Scyllar
Usuario (Martinica)

Dejar el chupete y la mamadera Para pensar… Qiero compartir estrategias que me comentaron algunos papás para que sus hijos dejen el chupete y la mamadera: “la tire a la basura”, “le puse cosas negras al chupete y le dije que se lo comen las cucarachas”, “se lo llevaron los bichos”, “se lo regalamos al primito que es bebé”, “es caca, no lo podes usar más”, ”se perdió”, “lo guardamos para el hermanito”. ¿Qué piensan de esto?, ¿Qué probaron ustedes?, ¿Cómo les resultó? ¿Cuándo están preparados para dejarlos? Cuando desaparece el reflejo de succión, alrededor del primer año del bebe. Esto no significa que porque se cumplió el año de un día al otro hay que sacárselo. La idea no es “forzarlo” sino ayudarlo a que el nene pueda dejarlo y despedirse de él. Observemos a nuestro hijo: si está muy aferrado al chupete, si a veces pide el vaso para tomar agua, si ya come solo, si se pone el chupete cuando tiene miedo o está aburrido, etc. Hay bebés que no agarran el chupete o la mamadera, otros que lo dejan solos, otros que lo van dejando de a poco y otros a los que les cuesta mucho dejarlo. Hay chicos que primero lo dejan de día ya que es más fácil porque están entretenidos con juegos y otras actividades y a la noche lo piden y necesitan un tiempito más a la noche. La separación Dejar el chupete y la mamadera implica separarse de algo que quiere mucho, de algo que lo acompaña de algo que le genera mucho placer. El chupetear es una actividad imprescindible para el desarrollo psíquico de los bebes en los primeros tiempos de la vida. Qué NO hacer No lo hagamos desaparecer de un día para el otro. No le pongamos cualidades negativas del tipo “es feo” o "No sirve más". No lo forcemos a dejarlo antes de tiempo. No saquemos las dos cosas a al vez. (Mejor primero el chupete y luego la mamadera) Ideas En un artículo de Eva Giberti que escribió en "Página 12" en una publicación llamada "Escuela Para Padres", leí una sugerencia que me pareció interesante sobre cómo ayudar al bebe a separarse de la mamadera o el chupete: “Ahora que sos grande y tenés dientes y podes morder y masticar… a ver tocate los dientitos. Ahora que podes caminar, subirte a la sillas porque tenés piernas fuertes... ¡Mirá que fuertes que son!... Entonces ya no necesitás la mamadera que usaste cuando eras chiquito, la mamadera te ayudó a crecer, vamos a darle las gracias a la mamadera y a decirle adiós. ¡Gracias querida mamadera porque me ayudaste a crecer! Ahora te digo adiós... vamos a guardarla en una cajita y se queda con nosotros, durmiendo.” Ojo, no es magia, no crean que en todos los casos, al decir esto una vez, el nene dirá muy tranquilo "chau" y listo, seguramente a la noche volverá a pedirlo o al día siguiente querrá "despertarlo". Entonces los invito a dejar volar la imaginación y pensar nuevas estrategias. Me gustaría que compartan conmigo sus experiencias con respecto a este tema, qué ideas se les ocurren, recuerdos de cuando ustedes lo dejaron, etc. Por ejemplo me acuerdo que cuando yo era chica había un programa de Carlitos Balá donde los chicos enviaban su chupete y se ponía en "El Chupetometro” ¿se acuerdan...? No dejarlos crecer A veces es a los papás y a las mamás a los que nos cuesta ayudar a nuestros hijos a dejar el chupete o la mamadera, los seguimos viendo cómo bebés, pensamos que todavía son chiquitos, que no saben tomar solos, etc. Despedirse de estos objetos nos muestra que nuestro hijo está más grande que ya no es “el bebé”, que ya es un nene o una nena que puede usar su vaso para tomar solo, que es más autónomo y que ya no nos necesita tanto como antes. Esto muchas veces a algunos puede asustarnos o hacernos sentir mal, no necesitados, entonces retrasamos el proceso, el nene percibe lo que nos pasa y no le queda claro si es nene o bebé, si creció o no, si puede hacerlo o no. A veces el niño logra manipularnos, no podemos con la culpa y a los 4 años nuestro hijo sigue con el chupete a cuestas. Apurarlo a crecer También puede darse el caso contrario, que no tengamos paciencia para acompañarlo en este proceso, que queramos que sea grande rápido y no le damos tiempo para hacer su despedida. Lo apuramos a crecer y no le enseñamos a afrontar las pérdidas y a hacer el duelo, lo cual seguramente tendrá efectos sobre futuras pérdidas que deba afrontar. Cuando consultar Si nuestro