Terra_Incognita
Usuario (Argentina)
Se ha hablado mucho sobre los misteriosos avistamientos de grandes felinos en muchas partes del mundo conocidos como “Alien Big Cats o Gatos Espectrales”. Y aunque gran cantidad de testigos afirman que estos avistamientos son completamente reales, muchos expertos creen que se pueden tratar de criaturas fantasmales procedentes del mismísimo infierno. Pero además de estas misteriosas criaturas, son muchos los testigos que afirman haberse encontrado cara a cara con perros negros fantasmas o perros demoníacos y que son frecuentes en el folclore, en los mitos y leyendas de todo el mundo. Según los registros, las apariciones de los perros negros se remontan cientos de años. Historias de todo el mundo hablan de estas criaturas sombrías, oscuros y con ojos rojos brillantes. Pero, ¿qué son? ¿Podrían ser la reencarnación del mal y lo demoníaco? ¿O son perros del infierno, una especie de guardián de las puertas del infierno? Nadie lo sabe con seguridad, pero lo que es cierto es que la gran cantidad de avistamientos parecen probar que su existencia es real en nuestro mundo. Perros negros espectrales Aunque los avistamientos de los perros negros demoníacos se han registrado en todo el mundo, podemos encontrar referencias en la literatura inglesa en forma de historia en el clásico de Sir Arthur Conan Doyle, “El perro de los Baskerville”. Los expertos en lo paranormal creen que el perro negro demoníaco es esencialmente una aparición nocturna, que a menudo se asocia con el diablo, y su aparición suele ser considerado como un presagio de la muerte. A menudo se asocia con las tormentas eléctricas y también con cruces de carretera, cementerios, antiguas vías y yacimientos prehistóricos. Muchos de estos lugares se asocian con lo siniestro, ya que son considerados lugares liminares, donde se cree que el velo entre los mundos suele será más delgado. En otros lugares del mundo los perros negros también son vistos como guardianes de tesoros, especialmente en Escocia, donde se cree que un perro negro custodia el tesoro enterrado debajo de una piedra cerca Murthley en Perthshire. Los orígenes del perro negro son difíciles de discernir, ya que cuenta con numerosos precedentes en una amplia gama de mitos europeos. Por ejemplo, está el Pooka que cambia de forma en el folclore celta, que se dice que tiene una predilección por asumir la apariencia de un sabueso espectral cuando aparece en su forma de animal. Es de destacar que a lo largo de la mitología europea los perros negros parecen tener una asociación casi universal con la muerte: los galeses lo llaman Cŵn Annwn, los sabuesos del infierno; los nórdicos Garmr, el perro guardián que guardaba las puertas del infierno; y el Cerbero griego, el perro de tres cabezas que impedía que se cruzara el río Styx para nunca escapar. La descripción de la criatura Como hemos comentado anteriormente, son muchas las personas que dicen haber sido testigos de estas criaturas. Según estos testigos los perros del infierno aúllan de una manera tan fuerte que tienen que taparse los oídos. Estas grandes bestias negras se dice que pesan unos 68 kilos y pueden llegar a comerse a una vaca entera. Según los investigadores, los perros del diablo tienden a ser más grandes en la parte sur del mundo. Algunos describen sus ojos de color negro oscuro o de rojo sangre, incluso plata o azul. Se dice que antes de su aparición se puede oler a azufre, además de tener extrañas capacidades sobre otras criaturas incluyendo los seres humanos. En ocasiones son capaces de desaparecer sin dejar ni rastro, pero lo que están de acuerdo todas las personas que lo han visto es que se componen de las sombras del mal. Experiencias en nuestros días “La primera vez que vi un perro negro no vi sus ojos. Yo estaba conduciendo a mi casa desde la casa de un amigo y de repente me comencé a sentir algo mal, sentí como algo me estaba persiguiendo detrás de mí. Y antes de llegar a una curva vi a un enorme perro negro con sangre alrededor de él y lo primero que pensé fue en detenerme. Entonces algo me dijo que no me detuviera. Continúe el camino a casa, pero continuaba sintiendo que algo me perseguía. A la mañana hablé con unos amigos que tomaban el mismo camino y les pregunté si vieron algún tipo de animal, pero ellos me dijeron que había nada allí. Y