T

Taosworld

Usuario (España)

Primer post: 1 ago 2011Último post: 1 ago 2011
1
Posts
30
Puntos totales
8
Comentarios
La leyenda de las esferas. Mapamundi+Capitulos 0,1,2,3 + Ext
La leyenda de las esferas. Mapamundi+Capitulos 0,1,2,3 + Ext
OfftopicporAnónimo8/1/2011

INTRODUCCION:Hola a todos, hace años estuve haciendo un hilo argumental para una historia muy larga de aventuras. Y hace muy poco decidí que aquella historia que cree podría narrarla en mis tiempos libres como si fuera un hobby, de manera mas extensa, detallada, y explicativa, de aquellos bocetos que hice en su momento. Como parece que todos los que los leen le gustan, y como varios son ya los que me han dicho que lo postee aqui en taringa, pues haciéndole caso eso voy a hacer. He tratado de poner cada capitulo dentro de un "spoiler" pero no he podido no se porque no me funciona dicho comando.Para tratar de no liaros mucho lo he ordenado de la siguiente forma:---------:CONTENIDO:--------------- MAPAMUNDI (Lo he hecho yo )- ESQUEMA (Una serie de esquemas que facilitara la comprension de las relaciones entre los personajes por si en algun momento te pierdes sepas encontrarte de un solo vistazo)- Capitulo 0 (Es mas bien una introducción a la historia, si vais a leerla os recomiendo empezar por esta para saber a que va a llevar la historia segun vaya avanzando)- Capitulo 1 - Capitulo 2- Próximamente más capítulos. (No llevo ni siquiera dos semanas, y ya tengo tres capítulos, los esquemas, el mapamundi también tuvo su entretenimiento, no voy mal de velocidad >.>- Extras. (Detalles de los personajes.) (También se ira actualizando)Notese que los capítulos 1 y 2 son bastante extensos en comparación con el 0. La historia va a ser enorme... Apenas llevo una cara del boceto/esquema/cronología que hice hace un par de años ya con estos 3 primeros capitulos, y dicho boceto tiene mas de 20 hojas. Si calculais vereis que si no modificara nada van a salir demasiadas xD...Un saludo.Y recordad que todo esto es una beta, o incluso yo diría que un alpha. Y que como es por hobby y no de manera profesional he descuidado un poco quizás la gramática. De todas formas si alguno ve una falta grave o una incoherencia grave lo corregiré.Muchas gracias y espero que a alguien le guste .MAPAMUNDIESQUEMASAgrego unos esquemas que he hecho que creo que aclararan muchisimo todas las relaciones entre los personajes y sobre como esta organizado las diferentes estructuras sociales.Se omite Los Neutrales, debido a que su sistema no tiene ningún tipo de complejidad.Notese que esta estudiado para que según este posicionado más arriba en el esquema es proporcional a su importancia. Siendo lo que este más arriba lo que es más importante, y más abajo lo que menos.¡Saludos!El MalEl BienLos ElegidosAlexisLa hermandadCAPITULO 0. La última esperanza.Esperanza… se dice que la esperanza es lo último que se pierde. Por ello trato de hallarla en este paisaje tan desolador, ya que si aun quedaba un poco de luz en tan densa niebla de oscuridad que abarcaba el extenso campo que se apreciaba enfrente de mi, por muy pequeña que fuera ese pequeño resplandor, luz, o como quieras llamarlo, me agarraria a ella con todas mis fuerzas, y la usaria para aportar valor a todos los que me siguen hoy aqui, buscando lo que toda especie en peligro de extinsión desea... la supervivencia. La avaricia de unos pocos, significa el dolor de muchos, no les importa iniciar una guerra para cumplir sus egoistas deseos, sin pararse a pensar en la desesperante agonía que sufrirán durante la postguerra los pobres supervivientes. Da igual cuan grande sea tu anhelo, destruir y dañar a los demas nunca será el camino ideal para buscar la felicidad. Es cierto que no soy el más indicado para decir estas palabras, pues en esta lucha juego un papel muy importante, y debido a ello he dañado a otros, pero es un mal inevitable cuando no tienes más opciones que defenderte para sobrevivir, aunque no tengas posibilidades de ganar, al igual que cualquier animal por pequeño que sea sacará sus zarpas para defenderse cuando se siente acorralado y amenazado.Las guerras no se pueden justificar, ni para bien ni para mal. Pero esto no va a ser una guerra, sino una masacre. Esta guerra no se puede ganar, es una guerra imposible, pero todos prefieren saber que al menos han luchado hasta el final para evitar su terrible destino, en verdad esperar sentados a que ocurra su inevitable desdicha. Todos han dejado hoy su diferencias para enfrentarse a un único enemigo, una única persona, aun sabiendo que todos perecerán hoy, pero no tienen miedo mientras el grupo de los elegidos este con ellos. Dicen que yo puedo salvarles, todos confian en mi, pobres desdichados que se creen que soy alguna especie de Dios que los va a salvar. Si lo pienso detenidamente en el grupo de los 6 elegidos soy el que menos debería destacar, son ellos los que me hacen fuerte, sin ellos no hubiera llegado tan lejos. Los miro y aun me sorprenden lo que eramos, y lo que somos ahora, me giro y los observo justo detras mia, de izquierda a derecha: El maestro de armas blancas, el maestro de armas de fuego, nuestra hermosa hechicera. No podría describir mis otros dos compañeros, pero jamas me imaginaba que pudieran ser tan sorprendentes, especialmente ella... con sus ojos siempre clavados en mi admirandome, sin comprender que la más sorprendente es ella misma, maldita sea deja de mirarme tan fijamente con esos ojos. Yo soy el sexto, pero no soy ningun maestro en nada, ni soy un hechicero, sin embargo soy el que llaman el elegido de los elegidos. Miro a mi alrededor, muy atras de todos nosotros al lado izquierdo, una armada con soldados con todas clases de armas, tanques, e incluso un par de maquinas voladoras llamadas helicopteros, al otro lado un grupo de espadachines, arqueros, hechiceros y se puede apreciar un par de dragones volando, detras nuestra, una horda impresionante de criaturas de todos los tamaños, que por muy fieras que parecieran, hoy venian para luchar contra la misma causa que nosotros. Anque estemos reunidos todos aqui para morir irremediablemente, es hermoso que aunque sea solo para esto, estemos todos unido por una misma causa. Por un momento, aunque estemos en mitad de una masacre, siento felicidad porque todos tengamos una misma meta.Nuestro enemigo, es un único humano, y el responsable de esta crisis... soy yo.(Momentos más tarde)Aqui estoy, tal como me temia, en mis ultimos segundos de vida. Tirando en mitad del campo de batalla, perdiendo la conciencia, perdiendo la vista, pero aun alcanzo a ver a casi toda criatura viviento, ya sea de un reino u otro, criatura o humano, todos derribados. Mis compañeros al mi alrededor inconcientes, yo en medio, he sido protegido por ellos hasta el ultimo momento. Al final no he sido un heroe, sino el miembro más debil al que habia que defender. Ese miserable esta alli arriba en lo alto de su base, riendose a carcajadas por su aplastante victoria sin apenas sudar. ¿En que me he equivocado? Iba a morir, asi que quería cumplir mi último deseo.