Ultrasaurio
Usuario (México)

Han pasado casi 80 años desde el descubrimiento de la dietilamida de ácido lisérgico, LSD-25 o simplemente LSD por Albert Hofmann, esta sustancia ha tenido gran efecto sobre el arte, la ciencia, la sociedad y los millones de personas que la han consumido. Pero nunca se había visto que le sucede al cerebro bajo se efecto. Investigadores del departamento de medicina del Imperial College de Londres exploraron el cerebro de un grupo de individuos que habían tomado ácido con técnicas de neuroimagen. La imagen muestra como, con los ojos cerrados, intervienen muchas más áreas del cerebro en la experiencia visual bajo los efectos del LSD (abajo) que con un placebo. Carhart-Harris et al/PNAS Comprobaron que produce una gran conexión entre las zonas cerebrales, también vieron un explosivo aumento de la actividad de todo el cerebro provocando un intenso intercambio de información entre regiones, reforzando la conexión entre nuestro sentido del yo y el del ambiente. Estos nuevos estudios pueden potenciar el uso del LSD para curar la depresión y otros padecimientos. Fuente: http://www.pnas.org/content/early/2016/04/05/1518377113 GIF La política actual de lucha contra las drogas obstaculiza esta y otras investigaciones que podrían encontrar la cura a diversas enfermedades. ¿Te interesa saber más sobre el LSD y otras drogas? ¿Tienes dudas sobre el consumo seguro de drogas? Consulta tus dudas en: EPSD (Estudiantes por una Política Sensata de Drogas, México.) Facebook: https://www.facebook.com/EPSD.MX/ Twitter: @epsd_ssdpMX GIF Has consumido LSD ¿Como fue tu experiencia? Comenta Sígueme en Twitter: @ultrasaurio

Cada 19 de abril se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Bicicleta, en un inicio la intención fue conmemorar la primera experiencia intencional de Albert Hofmann con el LSD. El 19 de abril de 1943 químico suizo Hofmann ingirió a propósito 250 µg de LSD, pues, por su experiencia con otros alcaloides ergóticos, pensó que podría ser la dosis mínima. Sin embargo, pronto descubrió que la sustancia tenía una potencia superior a la de casi cualquier otra conocida en la época, por lo que la dosis que se administró era en realidad muy superior a la que más tarde se aconsejó para fines terapéuticos (la dosis está fijada hoy en los 20 microgramos). Menos de una hora después de ingerir la sustancia, Hofmann sintió que le costaba hablar de forma inteligible y pidió a su asistente de laboratorio, que estaba al tanto del experimento, que le acompañase en su viaje a casa en bicicleta, pues, por las restricciones del período de guerra, no había automóviles disponibles. Durante el viaje a casa, el estado de Hofmann se agravó, y en su diario escribió que todo lo que había en su campo de visión ondulaba, distorsionado como una imagen en un espejo cóncavo. Aunque avanzaba velozmente, tuvo la sensación paradójica de que permanecía inmóvil. Cuando llegó a casa, llamó a un doctor y pidió a su vecina algo de leche, creyendo que le ayudaría a recuperarse. Hofmann hace notar que a pesar de su estado delirante, fue capaz de escoger con lucidez la leche, por su calidad de antídoto no específico contra el envenenamiento. Cuando llegó el médico, no encontró ningún síntoma físico anormal, salvo las pupilas extremadamente dilatadas. Tras pasar varias horas aterrorizado, convencido de que un demonio había poseído su cuerpo, de que su vecina era una bruja y de que el mobiliario de su casa le amenazaba, el doctor Hofmann pensó que había enloquecido por completo. En su diario, Hofmann indica que el doctor decidió no medicarlo y prefirió enviarlo a la cama. Una vez acostado, Hofmann sintió que el pánico comenzaba a dar paso a una sensación de buena suerte y gratitud. Los colores y juegos de formas que veía con los ojos cerrados le resultaban ahora placenteros. Se trataba de «imágenes fantásticas» que surgían ante él, alternándose unas tras otras, abriéndose y cerrándose en círculos y espirales para después explotar en fuentes de color, y comenzar de nuevo, en un flujo incesante. Durante su 'viaje', las impresiones acústicas (como el ruido de un automóvil que pasaba) se transformaban en imágenes. Finalmente, Hofmann se quedó dormido y despertó al día siguiente fresco y con la mente clara, aunque con cierto cansancio corporal. Desayunó con una sensación de bienestar y vida renovada, y encontró la comida deliciosa. Mientras caminaba por el jardín, notó que todos sus sentidos «vibraban con una sensibilidad superior, que duró durante todo el día. En la actualidad el 19 de abril marchan ciclistas en todo el mundo reivindicando el uso de la bicicleta y el derecho de los ciclistas a pedalear seguros y respetados por los conductores de vehículos de motor.