UnEstupidoHumano
Usuario (Argentina)
La manera natural en la que tu cuerpo reacciona al peligro y el estrés es produciendo adrenalina; sin embargo, a veces puede provocar efectos secundarios indeseados en momentos inapropiados. No puedes controlar la adrenalina de manera directa, pero puedes adiestrar a tu mente para que aborde tu respuesta a la adrenalina de una manera más eficaz. 1 Aprende sobre la respuesta a la adrenalina. Hay algunos síntomas físicos que pueden surgir a causa de los aumentos repentinos de adrenalina, y muchos de ellos pueden parecer aterradores si ocurren de imprevisto. Puedes temerle menos a estos síntomas si aprendes sobre ellos, así no sentirás el miedo excesivo que surge al fortalecer estos síntomas. Conforme tu cuerpo trate de intercambiar el oxígeno con más rapidez, tu frecuencia cardiaca y tu respiración podrían acelerarse. El flujo de sangre ya no se enviará al sistema digestivo. Esto puede hacer que sientas mariposas en el estómago o malestar estomacal. Si tu respiración aumenta, esto puede generar un exceso de oxigeno, lo que puede causarte mareos. Tu respiración también podría provocar deshidratación o la sensación de tener la boca reseca. El flujo de sangre ya no se envía a los músculos de motor fino y se dirige a los músculos grandes y los órganos. Esto puede hacer que sientas temblores y que sudes. Asimismo, el flujo de sangre ya no se enviará a las áreas del cerebro que se encargan de las funciones secundarias (como el habla) y se dirigirán a las que se encargan de las funciones más importantes, como la vista. Por ello, tu capacidad de hablar podría verse afectada y tus pupilas podrían dilatarse. 2 Determina cuáles son las actividades que consideras difíciles. Si creas situaciones controladas en las que tu adrenalina aumente, podrás aprender a controlar tu respuesta a la adrenalina. Elabora una lista que incluya a las situaciones difíciles que podrían generar la respuesta deseada. Lo ideal es que la mayor parte de estas actividades sean interesantes y emocionantes, a pesar de que te causen incomodidad. En tu lista puedes colocar grandes desafíos como el salto en bungee, o algunos que sean un poco más sencillos, como subir a una montaña rusa o aprender a bailar. Tu lista también puede contar con situaciones prácticas de la “vida real”. Entre estas tenemos a los discursos y aprender algún tipo de arte marcial o defensa personal. 3 Imagina cada situación y evalúala. Imagínate realizando cada una de las actividades de tu lista. Evalúa el posible beneficio de cada una de las actividades y el aumento de adrenalina que crees que podrías sentir. Cuando imagines cada una de estas actividades, intenta imaginar con exactitud lo que podrías ver, escuchar o sentir. Puedes obtener una idea más exacta si empleas el conocimiento que tengas de tus experiencias anteriores o si investigas sobre las situaciones desconocidas. Asigna un valor numérico al aumento de adrenalina que esperas sentir, así podrás clasificarlo. Las actividades a las que se les asigne un 1 serán bastante relajadas; por otro lado, aquellas que tengan un 10 se les considerará demasiado intensas. 4 Elige una o más actividades. Elige al menos una actividad de tu lista y experiméntala. Si deseas, puedes elegir más de una actividad, pero no te abrumes. Cuando vayas a tomar una decisión, considera si es práctica y si te genera gozo. Por ejemplo, si debes aprender a hablar en público para progresar a nivel profesional, lo mejor podría ser que practiques un poco en un entorno controlado. No obstante, si no hay preocupaciones urgentes por las que debas prepararte, debes elegir la actividad basándote principalmente en el gozo que te brinde. Sin importar el desafío que te pose, elige algo que en verdad quieras experimentar, pero no optes por una actividad que despierte más miedo que deseo. Agota la energía que tengas en exceso. Si aún sientes que hay una ráfaga o una gran cantidad de energía que recorre tu cuerpo, podría ser una buena idea agotarla de una manera segura y práctica. Realiza una actividad aeróbica. Sal a trotar o a dar una caminata en un área que conozcas. Salta la cuerda o realiza algunos saltos de tijera. Nada por un momento en una piscina comunitaria (si sabes nadar). Desahógate. Colócate una almohada en la cara y grita, golpéala con el puño o arrójala al otro lado de la habitación. En lugar de intentar combatir u ocultar tu energía negativa, libérala de una manera segura y contro Relájate. Otra manera de relajarte luego de experimentar un aumento de adrenalina consiste en realizar actividades que sean relajantes para tu cuerpo y tu mente. Cada persona emplea métodos y técnicas diferentes para relajarse, por lo que tendrás que determinar cuál es la actividad que suele relajarte y realizarla en este momento para calmarte. Conversa con una persona amigable que te brinde su apoyo. Conversa sobre tu experiencia y los sentimientos que tengas en este momento. Toma un baño de burbujas relajante. Crea el ambiente adecuado bajando la intensidad de las luces y añadiendo una fragancia relajante (como lavanda) al agua. Reproduce música adecuada para el estado de ánimo que deseas. Reproduce música que sea relajante y alegre. Si reproduces música que coincida con el estado de ánimo que deseas, en lugar del que tienes en este momento, podrás orientar tus pensamientos en una dirección positiva.