hijo no puede dejar el chupete o el dedo y lo vemos absorto en el chupeteo, actitud que lo lleva a apartarse del mundo, del vínculo con los otros o del juego es conveniente consultar (lo mismo vale para la mamadera). El Destete Los chicos desde bebés se van enfrentando a la separación de algunos objetos muy queridos para ellos que los acompañaron en su crecimiento, a los que tienen querenunciar gradualmente, y de los que tienen que despedirsepara encontrarse con nuevos desafíos y crecer. Los desprendimientos * El destete * Dejar el chupete y mamadera * Dejar la cama de los papás y la cuna * Dejar los pañales Y también dejar algunos lugares que ocupan y separarse poco a poco de sus papás. * Dejar de ser el único hijo cuando llega un hermanito * Separarse de los papás para entrar en un nuevo mundo: el jardín maternal o de infantes El destete Nos dicen… “Hay que darle hasta los dos años”, “hay que sacársela rápido sino los pechos se caen”, “dale todo el tiempo que puedas que le da anticuerpos”,” Hay que dejar de darle cuando empieza a comer”, “ sácasela cuando le salen los dientes porque te muerde” … ¿Qué nos pasa? Nos duelen los pezones, estamos cansadas, tenemos que volver al trabajo, no tenemos leche… Nos preguntamos cuando retomar nuestra profesión, nos cuesta separarnos, nos da culpa, no queremos perder ese momento de encuentro único que creamos con nuestro hijo o algunas no vemos la hora de volver a nuestras cosas personales y esperamos el destete con impaciencia… La mamá, el bebe, la teta Acuerdo con Laura Gutman cuando plantea que entre mamá y bebé, cuando la mamá da el pecho, se genera una experiencia funcional que implica compartir un momento tranquilo, deconexión, de acomodación y observación mutua. Momento deintimidad, tranquilidad. Esto lo viven algunas mamás al dar de mamar; otras lo viven de manera diferente, cada una va creando junto a su hijo un vínculo particular y propio. Destetando... Estaría bueno preguntarnos ¿Como me siento al dar el pecho?, ¿Lo disfruto?, ¿Me siento incomoda?, ¿Me siento presionada por volver al trabajo?, ¿Me duele?, ¿Me conecto con mi bebé?... El destete es un proceso gradual, que implica el pasaje a la alimentación con sólidos, ir dejando poco a poco la teta, dando un cierre a una etapa entre la mamá y el bebé. Implica un cambio tanto para la mamá como para el bebé. Yo no les voy a hablar de edades, ni decirles cuanto tiempo hay que dar la teta, de lo que sí voy a hablarles es del vínculo que se da entre mamá y bebé y de lo que implica esta separación para ambos. Viendo lo que nos pasa Creo que para esto, lo más importante es darnos el tiempo paraconectarnos con lo que sentimos, las necesidades que tenemos y lo que piensa nuestra pareja sobre esto. La idea es que no sea algo impuesto por otro y que veamos a nuestro bebe; él nos va a ir mostrando, dando pequeñas pistas. Charlemos con nuestra pareja, pidamos sostén y apoyo. Escuchémonos, permitámonos intuir y respetar nuestras intuiciones. A veces sirve hablar con otras mujeres, mamás que ya pasaron por la experiencia con quienes podemos compartir lo que nos pasa. Una abuela, una amiga, nuestra mamá o nuestra suegra (si tenemos una buena relación) pueden acompañarnos en este momento. También puede asesorarnos nuestro pediatra de confianza en quién podemos apoyarnos en este proceso. Las consecuencias del destete El destete implica la pérdida de ese momento de encuentro entre mamá y bebé pero también implica la posibilidad de crecer, ya que el bebé podrá no solo succionar sino también masticar, morder y conocer nuevos sabores y disfrutar de nuevos momentos de encuentro con su mamá y papá. Y para la mamá, también implica un duelo. Por un lado, el dolor de pensar que el bebé ya no la necesita solo a ella; esto implica a veces angustia y tristeza a no estar tan pegada a su bebé. También puede aparecer el miedo a estar sacando la teta muy pronto o a no hacerlo bien o la culpa por tener que destetar....pero también implica una nueva etapa para la mamá, ya que su bebé está creciendo, ahora está mas grande y va aprendiendo y logrando nuevas cosas. No siempre es un proceso fácil, las primeras separaciones a algunas mamás puede costarnos, pero siempre que se deja algo atrás surgen cosas nuevas, otras formas de encontrarnos con nuestro hijo. Podemos compartir el momento de la comida en familia, ahora