TrollacioBilardo
Usuario (Argentina)
¿Cuáles son las profesiones más valoradas por los argentinos? Un estudio realizado por una compañía de investigación de mercado llegó a constatar cuáles son las labores que cuentan con mejor imagen y las que se encuentran en el extremo opuesto Los bomberos y los médicos son los profesionales más valorados en el país, según revela un estudio realizado por la consultora Gfk Group. Además, la encuesta determinó que las cinco profesiones con peor imagen son: políticos, funcionarios públicos, intendentes, jueces y publicistas. Por su parte, los especialistas en software y bancarios tampoco generan confianza y su nivel de aceptación es inferior a lo que marca la media en otros países del mundo, mientras que las estrellas del espectáculo y los futbolistas obtienen puestos mucho más altos que en el resto del mundo Pero una de las conclusiones a la que arribó el estudio realizado por la consultora es que el nivel de escepticismo que se observa en Argentina es superior al que registran los restantes países de la región, debido a que sólo la mitad de las profesiones tiene más de un 50% de índice de confianza. NO OLVIDES DE SEGUIR, PUNTUAR, COMENTAR,RECOMENDAR Y DENUNCIAR!
link: https://www.youtube.com/watch?v=O1XE-teh2mE Matthew Youlden habla nueve idiomas fluidamente y entiende casi una docena más. Trabajamos en la misma oficina en Berlín, así que le oigo usar sus habilidades constantemente, cambiando de idioma cual camaleón cambiando de color. En realidad, durante mucho tiempo ni siquiera llegué a sospechar que era británico. Cuando le comenté a Matthew que me estaba costando muchísimo esfuerzo llegar a comprender tan solo un segundo idioma, se descolgó con los siguientes consejos. Si eres de los que piensa que nunca llegarás a ser bilingüe, ¡más te vale tomar nota! 1. Tienes que tener claro por qué lo estás haciendo Puede parecer obvio, pero si no tienes un buen motivo para aprender otro idioma, es muy probable que, a la larga, se te acabe la motivación. Querer impresionar a tus amigos con tu nivel de francés no es un motivo demasiado bueno, pero querer conocer de verdad a una persona francesa en su propio idioma es definitivamente otra cosa. Sea cual sea tu motivación, cuando decides aprender un nuevo idioma, lo realmente importante es comprometerse al máximo: “Vale, quiero aprender esto, y por eso voy a hacer todo lo que pueda en este idioma, con este idioma y por este idioma.” 2. Sumérgete Ya te has hecho la promesa, te has comprometido. ¿Y ahora qué? ¿Hay algún tipo de camino correcto para aprender? Matthew recomienda el “enfoque maximizado de 360°”: no importa qué herramientas uses para aprender el idioma, lo importante es que practiques todos y cada uno de los días. “Yo tiendo a querer absorber cuanto más mejor desde el principio, de manera que, si estoy aprendiendo algo, lo llevo al extremo e intento usarlo a lo largo del día. Conforme la semana avanza, intento pensar en ese idioma, intento escribirlo e incluso me hablo a mí mismo en ese idioma. Para mí, en realidad, todo consiste en poner en práctica lo que sea que estés aprendiendo, ya sea escribiendo un email, hablando contigo mismo, escuchando música u oyendo la radio. Rodearte y sumergirte en la cultura del idioma que estás aprendiendo es extremadamente importante.” Recuerda que el mayor beneficio de hablar otro idioma es poder comunicarte con otros. Ser capaz de mantener una conversación sencilla es una recompensa increíble en sí misma. Alcanzar metas de este tipo pronto hará que te sea más fácil seguir motivado y practicando: “Siempre tengo en la cabeza que, en realidad, se trata de adaptar la manera en la que tú piensas a la manera en la que se piensa en ese idioma. Obviamente no hay solo una manera en la que un hablante de español, de hebreo o de holandés piensa, pero el truco está en usar el idioma para construir tu propia realidad idiomática.” 3. Encuentra un compañero Matthew aprendió varios idiomas junto con su hermano gemelo Michael, ¡quienes abordaron su primer idioma, el griego, cuando tenían solo ocho años! Matthew y Michael, o los Super Polyglot Bros (como me gusta referirme a ellos), adquirieron sus superpoderes a base de la tan tradicional rivalidad entre hermanos: “Estábamos motivados y todavía lo estamos. Nos empujamos el uno al otro a seguir adelante. Si mi hermano se da cuenta de que yo estoy haciendo más que él, se pone un poco celoso e intenta superarme (creo que eso es porque él es mi gemelo, yo soy el original) y lo mismo en el sentido opuesto.” Por lo tanto, aunque no tengas un hermano o hermana que te acompañe en tu aventura para aprender idiomas, tener un compañero o compañera te empujará a seguir intentándolo un poco más y a permanecer motivados: “Creo que es un enfoque fantástico. Tienes a alguien con quien puedes hablar y, al final, esa es la idea básica detrás del proceso de aprender un idioma.” 4. Mantenlo relevante Si tu objetivo desde el principio es mantener una conversación, es más improbable que te pierdas en libros de texto y manuales. Hablar con gente hará que el proceso de aprendizaje siga siendo relevante para ti: “Estás aprendiendo un idioma para poder usarlo. No vas a hablar solo contigo mismo. La parte creativa del asunto está en ser capaz de poner el idioma que estás aprendiendo en una disposición diaria más general y útil, ya sea escribiendo canciones, intentando hablar con gente o usándolo cuando vas al extranjero. Pero no hace falta que vayas al extranjero, puedes ir al restaurante griego que está al final de la calle e intentar pedir la comida en griego.” 