SantiagoM44
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Hoy les voy a enseñar a hacer pizzas caseras de una manera fácil, rápida y para quedar como capos con sus lincesas. Capítulo 1: La Masa Empecemos por la preparación de la masa. Con estas proporciones vas a sacar entre 4 y 5 pizzas grandes. Vas a necesitar: - Harina 0000 (1 kg.) - Agua (600 cc.) - Levadura (Puede ser un sobrecito o un cuadradito) - Sal fina (2 cucharadas soperas) - Aceite de girasol (5 o 6 cucharadas soperas) - Pimienta (un toque, para darle un poco de onda a la masa) Poné en un recipiente los 600 cc. de agua (preferentemente tibia). Agregale la levadura y dos cucharadas soperas de harina. Revolvé un poco, hasta que se mezcle todo y dejala reposar un rato (con 10 minutos está re bien). Mientras dejás reposar la mezcla de agua y levadura, poné en un bowl grande toda la harina (1 kg.). Hacé un huequito en el medio y agregá ahí las dos cucharadas soperas de sal, las cinco o seis cucharadas soperas de aceite y un toque de pimienta (a gusto). Empezá a revolver y andá agregando de a poco el agua+levadura que dejaste reposando hace un rato, hasta verter la totalidad del líquido. Ahora la mezcla va a empezar a tomar consistencia. Es el momento de ensuciarte las manos y empezar a amasar. Andá girando la masa y aplastándola contra sí misma, hasta que quede bien uniforme. Cuando termines de amasar, te debería quedar un bollo así: Dejá el bollo en el bowl, tapalo con un repasador y dejalo en una zona donde reciba un poco de calor (cerca de la cocina con el horno prendido), para que la masa empiece a levar. Esto puede llevar unos 20-30 minutos más o menos. Capítulo 2: Al Horno Antes que nada, precalentá el horno a una temperatura moderada. Una vez que levó la masa, separala en 4 o 5 bollos iguales. Para darle forma al bollo, tenés que hacerlo una pelotita, lo aplastás y le vas dando forma con las manos (o con un palo de amasar) hasta que quede de tamaño y grosor a gusto. En mi caso hice mini pizzas de forma irregular para variar un poco y asombrar a mi lincesa. Ahora, pintá con aceite la superficie de la pizzera (yo le echo un chorrito y lo esparzo con una servilleta de papel). Ponele la masa estirada adentro y ¡Al horno! Cuando veas que se va tostando, ya podés retirarla para poner los ingredientes. Capítulo 3: El Armado Salsa: Podés usar tomate triturado, cebolla picada bien chiquita, adobo para pizza, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Ahora, sacá la masa del horno y ponele la salsa + los ingredientes que vos quieras. Les paso los que hice yo: -Provolone: Salsa + muzza + queso provolone + aceite de oliva. Podés agregar aceitunas negras (yo las detesto). -Rúcula y Jamón Crudo: Salsa + muzza + jamón crudo en tiritas + rúcula + queso parmesano (el crudo, rúcula y parmseano tenés que ponerlos una vez que sacás la pizza del horno). -Jamón y Morrones: Salsa + muzza + jamón + morrones (yo usé morrones de lata). -Capresse: Salsa + Muzza + tomates cherry + albahaca (el tomate y la albahaca tenés que ponerlos una vez que sacás la pizza del horno). Capítulo 4: La Magia Una vez que elegiste los ingredientes, mandá la pizza al horno por unos 10 minutos más. Listo, en un ratito te hiciste unas pizzas que no tienen nada que envidiarle a la de cualquier pizzería y quedaste como un genio (después me contás cómo te fue). Perdón si el post es muy largo, pero tenía que hacerlo APB, para que cualquier sujeto pueda hacerlas. Espero que les haya gustado. Saludos!