se puede incluir el papá dando las primeras papillas, disfrutar de sus primeras caritas al probar nuevos alimentos, verlo explorar con la cuchara y más adelanteenchastrarse al intentar comer solo. No dudemos en pedir ayuda y sostén. Esto es muy importante para sentirnos contenidas en una de las primeras separaciones (recordemos que ya nos separamos cuando el bebé salió de nuestra panza). ¿Por qué se tocan los nenes y las nenas? ¿Está bien que lo hagan? Es común que los nenes y las nenas disfruten tocando sus genitales; esto forma parte de un proceso de desarrollo normal en la evolución de la sexualidad de las personas. Desde que son bebés suelen descubrir por casualidad, por ejemplo al sacarles el pañal, que al tocar esa zona de su cuerpo sienten placer. Cuando van creciendo, alrededor de los 2, 3 o 4 años buscan estimular estas zonas. Entonces, vemos a las nenas tocándose o rozando contra algún objeto el clítoris y la vulva o balanceándose y a los varones tocándose el pene, con lo cual pueden tener erecciones. Los nenes y nenas hacen esto en público ya que todavía no saben diferenciar las cosas que se hacen en privado y las que no.También es comun que los nenes y nenas se den besos, se abracen, se muestren o toquen los genitales a otros chicos de su edad. En la pubertad y adolescencia es común que los chicos se masturben pero esta actividad aparece asociada a fantasías sexuales y los chicos y chicas ya tienen incorporadas las normas sociales de lo que pertenece al orden de lo privado y de lo público. Reflexionemos ¿Qué nos genera esta nueva actividad de nuestros hijos?. ¿Nos pone incómodos?, ¿nos da vergüenza?,¿no sabemos que decirles?, ¿nos da miedo que lo vean los demás?, ¿nos asusta la idea de que un adulto pueda lastimarlo o abusar de él?.¿Cómo vivimos nosotros nuestra sexualidad? ¿Tuvimos la oportunidad de explorar nuestro cuerpo?, ¿cómo fue esa experiencia?, ¿qué nos decían nuestros padres sobre esto?, ¿podíamos disfrutar?, ¿nos daba culpa?, ¿cómo vivimos nuestra sexualidad actualmente?. ¿algo de esto que nos pasa o que sentimos influye en la actitud que tenemos con nuestros hijos? Algunas recomendaciones sobre cómo abordar esta situación * Permitir que lo hagan, no prohibírselos ya que es una actividad normal y esperable en los niños que ayuda a su desarrollo psicosexual. * Si lo hace en público, explicarles que lo que están haciendo deben hacerlo en privado, que pueden hacerlo en el baño o en su cuarto cuando están solos. * Tenemos que cuidar que los chicos no se lastimen, estar atentos y si notan que esto pasa, explicarles que deben hacerlo con más suavidad para no lastimarse. Cuando consultar * Si nos resulta difícil manejar este tema, si nos preocupa o angustia, si no sabemos como hablar con nuestro hijo o hija podemos solicitar un asesoramiento que nos ayude a despejar dudas y temores. * Si los nenes o nenas se tocan con mucha frecuencia o en forma exagerada y no pueden parar de hacerlo, si se lastiman o si continúan haciéndolo en público luego de que les explicamos que deben hacerlo en privado, es conveniente consultar. Dejar la cama de los papás Y… llegó el momento de pasar al bebé a su cuarto Para el bebe es un nuevo desprendimiento, dejar su moisés, más adelante su cuna para luego tener su primer cama. A veces para los papás este pasaje es difícil; de tener a nuestro bebé al lado a tenerlo durmiendo en otro cuarto hay todo un paso. Aparecen miedos, inseguridad, "¿será el momento adecuado?, ¿no será muy chiquito?, ¿y si llora y no lo escucho?"... Para cada pareja es diferente: “mi bebé llora y yo no aguanto dejarlo solo en el oto cuarto”, “tengo que ir a ver si respira bien”,”por fin puedo dormir”, “recuperamos nuestra intimidad”… A veces las mamás necesitan un poco de ayuda del papá para afrontar este nuevo desprendimiento. Pero, una vez que nos decidimos y lo logramos, en algunos casos al tiempo… el nene se pasa a nuestra cama. Historias… * “No puedo lograr que Adrián se quede a la noche en su cama, siempre se termina durmiendo en nuestra cama cuando mi marido viaja”. * “Estamos dormidos y Lina se pasa a media noche, estamos tan cansados que la dejamos”. * “Franco dice que tiene miedo de dormir en su cuarto, que hay monstruos y está oscuro, no quiere dormir solo”. * “Me gusta dormir con mi hijo en la cama, no nos podemos separar”. Qué pasa con los chicos