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Usuario (México)

Conlang es un término que viene del ingles (constructed language) que quiere decir para aquellos que no lo hablen (aunque me sorprendería que no) lenguaje construido. Esto significa que la estructura del lenguaje es creada en lugar de evolucionar naturalmente. Los constructores de lenguajes o conlangers, incluyéndome a mi, disfrutan de la creación ya sea de uno o múltiples idiomas. Estos son usados para diferentes objetivos, dependiendo de la intención del artista. ¿Y quién carajos crea idiomas? Pues varias personas se han adentrado en la creación de conlangs, entre ellos esta Ludwik Lejzer Zamenhof, el creador del esperanto, cuya estimación de hablantes ya ronda entre los 100 000 y 2 000 000. James Cooke Brown es también uno de ellos, y es el creador del lojban una lengua con estructura lógica. También esta Marc Okrand el creador del Klingon, lengua conocida para fanáticos de Star Trek. Y finalizaremos con el famoso J.R.R. Tolkien creador del Quenya y el Sindarin, lenguas usadas en sus obras literarias. ¿Para que sirven los conlangs? Existen diferentes tipos, y son clasificados dependiendo de el motivo para el que fueron creados. Son los siguientes: Lenguas auxiliares: Son aquellas que son utilizadas para facilitar la comunicación entre personas que hablan idiomas diferentes. Ejemplos de lenguas auxiliares son en esperanto y la interlingua. Lenguas experimentales Las lenguas experimentales son idiomas que se desarrollan para experimentar. por ejemplo el lojban, que fue creado para saber cómo utilizarían las personas intuitivamente un lenguaje lógico. Lenguajes naturalísticos Son conlangs que intentan desarrollarse lo mas parecido posible a los lenguajes naturales. Lenguas filosóficas Las lenguas filosóficas siguen una ideología determinada, con un fin específico. Un ejemplo es el toki pona o lengua buena, que es un idioma minimalista con sólo 123 palabras que tiene el propósito de pensar en las cosas importantes de la vida. Artlangs Los lenguajes artísticos o artlangs son creados para crear un lenguaje con una cierta estética, y pueden servir tanto para ser utilizados en ficción (las lenguas de Tolkien y el Klingon) o solo para tener un lenguaje que se adecua a ciertas características deseadas. Como crear un idioma Bien ahora que sabes una buena cantidad de información, seguro te preguntas, ¿y cómo hago esto yo?. Pues aquí te describiré como armar tu propia lengua. Paso 1: Crear la gramática Este paso es fundamental para el desarrollo de tu idioma, alrededor de esto se construirá todo el idioma. Es importante que la gramática no sea igual a tu lengua materna, pues de ser así sólo sería una relexificación. Lo primero que deberás establecer es que tipo de idioma va a ser tu idioma, con esto me refiero a como irán los elementos de la oración. Estos son los tipos (El español tiene todos): SVO (sujeto-verbo-objeto) : La niña cayó al agua. SOV (sujeto-objeto-verbo) : La niña al agua cayó. VSO (verbo-sujeto-objeto) : Cayó la niña al agua. VOS (verbo-objeto-sujeto) : Cayó al agua la niña. OVS (objeto-verbo-sujeto) : Al agua cayó la niña. OSV (objeto-sujeto-verbo) : Al agua la niña cayó. Ahora debemos diseñar una forma de identificar los elementos, para esto crearé un idioma. Vamos a nombrarlo Aringa, será SOV. Ahora crearemos un diccionario de tan sólo 3 palabras, niña=foret, cayó=undre, agua=gulvi. Tendremos por el momento tres reglas en nuestra gramática: 1. El sujeto se distingue por ser una palabra sin cambios. 2. El objeto tiene la terminación "-kir". 3. El verbo tiene una partícula de tiempo al principio. Entonces tendríamos que "la niña cayó al agua" en Aringa es: Foret gulvikir undre. ("un" sería la partícula de pasado) Paso 2: Continuar construyendo la gramática Si, ya se lo que seguramente estás pensando. Pero te aseguro que no te estoy timando. Lo que hablamos en el paso anterior solamente abarca la gramática básica, pues un idioma no solo se abarca con niñas cayendo al agua, así que este paso es importante para crear un idioma único. Puede ser que tu no quieras que se distingan las partes de una oración, y que todo se hable estrictamente alrededor del orden de palabras. Puede que quieras tiempos o no. O quieras verbos irregulares. Puedes crear una lengua tonal, como el mandarín. Quizá quieras tener formas no sólo para singular o plural ¡sino también para dúos y tríos! O quizá te pongas ambicioso e intentes utilizar géneros, pero sin conformarte con masculino o femenino, puedes agregar un neutral, como el alemán, o inclusive imitar a las lenguas bantu, ¡con hasta 22 géneros! Paso 3: Crea el léxico Este es el paso mas largo en la creación de idiomas, aunque probablemente el más gratificante. Tienes que crear palabras para cada una de las cosas, para poco a poco ir incrementando ese diccionario de tres palabras con la comenzaste. Algunas personas prefieren establecer un número limitado de fonemas (sonidos) para crear las palabras, otros (¡Como yo!) Preferimos que las palabras salgan naturalmente. En fin cada quién tiene su propio método. Tampoco te debes de olvidar de los sufijos y prefijos que te ayudarán a crear léxico más rápido. Además tienes la posibilidad de inventar palabras inexistentes en tu idioma. Podemos crear en el Aringa un verbo para cuando una persona habla estupideces mientras está drogado. ¿que si puedes hacer eso? ¡Claro que sí! Paso 4: Arregla tu idioma Un buen conlanger nunca deja de corregir los pequeños detalles que no le agradan. Un idioma debe estar en constante evolución. Y nunca olvides: ¡Tu haces lo que quieres! Comenten por favor