Advertencia: El post es largo, pero bien detallado. ¡Hola a todos! Desde hace un tiempo, un poco copados por toda esta moda de las cervecerías artesanales, con un amigo decidimos probar de hacer nuestra propia birra como hobby. Antes que nada quiero aclarar que esta es UNA de las maneras de hacer cerveza artesanal en tu casa, sin gastar mucho dinero en el equipamiento inicial. La verdad es que hay tantas recetas como cerveceros, y esta es la que nos sirvió a nosotros. En este caso, junté fotos de dos cocinadas distintas, una Pale Ale y una Wiezen (trigo) que hicimos semanas atrás. Con nuestro humilde equipo, estamos sacando entre 20 y 22 litros por cocinada. Son todas cosas que se pueden conseguir en ferreterías o en algunos de los comercios especializados en cerveza artesanal y/o gastronomía. Nuestro equipo consta de: 1 olla de aluminio de 30 litros1 macerador de 20 litros con canilla y un chupapalmer (más abajo lo vemos más en detalle)2 fermentadores de 25 litros cada uno, con canilla (con uno solo está bien, pero dos son más cómodos)2 airlocks (uno para cada fermentador)1 termómetro de alcohol1 densímetro1lt de solución de agua (70%) y alcohol (30%) y un pulverizador para limpiar instrumentos y superficies1 manguera (preferentemente transparente) de 1,5mts1 tapadora manual1 llenador de botellas manual Las materias primas que utilizamos en estos casos son: Mezcla de MaltasLúpulosIrish mosslevadura para cerveza Como nosotros somos bastante principiantes todavía, compramos los kits ya armados. Según la cerveza que querés hacer, ya te venden la mezcla de maltas, lúpulos y levadura en sus respectivas proporciones. Aclaración: El proceso puede variar levemente según la cerveza que vayan a hacer, pero los pasos básicos son los que vamos a detallar a continuación. Por supuesto, si hay un birrero en la sala, siempre estoy dispuesto a escuchar consejos para mejorar. Paso 1 | Calentar el agua El agua es un elemento decisivo en la calidad de tu cerveza, por eso te conviene usar siempre agua previamente hervida o filtrada, para que sea lo más saludable posible. En nuestro caso, usamos el filtrador, que nos viene resultando muy eficiente. Entonces, paso 1, muy fácil: llenar la olla de agua y poner a calentar hasta llegar a unos 80-85°. Paso 2 | Maceración Nuestro macerador está hecho con un balde de 20 litros (simil tacho de pintura) perforado, con una canilla por fuera y un chupapalmer por dentro. El chupapalmer es un filtro muy efectivo para estos casos, que lo pueden fabricar fácilmente con cruces T de media pulgada de pvc (los de cañerías de agua) y filtros de lavarropas la misma medida. Entonces, lo primero que hacemos es pasar el agua caliente al macerador. Con el pasaje de la olla al recipiente, se va a perder un poco de temperatura, (de los 80° pasa a unos 65°-70° por lo general), pero está bien así, porque la mayoría de las cervezas maceran entre 65°-75°. En las fotos que vemos abajo, estábamos haciendo la Bavarian Weizen (trigo), que macera a 67°. Una vez que lo llenamos de agua, comenzamos a verter la malta. Esto conviene hacerlo tirando la malta llovida y mientras otro va revolviendo. Esto evita que el cereal se apelotone y se hagan una especie de grumos. En este momento comienza la magia. Acá es cuando se empieza a crear el mosto, que es el resultado de este macerado. Una vez vertida toda la malta, tapamos el macerador y lo dejamos estacionar entre 1 hora u hora y cuarto, según su receta, midiendo la temperatura cada unos 20 minutos con el termómetro, para corroborar que no pierda demasiado calor y quede por debajo de la termperatura de macerado. Cuando terminen, se va a ver (y olfatear) una hermosura así: Paso 3 | Recirculación Luego de obtener el mosto, debemos hacer algo que se llama recirculado. Esto consiste en sacar mosto por la canilla y volverlo a meter por arriba en el macerador. De esta manera se logran dos cosas. Primero, aprovechamos mucho mejor el grano, exprimiendo todos sus azúcares; por otro, al realizar esta acción, todas las impurezas y restos de grano se van asentando en el fondo del macerador y nuestro mosto sale mucho más limpio. El recirculado se puede hacer de manera manual (como lo hicimos nosotros) o, mejor aún, con una bomba de lavarropas, que automatiza el proceso. Vamos a detallar ambas opciones. Bomba