TRAUMMA
Usuario (Argentina)

El misterio del por qué los sombrereros del Siglo XIX tarde o temprano se volvían completamente locos, resuelto siglos después En la época del siglo XIX era muy conocido que muchos artesanos fabricantes de sombreros o talabarteros sufrían de lo que hoy llamaríamos desórdenes neurológicos, pero que en ese momento se les calificaba como dementes o locos. Los pobres sombrereros fueron víctimas, ni más ni menos, que de una intoxicación crónica por mercurio debida a los compuestos ricos en ese metal que usaban para confeccionar sus sombreros. Los sombrereros del siglo XIX utilizaban el mercurio para limpiar el fieltro de los sombreros que fabricaran y evitar así que se apolillaran por acción de microorganismos, ya que los compuestos a base de mercurio son eficaces antisépticos. El mercurio utilizado era inhalado durante años por estos trabajadores que terminaban con unas intoxicaciones crónicas por mercurio, patología denominada como eretismo mercurial. Pese a su amplio bagaje psicótico, algunos expertos se desmarcan de la sabiduría popular. Hay síntomas de la intoxicación de mercurio que no cuadran en el extrovertido perfil del sombrerero loco de la hora del té: timidez extrema y miedo patológico al ridículo, apunta el doctor H. A. Waldron, del TUC Centenary Institute of Occupational Health (Londres). Waldron apunta más bien a una inspiración de carne y hueso: Theophilus Carter, un agente inmobiliario que vivía cerca de Oxford. Se le conocía precisamente como el sombrerero loco “por sus ideas excéntricas y porque solía llevar siempre un sombrero de copa”, explicó Waldron en la revista British Medical Journal. Entre sus invenciones más bizarras, ideó un despertador que sacaba a su dueño de la cama literalmente (el mecanismo consistía en inclinar la cama). “Lo que podría explicar por qué el sombrerero loco de Alicia estaba tan obsesionado con el tiempo”, concluye el doctor. Los síntomas que padecian estos sombrereros locos eran: -Úlceras mucosas dentales: estomatitis -Cuadros diarreicos -Anorexia o caquexia (extrema delgadez) por no poder masticar, tragar, etc. -Encías con coloración grisácea, común de esta intoxicación. -Temblor en manos -Alteraciones neurológicas y psíquicas. -Eretismo mercurial: Se caracteriza por trastornos psíquicos, como depresión, crisis de llanto inmotivado, pérdida de memoria, insomnio e indiferencia por la vida, delirios, alucinaciones, psicosis maniaco-depresiva, lo cual los lleva a valoraciones psiquiátricas con diagnóstico de eventos depresivos y hasta esquizofrénicos. Otra forma de manifestarse es la irritabilidad violenta que causa conflictos al paciente en sus relaciones interpersonales familiares y laborales. CASO EN MIL MANERAS DE MORIR link: http://www.youtube.com/watch?v=Gy4rw6vbglo