- Compañeros, mejor dicho... amigos. Se que estais inconcientes y no podeis oirme, pero ya que no puedo moverme y parece que este es nuestro final, me gustaria recordaros toda la historia que hemos vivido hasta hoy, para que al menos nos vayamos con el hermoso recuerdo de como nos conocimos.Mire al mi alrededor, pero ninguno hizo el más minimo sonido, igualmente, voy a contar la historia, para que sus almas se vayan sin olvidarlo. Mi último deseo, es que ninguno olvidemos nada de lo hemos vivido. Empiezo a perder mi visión, parece que es verdad lo que se dice, momentos antes de morir toda tu vida pasa por tu mente. Mira por donde me viene genial, pues justo queria recordarlo todo...- Comenzaré, por la noche en la que por apuntarme a un trabajo de locos, solo por el dinero que daban, terminó cambiando mi vida para siempre...Capitulo 1.- La misión en el rascacielos. ¿Donde estoy? Parece un lugar muy amplio, y a la vez oscuro. El aire se siente pesado, y puedo escuchar el fluir del agua en mi alrededor, pero debido a la ausencia de luz no lograba ver de donde proviene con exactitud. Ahora empiezo a reconocer este lugar, es el lugar con el que he estado soñando desde hace años por alguna razón. Siempre se me repite exactamente igual, aunque esta vez parece que ha comenzado de manera algo diferente. Ahora se escucha un rugido estremecedor de fondo, y se puede ver brillar unos ojos enormes a lo lejos como si tuvieran , que se van acercando lentamente. Según se acerca, va dejando de ser una sombra a lo lejos, y se puede empezar a distinguir su forma. Aparentemente diría que es una serpiente gigante, pero basta con verle la cabeza para notar con claridad que no lo es, incluso su piel no parece la de un reptil. No se que es, pero como todo esto es un sueño me da igual. Para cambiar un poco mi perspectiva en el sueño decidí mirar en otra dirección a ver si podía averiguar algo mas del lugar, pero esta tan oscuro que seguía sin poder ver donde estaba. ¿Pero que? Detrás mía había una chica atada y sentada sobre una plataforma, ya podía ver con claridad el terreno, la chica estaba rodeada de agua y parecía inconsciente. Era preciosa, con una larga melena que le llegaba hasta la cintura, aunque sus rasgos eran un tanto peculiar. Ahora que podía ver algo mas claro todo, podía diferenciar que me encontraba justo en medio entre la chica atada sobre la plataforma en mitad de un lago, y la enorme criatura a mi otro lado, también en un lago, y ahí estaba yo, justo en medio sobre el único suelo que se podía apreciar. La criatura me mira fijamente, y se lo que va a hacer porque esto si es lo que hace en todos los sueños. Ahora me lanzara una llamarada por la boca, pero es un sueño... así que ni me muevo no me preocupa. Pero ahora que lo pienso, si la llamarada siempre me pasa de largo sin hacerme nada, y detrás mía estaba la chica... En los sueños anteriores jamas miraba hacia atrás no sabia que hubiera nadie ahí, gire rápidamente la cabeza para ver como estaba la chica, y vi algo horrible. La llamarada que me había traspasado le había dado de lleno a la chica, que ahora estaba envuelta en llamas. Aunque fuera un sueño, parecía tan real que no podía evitar sentirme culpable por no haberme movido. Con la escusa de que era un sueño estaba haciendo algo inhumano, la estaba viendo morir envueltas en llamas sin poder moverme atónito ante la situación... Esto era desagradable, que alguien me despierte... Lo que Taos siempre había clasificado de un sueño extraño, se había convertido en una pesadilla de la que no sabia como despertar, la cual empeoro cuando vio como lentamente la chica abría sus ojos y empezaba a gritar su nombre... “Taos.... ¡Taos! ¡¡TAOS!!”. ¡Taos, novato, estamos llegando! ¿Como te puedes quedar dormido en un helicóptero? Espero que a la hora de trabajar seas igual de eficiente que a la hora de descansar. - Le reprochó su superior. ¿Veis como no estaba meditando sino durmiendo?.- Comentó su compañero que estaba sentado justo enfrente. Taos se encontraba en mitad de trayecto hacia su primera misión, y se había quedado dormido mientras meditaba sobre su tarea. Era un joven de 20 años de edad, de corta cabellera un poco descuidada, su principal virtud era el optimismo y su buen humor. No tenia familia, de su pasado se sabia bien poco, pero convivía con su mejor amigo, el cual ha cuidado siempre de él como si fuera su hermano mayor. Su amigo, Blasterd, era un hombre que se dedicaba toda su vida a realizar diferentes tipos de tareas y trabajos de lo más variado, desde trabajar en un bar por la noche hasta trabajo de mercenarios. Taos siempre se sentía culpable de estar estudiando mientras su amigo cuidaba de él y le pagaba todo lo que necesitara, por lo que muchas veces le insistió para que él también pudiera colaborar realizando alguna tarea. Aunque al principio Blasterd no quería que se molestara, valoraba más sus estudios y no quería que lo abandonara, la verdad es que sabia que era un chico muy bueno para determinadas tareas, pues desde que lo conoció de pequeño le estuvo enseñando todo lo que sabía. Un grupo de amigos le habían pedido a Blasterd que se uniera para un trabajo de una sola noche, que estaría muy bien pagado, pero como ya tenia una tarea para ese día, pensó que era una buena oportunidad para Taos y lo envió en su lugar. En una sola noche, iba a ganar lo mismo que en un mes en cualquier trabajo temporal a media jornada. Merecía la pena intentarlo. La tarea era fácil, solamente tenían que entrar en el edificio de la mayor corporación del estado, el edificio más seguro y con mayor vigilancia que jamas se haya visto, y hacer una serie de fotografiás como prueba de las acciones que se realizaban en su interior. Debido a la dificultad que aparentaba el trabajo estaba muy bien pagado, y encima por adelantado, pero Blasterd se lo ofreció a Taos porque sabia que era un día especial por el cual dicha tarea sería un juego de niños. El grupo era de cinco personas, uno se quedaría en el helicóptero esperándolos, y los otros cuatro se dividirían en dos grupos de dos para buscar las pruebas que deseaban. Estamos llegando, recordad, dos por la azotea, otros dos aterrizaran por la puerta de atrás. Nos reuniremos en media hora de nuevo en la azotea. El objetivo es hacerlo tan rápido que ni siquiera les de tiempo a reaccionar. Si lo habéis entendido prepararos para saltar. La impaciencia de Taos quedo reflejada en el acto. Era del grupo que entraría por la azotea, así que en cuanto escucho de su superior que se preparara para saltar no pudo evitar que sus piernas se lanzara y saltaran del helicóptero sin pensárselo dos veces aunque aun no fuera el momento. Los gritos de sus compañeros era ya inútil, Taos había saltado antes de tiempo y no iba a llegar a la azotea, aun así abrió su paracaídas tratando de no alejarse demasiado. Puede que no llegara a la azotea, pero si al menos pudiera llegar hasta la pared y entrar por una ventana se ahorraría mucho trabajo. La teoría era buena, pero la practica no tanto, efectivamente iba a llegar a la pared de uno de los pisos mas superiores del edificio, pero la velocidad que llevaba no era la mas adecuada. Por mucho que tratara de evitarlo termino atravesando la ventana a gran velocidad armando un gran alboroto con el sonido de los cristales rotos. El objetivo de hacer el menor ruido posible para no destacar había fracasado. Pese a todo, parecía que la zona estaba muy tranquila, no saltó la alarma, no venia ningún guardia para asomarse. Miraba a su alrededor y solo veía una habitación muy grande a oscuras sin escuchar el mas mínimo sonido. Ya sea de una forma u otra estaba dentro del