoides. Finalmente, en el testículo también observaron que tiene un efecto positivo en la producción de testosterona, hormona sexual masculina, a su vez relacionada con la agresividad. “En este laboratorio estudiamos distintas hormonas que guardan relación con el comportamiento, y también aquellas con el estrés, que generalmente inhibe la reproducción, como suele suceder en humanos”, señala Pandolfi. En este sentido, Ramallo resalta que “a partir de los estudios en animales se han desatado otros que buscan conocer cómo se relaciona la antidiurética con la depresión y trastornos de ansiedad en personas”, y agrega: “un animal subordinado es un modelo de animal deprimido, y para ver qué centros cerebrales se activan o se inhiben, sirve la información que aporta la chanchita”. El modelo perfecto Desde el Instituto de Investigaciones Biológicas “Clemente Estable” de la Universidad de la República (UdelaR) en Montevideo, Uruguay, Ana Silva conoce de cerca la publicación porque participó como jurado de la tesis de grado de Ramallo, que sirvió de base para las investigaciones. En este sentido, señala que peces como la chanchita “constituyen modelos fundamentales para la exploración de los mecanismos neuroendócrinos que subyacen a la conducta social” y destaca que las conclusiones alcanzadas sirven para extrapolarse a otra clase de vertebrados. “La compleja organización social de esta especie permite comprender cómo el sistema nervioso integra claves ambientales y contextos sociales para el control del comportamiento”, puntualiza la investigadora. Ambiente hostil La chanchita vive en ambientes muy inestables, que la obligan permanentemente a modificar su organización territorial, como cuerpos de agua que se evaporan o zonas inundables que cambian la geografía. Esa hostilidad –suponen los investigadores- es la raíz del gran sentido de supervivencia de la especie, que defiende su territorio de manera muy agresiva. Los espacios suelen estar dominados por una pareja, cuyos integrantes son los únicos que se reproducen en toda la población. Las variaciones en el contexto ambiental hacen que los individuos roten y, los que alguna vez fueron dominantes pasen a ser subordinados más tarde, y viceversa.

Frenan con virus terapéuticos la diseminación del cáncer de ovario en animales de laboratorio El estudio fue realizado por investigadores de la Argentina y del exterior. Y alienta en el futuro la realización de ensayos clínicos en pacientes humanos. Un gran porcentaje de los tumores de ovario se detectan en estadios avanzados y, pese a la buena respuesta inicial a los tratamientos disponibles, los resultados a largo plazo siguen siendo insatisfactorios. Para buscar alternativas terapéuticas más efectivas y con la colaboración de varias instituciones, entre ellas el Hospital de Oncología María Curie, investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) diseñaron un virus “oncolítico” que logró frenar en el 100 por ciento de los ratones la diseminación de tumores desarrollados a partir de células de cáncer humano de ovario. Y en la mitad de ellos se alcanzó la completa desaparición de metástasis. El avance, publicado en la revista científica Molecular Therapy, estimula la realización de estudios adicionales que acerquen este enfoque de avanzada a la práctica clínica. “Un tumor se desarrolla como resultado de la interacción de la célula maligna con las células que la rodean”, explicó el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL donde se desarrolló el estudio. El tejido que rodea a las células cancerígenas se denomina “estroma” e incluye diferentes tipos de células, como los fibroblastos y las células endoteliales, “que no son malignas per se pero le ayudan al tumor a crecer y a diseminarse”, añadió el investigador del CONICET. Esencialmente el trabajo describe el efecto de un virus oncolítico tanto sobre las células malignas como sobre las del entorno del estroma, un abordaje novedoso a nivel terapéutico que el grupo viene desarrollando desde hace años. Los científicos usaron un modelo de cáncer de ovario que consiste en la administración de células tumorales humanas en la cavidad del peritoneo de un ratón, desde donde se diseminan y generan metástasis en forma similar a la enfermedad humana. “El tratamiento viral produjo una fuerte inhibición en la diseminación metastásica del tumor, al punto que en la mitad de los animales no vimos metástasis residuales. El virus fue efectivo cuando los tumores también contenían células de estroma”, destacó la doctora Verónica López, investigadora de Conicet y autora principal del estudio. En paralelo, Podhajcer y su equipo estudiaron la capacidad del virus de replicarse en muestras de cáncer de ovario obtenidas de pacientes tanto a partir de tumores primarios como de muestras de metástasis. Observaron que el virus fue capaz de replicarse en muestras de cáncer, pero no así en tejido de ovario normal, lo que demuestra el alto nivel de especificidad del procedimiento. Según Podhajcer, para poder llegar al uso de esta estrategia en humanos se requieren estudios adicionales de toxicidad y “biodistribución” en animales de mayor porte, a partir de lo cual se podría abrir la posibilidad de su experimentación clínica. En el estudio también participaron investigadores del Hospital Municipal de Oncología Marie Curie, del Hospital Eva Perón de San Martín, de la Universidad de Washington y de la Universidad de Alabama, en Estados Unidos. El doctor Osvaldo Podhajcer (izq.), jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular del Instituto Leloir, la doctora Verónica López, autora principal del estudio e integrante del laboratorio del doctor Podhajcer y el doctor Nicasio Cuneo, Ginecólogo-Oncólogo del Hospital de Oncología Marie Curie.
Pequeña colección de estos librillos para el CBC, faltan los capítulos 1, 2 y 3 pero los demás son muy útiles. Capítulo 4: Introducción al metabolismo - http:// www.media fire.com/view/ ?7e0iugu59ubwz72 Capítulo 5/6: Membrana Plasmática y Sistema de Endomembranas - http:// www.media fire.com/view/ ?vgr3zruztt6d5th Capítulo 7/8: Citosol y Citoesqueleto - Comunicación Celular - http:// www.media fire.com/view/ ?o5a4ds5k5gblht4 Capítulo 9/10: Fotosíntesis y Respiración Celular - http:// www.media fire.com/view/ ?tduxca2ap9mahqp Capítulo 11/12: Núcleo Celular y Gen y Genoma - http:// www.media fire.com/view/ ?ldvebxy32r69b38 Capítulo 13: Ciclo Celular - http:// www.media fire.com/view/ ?o3ipnl9ccp4nctp Capítulo 14: Historia de la Vida - http:// www.media fire.com/view/ ?650shkq5qqps8ya Aclaración para la descarga: Copian y pegan el link en el buscador, le borran los espacios y le dan enter. En la esquina superior derecha hay un botón verde de Download, le dan clik ahí y listo.

Equilibrio ácido-base en soluciones acuosas - María Cecilia Daizo; Rubén Oscar Gamboa http: // www.media fire.com /view/ ?bd5z5qd5gvqav96 Química - Material de estudio y ejercitación - María Cecilia Angelini http:// www.media fire.com /view/ ?q7mempvag6ldoc8 Guía de estudio: Química - María Cecilia Angelini http:// www.media fire.com /view/ ?85dgyu802mqsd0j Problemas y ejercicios de aplicación para Química - Lilia Davel; Gabriela Mohina http:// www.media fire.com /view/ ?595b4339clc44cv Química: problemas resueltos (El PDF es malo, pero peor es nada creo...) http:// www.media fire.com /view/ ?1xygd9c1dga527i Temas de Química General - María Cecilia Angelini http:// www.media fire.com/view/ ?6w7kcgk2ml61y67 Teoría Atómico-Molecular/Gases/Química - Baumgartner Erwin http:// www.media fire.com/view/ ?ozg5grdvr32zdbq Aclaración para la descarga: Copian y pegan el link en el buscador, le borran los espacios y le dan enter. El resto es como siempre.