5. Diviértete Usa tu nuevo idioma de cualquier forma que sea creativa. Los Super Polyglot Bros practicaban el griego escribiendo y grabando canciones. Piensa en alguna manera divertida de practicar tu nuevo idioma: haz un programa de radio con un amigo, dibuja un cómic, escribe un poema o trata de hablar en él con quien puedas. Si no eres capaz de encontrar una manera divertida de practicar tu nuevo idioma, hay muchas posibilidades de que no estés siguiendo el epígrafe 4… 6. Actúa como un niño Con esto no quiero decir que tengas rabietas o que te llenes el pelo de comida cuando vas a un restaurante, sino que intentes aprender como lo hacen los niños. Se está demostrando que la hipótesis de que los niños son intrínsecamente mejores aprendiendo que los adultos es un mito. Nuevas investigaciones no son capaces de encontrar una relación directa entre la edad y la capacidad de aprender. Puede ser que la llave para ser capaces de aprender tan rápido como lo hacen los niños esté en tomar determinadas actitudes infantiles: falta de conciencia de uno mismo (en el sentido de estatus social), el deseo de jugar en la lengua y la disposición a cometer errores. Aprendemos a base de equivocarnos. Cuando somos niños, se espera que cometamos errores pero cuando somos adultos, los errores se convierten en algún tipo de tabú. Es más probable que un adulto diga “no sé” antes que “no he aprendido eso todavía” (no sé nadar, no sé conducir, no sé hablar inglés). Que te vean equivocándote o, incluso, teniendo dificultades es un tabú social que no afecta a los niños. Cuando aprendes un idioma, admitir y aceptar que no lo sabes todo es la llave para alcanzar crecimiento y libertad. Despréndete de tus barreras de adulto. 7. Abandona tu zona de confort No tener miedo a cometer errores significa estar preparado para ponerte a ti mismo en situaciones potencialmente embarazosas. Esto puede dar un poco de miedo, pero es la única manera de desarrollarse y mejorar. No importa cuando estudies, nunca hablarás un idioma si no te pones a ti mismo en esa situación: háblales a extranjeros en su idioma, pregunta direcciones, pide la comida, intenta hacer chistes. Cuanto más veces lo hagas, mayor será tu zona de confort y mayor será la facilidad con la que te enfrentarás a nuevas situaciones: “Al principio te vas a encontrar dificultades: tal vez sea la pronunciación, o la gramática, tal vez sea la sintaxis, o que no entiendas los dichos. Pero creo que lo más importante es tratar de desarrollar ese “sentido del idioma”. Cada hablante nativo tiene un sentido de su idioma, y eso es, básicamente, lo que te convierte en un “hablante nativo” si puedes hacer de ese idioma el tuyo.” 8. Escucha Tienes que aprender a caminar antes de aprender a correr. En el mismo sentido, tienes que aprender a escuchar antes de aprender a hablar. Cualquier idioma suena raro la primera vez que lo escuchas, pero cuanto más lo escuchas más familiar se vuelve y más fácil te será hablarlo: “Somos capaces de pronunciarlo todo, solo que no estamos acostumbrados a hacerlo. Por ejemplo, el sonido de “r” fuerte no existe en la variante de inglés que yo hablo, pero cuando estaba aprendiendo español había palabras con esa “r” fuerte, como “perro” o “reunión”. Para mi, la mejor manera de aprender a dominar ese sonido era oírlo constantemente, escuchándolo; luego, tratar de visualizar o imaginar cómo se supone que hay que pronunciarlo, ya que para cada sonido hay una parte específica de la boca o de la garganta que hay que usar.” 9. Mira a otros hablando Idiomas distintos demandan cosas distintas de tu lengua, labios y garganta. La pronunciación es tanto física como mental: “Una manera (aunque puede sonar un poco extraño) es observar cuidadosamente a otros mientras dicen palabras que usan ese sonido, y luego tratar de imitarlo tanto como sea posible. Créeme, puede ser difícil al principio, pero lo conseguirás. En realidad es algo fácil de hacer, solo necesitas practicar” Si no puedes observar e imitar a hablantes nativos en vivo, ver películas extranjeras o televisión en versión original puede ser un buen sustituto. 10. Háblate a ti mismo Si no tienes a nadie con quién hablar en el idioma que estás aprendiendo, no hay nada malo en hablarte a ti mismo: “A lo mejor parecerá que estás loco, pero, en realidad, hablar contigo mismo en un idioma es una buena manera de practicar si no tienes a nadie más con quién hacerlo.” Esto puede ayudarte a mantener nuevo vocabulario o nuevas frases bastante frescas en tu mente, de manera que te sentirás más confiado cuando tengas que usarlas con otra persona. Bonus: ¡Relax! Nadie se va a molestar por que le hables en su idioma aunque sea mal. Si empiezas cualquier interacción con un “Estoy aprendiendo el idioma y me gustaría practicar…” la mayoría de la gente será paciente, te apoyará y te animará a seguir. Incluso si hay aproximadamente un billón de hablantes de inglés no nativos en el mundo, la mayoría de ellos preferirá hablar su propio idioma si tiene la posibilidad. Tomar la iniciativa de introducirse en el mundo idiomático de alguien facilitará el trato y los pondrá en una disposición más positiva: “Está claro que puedes viajar al extranjero hablando solo tu idioma, pero le sacarás mucho más partido si puedes sentirte cómodo en el lugar que estés, siendo capaz de comunicarte, de entender y de relacionarte en cualquier situación que puedas imaginar.”