edificio y no lo habían detectado, era la hora de continuar su misión. Pero en cuanto dio un par de paso, se encendió las luces de la habitación, y de todos los rincones de la habitación aparecieron empleados, parecían que estaban escondidos todos esperando a alguien. ¡¡¡Sorpresa!!! ¡¡¡Felicid...!!!. - Gritaron todos los presentes a Taos, aunque cortaron la frase al verle fijamente. Pero... ¿quien eres tu? ¿donde esta Pepito?. - Preguntó alguien del fondo. De una sola mirada a su entorno Taos comprendió la situación, viendo el letrero que decía “Siempre estarás con nosotros Pepito”, y que todos los presentes estaban vestido para una fiesta. Era la jubilación de algún empleado llamado Pepito, ya se lo había comentado Blasterd, y que por ese motivo la seguridad iba a estar un poco descuidada. Todos se iban a concentrar en ese lugar para darle la sorpresa durante ese momento, incluso los guardias de seguridad. Nadie pensaría que iban a ser asaltados precisamente en ese momento así que la mayoría descuidaron sus puesto. Yo... - Trataba de buscar alguna escusa Taos, pero sabia que dijera lo que dijera entrar por la ventana de esa forma iba a ser algo difícil de justificar.- Yo en verdad... solo.... ¡Solo quería darle una sorpresa al tío que nunca he podido conocer!, Me dijeron que se jubilaba y que a esta hora estaríais todos aquí, siempre he querido decirle, que soy su sobrino. ¡Y que a partir de ahora, yo, Taos, ocupare su lugar, y pienso hacer que se sienta orgulloso! Todos los presentes se quedaron con la boca abierta, murmurando entre ellos, nadie daba credibilidad a lo que estaban viendo. Los guardias ya empezaron a alarmarse y a empezar a desenfundar sus pistolas, a la vez que Taos también estaba preparando la mano para tenerlo lo más cerca de su pistola. Pero en ese momento detrás de Taos entró el anfitrión de la fiestas. Sorprendido, con las lagrimas saltadas, empezó a hablar con dificultad debido la emoción... Oh... Dios mio... no me lo puedo creer, no solo habéis hecho toda esta fiesta para mi, sino que encima me habéis traído un regalo tan bueno como este. ¿Quien iba a imaginar que tenia un sobrino que nunca había conocido? Pero entonces eso quiere decir.... ¿que tengo un hermano vivo que nunca he conocido? Hoy es el día más feliz de mi vida, no se de quien ha sido la idea, pero gracias chicos, gracias. Taos no podía creérselo, como podía ser alguien tan tonto como para creerse dicha mentira, si al menos tuviera un hermano al menos seria posible, pero encima al parecer no tenia ni siquiera hermano. Pero eso no importaba, lo importante era salir de allí como sea. ¿De quien ha sido la idea?.- Pregunto uno de los muchos que aun no daba fe a lo que estaba pasando y sospechaba. La idea... Todos le miraban atentamente para escuchar la respuesta a tal misterio. - ¡La idea fue de todos, porque todos apreciamos a Pepito! Por extraño que pudiera parecer, esas ultimas frases de Taos hicieron que todos se relajaran y que se creyeran la historia. En ese momento salto la alarma, se habían detectado intrusos, parecen que los compañeros de Taos ya habían sido detectado, era el momento para huir rápidamente.  ¡Alarma nivel 3, se han detectado intrusos en la planta 2! .- Avisaba los altavoces. Taos aprovechando la confusión huyó del lugar, todos bajarían a las plantas de inferiores, que es donde habían localizado a los intrusos, así que él aprovecharía para reunirse con su compañero que estaría en las plantas superiores. La arquitectura interior del edificio no hacia nada fácil desplazarse entre las plantas, las escaleras solo subían un único piso, y para subir a la siguiente planta tenias que buscar otras escaleras diferentes. Usar los ascensores no era buena idea, muy fácil de detectar. Mientras trataba de encontrar el camino hacia las plantas más superiores y encontrarse con su compañero, se halló con un grupo de guardias que patrullaba esos niveles. Parece que su lógica de que todos estarían abajo no era acertada.  ¡Alto ahí, identificate! ¿Taos, que haces aquí?.- Al parecer uno de los soldados estaba en la fiesta y lo reconoció. Por fortuna la mayoría de los empleados estaban en la fiesta, ya sean simples empleados, investigadores, vigilantes de seguridad. Los demás guardias al ver que lo reconocía su compañero dejaron de sospechar. Yo... tengo miedo chicos, es mi primer día, y todo esto me supera. - Fingía Taos. Relajate, no pasa nada, tu vete a los niveles superiores que estará la cosa más tranquila allí. Ya... pero acabo de ver a un sospechoso en esa habitación y lo he encerrado, y ahora no sabia que hacer. - Mentía Taos mientras señalaba una habitación cercana. En cuanto los guardias entraron lentamente en la habitación Taos aprovecho por la espalda para dejarlos inconscientes. Según salia de la habitación observo que se acercaban más soldados a lo lejos, por lo que se le ocurrió seguir fingiendo, sacando uno de los cuerpos inconsciente para que se viera con facilidad, y sentándose en el pasillo contra la pared. ¿Va todo bien por ahí? ¿Qué esta pasando? Cuidado chicos, es muy astuto, no hemos podido contra él. - Decia Taos sentado en el pasillo fingiendo estar agotado y dolido. No te preocupes, nos encargaremos nosotros. Según les daba las espalda a Taos, saco este su arma escondida y les disparó unos dardos con somnífero instantáneo. Estaba perdiendo demasiado el tiempo tenia que darse mucha más prisa. Trato de imitar lo que había visto muchísimas veces en historias ficticias, y usar los conductos de respiración para moverse sin ser visto, pero sufrió una desilusión al comprobar que los conductos de respiración no caben una persona, y que eso solo podría ser posible en un libro de fantasías y aventuras, no en la realidad. Siguió corriendo sin parar, evitando a tantos guardias les fuera posible para no tener que enfrentarse a ellos, subiendo pisos uno tras otro, hasta llegar a una amplia y extraña habitación. Una habitación terrorífica y espeluznante, realmente Taos no podía creer lo que estaba viendo. Había muchos recipientes enormes, con extrañas criaturas en su interior, cada cual más repulsiva que la anterior. Entonces observó uno que destacaba, por ser más grande, y por cubierto completamente salvo por una pequeña mira. Algo le empujó a mirar, incluso sabiendo que lo que había en el interior podría ser tan horrible como los demás recipientes, pero, para su sorpresa, lo que había en su interior no tenia absolutamente nada que ver con todo lo demás. Una hermosa y elegante chica, con una larga melena rubia brillante, sentada sobre su larga falda. Sus rasgos eran totalmente diferente a las de una chica normal y corriente, pero a la vez, en sus ojos verdes y brillantes, vio algo que le resulto muy familiar. El pelo rubio era algo excepcional en esos lugares, muy poco común, y menos aun decir sobre los ojos verdes, algo que solo lo había escuchado en las leyendas sobre territorios lejanos que contaban en las escuelas. En ese momento se acordó, era idéntica a la chica que aparecía en sus sueños. Ella por su parte, levanto la mirada y se quedo pálida mirando fijamente a Taos, parecía entre sorprendida y asustada. Taos evidentemente no la podía dejar allí en ese estado, ademas quería saber más acerca de porque había estado soñando con ella todo este tiempo. Abrió sin pensarlo la puerta para sacarla. ¿Estas bien? ¿Qué