TitiTuttos_exe
Usuario (México)
Quisiera compartirles un muy, muy pequeño pensamiento sobre todo esto del examen de admisión del IPN. Hoy es 18 de junio de 2016. Son ya la 2:25 a.m. y no consigo dormir, culpa de una preocupación que yace en la posibilidad de no quedar en la universidad donde presenté examen hace unas semanas: el IPN. Esta preocupación me ha estado atormentando desde el segundo en que entregué mi examen de admisión concluido. Preguntas como: ¿Mi examen fue lo suficientemente bueno? ¿Será que por la demanda no logre acceder? ¿Y si solo se trata de suerte?, rondan por mi cabeza cada que pruebo a cerrar mis ojos para dormir unas horas, antes de despertar y volver a pensar en eso. Pienso en todos los chavos que llevan años intentando acceder a esa universidad y no lo consiguen, en todo el esfuerzo que requirió por parte de sus padres o de ellos mismos, soportar económicamente el peso de "presentar el examen", que al final, no obtuvo resultados aprobatorios. Lo que me hace exclamar en mi mente un ¡Que injusto! mientras recuerdo que en poco menos de un mes, sabré si quedé o no. Si uno se pone a pensar en las repercusiones del resultado, se dará cuenta que todos merecen un lugar en esa escuela, y no por sus capacidades o sus habilidades, sino porque su futuro depende de ello. Estaba leyendo una nota sobre el destino de muchos rechazados de grandes universidades como la UNAM o el mismo IPN, que van desde trabajar en lugares donde el sueldo no asciende a $1,200 quincenales, hasta recibir el rechazo de su familia y amigos, una triste desdicha que comparten casi 9 de cada 10 aspirantes y que en mi opinión, no merecen padecer. Comprendo que la demanda en esa escuela sea mayor a la capacidad y que poco menos del 25% de los aspirantes sean asignados, pero, ¿son suficientes razones para abandonar mis sueños y recurrir a otra universidad? la respuesta inmediata es un no, un no rotundo. Solo espero obtener frutos de todo esto, que la angustia al final haya valido la pena, que en algún momento del futuro, pueda leer esto y decirme a mí mismo que fui un tonto. Ahora solo queda esperar... ¡Deseenme suerte!

Mi nombre es Elis Antonio y soy del estado de Oaxaca, México. Tengo 17 años y hace aproximadamente un mes presenté examen en el Instituto Politécnico Nacional para cursar una de sus ingenierías, específicamente en Ing. Aeronáutica, carrera que elegí debido a mi fascinación por los aviones y todo lo relacionado con la mecánica. Como segunda opción, Ing. Química Industrial, puesto que también me interesan las industrias manufactureras de alimentos. En fin, realicé el examen y me mantuve en espera de los resultados para saber si obtenía o no un lugar en esa institución. A lo largo de mi vida académica, escuché mucho sobre lo complicado que era obtener un lugar en esa institución a causa de la enorme demanda que año con año no hace más que crecer, hecho que nunca me desanimó a participar en la "carrera" por obtener un lugar, pero que desafortunadamente comprobé por experiencia propia; fui rechazado. Yo fui parte de más del 75% de los aspirantes que fueron rechazados. Quiero aclarar que después de eso no le tomé ningún tipo de rencor a la institución, comprendo que no puedan asignar a todos y que hacen su mayor esfuerzo por aumentar el número de aspirantes asignados, sin embargo, me molesta que quienes son asignados, en muchas ocaciones, no aprovechan esa gran oportunidad, que sin querer tal vez, le están quitando a alguien más que sí lo pudo haber aprovechado; hablo de aquellos chavos que al segundo semestre están reprobando más de la mitad de las asignaturas o de aquellos otros que renuncian al sentir el grado de dificultad que trae consigo formar parte de esa escuela. Sé que no es culpa de ellos que muchos de nosotros quienes no fuimos asignados no estudiáramos lo suficiente, pero si por capricho y no por convicción le roban un lugar a alguno de nosotros, no están solo fracasando como alumnos, si