Shaughnessy
Usuario (Irlanda)
Poemas del "che" A los 19 años de edad. Ya a sus 19 años Erneso Guevara de la Serna escribira, demostrando su precoz intimidad con la muerte y su apuesta a la fuerza de voluntad y al coraje: ¡Lo sé! ¡Lo sé! Si me voy de aquí me traga el río. Es mi destino: "hoy voy a morir". Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede. Están los obstáculos, lo admito. No quiero salir. Si tengo que morir, será en esta cueva. Las balas, qué me pueden hacer las balas si mi destino es morir ahogado, pero voy a superar mi destino. El destino se puede alcanzar con la fuerza de voluntad. Morir sí, pero acribillado por las balas, destrozado por las bayonetas, si, no, no, ahogado no... un recuerdo más perdurable que mi nombre es luchar, morir luchando. Vieja María En los tiempos de su casamiento, Ernesto atendia a Maria, una anciana asmatica, quien, a pesar de todos sus esfuerzos medicos, de la adrenalina y el Asmopul, murio asfixiada. Sin duda conmovido por ese espejo tragico que reflejaba su posible destino, Ernesto escribio un poema: Vieja Maria, vas a morir. quiero hablarte en serio: Tu vida fue un rosario completo de agonías, no hubo hombre amado, ni salud, ni dinero, apenas el hambre para ser compartida; quiero hablar de tu esperanza, de las tres distintas esperanzas que tu hija fabricó sin saber cómo. Toma esta mano que parece de niño en las tuyas pulidas por el jabón amarillo. Restriega tus callos duros y los nudillos puros en la suave vergüenza de mi mano de médico. Escucha, abuela proletaria: cree en el hombre que llega, cree en el futuro que nunca verás. Ni reces al dios inclemente que toda una vida mintió tu esperanza; ni pidas clemencia a la muerte para ver crecer a tus caricias pardas; los cielos son sordos y en ti manda el oscuro, sobre todo tendrás una roja venganza lo juro por la exacta dimensión de mis ideales. Muere en paz, vieja luchadora. Vas a morir, vieja Maria; treinta proyectos de mortaja dirán adiós con la mirada, el día de estos que te vayas. Vas a morir, vieja Maria, quedarán mudas las paredes de la sala cuando la muerte se conjugue con el asma y copulen su amor en tu garganta. Esas tres caricias construídas de bronce (la única luz que alivia tu noche) esos tres nietos vestidos de hambre, añorarán los nudos de los dedos viejos donde siempre encontraban alguna sonrisa. Eso era todo, vieja Maria. Tu vida fue un rosario de flacas agonías no hubo hombre amado, salud, alegría, apenas el hambre para ser compartida, tu vida fue triste, vieja Maria. Cuando el anuncio de descanso eterno enturbia el dolor de tus pupilas, cuando tus manos de perpetua fregona absorban la ultima ingenua caricia, piensas en ellos... y lloras, pobre vieja Maria. ¡No, no lo hagas! No ores al dios indolente que toda una vida mintió tu esperanza ni pidas clemencia a la muerte, tu vida fue horriblemente vestida de hambre, acaba vestida de asma. Pero quiero anunciarte en voz baja y viril de las esperanzas, la más roja y viril de las venganzas quiero jurarlo por la exacta dimensión de mis ideales. Toma esta mano de hombre que parece de niño entra las tuyas pulidas por el jabón amarillo restriega los callos duros y los nudillos puros en la suave vergüenza de mis manos de médico. Descansa en paz, vieja Maria, descansa en paz, vieja luchadora, tus nietos todos vivirán la aurora, LO JURO. Oda a Fidel. El 24 de junio de 1956, el Che y varios de sus camaradas caerian en una redada policial, sus imprudentes declaraciones lo tenian en una situacion complicada y su condena se extendiera. Por entonces envia una carta a Fidel pidiendole que continuara con los planes y siguiera adelante, pero el cubano se nego diciendole que no lo abandonaria, gesto que Ernesto no olvidaria y es en esos dias que escribe su "oda a Fidel" de indiscutible merito literario. Vamos, ardiente profeta del alba. Por caminos remotos y desconocidos A liberar el lagarto verde que tanto amas. Cuando suene el primer disparo.. Y en sorpresa virginal despierte la selva entera Allí a tu lado combatientes serenos.. nos tendrás. Cuando tu voz lance a los 4 vientos. Reforma agrarian, justicia, pan y libertad… Allí a tu lado con indéntico acento… nos tendrás Y cuando el fin de la batalla.. Por la operación de limpieza contra el tirano venga.. Allí a tu lado, listos para la batalla final... nos tendrás. Y si nuestro camino es cerrado por el hierro.. Pedimos unas mortajas de lágrimas cubanas… Para cubrir los huesos guerrilleros… En tránsito a la historia americana... Nada mas! Contra viento y marea. Nadie en su sano juicio pretende ser un mito o convertirse en mito. Y de la vida y la obra de Guevara se podrán decir muchas cosas, a favor o en contra, pero no se podrá decir que el hombre no estuviera en su sano juicio. Lo que él quería dar de sí o dejar a los otros en herencia lo dejó dicho en un poema que escribió a Aleida Mach desde Bolivia y que tituló "Contra viento y marea". Dice así: Contra viento y marea. Este poema llevará mi firma.. Te doy seis palabras sonoras. Una mirada que siempre lleva (como un pájaro herido) ternura. Una ansiedad de agua tibia y profunda. Una oficina oscura donde la única luz es la de estos versos míos. Un dedal muy usado para tus noches aburridas. Una fotografía de nuestros hijos. La bala mas hermosa en esta pistola que siempre me acompaña. La memoria imborrable (siempre latente y profunda) de los niños. Que un día tu y yo concebimos Y el pedazo de vida que me resta. Esto lo doy (convencido y feliz) a la revolución. Nada que pueda unirnos tendrá mayor poder. "Che" de Pacho´ O'Donnell.