hacías aquí encerrada? ¿Puedes andar? Ven, sal afuera. Pero la misteriosa chica no respondió a ninguna de las preguntas, guardó silencio mientras se mantuvo en pie, acercándose lentamente a Taos. Levantó sus manos y acarició el rostro de Taos mientras murmuraba algunas palabras que Taos no podía comprender. De repente una mano se poso con fuerza sobre el hombro de Taos, haciendo que este ya se temiera lo peor. Te estaba buscando, ¿donde estabas metido? Vamos Taos tenemos que correr, ya tenemos lo que queríamos. - Era el compañero de Taos, con una cámara en las manos. - Observa esta habitación, era justo lo que buscábamos, las pruebas de los experimentos que realizan en secreto con criaturas salvajes. En cuanto a esa chica, no se que relación tendrá con la empresa, pero si estaba encerrada nos la llevaremos y también nos servirá para demostrar que son capaces incluso de retener a civiles encarcelados. Ya nos contará su historia, igual la podamos usar para defender nuestra postura. Taos giro la vista para ver donde estaba la chica, y lo vio apoyada sobre uno de los contenedores que guardaba una de las criaturas. Podía apreciarse como se le saltaba una lagrima, al parecer le dolía ver que la criatura estuviera encerrada allí. Vamos chica, tenemos que irnos de aquí corre. Parecía como si no entendiera las palabras de Taos, así que el compañero de Taos la cogió a la fuerza y empezó a tirar de ella. Parecía que ya nos iba a seguir cuando se soltó y corrió hacia una vitrina que tenia una espada y un bastón largo. Esas armas no se usaban desde hacia muchos años, suelen ser ya piezas de museos, pues quedaron obsoletas con la llegada de las armas de fuego. La chica empezó a golpear la vitrina como si quisiera romperlo para poder sacarlo. Taos comprendió que por alguna razón tenían un gran valor para ella, así que rompió la vitrina y cogió las dos cosas, y ahora si salieron corriendo. El compañero de Taos con la chica agarrada de la mano por delante, que se conocían el camino de salida, Taos siguiéndolos por detrás. La alarma volvió a saltar, esta vez avisando de que todos los intrusos estaban en los niveles más superiores del edificio. Un numeroso grupo de soldados apareció en el fondo de uno de los pasillos, viendo a Taos corriendo detrás de su compañero y de la chica. ¡Mirad, es Taos y el intruso! ¿Qué hace Taos allí? .- Avisaba uno de los guardias. Taos ya había quedado al descubierto, hacerse pasar por el nuevo ya no le serviría de nada. ¿No lo veis? Esta persiguiendo al fugitivo. Realmente hablaba en serio cuando decía que quería que todo el mundo se sintiera orgulloso de él y su tío. - Dijo uno. ¡Es mi sobrino, ese de ahí es mi sobrino! .- Decía Pepito que estaba presente, lleno de lagrimas por la emoción por la situación por el hecho de que su supuesto sobrino estuviera persiguiendo tan de cerca a los intrusos. Taos no podía creérselo, en lugar de perseguirlos estaban gritándole de que no se rindiera y dándoles apoyo. “¡Vamos Taos, tu puedes con ellos, alcanzalos!”. Cuando ya estaban próximos a llegar a la azotea, se encontraron con más guardias en el camino. Taos le dijo que siguieran ellos hacia la azotea que ahora los alcanzaba, y lanzo unas bolas de humo justo en sus pies. Sabia que los guardias pensarían que habrían usado la bomba de humo para huir en la dirección contraria, así que no se esperarían que dentro de la bomba de humo realmente siguiera él ahí esperándoles a que lo cruzaran. En cuanto vio que los guardias iban a cruzar la cortina de humo para perseguirlos aprovechó para derribarlos sin que apenas les diera tiempo a reaccionar. Sin más problemas, siguió su camino hacia la azotea. Donde vio que ya estaba el helicóptero en el aire con todos sus compañeros e incluso la chica montados y solo faltaba él, solo tenia que esperar a que se acercara un poco más y ya habría terminado. La chica poseía en su mano el bastón que había cogido Taos, al parecer lo cogió sin que el se diera cuenta. Justo cuando parecía que ya todo había acabado, un destello corto las escaleras del helicóptero. Taos se dio la vuelta y pudo observar la figura de un hombre, en mitad de la noche estrellada, con una gran luna menguante iluminándolo. Iba vestido con un traje completamente blanco, muy alto, rubio y con una capa azul. El personaje no podía resultarle más raro a Taos, los rubio no eran algo que se viera todos los días, y absolutamente nadie va vestido con una capa. Sin mediar palabra, desenfundó una espada, lo cual tampoco era nada común, nadie en esta época usaba espada. Taos saco su arma y empezó a dispararle dardos con somníferos para detenerle, pero con una destreza increíble cortaba los dardos en el aire. Gastando las balas que le quedaban.  Taos, tenemos que darnos prisa, no podemos quedarnos más tiempo. - Presionaba su superior. ¡Mirad, es Taos, y esta luchando contra un intruso que lleva espada! ¡Vamos a ayudarle! .- Dijeron unos soldados que acababan de aparecer. ¡No!, este es el momento de Taos, si consigue vencer a ese intruso se llevara todo los honores y cumplirá su deseo de hacer sentir orgulloso a su tío, y a todos nosotros. Vamos avisando a todos por radio de que están aquí y que Taos tiene a uno acorralado. En verdad el que estaba acorralado era Taos, que no sabía que hacer, aunque se estaba dando cuenta que él también era un intruso, ya que no lo reconocían. Nada más haber dado el aviso por radio, el extraño hombre de capa y traje, miro fijamente a los soldados, y con dos movimientos muy rápido los dejo a todos fuera de combate. Ya solo estaban ellos dos sobre la azotea, y el helicóptero que no paraba de dar vueltas buscando el mejor momento para recoger a Taos. La chica que habían rescatado no paraba de gritar desde el helicóptero, pero no se le entendía nada de lo que estaba diciendo. El hombre de la capa parecía que murmuraba también algunas palabras, pero tampoco se le podía entender. Taos ya empezaba a preocuparse de no entender a nadie. Un movimiento rápido con la espada, y Taos quedó completamente fuera de combate. Era un enemigo a un nivel muy superior a todo lo que había visto hasta el momento, y encima con espadas, un arma que nunca había usado. El hombre, orgulloso de su victoria, le dio la espalda a Taos, y miró fijamente al helicóptero mientras gritaba palabras que no se le entendía. Todos los compañeros estaban preocupado por Taos, aunque no se veía sangre por ninguna parte, parece que le había golpeado con el reverso de la espada. Un destello apareció en la espalda del hombre de la capa, en cuanto se giró para comprobar que era apenas le dio tiempo a reaccionar para defenderse. Taos se había lanzado hacia el con la espada que cogió en la vitrina. Le costaba creer que hubiera sido capaz de levantarse, y a la vez parecía muy sorprendido al ver la espada. Pero no era el momento de sorprenderse, Taos no paraba de atacar. Aunque no hubiera tocado nunca una espada, se manejaba perfectamente. Atacaba con estocadas continuas una tras otra mientras el hombre de la capa se defendía sin demasiado esfuerzo, lo que impedía que atacara con mas fuerza era lo sorprendido que aun se encontraba porque Taos estuviera cociente, y portara esa espada. Algo había a lo lejos en el horizonte, algo que Taos sabia lo que era, sonrió y miro fijamente a su rival, para acto seguido dar comienzo de nuevo a su duelo. Los dos estuvieron luchando, espada contra espada, sobre la azotea del edificio más alto de la ciudad, con movimientos suaves y continuos. A simple mirada de sus sorprendidos compañeros, aquello parecía un hermoso baile de alta clase, con movimientos muy precisos y delicados, que hacia que fuera algo digno de verse. Pero lamentablemente, y por mucho esfuerzo que pusiera Taos por su parte, se notaba claramente la diferencia de nivel entre los dos, y buscando fin a ese combate, el hombre de la capa dio un fuerte golpe que, aun protegiéndose con la espada, lanzó a Taos hasta la esquina de la azotea. Ya no tenia donde escaparse, estaba acorralado, se asomaba y veía lo alto que era el rascacielos, no tenia escapatoria mientras el hombre de la capa achicaba las distancia con cada paso que daba. ¡Taos! .