S

SpeedFire189

Usuario (Uruguay)

Primer post: 29 may 2010Último post: 29 may 2010
1
Posts
4
Puntos totales
2
Comentarios
S
Sociología, Historia, Literatura, 5º H
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/29/2010

Bueno, aca les dejo algunos materiales que capaz les sirva Sociología, esta es una monografia hecha por mi (saque 8): Los otros son resúmenes que saque de muchos lados, por eso no pongo la fuente. Breve definición de sociología: La palabra sociología fue creada por Augusto Comte en 1839, al unir dos palabras: socius (sociedad en latin) y logia (ciencia o estudio profundo o serio, en griego).es decir, etimológicamente sociología quiere decir estudio de la sociedad en un nivel elevado. Breve definición de ciencia: La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales. Es el conocimiento sistematizado, elaborado a partir de observaciones y el reconocimiento de patrones regulares, sobre los que se pueden aplicar razonamientos, construir hipótesis y construir esquemas metódicamente organizados. La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos objetivos y accesibles a varios observadores, además de estar basada en un criterio de verdad y una corrección permanente. TIPOS DE CIENCIA DEFINICION Ciencias formales Las ciencias formales son aquellas ciencias que establecen el razonamiento lógico y trabajan con ideas creadas por la mente. Por eso no tienen contenido concreto, es un contenido formal en contraposición al resto de las ciencias fácticas o empíricas. Por ejemplo, la matemática y la lógica. Ciencias naturales En ellas se encuadran las ciencias naturales que tienen por objeto el estudio de la naturaleza. Siguen el método científico: Astronomía - Biología - Física - Geología - Química - Geografía física. Ciencias sociales Son todas las disciplinas que se ocupan de los aspectos del ser humano - cultura y sociedad. El método depende de cada disciplina particular: Administración - Antropología - Ciencia política - Demografía - Economía - Derecho - Historia - Psicología - Sociología - Geografía humana - Trabajo social. La relación entre la Sociología y otras Ciencias: La sociología en relación con otras ciencias sociales: SOCIOLOGIA Y ECONOMIA La economía es la ciencia de las leyes de la producción social y de la distribución de los bienes materiales y las diferentes bases del desarrollo de la sociedad humana. Dentro del sistema de relaciones sociales, la economía solo estudia las relaciones económicas, materiales, las relaciones de producción y las leyes que la rigen, dejando a un lado la investigación de las manifestaciones sociales en estas relaciones y la representación de ellas en la conciencia social. SOCIOLOGIA E HISTORIA La sociología explica las leyes generales que describen la evolución humana y sirven como método para la investigación histórica. Así, por ejemplo, la sociología establece la doctrina general de que las formas de gobierno dependen de las formas económicas, el historiador debe buscar y encontrar cada época, relaciones especificas y mostrar su expresión concreta. La historia a su vez facilita material para llegar a conclusiones en sociología y elaborar generalizaciones sociológicas. SOCIOLOGIA Y DERECHO El derecho es un hecho social que actúa como una fuerza social moldeándolas bien e interviniendo en ellas como auxiliar o guía según los intereses y valores de cada sociedad. SOCIOLOGIA Y POLÍTICA Permite conocer la forma en que ejerce el poder, como los hombres dirigen a otros en todas las sociedades, con el fin de que cada una de ellas alcance las metas que se ha propuesto. Por eso estudia en las diferentes sociedades, como los hombres eligen a sus dirigentes, como los ciudadanos participan individualmente y en grupo en dirección de la sociedad SOCIOLOGIA Y DEMOGRAFÍA • Al auxiliándose de los censos y estadísticas, nos ayudan a entender al distribución del hombre sobre la tierra; el crecimiento de la población; el desplazamiento de los núcleos humanos, las causas que lo provocan y sus consecuencias. • Como ciencia social, nos proporciona datos acerca de la repercusión que tienen los componentes del medio físico. SOCIOLOGIA Y ANTROPOLOGÍA • la ciencia que estudia al hombre y su evolución. Este estudio