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TonyCook15

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El libro de arena: Jorge Luis Borges
El libro de arena: Jorge Luis Borges
Apuntes Y MonografiasporAnónimo12/20/2014

EL LIBRO DE ARENA Jorge Luis Borges ...thy rope of sands... George Herbert (1593-1623) La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes... No, decididamente no es éste, more geométrico, el mejor modo de iniciar mi relato. Afirmar que es verídico es ahora una convención de todo relato fantástico; el mío, sin embargo, es verídico. Yo vivo solo, en un cuarto piso de la calle Belgrano. Hará unos meses, al atardecer, oí un golpe en la puerta. Abrí y entró un desconocido. Era un hombre alto, de rasgos desdibujados. Acaso mi miopía los vio así. Todo su aspecto era de pobreza decente. Estaba de gris y traía una valija gris en la mano. En seguida sentí que era extranjero. Al principio lo creí viejo; luego advertí que me había engañado su escaso pelo rubio, casi blanco, a la manera escandinava. En el curso de nuestra conversación, que no duraría una hora, supe que procedía de las Orcadas. Le señalé una silla. El hombre tardó un rato en hablar. Exhalaba melancolía, como yo ahora. - Vendo biblias - me dijo. No sin pedantería le contesté: - En esta casa hay algunas biblias inglesas, incluso la primera, la de John Wiclif. Tengo asimismo la de Cipriano de Valera, la de Lutero, que literariamente es la peor, y un ejemplar latino de la Vulgata. Como usted ve, no son precisamente biblias lo que me falta. Al cabo de un silencio me contestó: - No sólo vendo biblias. Puedo mostrarle un libro sagrado que tal vez le interese. Lo adquirí en los confines de Bikanir. Abrió la valija y lo dejó sobre la mesa. Era un volumen en octavo, encuadernado en tela. Sin duda había pasado por muchas manos. Lo examiné; su inusitado peso me sorprendió. En el lomo decía Holy Writ y abajo Bombay. - Será del siglo diecinueve - observé. - No sé. No lo he sabido nunca - fue la respuesta. Lo abrí al azar. Los caracteres me eran extraños. Las páginas, que me parecieron gastadas y de pobre tipografía, estaban impresas a dos columnas a la manera de una biblia. El texto era apretado y estaba ordenado en versículos. En el ángulo superior de las páginas había cifras arábigas. Me llamó la atención que la página par llevara el número (digamos) 40.514 y la impar, la siguiente, 999. La volví; el dorso estaba numerado con ocho cifras. Llevaba una pequeña ilustración, como es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada a la pluma, como por la torpe mano de un niño. Fue entonces que el desconocido me dijo: - Mírela bien. Ya no la verá nunca más. Había una amenaza en la afirmación, pero no en la voz. Me fijé en el lugar y cerré el volumen. Inmediatamente lo abrí. En vano busqué la figura del ancla, hoja tras hoja. Para ocultar mi desconcierto, le dije: - Se trata de una versión de la Escritura en alguna lengua indostánica, ¿no es verdad? - No - me replicó. Luego bajó la voz como para confiarme un secreto: - Lo adquirí en un pueblo de la llanura, a cambio de una rupias y de la Biblia. Su poseedor no sabía leer. Sospecho que en el Libro de los Libros vio un amuleto. Era de la casta más baja; la gente no podía pisar su sombra, sin contaminación. Me dijo que su libro se llamaba el Libro de Arena, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin. Me pidió que buscara la primera hoja. Apoyé la mano izquierda sobre la portada y abrí con el dedo pulgar casi pegado al índice. Todo fue inútil: siempre se interponían varias hojas entre la portada y la mano. Era como si brotaran del libro. - Ahora busque el final. También fracasé; apenas logré balbucear con una voz que no era la mía: - Esto no puede ser. Siempre en voz baja el vendedor de biblias me dijo: - No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna la última. No sé por qué están numeradas de ese modo arbitrario. Acaso para dar a entender que los términos de una serie infinita admiten cualquier número. Después, como si pensara en voz alta: - Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo. Sus consideraciones me irritaron. Le pregunté: - ¿Usted es religioso, sin duda? - Sí, soy presbiteriano. Mi conciencia está clara. Estoy seguro de no haber estafado al nativo cuando le di la Palabra del Señor a trueque de su libro diabólico. Le aseguré que nada tenía que reprocharse, y le pregunté si estaba de paso por estas tierras. Me respondió que dentro de unos días pensaba regresar a su patria. Fue entonces cuando supe que era escocés, de las islas Orcadas. Le dije que a Escocia yo la quería personalmente por el amor de Stevenson y de Hume. - Y de Robbie Burns - corrigió. Mientras hablábamos yo seguía explorando el libro infinito. Con falsa indiferencia le pregunté: - ¿Usted se propone ofrecer este curioso espécimen al Museo Británico? - No. Se lo ofrezco a usted - me replicó, y fijó una suma elevada. Le respondí, con toda verdad, que esa suma era inaccesible para mí y me quedé pensando. Al cabo de unos pocos minutos había urdido mi plan. - Le propongo un canje - le dije -. Usted obtuvo este volumen por unas rupias y por la Escritura Sagrada; yo le ofrezco el monto de mi jubilación, que acabo de cobrar, y la Biblia de Wiclif en letra gótica. La heredé de mis padres. - A black letter Wiclif - murmuró. Fui a mi dormitorio y le traje el dinero y el libro. Volvió las hojas y estudió la carátula con fervor de bibliófilo. - Trato hecho - me dijo. Me asombró que no regateara. Sólo después comprendería que había entrado en mi casa con la decisión de vender el libro. No contó los billetes, y los guardó. Hablamos de la India, de las Orcadas y de los jarls noruegos que las rigieron. Era de noche cuando el hombre se fue. No he vuelto a verlo ni sé su nombre. Pensé guardar el Libro de Arena en el hueco que había dejado el Wiclif, pero opté al fin por esconderlo detrás de unos volúmenes descabalados de Las Mil y Una Noches. Me acosté y no dormí. A las tres o cuatro de la mañana prendí la luz. Busqué el libro imposible, y volví las hojas. En una de ellas vi grabada una máscara. El ángulo llevaba una cifra, ya no sé cual, elevada a la novena potencia. No mostré a nadie mi tesoro. A la dicha de poseerlo se agregó el temor de que lo robaran, y después el recelo de que no fuera verdaderamente infinito. Esas dos inquietudes agravaron mi ya vieja misantropía. Me quedaban unos amigos; dejé de verlos. Prisionero del Libro, casi no me asomaba a la calle. Examiné con una lupa el gastado lomo y las tapas, y rechacé la posibilidad de algún artificio. Comprobé que las pequeñas ilustraciones distaban dos mil páginas una de otra. Las fui anotando en una libreta alfabética, que no tardé en llenar. Nunca se repitieron. De noche, en los escasos intervalos que me concedía el insomnio, soñaba con el libro. Declinaba el verano, y comprendí que el libro era monstruoso. De nada me sirvió considerar que no menos monstruoso era yo, que lo percibía con ojos y lo palpaba con diez dedos con uñas. Sentí que era un objeto de pesadilla, una cosa obscena que infamaba y corrompía la realidad. Pensé en el fuego, pero temí que la combustión de un libro infinito fuera parejamente infinita y sofocara de humo al planeta. Recordé haber leído que el mejor lugar para ocultar una hoja es un bosque. Antes de jubilarme trabajaba en la Biblioteca Nacional, que guarda novecientos mil libros; sé que a mano derecha del vestíbulo una escalera curva se hunde en el sótano, donde están los periódicos y los mapas. Aproveché un descuido de los empleados para perder el Libro de Arena en uno de los húmedos anaqueles. Traté de no fijarme a qué altura ni a qué distancia de la puerta. Siento un poco de alivio, pero no quiero ni pasar por la calle México. FIN