- Gritaron todos sus compañeros desde el helicóptero, como si el gritar su nombre pudiera serle de utilidad. Taos se puso en pie con una sonrisa dibujada en su rostro, lo cual sorprendió al hombre misterioso. Este, haciendo caso omiso a dicha actitud, se lanzo a gran velocidad para darle el golpe de gracia. Pero para sorpresa de todos, Taos se giró, y salto al vació.  ¡No, Taos! ¡Pero que haces!. - Gritaban sus compañeros. Es demasiado tarde, nos vamos. - Dijo fríamente el superior. Cuando parecía que todo había terminado, se fijaron de que Taos no había caído al vació, se estaba sujetado con las dos manos a la ala de una avioneta pequeña, pilotada por Blasterd. Blasterd, me alegro de verte. - Decia felizmente Taos. Parece que llegaba justo a tiempo, ¿Como se te ha ocurrido saltar? ¿Y si no hubieras calculado bien? No tenia otra alternativa. En el interior del edificio, estaban deprimidos temiendo lo peor para Taos. Cuando se asomaron a la ventana y todos los empleados veían la avioneta con Taos agarrado al ala. ¿Que hace Taos ahí? .- Decía uno de los empleados alegre por verlo vivo. ¿No lo veis? Ha logrado saltar sobre el avión de uno de los intrusos. ¡Que valor! ¡Que sobrino más extraordinario tienes Pepito! Es mi sobrino, es mi sobrino. - Decía llorando de emoción una vez más Taos, ¿porque están gritando tu nombre todos aquellos asomados a la ventana?.- Preguntaba sorprendido Blasterd. Ni idea, creo que se creen que soy el sobrino de uno de ellos o algo así. En cuanto aterrizamos en lugar seguro me cuentas como ha ido tu aventura. No voy a tener más aventuras, la próxima vez me buscare un empleo más normal. No ha sido tan fácil, y fue peligroso. Mientras hablaban, y se alejaban del edificio, confiando en que ya estaban a salvo, el hombre de traje blanco y capa azul, seguía en lo alto de la azotea, observando detenidamente la avioneta. Levanto su mano, y recito unas palabras en un idioma desconocidos.  Taos, veo una luz a lo lejos... ¿¡pero que demonios es eso!?.- Gritó sorprendido Blasterd. El hombre de la capa había creado una gran bola de llamas en la palma de su mano, y la lanzo como si fuera un pelota de baseball directa hacia la avioneta. Por mucho que quisiera esquivarlo Blasterd, fue demasiado grande y rápido, y no le dio tiempo, le dio de lleno en el ala opuesto al que estaba Taos agarrado. La avioneta empezó a perder altura rápidamente, iba directa a estrellarse. Habían logrado alejarse de la ciudad y llegar hasta el bosque, pero eso complicaría las cosas para aterrizar en mitad de tantos arboles. Taos no pudo aguantar mucho más y termino soltándose del avión, cayendo directo al suelo desde demasiada altura. Blasterd no podía parar de gritar su nombre, no podía salvarle, y lo peor, es que no sabia como se iba a salvar él. Así, Taos esta vez si cayo al vació, sin ser ninguna estrategia suya, ni tener ningún amigo esperándole para salvarle. Cayendo directo en mitad del bosque. Cuando Blasterd observo que Taos ya estaba llegando a la altura del suelo sin poder evitarlo, un gran resplandor surgió de la misma zona que se estrello Taos. Pero de poco serviría preocuparse, pues en breves momentos él también estaría en apuros estrellándose fuera del bosque. Capitulo 2. El encuentro.- Otra vez el sueño de siempre, una sala oscura, un lago inmenso enfrente mía, otro más pequeño detrás. Esta vez ya sabía desde el primer momento que en el lago de detrás mía había una chica sentada sobre una plataforma. El sueño no había cambiado así que solo me limite a observar como siempre, y a confirmar lo que me temía, la chica de ese sueño es la misma que había rescatado del rascacielos El sueño termina pero no me despierto... ahm claro, me caí del avión a esa altura. Debo estar muerto, o en coma y apunto de morir y mi cerebro aun es capaz de funcionar pocos instante más. Empiezo a soñar algo nuevo, nunca lo había visto. Esta vez al menos puedo verlo todo con claridad, estoy en una hermosa noche estrellada, y por lo que puedo observar a mi alrededor diría que es un parque. Hasta ahí todo normal si no fuera porque al parecer el suelo de dicho parque se encontraba flotando en mitad el aire. Claramente debo ir a un psicólogo, cada vez sueño cosas más extrañas. Voy a asomarme para ver a que altura estoy del suelo, pero daba vértigo, no se podía apenas ver el suelo, solo se podía distinguir que abajo del todo lo que se veía era la ciudad con todos sus edificios y sus luces encendidas. Este suelo flotante no tendía mucho más que 100 metros de diámetro, y parecía que hubiera sido arrancado de cuajo del suelo, pues se distinguía pequeños caminos en el suelo que acaban en el precipicio, como si en el suelo se hallara la continuación de esos caminos. “¡Taos!”, alguien me llamaba. Una chica hermosa, morena, por fin una chica de rasgos normales, nada de pelos rubios u ojos verdes, una chica como todas, morena y ojos oscuros. Me acerque a ella y vi como extendía sus brazos como queriendo tocarme, parecía triste. Poniendo sus brazos en forma de cruz, y sin más explicación, se dejó caer por el precipicio. Ese golpe le va a doler... ¿por que saltaría? Me asome para verlo, y vi como caía lentamente y se iba perdiendo en la lejanía Siento remordimiento por no haber puesto más interés en salvarla, pero de todas maneras solo es un suelo, y tampoco es que la conozca, no se porque me siento culpable por no haber intentado pararla... A todo esto, me estoy aburriendo, ¿cuando voy a morir? Aun no había salido el sol cuando Sarah había salido ya de casa a cumplir el recado que le había pedido su madre. Las ciudades por alguna razón estaban cerrando sus fronteras al exterior, quedando incomunicadas entre si. Generalmente no es un problema, pues no es frecuente que alguien salga de la ciudad. El exterior no es que fuera demasiado peligroso pero en antaño todas las zonas alejadas de la ciudad existían criaturas feroces y peligrosas que atacaban a los viajeros. Por fortuna con el paso de los tiempos los cazadores los ha ido extinguiendo, por lo que en esos tiempos era demasiado raro encontrarse con alguno por pura casualidad, y desde luego si te encontraras con uno no seria tan grande como las de antaño. Sarah era una chica joven de 19 años de edad, una larga melena morena, y ojos marrones oscuros. Cualquiera diría que es una chica normal a simple vista, pero posee un talento especial que, aparte de ella misma, solo su madre lo conoce. Es capaz de leer los pensamientos de otros seres vivo, incluso de los animales. Desde muy joven siempre ha tenido la sensación de que la