S

Sahaquiel

Usuario

2
Posts
11
Puntos totales
6
Comentarios
S
Skull And Bones: Historia y teoría conspirativa.
InfoporAnónimoFecha desconocida

Skull and Bones, la élite del Imperio En el seno de la muy elitista y puritana Universidad de Yale, son escogidos cada año por cooptación quince hijos de muy buenas familias. Estos forman una sociedad secreta de ritos morbosos: los Skull and Bones (Calavera y Huesos). A lo largo de su vida se apoyan y ayudan entre sí ante las veleidades democráticas de la plebe que aborrecen. Lejos de ser adversarios, los dos candidatos de la más reciente elección presidencial, George W. Bush y John Kerry, se codeaban en secreto desde hace 36 años en el seno de esa cofradía. La investigación de Alexandra Robbins sobre los Booners constituye hoy un trabajo de referencia. Su libro estará disponible en francés la próxima semana. La asociación Skull & Bones ha inspirado una importante literatura conspiracionista que responsabiliza a sus miembros con el escándalo Watergate, la invasión de Bahía de Cochinos y aun con el asesinato de John F. Kennedy. Gracias a sus conexiones con el mundo de los negocios, sobretodo con el sector bancario, estos antiguos compinches de la Universidad de Yale controlarían las finanzas mundiales, y hasta el porvenir del planeta. Los Skull & Bones se habrían infiltrado en el Council on Foreign Relation, la Comisión Trilateral, la CIA, etc. No se trata de discutir en Voltaire, una publicación laica, sobre el esoterismo practicado en esta organización durante los ritos de iniciación, o sus ceremonias anuales, sino de analizar su función social y su posible papel político. Los Skull & Bones son ante todo la ilustración de la manera cómo, en Estados Unidos, se ha perfeccionado un sistema de reproducción de las élites mediante una selección que, contrariamente al mito del self-made man, no tiene nada que ver con el azar o las cualidades individuales. En efecto, como subraya Anthony Sutton, los miembros más activos de la organización proceden de un «núcleo de unas 20 ó 30 familias», muy interesadas en la defensa de su legado y su linaje. Es por ello que son numerosos los matrimonios entre representantes de las familias a las que pertenecen los miembros de Skull & Bones, aunque únicamente los estudiantes varones eran admitidos, hasta hace poco, en la organización. Yale, universidad puritana y elitista Los Skull & Bones nacieron en el campus de la Universidad de Yale, lo cual, según la notable investigación de la periodista del Atlantic Monthly, Alexandra Robbins, no es nada de casual [1]. A principios del siglo XVIII, el conjunto de universidades estadounidenses, ya sean Harvard, Williams, Bowdoin, Middlebury o incluso Amherst, fueron fundadas por congregacionalistas, pero se enfrentaban entonces a la competencia de los presbiterianos, lo que incitó a actuar al presidente de Harvard, Increase Mather. En 1701, éste deja su puesto y crea una nueva universidad «para que el interés de la Religión sea preservado, y que la Verdad sea transmitida a las generaciones futuras». Con la ayuda de diez pastores, nueve de los cuales venían de Harvard, logra fundar así la Collegiate School of Connecticut. En 1711, Isaac Newton, Richard Steel y Elihu Yale son contactados para que transfieran a la nueva institución algunos libros de sus colecciones personales. Los contactos con Yale, quien se había hecho extremadamente rico gracias a sus actividades en el seno de la Compañía de las Indias Orientales y como gobernador de la colonia de Madrás, fueron particularmente fructíferos. Además de proveer libros, Yale financia generosamente la universidad, que le rinde homenaje adoptando su nombre, Yale University, a partir de 1720. Los lazos con el congregacionalismo garantizan el puritanismo de la enseñanza y el modo de funcionamiento de Yale. Estudiantes y profesores están obligados a hacer profesión de fe para ser admitidos en el establecimiento y se exponen a ser expulsados si su sinceridad es puesta en duda. A este puritanismo se agrega un enconado elitismo: les estudiantes son clasificados, desde que llegan a Yale, no según sus capacidades sino en función de la posición social de sus padres. En primer lugar, los hijos o nietos de gobernadores y vicegobernadores. Después, los familiares de jueces de la Corte Suprema. Un poco más abajo, los hijos de pastores y de antiguos alumnos. Al final de la cola, los hijos de granjeros, comerciantes y artesanos. Esta clasificación determina dónde se sentará cada alumno en las aulas, la capilla y el comedor. Lo más asombroso, señala Alexandra Robbins, no es que esta clasificación inicial dependa del estatus social de la familia del alumno, algo corriente en muchas universidades del