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La banda que definió cada década
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/18/2015

Personalmente, sólo estoy de acuerdo con Pink Floyd y Radiohead, pero bueno, lo comparto de todos modos: La banda que definió cada década Por Gerardo Pinzon • 17 febrero, 2015 • La música siempre ha sido fundamental en la vida de las personas y, junto a la humanidad, ha evolucionado a lo largo del tiempo adaptándose a cada época, usando nuevos instrumentos y experimentando con nuevos elementos para deleitar los oídos de todo el mundo. Géneros como el punk, glam, new-wave, rock, pop y la electrónica han dejado huella en la escena musical. Esta es una lista que presenta a la banda que marcó cada década, desde los 70 hasta lo que va de 2010. Los 70 Esta década se caracterizó por el nacimiento de nuevos géneros musicales y de grandes artistas y bandas que sirvieron de influencia para muchas de las que actualmente suenan en todo el mundo. Bandas y artistas como Pink Floyd, Queen, Abba, Kraftwerk, Bruce Springsteen, Bob Marley, Thin Lizzy, Los Bee Gees y Sex Pistols fueron algunos de los que surgieron en esa época. Pink Floyd Pink Floyd es una banda que destacó por sus letras filosóficas, su sonido experimental y sus portadas innovadoras. Su estilo influyó en los 70 a grupos como Genesis y Yes; además de grupos actuales como Nine Inch Nails y Dream Theater. The Dark Side Of The Moon es considerado el mejor disco de la banda, con más de treinta millones de copias vendidas, lleno de efectos de sonido y canciones con la temática del hombre presionado por la sociedad. Los 80 La música de los años 80 se caracteriza por la aparición de elementos sonoros provenientes de instrumentos electrónicos con sonidos relativamente “nuevos”. La música disco y la música dance fueron los géneros que caracterizaron esta época. Bandas y artistas como Erasure, Pet Shop Boys, The Stone Roses, Madonna, Whitney Houston y Fools Garden aparecieron a lo largo de esta década. INXS INXS es vista como una banda de los 80 que tuvo no sólo uno sino muchos hits; su estilo musical fue inicialmente una mezcla de new wave/pop que incluía elementos de funk y dance. INXS fue una banda que tenía mucha fuerza en los escenarios, por ejemplo, tocando ante 100 mil personas en el Rock In Rio de 1991 o en el Estadio de Wembley. Los 90 Los años 90 fueron la continuación del pop y la música dance-pop; comenzaron a surgir sonidos que mezclaban estilos como el soul, el funk y el jazz. Géneros como el grunge, britpop, rock industrial y la música rock alternativo fueron los más populares de la década. Los 90 también contaron con el auge de la música country como género mayor, que había comenzado en la década de 1980. Bandas y artistas como Oasis, Blur, No Doubt, Radiohead, Green Day, The Beastie Boys y Daft Punk son parte del soundtrack de los 90. Radiohead La banda de Oxford, Inglaterra lidereada por Thom Yorke es la representante de esta década; después de su álbum debut, Pablo Honey, lograron superarse con cada disco, OK Computer es el ejemplo perfecto de esto. La banda continúa con los mismos integrantes con los que nació y cuenta con un portafolio importante a lo largo de su carrera con discos como Kid A, OK Computer, The Bends y Pablo Honey. Radiohead logró evolucionar el mercado de la música con In Rainbows, este material permitió a sus seguidores pagar el precio que consideraran justo por el disco, a través de su página web. Los 2000 Los 2000 serán recordados por haber disfrutado del Internet como medio de apoyo y difusión. En esta década la música británica se apoderó de la atención de los oídos de todo el mundo. Fue el surgimiento de géneros como el nu metal, pop punk, emo, post-hardcore, metalcore y el indie rock. Bandas como Arctic Monkeys, The Libertines, The Strokes, The White Stripes, The Killers, The Bravery, The Hives y MGMT son algunas de las bandas que sonaron en muchos escenarios durante esa década. Arctic Monkeys Alex Turner y compañía lograron que todo el mundo pusiera la mirada sobre los Arctic Monkeys. Con canciones en un perfil de Myspace, fueron los primeros en alcanzar la fama gracias a la tecnología de la década, con esto ayudaron a que muchas bandas que tenían su música en Internet lograran publicar su primer disco con el apoyo de algún sello discográfico. Los 2010 En lo que va de la década de 2010, la música disco y la música dance son los géneros que caracterizan su sonido gracias a la evolución en los instrumentos y elementos musicales; bandas que mezclan el rock y la música electrónica fueron las que representaron esta década. Tame Impala, Wavves, Sufjan Stevens, James Blake, Best Coast y Vampire Weekend son parte del sonido de la década. James Blake El músico británico es conocido por su mezcla de estilos como el dubstep, el pop y el soul. Su álbum debut es un trabajo fascinante, emotivo y diferente con elementos clásicos como pianos de los cuales coge su sonido natural que dan como resultado canciones difíciles de clasificar. En 2011 cautivó con su talento en la voz, con un profundo sentimiento que se asomaba en cada una de las canciones de su primer álbum. - See more at: http://www.eleanorigby.com/la-banda-que-definio-cada-decada/#sthash.NA2gFszV.dpuf http://www.eleanorigby.com/la-banda-que-definio-cada-decada/

