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TheLocos8

Usuario (Jamaica)

Primer post: 1 mar 2011Último post: 31 mar 2011
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Juegos para mis amigos!!
HumorporAnónimo3/31/2011

ACA TIENEN UNA PAGINA COPAADA PARA CREEAR JUEGOSS, ESTA MUY BUENAA! SE LLAMA My game, es para divertirse un poco gastando a nuestros amigos! espero les guste!!!! http://www.mygame.com/ Abraazo grande, aca tienen ejemplo: link: [/u]

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Los mejores secretos argentinos..Muy buenos.. (Parte 1)
HumorporAnónimo3/1/2011

¿Quién no tiene un secreto? Repetí jardín porque la señorita decía que yo no sabía jugar y compartir. Tal vez piensen que les estoy mintiendo, pero este es un secreto que no lo sabe nadie y hasta el día de hoy me persigue el trauma. Siempre que nos sacábamos la foto grupal con el colegio, soñaba con que me tocara a mí tener el cartelito que decía el grado. Nunca lo pude conseguir. Cuando era chica, en pleno invierno, me terminaba de bañar y antes de salir de la ducha, abría el agua fría (cuanto más helada mejor) y contaba hasta cien en silencio y con los ojos cerrados. Lo hacía por los niños pobres. Cuando era chica mi mamá me disfrazó de pollito usando parte de su lencería erótica. Cuando tenía alrededor de 7 años me escondí en el placard de mi casa para que mis viejos pensaran que había desaparecido. Estuve más de seis horas en pleno verano. Salí medio deshidratado y nadie se dio cuenta de que no estaba. Mi abuela me hacía cómplice de sus robos en los supermercados y demás negocios. La vieja siempre se robaba algo y lo metía en mi bolsito. Cuando era chiquita tenía una tortuga, le puse una correa como a los perros y salí corriendo para que me siguiera… La decapité, pobrecita. Cuando tenía 8 años tiré a mi tortuga de un cuarto piso con una bolsa de supermercado a modo de paracaídas. No sólo no funcionó, ¡sino que rebotó muy alto! Igual sólo perdió una patita, y era lo mismo, si total no hacía nada. Cuando tenía 10 años, le sacaba los tampones a mi vieja y los llevaba al colegio para inflarlos con agua en el baño y tirarlos por ahí. Pensábamos que eran una especie de llaveros, y una vez le regalamos uno a un compañerito y se lo colgó de la mochila. De chica, antes de dormir, le oraba a Dios y al Diablo al mismo tiempo. Los enfrentaba para que me demostrasen su poder, esperando que se pelearan entre ellos para ver quién me iba a tener de su lado en la Fe. El vencedor debía lograr que a la mañana siguiente tuviera el cuerpo de Nicole Neumann. Cuando tenía alrededor de 10 años y grababa canciones de la radio me callaba porque pensaba que también se iban a grabar los ruidos. A los 13 años mis amigas me hicieron reír mucho mucho y me meé encima mal. Seguí todo el día en el colegio pensando que nadie se iba a dar cuenta... ¡Qué boluda! ¡Cómo no se iban a dar cuenta, si estaba toda meada! Cuando iba a los cumpleaños, en el momento de explotar la piñata, me escondía por que me daba mucho miedo. Cuando el país estaba conmocionado porque la Capital se iba a trasladar a Viedma, tuve una crisis que me duró más de un mes. Tenía alrededor de 8 años y lloraba todos los días abrazada a mis muñecos, porque yo no me quería ir a vivir a Viedma. Mi vieja me tuvo que llevar a una psicopedagoga para que me explicara que no me tenía que mover de mi casa. Cuando era más chico tomaba agua del bidet porque pensaba que salía más fresquita. Hasta hace poco pensaba que el vittel toné era un vino que se tomaba en las fiestas. Siempre creí que la propulsión a chorro funcionaba con un chorro de agua. Antes creía que el arroz era una masa grande que se cortaba en pedacitos. Hasta los 13 años pensé que la nobleza eran personas nobles y buenas. Cuando era chica creía que los albergues transitorios eran lugares donde una familia vivía un tiempo cuando vendían su casa y no encontraban otra para comprar y mudarse rápidamente. Me persigné muchas veces frente a la facultad de Ingeniería pensando que era una iglesia. Cuando era chiquita creía que “Estreno absoluto” era una película que daban repetidas veces en la tele. Cuando era chica pensaba que “hacer el amor” era comer frutillas de a dos porque en un episodio de La banda del Golden Rocket Diego Torres y su novia comían frutillas una noche y al otro día la novia de Diego le confesaba emocionada a Araceli González que había “hecho el amor”. Siempre pensé que era “Taserenísima”. Es que el logo es muy confuso. Mi novia bautizó a mi pene como “Raúl”. Frente a mi familia pregunta “¿Cómo