Shesiim
Usuario (Argentina)
Según el libro "Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor" , escrito por Allan y Barbara Pease, cada una de todas las personas del planeta tienen 1,52 millones parejas perfectas. Según los autores, es sólo una cuestión de matemática y sacando a los asesinos, delincuentes y potenciales parejas no deseadas quedarían todavía aproximadamente unas 380 millones de personas del sexo opuesto de entre 18 y 60 años. “Se estima que aproximadamente una de cada cincuenta personas tiene la química adecuada para usted. Esto quiere decir que hay 7,6 millones de personas que pueden hacerle suspirar a simple vista”. Asumiendo que una de cada cinco personas de este grupo tienen valores y creencias similares, entonces “en alguna parte, hay al menos 1,52 millones de parejas perfectas esperando conocerle”. ¿Cómo encontrarlas? Siguiendo la regla del 9%. Esta regla dice que si se asiste a una fiesta con 100 parejas posibles, sólo hay que analizar las primeras 9 personas que se encuentren al azar antes de elegir. La conclusión matemática de los psicólogos Peter Todd, de la Universidad de Indiana y Geoffrey Miller, de la de Nuevo México es la siguiente: “Examinar menos del 9% implica que no dispondrá de suficiente información para tomar una buena decisión. Examinar a más personas puede hacer que le pase por alto una buena elección”.
DIME EL LARGO DE TUS DEDOS Y TE DIRÉ EL RESULTADO DE TUS EXÁMENES Parece una cuestión de quiromancia, pero no lo es. Científicos británicos han encontrado una nueva relación entre el largo de los dedos y determinadas conductas humanas. Según un estudio próximo a publicarse en el British Journal of Psychology, los resultados de las pruebas de Matemáticas y Lengua en chicos de siete años, podrían pronosticarse midiendo la longitud de sus dedos. Psicólogos de la University of Bath compararon la longitud de los dedos de 75 niños y los resultados de sus exámenes. Encontraron una clara relación entre el rendimiento de los chicos en pruebas de Matemáticas y Lengua, y un relativo largo de sus dedos índice y anular. La causa de esta relación estaría dada por la exposición a los diferentes niveles de hormonas (testoterona y estrógeno) en el útero materno, y el efecto que ellas tienen tanto en el desarrollo cerebral como en la longitud de los dedos. Los investigadores parten de la base de que una alta exposición a la testosterona (hormona masculina) define un dedo anular más largo que el índice y, una menor exposición a esta hormona o mayor exposición al estrógeno (hormona femenina), invierte esa relación. Según esta teoría, por lo general, mientras que en los hombres el dedo índice es más largo que el anular, en las mujeres la tendencia es inversa o tienen una longitud similar en ambos dedos. Además, “se sostiene que la testosterona promueve el desarrollo de las áreas del cerebro que están asociadas con las habilidades espaciales y matemáticas, así como el estrógeno hace lo mismo en las áreas que están asociadas con la habilidad verbal”, dijo Mark Brosnan, Jefe del Departamento de Psicología de la mencionada universidad y autor principal del estudio. La investigación Los investigadores hicieron fotocopias de las palmas de ambas manos de los niños y luego midieron la longitud de los dedos índice y anular. Las mediciones se hicieron mediante un calibrador con una precisión de 0,01 mm. Luego dividieron la longitud de ambos dedos para calcular un dígito-cociente. Cuando compararon este cociente con el resultado de los exámenes, encontraron las siguientes diferencias: 1) Un dedo anular más largo definió una mayor habilidad para las matemáticas. 2) Esta relación del dedo anular era más notable en los varones. 3) Las mujeres, —con el dedo anular más corto que el índice— obtuvieron un mejor rendimiento en las pruebas de lengua con respecto a los varones. La investigación ha abierto nuevos horizontes y los investigadores están entusiasmados con seguir indagando en otras áreas conductuales, tales como la tecnofobia y la vocación profesional. También consideran de interés la utilización de este dígito-coeficiente “para identificar desórdenes de la conducta, tal como la dislexia que puede ser definida en téminos de una deficiencia en la lecto-escritura”, concluye el doctor Brosnan. Otras delaciones No sabemos hasta dónde llegarán con la medición de nuestros dedos, pero todo indica que esto no tiene límites. Investigaciones anteriores ya se habían ocupado del tema y los resultados no eran menos sorprendentes. Por ejemplo, se afirmó que cuánto más corto es un dedo índice con respecto al dedo anular, más agresiva es la persona. Otros estudios señalaron que dedos anulares más largos y manos simétricas, pueden ser considerados signos de fertilidad en los hombres. Mientras que en las mujeres, un dedo índice más largo delata su fecundidad. También se relacionó un dedo anular más largo con menos riesgo de ataques cardíacos y ciertas habilidades espaciales (como orientarse con un mapa o estacionar un auto) y, como no podía ser de otra manera, el vínculo con la orientación sexual tampoco estuvo ausente. Pensar que David Vincent, en la serie “Los Invasores”, identificaba a los extraterrestres por su dedo meñique.