se basa en las características y consecuencias físicas del hombre. • Existen dos tipos de antropología; social y física. La antropología social y cultural estudia al hombre y su evolución, y está muy unida a la sociología. La antropología física se relaciona con las ciencias naturales. • Ambas emplean el término “cultura” : Comportamiento común aprendido en comunidad, o bien, conjunto de signos comunes a un pueblo determinado, (de éstos signos el más importante es el lenguaje). Esto quiere decir que cada pueblo tiene sus propias reglas de juego en su sociedad; socialización-marginalidad. La Sociología y la Filosofía: La relación entre la sociología y la filosofía es muy estrecha, a tal punto que existe la Filosofía Social, que se encarga de el estudio del comportamiento social (en especial en los humanos). Comparte con la sociología su objeto material, la sociedad, pero, mientras que la sociología estudia cómo son las relaciones en y entre las diversas comunidades, la filosofía social apunta a saber cómo deben ser esas relaciones para que realmente se formalicen como una perfección para el ser humano. Asimismo imparte con la ciencia política la racionalidad jurídica en la sociedad para que todo ello sea eficaz en la práctica. La esencia misma de la filosofía social la constituye el concepto de relación, en cuanto la sociedad no es sino un conjunto de relaciones libremente constituidas entre los hombres desde su remota antigüedad. Por tanto, la filosofía social se centra en el estudio del hombre en cuanto ser libre y relacionable, pues su esencial sociabilidad no puede sino proceder de la creatividad consustancial a su naturaleza. Sólo desde su libertad se entiende la sociedad como una determinación de su propia voluntad, y por ello es responsabilidad colectiva del grupo que la constituye. La Sociología y las Ciencias de la Naturaleza: Las ciencias naturales consiguen un altísimo grado de certidumbre en sus respuestas, pues son capaces de explicarnos cómo son y por qué pasan los fenómenos naturales, de los que nos dan una explicación totalmente válida. Pero, las ciencias sociales, precisamente por la propia naturaleza de su objeto de estudio, no pueden dar explicaciones científicas con el altísimo grado de certidumbre que lo pueden hacer las ciencias naturales. Lo que se pide a la Sociología, en muchas ocasiones, es precisamente tratar de encontrar cuál es el sentido que los integrantes de un determinado colectivo dan a sus actos. Esta es una de las razones por las que no se puede lograr en las ciencias sociales el grado de certeza que se alcanza en las ciencias naturales. La Sociología y la Literatura: Los estudios que se agrupan bajo el nombre de Sociología de la Literatura, parten del presupuesto de que la vida del hombre es fundamental para la comprensión y explicación de la obra literaria. En general, los métodos sociológicos inscriben a todas las artes, incluyendo a la literatura, en el ámbito de la cultura. El concepto de cultura se refiere a las estructuras mentales comunes que se generan al interior de un grupo de individuos que se encuentra en una situación análoga, realizando una actividad conjunta. Estas estructuras están conformadas por conocimientos, tanto comunes como científicos, y por valoraciones del mundo, éticas y estéticas, que se encuentran categorizados de forma particular en cada grupo. Para la Sociología de la Literatura, el autor de una obra literaria es un miembro más del grupo al que pertenece, y su escritura lo convierte en su vocero; a la vez, el escritor posee una lucidez, consciente o no, que lo hace plasmar en la obra literaria, de manera crítica, su axiología. La Sociología de la Literatura aclara de manera enfática que las obras literarias no son una fotocopia de la vida, una reproducción exacta de los rasgos de una sociedad dada. La relación entre la vida del hombre y la literatura no es de contenido sino de correspondencias y semejanzas de estructuras mentales. No existe una analogía entre las artes y la sociedad -entidad concreta- sino una homología entre la cultura -constructo mental- y ellas. La Sociología en relación con las Ciencias Formales Los estudios sobre la práctica matemática y ciertos sectores de la