En el dia de hoy, (17/12/15) Publique un post que llamaba a la solidaridad de todos ustedes... Se trata de este chico... Tiene sindrome de down, termino el secundario y no le quieren dar el titulo... http://www.taringa.net/posts/solidaridad/19172004/Es-discapacitado-no-le-quieren-dar-el-titulo-AYUDALO-FIRMAS.html En ese post copie y pegue lo que el y la familia publico... Como en este antro hay miles y miles, me pregunte porque no publicarlo aca? Con la esperanza de que alguien sume su granito de arena juntado firmas... "https://www.change.org/p/soledad-acunia-por-mi-discapacidad-me-niegan-mi-t%C3%ADtulo?recruiter=449992530&utm_source=share_petition&utm_medium=facebook&utm_campaign=autopublish&utm_term=mob-xs-share_petition-no_msg&fb_ref=Default" Pero a nadie le importo... Prefirieron ver esto... Que pena taringa... -Peticion en la fuente... Pense que todos ustedes linces, lincesas, robertos, troesmas y judios tenian corazon...

Las pesas para mejorar la fuerza y el estado físico pueden hacerse con muchos artículos caseros comunes. Unos envases de leche, unas latas de alimentos y variados objetos de todos los días pueden ayudarte a mantenerte en forma. ¡Así que ahorra dinero y mantente en forma todo en uno! Método 1 de 3: Hacer pesas caseras livianas 1 Usa un envase de leche. Llena una galonera de plástico y limpia con agua, arena, piedras o concreto. Asegúrate de que la galonera tenga asa, pues la usarás para hacer las repeticiones de tus ejercicios. Usa las asas para levantar y bajar el envase como lo harías con cualquier otra pesa de mano o mancuerna. Con las pesas de envase de leche podrás hacer vueltas de bíceps, ejercicios de tríceps y levantamiento de hombros. 2 Levanta latas de alimentos. Las latas de alimentos del tamaño de tus manos te servirán como pesas simples de mano. Serán excelentes especialmente si recién empiezas a formar músculo lentamente. Usa latas de alimentos más grandes como pesas más pesadas o pelotas medicinales. 3 Haz mancuernas con botellas plásticas de agua. En vez de reciclar tus botellas plásticas de agua y gaseosa, rellénalas con agua, piedras o arena. Si las vas a rellenar, asegúrate de pesarlas para que ambas tengan el mismo peso. Levanta las botellas como levantarías cualquier mancuerna. 4 Haz pesas para los brazos con botellas de agua. En vez de usar botellas de agua para las manos, con este método tendrás que pegar muchas botellas a tus brazos a modo de pesas de muñeca. Antes de ponértelas en los brazos, llénalas con arena. Si quieres que tengan más peso, échales agua después de llenarlas con arena en su totalidad. Cuando estén llenas, pégate las botellas plásticas alrededor de tus antebrazos con cinta adhesiva. La cinta no deberá tocar tu piel, solo deberá sostener las botellas. También podrás usar cinta americana, pero que no toque tu piel. Pon las botellas bastante juntas de modo que no se resbalen de tus brazos. 5 Haz una pelota medicinal pesada con un balón de baloncesto. Toma un balón de baloncesto viejo y taládrale un agujero en una de las tiras negras. El agujero deberá tener el tamaño suficiente para echarle el material de peso con un embudo. Pon un embudo en el agujero y rellénalo con arena o piedras hasta que alcance el peso que quieres. Usa un kit para parchar llantas de bicicleta para parchar el agujero. Si no tienes ese tipo de kit, también podrás usar cinta adhesiva resistente. Ahora podrás usar el balón modificado como cualquier pelota medicinal. 6 Haz pesas de muñeca con calcetines. Llena un calcetín limpio con frijoles secos. Si quieres que pese más, échale piedras comunes o de manualidades. Cose o pega la abertura del calcetín. Luego, cose los extremos o cósele velcro a estos para que puedas sacar el contenido fácilmente. Usa una balanza para regular el peso. Rellena los calcetines cuanto quieras según el peso y luego corta el exceso de tela. Si quieres que pesen más, pero el material interior no es apto, usa un calcetín más grande. Cuando escojas un calcetín, asegúrate de elegir uno con el largo suficiente para que envuelva toda tu cintura. Si el calcetín es demasiado largo, rellénalo hasta envolver tu cintura y luego corta el exceso de tela antes de cerrar el extremo. 7 Usa paquetes de arroz o frijoles. Estos paquetes son excelentes para hacer mini pesas, si recién eres principiante. Puedes usarlos directamente de la alacena para hacer vueltas de bíceps u otros levantamientos livianos. 8 Corta tubos de llantas de bicicleta para hacer pesas de mano. Toma un tubo interno de bicicleta y córtalo en largos iguales. Asegura un extremo del tubo con cinta adhesiva resistente, luego llena el tubo con arena. Cierra el extremo con cinta adhesiva. Podrás dejarlo plano o doblarlo en círculo hasta que ambos extremos estén en contacto y asegurarlos con cinta adhesiva resistente. Este método es excelente para hacer pesas de tamaños diferentes. Empieza con 500 g a 1,5 k (1 a 3 libras). También podrás probar hacer pesas de 2 a 5 k (5 a 8 libras). Usa una balanza para pesarlas antes de cerrarlas. 9 Hazte un chaleco con pesas. Consíguete un chaleco de pescar o uno con muchos bolsillos pequeños. Llena bolsas de plástico con arena o concreto y ponlas en todos los bolsillos. Corre, haz dominadas, flexiones o sal a caminar con el chaleco con pesas puesto. 10 Usa latas de pintura. Sostén latas de pintura por las asas. Casi todas las latas de pintura son un poco más pesadas que las botellas de plástico o latas de alimentos, así que podrás utilizarlas para formar músculo. Las asas te permitirán cargar las latas como mancuernas. También podrás usar latas de pintura como pesas rusas.