X Revisando bibliografía impresa en España, con frecuencia encontramos referencias en las que se escribe México con “j”, es decir, “Méjico”, cuando toda la documentación oficial mexicana, utiliza la x y no la j, como lo hacen muchos impresores españoles. ¿Quién está en lo correcto? México, en México, se escribe con x, porque es nombre propio, porque legalmente así está estipulado, y conforme a nuestra gramática, encuadra en la regla de excepción que la contempla. En España, se escribe con J, conforme a sus reglas gramaticales, de la misma manera que Texas lo escriben con J únicamente cuando se escribe conforme a la regla gramatical española, por españoles que no se ajustan a la regla impuesta por su academia de la lengua, que establece que los nombres propios escapan a la genérica gramatical. La regla que convierte la x en j en la gramática española, solo se aplica a la grafía x en vocablos de origen predominantemente griego y en vocablos flamencos, pero en ambos casos, únicamente cuando el sonido de esa grafía representaba el equivalente a la j actual, porque cuando la x en español correspondía a fonía similar a la contracción de la “cs”, entonces no se aplica la sustitución. El problema en el uso de la grafía x en los términos acuñados en la Nueva España, a partir del intento de los primeros redactores por “escribir” palabras utilizadas por los nativos, tratando de ajustarse al alfabeto fonético español, se vio incrementado por la diversidad de influencia lingüística que acusaban los europeos cuando trataron de captar en base al alfabeto fonético español, términos nativos que presentan variantes fonéticas no conocidas por ellos. Es imposible hacer una comparación de foniatría entre los vocablos mesoamericanos, tal cual era pronunciada por los nativos, y la adecuación que hicieron los antiguos redactores al tratar de ajustar esos vocablos al alfabeto fonético español, porque no existe constancia de ello, pues no existía en las culturas aborígenes una escritura fonética. El segundo problema radica en el origen cultural de los primeros redactores, que en su mayoría eran veteranos de diversas incursiones militares en regiones de cultura diversa. La tropa de Cortés, en su mayoría estaba formada por veteranos de Flandes, y los mas ilustrados habían participado en incursiones militares a lugares como Constantinopla, famosa entonces por su gran diversidad cultural. Eso explica porqué se trató de ajustar a la X, sonidos tan diversos como los de la “j”, la “s”, o conjunciones como “sch”, “cs”, etc. No podemos pues, buscar una regla gramatical que nos explique en qué vocablos se usa de un modo y en cuáles de otro. Por cuanto hace al vocablo México, existen tantas teorías respecto de su origen etimológico, como autores que las plantean, pero sí es uniforme el que ninguno de los topofónicos que se consideran el origen de la palabra México, tiene en su origen el sonido equivalente a la actual “J”. De alguna manera existe una coincidencia en apuntar que el sonido que representa la x en la etimología es más cercano a la conjunción “csh”. ¿entonces porqué pronunciamos la x como j?, porque la primera vez que se usa el gentilicio mexicano, es en el documento por el cual España reconoce la independencia del pueblo mexicano respecto del imperio español, que nace a la independencia como un régimen monárquico, representativo y hereditario al que los españoles llamaron oficialmente “imperio mexicano”, y la palabra México, siendo ya un termino reconocido en España, con el correr del tiempo, se sometió –en España- a la regla de que la x se transforma en j, tal y como ocurrió con Xalisco y Xalapa. A la caída del imperio, durante la época de la reforma y periodos posteriores, los liberales se empeñaron en sostener la X en México, para enfatizar la autonomía nacional, de la misma manera y por las mismas razones que lo hizo Texas, y Oaxaca, no así Xalisco ni Xalapa, que siendo asentamientos predominantemente influenciados por grupos mas identificados con la tendencia ibérica, no tuvieron problemas para aceptar el cambio de x por j. No queda claro en que momento, entre 1779 y 1821, cuando se acuño el termino Mexicano, pasó la fonía de “sch” a “j”, pero es indiscutible que por ser nombre propio, por estar legalmente reglamentado y porque nace de una topofonía que escapa a la regulación de la academia española, México debe escribirse con X, igual que Texas y Oaxaca. fuente: http://hazmeelchingadofavor.com/index.php/2010/05/07/con-x/