siglo XVIII, sino que se mantenga durante los estudios. Yale se convierte así en el ejemplo ideal típico de una institución que reproduce las élites y su jerarquía interna. La pérdida del rango inicial es resultado de alguna violación de la disciplina y se considera un castigo al alumno que ha manchado así el honor de su familia. Hay que agregar a este modo poco usual de funcionamiento la libertad expresamente otorgada a los alumnos de mayor edad para imponer novatadas, incluso las más humillantes y crueles, a los estudiantes de clases inferiores. El reglamento estipula una serie de medidas para garantizar el respeto de la más arbitraria jerarquía, basada únicamente en la edad. Lyman Bagg contó en la obra, Cuatro años en Yale, publicada anónimamente en 1871, cómo analizaba él los métodos establecidos por la institución. Estas prácticas autorizadas reflejan, según él, el «poder enorme de las “costumbres” de la escuela en la creación de una locura temporal que convierte a hombres débiles en seres crueles y a hombres buenos en seres sin piedad». Esta propensión al elitismo, a la jerarquía brutal y al puritanismo incita los alumnos, a finales del siglo XVIII, a crear varias sociedades paralelas a la universidad. Se trata, al principio, de sociedades literarias, como Linonia y Brothers in Unity. Se exhorta a los alumnos a entrar en una u otra de estas organizaciones, algo que no parece lo suficientemente elitista a los que desean una estricta reproducción de la nueva «aristocracia» estadounidense. En 1780, se funda en Yale la rama Alpha de la organización Phi Betta Kappa. Otras sociedades florecen en esa época: la Beethoven Society, el Hexahedron Club… Poco a poco, las tertulias literarias pierden su importancia, reemplazadas por sociedades secretas, más elitistas y cerradas. A mediados del siglo XIX, las tres principales son los Skull and Bones (Calavera y Huesos), los Scroll and Key (Pergamino y Llave) y Wolf’s Head (Cabeza de Lobo). Paralelamente, el claustro de profesores de Yale decide seguir la tendencia. Seis años después de la creación de Skull & Bones, seis miembros de la élite del claustro de profesores se reúnen en el «Club», que rápidamente comenzaría a ser llamado el «Old Man’s Club». Entre sus seis miembros fundadores se encuentran los profesores Josiah Willard Gibbs y Theodore Dwight Woolsey. La organización contará pronto en sus filas a William Howard Taft, al futuro chief justice del Estado de Connecticut Simeon E. Baldwin, al universitario Thomas Bergin, al neurocirujano Harvey Cushing y al fundador de los Skull & Bones, William H. Russell. De éstos, Thomas Bergin y Harvey Cushing no se convertirán en miembros de los Skull & Bones. La guerra del opio La universidad de Yale constituye un terreno particularmente fértil para una sociedad secreta tan elitista e influyente como los Skull & Bones. Pero el éxito de esta organización secreta se debe también en gran parte a la poderosa familia Russell, uno de cuyos miembros, el reverendo Noadah Russell, miembro eminente de la Iglesia Congregacionalista, participó en la creación de Yale. La familia Russell se implicó también en la gran guerra del opio que enfrentó al Reino Unido y China durante la primera mitad del siglo XIX. A finales del siglo XVIII, el monopolio de la explotación del opio cultivado en Bengala con el beneplácito de Inglaterra había sido otorgado a la Compañía de las Indias Orientales, sociedad que dependía directamente de la corona británica y en la cual había participado Elihu Yale. La guerra del opio, que comenzó alrededor del año 1815, tenía como objetivo imponer la introducción de esa droga al enorme mercado chino. De 320 toneladas anuales en 1792, el contrabando de opio se eleva a 480 toneladas en 1817 y alcanza las 3 200 toneladas en 1837. China pide entonces a la reina Victoria que ponga fin al tráfico. La soberana anuncia que las ganancias que reporta éste al Reino Unido son demasiado importantes para que ella decida renunciar a éstas. La tensión aumenta entre Pekín y Londres: en febrero de 1839, un traficante chino es ejecutado frente a las representaciones de comerciantes británicos en Cantón. En junio de 1839, la Corona acepta destruir importantes cargamentos de opio. Numerosos ingleses abandonan entonces Cantón y Macao para retomar el tráfico de drogas un poco más lejos, bajo la protección oficial de la marina británica. El choque es ya inevitable: el 4 de septiembre, tiene lugar la primera batalla naval de la guerra del opio, que ocasiona la destrucción de numerosos navíos chinos. Los enfrentamientos demuestran «la fragilidad de los juncos de guerra chinos y la sanguinaria determinación de los protestantes ingleses de que salgan victoriosos los principios