filosofía de la matemática también se consideran parte de la sociología del conocimiento, pues centran su objeto de estudio en la comunidad de los investigadores en matemáticas y en sus prejuicios asumidos comúnmente. Desde que en 1960 Eugene Wigner se preguntase por qué ciertos campos como la física y la matemática tenían que concordar perfectamente, se trató de un modo más riguroso en 1975, se ha tratado de un asunto muy debatido. Las soluciones propuestas señalan que los constituyentes fundamentales del pensamiento matemático: espacio, estructura formal y proporción numérica, también lo son de la física. Además, la física no es otra cosa que un modelo de la realidad y la observación de relaciones causales que gobiernan fenómenos observados y repetibles, mientras que gran parte de las matemáticas se han desarrollado con el fin de servir a estos modelos de forma rigurosa. Otra aproximación consiste en sugerir que no hay tal problema, que la división del pensamiento científico con términos como 'matemáticas' y 'física' sólo tiene utilidad en su función práctica diaria de categorización y distinción. Se han realizado contribuciones fundamentales a la sociología del conocimiento matemático. Se dice que el conocimiento matemático es una construcción social y en su esencia se encuentran factores históricos y contingentes irreducibles. Últimamente, Paul Ernest ha propuesto una visión del conocimiento matemático desde una perspectiva socio-constructivista.- Algo de revolución francesa: DEBATE HISTORIOGRÁFICO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA. El estudio de la Revolución francesa está marcado por las principales ideologías contemporáneas. En numerosas ocasiones se identifica, de una manera simplista, la revolución con el periodo del Terror. Muchas de las interpretaciones toman el período de la República, como paradigma de la revolución. La interpretación de Adolphe Thiers, en 1823 durante la Restauración borbónica en Francia, hace una exposición coherente desde la visión de la gran burguesía liberal. Utiliza en sus estudios los testimonios de los testigos presenciales. Esta interpretación es completada por François-Auguste Mignet, en 1824, que se dedica al estudio del mundo ideológico que actúa en la revolución. Thomas Carlyle, en 1837, inicia la visión romántica de la revolución, que ayuda a su mitificación. Los románticos mitificarán, sobre todo, la oposición a la monarquía y la experiencia republicana. Alexis Tocqueville afirmará, hacia 1850, que la mayor parte de los cambios que se produjeron durante la Revolución francesa se habían gestado durante el Antiguo Régimen, y que la auténtica revolución se dio en 1848. En realidad afirma que la revolución no sirvió para nada, ya que el Antiguo Régimen tenía flexibilidad suficiente como para asumir los cambios. Hippolyte Taine también condenó, en 1876, la Revolución francesa, por estar en el origen de todos los conflictos presentes en las sociedades contemporáneas. Alphonse Aulard mitificará el período republicano, sobre todo la figura de «el Buen Dantón» opositor de Robespierre y máximo representante de la fase laica de la revolución, pero con un sentido más democrático. Esta no es más que una referencia de los numerosos estudios que sobre la Revolución francesa se han hecho. Interpretación conservadora La interpretación conservadora es la más antigua, ya que es la visión de los conservadores monárquicos. Durante mucho tiempo fue la más generalizada. Su juicio de la revolución se fundamenta en la crítica a los hechos concretos, apelando a los valores tradicionales, cuando no naturales, que se vulneraron durante la revolución. Para los conservadores monárquicos, la revolución comenzó el 17 de junio de 1789 y fue expuesta por los portavoces conservadores de la Asamblea Nacional Constituyente: Jacques de Cazalés, Gérard de Lally-Tollendal y Jean-Sifrein Maury. Esta interpretación fue iniciada por Edmon Burke, en Inglaterra, tres años antes del Gran Terror, y se prolonga hasta el rechazo de la revolución de Taine. Es curioso que se condenen los hechos, por violentos, mucho antes de que se produjesen los acontecimientos más sangrientos. Según esta interpretación, la monarquía francesa poseía una