Si quieres bajar de peso, la solución está en los alimentos que ayudan a quemar grasas Hacer ejercicio y tener una dieta balanceada siguen siendo los pilares para perder peso. Sin embargo, tu cuerpo procesa la comida de distintas maneras, y esto incluye la forma en la que quema y deposita las grasas. “Algunas comidas impulsan la quema de grasas”, comenta Adele McGrath, nutricionista y directora de salud de Thirtysevendegrees Health and Fitness. “Las proteínas promueven una efecto térmico de hasta 30%, que es mucho mayor al de los otros dos macronutrientes: las grasas y los carbohidratos. Esto significa que quemarás más calorías si consumes proteínas que si consumes grasas o carbohidratos. En otras palabras, comer más proteínas aumentará el ritmo de tu metabolismo más que si consumes grasas o carbohidratos. “Excepto por, tal vez, un día permitido por semana, es importante restringir el consumo de hidratos de carboon. Intenta consumir 25 gramos de carbohidratos o menos por día. Tu cuerpo prefiere metabolizar los macronutrientes en el siguiente orden: carbohidratos, grasas, y luego, proteínas. Si consumes muchos hidratos de carbono, la energía de las grasas y las proteínas será procesada como grasa corporal”. No te preocupes por las grasas naturales. ¡La grasa es lo que quieres que tu cuerpo queme! Si no consumes muchos hidratos, comer mucha grasa no te hará engordar. Además, la grasa no genera picos de insulina y la insulina es una hormona que almacena grasa. “Por último, hacer ejercicio aumenta tu metabolismo”. 1) Batata La batata es la mejor fuente alimenticia de antioxidantes beta-caroteno, un compuesto que combate el estrés oxidativo y la inflamación relacionada con el almacenamiento de grasas. La col rizada y la zanahoria también son fuentes ricas de beta-caroteno. 2) Huevo Solía decirse que había que evitar consumir huevos debido a su alto nivel de colesterol”, dice McGrath. “Sin embargo, las investigaciones actuales indican que comer uno o dos huevos por día no aumenta el colesterol. El lado positivo es que los huevos son la fuente biológica más grande de proteínas, lo que te ayuda a generar masa muscular, que a su vez, te ayuda a quemar grasas. El huevo también contiene mucha vitamina B12, nutriente esencial para romper las grasas". 3) Pescados grasos “El salmón y los demás pescados grasos contienen niveles altos de ácidos grasos Omega 3, que queman naturalmente las grasas”, dice McGrath. “Los ácidos grasos Omega-3 reducen la grasa en tu cuerpo. Además del salmón, hay otros pescados ricos en omega-3, como el atún, el verdel y el arenque. 4) Pomelo Hace mucho que se cree que el pomelo impulsa el descenso de peso. Un estudio descubrió que las moléculas de esta fruta aumentan el metabolismo y reducen el apetito. Además, el pomelo reduce el nivel de insulina, lo que motiva el descenso de peso. 5) Avena (sin sabor, sin azúcar) “La avena es otra fuente maravillosa de fibra y te ayuda a prolongar el sentimiento de saciedad”, cuenta McGrath. “La avena no solo sacia el hambre, además, te ayuda a quemar grasas y a bajar el nivel de colesterol. Es uno de los mejores desayunos que existen para quemar grasas” 6) Aceite de oliva “El aceite de oliva te ayuda a perder grasa debido a sus altos niveles de grasas monosaturadas que queman grases y controlan los antojos”, cuenta McGrath. “Úsalo para cocinar y para aderezar ensaladas”. 7) Mantequilla de maní (natural, sin azúcar) “Puede que esta sea la comida más sorprendente en esta lista, pero la mantequilla de maní puede ayudarte a bajar de peso”, asegura McGrath. “Consúmela con moderación y solo compra la que no tiene azúcar agregada. La mantequilla de maní es rica en grasas monosaturadas, que ayudar a aumentar la masa muscular y quemar grasas. No consumas más de tres cucharadas por día”. 8) Almendras y frutos secos “Los frutos secos, y las almendras en particular, ayudar a suprimir el apetito”, cuenta McGrath. “Consumir un puñado (unas 24 almendras) alcanza para reducir el apetito. Elige las naturales, sin sal ni sabores. En lugar de comerlas enteras, puedes añadirlas cortadas en ensaladas, mantequilla de maní, cereal o yogur”. 