del liberalismo fundado en el tráfico de opio» [2]. Samuel Russel, primo de William Russell, es un importante protagonista de la guerra del opio. De nacionalidad estadounidense, es el fundador, en 1813, de la Russel & Company, compañía que competirá, en 1820, con el dominio británico del tráfico de droga hacia China. Uno de los miembros eminentes de la sociedad era Warren Delano Jr., abuelo de Franklin Delano Roosevelt. Del club Eulogie a los Skull and Bones Es en este contexto que William Russel crea los Skulls & Bones, en 1832. Se hace difícil establecer las circunstancias con precisión. Al principio, podría tratarse de una reacción a la exclusión de un miembro de los Phi Beta Kappa, Eleazar Kingsbury Forster. Indignado ante tal manera de proceder y deseoso de dar de nuevo vitalidad a Yale, William Russel habría condenado la decisión de Phi Beta Kappa, dado abrigo a Forster y fundado, con otros trece estudiantes de Yale (entre quienes se encuentra Alfonso Taft [3]), una sociedad más secreta aún y todavía más fuerte, originalmente llamada Club Eulogie, nombre de la diosa griega de la elocuencia. Todavía bajo la impresión de un reciente viaje a Alemania, Russel incluye una buena cantidad de referencias germánicas en el ritual. En 1833, los jóvenes miembros adoptan la calavera y los huesos como emblema. En esa misma época, el número 322 se convierte en la «cifra clave» de la organización. El 322 antes de Cristo es justamente el año de la muerte del orador griego Demóstenes. Según la «tradición Skull and Bones», la diosa Eulogie se fue entonces al paraíso para volver en 1832 y unirse a la sociedad secreta. En 1856, los Skull and Bones son oficialmente incorporados al Russell Trust, propiedad de William H. Russell, gracias a Daniel Coit Gilman (Bones 1852), presidente fundador de la Universidad John Hopkins. El 13 de marzo del mismo año, la organización cambia de cuartel general y se instala en un impresionante edificio del recinto universitario de Yale, pomposamente bautizado «la Tumba». El lugar se llena rápidamente de reliquias guerreras y macabras: pueden verse allí, según los testimonios de algunos miembros, recogidos por Alexandra Robbins, una acumulación de banderas, de colgaduras negras y de armas recogidas en campos de batalla. Como para que no se olvide que se trata de una confraternidad de estudiantes, una serie de pelotas de baseball provenientes de míticos encuentros ganados por Yale se expone en una sala. El logo de la calavera aparece prácticamente encima de todos los lugares vacíos mientras que huesos de animales se exponen en varias paredes. También pueden verse algunos esqueletos y huesos humanos. La mayoría de los cuadros expuestos en el recinto representa a la Muerte encontrándose con tal o más cual personaje célebre. La atmósfera es parecida a la del entorno de la familia Adams, según Marina Moscovici, conservadora de arte del Estado de Connecticut, que trabajó en la restauración de unos quince cuadros en 1999. Una polémica estalló a principios de los años 1980 alrededor del cráneo de Gerónimo, que los Skull & Bones afirmaban tener en su posesión. Incluso lo mostraron a un jefe de la tribu apache de Arizona, Ned Anderson. Cuando se les pidió la devolución del cráneo, los miembros de la organización presentaron otro diferente. Un análisis demostró que era el cráneo de un niño de diez años, no el del jefe indio. La autenticidad de la reliquia, que regresó posteriormente a «la Tumba», es por tanto dudosa. Hoy se conoce mejor el funcionamiento de la organización. Cada año se reclutan quince miembros, lo cual permite estimar en cerca de 800 el número de miembros vivos de la organización en cualquier momento preciso. Bajo la autoridad de los miembros más antiguos, los quince felices elegidos se reúnen dos veces por semana durante un año para conversar de sus vidas, de sus estudios y sus proyectos profesionales. También hay debates sobre cuestiones políticas y sociales. Una vez al año, la sociedad organiza un retiro en Deer Iland, una vasta isla situada en el río Saint Laurent, cerca de Nueva York, donde se ha construido un club señorial al estilo inglés. El nombre de la isla es Deer Iland, no Deer Island, porque tal fue la voluntad de George D. Miller, miembro de los Skull & Bones y generoso donante de la residencia [4]. El ritual de iniciación fue objeto de las más descabelladas elucubraciones por parte de los detractores de la organización. Sin embargo, como en el ritual masónico, el secreto que lo rodea constituye su elemento más determinante y, si es efectivamente posible que las ceremonias que se desarrollan en el recinto de «la Tumba» hayan tenido en algún momento connotaciones paganas, e incluso satánicas, hay que recordar