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Soberanía alimentaria
Apuntes Y MonografiasporAnónimo2/26/2015

La alimentación es un derecho El derecho a producir estará garantizado en la medida en que las poblaciones, ya sea que vivan en el campo o en parcelas cercanas a la ciudad, puedan ejercitar el derecho de definir sus propias políticas de agricultura y alimentación. Deben contar con los mecanismos que permitan el acceso a los recursos e insumos para la aplicación de técnicas agroecológicas en el manejo del suelo y del ecosistema agrícola, además de recibir apoyo para la gestión de riesgos climáticos y biológicos, el autoconsumo y la comercialización de sus productos. Comer es un acto agrícola (frase atribuida al poeta y agricultor Wendell Berry y reivindicada por el movimiento Slow Food . El alimento saludable y de calidad proviene de la tierra sana, aquella que es cultivada con técnicas respetuosas del ambiente, tal como lo han hecho desde siempre los pueblos originarios y las poblaciones campesinas a través de sus saberes tradicionales. Una alimentación sana y de calidad es aquella que respeta y promueve la biodiversidad agroalimentaria y cultural. En Paraguay, la vida de las poblaciones campesinas e indígenas se encuentra ancestralmente ligada a la tierra y al cultivo de sus alimentos. Cultivar y producir la tierra es un derecho de las personas y de los pueblos , y es responsabilidad del Estado generar las condiciones para ello. Contar con la tierra es la primera condición. La sabiduría campesina e indígena ha tutelado continuamente la protección de la diversidad natural de alimentos a través del cuidado de las semillas nativas y de las variedades localmente bien adaptadas. Las semillas nativas y las variedades locales, cultivadas, cosechadas y guardadas para volver a ser sembradas, son los bienes naturales que hacen posible la permanencia del flujo de los alimentos que van de la tierra a la mesa. Soberanía alimentaria Es el derecho de las personas, las comunidades y los pueblos a acceder, consumir y producir alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesible, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo (Niemeyer y Scholz, 2008). La soberanía alimentaria es el derecho de cada sociedad y sus comunidades a definir sus políticas agropecuarias en materia de alimentación. Esto quiere decir proteger y reglamentar la producción agropecuaria nacional y el mercado local de modo a alcanzar metas de desarrollo sustentable. Esto supone también decidir en qué medida se puede ser autosuficientes, o impedir que los mercados sean inundados por productos excedentes de otros países. La soberanía alimentaria como requisito para la seguridad alimentaria, es construida a partir de la soberanía que logra la gente al producir sus propios alimentos y no tener que importar o traer de otros países. Es decir, conseguir producir los alimentos que necesitamos todos y todas quienes habitamos este territorio. La soberanía alimentaria no niega el comercio internacional, sino defiende la opción de formular aquellas políticas y prácticas comerciales que mejor sirvan a los derechos de la población, a disponer de métodos y productos alimentarios inocuos, nutritivos y ecológicamente sustentables (Declaración sobre la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, Vía Campesina y otros). Seguridad alimentaria La Seguridad Alimentaria se define, según la FAO, como el acceso físico y económico de todas las personas de una sociedad, a alimento suficiente, seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana. Para que exista seguridad alimentaria se requiere disponibilidad de los alimentos, acceso, utililzación biológica y estabilidad. Disponibilidad de los alimentos Contar con alimentos variados y de calidad en cantidad suficiente, obtenidos a partir de la producción predial, adquiridos o proveídos, de acuerdo a preferencias y costumbres culturales. Son determinantes para la disponibilidad de los alimentos: La estructura productiva (agropecuaria, agroindustrial). El volumen y la estabilidad de la producción alimentaria (producción de subsistencia y producción para el mercado). Los sistemas de comercialización y distribución internas y externas. Las importaciones de alimentos (importaciones comerciales y en condiciones favorables). Los factores productivos (tierra, agua, créditos, tecnología, recursos humanos). Las políticas de producción y comercio. La situación sociopolítica. La disponibilidad de existencias alimentarias (existencias en las fincas, comerciales y estatales). Acceso Significa que todas las personas puedan acceder permanentemente a alimentos, libres de contaminación, nutritivos, íntegros y culturalmente aceptados y valorados. Son factores que determinan el acceso: El poder adquisitivo o el nivel de ingreso real de las personas que dependen completa o parcialmente del mercado para conseguir los alimentos, que a su vez dependen de los niveles de salarios, el empleo, los precios. A nivel nacional, el acceso a los alimentos depende de la disponibilidad de divisas para financiar las importaciones de alimentos en caso de que, debido a un déficit de producción existente, fuesen necesarias para completar los suministros nacionales. Utilización biológica Las personas deben estar en condiciones adecuadas de salud a través de la alimentación, agua potable, sanidad y atención médica, para lograr un estado de bienestar nutricional en el que se satisfagan todas las necesidades fisiológicas. También implica el acceso a información, infraestructura, equipos y elementos que permitan la manipulación correcta de los alimentos para mantener o mejorar sus condiciones nutritivas asegurando la inocuidad de los mismos. Elementos que determinan el buen aprovechamiento de los alimentos por parte del cuerpo: La higiene y el saneamiento La calidad del agua, las prácticas de cuidado de la salud La calidad e inocuidad de los alimentos Estabilidad Implica tener acceso a alimentos adecuados en todo momento, sin riesgos en su obtención debido a crisis repentinas (por ejemplo, una crisis económica o climática) ni de acontecimientos cíclicos (tales como la inseguridad alimentaria estacional). Conforme a los principios de la Soberanía Alimentaria, cada nación tiene el derecho a mantener y desarrollar su propia capacidad para producir sus alimentos básicos, a definir su propia política agraria, alimentaria y de tierras, respetando la diversidad cultural y productiva. Por eso la soberanía alimentaria es una condición previa para obtener seguridad alimentaria genuina. http://www.soberaniaalimentaria.org.py/web/saberes/la-alimentacion-es-un-derecho/