constitución íntegra y un parlamento del que eran guardianes la nobleza y el clero: los estamentos virtuosos de la sociedad. La revolución es una cosa de hombres ambiciosos y sin escrúpulos que conspiran para arrebatar el poder a sus legítimos dueños. Burke, en 1791, no sabe nada del bloqueo del parlamento por parte de los estamentos privilegiados, ni de la bancarrota en la que se encuentra el Estado. Para él, la transformación que supone la revolución es arbitraria y ha sido promovida por círculos secretos y masónicos. Esta interpretación es la visión oficial de la Iglesia Católica, del conservadurismo inglés, de la Alemania conservadora y de todos los conservadores monárquicos, en general. Interpretación liberal Para los liberales, la Revolución francesa comienza con el mismo acto revolucionario: la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente el 17 de junio de 1789. Se trataba de liquidar de un golpe la representación particular de los intereses de los estamentos privilegiados. Para la burguesía liberal el Juramento del Juego de Pelota el 20 de junio de 1789 y el asalto a la Bastilla el 14 de julio de 1789 son los hechos centrales de la revolución, un tanto mitificados. Pero los puntos culminantes de la Revolución francesa, y los más decididamente enaltecidos, son: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, del 26 de agosto de 1789, y la primera constitución escrita, el 3 de diciembre de 1791. Esta interpretación mitifica el periodo de la Monarquía Constitucional y hace un repudio absoluto de la época de la Convención, no sólo del Terror. Pero este rechazo se debe no tanto a la violencia del momento, el Terror se considera cómo un mal necesario, sino por el socialismo incipiente que suponen las posturas más radicales. Para los liberales, la Ilustración es un elemento condicionante de la revolución, el sustrato ideológico sin el cual no hubiera sido posible. Personajes como Montesquieu, Voltaire y Rousseau son los padres espirituales de la revolución. Se considera a la aristocracia y al clero como una casta privilegiada que ocupan los puestos del Estado, y que no gobiernan en beneficio de todos, sino para mantener un sistema de privilegios caduco, lo que implicaba una mala gestión y la corrupción en el Estado. Jules Michelet es el gran teórico que defiende esta postura. Para él, con la revolución, el gran pueblo de Francia ha roto sus cadenas y ha conseguido la Libertad. Pero, los protagonistas de la revolución son los grandes hombres, que interpretan los deseos de la nación y de la opinión pública para llevar a cabo la revolución. Esta es una de las interpretaciones más extendidas en la actualidad. Interpretación de los socialistas franceses La interpretación que de la Revolución francesa hacen los socialistas franceses está un tanto alejada del materialismo histórico. Este análisis es el de mayor resonancia en Francia, y Jean Jaurès, Albert Mathiez, George Lefebvre y Albert Soboul sus mejores valedores. La interpretación de los socialistas franceses, hace una gran aportación al conocimiento de los antecedentes y a la situación previa a la revolución. Esta labor se lleva a cabo desde la Sociedad de Estudios Robesperristas, que publica los Anales históricos de la Revolución francesa. Sin embargo, la interpretación de los socialistas franceses tiene numerosas corrientes, y disparidad de criterios. Louise Blanc, en 1847, hace la primera exposición socialista de la cuestión. Blanc vio en el Terror el primer paso hacia el futuro Estado de la fraternidad, y en Robespierre a un socialista adelantado a su tiempo. Jean Jaurès, en 1901, escribe la Historia socialista de la Revolución francesa, teñida de un humanismo socialista, que concibe la revolución como un modelo histórico de ataque al poder político por parte de una clase que dominaba económicamente, la burguesía, contra la clase que tenía el poder político, la aristocracia. La revolución es también un modelo de democracia social, durante la época de la Convención, y Robespierre es el gran valedor de la democracia reformista. Albert Mathiez,en los años 20, redescubre la figura de Robespierre, al que comparó con Lenin. Relaciona las revoluciones francesa y rusa, y considera la dictadura