SoloPoesias
Usuario (Argentina)
Llévese estos ojos, piedritas de colores, esta nariz de tótem, estos labios que saben todas la tablas de multiplicar y las poesías más selectas. Le doy la cara entera, con la lengua y el pelo, me quito las uñas y dientes y le completo el peso. No sirve esa manera de sentir. Qué ojos ni qué dedos. Ni esa comida recalentada, la memoria, ni la atención, como una cotorrita perniciosa. Tome las inducciones y las perchas donde cuelgan las palabras lavadas y planchadas. Arree con la casa, fuera de todo, déjeme como un hueco, o una estaca. Tal vez entonces, cuando no me valga la generosidad de Dios, eso boy, scout, y esté igual que la alfombra que ha aguantado su lenta lluvia de zapatos ochenta años y es urdimbre nomas, claro esqueleto donde se borraron los ricos pavorreales de plata, puede ser que sin vos diga tu nombre cierto puede ocurrir que alcance sin manos tu cintura.
Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras Ellas trepan así por las paredes húmedas. Eres tú la culpable de este juego sangriento. Ellas están huyendo de mi guarida oscura. Todo lo llenas tú, todo lo llenas. Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, y están acostumbradas más que tú a mi tristeza. Ahora quiero que digan lo que quiero decirte para que tú las oigas como quiero que me oigas. El viento de la angustia aún las suele arrastrar. Huracanes de sueños aún a veces las tumban. Escuchas otras voces en mi voz dolorida. Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas. Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme. Sígueme, compañera, en esa ola de angustia. Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras. Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas. Voy haciendo de todas un collar infinito para tus blancas manos, suaves como las uvas.
Llueve sobre la arena, sobre el techo el tema de la lluvia: las largas eles de la lluvia lenta caen sobre las páginas de mi amor sempiterno, la sal de cada día: regresa lluvia a tu nido anterior, vuelve con tus agujas al pasado: hoy quiero el espacio blanco, el tiempo de papel para una rama de rosal verde y de rosas doradas: algo de la infinita primavera que hoy esperaba, con el cielo abierto y el papel esperaba, cuando volvió la lluvia a tocar tristemente la ventana, luego a bailar con furia desmedida sobre mi corazón y sobre el techo, reclamando su sitio, pidiéndome una copa para llenarla una vez más de agujas, de tiempo transparente, de lágrimas.
Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro Tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos Y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero Y porque amor no es aureola ni cándida moraleja y porque somos pareja que sabe que no está sola Te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente viva feliz aunque no tenga permiso Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.
No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se ponga y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma, Aún hay vida en tus sueños Porque cada día es un comienzo nuevo, Porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Un pequeño poema inventado por mi. Espero que les guste (: Fue tan lindo conocerte, Que aún recuerdo, La primera vez que nos vimos Eramos chicos, eramos buenos y eramos sinceros. Todavía extraño esos momentos, Extraño tu risa, tu belleza y sobre todo a ti Y a tu dulce perfume de Jazmín. Veo la lluvia, veo el cielo Y veo tu hermoso rostro dibujado en mi ventana, Mientras las gotas caen lentamente dibujando lagrimas de tristeza, Que quieren salir por mis ojos. Todavia extraño esos momentos, Extraño tu risa, tu belleza y sobre todo a ti. Y a tu dulce perfume de Jazmín.