9) Legumbres “Debido a la gran cantidad de fibra y las pocas calorías que tienen, las legumbres de todo tipo son alimentos que ayudan a quemar las grasas”, comenta McGrath. “La fibra estimula la saciedad, así que consumes menos calorías con el resto de la comida. También contienen muchas proteínas y hierro, que ayuda a bajar las grasas. Las mejores legumbres son los porotos de soja, las judías pintas, los garbanzos, los porotos, los frijoles negros, las alubias rojas, las blancas y los frijoles de limas.' 10) Espinaca y hojas verdes “Al igual que las legumbres, las hojas verdes son bajas en calorías y altas en fibra”, cuenta McGrath. “Te ayudan a saciar el hambre, así puedes comer menos. Las hojas verdes también tienen muchas vitaminas, minerales y otros nutrientes. Come espinaca, broccoli, lechuga, rúcula, berro, endivias y brotes de mostaza”. 11) Lácteos (descremados, semidescremados, yogur y queso) “El calcio es una de las sustancias que más queman grasas y se encuentra en gran volumen en los lácteos”, comenta McGrath. “El calcio no solo disminuye la grasa, sino que previene la formación de nueva grasa. Elige siempre productos descremados, tanto para la leche, el queso y los yogures”. 12) Pavo, pollo y carne magra Se necesita más energía para digerir proteínas que hidratos o grasas” argumenta McGrath. “Esto significa que los alimentos ricos en proteínas queman grasas por naturaleza. Consume más carne magra, pollo o pavo'. 13) Cereales integrales “La fibra en los panes integrales y cereales ayuda a mantener bajo el nivel de insulina”, sostiene McGrath. “Esto previene que tu cuerpo almacene grasa. Deja de consumir pan blanco, al que le quitan todos los nutrientes y la fibra. Para perder peso, elige alimentos integrales de cereales o trigo. El arroz integral también tiene mucha fibra”. Tu cuerpo quema el doble de calorías digiriendo las comidas integrales ricas en fibra que los alimentos procesados. 14) Fruta “Mucha fruta tiene alta fructosa, azúcar natural que puede disminuir la pérdida de peso”, cuenta McGrath. “Sin embargo, hay muchas frutas y vegetales que necesitan más caloría para digerir que las que realmente tienen, por lo que son alimentos que queman grasas. Por ejemplo, la manzana, el durazno, el damasco y la pera”. 15) Aceite de coco El aceite de coco contiene triglicéridos de cadena media, la grasa que tu cuerpo prefiere utilizar como energía, lo que significa que no la procesará como grasa. Un estudio mostró una mayor pérdida de peso en u período de 16 semanas consumiendo más aceite de coco que de oliva. El aceite de oliva contienen importantes nutrientes, peor prueba el cambio con el de coco. 16) Frutos del bosque “La fibra y la pectina que se encuentran en los frutos del bosque te ayudan a saciar el hambre por más tiempo, por lo que pierdes grasas debido a que consumes menos calorías”, dice McGrath. “Los frutos del bosque tienen mucha azúcar natural, así que no debes comer más de un puñado por día”. Y ten cuidado con la cetona de la frambuesa. Estos compuestos naturales de la frambuesa y otros frutos suelen ser extraídos químicamente de la fruta y no hay pruebas de que ayuden a bajar de peso. 17) Té verde El té verde contiene catequina, que ayuda a quemar la grasa”, asegura McGrath. “No solo acelera el metabolismo, sino que también ayuda a quemar más calorías (incluso mientras estamos sentados), además aumenta la velocidad con la que el hígado quema grasas. Se recomienda consumir unas 6 tazas de té verde por día para conseguir un buen resultado”. 18) Vinagre Estudios sugieren que el vinagre (sobre todo el de manzana) activa las enzimas en el cuerpo para quemar grasa. Sin embargo, no hay mucha información al respecto. Quienes apoyan la dieta del vinagre, aseguran que el vinagre de manzana aumenta el metabolismo. Otros estudios han demostrado que el vinagre de manzana ayuda a nivelar los niveles de azúcar en sangre, bajando el índice de glucemia. Esto puede ayudar a bajar de peso evitando picos de azúcar. Finalmente, las propiedades antihongos del vinagre ayudan a prevenir la candidiasis, una condición que aumenta el antojo de hidratos y azúcar. 