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Ciencia Ficción: Imágenes y algo más
Ciencia Ficción: Imágenes y algo más
Apuntes Y MonografiasporAnónimo3/22/2015

Me borraron el post, pero aquí voy de nuevo, tratando de compartir contenido real y no sólo crap. Desde siempre me ha gustado la ciencia ficción, y de esto tiene la culpa tanto las películas como series que veía en mi niñez y adolescencia, desde las sagas de Star Wars y El Planeta de los Simios, desde las nuevas series de La dimensión desconocida hasta Star trek, the next generation, y por supuesto todo el anime mecha de los 80 y los cartoons de superhéroes, desde Los Superamigos de Hanna Barbera hasta X Men y Spiderman de los 90. Y aunque alcancé a leer a Julio Verne en la niñez, no fue sino hasta bien entrada la adolescencia donde empecé a leer ciencia ficción a fondo. En la fuente dejo "información" sobre los siguientes autores: Arthur C Clarke. El autor de la famosa 2001 Odisea en el espacio, de él además he leído 2010, el año en que hicimos contacto, muy recomendables ambas. Antologías Ciencia Ficción Bruguera. Una antología que permite adentrarse en la ciencia ficción norteamericana de los años 60, muy variada. Isaac Asimov. Un prolífico autor que hoy está considerado un clásico del género, con libros como Yo, Robot y Fundación. Orson Scott Card, recordado por su Saga de Ender. Philip Jose Farmer, autor muy prolífico, con temáticas adultas en sus obras. Tim Powers, un autor sorpresivo, de él acabo de terminar Las puertas de Anubis, un libro en el que se mezclan viajes en el tiempo,magia egipcia y literatura romántica inglesa. Para más información, ir a la fuente: http://estabolsanoesunjuguete.blogia.com/2015/032201-ciencia-ficcion-paquete-de-libros-de-varios-autores..php

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Marilyn Monroe: 1 de junio de 1926
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/1/2015