no que también están quitándole la oportunidad a uno de los miles de chavos que depositaron su esfuerzo y sus sueños en ese examen y simplemente no pasaron. Entonces... ¿qué se siente ser rechazado de la universidad? Se siente una gran ira al saber que todas las horas que decidiste invertirlas en estudiar un poco más aquellos ejercicios de cálculo que no entendiste, en lugar de salir a jugar con los amigos a la calle, simplemente no dieron frutos. Se siente una gran ira saber que el empeño que pusiste, que las interminables horas estudiando física que invertiste, que los sueños que depositaste en ese maldito examen se hayan ido al carajo. Además, una gran tristeza al saber que quien te robó el lugar estaba jugando futbol sin importarle en lo más mínimo estudiar, cuando tú estabas frente a la guía matándote por aprenderte todo lo que pudieras para ir preparado al examen. Lo que más me duele de todo, es que al final, aunque el IPN jure que todos tienen las mismas posibilidades, no sea así. Lamentablemente la calidad de la educación varía mucho conforme la región donde vivas. En el Distrito Federal (ahora llamado CDMX) la educación dista mucho de ser la misma que en donde vivo, en Oaxaca. Allá en el distrito les enseñan a sacar MCM y MCD ¡Desde Primaria! Ecuaciones de primer y segundo grado al iniciar la secundaria. Yo recuerdo que el MCM lo vi por primera vez en tercero de secundaria y me lo enseñaron tan rápido que lo tuve que terminar de aprender en bachillerato. Materias como geografía y física, en muchas escuelas de Oaxaca, no se ven si no hasta el nivel medio superior, y eso si tienes suerte de ir a una prepa medio decente. Entonces... ¿a eso se le considera igualdad de posibilidades? Sé que ese problema va más allá de las manos del IPN o de la UNAM o cualquier otra universidad, es un problema de todo el país. La calidad de la educación se ve afectada por miles de factores, desde falta de presupuesto para infraestructuras de calidad, hasta maestros de ingles, que no saben ingles. Nos llevaría una eternidad determinar y solucionar las causas; hay quienes creen que se puede y quienes no. Yo solo sé que en Oaxaca, mientras aprendía a resolver multiplicaciones en secundaria, chavos de mi misma edad pero en el distrito, aprendían a resolver ecuaciones de segundo grado, ecuaciones que yo vería hasta un año después, y eso es solo hablando de matemáticas. Parece que no pero para pasar el examen hace falta más que ser listo y estudiar mucho, también hace falta ser de las ciudades más importantes donde por supuesto, el gobierno sí se preocupa por la educación, mientras en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, se dan clases así: Son hechos que aunque no queramos, afectan a muchos chavos con ganas de salir y mostrarle al mundo lo que valen. Además de esto, no podemos olvidar la principal razón por la que hay tantos rechazados: simplemente no hay abasto en esta escuela, y no solo en ella, en todas las universidades importantes como la UNAM, la UAM, la UAG, la BUAP, etcétera. Miles de millones de pesos en presupuesto se destinan anualmente a estas instituciones públicas para ampliar su cupo pero al parecer, el dinero al pasar por tantas manos, termina por ser apenas suficiente para aumentar 10 o 20 cupos al año, tan solo 10 o 20 miserables cupos. La demanda de estas instituciones se duplican aproximadamente cada 5 años y esto al parecer no termina de ser una razón suficiente para que las autoridades tomen cartas en el asunto y solucionen el problema. De mi parte solo queda decirles que no es fácil estar en esta situación, no es fácil responder a la pregunta: ¿En qué escuela estudias?, con un: "Estoy esperando un año para intentarlo de nuevo porque me rechazaron". Esto es solo algo que pienso, puede o no ser una opinión que todos los rechazados compartamos, pero es algo que nadie puede negar. Ojalá que les haya servido de algo, y recuerda puntuar y comentar antes de irte. Saludos (y).