de lavarropas Se utiliza una bomba de lavarropas con dos mangueras: una conectada a la canilla del macerador y otra que vuelve a la parte superior del recipiente, y se la deja trabajando durante unos 25 minutos, a razón de 1 litro por minuto. Muy importante. Al reingresar el en macerador, el chorro no debe caer de lleno, porque esto crearía canaletas internas en el grano y no permitiría aprovecharlo eficientemente. Manual (así lo hacemos nosotros) Esta es más trabajosa, pero para empezar funciona perfectamente. Preferentemente entre dos personas, vamos sacando mosto por la canilla del macerador, a un jarrito, y la volvemos a reingresar en el recipiente. Para que no caiga de lleno, se puede tirar el líquido sobre una espumadera. En este caso, como el flujo no es constante, conviene hacer unas 10 pasadas, medir la densidad, otras 10 pasadas, medir la densidad, y así hasta que se estanque (Ahora vamos a ver el tema de medir la densidad). Medición de densidad Es bastante simple. Sacamos una muestra del macerador en nuestra probeta y tomamos las medidas de temperatura y densidad con los otros instrumentos. Eso se hace así porque el densímetro viene calibrado para medir la densidad de un líquido a cierta temperatura (normalmente vienen calibrados a 20 o 30 grados -en nuestro caso, 20-). Como el mosto va a estar caliente, tenemos que medir la temperatura del líquido para poder hacer una corrección y que nos dé la lectura correcta según la calibración del densímetro. Para hacer ese cálculo yo uso esta web: . Es muy importante ir midiendo cada unos minutos de recirculado y tomando nota de la evolución de la densidad, para saber si van por buen camino. Es importante ir midiendo la densidad, porque cada receta especifica con qué densidad (puntos más o puntos menos) el mosto debe entrar a la olla (normalmente entre 1035 y 1050) según la cerveza. MUY IMPORTANTE: cada vez que vayas a usar cualquier elemento que vaya a estar en contacto con el mosto, pulverizalo con la solución de agua y alcohol 70-30, para minimizar riesgos de infección. Si sos cuidadoso y limpio, no deberías tener problemas. Por una cuestión de comodidad, y de no tener que lidiar con el residuo del grano, una vez terminado el recirculado, nosotros pasamos el mosto a otro recipiente (utilizamos un fermentador) momentáneamente, para luego pasarlo de ahí a la olla. No es necesario hacerlo así, pero nos resulta cómodo. Paso 4 | Cocción Bien, lo que queda es simple, pero muy importante. Vamos a pasar todo el mosto, desde recipiente en el que lo tengamos, a la olla. y luego ponemos la olla a fuego máximo (probablemente tengas que usar dos o tres de las ornallas de tu cocina) hasta que hierva. Una vez que el mosto entró en hervor, normalmente vamos a tener una cocción de entre 1 hora y 1 hora y 20 minutos, según la receta que estemos haciendo. En esta etapa es además cuando se le echan los lúpulos al mosto. Lo más normal es que les vendan los lúpulos en pellets. Generalmente, el lúpulo base (cascade) se tira a la olla cuando comienza el hervor y el resto se le tira entre los 20 y 15 minutos antes de terminar la cocción. En el caso de la Bavarian Weizen, echamos el lúpulo cascade al romper el hervor y un lúpulo spalt al minuto 50 (o sea, 10 minutos antes de terminar la cocción). Al terminar el tiempo de cocción, tenemos que apagar el fuego, tirarle el irish moss (es un polvito, del cual se usa una pequeñísima cantidad) y tenemos que hacer un remolino con un cucharón previamente sanitizado con la solución de agua y alcohol 70-30. El irish moss lo que hace es aglutinar todos los residuos que quedaron en el mosto y con el remolino hacemos que este sedimento vaya al fondo de la olla. Paso 5 | Enfriado Importantísimo. Si esto sale mal, echamos a perder todo el trabajo. Ni bien terminamos la cocción, que vamos a tener el mosto cocinado a más de 100°C, tenemos que conseguir llevarlo a 26°C en menos de una hora para lograr una pasteurización. Acá vale todo. Muchos utilizan una serpentina que pase por un recipiente con agua fría, un enfriador de placas o (como en nuestro caso, bien casero) poniendo la olla dentro de un recipiente más grande, con agua y hielo. Si lo hacen de este último modo, les recomiendo llenar el freezer de tuppers con agua el día anterior, así no tienen que gastar una