Sexoterico
Usuario (Italia)

Por Rubén Torres 02 Febrero 2015 del Sitio Web LaCosechaDeAlmas Llegan vientos de cambio, no solo la conciencia global esta en periodo de transformación, sino que también se avecinan cambios al ras de suelo, allí donde realmente se palpa el drama. La política, la economía, el trabajo… interiormente sabemos, que hay algo, que no sabemos describir, pero que intuimos que va a salir fuera y que va a ser palpable por todos. Después de años de espera, de ver que el cambio queda para más tarde, que todo se retrasa, por fin se empiezan a notar las primeras brisas. La corrupción política nos salpica a diario y nos damos cuenta que la 'democracia' era la etiqueta que justificaba el reparto de bienes, entre los nietos de los mismos que se lo llevaban muerto en regímenes anteriores. La democracia fue el modo en que nos dicen que 'elegimos', pero no quien nos gobierna, sino quien nos roba, y a diario va quedando palpable que ninguno puede tirar la primera piedra, por mucho que traten de vendernos la honradez política y democrática, de esos hombres y mujeres, queda claro que desde el concejal del pueblo mas modesto hasta el presidente del gobierno, no quedan manos limpias, ni bolsillos vacíos. Ninguna institución se salva, la oscuridad que reinaba en la sociedad acomodada de las décadas pasadas, no era más que una sociedad dormida, metida en una burbuja de ilusión, vacaciones mentales con pulserita "todo incluido" que ha permitido, que esto sea un tonto el ultimo y que al ser explotada esa irrealidad, muchos se dieran cuenta que vivían el sueño del quiero y no puedo. La banca era una mentira, el dinero no lo era menos. Todo se consumió entre los labios como tabaco seco; las mieles del éxito, realmente fueron las hieles del fracaso y el todo vale, dejo paso al hasta aquí hemos llegado. La santa crisis puso cada cosa en su sitio y ya no pudimos mirar para otro lado, la miseria que veíamos en los anuncios de las ONGs, ahora llamaba a nuestra puerta y se instalaba en casa indefinidamente. Nos dimos cuenta de lo que realmente importa y nos bajamos de la nube de una hostia. Algunos aun siguen en la inopia y a pesar de los palos, aun guardan la esperanza nostálgica de volver a caer en el sueño eterno de la falsa comodidad anterior. Otros se zambulleron en el mar de la alternativa, la pancarta y la indignación, pero el sistema fue diseñado para esquivar al pueblo, para alimentarse de él, funcionar con su sangre, así que esto tampoco supuso una solución; las protestas fueron deglutidas y defecadas sin ninguna consecuencia. Ahora nos venden el 'cambio' y casi podemos tocarlo con los dedos, lo tenemos delante y corremos para alcanzarlo, solo podemos desear que cuando el cambio se produzca no nos demos cuenta, que como auténticos burros, estuvimos persiguiendo otra zanahoria mas. La detonación controlada del sistema ha hecho que súbitamente cambien papas, monarcas, gobiernos (algunos próximamente). Los viejos títeres que formaban parte de las vacas sagradas del mundo empresarial, están siendo "jubilados" de forma súbita. La balanza esta moviéndose hacia otro extremo, el imperio del capital-deuda esta mostrando sus últimos estertores antes de morir, este imperio como todos los anteriores mueren de éxito, como una flor, justo cuando esta en su máximo esplendor, es cuando le comienza a acechar el rigor mortis. Cuando por fin conquistan el mundo y consiguen imponer por la fuerza su dominio, despierta en sus entrañas la metástasis que provoca que todo se desmorone y con ellos, todo lo que tocaron. Esa es la verdadera crisis... . Un imperio que muere y un pueblo que pasa por todas las fases de duelo, la negación, la . frustración o indignación, el dolor y finalmente la aceptación. Solo a partir de aquí se puede plantear un cambio social y este es el momento que estamos viviendo hoy. Hemos aceptado el fin del imperialismo , y vamos a enterrarlo con mas pena que gloria; solo cabe esperar que al finalizar el sepelio, sepamos encauzarnos y responsabilizarnos como es debido. El cambio ha de ser para tomar la soberanía, que nos fue negada durante milenios. Debemos convencernos que no somos los seres viles y monstruosos que nos vendieron los viejos 'sabios' de Sión , que somos soberanos y estamos por encima de todos ellos, que tenemos autoridad y la vamos a ejercer. Nuestra toma de poder debe pasar por unos pasos transitorios, pero finalmente debe desembocar en unas condiciones, por las que no debemos renunciar en modo alguno, ni como raza, ni como pueblo. Unas condiciones inapelables e innegociables, que garanticen la verdadera libertad del Ser humano, su soberanía y su legitimidad para iniciar su propio proyecto sin intervención externa, ni influencia de terceros. Sin Dinero Existe la engañosa creencia que el regreso al patrón oro garantizaría el regreso de la estabilidad a nuestra sociedad. Esto no solo es mentira, sino que es una treta bastante oscura y evidente. El patrón oro no es nuevo, y nunca garantizo nada. Anteriormente con este patrón vigente, existieron crisis y hambrunas, por lo tanto esto no debe ser tomado en cuenta mas que como un modelo transitorio. El verdadero objetivo que nos debe mover es la desaparición total del dinero, sin concesiones, ni sustitutos, nada de trueques, ni valores materiales en especies. Los metales preciosos y las gemas, deben perder el estatus que poseen y ser un recurso natural mas, para el desarrollo tecnológico humano. Una vez desaparezca el dinero, desaparece la desigualdad, el clasismo, la delincuencia, la corrupción, la exclusión y todo lo negativo que aporta el tener o no tener dinero. No solo debe ser tomado esto, como algo utópico e irrealizable. • No podemos aspirar a conceptos como la energía libre mientras exista el dinero • No podemos aspirar a tener derechos humanos mientras exista el dinero • Ni podremos tener autosuficiencia mientras exista el dinero... Sin Patria La territorialidad, la mentalidad fronteriza, encerrada en una bandera, jamás podrá ser una mente libre. Luchar y morir por un trozo de tierra debe quedar anclado en el pasado para siempre; nadie debe ser dueño de nada en el planeta. Debemos subir al siguiente escalón y tener una mentalidad planetaria, sin fronteras, ni banderas. Este es otro escollo que debemos solventar, erradicar la programación patriótica y borrar definitivamente la identidad encerrada en un trapo de colores. Esta mentalidad básica y reptiliana, es la que nos ha impedido progresar y es la que ha provocado que se justifique la invasión y el sometimiento de una regiones sobre otras. Tenemos un planeta entero que nos ofrece de forma desinteresada todo lo que necesitamos, pero preferimos seguir acotando esos tesoros que se nos ofrecen y continuar impidiendo que todos disfrutemos de ellos libremente. Todo un planeta, pero lo despreciamos y caemos en nacionalismos estúpidos e inútiles, los mas abiertos de mente se proclaman ciudadanos del mundo, pero en realidad somos huéspedes y debemos garantizar, que al irnos debemos dejar esto, mejor de lo que lo encontramos. No somos dueños de nada, ni tenemos autoridad sobre la tierra que pisamos. La Tierra es un ser vivo y debe ser respetado. Sin religión La religión es el cáncer del alma , es la negación de su propia esencia, es la autoridad de la oscuridad. Una civilización que pretende progresar en igualdad, sin diferencias económicas y sociales, sin diferencias territoriales, con libertad física, debe también liberar su mente necesariamente. Abolir la esclavitud física que da el dinero y la esclavitud mental que otorga la religión. Desterrar esos dioses que se transformaron, que cambiaron su nombre y manipularon al hombre. No podemos caer otra vez en el mismo error, el dios que hundió las antiguas civilizaciones, que saboteo todos los intentos de progreso, que salvó y eligió a unos pocos, para continuar sembrando el caos y la destrucción, para después transformarse en el dios del amor jesuitico y seguir derramando sangre inocente dos mil años mas. No podemos seguir por más tiempo engañados; hoy señalamos a Sión y esperamos su muerte, no debemos reencarnarlo, en forma de Dragón encarnado u otra hermandad o familia foránea. Basta ya de someternos a voluntades externas, a dioses traidores y guías oscuros. Ningún demiurgo debe continuar sembrando el caos en este planeta, ningún pueblo debe ser tocado por la mano de ningún ente, nadie ha de ser el elegido y ningún mesías leproso debe guiar nuestros pasos. ♦ Sin religión, sin intervención, sin control mental, sin culpa y sin miedo. Un Ser libre debe de tener una mentalidad libre... De este modo, existirá un libre albedrío real y tendrá la opción de reconectar, si lo desea, a su propio origen, a su propio Dios real, a su propia fuente y religar verdaderamente su alma. Sin mentiras Un inicio bajo el convencimiento de delegar la soberanía a la humanidad, debe pasar por un proceso de desclasificación obligatorio. ♦ Se nos debe otorgar por derecho el verdadero conocimiento de nuestros orígenes , saber realmente quien estuvo detrás lastrando nuestro progreso e impidiendo que la paz aflorara en nuestro pasado. ♦ Poner cara, nombre y apellidos a todos aquellos que conspiraron e impidieron nuestro proceso evolutivo, como seres conscientes, sean estos humanos o no. ♦ Conocer no solo nuestra historia y nuestro origen, sino también que se esconde tras todas aquellas cuestiones que nos impiden vivir sanos, conscientes y equilibrados. ♦ Conocer nuestro entorno, conocer nuestro planeta, conocer nuestro sistema solar, sacar a la luz del día, toda la información relativa a la habitabilidad de nuestro sistema y las estructuras de vida que existen en nuestro