Hoy cumpliría años la Diva por excelencia del cine clásico, la gran Marilyn Monroe. Sus diez mejores películas: Sus faldas al vuelo en «La tentación vive arriba», con su oukelele en «Con faldas y a lo loco», mujer fatal en «Niágara» o cantando a los diamantes en «Cómo casarse como un millonario». Estas son las diez películas que resumen la carrera de la que es, probablemente, la actriz más icónica del cine. 1. «Niágara» (1953) Marilyn siempre dijo que no sabía andar con tacones, pero el bamboleo de sus caderas por la falta de estabilidad creó escuela en «Niágara» , donde su papel de mujer fatal convertía a las famosas cataratas en el único fenómeno comparable, por su capacidad de arrastrar y devorar al hombre. Henry Hathaway convirtió este filme de cine negro, con canción incluida, en su perfecta carta de presentación. 2. «Los caballeros las prefieren rubias» (1953) Apuntadas sus habilidades para el musical, Howard Hawks vio enseguida el diamante en bruto que se escondía tras esa rubia platino de mirada polivalente y decidió explotarlo en una declaración de principios en forma de canción-leyenda: «Diamonds are Girl's Best Friends». La verdadera estrella de la película era Jane Russell, pero ella asumió su rol diciendo: «por lo menos, soy la rubia». El público respondió como el propio título de la película. 3. «Cómo casarse con un millonario» (1953) En la misma línea que «Los caballeros las prefieren rubias», pero cambiando París por Nueva York, Marilyn Monroe consiguió otro éxito esta vez flanqueada por dos bellezas muy distintas a la suya, Betty Grable y Lauren Bacall, aunque esta cinta que empezó a forjar la imagen de la que luego Marilyn se pasó la vida entera intentado huir: la bomba sexual sin cerebro. 4. «Bus Stop» (1956) Primer intento de Marilyn Monroe por demostrar que era una actriz con habilidades dramáticas, «Bus Stop», de Joshua Logan, exploraba por primera vez su acentuado potencial melancólico como cantante de «saloon». Sacrificó su rubio platino para oscurecerlo un poco hacia el pelirrojo, aunque explotó su sexualidad con unos vestidos transparentes. 5. «El príncipe y la corista» (1957) Una Marilyn deseosa de prestigio más allá de su imagen de sex symbol y en plena obsesión por el método de Lee Strasberg se trasladó al Reino Unido para rodar con Sir Laurence Olivier esta comedia de vodevil, experiencia que inspiró la deliciosa película del año pasado «Mi semana con Marilyn». La actriz fue lo mejor del filme y demostró que, con su espontaneidad nada pretenciosa, llegaba más lejos que muchos intelectualoides. 6. «La tentación vive arriba» (1955) Marilyn Monroe es, por supuesto, «la tentación» y la película contiene la que es su imagen más recordada: la de la actriz aplacando el calor veraniego con los respiraderos del metro de Nueva York, una escena que Billy Wilder rodó en exteriores reales para desesperación de su novio de entonces, Joe DiMaggio. Con la nimia excusa de la modorra vacacional y el tiempo libre, Wilder ironiza sobre los límites de la fantasía erótica, con ayuda de esa vecina que no es consciente de su alto voltaje sexual. 7. «Con faldas y a lo loco» (1959) «Debe tener un motorcito o algo así», decía Jack Lemmon al ver cómo se movía Surgar Kane, o lo que es lo mismo, Marilyn Monroe antes de subirse al tren de aquella banda de «hot» en la que tocaba el oukelele en plena Ley Seca y con el que ganaría, por fin, el Globo de Oro. Es la mejor comedia de Marilyn, aunque la actriz convirtió el rodaje en tal infierno haría decir a Billy Wilder al finalizarlo: «Por primera vez puedo mirar de nuevo a mi esposa sin que me entren ganas de pegarle por el simple hecho de ser mujer». 8. «El Multimillonario» (1960) Marilyn Monroe se reconcilia con el romanticismo más facilón y con el acento francés de la mano del director de actrices, George Cukor, y a ritmo de canciones más acorde con los nuevos tiempos como «My heart belongs to daddy». Con un aspecto más moderno y al lado de Tony Randall e Yves Montand, la banda sonora estuvo por encima del guión, pero la película funcionó estupendamente. 9. «Vidas Rebeldes» (1961) «No sé adónde pertenezco», decía Marilyn Monroe en «Vidas rebeldes», la más sutil, dramática, amarga y crespuscular de sus interpretaciones en un papel escrito para ella por Arthur Miller en un filme que acabó convirtiéndose en maldito: Clark Gable falleció antes del estreno, para Monroe sería su último filme y Montgomery Clift rodaría solo tres películas más. Para desesperación de John Huston, las megalomanías y depresiones de todos emergieron durante el rodaje de esta historia metafórica de almas descarriadas intentando manejar una manada de caballos salvajes. 10. «Something's got to give» (1962) Nunca se terminó esta película dirigida por George Cukor, pero las escenas de Marilyn bañándose en una piscina pasaron igualmente a la historia y convirtieron su muerte en una pesadilla a la que era difícil de dar crédito, dado su esplendor físico. Una despedida en el mejor momento cuyos 34 minutos rodados fueron estrenados en 2001 a modo de pieza de coleccionista. http://www.abc.es/20120804/cultura-cine/abci-marilyn-monroe-diez-peliculas-201208031248.html link: https://www.youtube.com/watch?v=0OB-pFHJr98

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Cuento: Eva. Juan José Arreola.
Cuento: Eva. Juan José Arreola.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/15/2015

EVA Él la perseguía a través de la biblioteca entre mesas, sillas y facistoles. Ella se escapabahablando de los derechos de la mujer, infinitamente violados. Cinco mil años absurdos losseparaban. Durante cinco mil años ella había sido inexorablemente vejada, postergada, reducida a laesclavitud. Él trataba de justificarse por medio de una rápida y fragmentaria alabanza personal,dicha con frases entrecortadas y trémulos ademanes. En vano buscaba él los textos que podían dar apoyo a sus teorías. La biblioteca,especializada en literatura española de los siglos XVI y XVII, era un dilatado arsenal enemigo, queglosaba el concepto del honor y algunas atrocidades de ese mismo jaez. El joven citaba infatigablemente a J. J. Bachofen, el sabio que todas las mujeres debían leer,porque les ha devuelto la grandeza de su papel en la prehistoria. Si sus libros estuvieran a mano, élhabría puesto a la muchacha ante el cuadro de aquella civilización oscura, regida por la mujer,cuando la tierra tenía en todas partes una recóndita humedad de entraña y el hombre trataba dealzarse de ella en palafitos. Pero a la muchacha todas estas cosas la dejaban fría. Aquel periodo matriarcal, por desgraciano histórico y apenas comprobable, parecía aumentar su resentimiento. Se escapaba siempre deanaquel en anaquel, subía a veces a las escalerillas y abrumaba al joven bajo una lluvia dedenuestos. Afortunadamente, en la derrota, algo acudió en auxilio del joven. Se acordó de pronto deHeinz Wólpe. Su voz adquirió citando a este autor un nuevo y poderoso acento. "En el principio sólo había un sexo, evidentemente femenino, que se reproducía automáticamente. Un ser mediocre comenzó a surgir en forma esporádica, llevando una vidaprecaria y estéril frente a la maternidad formidable. Sin embargo, poco a poco fue apropiándoseciertos órganos esenciales. Hubo un momento en que se hizo imprescindible. La mujer se diocuenta, demasiado tarde, de que le faltaban ya la mitad de sus elementos y tuvo necesidad debuscarlos en el hombre, que fue hombre en virtud de esa separación progresista y de ese regresoaccidental a su punto de origen." La tesis de Wólpe sedujo a la muchacha. Miró al joven con ternura. "El hombre es un hijoque se ha portado mal con su madre a través de toda la historia", dijo casi con lágrimas en los ojos. Lo perdonó a él, perdonando a todos los hombres. Su mirada perdió resplandores, bajó losojos como una madona. Su boca, endurecida antes por el desprecio, se hizo blanda y dulce como unfruto. Él sentía brotar de sus manos y de sus libios caricias mitológicas. Se acercó a Eva temblandoy Eva no huyó. Y allí en la biblioteca, en aquel escenario complicado y negativo, al pie de los volúmenes deconceptuosa literatura, se inició el episodio milenario, a semejanza de la vida en los palafitos. Juan José Arreola Confabulario.

