Tnnncho
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Carta de una dama a su destino. Iba caminando, la atmósfera era turbia, los coches demostraban luces apagadas. La cándida noche me azotaba, no tenía color de piel, solo un leve rubor del frío que hallaba en la ciudad, los faroles se encendían de a ratos, y de otros se apagaban o explotaban dentro, era un área desiértica practicamente, gobernaba la noche, los perros bagabundeaban y el temor era cada vez más drástico. Siempre lo pasaba, eran las noches tranquilas las cuáles volvía en si, caminaba viendo como progresava, miraba, eludía la malas calles y gritaba ante el temor. Estaba tranquila, muy tranquila, hasta que algo me perturbó. De repente algo que siempre pasaba me arrebató una impresión. El temor, La angustia y La soledad me atacaron, los tres vestidos de blanco, con una túnica muy rara, no se le notaban mucho los rostros, solo luces dentro donde deberían ir los ojos y una sonrisa macabra, demasiado, como siempre diferenciando tanto el camino por donde andaba, tan felices, tan inmutos. Me atacaron de atropeyo, nunca lo hacían, solo me miraban de lejos y se reían confiriendo voces del más allá intentando asustarme y así yo tratar de esquivarlos, pasar rápido el momento y olvidarme nuevamente de que pasé por allí, día tras día, noche tras noche. Pero esta vez era diferente. Como había nombrado me atacaron, solo que, aunque no me pareció raro, me tomaron de mis manos. El temor me atacó mi brazo izquierdo, La angustia mi brazo derecho y La soledad, siempre más alta y más ergida, me atacó por el medio. Atrapada sin escapatoria, no supe que hacer, mi respiración bajó mucho, mis latidos se hicieron menos prolongados, y mi rubor había aparecido en todo mi rostro como sentía el ferbor en mis cachetes. Así sentí que el mundo se hergía bajo El temor, La angustia y La soledad. Intenté soltarme luego de recuperar un poco el aliento, sarandié pero fué casi imposible, traté hasta no poder más y al final me rendí a sus brazos, lejos de toda gana de escapatoria, lejos de una vida más felíz, de un camino que seguir... Soñé, tuve un largo sueño, donde la esperanza era hermosa, los campos verdes se renacían y encontraba a alguien certero en mi vida. No era perfecto de piel, no era perfecto de ojos, no era perfecto de rasgos de su cuerpo, pero su vida era hermosa y toda y cada una de sus emociónes me erizaba los pelos del cuerpo, su aliento me encantaba, era de color y no se veía, pero sabía que tenía color, era viento puro de aroma fresco y natural, tan natural que me hacía cerrar los ojos y esperar otro beso, un beso pegajoso, un beso con sabores raros, que por ahí no me gustaban, pero al saber con quién lo daba me daban ganas de seguir besarlo, de no dejarlo jamás de no rendirme nunca... Me desperté sobresaltada, La soledad me sarandeaba el cuerpo con sus manos esqueléticas que no había notado hasta ahora. Todo me pareció más claro ahora, las nubes se iban saliendo de sus orbitas, los ojos de los 3 males desaparecían de su poderío, sus manos me aferraban con menos fuerza, y yo sabía por qué. Ese sueño me abrió un camino directo hacia la vida que necesitaba, estos tres que me agarraron en mi vida, El temor, La angustia y el más fuerte y viva La soledad, me estuvieron agarrando siempre, riendose de mis temores, dandome miedos, dandome tristezas, haciendome encontrar sola en un vacío que arrimaba, esto fue una parte de mi vida, así que lo decidí y con fuerzas me quité las manos de cada uno de los primeros. Luego empujé al segundo, viendo como enclarecía el día y todo me fué más hermoso y iluminado. La noche era un día común que salía de mi trabajo. Los males de mi alrededor era la que golpeaba mi cuerpo gélido cuando caminaba hacia mi casa sin sentido. El sentido