Steven_klord
Usuario (Colombia)

La razon por la cual el Agua moja se debe a la existencia de dos fuerzas: “fuerzas de cohesion” que son las fuerzas que tienen unidas a las particulas de agua (H2O) y las “fuerzas de adherencia” que son aquellas que se manifiestan cuando las moleculas de agua entran en contacto con otra superficie. cuando las fuerzas de cohesion son menores que las de adherencia, el liquido “moja” (agua) y logicamente, cuando son mayores las de cohesion el liquido no mojara (como por ejemplo el mercurio). La cohesión es la fuerza que mantiene unidas las partículas de un cuerpo. En los sólidos la cohesión es mayor y en los líquidos menor. Igual, dentro de cada estado varían las fuerzas (si un sólido tiene mucha cohesión se dice que es duro, si no, es blando, ejemplo el carbón grafito de las minas de lápices y cualquier metal) el metal no escribe y el lápiz si debido a ese concepto. Volviendo al agua, la cohesión existente entre sus partículas es muy baja, debido a eso cuando entra en contacto con otro cuerpo sus moléculas van quedando “pegadas” a ese cuerpo y van produciendo el efecto que conocemos como “mojar”. ¿Por qué la toalla seca? Es muy simple, pues la toalla como la mayoría de las telas y papeles, pero esta mayormente, tiene capilares. Las fibras crean masas con mucha superficie específica o sea que son capaces de absorber grandes cantidades de agua. También por la gran cantidad de capilares que se crean en los tejidos de algodón la masa se hace hidrófila o sea que “succiona” agua. Esta tendencia a incorporar agua hace que al acercarse a nuestro cuerpo lo sequen. Sencillo pero muy útil Además debemos tener presente presente que una de las propiedades químicas del agua es, por su fuerza de adhesión y de cohesión, su capacidad de ascender o descender por capilares (o capilaridad). fte: "iefangel" Por que se llama agua el agua.. viene del latin aqua Etimología Del lat. “aqua” Origen del agua: Los científicos piensan que los constituyentes químicos del agua (oxígeno e hidrógeno) deben haber existido en la nube primitiva que dio origen a nuestro Sistema Solar, hace alrededor de 4.500 millones de años. por lo que no se sabe de donde viene y por obvias razones aun no se sabe quien por que la llamo agua Por que razón el agua con jabón moja mas que el agua pura? No hace falta ser científico para entender esto, basta con ejemplo bastante sencillo. Llena con agua dos recipientes, y en uno de ellos agrega jabón. Ahora, mete una mano en cada recipiente por unos segundos y entonces sácalas. Verás que la mano que introdujiste en el agua con jabón está más mojada. Otra opción es meter un paño de cocina en cada recipiente, esto es para que no te engañe el tacto o la percepción sensorial, y después de unos segundos notarás que el agua con jabón ha mojado más que simplemente el agua. Pero, ¿por qué sucede esto? Es simple, el agua tiene una tensión superficial, que provoca que se formen gotas de determinado tamaño y que en cierto modo impide que el agua se mantenga unida y no se desprenda de sí misma. Esta tensión superficial es visible al contemplar a un mosquito caminar sobre el agua, sus delgadas patas deprimen el agua, pero no llegan a penetrarla, a esto se conoce como tensión superficial. Una vez que introducimos jabón al agua, la tensión superficial del agua disminuye, por que lo que es más fácil romper su superficie, creando gotas más diminutas, y volviendo al ejemplo del mosquito, ésta vez sus patas se hundirán. ¿Y si metemos la mano en un barreño con mercurio? El mercurio puro es un líquido en condiciones ambientales, y además de una densidad altísima por lo que tiene una tensión superficial también muy elevada. Esto hace que no nos moje en absoluto, y nos queden las manos totalmente secas. Por ejemplo, cuando se rompe un termómetro se forman bolitas de mercurio, que si su tensión superficial fuera como la del agua, se formarían bolitas más grandes. La próxima vez que veas el agua piensa en que sí existe algo que moja más que la mismísima agua

El Bambú Japones "Este post lo cree para compartir con ustedes una linda historia, que es paralelamente una historia de vida y auto crecimiento, espero la lean, aprendan y sea de buen provecho y disposición para cada uno de los lectores" No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor! Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice. El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés... ¿Para qué? Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá solo estés echando raíces....