anda Raulito?”, y como me da tanta vergüenza y me pongo colorado, todos preguntan qué quiere decir esa frase. Empecé a ver una película porno, me masturbé, acabé, y seguí viéndola… ¡por la trama! Polaricé los vidrios de mi auto para que mi amante me pueda hacer la fellatio mientras manejo hasta el telo. A mi esposa le dije que era para que no me afanaran el equipo de música. Me excita demasiado olerme los pies después de jugar al fútbol. Puedo pasar horas con mi pie pegado a la cara. Me masturbé en un baño químico de un festival de Rock. No lo pude evitar, nunca estuve tan cerca de tantas mujeres al mismo tiempo. Me muero de ganas de caminar desnudo por la 9 de Julio y hacer un strip tease frente al Obelisco. De chica pensaba que un consolador era un psicoanalista que calmaba los problemas. Qué ingenua. Pensaba que “salpicón de ave” era un baile popular. Cuando era chica tenía el libro ¿Qué me está pasando?, y en una parte decía que durante la pubertad “comienza a crecer el vello púbico”. Era tan boba que leía “vello púbLico”. Pensaba que era el que veía todo el mundo –por eso lo de “público”–: brazos, piernas, etc. Me acabo de enterar que el glaciar es “PeRito” Moreno y no “PeDrito” Moreno. Me masturbé pensando en la protagonista de un libro. Fue la paja más intelectual de mi vida. Cuando tenía 14 manoseé a una nenita de 4-5 años. No fue mucho, apenas la acaricié, pero me arrepentí desde el primer instante. Es que a esa edad estaba caliente por todo, tenía curiosidad. Aunque nunca nadie se enteró, ni siquiera ella, no hay un solo día en que no me acuerde de eso. Me gustan las tetas de las Barbies de mi hermana. Les saco la ropa y las miro como si fueran reales. Una vez las chupé. Cuando voy en el colectivo a la mañana y está lleno, lo primero que hago es ver dónde hay una mina para apoyármela. Cuando lo hago con mi novio me imagino que soy una prostituta, o que me viola. Espero que no sea tan extraño. Franeleo con mi ginecólogo mientras las demás pacientes esperan afuera. A veces sueño que sodomizo a Alf y cuando le pregunto si le duele me responde: “¡No hay problema!”. Cuando tengo un orgasmo grito: “¡Aquiiii Cosquiiin!”. Cuando voy al telo con mi novia me gusta caminar bien despacio por los pasillos que llevan a la habitación para escuchar los gemidos de las chicas. Me motiva mucho, y mi novia no entiende por qué cuernos no me apuro para llegar a la habitación cuanto antes. Me masturbo mientras chateo con mis amigos hablando de cualquier cosa, sin que ellos lo sepan. Le robo la crema para las manos a mi mamá para usarla de lubricante con mi novia. Duhalde me parece sexy. Bajo pornografía en la oficina. ¡Cuatro megas de conexión no son para desaprovechar! Me masturbo mirando Fashion TV. Todos lo hacen, pero alguien tenía que decirlo. Me quise masturbar con un aparato eléctrico para hacer abdominales. Resultado: me electrocuté un testículo. Mi vieja se hizo las tetas y no puedo parar de mirárselas. Me pone muy nervioso, me despiertan deseos incestuosos. Me masturbo mirando el video de la fiesta de 15 de mi hermana. Las amigas están muy lindas. Soy un hombre de 31 años y mi despertar sexual fue a los 12 años con un chico en la sacristía de una capilla. Espero Dios perdone mi herejía. Cuando tengo que guiar al taxista para que pare frente a mi casa, le digo que es la de al lado, porque es más linda. Tengo una familia (esposa y dos hijos) en Buenos Aires y otra (esposa y un hijo) en Rosario. La de Buenos Aires cree que siempre viajo a Rosario por mi trabajo, y viceversa. El problema es que cada vez se me complica más, porque los chicos van creciendo y preguntan cosas. Le miento a mi psicólogo. Cuando estoy frente al mingitorio y no puedo largar ni una gota de pis, me la sacudo igual aparentando que me eché el cloro del siglo. Cada vez que subo a un taxi, tengo la manía de inventar una conversación telefónica, sea con una amiga, con un novio o con mis viejos. El tema es que siempre armo escándalos, como si estuviera muy enojada. Algún día me va a sonar el celular mientras me hago la que hablo y voy a quedar como una boluda. ¡Pero no lo puedo controlar! En verano me cago de calor mientras viajo en auto con las ventanillas cerradas sólo para aparentar que tengo aire acondicionado. Una noche de angustia pedí un kilo y medio de helado para mí sola. Como me daba vergüenza, cuando llamé a la heladería simulé estar con más gente, decía: “¿De qué gustos quieren? bla bla bla...”