jacobina como la primera dictadura del proletariado. Para los socialistas franceses, la revolución fue el resultado de la lucha de clases, de la burguesía contra la nobleza, y la victoria del capitalismo. En principio no había que liquidar a la nobleza como clase, pero fue necesario ante el apoyo exterior a la monarquía. Para lograrlo fue necesaria la alianza de la burguesía con el pueblo, lo que llevó a la revolución a la fase de la Convención y el Terror. Pero los logros realmente importantes de la revolución se dieron después de los acontecimientos revolucionarios, como la formación de un mercado nacional, y la desaparición del concepto feudal de la propiedad en favor del nuevo concepto burgués; para lo cual se reparte la propiedad agraria feudal y se liberaliza la vinculación de los campesinos. La cuestión agraria es un tema central, ya que la mayor parte de la sociedad vive del campo. El análisis de los socialistas franceses no desprecia los métodos cuantitativos, y da importancia al estudio de la evolución del precio del pan, los salarios, la situación económica, la deuda del Estado, etc. Para Lefebvre y Soboul, la Convención fue un instrumento de los pequeños propietarios autónomos para defender sus intereses, no un instrumento del pueblo. La revolución es un fenómeno específicamente francés con tres aspectos fundamentales: el concepto de libertad, que está en el origen de las libertades modernas; el concepto de igualdad, que se centra sobre la consecución de unas menores diferencias económicas; y el concepto de unidad, que concibe el Estado como una estructura unitaria y centralista. Lefebvre y Soboul han matizado la postura idealizada del socialismo francés, por no ser estrictamente socialista, ya que no se pueden comparar la Revolución francesa con la rusa: una es una revolución burguesa, y la otra es una revolución socialista. Interpretación marxista-leninista La interpretación marxista-leninista estuvo, hasta los años 60 del siglo XX, restringida a la Unión Soviética y su entorno; pero desde esa época se extendió por todo el mundo. Es un análisis que se fundamenta en el materialismo histórico. Concibe a la Revolución francesa como una, la primera, revolución burguesa; a la que temporalmente se ha unido el campesinado y el proletariado, así como los pequeños burgueses, para derrotar al sistema feudal absolutista. La revolución fue, así, resultado de la lucha de clases. Carlos Marx ve en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano la concreción de las aspiraciones de la revolución. Una revolución que se caracteriza por promover el individualismo extremo del ciudadano privado y la consagración de la propiedad privada absoluta, con lo que no se ha aportado nada a la superación de la alienación humana. Fue una revolución dirigida en nombre de las ideas, aunque lo que venció fueron los intereses de la burguesía, ya que el pueblo no tenía ideología política. Cuando en 1830 la burguesía apoya la restauración borbónica, abandona sus ideales universales y afianza sus intereses de clase. Para entonces, la revolución a calado en todos los estratos de la sociedad, que está dispuesta a defenderla. Lenin se interesó más por el activismo revolucionario de la etapa de la Convención, y por la dinámica de la participación popular. También estudio las causas profundas de la revolución, y las circunstancias en las que se encontraba el sistema feudal absolutista. Sugiere que, durante la revolución, se produce una transformación simultanea de la base socioeconómica y la superestructura. En este proceso estallan las tensiones de clase, aunque en un principio la burguesía recibe el apoyo del campesinado y de las clases bajas urbanas. Para Lenin, uno de los hechos más significativos de la revolución es la toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789, a la cual considera como el comienzo de la revolución, por la participación de las masas en el proceso. Durante la revolución se produce la liquidación del feudalismo para fortalecer el capitalismo. La burguesía se hace contrarrevolucionaria cuando no es capaz de controlar la revolución. En 1792 el pueblo continúa con la revolución, con el ataque a las Tullerías para capturar al rey, dando