vigilan y le siguen de cerca. Al principio era algo que la preocupaba y le hacia sentir insegura, pero con el paso de los tiempos se fue acostumbrando y vio que nunca se le acercaban ni le decían nada. El recado era entregarle un sobre a un amigo de su madre que vivía en la otra ciudad del estado. Debido al cierre de comunicaciones entre ciudades no le era posible enviarlo por correo. Sarah quería aprovechar que aun era de madrugada para evitar caminar bajo el sofocante sol. El viaje estuvo siendo tranquilo como era de esperar, mientras siguiera el camino y no se saliera no debería haber problemas. Llego al bosque antes de lo que esperaba, calculo mal los tiempo y pensaba que cuando llegara al bosque ya se le habría hecho de día, pero aun era oscuro, faltaba aun un poco para el amanecer. La tranquilidad del viaje se vio alterada al escuchar unas voces en su cabeza, “Sarah”, “¿A donde vas Sarah?”, “No puedo permitir que te alejes más de la ciudad Sarah”. Las voces en su cabeza no callaban, y le hablaban cada vez más fuerte y claro. Empezó a notar que a su alrededor algo se movía, como aun no había salido el sol no podía verlo con claridad, pero algo estaba haciendo ruido en su entorno, la estaban siguiendo. “Vuelve Sarah”, “Si no vuelves tendremos que capturarte para que nadie más se apodere de ti”, “Vuelve, es imprescindible que no salgas al exterior”. Pero ella no quería escucharlo más, salió corriendo saliendose del camino intentando perderlos de vistas y que la dejaran de seguir. Las voces la estaban enloqueciendo, quería dejar de escucharlas, pero era inútil, no puedes callar unas voces que vienen del interior de tu mente. Ahora empezaba a escuchar otra voz completamente diferente, diciendo cosas que no entendía que quería decir, “Debo de estar muerto...”, “Una chica hermosa...”, mientras que a la vez se unían con la otra voz “No puedes esconderte Sarah”. Seguía corriendo, la voz del principio se escuchaba cada vez más flojo, pero la nueva voz más fuerte, “Ese golpe le va a doler... ¿por que saltaría?”. Mientras corría sin parar, cuando pensaba que ya los estaba despistando, vio un destello de luz deslumbrante a lo lejos, y junto a un lago se distinguía la figura de un hombre levantándose Ya estaba demasiado cansada de huir, así que decidió sacar su daga que le dejo su madre por si tenia que ahuyentar algún bicho del bosque, y se lanzo sin pensarlo. Como un depredador cazando su presa, Sarah salto de entre los matorrales al hombre que se encontraba allí. Como no controló su fuerza rodaron varios metros por la inercia terminando en la orilla del lago, llegando a mojarse un poco el pelo. Pese a la confusión de la situación Sarah no dudo en ponerle la daga en el cuello amenazante para que no pudiera moverse, pero el hombre no decía palabra alguna, parecía que le costaba abrir los ojos. Quizás lo golpeara demasiado fuerte. Empezó a amanecer, y los primeros rayos del sol rebotaban en las gotas de la rociada de las plantas de alrededor. El lago brillaba resplandeciente, y las gotas del pelo de Sarah destellaban como si fueran diamantes. Al fin pareció que el hombre empezaba a abrir los ojos, pero ambos se quedaron completamente callados mirando fijamente al otro, confusos y esperando a que el otro iniciara la conversación con alguna palabra. ¿Estoy vivo? no, debo haber muerto, este ángel es una prueba de ello. - Pensó Taos sin decir palabras, mientras miraba el alrededor girando moviendo los ojos sin mover el cuello. - Este paisaje tan hermoso debe ser lo que llaman el paraíso.Sarah empezó a comprender que se había equivocado de persona, y que no tenia nada que ver con sus perseguidores. Quizás fuera solo un chico que se había perdido en mitad del bosque, parecía aturdido. Retiró la daga de su cuello y se lo guardo, pero seguía encima suya aun. Tras guardar la daga se dio cuenta que Taos tenia su mirada clavada en ella. Esta chica... ¿quien es? .- Seguía pensando Taos. Ella se disponía a quitarse de encima y presentarse cuando antes de que le diera tiempo Taos incorporo su torso, y le había puesto sus dos manos sobre su rostro, mirando mucho más fijamente. Si el cielo significa pasar el resto de mi vida con este ángel, debería haber muerto hace mucho tiempo. Qué hermosos ojos, no puedo dejar de mirarlos. Me pregunto si podría besarla. Sarah se había quedado blanca por la situación, no podía creérselo Nunca nadie le había dicho nada parecido, aunque si lo pensaba bien no se lo había dicho lo estaba pensando, pero para ella era lo mismo. No lo conocía de nada pero lo tenia delante suya, acercándose cada vez más, su cuerpo estaba completamente paralizado, quería apartarse, pararlo, pero por alguna razón quería dejarse llevar. Se estaba poniendo colorada, y Taos estaba apunto de besarla. No sabia quien era, pero con el gesto de la mano, esos pensamientos, el paisaje, y quizás por la confusión que tenia en ese momento por todo lo que estaba pasando hace solo unos instante, había sido atrapada y no podía evitarlo, estaba siendo atraída por el desconocido. Los pensamientos de una persona no son tan fáciles, uno no piensa una única cosa continuamente. Como si fuera un torbellino de información, cuando uno piensa se le va viniendo a la mente mil y una información, generalmente sobre algo concreto en lo que estemos centrados en ese momento, pero también circula información que no estamos usando en ese instante. Por ello es tan difícil concentrarse para estudiar o para realizar cualquier actividad, la mente es compleja de controlar. El beso de Taos era ya casi inevitable, Sarah cerró los ojos. Esa chica, esos ojos verde, y ese cabello dorado, me pregunto quien serás que siempre apareces en mi sueños... ... ¿Qué? .- Se pregunto Sarah mientras abría los ojos repentinamente empujando un poco a Taos hacia atrás para detener el beso. Se había dado cuenta que Taos estaba soñando despierto. Taos por fin se espabiló, estaba sorprendido por estar vivo y no para de mirar alrededor. Por alguna razón le dolía mucho la cara aunque desconocía el motivo, no es para menos lo que le había espabilado era la bofetada que le había dado Sarah por haberle hecho pensar cosas que no era.  ¿Qué hacías ahí tirado? .- Preguntaba con un tono borde e irritada Sarah. Hmm... me caí desde una avioneta en el cielo. - Respondía inocentemente. ¿Caíste desde el cielo y sobreviviste? ¿Debo creerme eso? .- Sarah seguía hablando con un tono muy borde y serio, estaba molesta y temía que encima le estuviera tomando el pelo.  Es cierto que es extraño pero es la verdad... .- Miraba a su alrededor buscando una explicación, cuando vio unas flores en el lugar donde callo. - ¡Ya se!, seguro que caí sobre esas flores y amortiguaron mi caída Se hizo un silencio momentáneo mientras se quedaron mirando fijamente los dos, el primer gesto lo hizo Taos, con una sonrisa pensando que igual con un poco de humor acabaría con la tensión que se respiraba en el ambiente. Pero el resultado no fue el que el deseaba. ¡Solo era una broma! .