a la hora de ir a dormir Para los chicos chiquitos dormir implica despedirse del mundo que lo rodea, de las personas que lo cuidan y entrar en el mundo de los sueños, en el que está solo. Al ir a dormir se pierden algo, quedan excluidos del espacio de los papás y entran al mundo de la noche. A veces es difícil pasar a este estado y necesitan de la presencia y sostén de los adultos para sentirse acompañados. Que pasa con los papás a la hora de ir a dormir El momento en que los chicos se van a dormir abre un espacio para la intimidad de la pareja, un momento para estar entre adultos. Si no estamos en pareja es un momento para ver televisión tranquilos, para leer un libro, hacer algo que nos guste, etc. A veces a los adultos nos cuesta separarnos de nuestro hijo en este momento porque... * Estamos solos y enfrentarnos a que el otro lado de la cama está vacío no es fácil y nuestro hijo viene a ocupar ese lugar. * No estamos bien con nuestra pareja y no queremos tener relaciones sexuales y que nuestro hijo esté en la cama es nuestra solución al problema. * Estamos cansados, nos sentimos débiles frente a los requerimientos del nene y… es más fácil dejarlo dormir con nosotros. * Trabajamos muchas horas, no lo vemos en todo el día y queremos estar con él, aunque sea durmiendo… Podemos preguntarnos ¿por qué me cuesta tanto separarme?, ¿qué siento al encontrarme solo con la cama vacía?, ¿qué pasa con mi sexualidad?, ¿cómo estoy con mi pareja?, ¿sigo tratando a mi hijo como si fuera un bebé chiquito?, ¿qué gano y que pierdo si mi hijo duerme en su cama? ¿Qué hacemos? * Tengo que estar convencido de que quiero hacer un cambio con respecto a este tema y armarme de paciencia para sostener la decisión, no ceder por el sueño. * Explicarle por qué debe dormir en su cama, y que si te necesita vas a estar pero si se pasa lo vas a volver a llevar a su cama. * Explicarle que cada uno tiene su lugar y que la cama grande es para los papás. * Decirle que te quedarás a su lado hasta que se duerma si tiene miedo. * Podemos dejarle una luz prendida y algún muñeco que lo acompañe, una linterna para qué vea al ir al baño… * Implementar y sostener las rutinas con horarios estables: anticipar que llega la hora de dormir, darle un baño, cantarle una canción o contarle un cuento, despedirse y decirle que se verán a la mañana, etc. * Generar un ambiente tranquilo antes de dormir, por ejemplo no ver programas de TV, jugar a jueguitos excitantes y evitar las discusiones. * Pedir ayuda o asesoramiento a un profesional si es necesario. Terrores Nocturnos Entre 1 a 4 % de los niños en edad preescolar presentan este tipo de episodios. Es algo más frecuente en varones y tiende a desaparecer con el inicio de la adolescencia. Puede encontrarse asociado a cuadros febriles. Muchas veces los Terrores Nocturnos son confundidos con las pesadillas, cuando en realidad se tratan de procesos distintos. Es clásica la forma de presentación con un despertar abrupto, el niño que dormía plácidamente se sienta de forma brusca acompañando a esta acción con un grito como de pánico, llanto, ojos desorbitados, desorientación, gestos incordinados y rápidos. El cuadro se caracteriza por que el niño no reconoce a sus padres ni reacciona a los intentos de contención por parte de ellos. Se acompaña también de sudoración, taquicardia y dilatación de pupilas. Una característica clásica en los terrores nocturnos es su aparición durante las primeras horas de la noche (primer tercio de la noche). Su duración puede variar entre 1 a 10 minutos aproximadamente, el niño se va calmando en forma gradual volviéndose a dormir. Para tranquilidad de los padres el niño que presenta un Terror Nocturno no recuerda nada al despertar en la mañana. La única acción que pueden realizar los padres es la de abrazarlo y tranquilizarlo hasta que el niño se calme. No es necesario despertar al niño, él no recordará nada de lo sucedido. Los Terrores Nocturnos tienen relación con el Sonambulismo, ambos procesos comparten la característica de presentarse durante las primeras horas del sueño. Un niño pequeño que presenta terrores nocturnos puede a futuro presentar episodios de Sonambulismo. Tanto los terrores nocturnos como el sonambulismo cuentan con un importante factor hereditario, por lo que se postula que se tratan de trastornos con base genética más que ambiental. En el hogar de un niño con terrores nocturnos es muy habitual encontrar familiares cercanos con antecedentes de haber padecido terrores nocturnos, sonambulismo o ambos fenómenos asociados. Por muy angustiantes que sean estos episodios, tienden hacia la desaparición espontánea con el paso del tiempo, sin dejar secuela alguna, sino representando solamente una pausa en el sueño de la familia. Características básicas: 1-Aparición repentina. 