entorno cósmico. Es indispensable que nuestro arranque tenga consigo un proceso de responsabilización tanto personal como colectiva y esto no puede ser efectivo sin el conocimiento que nos ha sido negado. Estas cuatro grandes losas que hemos ido arrastrando en nuestro camino, deben ser elevadas y acompañadas por unas pautas para asegurar la verdadera intención que nos indique que realmente vamos a poder hacernos responsables de nuestro futuro. Un ahora, donde toda la tecnología y toda la industria creada para nuestro sometimiento y nuestro control, sea desmantelada y destruida. Debemos… Desmantelar y destruir, toda la tecnología de control mental insertada en nuestro sistema, desactivar la Luna , destruir el sistema de pirámides y obeliscos y dejar de emitir en frecuencias electromagnéticas que fueron claramente diseñadas para la hipnosis colectiva. Desmantelar, destruir y erradicar toda la tecnología de control del clima, calentamiento ionosférico , fumigación de nanopartículas en los cielos, y la manipulación artificial de las placas tectónicas. Es totalmente necesario empezar a respetar el clima y evitar convertirlo en una herramienta de extorsión. Eliminar todos los tóxicos químicos de las aguas y de los alimentos, erradicar toda la manipulación genética de los vegetales y erradicar la explotación animal. Desmantelar toda la industria alimenticia basada en la explotación y la artificialidad, que no es responsable ni con el medio ambiente, ni con la salud del consumidor. Equilibrar y repartir de forma global los recursos, liberar las semillas e impedir que la burocracia mercantil se apodere de esos recursos que el planeta nos dona. Erradicar las formas de energía que supongan un lastre en nuestro avance, y no permita el libre acceso de esos recursos de forma universal. La energía debe ser libre, gratuita, accesible y limpia, para todos, y para el planeta. Los sistemas de explosión deben dejar paso a otros sistemas que sean mas justos y mas inmediatos, que impidan una monopolización de ese recurso y abra la posibilidad de desarrollo y progreso, de todos aquellos, que finalmente se beneficien de estos modos de energía. Erradicar la industria química y la industria farmacéutica, que a día de hoy carecen de ética y no velan por la salud ciudadana. Convivencia de distintas terapias y distintas formas de tratamiento libre y gratuito. Un gremio medico destinado a sanar y no a paliar como hasta ahora. Volver a poner en activo el código hipocrático deontológico que a día de hoy ha dejado de estar generalizado dentro del sector medico. Restauración de los valores de género que al día de hoy han quedado desvirtuados y tergiversados. Devolver a cada género el rol que le pertenece y dar la opción de elegir de forma libre el patrón que desempeña cada genero en el entorno social, laboral y familiar. Convivencia basada en el respeto, protección a la vida, la infancia y la vejez. Guardar un equilibrio natural entre los roles masculinos y femeninos, sin que supongan una solapación o posición de autoridad de unos sobre otros. Eliminación de todo tipo de armamento así como la desaparición de las milicias y los cuerpos de seguridad. Demolición de lugares de confinamiento como acuartelamientos, cárceles, campos de concentración o de refugiados, y reservas raciales. Identificación de entes sin conciencia, los cuales han estado históricamente relacionados con la política, la iglesia, la banca, el crimen y el tráfico humano. Eliminar el corporativismo , la burocracia legislativa, los documentos identificativos, los reglamentos, tratados, pactos, contratos, todo lo que implique una posición de superioridad de un ser sobre otro o una desigualdad. Nadie es más que nadie y los elementos de juicio han de ser suprimidos, así como todas y cada una de las leyes. Finalmente erradicar toda aquella tecnología e ingeniería social, que esté pensada y diseñada para la fragmentación, la división, el enfrentamiento, la exclusión, la desigualdad y la iniquidad. La tecnología debe obedecer a la conciencia, debe ser una herramienta de progreso, no un objeto de sumisión como sucede hoy. El pensamiento ideológico debe ir orientado al bien común, al avance general y al compromiso social, ninguna idea debe quedar por encima del ser humano, nada surgido de la mente puede pesar más que la conciencia. El diseño final de una civilización soberana, debe ser un diseño para la vida, para mantenerla, para cuidarla. Un diseño de vida en común en libertad, disfrutando de la Tierra que nos acoge y recorriendo su orografía sin trabas. Casas con puertas abiertas, puertas sin cerraduras, el fuego del hogar disponible a cualquier hermano, compartiendo con orgullo tu plato, regalando con honra tu esfuerzo y tomando con humildad las gracias. Esto no puede ser una utopía simple, si de verdad nos están ofreciendo una posibilidad real de cambio. Esta debe ser una revolución progresiva, lenta, pero segura, no una simple reforma: ya aprendimos que las promesas de hoy son las cadenas del mañana... No podemos caer otra vez en el mismo error y confiar en el pan para hoy, hambre para mañana, como hasta ahora. Si reclamamos la libertad, debemos tener la responsabilidad de saber administrarla, ser ciudadanos del mundo y a la vez soberanos de la Tierra. Gobernar con mano de hierro nuestros bajos instintos y alimentar con guante de seda nuestras emociones. Sin caer en la vergüenza, ni el ridículo, que durante siglos nos señalaban las mentes psicópatas al ver manar nuestras lagrimas. ♦ La sangre no puede manchar más la tierra ♦ Las vidas de los inocentes no deben quedar más expuestas ♦ La injusticia no debe gobernar los corazones ♦ El rencor se lo ha de llevar el viento... Ni los 'sabios' de Sión, ni la familia Dragón , ni la hermandad blanca , ni nada que se le parezca, ningún grupo de iluminados, son los que deben decidir sobre nuestro futuro. No es momento de remiendos, ni de nefastas segundas partes. No debemos aceptar ningún parche, no queremos salvadores, tampoco reformadores, gestores o tecnócratas, sino revolucionarios con conciencia, gente comprometida con el pueblo, con nuestra raza y con el planeta, humanos tomando las riendas del futuro humano, personas sintientes, sin miedo, con los pies en el ahora y la mirada en el mañana. Nuestro próximo paso ha de ser, conquistar nuestra propia soberanía...
La inteligencia como tal es un concepto que depende de muchos factores inherentes a cada persona y, de cierta forma, se podría decir que existen distintos tipos de inteligencia. Probablemente muchos hayan tenido contacto en su vida cotidiana con personas que podrían considerarse muy inteligentes en algunos aspectos, pero que quizás no suelen tomar las mejores decisiones o que desaprovechan ese potencial dado por su inteligencia, por lo que la inteligencia siempre está muy vinculada a la personalidad de cada uno, y es ahí donde ingresa el concepto de inteligencia emocional. Si alguna vez escucharon hablar de esto, seguramente se preguntaron qué quería decir exactamente, por lo que les proponemos ver detalladamente qué es la inteligencia emocional. Coeficiente intelectual Por mucho tiempo, la comunidad científica en sus estudios y observaciones hizo mucho énfasis en aspectos de la inteligencia tales como la capacidad de deducción lógica, habilidades matemáticas, entendimiento de analogías, habilidades espaciales y verbales, entre otras, que se utilizaban para describir los rasgos de inteligencia presentes en cada persona. Pero poco a poco se comenzó a notar que, si bien el coeficiente intelectual dado por la evaluación de estas habilidades podía predecir en gran medida el desempeño en actividades académicas o, hasta determinado punto, el éxito profesional o personal, algo faltaba en la ecuación, ya que personas muy capacitadas de acuerdo a estas habilidades, no lograban desempeñarse de la mejor manera en la vida, o no podían hacer valer todo el potencial de éstas en su vida cotidiana. De esta manera, varios científicos comenzaron a desarrollar el concepto de inteligencia emocional, entendida como la habilidad que cada uno posee para identificar, evaluar y controlar sus propias emociones, así como también la de otros o la de un grupo de personas. Esto permitió explicar ciertos comportamientos observados en personas con un alto coeficiente intelectual que las conducían a pensar, actuar y comunicarse de maneras que obstaculizaban su desempeño en las actividades más corrientes y cotidianas. Coeficiente de inteligencia emocional Surgieron entonces distintos tests para evaluar la inteligencia emocional que resultaron más fieles y acertados respecto al comportamiento de las personas y permitieron ver que, más que el coeficiente intelectual tradicionalmente evaluado, era el coeficiente de inteligencia emocional el que determinaba que algunas personas tuvieran un mejor desempeño y por tanto mayor éxito en la vida. La inteligencia emocional se puede evaluar realizando muchas preguntas diferentes acerca de cómo uno se siente, cómo piensa, o cómo actúa en determinadas situaciones, que involucran a uno mismo o a otras personas como amigos o compañeros de trabajo. También hay recomendaciones realizadas por especialistas que permiten, luego de una evaluación, mejorar determinados aspectos. Estas recomendaciones pueden ser variadas, pero una alternativa es la meditación. A la hora de pensar en nuestra propia inteligencia emocional es fundamental ser honesto con uno mismo y reconocer que pueden existir aspectos de nuestras emociones que, por alguna razón, aún no conocemos o incluso no hemos aceptado, para luego sí poder conocernos más a fondo y actuar, pensar y sentir de la mejor manera.