19) Café La cafeína acelera el metabolismo”, asegura McGrath. “Pero debes evitar usar crema o azúcar o taparás todos los beneficios de la cafeína. Nada de cappuccino o lattes”. 20) Lentejas Las lentejas están cargadas de hierro, un nutriente esencial que a muchos nos falta. Cuando nos falta un nutriente, nuestro metabolismo se atrasa, lo que hace que ganemos peso. Una buena forma de combatir esto es consumiendo lentejas. 21) Chiles rojos y verdes Los chiles contienen capsaicina, un compuesto que aumenta la temperatura de tu cuerpo y quema grasas. Los chiles contienen capsaicina así estén frescos, deshidratados o cocidos. 22) Repollos de Bruselas Los vegetales como los repollos de Bruselas, el broccoli, los brotes de broccoli, la coliflor, la col rizada, la col de Milán y el repollo morada contienen el fitonutriente sulforafano, que estimula a las enzimas que queman grasas. 23) Aguacate o palta Quizás no sea lo que esperabas, pero el aguacate es tu aliado para perder peso. La grasa monosaturada de los aguacates ayuda a acelerar tu metabolismo protegiendo a las células que generan energía del daño de los radicales libres. Los aguacates o palta ayudan a reducir la inflamación sistémica y previenen los picos de azúcar en sangre, que pueden generar que te cuerpo almacene demasiadas calorías como grasa. 24) Semillas de chía Las semillas de chía contienen omega-3, fibras y proteínas y pueden ayudarte a mejorar tu metabolismo, además, producen glucagón, una de las hormonas que ayudan a quemar grasas. 25) Ostras Las ostras son la mayor fuente alimenticia de zinc, un mineral que ayuda a reducir el apetito. Además, tienen muy pocas calorías. 26) Canela La canela ayuda a incorporar la glucosa a las células más rápidamente y así disminuir los niveles de insulina. 27) Ajo El ajo es un poderoso antioxidante que trabaja para reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés que provoca que tu cuerpo acumule grasa en la zona abdominal. 28) Vino tinto Es una buena noticia saber que el resveratrol, un antioxidante que se encuentra en la piel de las uvas, inhibe la producción de células de grasa. Sin embargo, si necesitas una excusa para elegir el vino en lugar de la uva sola, el piruvato de calcio (que se encuentra en el vino tinto) también ayuda a quemar las células grasas. 29) Sandía El gran contenido de agua que tiene la sandía le indica a tu cuerpo que ya comió suficiente. La sandía también contiene licopeno, un antioxidante. 30) Agua ¿Sabías que puedes acelerar tu metabolismo un 30% con solo tomar un buen vaso de agua? La deshidratación también produce hambre, así que no dejes de tomar agua. NO OLVIDES DE PASARTE POR MIS OTROS POST, SEGUIRME, PUNTUARME, COMENTAR Y RECOMENDAR!
Estos ajustes en tu rutina te ayudarán a deshacerte de esos rollitos de más Vas al gimnasio tres veces a la semana pero la grasa sigue ahí. ¿Te suena familiar? A veces, realizar pequeños cambios puede hacer la gran diferencia. Si quieres decirle adiós a tus rollitos de más, prueba aplicando estos ajustes a tu rutina de entrenamiento. ¡A quemar grasas! 1) Consejos para olvidarte de los rollitos en la cintura Agrega algunas pesas rusas (kettlebell) a tu rutina. Ellas trabajan los músculos de las piernas, brazos y abdominales al mismo tiempo, lo que te permite incorporar un movimiento muy atlético a tu rutina y al mismo tiempo ayuda a construir masa muscular, aumentando así la capacidad de tu cuerpo para quemar grasa. 2) Circuito de entrenamiento Para lograr mejores resultados, haz pesas y cardio en la misma sesión. Un estudio de la Universidad de Califorma arrojó que las personas que combinaban ambos ejercicios lograban una pérdida de peso significativamente mayor a los que hacían solo cardio o solo pesas. 3) Suma saltos No hagas estocadas ni sentadillas cuando puedes saltar... Los saltos hacen que el cuerpo produzca una explosión de energía, y eso significa quemar calorías, mejorar tu resistencia y tu fuerza. 4) Acelera, no trotes Abandona esas dos largas horas de trote y ve por una explosión corta pero veloz de sprints de alta intensidad. Alterna 30 segundos de máximo esfuerzo con 60 de recuperación. Repítelo de 8 a 12 veces, dos o tres veces por semana. 