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Ciencia ficción: La guerra de los mundos
Ciencia ficción: La guerra de los mundos
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/8/2015

El imperecedero clásico de HG Wells: Henrique Alvim Correa War of the Worls, 1906 LA LLEGADA DE LOS MARCIANOS 1 LA VÍSPERA DE LA GUERRA En los últimos años del siglo diecinueve nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua. Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus ocupaciones sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la materia. Es muy posible que los infusorios que se hallan bajo el microscopio hagan lo mismo. Nadie supuso que los mundos más viejos del espacio fueran fuentes de peligro para nosotros, o si pensó en ellos, fue sólo para desechar como imposible o improbable la idea de que pudieran estar habitados. Resulta curioso recordar algunos de los hábitos mentales de aquellos días pasados. En caso de tener en cuenta algo así, lo más que suponíamos era que tal vez hubiera en Marte seres quizá inferiores a nosotros y que estarían dispuestos a recibir de buen grado una expedición enviada desde aquí. Empero, desde otro punto del espacio, intelectos fríos y calculadores y mentes que son en relación con las nuestras lo que éstas son para las de las bestias, observaban la Tierra con ojos envidiosos mientras formaban con lentitud sus planes contra nuestra raza. Y a comienzos del siglo veinte tuvimos la gran desilusión. Casi no necesito recordar al lector que el planeta Marte gira alrededor del Sol a una distancia de ciento cuarenta millones de millas y que recibe del astro rey apenas la mitad de la luz y el calor que llegan a la Tierra. Si es que hay algo de verdad en la hipótesis corriente sobre la formación del sistema planetario, debe ser mucho más antiguo que nuestro mundo, y la vida nació en él mucho antes que nuestro planeta se solidificara. El hecho de que tiene apenas una séptima parte del volumen de la Tierra debe haber acelerado su enfriamiento, dándole una temperatura que permitiera la aparición de la vida sobre su superficie. Tiene aire y agua, así como también todo lo necesario para sostener la existencia de seres animados. Pero tan vano es el hombre y tanto lo ciega su vanidad, que hasta fines del siglo diecinueve ningún escritor expresó la idea de que allí se pudiera haber desarrollado una raza de seres dotados de inteligencia que pudiese compararse con la nuestra. Tampoco se concibió la verdad de que siendo Marte más antiguo que nuestra Tierra y dotado sólo de una cuarta parte de la superficie de nuestro planeta, además de hallarse situado más lejos del Sol, era lógico admitir que no sólo está más distante de los comienzos de la vida, sino también mucho más cerca de su fin. El enfriamiento que algún día ha de sufrir nuestro mundo ha llegado ya a un punto muy avanzado en nuestro vecino. Su estado material es todavía en su mayor parte un misterio; pero ahora sabemos que aun en su región ecuatorial la temperatura del mediodía no llega a ser la que tenemos nosotros en nuestros inviernos más crudos. Su atmósfera es mucho más tenue que la nuestra, sus océanos se han reducido hasta cubrir sólo una tercera parte de su superficie, y al sucederse sus lentas estaciones se funde la nieve de los polos para inundar periódicamente las zonas templadas. Esa última etapa de agotamiento, que todavía es para nosotros increíblemente remota, se ha convertido ya en un problema actual para los marcianos. La presión constante de la necesidad les agudizó el intelecto, aumentando sus poderes perceptivos y endureciendo sus corazones. Y al mirar a través del espacio con instrumentos e inteligencias con los que apenas si hemos soñado, ven a sólo treinta y cinco millones de millas de ellos una estrella matutina de la esperanza: nuestro propio planeta, mucho más templado, lleno del verdor de la vegetación y del azul del agua, con una atmósfera nebulosa que indica fertilidad y con amplias extensiones de tierra capaz de sostener la vida en gran número. Y nosotros, los hombres que habitamos esta Tierra, debemos ser para ellos tan extraños y poco importantes como lo son los monos y los lémures para el hombre. El intelecto del hombre admite ya que la vida es una lucha incesante, y parece que ésta es también la creencia que impera en Marte. Su mundo se halla en el período del enfriamiento, y el nuestro está todavía lleno de vida, pero de una vida que ellos consideran como perteneciente a animales inferiores. Así, pues, su única esperanza de sobrevivir al destino fatal que les amenaza desde varias generaciones atrás reside en llevar la guerra hacia su vecino más próximo. Y antes de juzgarlos con demasiada dureza debemos recordar la destrucción cruel y total que nuestra especie ha causado no sólo entre los animales, como el bisonte y el dido, sino también entre las razas inferiores, A pesar de su apariencia humana, los tasmanios fueron exterminados por completo en una guerra de extinción llevada a cabo por los inmigrantes europeos durante un lapso que duró escasamente cincuenta años. ¿Es que somos acaso tan misericordiosos como para quejarnos si los marcianos guerrearan con las mismas intenciones con respecto a nosotros? Los marcianos deben haber calculado su llegada con extraordinaria justeza—sus conocimientos matemáticos exceden en mucho a los nuestros—y llevado a cabo sus preparativos de una manera perfecta. De haberlo permitido nuestros instrumentos podríamos haber visto los síntomas del mal ya en el siglo dieciocho. Hombres como Schiaparelli observaron el planeta rojo—que durante siglos ha sido la estrella de la guerra—, pero no llegaron a interpretar las fluctuaciones en las marcas que tan bien asentaron sobre sus mapas. Durante ese tiempo los marcianos deben haber estado preparándose. Durante la oposición de mil ochocientos noventa y cuatro se vio una gran luz en la parte iluminada del disco, primero desde el Observatorio Lick. Luego la notó Perrotin, en Niza, y después otros astrónomos. Los lectores ingleses se enteraron de la noticia en el ejemplar de Nature que apareció el dos de agosto. Me inclino a creer que la luz debe haber sido el disparo del cañón gigantesco, un vasto túnel excavado en su planeta, y desde el cual hicieron fuego sobre nosotros. Durante las dos oposiciones siguientes se avistaron marcas muy raras cerca del lugar en que hubo el primer estallido luminoso. Hace ya seis años que se descargó la tempestad en nuestro planeta. Al aproximarse Marte a la oposición, Lavelle, de Java, hizo cundir entre sus colegas del mundo la noticia de que había una enorme nube de gas incandescente sobre el planeta vecino. Esta nube se hizo visible a medianoche del día doce, y el espectroscopio, al que apeló de inmediato, indicaba una masa de gas ardiente, casi todo hidrógeno, que se movía a enorme velocidad en