Secuiche
Usuario (Ecuador)
El otro día entré en uno de los foros de Diario “Clarín”. El tema hacía referencia al tema del fiscal Nisman. Expresé una opinión, y casi enseguida un desquiciado respondió mi comentario con expresiones grotescas y maliciosas propias de un borracho sórdido. Precisamente a raíz del escándalo Nisman, he frecuentado algunos foros de internet para conocer las circunstancias de aquel sospechoso y misteriosos hecho, y en la mayoría de foros me he encontrado con una constante el lenguaje malsano, delictivo y sabiondo del común y corriente argentino. ¿Por qué la mayoría de argentinos se jactan de sus aberraciones y exabruptos? ¿Qué circunstancias mediaron para que el argentino mediocre se haya convertido en un personaje escandaloso, chabacano, vanidoso, pedante y malcriado? ¿Por qué esa necesidad enfermiza por reinventar el agua tibia? ¿Por qué esa obsesión por comparase con los demás, menospreciando todo aquello que no sea argentino? El nivel de violencia en los medios argentinos debe ser uno de los más altos, no de América, sino del mundo. El enfrentamiento entre el fascismo peronista y el conservadurismo fascista es además de repugnante y demencial, descaradamente fratricida. Unos a otros se desean lo peor que un ser humano perverso e ignorantón le puede desear a otro ser humano. Espero que un argentino inteligente y civilizado pueda responder sabiamente, el “misterio” de: por qué los argentinos son como, patéticamente, son.