también que las novatadas que inflingían a los nuevos alumnos de Yale eran, en el pasado, particularmente crueles. Pese a ello, es difícil que se pida hoy a los estudiantes seleccionados para entrar en la organización que se presten a juegos sexuales de mal gusto ante los demás iniciados. La red Lo más fascinante no es lo que sucede en el seno de la organización sino más bien la coherencia de su lista de miembros, reveladora del talento de Skull and Bones en la formación de las élites del mañana. Es así que todos los presidentes de Estados Unidos que han pasado por Yale han sido miembros de los Skull & Bones: William Howard Taft, Georhe H. W. Bush y George W. Bush. Son a la vez incontables las personalidades miembros de la organización que han ocupado más tarde importantes funciones en el mundo de la política, de la diplomacia, de los medios de difusión e, incluso, del espionaje. La organización dispone de importantes contactos en los medios diplomáticos, sobre todo en el Council on Foreign Relations. Por ejemplo, Henry Stimson, secretario de Guerra de Franklin Delano Roosevelt, el embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética Averell Harriman y J. Richardson Dilworth, administrador de los intereses de la familia Rockefeller, eran miembros de los Skull and Bones [5]. Varios miembros de Skull & Bones han alcanzado también notoriedad en el mundo de los medios de difusión. Al parecer, Henry Luce y Briton Haden, miembros de la organización desde 1920, habrían concebido juntos la idea de crear la revista Time durante una reunión en «la Tumba» mientras que Averell Harriman fue el fundador del diario Today, que se fusionó con otra revista en 1937 convirtiéndose en Newsweek. Los contactos con la CIA son particularmente impresionantes: William F. Buckley, miembro ultraconservador de la Agencia y conocido propagandista, fue miembro de la asociación, al igual que su hermano, James Buckley, subsecretario de Estado para la Seguridad, Ciencia y Tecnología, en el gobierno de Ronald Reagan, puesto desde el cual supervisaba la entrega de la ayuda militar estadounidense destinada a los regímenes de derecha. Hugh Cunningham (Bones 1934) también tuvo una larga carrera en los servicios estadounidenses, de 1947 a 1973. William Bundy, Bonesman de la promoción de 1939, se encuentra en el mismo caso, así como Dino Pionzio (Bones 1950), jefe de la estación CIA en Santiago de Chile en 1970, donde ayudó a desestabilizar al gobierno de Salvador Allende. Al servir de medio de reproducción de la élite económica y política del país la organización se ha asegurado una benevolencia poco acostumbrada por parte de las autoridades. En 1943, un acta legislativa especial adoptada por el Estado de Connecticut eximió a los socios de la Russell Trust Association, que administra, entre otras cosas, los haberes de la sociedad secreta, de la presentación del informe de actividad que se exige a cualquier otra sociedad. Durante la segunda mitad del siglo XX, sus fondos fueron administrados por John B. Madden Jr., miembro de Brown Brothers Harriman, sociedad nacida de la fusión, en 1933, de Brown BROS & Company y de W.A. Harriman & Company. Madden trabajaba entonces bajo las órdenes de Prescott Bush, padre del futuro presidente George H.W. Bush y abuelo del actual presidente de Estados Unidos. Naturalmente, todos estos personajes son miembros de los Skull & Bones. Otra fuente de fondos: los Rockefeller. Percy Rockefeller fue miembro de la Orden y vinculó la organización a las propiedades de la Standard Oil. Otra importante familia ligada a los Skull & Bones es la de los Morgan. J.P. Morgan no fue nunca miembro de la sociedad, pero Harold Stanley, miembro del equipo dirigente del Morgan’s Guaranty Trust, perteneció a ella desde 1908. W. Averell Harriman, de la promoción de 1913, fue también miembro del consejo administrativo, al igual que H.P. Whitney y su padre, W.C. Whitney. Es también de forma indirecta que la organización ha podido beneficiarse con fondos de la familia Ford, aparentemente en contra de la opinión de la misma. McGeorge Bundy, miembro de los Skull & Bones, fue en efecto presidente de la Fundación Ford de 1966 a 1978, después de haber sido asesor para la Seguridad Nacional bajo John F. Kennedy y Lyndon Johnson. Presidencial 2004: Skull and Bones cara a cara Los Skull & Bones no tienen verdaderamente un discurso ideológico, aunque no es corriente reverenciar a un financista de la guerra del opio o utilizar como objeto ritual el supuesto cráneo del último jefe de un pueblo recientemente exterminado. Contrariamente a lo que la literatura conspiracionista haya podido mencionar, no se trata de un club de neonazis, de ultraconservadores o tan siquiera de