comienzo al periodo de la Convención. El rey sería decapitado en 1793, dando paso a la fase del Terror. Pero esta etapa también fue dominada por la burguesía, con hombres como Robespierre, que en realidad era un revolucionario burgués. En 1794 se hizo una alianza de la burguesía con el campesinado, tras la desaparición del peligro contrarrevolucionario, y se entró en el periodo del Directorio. Para Lenin también la época napoleónica pertenece a la revolución, ya que es la fase en la que la burguesía se asienta en el poder. Las revoluciones de 1830 suponen que la gran burguesía se instale en el poder definitivamente. En la interpretación marxista-leninista no se identifica la Revolución francesa con la rusa ya que una es una revolución burguesa y la otra una revolución socialista. Interpretación estructuralista La interpretación estructuralista se centra en la resolución de problemas específicos, como los que se observan en la economía, la sociedad, el derecho o las instituciones. Pretende una interpretación del conjunto de los hechos de la revolución y con múltiples puntos de vista. Según Pálmer y Godechot, la Revolución francesa es una más de las revoluciones atlánticas, que tiene las mismas aspiraciones que otras revoluciones de la zona. Esto no deja de ser determinismo geográfico, se produce una revolución por estar enclavado en una región. Pero, además, es muy discutible lo de las «revoluciones atlánticas». Furet y Richet consideran que el fenómeno es más complejo. Opinan que hay tres revoluciones simultáneas: la de los diputados de Versalles, la de las capas bajas y la pequeña burguesía, y la de los campesinos. Para la interpretación estructuralista, la Revolución francesa fue una revolución burguesa, que intentó establecer la igualdad y la seguridad personal en la legislación, de ahí el constitucionalismo y el liberalismo económico que triunfa durante la misma. El factor decisivo en su éxito fue la puesta en marcha de la reestructuración constitucional del Estado por medio de una Asamblea Nacional. Alfred Gobban opina que la revolución lo único que consigue es destruir la Administración monárquica e imponer otra, republicana y napoleónica, desconectada de todo el contexto político, ideológico y social. La interpretación estructuralista se centra tanto en la evolución de las instituciones que frecuentemente olvida los movimientos sociales que se produjeron. Sin embargo, está es la visión de la revolución que más está triunfando en al actualidad, aunque aún no es la más popular. Son los historiadores modernos quienes defienden este punto de vista. Literatura, Antigona: Antígona (Sófocles) Antígona (Frederic Leighton, 1830-1896). Antígona es el título de una tragedia de Sófocles, basada en el mito de Antígona y representada por primera vez en 442 a. C. En Antígona se enfrentan dos nociones del deber: la familiar, caracterizada por el respeto a las normas religiosas y que representa Antígona, y la civil, caracterizada por el cumplimiento de las leyes del Estado y representada por Creonte. Además se establece una oposición entre el modo en que las dos hermanas, Antígona e Ismene, se enfrentan a un mismo problema. Personajes • Antígona • Ismene • Hemón • Creonte • Coro • Guardián • Tiresias • Eurídice • Mensajero • Corifeo Espacios Físicos El Palacio de Tebas: Palacio donde el rey Creonte vive y gobierna. Lugar de majestuoso tamaño y riqueza. En este lugar también vive Hemon hijo de Creonte y ahí se reúnen los consejeros del rey. Afuera de la ciudad de Tebas: Lugar donde toma lugar la batalla y donde el cuerpo Polinices yace sin sepultura ni honores hasta que Antígona desobedece la ley y entierra su cuerpo. Plaza pública: Este es el lugar donde Antígona planea el plan para poder sepultar el cuerpo de su hermano en este sitio y aquí también es donde el mensajero le dice a la gente lo que le pasa a su rey Creonte. La cueva de Tebas: Aquí es donde Antígona es condenada a permanecer por haber desobedecido la ley. Ella se mata y, al enterarse Hemon, muere junto a ella. Argumento Contexto El difunto rey de Tebas, Edipo, tuvo dos hijos varones: Polinices y Eteocles. Ambos acordaron turnarse anualmente en el trono tebano, pero, tras el primer año, Eteocles no