sabía que esa cosa era real, que lo que había visto no era ninguna alucinación, entonces me comencé a preguntar si la aparición de esa bestia era algún tipo de presagio.” Cerbero, el perro negro más conocido Los expertos creen que la aparición de los perros demoníacos pueda tener su origen en el famoso Cerbero, el perro de Hades en la mitología griega. Cerbero era el perro gigante que guardaba las puertas de Hades destinado a evitar que los fantasmas de los muertos salgan del inframundo. Él se encuentra en la orilla del rio Styx que colinda con el inframundo. Río Styx, según las leyendas griegas es un supuesto límite entre la tierra y el inframundo. Sus aguas tienen poderes milagrosos que pueden hacer que cuando una persona se bañe en él, sea inmortal. Por lo tanto, el río también necesita ser custodiado, una tarea que también la realiza Cerbero. Según los escritos, Cerbero ha sido descrito como un perro de tres cabezas con cola de serpiente, melena y garras de león. La realidad de los perros demoníacos Como hemos podido comprar, el fenómeno de los perros fantasmas es algo muy real, que ha llevado a respetados escritores e investigadores a escribir sobres sus apariciones, que continúan siendo un misterio hoy en día. Está claro que para los más escépticos simplemente se trata de mitos y leyendas, pero lo que es seguro es que para todos aquellos que han tenido una experiencia con esta criatura demoníaca es toda una realidad.

Resulta que en la versión de los 3 cerditos en dibujos animados creada por Looney Tunes cartoon (Warner Brothers) en 1957 aparece en el minuto 3:07 una siniestra fecha, 1 de Mayo de 1776, curiosamente la fecha en la que la orden de los Illuminati es fundada por Adam Weishaupt. Si vemos el contexto de los dibujos, observamos que corresponden a la época de los años 50 por las vestimentas, automóviles e incluso el aspecto, no obstante, la misteriosa fecha de la inauguración de la orden illuminati aparece en un vértice de la base del edificio de ladrillos que el lobo no puede derribar. La escena se centra en la fecha en unos breves segundos y esta, aparece sobre una especie de piedra de pilar inaugural del mismo, lo que nos confirma que sabían perfectamente aquellos que elaboraron el “cartoon” que es lo que reflejaban. Ese homenaje no puede ser casual, además el contexto de “el lobo no derriba este edificio” es como si dijesen “seguimos en pie”. Curiosamente, este film a diferencia de los demás efectuados por Looney Tunes no tiene la típica tarjeta final de Looney Tunes, simplemente muestra un The End fundido en negro cuando el lobo convertido en diablo se une a los 3 cerditos, y solo como diablo es admitido dentro de la “banda”. Click aqui para ver el video:http://vimeo.com/55283847

La clarividencia es una facultad extraordinaria para adivinar hechos futuros u ocurridos en otros lugares así como percibir cosas no perceptibles por nuestros sentidos ordinarios. Gérard Croiset fue uno de los clarividentes y psíquicos más famosos de todos los tiempos porque sencillamente, sus hazañas fueron impresionantes. Nació en Holanda en 1909 y murió en 1980. Fue estudiado por prestigiosos parapsicólogos, psicólogos y científicos pertenecientes a diversas ramas de la ciencia. Uno de ellos fue el profesor Tenhaëff, prestigioso psicólogo francés y uno de los pioneros de la investigación psíquica en el mundo occidental, quien dedicó muchos años de su vida a investigar los extraordinarios dones de uno de los clarividentes más sensacionales e insólitos de todos los tiempos. Según palabras del propio Tenhaëff sobre Croiset: “Es para un francés una sorpresa maravillosa poder hablar con un clarividente tan lúcido y tan exento de toda superstición como Croiset”. Interrogado sobre su don excepcional, el mismo Croiset solía afirmar que todas sus actividades no tenían más que una finalidad y una ambición, la de llevar a la conciencia las fuerzas desconocidas del pensamiento. Pero no hemos de buscar estas fuerzas en estudios aislados de laboratorio sino en la vida cotidiana, en las noticias que aparecen cada día en los periódicos. Y es que la policía holandesa utilizaba, y probablemente siga haciéndolo, de forma habitual a los clarividentes para encontrar personas desaparecidas, homicidas, ladrones y botines. Colaboraron principalmente con Croiset, por