david alfaro siqueiros retrato de la burguesia ¿Qué es el progreso? ¿Lo que vivimos actualmente es auténtico progreso? ¿Realmente el ser humano ha progresado con el paso de los milenios? Estas son preguntas que prácticamente nadie pone sobre la mesa, porque el común de la sociedad las considera absurdas. Preguntas que aparentemente no tienen ningún sentido a la luz de las tecnologías y los avances científicos que nos rodean. Pero de hecho, es el momento idóneo para plantearlas y afrontar las consecuencias de las posibles respuestas. Sin duda, la mayoría de personas afirmarán que la humanidad sí ha progresado y que ese progreso ha sido más acusado que nunca en los dos últimos siglos y que, por lo tanto, discutirlo no tiene ninguna lógica. Pero algunos dudamos muy seriamente de que esto sea así y podemos argumentarlo… La-tecnología-nos-está-absorbiendo ESTO NO ES PROGRESO Pongamos las cartas sobre la mesa: la tesis que sostiene este artículo es que no hemos progresado en absoluto. Aún peor, nuestra tesis es que, de hecho, con el paso del tiempo, hemos retrocedido. ¿En qué nos basamos para realizar una afirmación tan temeraria? Si nos fijamos en la definición de “progreso” y “progresar” que nos ofrece el diccionario, los define como “avances” y “mejoras”. Y he aquí la cuestión. Definición diccionario RAE progresar 1. intr. Avanzar, mejorar, hacer adelantos en determinada materia. progreso (Del lat. progressus). 1. m. Acción de ir hacia adelante. 2. m. Avance, adelanto, perfeccionamiento. Un paso atrás Como sucede con los demás animales, necesitamos una serie de elementos para vivir; básicamente agua, comida y un entorno adecuado en el que habitar. La naturaleza pone estos elementos a nuestra disposición desde que nacemos, de forma libre y gratuita. Lo único que necesitamos para hacernos con ellos es emplear nuestro tiempo y nuestras energías en conseguirlos para garantizar nuestra subsistencia. Ésta es la posición de la que parte la humanidad, igual que sucede con el resto de animales. Sentadas estas bases, es muy fácil deducir lo que sería un “auténtico progreso”. El ser humano habría progresado de forma efectiva si al nacer tuviera la seguridad de que no tendrá que preocuparse ni por su subsistencia ni por su alojamiento y que podrá emplear la mayor parte de su tiempo de vida al conocimiento, la creatividad, el descubrimiento o el placer. Dicho en otras palabras: el progreso consiste en no vernos atrapados en las mecánicas de subsistencia que afectan al resto de animales y en poder invertir nuestro tiempo de vida en el pleno desarrollo de nuestro intelecto superior. Eso sería progresar, desde el punto de vista humano. ¿Pero lo hemos conseguido? La respuesta, claramente, es negativa. Los humanos seguimos dedicando la mayor parte de nuestras vidas a garantizar nuestra subsistencia y nuestro hábitat. Lo único que ha cambiado es la forma de hacerlo, infinitamente más enrevesada y elaborada, fruto de la tremenda complejidad de la sociedad que hemos construido: pero cada uno de nosotros necesitamos trabajar continuamente para conseguir agua, comida y un alojamiento. Así pues, la humanidad ha sido incapaz de superar sus dependencias naturales más básicas y por lo tanto, en este aspecto, no hemos avanzado ni un ápice, por más vueltas que le demos. Sin embargo, paradójicamente sí ha cambiado nuestra relación con los elementos que garantizan nuestra subsistencia. Porque hemos perdido el libre acceso a aquello que nos ofrecía gratuitamente la naturaleza, es decir, el agua, la comida y el entorno. Ahora, a diferencia de nuestros antecesores primitivos, ya no podemos acceder libremente a los recursos naturales. La propia complejidad del mundo que hemos creado nos lo imposibilita y nos obliga a depender, cada vez más, de intermediarios para acceder a esos bienes; intermediarios que se arrogan un control y un poder sobre los recursos naturales que no les corresponden. Actualmente hay toda una sociedad estructurada que se interpone entre cada individuo y lo que la naturaleza le ofrece gratuitamente. En conclusión pues, no solo no hemos avanzado, sino que de hecho, hemos retrocedido. Desde el inicio de los tiempos, como individuos libres nacidos en este planeta, hemos dado un paso atrás, aunque dispongamos de millones de espectaculares chismes tecnológicos, avances científicos alucinantes y una sociedad extraordinariamente complicada. Y esta realidad, nadie la quiere afrontar. Hombre controlador PARA QUÉ SIRVE LA TECNOLOGIA Y esto nos arroja de cabeza a uno de las grandes contradicciones que estamos viviendo: y es que la tecnología no tiene nada que ver con el progreso real. En el fondo, la tecnología y la ciencia no nos han aportado ningún progreso sustancial y profundo, porque como hemos dicho, nuestras dependencias iniciales siguen permaneciendo intactas. El fundamentalismo científico-tecnológico Ahora mucha gente interpretará erróneamente que estamos criticando el avance científico y tecnológico, arrastrados como están por esta nueva corriente que todo lo inunda y que podríamos calificar como fundamentalismo científico-tecnológico: una suerte de fanatismo basado en la adoración ciega al avance tecnológico y científico más allá de las consecuencias finales que este implique. Y es que este tipo de personas responden automáticamente, como si alguien accionara un resorte en su interior. Cuando alguien pone en duda el uso que hacemos de la ciencia o la tecnología, empiezan a hablar atropelladamente de grandes avances en medicina, lucha contra las enfermedades, aumento de la esperanza de vida, avances tecnológicos en forma de todas suerte de vehículos, viajes a la luna y exploración espacial. Y una vez centrado el marco de discusión donde a ellos les interesa, es decir, en los aspectos más superficiales y aparentes de estos avances, acusan a sus interlocutores poco menos que de “retrógrados que pretenden volver a vivir en cuevas o en los tiempos de la peste negra”. Una respuesta tan ridícula como si, a alguien que osara criticar al gobierno o a las estructuras del poder, le respondieran que “pretende instaurar el caos y que es amante del crimen y el salvajismo”. La suya pues, es una posición, en cierto grado, extremista. Y es que por lo visto, en su visión distorsionada de la realidad, la humanidad debe estar, forzosamente, al servicio de los instrumentos que crea y no al revés. Para ellos, todo descubrimiento o avance es como un nuevo territorio que debe ser colonizado por obligación, sí o sí, aunque se trate de una tierra yerma y repleta de residuos tóxicos y alimañas venenosas. En sus manos el avance científico y tecnológico se ha convertido en un sinsentido, en un servilismo ciego a la herramienta por el simple hecho de que ésta existe, sin que importe la función original para la que fue creada. Dice el proverbio que cuando el sabio señala la luna, el necio mira su dedo. Pues en su caso, confundir la tecnología con el progreso viene a ser como mirar el dedo… Eso explica cómo y por qué hemos llegado a la situación en la que estamos. Un instrumento mal usado Lo que deberían comprender estos fundamentalistas tecnológicos es que cuando afirmamos que la tecnología no ha servido para generar un progreso real, en ningún caso pretendemos criticar a la tecnología o al avance científico en sí, porque hacerlo seria caer en el absurdo. Sería tan ridículo como criticar la existencia de los telescopios, las sartenes o los violines. O como criticar la fisión nuclear, la electrolisis o la mecánica cuántica. Los avances tecnológicos y científicos solo son meros instrumentos, y como tales pueden ser utilizados de una u otra manera dependiendo de quién y cómo los utilice. Por lo tanto no son ni “buenos” ni “malos”. ¿Una sierra mecánica es algo malo? No. Es una herramienta muy bien ideada. Pero en manos de un loco puede hacer mucho daño. Eso es lo que decimos: que no hemos sabido utilizar adecuadamente estos maravillosos avances y que por nuestra propia culpa, no han generado un progreso real, sino un conjunto de nuevas dependencias y esclavitudes a nivel vital, encarnadas en una complejidad cada vez más inasumible. Y eso no es lo peor. Lo más grave es que los extraordinarios avances que estamos realizando, nos están conduciendo, irremisiblemente, al momento más peligroso de la historia de la humanidad. A un punto sin retorno. ¡NO ES UN PROBLEMA CÍCLICO! De nuevo, cuando afirmamos que el momento que la humanidad está viviendo es crítico y que nuestras propias creaciones ponen en peligro nuestra esencia como seres humanos, salen de nuevo al asalto las hordas programadas por el Sistema. Su respuesta, al unísono, como una brigada de loros entrenados, es invariablemente la misma: “¡Este punto de vista es absurdo! ¡Sois unos retrógrados! ¡Tenéis miedo al progreso!” Y acostumbran a culminar tales afirmaciones con su “sabia visión” de la evolución humana: “La revolución tecnológica que vivimos ahora es análoga a la revolución industrial. La historia se compone de ciclos que se repiten y no vivimos, ni un punto culminante, ni un punto sin retorno, sino solo una etapa más de nuestra evolución constante, como tantas otras hasta ahora” Y en parte tienen razón. Los ciclos se repiten a lo largo de la historia. Pero desgraciadamente, cuando tienes la mente plana, lo ves todo en dos dimensiones. Y ese es el problema que tienen fundamentalmente estas personas: son incapaces de ver la tercera dimensión. Porque efectivamente se producen ciclos repetitivos a nivel social, político y económico. Pero hay un elemento que no sigue ningún ciclo repetitivo, sino una línea ascendente que lo cambia absolutamente todo: la evolución tecnológica y científica. Así pues, la evolución de las