quiso ceder el turno a su hermano, por lo que el primero llevó un ejército foráneo contra Tebas. Ambos hermanos se dieron muerte mutuamente, pero son los defensores de Tebas los que vencen en el combate. Prohibición de sepultar a Polinices Antígona, hija de Edipo, cuenta a su hermana Ismene que Creonte, actual rey de Tebas, impone la prohibición de hacer ritos fúnebres al cuerpo de Polinices, como castigo ejemplar por traición a su patria. Antígona pide a Ismene que le ayude a honrar el cadáver de su hermano, pese a la prohibición de Creonte. Ésta se niega por temor a las consecuencias de quebrantar la ley. Antígona reprocha a su hermana su actitud y decide seguir con su plan. Antígona desobedece la ley Creonte anuncia ante el coro de ancianos su disposición sobre Polinices, y el coro se compromete a respetar la ley. Posteriormente, un guardián anuncia que Polinices ha sido enterrado, sin que ningún guardián supiera quién ha realizado esa acción. El coro de ancianos cree que los dioses han intervenido para resolver el conflicto de leyes, pero Creonte amenaza con la muerte a los guardianes porque cree que alguien los ha sobornado. El cuerpo de Polinices es desenterrado. Pronto se descubre que Antígona era quien había enterrado al cuerpo, pues intenta una vez más enterrar al cuerpo y realizar los ritos funerarios, pero es capturada por los centinelas. Antígona es llevada ante Creonte y explica que ha desobedecido porque las leyes humanas no pueden prevalecer sobre las divinas. Además se muestra orgullosa de ello y no teme las consecuencias. Creonte la increpa por su acción, sospecha que su hermana Ismene también está implicada y, a pesar del parentesco que lo une a ellas, se dispone a condenarlas a muerte. Ismene, llamada a presencia de Creonte, a pesar de que no ha desobedecido la ley, desea compartir el destino con su hermana y se confiesa también culpable. Sin embargo, Antígona, resentida contra ella porque ha preferido respetar la ley promulgada por el rey, se niega a que Ismene muera con ella. Finalmente, es sólo Antígona la condenada a muerte. Será encerrada viva en una tumba excavada en roca. Antígona frente a la muerte El hijo de Creonte, Hemón, se ve perjudicado por la decisión de su padre, ya que Antígona es su prometida. Señala a su padre que el pueblo tebano no cree que Antígona merezca la condena a muerte y pide que la perdone. Creonte se niega a ello y manda traer a Antígona para que muera en presencia de su hijo. Hemón se niega a verla y sale precipitadamente. Antígona va camino de su muerte y, si bien no se arrepiente de su acción, ha perdido la altivez y resolución que mostraba antes, al dar muestras de temor ante su muerte. La humanización de Antígona resalta el dramatismo del momento. Intervención de Tiresias El adivino y ciego Tiresias interviene en ese momento para señalar a Creonte que los cuervos y los perros arrancan trozos del cadáver de Polinices y los dejan en los altares y los hogares, prueba de que los dioses muestran señales de cólera. Acusa a Creonte de imprudente y vaticina que alguien de la sangre de Creonte pagará sus errores con su muerte. El coro de ancianos también aconseja al rey que cambie de actitud. Creonte, ante las profecías de Tiresias, cede y se dispone a rectificar sus faltas. Muerte de Hemón y de Eurídice Un mensajero explica a Eurídice, la esposa de Creonte, como su esposo, tras suplicar perdón a los dioses, lavó y honró el cadáver de Polinices, erigiéndole un túmulo funerario. A continuación se disponía, junto con los guardianes, a liberar a Antígona del sepulcro donde había sido encerrada, pero ésta fue hallada ahorcada y Hemón se había suicidado clavándose una espada tras encontrar a su prometida muerta. Quedó abrazado a ella mientras moría. Creonte aún tiene que soportar otra desgracia más, pues al volver a palacio con su hijo muerto en brazos, recibe la noticia de que su esposa Eurídice también se ha suicidado al conocer las noticias. El coro finaliza con un llamado a obrar con prudencia y respetar las leyes divinas. Bueno, si esto le llega a servir a alguien, o necesita material, no duden en mandarme un privado. por favor, no olviden comentar!!

4
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.