halcones. Sin embargo, como representante de la futura élite (lo cual implica ya el hecho de pertenecer a la clase social que dispone de suficiente capital sociocultural como para triunfar en los diferentes campos del poder), los miembros de Skull & Bones comparten una misma visión del mundo y de las relaciones en el seno de la sociedad. Son todos capitalistas partidarios de un seudoliberalismo y defensores de los valores de Libertad que presuntamente encarnan los Estados Unidos. Aún habiendo respondido recientemente a los cantos de sirena de lo «políticamente correcto» al admitir progresivamente a algunos representantes de las minorías étnicas y sexuales, y más tarde de las mujeres, en 1991 –provocando la consternación, entre otros, del ex-presidente George H.W. Bush–, las élites reunidas en los Skull & Bones no dejan de ser por ello la encarnación casi perfecta del pensamiento único de la clase dirigente estadounidense. El hecho de que los dos últimos candidatos a la presidencia de Estados Unidos, George W. Bush y John Kerry, fueran miembros de la organización no puede ser interpretado como la manifestación de una elección arreglada de antemano entre dos cómplices. Podemos sin embargo inquietarnos legítimamente por la forma en que se establece la selección en el terreno político estadounidense ya que, si los dos candidatos son capaces de enfrentarse duramente, no hay dudas de que ambos pertenecen a un medio social estrecho y homogéneo y que, por esa razón, defienden, a pesar de sus divergencias, intereses parecidos. En cierta forma, parafraseando a un político francés, la elección presidencial de 2004 habría sido «Skull and Bones o Bones and Skull». Es además por esa misma razón que la Orden llama tanto la atención, porque encarna la quintaesencia del medio social más favorecido de Estados Unidos y cuyos puntos de vista están lejos de representar el ideal democrático al que aspira el resto de la población. Individualmente, numerosos miembros de la organización han estado involucrados en la mayoría de las «acciones sucias» de Estados Unidos en los últimos cincuenta años, de la invasión de Bahía de Cochinos a la elaboración de la doctrina nuclear, pasando por el derrocamiento de Salvador Allende. Y han podido hacerlo únicamente fuera del marco de las instituciones democráticas, amparados por el secreto de su complicidad y sobre la base de una vieja confraternidad. Sin embargo, ninguna decisión de ese tipo ha sido tomada en el seno mismo de la asociación de los Skull & Bones. No se trata de una estructura jerarquizada, apta para tomar tales decisiones y hacer que se apliquen. Como quiera que sea, la Orden secreta sigue siendo la fachada más evidente del «enemigo de clase» que representa la «aristocracia imperial» de Estados Unidos Fuente: http://www.voltairenet.com Algunos videos: link: http://www.youtube.com/watch?v=J1voGyccmaA link: http://www.youtube.com/watch?v=rrZNYGzeupk link: http://www.youtube.com/watch?v=rcZig9Fkr1A link: http://www.youtube.com/watch?v=LGqAGuw23CM link: http://www.youtube.com/watch?v=cW9RtfIiMog Imágenes: Willian H. Russel, fundador:

11
0
Durero: La Melancolia [Interpretación Alquímica]
Durero: La Melancolia [Interpretación Alquímica]
ArteporAnónimoFecha desconocida

Alberto Durero: La Melancolía. El cuadrado mágico: 16 3 2 13 5 10 11 8 9 6 7 12 4 15 14 1 El cuadrado mágico de Alberto Durero, tallado en su obra Melancolía está considerado el primero de las artes europeas. En el cuadrado de orden cuatro se obtiene la constante mágica (34) en filas, columnas, diagonales principales, y en las cuatro submatrices de orden 2 en las que puede dividirse el cuadrado, sumando los números de las esquinas, los cuatro números centrales, los dos números centrales de las filas (o columnas) primera y última, etc. y siendo las dos cifras centrales de la última fila 1514 el año de ejecución de la obra. "LA MELANCOLIA" DE ALBERTO DURERO: UN PEQUEÑO TRATADO DE ALQUIMIA JOSE ANTONIO BERTRAND En el grabado "La Melancolía" se encuentran representados todos los símbolos de la gran obra. Este grabado es el primero de una serie dedicada a los cuatro humores del cuerpo humano: melancólico, flemático, colérico y sanguíneo. La melancolía, oscilante entre la tristeza mórbida, la depresión y el sueño, es un estado típicamente alquímico. Este estado psicológico corresponde al color negro de la putrefacción. La palabra melancolía deriva etimológicamente del griego melas (negra) y chole (bilis), y corresponde a la fase de la nigredo en la cual la materia de la obra toma el color de la muerte. Analicemos los símbolos del grabado de Durero. Observamos en primer lugar el reloj de arena y la balanza. Estos dos símbolos son atributos de Saturno, y le sirven