fortuna en rolitos. Paso 6 | Fermentación Cuando tenemos el mosto a menos de 26° C, ya pasó lo peor. Ahora solamente debemos pasar este mosto de la olla al fermentador. A todo esto, el fermentador es un recipiente, que puede ser de plástico o metal (para empezar nosotros compramos estos de plástico que son muy prácticos). El fermentador debe tener una tapa superior para meter el líquido, una canilla en la parte de abajo y, sobre la tapa, un agujero para inroducir el airlock. Este airlock es básciamente un objeto que permite la salida de aire, pero impide su entrada. Para pasar el líquido de la olla al fermentador podemos usar nuevamente la bomba de lavarropas o, en el caso de que no la tengamos, puede ser una manguera con bomba manual o solo una manguera y chupando (como si estuvieras robando nafta de un auto -no es la manera más higiénica, pero sirve). Ojo con el fondo de la olla que, recordemos, tiene el sedimento aglutinado por el irish moss. Nos va a convenir posicionar la manguera bien contra la pared de la olla, para evitar el sedimento. Una vez pasado el líquido al fermentador, le tiramos la levadura. Esta levadura va a empezar a alimentarse de los azúcares del mosto, generando la fermentación. Una vez que le echamos la levadura, tapamos el fermentador y colocamos el airlock. Fíjense que el airlock lleva líquido, que es lo que permite la salida de aire y evita su entrada eficientemente. Se le puede poner agua o la solución de agua y alcohol 70-30 (a gusto y piacere). Una vez terminado, debería verse así: Si todo salió bien, durante los primeros días van a notar cómo trabaja el airlock. Para una correcta fermentación, debemos dejar el fermentador en un lugar seco, preferentemente oscuro o que no le dé el sol, y a una temperatura ambiente de entre 15 y 22°C, según la receta, durante 8 días. Paso 7 | Madurado y Clarificación Pasados los 8 días de fermentación. Vamos a agarrar el fermentador, así como lo tenemos y lo metemos en la heladera (Sí, te va a ocupar casi toda la heladera y vas a tener que vivir a fideos por unos días). En la heladera, lo tenemos que tener a la temperatura más cercana a 0°C que podamos. Con que tengas ala heladera en "medio", no vas a tener problemas. Así como está en la heladera lo dejamos de 8 a 10 días más. Paso 8 | Embotellado Una vez que pasó el tiempo de madurado en la heladera, es tiempo de embotellar y carbonatar (gasificar) nuestra cerveza. Para esto, la forma más casera de hacerlo es haciendo un almíbar con agua y azúcar, utilizando aproximadamente 7 gramos de azúcar por cada litro de cerveza calculado. Los pasos son simples, hacemos el almíbar y lo vertemos en un recipiente (puede ser el que usamos como macerador o, preferentemente, un segundo fermentador). Después, con la manguera y la bomba, vamos a pasar la cerveza del primer fermentador a este segundo, donde está el almíbar. Esto conviene hacerlo así por dos cosas: primero, nos deshacemos del sedimento que queda después de la fermentación, que se aloja en el fondo del fermentador. Segundo, al pasar la cerveza al fermentador o recipiente donde depositamos el almíbar, éstos se van a ir mezclando más uniformemente. una vez que tenemos la cerveza mezclada con el almíbar, vamos a usar el llenador de botellas manual para ir llenando nuestras botellas de cerveza. Su funcionamiento es simple. Un extremo va conectado a la canilla del fermentador y en el otro tiene una válvula de presión. cuando apoyamos esa válvula contra el fondo de la botella libera el líquido y la vamos llenando. Esto se hace así para no generar espuma en el llenado. Finalmente, tapamos las botellas, y las dejamos en algún lugar seco y oscuro por unos 10 o 15 días. El carbonatado producido por el almíbar que agregamos, va a gasificar nuestra cerveza. Paso 9 | Destapar y beber ¡Ahora sí! Ya podés disfrutar de unas birras hechas por vos mismo. No les voy a mentir, no es algo difícil, pero requiere de mucho trabajo y paciencia. Pero la verdad que el resultado vale la pena. Las cervezas que fui mostrando en el proceso, todavía están en etapa de carbonatado. Cuando estén listas prometo subir fotos del resultado. Espero que les haya servido el instructivo. Cualquier duda, me pueden mandar un MP. Y, para aquellos que ya conocen del tema, cualquier consejo será bien recibido. Saludos!