la exactitud y espectacularidad de sus predicciones. Pongamos un ejemplo de los muchos que existen sobre este hombre, tantos que podríamos llenar un libro. Un día la policía le avisa porque un niño ha desaparecido. No existen indicios y no hay ningún rastro que pueda ayudarles a comenzar la investigación. Croiset les dijo: “veo un canal con un puente a la izquierda, una torre y unas casas. Volvamos al canal. En el muelle hay una caja baja, rectangular, llena de arena. Esa caja está cerrada con una tapa. La tapa está cerrada con candado. Vel el candado y es de tal marca. El niño se ha ahogado. Su cadáver está en el canal, allí donde lo corta la línea recta que une la caja de arena con la torre. ¡Espere! Voy a dibujar todo esto”. Los policías, con el dibujo en la mano, buscan en la ciudad. Al ser tantísimos los canales, publican el dibujo en la prensa y encuentran el lugar. Todo estaba allí: la torre, el puente, la caja, el candado, la marca del candado… Cuando dragan el río, encuentran finalmente el cadáver del niño. Corría el año 1955 y Van Busschbach, un inspector de enseñanza de Haarlem, Países Bajos, advirtió que cientos de documentos que había prestado al Departamento de Matemáticas de La Haya no le han sido devueltos. Al reclamarlos, le dicen que los documentos han desaparecido. Después de seis meses de infructuosa búsqueda se pone en contacto con Croiset. Éste le dice: “Sus documentos se hallan en una habitación amueblada, con dos armarios altos, un escritorio, un sillón de oficina, una silla giratoria de tres patas y un pupitre cuya parte superior es verde. Los documentos están en el armario de la derecha”. Cuando Van Busschbach llega al Departamento de Matemáticas de La Haya encuentra la habitación que responde a la detallada descripción de Croiset y da con los documentos, ante la atónita mirada del personal universitario. Todos se hallaban exactamente donde indicó Croiset. Pero lo más asombroso, entre muchos otros hechos extraordinarios, era la capacidad de Croiset de conducir sin tener en cuenta ninguna señal de tráfico. Todos aquellos que viajaban por primera vez en su coche lo pasaban francamente mal pues Croiset, incluso en días lluviosos, de noche y con los cristales empañados, no se molestaba en limpiarlos poniendo el cuentakilómetros hasta los 70 km por hora. Se aproximaban a un cruce y todos los vehículos disminuían la velocidad, menos Croiset, que la aumentaba e incluso circulaba sin las luces de cruce. Pasaban a toda velocidad por el cruce sin mayor problema. De repente, frenaba. No se veía nada pero un coche, hasta ese momento invisible, surgía a la derecha y pasaba delante de ellos. Al pasar el coche, Croiset volvía a acelerar y durante todo el trayecto se repetía la misma experiencia alucinante. ¡Increíble! Antes de verlo, Croiset sabía si llegaba o no un vehículo por su derecha. Permitió hallar a homicidas al aportar minuciosas descripciones, personas asesinadas, botines desaparecidos y muchos niños desaparecidos en diversas circunstancias. Incluso podía predecir hechos futuros como cuando en un caso dijo que un niño ahogado se hallaba en un lugar con un puente determinado. Hallaron el lugar pero no había puente. Con unas breves pesquisas descubrieron que había un plan de ingeniería para la zona que pretendía construir el mismo puente que Croiset había descrito con toda precisión. Todos los que le conocieron decían que una de las cosas que más llamaba la atención era la sensación de estar ante una personalidad aplastante, con una energía inagotable y un fuerte impulso vital. Un hombre tremendamente inteligente. El profesor Tenhaëff sugirió la posibilidad de que las imágenes que veía Croiset no estaban limitadas dentro de los confines del espacio y el tiempo a los que estamos habituados o quizá pudiésemos decir que nuestras mentes se hayan atrapadas. “Me resulta difícil separar pasado, presente y futuro”, explicaba Croiset. Tenhaëff nunca encontró la razón última de las capacidades extraordinarias de este hombre pero señaló que quizá los seres humanos deberíamos reexaminar no solamente los antiguos conceptos del espacio sino también nuestras ideas sobre el tiempo. No cabe duda de que Croiset volaba libre por un espacio sin límites donde las fronteras de la imaginación adquirieron, al menos para él, la grandeza de lo infinito.