2-Sensación de terror o disgusto. 3-Signos de agitación (taquicardia, dilatación pupilar). 4-Vuelta a dormir. 5-Amnesia de lo sucedido. A pesar de ser un momento muy estresante para la familia no requiere tratamiento sobre el niño, sólo se debe contener a los padres y explicarles que no produce trastornos ya que el niño no recuerda lo sucedido. Es recomendable tomar la temperatura del niño para descartar la presencia de un episodio febril asociado. Los despertares programados podrían impactar positivamente en niños con terrores nocturnos de presentación reiterada, como ocurre con el sonambulismo frecuente. Por qué darle hierro al bebé? A los 4 meses de edad aproximadamente (2 meses si su nacimiento fue prematuro); el niño debe recibir hierro en forma diaria como suplemento a su alimentación. Esto es justificado debido a que su organismo necesita de este elemento para su adecuado crecimiento, impidiendo asi que el niño presente anemia con el consiguiente riesgo de aumento de infecciones, trastornos del crecimiento, trastornos del desarrollo intelectual, etc. (no es poco...) En su primer año , el cuerpo del bebé sufre el más importante crecimiento de la vida extrauterina y al ser tan rápido y de tanta proporción, sus reservas de hierro no dan abasto. A esto se le suma que su nutrición en un principio es predominantemente láctea y luego complementada con papillas con no tan alto contenido en hierro. El niño recibirá alimentos con mayor contenido de hierro luego del 6to a 7mo mes de vida. La leche humana permite una mayor proporción de absorción del hierro con respecto a la leche artificial, pero de todas maneras es recomendable el complemento con este elemento hasta los 12 a 18 meses de vida. Los efectos adversos de su administración son leves, y superables. Pueden cambiar el color de sus deposiciones por un tono mas oscuro, algunos pueden presentar algún vómito aislado, otros pueden tener algo de constipación (leve) o aumento de la frecuencia de las deposiciones (leve también). Tal vez la causa que más importa en el rechazo del complemento del hierro sea el gusto que presenta, que hace que algunos niños no quieran tomarlo, se observa con más frecuencia con el uso del sulfato ferroso. Otra forma de hierro, el hierro polimaltosado, es mejor tolerado por su sabor, siendo esta cualidad muy importante al asegurarnos que los niños recibirán en tiempo y en forma adecuada el hierro para prevenir anemia. Una forma de mejorar el sabor del sulfato ferroso es darlo asociaciado a jugos naturales que contengan vitamina C por ejemplo naranja, usando una cucharita de té o postre. Esto mejora también su absorción a nivel intestinal. Es el pediatra el encargado en indicar que tipo de suplemento debe recibir el niño, ya que existen diferentes marcas comerciales, y diferentes tipos de hierros algunos con mayor o menor poder de ser absorvidos. Otra característica a tener en cuenta es la de tener que darlo unos 30 minutos antes de las comidas y la leche, esto también asegura la buena absorción. Recomendaciones 1. Iniciar el uso desde los 4 meses aprox. en el niño nacido de término, (2 meses o antes en los prematuros). 2. Darlo en forma diaria con una cucharada de jugo exprimido preferentemente de naranja. 3. Darlo 30 a 45 minutos antes de las comidas y la leche o en su defecto 2 horas después. 4. Si el niño lo rechaza insistir en su uso, si continúa el rechazo consultar a la brevedad con el pediatra de cabecera. 5. El cambio de color de la caca , la constipación leve o el aumento en la frecuencia de las mismas son esperables y no contraindican su uso. 6. Es recomendable darlo una vez por día y dentro del mismo horario para evitar el olvido (hay niños que por distintas razones deben recibirlo 2 veces por día, eso lo decide su pediatra). Aca les dejo el link de la parte I -> Click Aquí <- Fuentes Zonapediatrica.com mi-pediatra.blogspot.com Sociedad Argentina de Pediatria