para medir y pesar la vida. Saturno se nos aparece ya desde la antigüedad como la encarnación del tiempo. La energía saturnal es una energía melancólica y consciente del pasar del tiempo, y Saturno corresponde al plomo y al color negro. Estos mismos atributos, el reloj de arena y la balanza, los encontramos a menudo en los tratados alquímicos.1 La rueda de molino que encontramos en un segundo término del cuadro es también un símbolo hermético; simboliza la "vía seca" que conduce a la perfección de la obra magna. Lo mismo puede decirse de la llamada "vía húmeda". Estas dos vías, o caminos, aluden a los dos métodos de realización hermética, siendo la primera de ellas solar y la segunda lunar, sin que por ello la una sea superior a la otra, sino que más bien se complementan en el proceso de ascesis o transmutación. La rueda de molino simboliza también la putrefacción que desintegra la semilla y los metales que se encuentran en el seno de la tierra. Señalemos que las comparaciones agrarias se encuentran a menudo en los tratados alquímicos. Por ejemplo, Nicolás Flamel escribía: "El campesino prepara la tierra para multiplicar la semilla: la hace crecer, madurar, recoge el fruto y fabrica la harina con la cual hace el pan. Si se mira bien, este procedimiento es también el de nuestra piedra". Podemos resumir admitiendo que en Saturno se encuentra la putrefacción, la nigredo, y en consecuencia la enseñanza de una resurrección que está en el interior de toda muerte. Pero a estas alturas nos podemos preguntar qué es la tan celebrada putrefacción. Quizá se pueda explicar como una desintegración del "yo", un descuartizamiento o una disolución, lo que recuerda las técnicas rituales de las iniciaciones chamánicas. El plomo de Saturno contiene en sí el oro de los filósofos, lo que hizo decir a Jacobo Boehme: "El paraíso está todavía en este mundo, pero el hombre está lejos de él hasta que no se regenere". Según Isaac el Holandés: "De Saturno nace y se hace la piedra filosofal, no hay más secreto que éste: El secreto está en Saturno, porque en el Sol no hallamos la perfección que hay en Saturno", tal es el valor asignado al principio de inmanencia del cual surgirá el mundo mágico de los filósofos herméticos. La piedra de Saturno puede ser asimilada al poliedro que se encuentra en el grabado de Durero. Este poliedro y la esfera que se encuentra a los pies de la figura humana nos recuerdan que la alquimia tiene la geometría en la base de su enseñanza. El Rosarium Philosophorum nos habla de la perfección de la esfera: "Lo que tiene el menor número de ángulos es lo que está más cerca de la belleza y la simplicidad". La esfera de "La Melancolía" es análoga al perro que está enroscado sobre sí mismo; los dos expresan la idea filosófica del Uno-Todo que corresponde al ideograma alquímico del círculo, línea que termina en sí misma. El Uno-Todo se asimila también al huevo que encierra toda generación en estado potencial; también se identifica con la serpiente uroboros (que se muerde la cola). Según Panofsky y Saxl, la esfera y el poliedro están en relación con el hecho de que Saturno era ya desde la antigüedad un dios de la agricultura. La medida de los campos habría hecho nacer en consecuencia la geometría; ge, tierra, metrein, medir: por tanto "medida de la tierra". La esfera y el poliedro como formas geométricas, ligadas a la energía saturnal, están por tanto en la base de la doctrina hermética. Hallamos detrás del poliedro un vaso que contiene fuego sobre el que aparece un pequeño recipiente en forma de corazón. Este pequeño artefacto lo encontramos a menudo en los laboratorios alquímicos. Vemos sobre el mar un arco iris que simboliza el total de los colores de la gran obra y la unión del cielo y la tierra. Estos símbolos, fuego y agua, no son gratuitos. Para los filósofos herméticos Saturno es "nuestro plomo", esto es la tierra; mientras que Mercurio, el ente acuoso, son todas las formas sutiles y sensitivas del alma. Plomo (tierra) y Mercurio (agua) se completan con el ente ígneo. En el grabado de Durero, tierra, agua y fuego están indicados por el poliedro (tierra), el mar del fondo (agua) y por el pequeño artefacto entre el poliedro y el mar (fuego). Cerca del poliedro se alza una escalera de mano. Podemos apreciar los siete peldaños por los cuales el iniciado tendrá que subir para recoger los frutos del árbol hermético; así nos viene mostrado en una escena del Splendor Solis, tratado alquímico, obra de Salomón Trismosin. Esta escalera ilustra la iniciación progresiva que guía a la iluminación, es decir, señala las dificultades que hace falta superar antes de obtener la piedra filosofal2 El perro que aparece detrás de la esfera, enroscado y melancólico, es