Tronkresgk
Usuario (Argentina)
Bueno gente, hoy me compre la revista de NAH! 100 Años, y aca les dejo un "cuento" que esta muy bueno y es para reirse un rato, le recomiendo que la compren si es que le gusta el tipo de revista como NAH!. Vitacora del viaje. Dia1. Mi nombre es Roberto "Canelon" Galvez y soy el lider de una peligrosa expedicion que desafia los limites de lo conocido por el ser humano. Ustedes, seguramente, se estaran preguntando por que decidi emprender un viaje tan dificil. La respuesta es simple, por el solo hecho de saber que hay algo mas alla de la fria meseta del norte de Siberia, para descubrir respuesta a las preguntas que todavia no se han hecho y, por sobre todas las cosas, para tener un buen cuento con el cual levantar mujeres. Mientras viajamos hacia nuestro destino, voy describiendoles como reuni la tripulacion de la expedicion. Para llevar a cabo este viaje, lo primero que hice fue contratar a Sergei Denkov, un excelente guia ruso a quien lo procede su fama. Lo cite en mi casa para explicarle mis arriesgados planes, su fama llego 10:15 hs. y el 30 minutos mas tarde. Luego, con el fin de obtener imagenes del viaje, consegui a Carlos Campora, un gran dibujante que se encontraba desempleado, para que lleve a cabo la fina tarea de "camara de fotos humana". No quise traer un artefacto fotografico por que no me llevo bien con las novedades tecnologicas, pero tambien por que soy un tipo extremadamente tacaño y una de esas cosas sale un huevo y media. Ademas me incline por Carlos, ya que tiene una condicion que puede servirnos en el frio del Polo: tiene buenas frases para romper el hielo. Tambien contamos con los servicios de un cocinero, un traductor de ruso para entender a Sergei, y por supuesto, un medico. Pero no voy a contarles sobre ellos, por que sus historias son mas aburridas que jugar a "Piedra, Papel o Tijera" con un tipo con dos muñones. Los que si merecen un parrafo aparte son los cinco albinos encargados de llevar el equipaje. Los seleccione especialmente para este viaje, basandome en una teoria que desarolle cuando estuve sentado en el inodoro durante dos horas y media tras confundir una botella de vodka con una de aguarras. Les paso a explicar rapidamente la teoria: los negros son buenos en todos los deportes, tienen el pelo rizado y una garompa tan grande que hace que las mujeres le vean la cara a Dios. En cambio los albinos son malos en todos los deportes, tienen el pelo lacio y un cosito tan chico que hacen que las mujeres se vuelvan ateas. Y siguiendo con esa linea de pensamiento, llegue a la conclusion de que si en Africa se utilizan negros para llevar equipake porque son mas aptos para soportar el calor, entonces a donde vamos es el ambiente ideal para los albinos por las bajas temperaturas y.. ok, admito que no los contrate por la teoria, aunque cerraba por todos lados, fue porque cobran mucho menos que los negros. Y si, como ya dije antes, soy muy tacaño. Para que se den una idea, estoy escribiendo esto en un rollo de papel higienico... usado. Bitacora del viaje. Dia 2. Por suerte Carlos trajo arroneamente un diccionario mezclado entre sus pertenencias (montones y montones de revistas pornograficas con minas a las que se le ve todo, hasta la pantorilla) por que en la primer pagina escribi bitacora con "V". Llegamos a Siberia y emprendimos el viaje hacia el inexplorado territorio ubicado al norte de la region. Ya el segundo dia tuvimos que afrontar algunos inconvenientes, desaparecieron los guantes de todos los miembros de la expedicion y, sospechosamente, tambien faltaba uno de los albinos. No quiero sonar acusador ni agresivo, pero creo que ese despigmentado del infierno se los afano y se escapo con ellos. Malditos albinos... los odio. ¡Los odio!. Podriamos salir a buscarlo, pero aca en la nieve son casi invisibles y seria inutil, ademas de que hace mucho frio. Recien fui al baño y Carlos observo que, supongo que debido al frio, mi pene se achico un par de centimetros... Carlos es un botonazo y ahora mi apodo es "Salchicha de copetin". Para distraernos un poco del inconveniente (y disipar mi malestar personal) propuse hacer una guerra de nieve. Todos aceptaron y en segundos se armo una verdadera batalla campal, pero lo que comenzo como un simple juego termino como una tragedia cuando Marcelino, el medico del grupo, fue herido de muerte por una bayoneta de nieve. Todos lamentamos la perdida sobre todo yo, y no por el hecho de ser el responsable de la expedicion, sino porque el dormia en la carpa conmigo y ahora voy a tener que armarla y desarmarla yo solo. Bitacora del viaje. Dia 3. Seguimos teniendo inconvenientes. A este punto, creo que este viaje fue la peor decision de mi vida. Ya supero por lejos la vez que contrate una mucama enana para