- Exclamaba Taos mientras se le saltaba una lagrima por la bofetada que acababa de recibir. Ahora sentía dolor en ambas mejillas, empezaba a sospechar de que ella fuera la culpable de que le doliera la otra mejilla... Dejate de bromas, si estas bien como para bromear te dejo en paz y sigo mi camino. Sin mediar más palabra pensaba irse del lugar, pero sentía que la persona que le perseguía estaba aun ahí mirándola fijamente. Pudo sentir esa mirada de un depredador observando su presa entre los arboles. El miedo podía con ella, ademas de que al salirse del camino no estaba segura de como volver. Taos vio que estaba perdida y asustada. Sarah noto de los pensamientos de Taos que realmente estaba cuestionándose como se salvó, por lo que era verdad que había caído desde el cielo y que había sobrevivido pero que él tampoco sabia como, también noto la preocupación que Taos mostraba por ella pensando en que parecía asustada y perdida. Viendo esto decidió no dejarle solo y perdonarle. Taos se le adelanto hablando primero... Oye chica, si estas sola y tienes miedo del bosque, te puedo acompañar hasta el lugar más cercano. Me llamo Sarah, me dirigía a la ciudad del este. Taos, mucho gusto, me dirijo a cualquier lugar donde haya gente. Quiero saber de noticias de donde se ha podido estrellar recientemente una avioneta. Así es como se conocieron Taos y Sarah, ella con un rostro malhumorado, no podía evitar estar molesta con Taos tanto por la forma en la que se han conocido, como por las cosas raras que cuenta sobre de como cayó del cielo. Taos por su parte con una amplia sonrisa, ignorando el malhumor de su nueva compañera, y despreocupado por la situación. Caminaron juntos por el bosque buscando la salida, o lo que seria más ideal, el camino. Pero encontraron justo lo que menos deseaban encontrar, la salida del bosque por el lado opuesto a la ciudad capital, una gran y extensa llanura, con muchas hierbas y algunos pequeños arbusto, pero sin arboles altos como el bosque, por lo que podías ver perfectamente el horizonte. Por ahí ya no se situaba ninguna ciudad importante, puesto que tras esas llanuras se encontraba ya las fronteras. Cambien era un lugar peligroso pues se decía que al ser la periferia del imperio, era uno de los lugares mas olvidados y descuidados, y por lo tanto aun podrían existir pequeñas criaturas salvajes. La situación era un poco compleja, podían volver al bosque y buscar el camino o el lado opuesto donde se viera a lo lejos la ciudad capital, pero el camino seria muy largo, y los que perseguían a Sarah seguramente seguían ahí Cruzar las llanuras no les llevaría a ninguna parte, pues la frontera esta prohibido cruzarla y por lo tanto no habría nadie por ahíMientras pensaban que hacer, pudieron distinguir a lo lejos a un hombre en pie, con unas extrañas vestimentas y un apoyado sobre un largo bastón, enfrente de una pequeña fiera, que le miraba fijamente a los ojos sin moverse ni un milímetro Taos y Sarah sin mediar palabras entre ellos hicieron lo mismo, correr de inmediato a socorrerlo. En cuanto llegaron, tanto la fiera como el hombre giraron su mirada hacia ellos, y la fiera lentamente se movió en dirección hacia Sarah. Taos y Sarah se pararon en seco, mientras le gritaba al hombre que no se preocupara que les iba a ayudar. La fiera se lanzó sobre Sarah, pero Taos saco la espada que consiguió en el rascacielos y lo detuvo en el aire con el kanto de la espada. La fiera atacaba con sus afiladas zarpas continuamente a Taos, el cual no hacia más que defenderse usando la espada como si fuera un escudo. Una zarpa alcanzó su brazo haciéndole una herida, y justo mientras le hizo la herida una aurora rodeo a Taos. El hombre parecía sorprendido al ver el brillo, y Sarah que noto algo raro en el gesto que hizo trato de mirar lo que pasaba por la mente tanto de la fiera como del hombre, pero por alguna razón no podía ver que estaban pensando. Seguramente estaría demasiado cansada. La fiera repentinamente se paro, el hombre le señalo como queriendo decirle que se fuera, y la fiera relajadamente se fue. ¿Quien eres tu? .- Preguntó el hombre con un acento un tanto peculiar, pero con una extraña sonrisa en su rostro, una sonrisa que hacia sentir algo de miedo. El nombre de tu héroe es Taos, y esta bella doncella que también vino a socorrerte es Sarah. Tratala bien que aunque parezca una muñeca de porcelana pega unas buenas bofetadas. .- Comentario erróneo de Taos, que le costo una nueva marca en la cara. Si seguía así terminaría endureciendo sus mejillas de tantos golpes. Me llamo Lázaro, si estáis aquí es porque estáis perdido. Deberíais ir al fuerte que hay a pocos kilómetros de aquí, es el lugar más cercano y seguro y desde allí seguramente os puedan ofrecer transporte a las ciudades. Lázaro, ¿porque vas vestido así?.- Pregunto sin corte alguno Taos, observando que lleva una ropa que jamas había visto. Una túnica, un bastón, no llevaba tenis ni zapato, sino otro tipo de calzado que no sabría clasificar. Mirándolo fijamente parecía la ropa que se llevaba en la antigüedad antes de la gran guerra. ¿Que le ocurre a mi ropa? Es lo más cómodo y practico, lo que vosotros llamáis camiseta y vaqueros se pegan mucho al cuerpo y te permite poca libertad movimientos. Se pega con el sudor, y provoca mucha calor. Es asfixiante Taos, ¿me dejas ver eso que tienes dentro de tu bolsillo que antes brilló tanto? ¿Te refieres a esta esfera? .- Lo preguntó mientras lo sacaba de su pantalón - Es un recuerdo que me dejo mi padre. Justo como me temía .- Murmuro Lázaro con una voz tan floja que no le prestó atención ninguno. ¡Que bonita es! ¿Puedo cogerla? .- Preguntó Sarah. ¡No puedes! ¡No la toque! .- Gritó Lázaro - Por favor no toquemos las cosas valiosas que dejo en herencia su padre, es muy personal. - Comento más calmado y con una sonrisa tratando de suavizar el gritó que le salió antes sin pensar. Sarah asustada decidió pasar del tema.Y así, el grupo de tres comenzaron una larga caminata hacia el refugio más cercano a donde estaban, “el fuerte”. Es un lugar un poco aislado del mundo, en la zona fronteriza, antiguamente durante la guerra servia para avisar cuando se acercaban a la frontera las tropas enemigas. Durante el viaje los tres hablaban un poco sobre ellos mismos, aunque Sarah no podía evitar no sentirse a gusto con Lázaro, le generaba desconfianza, y la perdida misteriosa de su poder para leer las mentes la tenia disgustada al no poder comprobar lo que pensaba. El viaje que empezó al amanecer les duro el día, llegando a la tarde comiendo solo un bocata que tenia Sarah en su pequeña mochila que compartió a medias con Taos. Lázaro parecía que el hambre no le resultaba una molestia. La herida del hombro de Taos no era nada grave, solo unos arañazos, y no supuso ningún problema. Durante el trayecto se vio a una criatura muy veloz huyendo de algo, no parecía con intenciones de atacar al grupo más bien de huir de algo que le persiguiera. Cuando más cerca paso del grupo miro fijamente a Taos. Entonces le vino una voz a su cabeza. Así que tu eres Taos. Te estamos observando, ten cuidado. No te fíes de nadie, no juzgues por las apariencias Los animales no atacan por ocio, solo atacan por defensa propia. El ser humano es el único que disfruta dañando. Volveremos a vernos. Humano. Taos no sabia muy bien que había sido eso, si solo una jugada de su imaginación, o si esa voz realmente provenía de alguien. De todas formas no era el momento de pararse a pensar, justo cuando ya había pasado la criatura unos hombres con vestimenta un tanto antigua, no tanto como la de Lázaro, corrían en dirección hacia la criatura con unos rifles en las manos. Se notaba que iban detrás de la criatura de acababa de pasar, por eso huía de esa manera. Cuando esos cazadores vieron al grupo, dejaron de perseguir a su presa y se dirigieron directos a estos. ¿Que hacéis vosotros por aquí? Estas tierras están deshabitadas y cerca de las fronteras. Deberíais regresar a la ciudad. - Pregunto sin intenciones de ser borde uno de los cazadores. Nos hemos perdido, nos dirigimos al fuerte que es lo que tenemos más cerca para buscar desde allí algún medio para regresar a la ciudad. - Taos respondió. Entiendo, eso os pasa por hacer los recorridos a pie en lugar de usar la red ferrovial. Esta bien os acompañaremos el fuerte esta cerca de nuestra casa. ¿Os dedicáis a la caza? .