sociedades humanas no se compone de círculos sobre un papel plano que van repitiéndose sin cesar. Es más parecida a una escalera de caracol, en la que el eje vertical corresponde a las transformaciones tecnológicas y científicas. Y como todos sabemos, las escaleras sirven para cambiar nuestra posición y llevarnos a nuevas alturas, inimaginables para alguien con una mente bidimensional. Por eso afirmamos que el momento que está viviendo ahora mismo la humanidad no tiene parangón y que no existen referentes pasados aplicables a lo que se avecina. Hacer previsiones basándose en situaciones del pasado, en este caso, es erróneo. Porque además, para añadir aún más dificultad a la hora de hacer previsiones, resulta que esta escalera por la que estamos subiendo no tiene todos los peldaños iguales. La altura de los peldaños crece exponencialmente a medida que vamos subiendo por ella y no podemos saber con seguridad cuál será el tamaño del siguiente peldaño. Cada escalón que ahora sube la humanidad es como mil escalones anteriores y la proporción varía a cada escalón, porque la velocidad a la que se producen nuevos descubrimientos científicos y nuevos avances tecnológicos es cada vez mayor. Por lo tanto, que nadie se deje engañar por las voces anestesiantes que nos susurran al oído que “todo va bien y que ya hemos recorrido este camino con anterioridad”. La humanidad está andando una senda inexplorada y estamos entrando en un territorio en el que cada paso que damos exige una responsabilidad mucho mayor porque las consecuencias de cada paso dado en falso son incalculables. Y esta es una responsabilidad compartida por todos y cada uno de nosotros, que nadie, con un mínimo de conciencia, debería eludir. muralistas de mexico, rufino tamayo EL PELIGRO ESTÁ EN EL PODER La pregunta que todos debemos hacernos es: ¿La humanidad en general está realmente preparada para los alcances de su propio intelecto? ¿Es capaz de tomar plena consciencia de las consecuencias que tendrán sus actos? Y es que si nos fijamos bien, nuestra conciencia como seres humanos crece a una velocidad muy inferior a la que crecen nuestros propios avances científico-técnicos. Las ambiciones, la locura y los defectos humanos apenas han cambiado desde hace siglos. Sin embargo la tecnología y su poder asociado crecen década tras década hasta límites inconcebibles. Y ese desajuste aumenta sin cesar. Dicho de otra manera, cuando disponíamos de una tecnología que nos permitía fabricar espadas, nos matábamos con espadas. Cuando hemos dispuesto de energía nuclear nos hemos arrojado bombas atómicas. Nuestra conciencia como seres humanos ha avanzado muy poco respecto al poder del que disponemos. Y no podemos cerrar los ojos a esta realidad. En manos de locos Los avances tecnológicos actuales serán usados por el mismo tipo de personas malvadas y corruptas que los han usado hasta ahora a lo largo de la historia, pero la diferencia es que ahora, las consecuencias de sus actos pueden ser irreversibles. Para entender mejor lo que estamos viviendo, pongamos un pequeño ejemplo. Hace unos siglos, los hombres más poderosos disponían de ejércitos a caballo, con soldados que llevaban espada y vestían armaduras, mientras las personas a las que dominaban iban a pie, blandían garrotes de madera y podían ocultarse fácilmente en los bosques. Ahora, las personas poderosas disponen de aviones de combate y misiles nucleares con los que destruir el mundo entero y pueden monitorizar desde el cielo hasta el último movimiento de cualquier persona vaya adónde vaya y destruirla sin que pueda presentar oposición ni esconderse en ninguna parte. Por lo tanto, la diferencia de entre el poder que albergan las personas más poderosas y las menos poderosas ha aumentado exponencialmente, de forma proporcional al propio avance tecnológico, mientras que la corrupción y la maldad de los poderosos sigue intacta. Antes era el hombre contra el caballo. Ahora es el hombre contra el misil nuclear. Digan lo que digan, esto no había sucedido jamás en toda la historia de la humanidad. Cada vez, un menor grupo de personas albergan un mayor poder en sus manos y pronto, la situación será irreversible si no le ponemos remedio inmediatamente. ¿Aún hay alguien tan inconsciente como para negarse a ver el peligro que se cierne sobre todos nosotros? ¿POR QUÉ NO HAY UN PROGRESO REAL? Hemos sacado en claro dos ideas sobre el avance científico-tecnológico que ha experimentado la humanidad: 1-No se ha traducido en un progreso real del ser humano a la hora de cubrir sus dependencias básicas 2-Nos ha conducido a una situación crítica, a lo que promete ser un punto sin retorno y sin referentes previos. Sin embargo, la gran mayoría de los avances técnicos y científicos se han concebido, generalmente, con las mejores intenciones. La mayoría han sido creados para un bien común. Entonces, ¿cómo puede ser que, sistemáticamente, todo lo que creamos “para bien” acabe siendo utilizado “para mal” y una vez tras otra, tengamos que sopesar las ventajas y las desventajas de todas y cada una de las cosas que inventamos? Si tras cada invento, “hecho para un bien”, tienes que estar valorando en cuánto te perjudica, es que nuestra evolución está resultando de lo más ineficiente. Es como si cada vez que besáramos a un ser querido, tuviéramos que estar calculando cuantas enfermedades podemos transmitirle con el beso. Alguien que se viera obligado a hacer esto estaría evidentemente muy enfermo y su primera prioridad debería ser curarse, ¿No? Pues así está la humanidad con cada avance que realiza. Creamos medicinas y vacunas para curar las enfermedades, pero con el paso de los años, vamos descubriendo los efectos secundarios nocivos que provocan y las nuevas dolencias que causan. Creamos vehículos fantásticos que nos permiten movernos a gran velocidad, pero el petróleo del que dependen es fuente de guerras y contaminación hasta el punto de dañar el equilibrio atmosférico del planeta. Creamos fuentes de energía fabulosas como las centrales nucleares, pero un solo fallo de una de ellas, nos aboca a una contaminación mundial sin precedentes. ¿Cómo se puede ser tan torpe? Ésto no tiene ninguna lógica. Alguna cosa falla y evidentemente falla en el interior de nuestra mente, a nivel comunitario y a nivel individual. De hecho, nuestros propios avances científico-tecnológicos dan buena fe de ello. Con todo lo que hemos creado y con todo lo que conocemos, a estas alturas podríamos garantizar que cada humano nacido en este planeta no tuviera que preocuparse jamás, a lo largo de su existencia, ni por su sustento ni por obtener un techo bajo el que vivir. La ciencia y la tecnología nos lo permiten de sobra desde hace décadas: podríamos dedicar la mayor parte de nuestro tiempo y energía vitales, no a luchar por nuestra subsistencia como cualquier otro animal, sino a actividades superiores de carácter creativo o intelectual. Pero por lo visto, lo único que hemos conseguido con el paso de los siglos ha sido crecer en número hasta poner en peligro los recursos planetarios y vivir muchos más años que nuestros antepasados, para así poder trabajar aún mas tiempo gastando recursos para garantizar nuestra subsistencia. Y a eso lo hemos llamado “progreso”. ¡Es sencillamente ridículo! Ha llegado pues, la hora de que dejemos de servir como zombis a esta gran maquinaria y que nos hagamos, de una puñetera vez, las preguntas necesarias. ¿Somos más felices que nuestros antepasados, sí o no? ¿Somos mejores seres humanos que en otros momentos de la historia, sí o no? ¿El planeta y nuestro entorno en general está mejor o peor con cada día que pasa, sí o no? Y ante todo, ¿Qué estamos buscando? ¿Qué queremos ser? ¿Cómo queremos que sean nuestras vidas? ¿Cuáles son nuestros sueños? Respondamos con sinceridad a estas preguntas y sabremos si el progreso es real o si nos estamos engañando a nosotros mismos. Vale la pena parar motores y discutirlo con detenimiento. Aunque eso comporte el esfuerzo titánico de tener que levantar la mirada de la pantalla del i-phone por unos momentos…
Los ejercicios de Pilates para el abdomen pueden resultar verdaderamente buenos para disminuir la silueta y comenzar a verte verdaderamente espléndida. El Pilates es una técnica en la que puedes realizar una gran cantidad de ejercicios, los cuales pueden resultar muy buenos para la salud y para recuperar o mantener la figura. Puedes tener en cuenta esta técnica en caso de ser principiante y no tener la costumbre de realizar ejercicio, comenzando a hacer rutinas sencillas y sin mayores dificultades, las cuales te ayudarán a ponerte más en forma para posteriormente comenzar con rutinas más avanzadas. Puedes realizar rutinas desde tu casa, ya que en internet tienes una gran cantidad de artículos y videos que pueden ser de gran utilidad, o si no puedes ir a un gimnasio para hacer estos ejercicios bajo la supervisión de un entrenador de Pilates. Si necesitas ejercicios de Pilates para el abdomen te indicaré uno que espero que te sea de gran ayuda para fortalecer y estabilizar tu centro, y al mismo tiempo aplanar tu abdomen. Debes realizar una inclinación de pies recostándote boca arriba estirando los muslos hacia arriba y con las pantorrillas paralelas al piso. Dejas descansar las manos a los lados, con las palmas hacia abajo. Mantén el abdomen contraído y empuja tu espalda baja hacia el piso, inhala y baja la pierna izquierda mientras cuentas dos tiempos, moviéndote solo de la cadera hacia abajo. Debes llevar los dedos de los pies al piso pero no dejar que lo toquen, en el momento de exhalar eleva la pierna a la posición inicial en dos tiempos. Tienes que realizar una alternación de piernas completando 12 repeticiones por cada una.