otro símbolo alquímico. El perro es un símbolo mercurial, pero también es el animal del melancólico o hipocondríaco, esto es, de personas tristes cuyo humor depende del estado de su bajo vientre. Esta región es la cámara de Saturno,3 la cámara de la melancolía. El perro es también considerado por los alquimistas como el símbolo del azufre, y algunas veces simboliza el oro por su relación con Saturno, pues sabemos que el oro se encuentra ya en Saturno en estado potencial. Finalmente tenemos sobre la cabeza de la figura humana un cuadrado con 16 cifras cuya suma da 34 en cualquier sentido. Es el "cuadrado mágico" de Júpiter. Sabemos que el dios de los dioses corresponde a la piedra filosofal. Quizá es este talismán el que da origen a toda la composición: la melancolía sueña con el trofeo del Ars magna, el gran misterio evocado por el talismán. Es significativo que el talismán cobra su fuerza cuando es favorable la constelación del planeta, en este caso cuando la Luna entra en el primer grado del signo de Libra, y Júpiter está en conjunción con el Sol. Esta es la fórmula tal y como la reveló Paracelso y fue recogida por el Petit Albert.4 Obsérvese que 34 suma 7; siete son los peldaños que tiene que remontar el iniciado para su iluminación; siete son los planetas; siete los metales y siete los días de la semana en los cuales Dios creó el universo. Obsérvese igualmente que siete son los pasos que ha de realizar el iniciado en el interior del palacio hermético: Saturno, Júpiter y la Luna para la obra al blanco, o albedo. Marte, Venus y el Sol para la obra al rojo o rubedo, o piedra. Todo ello presidido por Mercurio; ¿no es esto coincidente y revelador? El niño que aparece junto a la figura corresponde al Ludus puerorum hermético. Recordemos que también Lucas Cranach, en 1472, hizo diversas pinturas con la imagen de la Melancolía en las que se ven diversos niños jugando en torno a ella.5 Pudiera parecer que el niño opone su tierna juventud a la vejez de Saturno, expresando de este modo la esperanza en la nueva era que está en el interior del mito de este dios primordial, y por lo tanto en la transmutación del estado melancólico. ¿Corresponden estos niños a la coagulación que anuncia la renovación vital de los metales-energías después de su putrefacción? Ciertamente que sí, pero a pesar de las apariencias en la relación niño-viejo hemos de ver sobre todo una coincidencia más que una oposición pura y simple, y a este respecto conviene recordar la expresión puer-senex, que era una de las fórmulas más alabadas por los maestros herméticos del Renacimiento. Con dicha fórmula se estaba indicando que la verdadera madurez espiritual se consigue combinando por igual la energía renovadora de la juventud (simbolizada por el joven dios Mercurio, el alado mensajero de los dioses) y la serena y madura sabiduría propia de la vejez (simbolizada por Saturno, el antiguo dios de la edad de oro). Mercurio libera a Saturno de su excesiva tendencia a la melancolía y a la lentitud, y a su vez Saturno atempera la fogosidad impetuosa –que puede tornarse irreflexión– de Mercurio, con lo que se consigue la coincidencia de los opuestos. Alexander Sethon formuló: "No quieras estar afectado porque cosas contradictorias se presenten a ti en mis tratados; comprenderás que la rosa no se encuentra sin espinas".6 Lo cierto es que los autores alquímicos compararon a menudo la gran obra a los ejercicios caseros de las mujeres y a las distracciones infantiles. Es así que utilizaron, según la fase del proceso experimental, la actividad de las lavanderas, la de las cocineras y la de las hilanderas de rueca. En un catálogo de fecha reciente encontramos una nota reveladora sobre "La Melancolía": "Obra notable y estilísticamente elevada entre las de Durero, firmada y fechada en 1514, es también la más conseguida síntesis figurativa de su pensamiento artístico y filosófico. La actividad de la figura, la presencia casi imperativa de los objetos en torno a ella, como signos a descifrar, y sobre todo el título, han ofrecido un vasto campo a las interpretaciones". Fundamental es la interpretación de Panofsky7 que ve aquí la representación del humor melancólico y en consecuencia (de acuerdo con el neoplatonismo de Cornelio Agrippa de Nettesheim) la expresión del furor divino, del genio. Melancolía en consecuencia, no como temperamento, sino como primer estado psicológico del proceso alquímico, equivalente al fin que se propone el procedimiento artístico: descifrar la realidad desde el interior con la imaginación creadora; situación de angustia y trabajo creativo, astrológicamente presidida por Saturno, preludio de la alegría del rescate de las tinieblas por el influjo benéfico de Júpiter. Finalmente