- Pregunto Sarah. Si, nuestros antepasado se dedicaban a exterminar toda clases de fieras que hubiera aun por nuestros actual imperio, para asegurarse de que no atacaran a civiles. Nosotros seguimos su ejemplo y tratábamos a terminar lo que ellos empezaron. Notaras que ya aun quedan fieras, pero por aquí cerca de la frontera aun se pueden apreciar algunas manadas que han sobrevivido. Las entregamos en el fuerte y nos suelen dar una buena recompensa por ello, aunque ahora que escasean nos esta resultando un trabajo duro para abastecernos. Quizás va siendo hora de cambiar de trabajo. Oh viajar al reino del mal, dicen que allí hay bestias por todas partes y de todos los tamaños. - Comento su compañero cazador. ¿Aun crees en esas historias? El reino del mal... En verdad es un cuento que se le cuenta a los niños pequeños para que cuando crezcan no sobrepasen las fronteras. - Discutían entre los dos compañeros. Y así, con la ayuda de los dos cazadores, se dirigieron hacia el fuerte. Un lugar no muy grande, y claramente mucho menos avanzado tecnológicamente que las grandes ciudades a las que estaban acostumbrados. Básicamente era un refugio construido dentro de unas murallas de madera, en donde se podía apreciar la antigüedad del lugar en cada rincón que se miraba. Durante la gran guerra fue un lugar táctico importante, pero no presentaba ningún atractivo turístico. La gente que hoy en día va a visitar dicho lugar lo hacen sobretodo por ver como eran las construcciones en antaño. Una plaza redonda con una estatua en medio, y diversas casas alrededor, tenían tan pocos habitantes que era difícil reconocerla como aldea. Los que vivían allí solían ser porque trabajan en ese mismo lugar como vigilantes de la frontera, garantizando la seguridad de todo el imperio alertando a las grandes ciudades cuando se aproxime cualquier amenaza. Hoy en día es un trabajo sin sentido en el que cualquier momento desaparecerá, pues nunca hay ningún tipo de amenaza. Nada más llegar buscaron un bar donde descansar, pero no había nada parecido en el fuerte. Así que se sentaron en la plaza a esperar a que el jefe de aquel lugar les atendiera. ¡Saludos forasteros! Y pensar que en lejano lugar nunca ocurre nada, ni viene nadie, y últimamente no hace más que llegar gente de fuera. - Comentó alegremente el que parecía que mandaba en aquel lugar. - Primero con el accidente de avión en el lago, luego el forastero que no hace más que armar jaleo. Un par de visitantes que buscando algo, ¡incluso una muchacha que sospechamos que pertenece al reino del mal! Taos estaba sorprendido por la noticia del accidente, posiblemente se refiera a su amigo Blasterd. Temía ya lo peor pero aun asi deberia ir al lugar para comprobarlo. Quería preguntarle muchas cosas sobre si los visitantes eran por casualidad soldados que los buscaban por el alboroto del rascacielos, o de donde fue exactamente el accidente. Pero al parecer a sus compañeros le sorprendio mucho más la ultima noticia. ¿Una muchacha del mal? ¿Que os hace suponer que sea del otro reino? .- Preguntó Lázaro. ¿El otro reino? Eso no existe, es solo una leyenda para asustar a los pequeños. - Comentaba Sarah sorprendida. No estamos seguro, pero creemos que es del reino del mal por su color de cabello y ojos tan extraños. Ademas no habla nuestro idioma, no se me ocurre otra cosa. Taos olvido un momento el tema que le preocupaba, pues la descripción hecha por el jefe le hizo sospechar de que podría conocer a dicha mujer. Lázaro también mostraba interés por verla, así que solicitaron de inmediato verla para comprobarlo con sus propios ojos. Allí estaba ella de rodilla, con las manos juntas mirando al cielo, esposada, rezando en un idioma ajeno al que conocían. Se levanto lentamente y se giro mirando directamente a Taos. Su rostro expresaba claramente felicidad, sentía que Taos podría sacarla de aquel lugar. Él por su parte, parecía confuso, no entendía como había llegado hasta allí, y sola. Pero por otra parte se sentía feliz de encontrarla y poder hablar con ella, la chica que aparecía en sus sueños. No le falto tiempo cuando la chica salio corriendo lanzándose sobre Taos, abrazándolo y tirándolo al suelo del impulso, parecía un animal doméstico al ver a su dueño. Sarah parecía molesta por la situación, en su rostro se podía apreciar perfectamente su disgusto por la escena que le estaban ofreciendo. La muchacha no paraba de restregar su rostro con el de Taos, haciendo que este se quedara completamente colorado. ¡Hsbdjbt b Ejpt rvd dtut cjfo! ¡Wvdmwft b wfojs b qftdbubsnf, fsft nj ifspf! La cara de asombro de todos era de esperar, no entendieron nada de lo que decía. Parecía que si venia de un reino lejano, quizás del que creían que solo era una leyenda, el reino del mal. Lázaro soltó una risa floja, y puso su mano sobre la cabeza de la chica.  Esta chica es una chica normal, solo tiene una conmoción. Preguntarle cualquier cosa ahora. - Comento Lázaro riéndose, mientras los demás le observaba pensando que igual era alguna clase de medico. ¿Estas... bien? .- Se atrevió a preguntar Taos con algo de inseguridad. ¿¡ … !? ¿Puedo … puedo entenderte?.- Pregunto sorprendida la muchacha. Unas lagrimas de alegría recorrieron las mejillas de aquella perdida muchacha. ¿Eres del reino del mal? .- Pregunto Sarah sin andarse con rodeos. ¿Qué es el reino del mal? No soy de allí,y tampoco soy de estas tierras. Quiero volver a mi casa. Todos estabas sorprendidos por la situación, pero también aliviados al escuchar que no pertenecía al temible reino del mal. Taos no podía dejar de mirarla, tenia muchas preguntas que hacerle, aunque ella parecía emocionada y no para de restregarse. Sarah recordó la descripción que dijo cuando Taos estuvo apunto de besarla, coincidía con esa chica, así que pensó que fue con ella con la que le confundió cuando casi la beso. Eso le hacia enfadar aun un poco más. El jefe del lugar comprendió que no era nadie sospechosa, y le libero las esposas. No te pegues tanto a él, se lo que eres, y no voy a permitir que le hagas nada. Todos giraron la cabeza para ver quien era el que había dicho ese comentario con un tono tan serio. Era Blasterd, y sin ningún rasguño en el cuerpo. Taos y Blasterd sentían más sorpresa que alegría en el momento que se vieron, ambos estaban vivos de un accidente que supuestamente no podían salvarse ninguno de los dos.Capitulo 3: Moviendo hilos. Imposible, que tras una hora intentando editar post no me deja ponerlo, hay un limite de palabras en taringa.Quien quiera seguir la historia lo estoy publicando en este blog:http://la-leyenda-de-las-esferas.blogspot.com/Un saludo!!!

30
18
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.