. Hago play-back en misa los domingos. No me sé ninguna canción. No entiendo la ley de posición adelantada del fútbol. No sé cómo funciona ni en qué consiste exactamente. Hace muchos años que mi viejo y mi hermano me la explican pero yo sigo sin entender, es más fuerte que yo. Igual puteo cuando la cobran. Me dejaron un tremendo chupón en un cachete de la cola, y le tuve que decir a mi novio que me caí derrapando en las escaleras del subte. Se lo creyó y todavía me sigue gastando. Pobre infeliz. Trabajo en una reconocida agencia de publicidad y vivo robando avisos de países remotos (checos, rumanos, húngaros, croatas, etc.). Me encanta hacerlo porque no laburo nunca. Lo voy a seguir haciendo. Mi cuerpo es una mentira: tengo 21 años, las lolas operadas, la cola levantada, lentes de contacto, extensiones en el pelo. Como aun así no me siento tan diosa, me voy a poner colágeno en los labios. Cuando alguien me pregunta, desde luego juro por mi madre que todo es mío. El 28 de diciembre, Día de los Inocentes, vino a la mañana la novia de mi hermano. Como lo vino a buscar y no estaba, se me ocurrió hacerle una joda y decirle que estaba enamorado de ella. Se puso a llorar y me dijo que ella también lo estaba de mí, me abrazó, lloró y me besó en la boca un largo rato. Después se fue. ¿Qué hice? ¡Soy un recontra boludo! Cuando me hacen una encuesta, digo exactamente lo opuesto a la verdad. Le dije a mis viejos que tenía problemas personales graves para que no me castigaran por reprobar todas las materias del colegio bajas. Le digo a mi novia que tengo que trabajar para no salir con ella a la noche y me quedo en mi casa mirando tele. Desde hace más de diez años miento con la edad. Llego a restarme o sumarme hasta quince años. No sé si no se dan cuenta o se hacen los boludos. Soy maestra jardinera y con lujo de detalles les develé a unos treinta nenes de 4 años cómo los padres colocan los regalos en el arbolito para Navidad. Dejé sin efecto la existencia de Papá Noel. El llanto fue insoportable. Soy una persona buena, pero cuando voy a la iglesia y me confieso le cuento al cura las peores barbaridades sólo para ver qué me dice. Tengo un compañero de facultad que cada vez que le pregunto cómo está, me empieza a contar todos sus problemas. ¡La verdad es que ya me chupa un huevo! Vi en un aviso en el diario que buscaban modelos para ropa interior. Me presenté y me hicieron caminar en bolas por una pasarela. Me tomaron los datos, nunca más me llamaron. Creo que me boludearon. Si mi perro hablara, me metería en serios problemas. Hace casi doce años que soy policía y tengo mucho miedo de que me maten. Ya no persigo a los ladrones y si veo algo raro corro en dirección opuesta. Hoy había un punga en la parada del colectivo. Me hice el boludo y tomé el primer bondi que iba para la zona de Retiro, me dio miedo. Cuando hago adicionales en los bancos, me aterra pensar que vengan a robar, no sé qué haría. Cuando tenía 17 años le pinché los profilácticos a mi mamá. ¡Hoy tengo una hermanita hermosa de 5 años! Trabajo en una conocida empresa de subastas por Internet y opero con la competencia. Me enteré que mi viejo le metió los cuernos a mi vieja durante quince años. Mis viejos siguen juntos viviendo una falsa felicidad. Yo lo quiero, pero muchas veces me dan ganas de molerlo a palos de lo hipócrita que es. Hace cuatro meses abandoné la facultad pero no le dije nada a mi viejo. Él me sigue dando los 350 pesos mensuales para pagar la cuota, y yo me los gasto en boludeces. Todos los días agarro la carpeta y hago de cuenta que voy a la facultad, pero en realidad me voy a caminar por ahí o a sentarme en la plaza, y vuelvo a mi casa tres o cuatro horas después. No sé hasta cuándo voy a seguir con esto, no sé cómo terminarlo ni qué verso meterle a mi viejo. Me parece que me cagué la vida. Mi abuela recibe más llamadas que yo. Mi vida social es un desastre. Encontré conversaciones de MSN guardadas en mi computadora, eran de mi vieja con un montón de tipos a los que les decía que era divorciada, no tenía hijos y que era médica pediatra. Todo eso es mentira y me da mucha bronca. Ya sé que la gente miente mucho en el chat, pero me da bronca porque nos anula a mis hermanos, a mi viejo y a mí. Me armo porros con hojas de la Biblia de mi casa Mi novia me engaña y a mí no me interesa, sigo igual. Ella no sabe que yo sé, pero es tan linda que no sé cuando me voy a garchar a otra mina como ella, así que soy cornudo y feliz. Mi propia madre se burla del defecto físico que más me acompleja. Estoy pensando en irme de casa. Libro: Tu Secreto.. SI LES GUSTA,y dejan puntos... SACO PARTE 2!!!

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