pagarle medio sueldo y por eso todo lo que se encontraba a un metro del suelo de la casa estaba siempre sucio. Desaparecio otro de los albinos junto con los gorros de lana y las bufandas de todos. Malditos albinos, los aborrezco. Hoy observe que mi pene se achico aun mas que ayer. Esto ya es grave, sobre todo porque Carlos volvio a notarlo y mi apodo muto una vez mas, ahora es "Medio ñoqui". Pero eso no es todo, hoy murio de hipotermia nuestro dibujante. Encontramos su cuerpo sin vida, y sin pantalones ni calzoncillos ni dignidad, sobre una muñeca de nieve con la cual intentaba tener sexo. Carlos nos habia contado que era bastante bagayero, pero intentar darle murra a dos bolas de nieve con una zanahoria de nariz y dos ojos de botones, ya es demasiado, inclusive para un marino que paso un año en altamar y tiene encima un par de copas de mas... unas 30 copas de mas. Volviendo a lo que nos interesa, la expedicion esta comenzando a derrumbarse y todo es por culpa de los albinos. ¡Malditos albinos ladrones! Debi hacerle caso a mi abuela cuando me dijo: "Un albino confiable es mas dificil de encontrar que un abogado con integridad moral o una mujer con tres tetas o una abogada con integridad moral y tres tetas", pero preferi ignorarla como cuando la enterraron en el cementerio y, desde adentro del cajon, gritaba que aun estaba viva. Querido diario: Hoy me desperte muy pero muy feliz. Soñe que me casaba con un hermoso vestido blanco. Mi esposo, un musculoso caballero, me hacia temblar cada vez que posaba sus ojos en mi y cuando me beso en los labios senti que mi vida... Eh, disculpen. Me equivoque de rollo de papel. Bitacora del viaje. Dia 4. Este fue definitivamente el peor dia de la expedicion. Cerca del mediodia nos dimos cuenta de que desaparecio el tercer albino y que tampoco estaban nuestras tiendas de acampar. ¡Malditos albinos!¡¿Por que demonios los contrate!?... ah, cierto, por lo poco que cobraban, pero igual los odio. Para levantar el animo de mis hombres, no tuve mejor idea que organizar un campeonato de "escondidas" y gracias a ese juego tuvimos que lamentar una nueva baja en el grupo. Eduardo, nuestro cocinero, se escondio bastante bien: lo buscamos por todos lados hasta que se hizo de noche y fue imposible encontrarlo. Y, para colmo de male, cuando fui a orinar no pude encontrar mi pene. Se ve que hace tanto frio que siguio ahicandose hasta desaparecer. No quiero mencionarselo a nadie por miedo a que me pogan un apodo cruel como "Eunuco", "Pene invisible" o "El sin verga". Debido al frio y a la falta de tiendas, los pocos integrantes que quedabamos con vida decidimos dormir abrazados para generar calor humano. Pero Sergei se nego rotundamente, por que dijo que los rusos son los mas machos del mundo y prefiere morir a tener que dormir cucharita con otro hombre. Espero que no le suceda nada y que el traductor, quien parecia sospechosamente contento con la idea, no me apoye... demasiado. Bitacora del viaje. Dia 5. En cuanto nos despertamos pudimos observar que Sergei no paso muy bien la noche, ya que parecia una paleta helada sabor ruso y, como era de esperar, el ultimo albino se desvanecia junto con nuestras ultimas provisiones. Tengo ganar de gritar "¡Malditos albinos, los odiooo!¡Los oooodio!" pero con la mala suerte que vengo teniendo seguro provoco una avalancha, quedo aplastado y un trozo de hielo con forma de miembro se me incrusta en el ano. Alguien dijo una vez "La esperanza es lo ultimo que se pierde". Esa persona es un pelotudo que jamas estuvo perdido en medio de la nada, rodeado de nieve, sin abrigo ni comida y con un pene que poco a poco se esta transformando en una vagina. Pero cuando estaba por darme por vencido y ponerme a llorar como una niña chiquita, ocurrio un milagro que nos salvo la vida: nos topamos con Robert Peary, un colego explorador, su asistente y cuantro esquimales. Ellos se encontraban de regreso luego de haber clavado una bandera de su pais y haber proclamado a este inexplorado territorio como "Polo Norte". Le puso un nombre bastante chato, por no decir choto, y hubiese quedado mejor el nombre que habia pensado yo: "Albinos Putos Land"... ¡Los odio!. Pero Robert Peary siempre se me anticipa, como cuando estaba por desvirgar a Esnestina, mi primera novia, pero pocos dias antes ella le habia entregado su flor a alquien mas... si, a quien estan pensando... a Robert Peary, su asistente y cuatro esquimales. ¡Odio a Robert, a su asistente y a los esquimales...! ¡Pero sobre todo odio a los malditos y traicioneros albinos! ¡Los odiooooooooooooooooo! Bueno gente lo copie textualmente de la revista, disculpen que falten los tildes y talves algun error de ortografia, pero estoy apurado y me estoy llendo! Espero que les halla gustado! Les recomiendo la revista!