dirección a la Tierra. Este chorro de fuego se tornó invisible alrededor de las doce y cuarto. Lavelle lo comparó a una llamarada colosal lanzada desde el planeta con la violencia súbita con que escapa el gas de pólvora de la boca de un cañón. Esta frase resultó singularmente apropiada. Sin embargo, al día siguiente no apareció nada de esto en los diarios, excepción hecha de una breve nota publicada en el Daily Telegraph, y el mundo continuó ignorando uno de los peligros más graves que amenazó a la raza humana. Es posible que yo no me hubiera enterado de lo que antecede si no hubiese encontrado en Ottershaw con el famoso astrónomo Ogilvy. Éste se hallaba muy entusiasmado ante la noticia, y debido a la exuberancia de su reacción, me invitó a que le acompañara aquella noche a observar el planeta rojo. A pesar de todo lo que sucedió desde entonces, todavía recuerdo con toda claridad la vigilia de aquella noche: el observatorio oscuro y silencioso, la lámpara cubierta que arrojaba sus débiles rayos de luz sobre un rincón del piso, la delgada abertura del techo por la que se divisaba un rectángulo negro tachonado de estrellas. Ogilvy andaba de un lado a otro; le oía sin verle. Por el telescopio se veía un círculo azul oscuro y el pequeño planeta que entraba en el campo visual. Parecía algo muy pequeño, brillante e inmóvil, marcado con rayas transversales y algo achatado en los polos. ¡Pero qué pequeño era! Apenas si parecía un puntito de luz. Daba la impresión de que temblara un poco. Mas esto se debía a que el telescopio vibraba a causa de la maquinaria de relojería que seguía el movimiento del astro. Mientras lo observaba, Marte pareció agrandarse y empequeñecerse, avanzar y retroceder, pero comprendí que la impresión la motivaba el cansancio de mi vista. Se hallaba a cuarenta millones de millas, al otro lado del espacio. Pocas personas comprenden la inmensidad del vacío en el cual se mueve el polvo del universo material. En el mismo campo visual recuerdo que vi tres puntitos de luz, estrellitas infinitamente remotas, alrededor de las cuales predominaba la negrura insondable del espacio. Ya sabe el lector qué aspecto tiene esa negrura durante las noches estrelladas. Vista por el telescopio parece aún más profunda. E invisible para mí, porque era ; tan pequeño y se hallaba tan lejos, volando con velocidad constante a través de aquella distancia increíble, acercándose minuto a minuto, llegaba el objeto que nos mandaban, ese objeto que habría de causar tantas luchas, calamidades y muertes en nuestro mundo. No soñé siquiera en él mientras miraba; nadie en la Tierra podía imaginar la presencia del certero proyectil. También aquella noche hubo otro estallido de gas en el distante planeta. Yo lo vi. Fue un resplandor rojizo en los bordes según se agrandó levemente al dar el cronómetro las doce. Al verlo se lo dije a Ogilvy y él ocupó mi lugar. Hacía calor y sintiéndome sediento avancé a tientas por la oscuridad en dirección a la mesita sobre la que se hallaba el sifón, mientras que Ogilvy lanzaba exclamaciones de entusiasmo al estudiar el chorro de gas que venía hacia nosotros. Aquella noche partió otro proyectil invisible en su viaje desde Marte. Iniciaba su trayectoria veinticuatro horas después del primero. Recuerdo que me quedé sentado a la mesa, deseoso de tener una luz para poder fumar y ver el humo de mi pipa, y sin sospechar el significado del resplandor que había descubierto y de todo el cambio que traería a mi vida. Ogilvy estuvo observando hasta la una, hora en que abandonó el telescopio. Encendimos entonces el farol y fuimos a la casa. Abajo, en la oscuridad, se hallaban Ottershaw y Chertsey, donde centenares de personas dormían plácidamente. Ogilvy hizo numerosos comentarios acerca del planeta Marte y se burló de la idea de que tuviese habitantes y de que éstos nos estuvieran haciendo señas. Su opinión era que estaba cayendo sobre el planeta una profusa lluvia de meteoritos o que se había iniciado en su superficie alguna gigantesca explosión volcánica. Me manifestó lo difícil que era que la evolución orgánica hubiera seguido el mismo camino en los dos planetas vecinos. —La posibilidad de que existan en Marte seres parecidos a los humanos es muy remota—me dijo. Centenares de observadores vieron la llamarada de aquella noche y de las diez siguientes. Por qué cesaron los disparos después del décimo nadie ha intentado explicarlo. Quizá sea que los gases producidos por las explosiones causaron inconvenientes a los marcianos. Densas nubes de humo o polvo, visibles como pequeños manchones grises en el telescopio, se diseminaron por la atmósfera del planeta y oscurecieron sus detalles más familiares. Al fin se ocuparon los diarios de esas anormalidades, y en uno y otro aparecieron algunas notas referentes a los volcanes de Marte. Recuerdo que la revista Punch aprovechó el tema para presentar una de sus acostumbradas caricaturas políticas. Y sin que nadie lo sospechara, aquellos proyectiles disparados por los marcianos aproximábanse hacia la Tierra a muchas millas por segundo, avanzando constantemente, hora tras hora y día tras día, cada vez más próximos. Paréceme ahora casi increíblemente maravilloso que con ese peligro pendiente sobre nuestras cabezas pudiéramos ocuparnos de nuestras mezquinas cosillas como lo hacíamos. Recuerdo el júbilo de Markham cuando consiguió una nueva fotografía del planeta para el diario ilustrado que editaba en aquellos días. La gente de ahora no alcanza a darse cuenta de la abundancia y el empuje de nuestros diarios del siglo diecinueve. Por mi parte, yo estaba muy entretenido en aprender a andar en bicicleta y ocupado en una serie de escritos sobre el probable desarrollo de las ideas morales a medida que progresara la civilización. Una noche, cuando el primer proyectil debía hallarse apenas a diez millones de millas, salía a pasear con mi esposa. Brillaban las estrellas en el cielo y le describí los signos del Zodiaco, indicándole a Marte, que era un puntito de luz brillante en el cénit y hacia el cual apuntaban entonces tantos telescopios. Era una noche cálida, y cuando regresábamos a casa se cruzaron con nosotros varios excursionistas de Chertsey e Isleworth, que cantaban y hacían sonar sus instrumentos musicales. Veíanse luces en las ventanas de las casas. Desde la estación nos llegó el sonido de los trenes y el rugir de sus locomotoras convertíase en melodía debido a la magia de la distancia. Mi esposa me señaló el resplandor de las señales rojas, verdes y amarillas, que se destacaban en el cielo como sobre un fondo de terciopelo. Parecían reinar por doquier la calma y la seguridad. Sketches by Ray Harryhausen for an unrealized production of H.G. Wells’ War of the Worlds Para leer el libro completo: http://estabolsanoesunjuguete.blogia.com/2009/083001-h-g-wells-la-guerra-de-los-mundos..php