Cualquier receta que haya estado rondando en la familia por algunos años, puede convertirse en un clásico de la mesa navideña. Este año, en casa, la entrada va a ser una de las recetas de la que estoy más orgulloso: unas increíbles chicken wings con salsa barbacoa, maridadas con birra artesanal (que cociné en otro post). Entonces, vamos a poner manos a la obra. Para comenzar van a necesitar: 2 kg, de alas de pollo500 gr de harina1 caldo de gallina4 huevos500 gr de pan rallado o rebozadorespecias varias a gusto: sal, pimienta, pimentón, ají molido, ajo deshidratado y orégano.aceite de girasol (para freir)Salsas a elección (Recomiendo ampliamente Barbacoa con picante) Paso 1 | Cortar y pelar las alas Cuando vayan a su pollería amiga y pidan "alitas", muy probablemente les den algo como esto: Bien, antes que nada, tenemos que cortarla en tres pedazos, donde nos va a quedar, por un lado lo que se llama "muslito", la parte más carnosa, por otra la parte del medio, llamada "flat", y la puntita. Esta última la vamos a desechar, o la podemos dejar para un guiso en otro momento. Una vez cortadas, se deberían ver así: Una vez cortadas, recomiendo sacarles lo más que puedan de piel. Si bien es rica, no es muy buena que digamos para la salud, y las alas tienen mucha piel. Paso 2 | Hervido Sé que el tema "hervido" tiene muchos detractores, pero tiene algo que es muy cierto. Al tomarnos la molestia de hervirlas unos minutos nos aseguramos 2 cosas: 1) eliminamos mucha grasa del ala y 2) nos aseguramos de que queden bien cocidas y no van a ser tan pesadas, ergo, podemos comer más. Por eso, lo que vamos a hacer es meter todas las alas en una olla, las tapamos con agua fría, agregamos un caldito de gallina (para que saborice un poco la carne) y la ponemos al fuego hasta que hierva. Paso 3 | Rebozado Una vez cocidas las alas, vamos a escurrirlas y dejar que se enfríen un poco. Acto seguido vamos a pasarlas primero por harina. Eso es para que el rebozador después se agarre mejor y salgan más sequitas y crocantes cuando las freímos. TIP: Si hacés mucha cantidad, te conviene usar una bolsa tipo ziploc grande. Metés toda la harina ahí, le metés de a unas cuantas alas, y lo agitás un poco. Lo mismo podés hacer posteriormente con el rebozado. Luego de pasar las alitas por harina, te van a quedar como se ven en la foto anterior. Ahora llega la parte más engorrosa. Rompé los 4 huevos y metelos en un bowl (mientras más grande, mejor, porque vas a tener que embadurnar todas las alitas) y batilos hasta que te queden como en la foto siguiente: A su vez, ya tenés que preparar el rebozador. En otro bowl o, preferentemente en una bolsa ziploc grande, metemos los 500gr de pan rallado + sal, pimienta, pimentón, ají molido, ajo triturado y otras especias a gusto. Va a quedar algo así: Entonces, una vez que tenemos el huevo y el rebozador, la idea es formar una cadena de producción fordista (le podés pedir ayuda a tu lincesa/lince), y vamos a pasar las alas enharinadas primero por el huevo y luego por el rebozador. Cuando termines, se deberían ver así: Ya se ven increíbles, pero todavía están crudas. Lo que nos lleva al siguiente paso. Paso 4 | Freído Mientras estás en el paso anterior, ya podés ir poniendo aceite a calentar. Tiene que ser suficiente para que tape las alas enteras cuando esté friendo. Una vez que el aceite está bien caliente, vamos tirando las alas y las dejamos unos minutos hasta que veamos que están doraditas y crocantes. (Si te concentrás lo suficiente se puede escuchar el chirrido) Paso 5 | Servir y disfrutar de la magia Una vez freídas, le damos una presentación bien fancy, acorde con la ocasión, y llamamos a toda la familia a deleitarse con estas increíbles alas de pollo. Estas alitas van a salir tan buenas, que van a traer paz y amor a la mesa navideña. Vamos a estar todos tan concentrados en comer, que se terminan las típicas disputas familiares en la mesa. TIP: servilas con salsa barbacoa con un poco de picante y son realmente excelentes. Bueno, esta es mi receta para estas navidades. Este 24 la voy a hacer nuevamente en la casa de mi familia y después les cuento cómo estuvieron. Espero que pasen una feliz navidad y que coman un montón. Cualquier duda, no dejen de consultarme. Saludos!!