Documental en el que se denuncia la campaña de desinformación sistemática por parte de la indústria y realmente sorprenden por su sencillez y buena documentación, perfectamente encajado para que cualquier ciudadano entienda los graves acontecimientos de nuestro entorno. No se dejen manipular e infórmense por su própio bienestar y el de sus familiales. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=qjEEtfP1ROQ

En esta fingida democracia, supuesta garante de las libertades y los derechos civiles, quienes realmente la moldean a su antojo es así como nos quieren: dóciles, obedientes, dispuestos siempre a poner la otra mejilla, sumisos, conformistas y resignados para aceptar el inamovible destino que dicen que debemos asumir con abnegación indigna. Hay que estar muy ciego para no ver que el testigo de la moral cristiana, antiguamente impuesta por las poderosas instituciones católicas para someter al pueblo, es hoy recogido por la figura del Estado para continuar sometiéndonos y aplicándonos una ética trasnochada que, en pleno siglo XXI, continúa considerándonos incapaces por naturaleza de albergar moralidad alguna. Es por ello que no quieren bajo ninguna circunstancia que nos mostremos capaces de desarrollar una elevada moral humana; que no quieren tampoco que podamos albergar en nuestro interior el primigenio deseo humano de regenerar nuestra sociedad o de mejorar nuestro entorno; no nos quieren voluntariosos, ni nos quieren tampoco libres, ni dueños de nuestras propias decisiones; no quieren permitirnos desarrollar con plena autonomía todas nuestras capacidades, pues no les interesa lo que podamos ofrecer a la sociedad como personas. No. Tampoco quieren gente que proteste; no quieren personas que les griten a la cara en los ayuntamientos o en la calle; no quieren que reaccionemos cuando un montón de bestias acorazadas nos apalean, nos humillan, nos echan de nuestras propias casas o nos meten en la cárcel; no quieren un pueblo que sea capaz de organizarse, capaz de pensar en sus problemas ni tampoco capaz de encontrar soluciones por sí mismo. No. No quieren tampoco mujeres independientes que sigan su propio camino o tengan su propia forma de hacer las cosas o que vivan como les salga del coño en lugar de asumir todo lo que desde pequeñitas se esperaba de ellas; no quieren gente que piense por sí misma. Nos prefieren humildes, miserables, abandonados y sacrificados para aguantar la más extrema pobreza sin oponernos. Nos prefieren desprovistos de la incontrolable ambición que las personas tenemos por mejorar las cosas, y despojados del pagano anhelo de pensar o encontrar soluciones por nosotros mismos. Nos prefieren dependientes y esperanzados en que ellos (¡oh! sabias representaciones divinas en la tierra) encuentren por nosotros el alivio ante tanto sufrimiento. Les da igual si por el camino de la redención acabamos cientos de miles durmiendo en las calles, o recogiendo en la basura, mientras nada se entrometa en sus negocios y mientras nadie se revuelva o decida reaccionar ante todo este opresivo vasallaje. Nos quieren con la cabeza gacha mientras nos callan la boca a golpe de porrazos, mientras se nos expulsa de nuestros hogares, mientras cargamos en nuestras conciencias con la visión de nuestros propios hijos pasando hambre, o mientras morimos por enfermedades o en circunstancias más que controladas hoy en día. ¡Ay de quien se atreva a levantar con desafío la cabeza y de quien ose alzar amenazante sus laboriosas manos, ni tan siquiera como acto reflejo, después de haber recibido tantas humillantes bofetadas! Puedo entender, aunque me repugne, que las ratas que acumulan nuestra riqueza, y que tienen en sus manos el poder que por la fuerza ejercen sobre nosotros, nos quieran así y que hagan todos los esfuerzos posibles por perpetuarnos en este estado de subyugado letargo. Lo que no puedo comprender, lo que de verdad me enerva y me vence, es que también nos quieran así nuestros propios conciudadanos, los que sufren día a día los mismos males y comparten con nosotros las mismas preocupaciones. “¡No!” – repiten una y otra vez, convencidamente aleccionados – “No podemos cortar cada día el tráfico”, “las huelgas hacen mucho daño a la economía”, “no debemos gritarles ni perseguirles por la calle”, o “no debemos responder a la violencia con violencia”. “Esa no es la solución a nuestros problemas”. Y la verdad es que yo también lo creo, creo que protestar suplicando misericordia a nuestros gobernantes, o sólamente defendernos con contundencia ante los ataques de sus perros guardianes, realmente no va a solucionar el mal endémico del que adolece este sistema. Creo que, aunque sea legítimo y a veces necesario protestar y defenderse cuando se es agredido de forma sistemática, la solución hay que buscarla por otros lares. Por ejemplo, a través del empoderamiento personal y comunitario, o a través de esfuerzos tan creativos comos subversivos para impulsar nuevas formas de relacionarnos y de crear sociedad. Pero ya hablaremos con más detenimiento de esto en otras publicaciones. Y aún con todo, ¡qué cojones!, ¿sabéis por qué a veces es necesario gritar, incumplir normas injustas o tratar de defenderse? Porque en ese momento, en ese instante en el que te ves gritándole al alcalde que te cortó el agua, respondiendo al policía que te arrebató un ojo sin que tú hicieras nada, increpando al diputado que trata de impedir que recurras al aborto o presionando al banquero que te dejó en la puta calle con tus hijos, es en ese preciso momento en el que te das cuenta de que no son más que personas (aunque miserables), que tú no eres menos que ellos, y que las normas que han creado para proteger sus parcelas de poder, y limitar las nuestras, a veces no son tan difíciles de romper. En ese momento te sientes fuerte, ya no como el corderito dócil y resignado, sino como la persona capaz que es de sobreponerse a las circunstancias y a las limitaciones impuestas, de luchar y de seguir adelante cueste lo que cueste, dependiente únicamente de sus propias fuerzas y no de la caridad indulgente de sus opresores. A veces es necesario, porque de esta forma podemos coger la fuerza precisa para no acabar como Jaume, la última víctima en el drama de los desahucios, que este mismo fin de semana no pudo sobreponerse ni resistir más ante la presión, el acoso y la violencia con las que este sistema de mierda le mantenía sometido, como siguen estando sometidas millones de personas, de familias enteras, cada día. Un nuevo asesinato de Estado, perpetrado por quienes hacen las leyes con la ayuda inestimable y necesaria de quienes, monopolizando los servicios y bienes básicos de supervivencia, anteponen los intereses económicos a las mínimas necesidades humanas. A veces es necesario gritar y defenderse porque, aunque no se traten de acciones que por sí mismas solucionen nuestros problemas, sí que nos permiten liberar esa rebeldía necesaria para hacernos despertar de nuestro letargo, capaz de hacer resquebrajar los grilletes que hasta entonces nos mantenían presos, capaz de abrir paso a la esperanza a través de las grietas abiertas en los altos muros que hasta entonces nos impedían ver más allá de nuestra propia miseria. A veces es necesario, porque no todo el mundo nace con la capacidad de sobreponerse ante un escenario de ahogo constante y de sumisión inducida.Rebeldía Creativa Y, en esos casos, hacer uso de la rebeldía reactiva, es decir esa rebeldía impulsiva y contestataria que nos nace como acto reflejo ante la opresión, es el paso necesario para aprender a ejercer la rebeldía creativa, esa otra rebeldía más reflexiva y controlada que al final nos permitirá dar una solución real y efectiva a las situaciones que queremos superar. Y tú, ¿no tienes fuerzas ni razones para luchar contra este sistema? ¿No crees que sea necesario oponerse a esta forma de hacer las cosas, que causa tanto sufrimiento, pobreza, muerte y destrucción ambiental? De verdad que lo entiendo. No pasa nada. Te gusta esta forma de vivir, ya que al menos de momento te mantienes a salvo. Vale. Pero, ya que voluntariamente has preferido mantenerte al margen, al menos deja de interponerte en el camino de quienes tratamos de recuperar algo de dignidad, de sobreponernos a la opresión, o de defendernos y buscar con mayor o menor acierto una solución. Que esto no se trata de simple rebeldía adolescente, que hay vidas en juego y muchas de ellas se desintegran cada día, que hay un futuro por construir para las generaciones venideras, y resignarse o mirar a otra parte no va a frenar ni detener la masacre.