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George Orwell: 1984 y Rebelión en la granja.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/26/2015

Se cumple un aniversario más del nacimiento del gran visionario George Orwell (25 de junio de 1903-21 de enero de 1950), autor de dos grandes distopías sobre la sociedad del siglo XX, 1984 y Rebelión en la granja. Orwell planteaba en sus distopías el control total por parte del estado facista sobre la población, a través del miedo, la coherción y la violencia, no sólo física sino también ideológica. Una de las cosas que más me llama la atención en las obras de Orwell, es que plantea el control sobre el arte y el ocio, como maneras de adquirir una individualidad que nos convierta en seres libres dentro de la sociedad, algo que ha demostrado ser absolutamente inocuo en la sociedad de hoy en día: a pesar de que tenemos todo el acceso posible al arte en todas sus formas, preferimos el entretenimiento más banal, como prefiguraron otras grandes distopías como Un mundo feliz y Fahrenheit 451, así que creo que ha sido una de las grandes derrotas de Orwell, pensar que los hombres lucharían por su libertad individual antes que caer en la masa aborregada y feliz. Considero que lo que nos está matando es precisamente nuestra tan querida libertad, esta libertad hedonista del neoliberalismo de mercado, en el que cada quien puede seguir sus impulsos infantiles de autosatisfacción, dejando las grandes cuestiones de la humanidad en manos de la maquinaria capitalista, para no tener que preocuparnos de nada más que nuestro supuesto bienestar. link: https://www.youtube.com/watch?v=vqyo0rX1Lck Se deben activar los subtitulos. Para leer los dos libros, ir a la fuente: http://estabolsanoesunjuguete.blogia.com/2015/062601-george-orwell-1984-y-rebelion-en-la-granja..php

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Jeremy Lipking: pinturas
ArteporAnónimo12/20/2014

Sin descripción

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Pintura: Flowers from darling
ArteporAnónimo12/20/2014

Felix Mas Figure study 34 - Daniel Miller Flowers at the ball - Mstislav Pavlov Flowers from darling - Tatyana Voronin Fongwei Liu Francesca Strino(1979, Italian) Francine van Hove Francis Luis Mora Francisco Pons Arnau (Valencia, 1886 - 1953) - Desnudo Secandose Francisco Soria Aedo (Spanish, 1898 – 1965), Pepita, 1929 Franklin Ramos (1966, Colombian) Frantisek Jelinek Frantisek Kupta (1871-1957) Gabriel Guay, La Dernière dryade Gaston Bettell ~ Satiro Geng Wanyi George Condo - Couple sur une chaise à rayures Bleues (2005) Georges Antoine Rochegrosse (1859-1938) French Georgy Kurasov Jan Esmann yvan favre Z. Dalu Zachar Rise Zinaida Serebriakova (Russe, 1884 - 1967 Zwei sich umarmende Frauen by Egon Schiele (1911) Ален Bonnefoit Гурам Доленджашвили

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