SofiaSolange
Usuario (Argentina)
Los 4 mejores tratamientos para la piel de los hombres Cada vez son más los hombres que se cuidan la piel, buscan cremas y tratamientos estéticos que los hagan lucir más jóvenes y se interiorizan sobre las novedades que aportan la medicina y la tecnología. En ese sentido, los últimos avances de la ciencia tienden a suavizar los químicos que se utilizan para los distintos procedimientos, y hacerlos menos invasivos. Aquí, los cuatro tratamientos del momento, especiales para ellos. Cremas. Los varones no son muy fanáticos de las cremas, pero pueden tolerar una por la mañana y otra por la noche. Su acción es de efecto gradual, mucho más natural y se logran resultados fantásticos. Las antiage se realizan en base a ácido retinoico. vitamina C, vitamina E y coencima Q10 (de gran efecto hidratante). Estas fórmulas tienen que ser recetadas por un médico ya que no se trata de productos cosméticos. Inclusive, no se recomienda compartirlas con las mujeres de la casa ya que ellas tienen una piel mucho más fina que la del hombre y, además, la concentración de los químicos responde a necesidades específicas del paciente al que le fue recetado. Botox. Si bien no despierta tanto furor entre los hombres como entre las mujeres, hay quienes se animan al elixir del momento. Se utiliza para rellenar arrugas, el entrecejo, la frente y las patas de gallo. Eso sí: es aconsejable tener mucho cuidado en no exagerar la dosis porque se corre el riesgo de quedar con la cara “plana” y lucir muy poco natural. En general se repite el procedimiento cada 3 o 4 meses. Micropeeling. Consiste en una exfoliación mecánica y química de la primera capa de la piel, provocando así su regeneración. Rejuvenece, elimina manchas, disminuye cicatrices y crea una piel tersa, con un tono uniforme. El procedimiento es seguro y efectivo, se realiza en 30 minutos y no requiere tiempo de recuperación. Este tratamiento reemplazó al peeling abrasivo que se realizaba antes porque no provoca costras en la piel. Implantes reabsorbibles. Indicados para los surcos nasogenianos y arrugas de la comisura de la boca. Para este procedimiento se utiliza la grasa del propio paciente que un cirujano plástico extrae de la rodilla. Además, se utiliza el ácido hialurónico y el colágeno. Por Dr. Alejandro Cordero. Médico dermatólogo. Fuente: SHOP de Clarín COMENTEN !

Pelo más fuerte, más sano, más brillante y abundante Desde la dieta que lo hace crecer mejor a los hábitos que aseguran un pelo más limpio: a veces, desconocemos los trucos más básicos para una melena impecable. Te revelamos todo lo necesario para una supermelena Buenas costumbres Lava el pelo con frecuencia necesaria. Es decir: cuando esté sucio. Si hace falta a diario, ¡que sea a diario! Los dermatólogos insisten: el “efecto rebote” por lavar el cabello con frecuencia no existe. En cambio, dejar que el sebo cubra la piel del cuero cabelludo sí puede causar irritación y hasta problemas de caída. Champú: un poco es suficiente. Excederse en la cantidad de champú es un error frecuente que solo se traduce en pelo más mate. El secreto está en empapar bien antes el cabello y emulsionar un poco de champú en la palma de la mano antes de extenderlo sobre la cabellera, insistiendo en la raíz y dejando que el resto del pelo se vaya limpiando casi solo con la espuma que cae. Peinar sin excesos. El viejo truco de cepillar el pelo 100 veces al día no sirve más que para aumentar el riesgo de rotura del cabello. Cepillos de calidad. De cerdas naturales o bien con púas de goma elástica con la punta roma y/o protegida: es importante que los cepillos no quiebren el cabello, sino que lo desenreden con suavidad. Acondicionador, ¡siempre! Excepto en cabello muy corto, el pelo siempre agradece la ayuda extra que le ofrece el acondicionador. El secreto es aplicarlo exclusivamente en medios y puntas y escoger uno adecuado al tipo de cabello: ligero y con aclarado para cabello fino, más nutritivo para pelo grueso y/o rebelde e incluso sin aclarado para melenas muy encrespadas y/o voluminosas. Control de temperatura El calor es uno de los factores de agresión principales del cabello. De ahí la importancia de limitar al máximo la exposición del pelo a sus nocivos y quebradizos efectos. El secador debe usarse siempre a temperatura media y únicamente elevarla al máximo cuando el cabello ya está prácticamente seco y se le quiere dar la forma final. El protector termal es imprescindible para proteger el pelo del calor. Se debe distribuir de forma uniforme por toda la melena para cubrir toda la superficie capilar y extenderlo exclusivamente por medios y puntas, evitando la raíz para no engrasarla. Las planchas deben usarse siempre sobre cabello total y absolutamente seco. Dejar secar el pelo al aire es un consejo obvio, pero siempre válido: cada vez que se pueda, conviene darle un respiro al cabello. El agua del lavado no debe estar fría (no disuelve la grasa) ni demasiado caliente (arrastra el manto hidrolipídico del cuero cabelludo): la temperatura perfecta es tibia. Para aumentar el brillo del pelo, el chorro de aire del secador debe ir de arriba abajo para aplanar la cutícula. ¿Alimentas bien tu cabello? De raíz hacia fuera, los elementos que más condicionan el estado del cabello son externos. Tintes, lavados, sol… Pero de raíz hacia dentro, el secreto está en la genética y en la alimentación. La dieta afecta no solo a la fibra capilar, sino también al estado del cuero cabelludo y su equilibrio. Cisteína Esta aminoácido es uno de los componentes básicos del cabello y se encuentra en casi todos los complementos capilares. Mejora el grosor y fuerza de la fibra capilar y acelera su ritmo de crecimiento. Arginina. Estimula la hormona del crecimiento y está muy relacionada con diversos procesos metabólicos que afectan de forma directa tanto la calidad como cantidad del cabello. Zinc. Su carencia es una de las principales causas de caída del cabello en mujeres, pues este mineral interviene en la reproducción celular y la síntesis de proteínas. Si no se encuentra en los niveles adecuados, el pelo se torna más frágil y quebradizo. Selenio. Permite que el organismo use las proteínas necesarias para producir más pelo y estimula su crecimiento. Hierro. La importancia de este mineral en numerosos procesos del organismo es de sobra conocida, pero también lo es el hecho de que muchas mujeres tienen índices bajos de este mineral, especialmente aquellas con reglas muy abundantes o las que siguen una dieta vegetariana, puesto que el hierro que se encuentra en los vegetales se absorbe peor que aquel presente en la carne. Además de tomar alimentos ricos en este mineral (carne roja, almejas, hígado, lentejas, soja, espinacas y semillas de calabaza), conviene no tomar ni té ni café justo tras la ingesta de esta comida (sus taninos interfieren con la buena absorción del hierro) y tomar a la vez algo de vitamina C, ya que esta, por el contrario, mejora la absorción. Ácidos grasos esenciales. Salmón frutos secos, sardinas, verduras de hoja verde… los alimentos ricos en el ya archifamoso omega 3 marcan la diferencia cuando se trata de tener un cuero cabelludo sano, ya que intervienen en el buen estado del manto hidrolipídico. Mejoran el brillo del cabello. Biotina. Un tipo de vitamina B, presente en los huevos, imprescindible para el crecimiento sano del cabello y para dar fortaleza a pelo y uñas. Vitamina B6. Se encuentra en los cereales integrales, el salmón, queso y pollo, y está directamente relacionada con la formación de proteínas. niveles bajos de esta vitamina en el organismo se relacionan con la caída del cabello y un crecimiento más lento.