El documental describe como el sistema político de los Estados Unidos y Gran Bretaña está controlado por un pequeño grupo de la élite, ocultistas que han jurado lealtad a Lucifer.Durante más de dos siglos, la aristocracia del Reino Unido y América han formado parte en sociedades secretas satánicas infiltrándose en la política, los medios de comunicación y el ejército. El documental “The Illuminati” se basa en registros históricos, imágenes y fotos que llevarán al espectador a un viaje de descubrimiento comenzando por el asesinato de JFk, la guerra del golfo o de como los miembros de la sociedad secreta SKULL & BONES manipularon las elecciones presidenciales del 2000 y 2004 en los Estados Unidos. El documental también expone los vínculos entre Aleister Crowley (el padre del satanismo), la francmasonería y la Familia Real de Gran Bretaña quién tuvo vínculos con el nazismo. link: https://www.youtube.com/watch?v=EPJa5mGHAYI
1. “En el próximo siglo, las naciones como las conocemos estarán obsoletas; todos los estados reconocerán una sola autoridad global. La soberanía nacional no era tan buena idea después de todo.”. -Strobe Talbot, Secretario de Estado Adjunto del Presidente Clinton, citado en Time, 20 de julio 1992. 2. “El pueblo estadounidense nunca adoptará a sabiendas el socialismo. Pero bajo el nombre de” liberalismo ” adoptarán cada fragmento del programa socialista, hasta que un día los Estados Unidos será un país socialista, sin saber lo que pasó.” -Norman Thomas, durante muchos años el candidato socialista a la presidencia EE.UU.. 3. “Hoy en día el camino de la dictadura total en los Estados Unidos puede ser colocada por medios estrictamente legales, que no se ven y no son escuchadas por el Congreso, el Presidente, o del pueblo. Exteriormente tenemos un gobierno constitucional. Estamos operando dentro de nuestro gobierno y del sistema político, para crear otro organismo que representa otra forma de gobierno -una élite burocrática”. -Senador William Jenner, 1954 4. “Estamos muy agradecidos con el Washington Post, el New York Times, Time Magazine y otras grandes publicaciones cuyos directores han asistido a nuestras reuniones y han respetado sus promesas de discreción por casi cuarenta años. Hubiera sido imposible para nosotros desarrollar nuestro plan para el mundo si hubiéramos sido sometidos a las luces de la publicidad durante esos años. Pero, el mundo es ahora más sofisticado y más preparado para marchar hacia un gobierno mundial. La soberanía supranacional de una élite intelectual y banqueros mundiales es seguramente preferible a la auto-determinación de cada nación practicada en los siglos pasados ”. -David Rockefeller, Baden-Baden, Alemania 1991 5. “La verdad del asunto es que, como usted y yo sabemos, que un elemento financiero en los centros más grandes ha poseído el Gobierno desde los días de Andrew Jackson.” -Una carta escrita por FDR al coronel House, 21 de noviembre 1933 6. “La depresión fue la calculada “esquila” de la opinión pública por los poderes del Mundo delDinero, provocada por la repentina escasez prevista de la oferta de dinero a la vista en el mercado de dinero de Nueva York …. dirigentes del Gobierno Mundial y su siempre cerca banqueros han adquirido el control total de la maquinaria del dinero y del crédito de los EE.UU. a través de la creación del Banco de la Reserva Federal de propiedad privada “. -Curtis Dall, sobrino político de FDR de su libro, My Exploited Father-in-Law. 7. “The New Deal es claramente un intento de lograr un socialismo de trabajo y evitar un colapso social en Estados Unidos, además es extraordinariamente paralela a las “políticas” sucesivas y ‘Planes’ de Rusia. Los estadounidenses eludieron la palabra” socialismo “, pero, ¿de qué otra forma se puede llamar? “ -H.G. Wells El Nuevo Orden Mundial 1939 8. “En última instancia, nuestro objetivo es dar la bienvenida a la Unión Soviética de nuevo en el orden mundial. Quizás el orden mundial del futuro será verdaderamente una familia de las naciones.” -Presidente George Bush en Texas A & M University 1989 9. “En el socialismo no se te permite ser pobre. Usted sería alimentado por la fuerza, vestido, alojado, enseñado y empleado te guste o no. Si se descubriera que no tiene el carácter ni la productividad suficiente, posiblemente podría ser ejecutado de una manera amable …. “ -Fabian Socialist Bernard Shaw en su Guía al socialismo y el capitalismo de la mujer inteligente, 1928. 10. “Nos estamos moviendo hacia un nuevo orden mundial, el mundo del comunismo. Nunca podremos salir de ese camino.” -Mikhail Gorbachov 1987 11. “El nacionalsocialismo hará uso de su propia revolución para el establecimiento de un nuevo orden mundial.” -Adolfo Hitler durante la Segunda Guerra Mundial 12. “Yo soy el hombre más infeliz. Sin querer he arruinado mi país. Una gran nación industrial es controlada por su sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado. El crecimiento de la nación, por lo tanto, y todas nuestras actividades están en las manos de unos pocos hombres. Hemos llegado a ser uno de los peores gobiernos, uno de los gobiernos más controlados y dominados en el mundo civilizado. Ya no es un gobierno de libre opinión, ni un gobierno por convicción y el voto de la mayoría, sino un gobierno por la opinión y la coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes “. -El presidente Woodrow Wilson 1916 13. “Es lo suficientemente bueno que la gente de la nación no entienda nuestro sistema bancario y monetario, porque si lo hicieran, creo que habría una revolución antes de mañana por la mañana.” -Henry Ford 14. “La unidad de los Rockefeller y sus aliados es crear un gobierno mundial que combina súper capitalismo y el comunismo bajo la misma carpa, todo bajo su control …. No me refiero a una conspiración. Estoy convencido de que hay es un complot, de alcance internacional, planificada para las próximas generaciones y con muy malas intenciones “. - El congresista Larry P. McDonald, 1976, muerto en el 747 de Korean Airlines que fue derribado por los soviéticos 15. ” Algunos incluso creen que nosotros (la familia Rockefeller) somos parte de una cábala secreta que trabaja contra los mejores intereses de los Estados Unidos, caracterizando a mi familia ya mí como” internacionalistas” y de conspirar con otros alrededor del mundo para construir un mundo más integrado política y económicamente a nivel global. Si ese es el cargo, me declaro culpable, y estoy orgulloso de ello “ - David Rockefeller, memorias, página 405 16. “Es el sistema del individualismo nacionalista que transcurre …. Estamos viviendo en el fin de los estados soberanos …. En la gran lucha para evocar un socialismo occidentalizado Mundial, los gobiernos contemporáneos pueden desaparecer … . Innumerables personas … que odian el nuevo orden mundial …. morirán protestando en contra de ella “. -H.G. Wells, en su libro, “El Nuevo Orden Mundial”, 1940 17. “Para lograr un gobierno mundial, es necesario eliminar de las mentes de los hombres su individualismo, la lealtad a las tradiciones familiares, el patriotismo nacional, y los dogmas religiosos.” -Brock Adams, directora de la Organización de la Salud de las Naciones Unidas 18. “Necesitamos un programa de psicocirugía por el control político de nuestra sociedad. El objetivo es el control físico de la mente. Todo el que se desvía de la norma dada puede ser mutilado quirúrgicamente. El individuo puede pensar que la realidad más importante es su propia existencia, pero esto es sólo su punto de vista personal … el hombre no tiene el derecho de desarrollar su propia mente …. debemos controlar electrónicamente el cerebro. Algún día los ejércitos y generales serán controlados por la estimulación electrónica del cerebro “. -Dr. José MR Delgado, Director de Neuropsiquiatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, Congressional Record, No. 26, vol. 118, 24 de febrero de 1974. 19. “Una de las menos comprendidas estrategias de la revolución mundial que ahora se mueve rápidamente hacia su meta es el uso de control de la mente como un medio importante de obtener el consentimiento de las personas que estarán sujetos del Nuevo Orden Mundial.” -The National Educator, K.M. Heaton 20. “Estamos al borde de una transformación global. Todo lo que necesitamos es una oportuna crisis grave y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial.” - David Rockefeller 21. “Nadie va a entrar en el Nuevo Orden Mundial, a menos que él o ella haga una promesa de adoración a Lucifer. Nadie va a entrar en la Nueva Era, a menos que se inicie al luciferismo.” -David Spangler, Director de la Iniciativa Planetaria, Naciones Unidas 22. “Hoy, Estados Unidos estaría indignado si las tropas de la ONU entraran en Los Angeles para restaurar el orden. Mañana lo agradecerías. Esto sería especialmente cierto si se les dijera que hubiera una amenaza exterior, ya sea real o promulgada, que amenazara a nuestra propia existencia. Es entonces que todos los pueblos del mundo suplicarán para librarlos de este mal. Lo único que todo hombre teme es lo desconocido. Cuando se les presente este escenario, renunciarán voluntariamente a sus derechos individuales por la garantía de su bienestar, siendo concedidas por el Gobierno Mundial “. -Dr. Henry Kissinger, Conferencia Bilderberger, Evians, Francia, 1991