5) No le tengas miedo a las pesas Algunas mujeres a veces evitan el entrenamiento con pesas porque temen adquirir más volumen. Sin embargo, el levantamiento de pesas es una de las mejores maneras para quemar grasas. Añadiendo 1,5kg de músculo a tu cuerpo, puedes quemar 1.050 calorías extra por semana, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Michigan. 6) Concéntrate en los músculos más grandes de tu cuerpo Si quieres quemar grasa rápidamente, concentrate en ejercicios que utilicen más masa muscular. Mientras más masa muscular se utilice, más calorías se queman. Es ideal añadir ejercicios que comprometan la parte inferior del cuerpo, como estocadas y sentadillas, para obtener el máximo rendimiento. 7) Haz ejercicio con el estómago vacío Para adelgazar debes ejercitarte a primera hora de la mañana, cuando el azúcar en sangre está en su nivel más bajo. Estudios demuestran que quienes ejercitan con el estómago vacío queman hasta un 20 por ciento más de grasa corporal en comparación con aquellos que hacen ejercicio después del desayuno. Advertencia!: Aunque otros postulados y estudios indican que hacer ejercicio con el estomago vacio quema musculo en vez de grasa. es recomendable comer algo de proteina antes de hacer ejercicio 8) No comas demasiado después de tu rutina Después de entrenar, recárgate con una pequeña porción de proteínas magras, carbohidratos complejos y grasas saludables (como el salmón con quinoa). Puedes sentir que deberías premiarte con un gran plato después de tanto esfuezo pero comer una comida pesada y cargada de calorías no te ayudará a perder peso. 9) Revisa tu forma de correr Asegúrate de mantener tu movimiento en marcha hacia adelante y no rebotar hacia arriba y abajo en la cinta. Los movimientos verticales desperdician energía. Si realizas la técnica correcta, podrás correr más rápido y quemar más calorías en un corto período de tiempo. 10) No te deslices Es tentador dejar que el movimiento de la máquina dicte tu ritmo, pero deben ser los músculos de tus piernas y brazos los que lo hagan. No te aferres a los raíles. Si la máquina está sosteniendo tu peso es que no estás quemando tantas calorías como podrías. 11) Párese derecho Párate derecho y usa las barandas solo para conseguir equilibrio, no para apoyarte. Cambiar la profundidad de tu paso también es importante así como realizar pasos cortos combinados con otros profundos. Eso ayuda a quemar grasa rápidamente. 12) Acelera tu ritmo Cualquiera sea la máquina cardio que uses, recuerda variar la intensidad de tu esfuerzo. Trabajar a una velocidad sostenible quemará calorías pero no eliminará las 'llantitas'. Debes exigirte hasta el límite durante un minuto, luego bajar la velocidad y repetirlo 10 veces. Es la mejor forma de despedirte de los rollitos. 13) No descanses demasiado Estudios han demostrado que quemamos más calorías cuando nos tomamos descansos de uno y hasta tres minutos entre sesiones. Reducir el tiempo de descanso asegura que tus músculos trabajen en forma continua a alto nivel, a impulsar tu metabolismo y a quemar grasa durante y después del entrenamiento. 14) Haz más si puedes El hecho de que te hayas establecido a tí mismo 10 repeticiones de algún ejercicio o máquina en particular, no te detengas si se puedes hacer más. Si haces sólo uno o dos más por vez, podría significar el equivalente a hacer dos sesiones adicionales en el mes. Una vez más, esforzase hasta el límite ayudará a quemar más calorías. 15) Dale un descanso a los aparatos Los aparatos pueden restringir tu rango de movimiento, lo que significa que los músculos no se activan como deberían y no se quema toda la grasa que se podría. Tomarse un descanso de las máquinas e ir por las pesas podría sorprenderte muchísimo. Sobre todo en lineas generales es recomendable que antes de hacer ejercicios de alta intensidad o peso, pasen por un checkeo medico y una nutricionista para saber puntualmente que pueden comer para lograr esa figura deseada o simplemente una vida saludable. El secreto esta en la VOLUNTAD Y SACRIFICIO para lograr lo que uno quiere en la vida NO OLVIDES DE PASARTE POR MIS OTROS POST, SEGUIRME, PUNTUARME, COMENTAR Y RECOMENDAR!