de temor, era simplemente el hecho de no querer y no poder por simple miedo encontrar ese amor que tanto quise en mi sueño. El orgullo de mi angustia era tener la vida tan simple, tan monótona, sin el cambio de su aliento en mis labios. Y, lo más importante, la altura y compatible maldad de La soledad era la que me abrazaba día a día, era la que no me dejaba libre. Ahora lo entiendo, todo es más claro, ahora estoy caminando a mi casa, los faroles están prendidos, los autos están andando, la gente me mira distinta. Sonrío. Lo veo cerca. Ya pronto cambiará mi monotonía a una gran comunidad de emociónes. Esta fué mi causa para dejar El temor, La angustia y La soledad, Ahora estoy predispuesta, no voy a dejar. Esta es una carta de una dama que desea felicidad, que olvida su pasado, el tiempo de la calle era mi vida, los argumentos de las 3 maldades eran solo fachada, eran una mentira, y su fuerza cambió en sus ojos. Ahora estoy segura de 2 cosas. Lo voy a buscar. Y que lo juro. Como dice el final del escrito. Carta de una dama a su destino, por encontrar su principe azul y por alejarse de los 3 males que más apañaban su vida. Tnnncho :9 Pd: espero que les haya gustado. La pensé y me encantó. http://tinchomey.blogspot.com Espero que les guste.
Somos nuestra vida Nunca me lo había puesto a pensar, pero flasheando un poco como me gusta imaginar empezé a inventar juegos de palabras con la vida misma. Pensando un poco podemos decír que nosotros somos nuestro mundo , que nuestro mundo gira alrededor de nosotros mismos y vivimos en un mundo general para todos nosotros. Estos mundos se chocan, se dividen, se juntan, se extasían. Viven. Esos mundos o vidas como quieran llamarlo son muchos, son chiquitos, pequeños adelante del mundo general, pero sin embargo importan a veces mucho más. No nos enteramos de como cuidar nuestro mundo general, directamente nos tratamos de cuidar nuestro mundo privado, nuestro mundo propio y el de los amigos, amores y nuestra propia familia. Nos olvidamos que el mundo general cada vez se queda más solo, mientras nos aguanta, aguanta hasta su núcleo todo el peso de millones y millones de núcleos y mundos privados que están rondeando por la tierra. Alguno de estos mundos no están muy limpios, o por ahí están muy secos y sin vida. Otros, en cambio, no se puede dejar de observarles a ellos ese poder que tienen para simplificar una cosa, para demostrar que están felices y que no cambian su parecer. Quiero que intenten entrar en su propio mundo , quiero que intenten pensar en que están haciendo mal para destruir el mundo general, que es lo que les apropia el alma, que es lo que les duele, que es lo que les llega al núcleo de cada uno. Quisiera ver que cada persona se comprometa a si misma a convertir su mundo en algo diferente, en algo vivo, que deje lo malo, que deje lo inapropiado. Sería imposible, pero con 1 alcanza para que muchos más lo hagan, que muchos más lo copien y no lo contradigan. Quizás... si lo intentamos, podríamos SER mundos mejores, cuidar nuestro corazón, nuestro núcleo y no olvidamos nunca el protejernos entre nosotros incluyendo a ese NOSOTROS al verdadero mundo general que tanto nos da, esta tierra propia, el suelo nato, el puro lugar donde uno está sentado es un mundo , te está aguantando, tu peso en la silla, el peso de la silla en la casa y la casa con el suelo que es propio del mismo mundo general. Hay que cuidarnos entre nuestros mundos. Hay que cuidar nuestro mundo general donde convivimos y por sobre todas las cosas Hay que hacernos florecer, hay que brillar, hay que saltar, hay que vivir, hay que cantar, hay que aplaudir, hay que dejar de decir que no y empezár a aceptar las cosas que nos da la vida directamente como indirectamente, pero que nos las da. Tnnncho :9