A mucha gente quizás le parezca una pregunta sin sentido, centrada en algo anecdótico. Pero es algo más profundo de lo que parece... ¿Por qué la gente celebra un gol? ¿Por qué saltan, bailan, se abrazan o gritan de alegría cuando su equipo marca un tanto? ¿Acaso ganan dinero con ello? ¿Les regalan un coche por ese gol? ¿Ese tanto les garantiza que les crecerá el pelo, que perderán el michelín sobrante o que crecerán de estatura? ¿Les han prometido que les aprobarán un examen o que les subirán el sueldo si la pelotita alcanza las mallas? Entonces, ¿qué están celebrando? ¿De dónde proviene ese estallido de alegría? ¿Qué relación real y tangible hay entre que ese balón se introduzca en la portería y sus vidas? Podrían alegrarse de ver caer una hoja de un árbol o de ver a un gato rascándose tras la oreja y tales acontecimientos guardarían la misma relación con sus existencias, a nivel real, que el hecho de que un balón chutado por un desconocido pase entre 3 palos. La única razón por la que esas personas celebran ese acontecimiento intrascendente no relacionado con sus vidas, se debe al software psíquico instalado en sus cabezas. En su mente, hay grabada una instrucción que les dicta, literalmente: cuando marque tal equipo, te alegrarás Así pues, estamos ante un fenómeno de pura programación mental. Una programación mental que forma parte del Sistema. Que de hecho, es el Sistema en sí mismo. Mucha gente cree que cuando hablamos de el Sistema solo hacemos referencia a grandes asuntos como todo lo referente a la organización social, las ideologías y creencias, la política o el reparto de las riquezas, los recursos y el dinero. Pero en realidad, el Sistema es mucho más profundo. Abarca toda la programación mental que hay instalada en nuestro cerebro y alcanza hasta los detalles aparentemente más insignificantes; aquellos a los que nadie presta atención, pero que en realidad mantienen toda la estructura en pie. Son esas pequeñas cosas que todos asumimos como normales y la naturaleza de las cuales jamás llegamos a cuestionar. Cosas que hacemos y sentimos automáticamente, como el respirar y que configuran nuestra realidad cotidiana. Identificar todos y cada uno de esos mecanismos es la clave para comprender por dónde debemos empezar a desmontar esa programación mental a la que estamos subyugados y que tanto nos esclaviza. Un trabajo difícil que exige que nos hagamos preguntas, muchas de las cuales, en un principio, nos parecerán absurdas y desconcertantes. Pregúntate por qué y para qué Por ejemplo, actualmente el hombre que alberga el récord mundial de velocidad corriendo es Usain Bolt. Bolt es capaz de recorrer 100 metros en tan solo 9,58 segundos. Un hecho que provoca que todo el mundo le admire y le aclame por ello. Por esa razón, el atleta acapara fotografías, vídeos, portadas y reportajes en televisiones y revistas, así como suculentos contratos publicitarios con los que gana enormes cantidades de dinero. Y la pregunta es ¿por qué? De acuerdo, porque Usain Bolt corre los 100 metros en 9,58 segundos...muy bien, ¿Y qué? Es el más rápido del mundo, ya lo sabemos...¿pero de qué sirve? ¿Corre para salvar a alguien de un incendio? ¿Corre para llevar un mensaje importante que salvará al mundo? ¿Corre porque le persigue un leopardo y quiere salvarse? ¿Qué importancia real tiene que corra tanto, pues? ¿Qué función tiene su correr? ¿Importa realmente que sea el que corre más del mundo? A la mayoría de gente, estas preguntas le parecerán ridículas...pero lo que es realmente ridículo es lo que hace la sociedad valorando al que corre más porqué sí. Lo miréis por donde lo miréis, es algo que no tiene sentido. Pongamos otro ejemplo. Sir Edmund Hillary fue (oficialmente), el primer ser humano en alcanzar la cima del monte Everest. Su nombre figura en las enciclopedias y ha pasado a la historia por ello... Pero, ¿por qué? ¿Por qué no se destaca jamás al que subió tercero, al que subió vigesimoquinto, al que subió vestido de verde o al que alcanzó la cima con un nombre empezado por la letra g? Y ante todo, ¿por qué hemos de admirar a alguien que sube a lo alto de una montaña? ¿Es realmente importante subir a una montaña? ¿Sí? ¿Por qué? ¿Alguien puede justificarlo con auténticas razones de peso? Y es que el Sistema es esto. Es el conjunto de mecanismos que provocan que dentro de nuestra mente adquieran gran relevancia hechos que realmente no tienen ningún valor real. El Sistema hace que le otorguemos VALOR a alguien que es el primero en hacer alguna cosa, o a alguien que es el que levanta más peso, va más rápido o bate algún récord y ni tan solo nos preguntamos por qué. Y una vez instalado ese mecanismo de valoración ficticia, genera en nosotros emociones basadas en esos hechos vacíos de sentido. Vemos a esos deportistas triunfando o fracasando y sentimos admiración, alegría, devoción, envidia o rabia y no podemos controlar esas emociones generadas a partir de la nada. El Sistema está tan integrado y arraigado en nuestro interior que somos incapaces de detectar su presencia y de preguntarnos qué hacen esos mecanismos absurdos dentro de nuestra cabeza y porqué nos hacen reaccionar visceralmente ante un hecho sin sentido que no nos afecta para nada. Vivimos inmersos en una ficción instalada dentro de nuestra psique. Una ficción que nos controla, conduce y esclaviza, pero que no es más que un enorme castillo de humo sin ningún cimiento real. Todo en nuestro mundo gira alrededor del Valor que le otorgamos a los elementos que nos rodean. Sabemos que hay cosas que tienen un valor intrínseco y absoluto, porque sin ellas no podríamos vivir, como por ejemplo el aire, el agua, la comida, el entorno, nuestro propio cuerpo o nuestro tiempo de vida. El valor de todos estos elementos es incalculable. En cambio, hay una inmensa cantidad de elementos a nuestro alrededor de Valor Vacío o Relativo; esos elementos tienen exactamente el valor que nosotros decidamos otorgarles. Ponemos el ejemplo de un billete. Un billete no es más que un pedazo de papel al cual otorgamos valor llamándolo dinero y otorgándole una serie de funciones. Sin embargo, ese valor solo existe en el interior de nuestra mente. Si en un momento dado decidimos que no tiene ningún valor, para nosotros ese billete será lo que siempre ha sido en realidad: un trozo de papel. De esta manera, llegamos a la conclusión de que el Sistema es el conjunto de mecanismos mentales que convierten esos valores vacíos y relativos en cadenas que nos esclavizan en el interior de nuestra psique. Pues bien, lo mismo sucede con todo lo expuesto anteriormente en relación al deporte. Un gol, una copa, una marca, una victoria deportiva o ser el primero en conseguir algo, tiene exactamente el valor que nosotros decidamos darle. Y ninguno más. El mundo del deporte, de los récords o de las competiciones es un reflejo fidedigno de las dinámicas de funcionamiento del Sistema dentro de nuestro cerebro. Todos los triunfos, hitos y marcas tienen un valor ficticio que solo existe en nuestra psique. Un reflejo del Sistema Pero curiosamente, ese mundo del deporte fundamentado en valores vacíos, absorbe gran cantidad de valor en forma de dinero y recursos. Y lo que es aún peor, absorbe una enorme cantidad de valor real y tangible en forma de energía y tiempo de vida malgastado por parte de los aficionados que seguimos esos deportes. Por esa razón resulta tan importante la promoción del deporte en el mantenimiento del Sistema y en el proceso de aborregamiento de la población. Consigue canalizar elementos de valor absoluto e incalculable, como la energía y el tiempo de vida de las masas y los utiliza para alimentar elementos vacíos de valor...elementos, que de hecho, son el Sistema en sí mismo. El auténtico valor del deporte En ningún caso estamos diciendo que el deporte no tenga sentido. Todo lo contrario. Practicar deporte puede tener