Sólo hay una forma de vivir la vida. Como de comer un asado en verano. Consejos, especialidades y actitudes fundamentales para disfrutar unas deliciosas carnes a las brasas. -Gordo, mandame un pedazo bien jugoso, dale que tengo hambre Si alguien en la mesa grita eso, sin remera y con un vaso de alcohol en su mano, el asado va bien. Sí, marcha bárbaro. Los asados de verano son clásicos. Algunos afortunados disfrutan de sus quintas con jardín, árboles, pasto cortado al ras ideal para jugar al fútbol y pileta. Otros tienen la gracia de hacerlo en la playa, en los quinchos del balneario. Y otros lo hacen en el balcón terraza del departamento. Vale igual. Como el calor es la mejor excusa para prender la parrilla, traigo las verdades sobre el asado, los secretos menos secretos del mundo, porque todo aquel que se haga llamar "degustador de asados", debería leer mi artículo y no sorprenderse con nada porque la tiene clarísima. Degustador de asados: me encanta llamarme así. Ese es mi propósito en esta vida: degustar asados. 1- Hacer mucho fuego Fuego. Pero fuego posta. Fuego que trepe hasta el cielo, que se pierda entre las nubes y derrita las uñas. Fuego que nos obligue a alejar las manos de ahí porque quema, porque es el fuego en su máximo esplendor, encendiéndose, quemando papel, leña y carbón. Ese fuego que es poesía pura, como este pasaje del texto. Después, pasás las brasas a la parrilla. Y ahí ya sabés, titán. 2- Tener bebidas con graduación alcohólica en la mesa Claro, hombre. Cervezas, vinos, aperitivos. Todas van bien. Algunas para la previa, tranquilas; otras para bajar el tremendo pedazo de grasa que te vas a mandar con ese vacío. A la hora de comprar, que conste que el objetivo no es emborracharse, sino comer hasta explotar: entonces hay que beber con cuidado, amor, cariño y respeto. (Si vas a manejar, te servís aguita de la canilla, eh. Gaseosa en su defecto). 3- Armar una buena picada Salame, queso, papas fritas, palitos, pancito. Animate a llenarte con eso que está todo bien. Cachito de pan-pedacito de salame-cubito de queso-papita: rock. Maravillosa mezcla. Ahí, sí: se baja con un delicioso aperitivo. El que empieza con C, va espectacular con jugo de naranja. Atención: en este momento del precalentamiento estomacal es fundamental estar descalzo. Si el instinto pide sacarse la remera, está muy bien: hágale caso. Pero es fundamental el énfasis en estar descalzo para sentir la real comodidad en el cuerpo. 4- Unas buenas cumbias de fondo Por supollo, diría Homero Simpson cuando le preguntan no-sé-qué-cosa del auto que compró en el remate en la cárcel y era de Snake. Volumen de los parlantes al mango. Tengo unas playlists armadas para esos momentos. La movida arranca con "Cómo te voy a olvidar" de Los Ángeles Azules. Ay, mamita, qué belleza de canción. Si es un asado con mujeres, ahí sacás a bailar a la morocha de ojos marrones que te vuelve loco: tirás la vueltita, manito en la cintura, mirada a los ojos y, si la sostiene, está con vos. 5- Comer el asado jugoso Por si no te quedó claro, crack. A ver, querido amigo, comer un pedazo de carne seco es como jugar un partido de fútbol sin pelota. O sin jugadores. O no jugar un partido de fútbol. La carne se come jugosa, maestro. A punto, a lo sumo. Hasta ahí te puedo bancar. Zapatilla, de esas que la tirás al piso y suenan como si hubieras tirado una piedra, no. Si la vaca charla con vos en el plato, espectacular. Voy a dejar algunos conceptos más para que aprendan a comer asado. Ensaladas: papa, huevo y mayonesa, siempre. Tomate, lechuga y cebolla también. Salsas varias: chimichurri, criolla, provenzal. ¿Morcilla? Obvio. ¿Molleja? Seh, dale. ¿Chorizo? Puro cerdo. ¿Matambre? De "Babe, el chanchito valiente". Entraña de enganche. Y arriba, de punta, asado del medio, el corte ancho, con hueso gigante, ese que te manchás con grasa las manos mientras lo comés. Ah, sí: de la mesa a la cama sin escalas. Y no te pesés en todo el verano, campeón.

Queso, puro queso. En Buenos Aires se come buena pizza. Y nosotros terminamos el debate: rankeamos a las mejores diez muzza's de Capital Federal. De Corrientes hasta San Telmo, para chuparse los dedos Me pasa seguido. Cada vez que me junto con mis amigos a comer pizza, discutimos. Nos peleamos: somos talibanes, cada uno, del templo donde sabe que come la mejor porción de muzzarella de Buenos Aires. Casi nunca coincidimos. Entre todos sabemos, sí, que hay dos lugares que están por encima de todos. Pero hacer una lista de 10, para nosotros, es imposible. Por eso me decidí a hacerlo solo. La avenida Corrientes es epicentro de buena pizza. Son sinónimos. De las diez elegidas, seis están entre teatros y el obelisco. A la piedra o al molde, el ranking tiene una particularidad: no hay cadenas. Aquellas que se multiplicaron por la ciudad perdieron la esencia de comer parado, al paso. Si estás en todos lados, no estás, titán: ya no obligás a tu cliente a acercarse hasta ese único local para disfrutarlas. Dejaste de ser mágica. De entrada, una aclaración: no está La Mezzetta. Sin