mucho sentido y puede albergar un gran valor intrínseco. Mucha gente utiliza el deporte como un instrumento para mejorar su cuerpo, su mente y su salud y como un vehículo para relacionarse con las demás personas y vivir momentos de felicidad y plenitud. Elementos, todos ellos que sí tienen un valor real y absoluto. Y de hecho, los retos y los hitos deportivos propios del deporte también pueden tener un valor incalculable. La mayoría de veces, cuando alguien escala una montaña y vence las dificultades que ello representa, en realidad utiliza el reto deportivo que se autoimpone como un método de aprendizaje a nivel interior. Por lo tanto, para esa persona, escalar la montaña tiene un enorme valor real de construcción personal. Pero solo lo tiene para esa persona. Es algo íntimo, personal e intransferible. Sin embargo, mediante la programación del Sistema, la gente acaba valorando el hecho de ser el primero en, el hecho de batir tal o cual récord, de ganar en el marcador o de liderar la clasificación, cuando en realidad, todos estos no son más que elementos abstractos sin ninguna utilidad real. Así pues, para empezar a comprender qué es el sistema y cómo nos domina, resulta esencial saber delimitar correctamente en nuestro interior qué tiene valor absoluto y qué no lo tiene, qué tiene sentido y qué no lo tiene y afrontar este difícil ejercicio sabiendo que al llevarlo a cabo podemos dejar de creer en muchas de las cosas que nos impone la sociedad como algo normal y convertirnos en personas que ven una realidad diferente a los demás. Personas mucho más libres...con las dificultades que ello conlleva. De todas formas, no es nada fácil identificar esos mecanismos y enfrentarse a ellos. Pongamos un ejemplo, aunque sea de lo más simplista. Imaginemos que un buen día aparece un líder político que en un míting dice lo siguiente: Nuestra sociedad está enferma y debemos curarla. No puede ser que un hombre que chuta un balón gane más dinero que una persona que cura enfermedades y salva vidas. La función de un político debe ser velar por mejorar el mundo, aunque sea una tarea ardua y difícil. ¡Por esa razón, si me votáis, haré todo lo necesario para que un futbolista en este país cobre menos que un médico! De hecho, haré todo lo posible para que todos los futbolistas y deportistas del país sean amateurs y para que los clubes de fútbol no ganen indecentes cantidades de dinero con actividades tan absurdas como chutar una pelota, con las que aborregan a las masas, mientras hay gente que pasa hambre y privaciones. ¡Vamos a poner las cosas en el lugar que les corresponde! Os garantizo que me esforzaré al máximo por conseguir que la sociedad destine todo ese dinero y recursos malgastados en tonterías a cosas realmente importantes que nos beneficien a todos Bien, ¿cuántos votos creéis que conseguiría? ¿Cuánta de la propia gente que ahora se manifiesta por calles y plazas reclamando derechos y justicia social estaría dispuesta a ver como su amado club de fútbol se convierte en un club amateur de barrio incapaz de competir en las grandes competiciones internacionales? Los medios de comunicación y las masas tildarían a ese político de iluminado, loco e intervencionista; de tirano enajenado que quiere convertir la sociedad en algo utópico y absurdo. Sin embargo, habría alguna gente, una pequeña minoría que quizás lo calificaran de gran revolucionario y de soñador; quizás se convirtiera en una figura de referencia para algunos grupos, que lo considerarían una persona que pretende construir una nueva realidad y un nuevo Sistema. Y he aquí la gran ironía, la cruda realidad que refleja la dificultad de identificar adecuadamente qué es el Sistema en realidad. Porque si pensaran eso, estarían cometiendo un error. En realidad, ese líder no sería un revolucionario ni cambiaría el Sistema. Él creería que lo es y sus admiradores también. Pero aunque triunfara y consiguiera realizar todas esas reformas, el Sistema seguiría siendo el mismo y funcionando bajo los mismos parámetros; solo cambiaría su aspecto externo. ¿Por qué? Porque la gente seguiría celebrando los goles de su equipo, aunque estuviera formado por amateurs. Seguirían admirando a aquel que es más rápido o que establece un récord. Seguirían valorando principios abstractos sin ningún sentido y otorgándole valor a cosas que tienen un valor relativo. Quizás los deportistas no ganarían dinero ni recibirían tanto bombo mediático, pero la estructura de fondo del Sistema seguiría inalterable, porque no se habría identificado adecuadamente hasta dónde llegan las raíces del Sistema ni cuales son sus mecanismos básicos. Por esta razón, tal y como hemos afirmado tantas veces, al Sistema no se le puede derrotar mediante medidas externas. Se debe desmontar en el interior de nuestra mente y ese es un proceso que solo puede realizar cada uno de nosotros individualmente, identificando de forma adecuada los mecanismos que actúan en nuestra psique. Algo más complejo de lo que pueda parecer inicialmente. Así lo hemos visto en este ejemplo basado en el deporte. Un lugar donde los deportistas fueran amateurs y los deportes no tuvieran la repercusión económica actual, no sería ni un mundo nuevo, ni un Sistema nuevo. Sería un mundo y un Sistema nuevo aquel en el que a las personas, simplemente no les importara quién corre más, ni les importara quién nada más deprisa a lo largo de una piscina, ni quién sube el primero a una montaña. Sería un Sistema nuevo aquél en el que las personas no se alegraran como locas al ver que unos tipos vestidos con camisetas de colores marcan un gol, simplemente porque les importara un rábano que ese hecho intrascendente sucediera; sería un sistema nuevo aquél en el que el partido más importante y recordado de tu vida fuera aquél que jugaste con tus amigos y en el que lo pasaste tan bien. Y si fuese un mundo y un sistema, realmente muy nuevos y diferentes, incluso podría ser que ni tan siquiera te importara ganar o perder tu partido de fútbol mientras lo juegas... Todo lo expuesto ha sido solo un ejemplo metafórico de la profundidad a la que debemos llegar para cambiar realmente las cosas. Una forma de comprender que aquellos mecanismos que consideramos pequeños detalles irrelevantes, en realidad tienen una gran importancia si queremos cambiar el mundo... Cabe destacar que los comentarios innecesarios o demasiado "prontos" se borraran.

Las Elites con sus estrategias diabólicas, quieren hacer responsable al ser humano de la destrucción del planeta… de los ecosistemas… y del medio ambiente. Como ya nos tienen acostumbrados implantan una agenda y por supuesto buscan un culpable o cabeza de turco, sobre el que cargar la responsabilidad de sus fechorías . La AGENDA 21, acuñada en la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro en 1992, basándose en su verborrea mediática, como la “Sostenibilidad y Desarrollo del Medio Ambiente“ han lanzado un programa para la reducción mundial de la población. Entre los principales objetivos de este plan implantado por la ONU, está la abolición de la propiedad privada, la destrucción y reestructuración de la familia, limitaciones de movilidad y por supuesto el control absoluto de los alimentos y el agua. (Esto ya esta sucediendo) Nos quieren someter, siendo relegados a status de esclavos, y por supuesto el que no siga sus directrices será eliminado. Se reubicará a la población a lugares y puntos concretos determinados por ellos, donde el control será masivo, no pudiendo cultivar ni generar sus propios alimentos (vamos a recordar que ya están prohibiendo guardar semillas orgánicas). Con la excusa y el pretexto de la contaminación quieren eliminar el uso del vehículo privado y que todos se desplacen en estas zonas habilitadas por ellos, por medio transporte público con el que estas zonas estarán interconectadas (curiosamente quieren prohibir el uso del vehículo en grupo). En definitiva la ONU, bajo el paraguas de la protección del “Medio Ambiente“ y “El Espacio Sostenible” ha decidido implantar una agenda genocida y esclavista para toda la humanidad, haciéndonos culpables de la contaminación y destrucción del medio ambiente, cuando en realidad son ellos, con su codicia sin límites los que están destruyendo el planeta. Nos quieren reducir de 7 mil millones a 500 millones, así que tienen una ardua tarea por delante para eliminar la población restante, y la que quede será sometida a un régimen totalitario de esclavitud al más puro estilo Orweliano. Agenda 21 no es ficción… ni fantasía… es lo que nos espera como no abramos los ojos. ¡Infórmese!. “ Bienvenido a la realidad “