dudas, ofrecen una fugazzetta extraordinaria, pero su muzza nos genera algunas dudas. Un ranking, del 10 al 1, de las diez mejores porciones de muzarrella de Buenos Aires 10- Banchero. Corrientes y Talcahuano Es buena. No estalla, como varias de las que están arriba de Banchero. Pero sí, es rica. Dicen que inventaron la fugazzetta (incomprobable) pero con la clásica de muzza cumplen las expectativas. Un poquito inflada por la prensa, para mí. 9- Los Inmortales, Avenida Corrientes 1369 La sonrisa de Gardel ilumina el cartel con el obelisco dibujado de fondo. Su local original está en Corrientes y Uruguay. Tienen un problema: se transformaron en café, y empezaron a hacer comidas más "elaboradas". Por eso, a pesar de ser un clásico porteño, está novena. 8- Pirilo, Defensa 821 Un local en San Telmo de ocho metros cuadrados. Un maestro pizzero que saca de a ¡una! pizza a la vez, que puede ser de fugazzeta, o de muzzarella. De lo que le pinte. Un grupo de personas que, atestados contra una barra mínima, vaso de vino en mano, se desesperan por una porción. Una faina cortada con formas asimétricas. Una pizza deliciosa. "Una experiencia religiosa", diría Enrique Church. 7- El Palacio de la Pizza, Avenida Corrientes 751 Esta se la debo, sin dudas, a mi amigo Fedote. Hay un problema: para mí, a menos de cinco cuadras de las pizzerías que están primera y segunda, no podés comer en otro lado. Pero El Palacio es recomendable. El queso es buenísimo, y la salsa tiene cierto picante que le da un buen sabor. La masa, alta, es interesante. Muy buena. 6- El Imperio de Chacarita, Avenida Corrientes 6895 La estatua de Carlitos Balá en la entrada es su garantía de calidad: el humorista es un habitué del enorme local que está en Corrientes y Federico Lacroze. Abierto las 24 horas los fines de semana, es parada obligatoria en tu vuelta —"tocado"— de los boliches. Sus porciones se caracterizan por el altísimo contenido de aceite. Barra de mármol, queso que se escapa de la masa cuando te llevás el tenedor a la boca. Enfrente, los del cementerio quieren levantarse de sus tumbas para volver a comerse una porción del Imperio. 5- Los Campeones, Montes de Oca 851 Barracas está como en un limbo: debajo de la autopista 25 de mayo, entre Constitución y Avellaneda. Es un barrio porteño de los antiguos, de los que sobreviven. Sobre Montes de Oca, a una cuadra de la Plaza Colombia, está Los Campeones: sin dudas, la mejor pizzería del barrio. A diferencia de todas las mencionadas, es a la piedra. Finita y crocante. Se distingue por una particularidad: el queso está directamente encima de la masa; y la salsa, sobre el queso. Raro, pero espectacular. Los hinchas de Boca se juntan a comer ahí cuando salen en peregrinación de La Bombonera. 4- Angelín, Avenida Córdoba 5270 Frank Sinatra, en su visita a Buenos Aires en el '81, se acercó a la esquina de Córdoba y Godoy Cruz. Visitó al inventor de la Pizza Canchera: una pizza enorme, sin queso, llena de salsa. El local es no es de los más lindos. Los hombres que atienden la barra pueden ser simpáticos, o los peores, depende el día. Arriba de ellos hay un televisor 20 pulgadas. Pero delante tienen una de las mejores muzzarellas de la ciudad. Crocante, luce una altura media, un queso gratinado —bien, pero bien dorado— y un tuco excepcional. Se mantiene, desde hace más de 50 años, como uno de los mejores rincones porteños para disfrutar de una buena porción. 3- El Cuartito de Talcahuano, Talcahuano 937 Es podio, sí. El lugar, como dice una nota que publicó la cronista María Soledad Pereira en Revista Bacanal, vende recuerdos. El color de sus paredes no se ve, tapado de cuadros con camisetas, fotos, posters. Es difícil definir al Cuartito con sus 80 años de trayectoria. Su porción de muzzarella se destaca por su masa. Gorda, alta, contundente. El queso que la baña es una combinación secreta: mezclan dos marcas diferentes de queso que, juntos, se derrite, se dora y chorrea por las manos de aquellos valientes que se animan a comerla con la mano. Una fiesta de sabores. 2- Güerrín, Avenida Corrientes 1368 Acá hay polémica. Entiendo a quienes la ponen primera, indiscutible. Les doy la derecha: es impresionante. Pero falla en algo: la masa. Ahí está la diferencia con la uno. Si bien el queso se destaca y la salsa, fuerte, es espectacular, la masa no es tan alta, y es, quizás, demasiado crocante. No está quemada, pero sí dorada de más. Así y todo, es maravillosa, casi perfecta. El local de tres pisos siempre está lleno. En la caja, para comprar por porción, hay que hacer cola. A la noche, cuando terminan las funciones en los teatros, explota de gente. Una porción de Buenos Aires. 1- Las Cuartetas, Avenida Corrientes 838 Incomparable. Perfecta. Indescriptible. Única. Es la mujer más linda hecha pizza. Es el orgasmo, es un gol de tu equipo en el clásico. La mejor masa de todos los tiempos. Gorda, hermosa. Imperdible: si no comiste en Las Cuartetas, nunca comiste pizza. NO OLVIDES DE PASARTE POR MIS OTROS POST, SEGUIRME, PUNTUARME, COMENTAR Y RECOMENDAR Y DENUNCIAR!