es de notar la interpretación que nos da H. Knackfuss8 de este mismo cuadro: "Aquí está sentada una figura que encarna el poder del intelecto humano, coronada por el laurel de la fama, rodeada por símbolos del conocimiento humano y su poder, utensilios y figuras geométricas. Esta potente figura cae finalmente cansada, consciente de sus imperfecciones. Se asemeja al niño que está sentado sobre la rueda haciendo sumas y ejercicios en una tablilla. La figura envidia al perro, el cual no tiene apetito por el conocimiento. Los números, símbolos de la limitación del espíritu humano. La escalera, burla de la pequeña altura a la cual puede alzarse el hombre. El reloj de arena, la campana, la balanza, el cuadro con los números, todos ellos nos hablan de la ingenuidad sin finalidad alguna de la mente humana; espacio y tiempo limitan el intelecto humano. Consciente de su limitación en relación con el universo, el genio mira sin esperanza, su mano reposa sobre el libro en el cual el misterio no es revelado, y sobre compases con los cuales no puede medir el misterio. Todo ello nos dice y sugiere un pensamiento: podemos saber muy poco o nada. Durero mismo escribía esta confesión: ‘El error está en la percepción, la oscuridad es tan grande en nuestro interior que sólo nuestro probar es ya un fracaso’". Esta interpretación es cierta, pero debemos aclarar que ella se limita sólo al plano psicológico. Evidentemente el mensaje (o al menos parte de él) que Durero quiso dar con este grabado era el de mostrarnos las limitaciones del espíritu humano ante la grandiosidad de la obra de la creación, pero no por ello los símbolos que aparecen rodeando la figura de la Melancolía tienen exclusivamente un sentido psicológico, sobre todo aquellos que, como los números y las figuras geométricas, son susceptibles también de una transposición cosmogónica, y más aún metafísica. Y esta transposición es la que precisamente la tradición hermética toma en cuenta ante todo. La vida de Durero en relación con su pensamiento filosófico Recientes investigaciones, entre las que destacan las de Ananda K. Coomaraswamy y Frances A. Yates, han señalado, y sin duda con razón, que Durero estuvo influido poderosamente por el esoterismo y la filosofía oculta del Renacimiento, es decir por el corpus doctrinal que reunía en una sola tradición la llamada cábala cristiana y las ciencias herméticas como la alquimia y la astrología. Ciertamente se observan algunas tendencias en su arte y filosofía que indican una íntima ligazón con la ciencia de Hermes comprendida como un todo. Hacia el 1500 aparece un autorretrato de Durero caracterizado como Ecce Homo, que quiere ser una alusión simbólica al concepto que Durero estaba madurando, esto es, que el genio del artista viene de Dios. Es este el límite extremo, sagrado, de la sublimación de la figura del artista a la que Durero se inclinaba junto a la mayoría de sus contemporáneos. El genio del artista proviene de la Deidad y el artista tiende hacia ella. En esto está la correspondencia entre el artista y el alquimista iniciado, el cual practica el arte por excelencia. También el hecho de retratarse como Cristo acerca a Durero a la esencia de la doctrina. Ya hemos visto en el capítulo sobre el Bosco el paralelismo entre Cristo y el iniciado. Este último a través de la pasión, muerte y resurrección, consigue la iluminación, del mismo modo que Cristo. También Adán, que contiene en sí a Eva –el mercurio, el elemento femenino–, es un modelo del alquimista, símbolo vivo, persistente en el hombre, de la piedra filosofal, el andrógino hermético, la unión perfecta del azufre y el mercurio. Sin embargo, la intención de Durero cuando pintó el "Adán" (1507) era también la de dar el valor de un canon de perfectas proporciones del cuerpo humano. Podemos afirmar en consecuencia una relación entre la alquimia y este Adán. De cualquier modo la forma de individualización de este personaje revela en Durero una religiosidad profunda y un respeto absoluto por el misterio del alma humana. De 1513 y 1514 son los tres grabados maestros de Durero: "El caballero, la muerte y el diablo", "San Jerónimo en su celda", y "La Melancolía". Constituyen un tríptico alegórico-simbólico de tres tipos de virtud, respectivamente: la decisión y la actividad, la teología y la meditación, la vida del genio secular en el mundo racional e imaginativo de la ciencia y del arte. Este contenido ideológico de difícil comprensión para los no iniciados, está armónicamente asimilado en un destilado sentido formal donde se funden en perfecto equilibrio el valor del espacio y del volumen por el efecto de la luz que da seráfica brillantez a las superficies. A través de la meditación sobre Dios (San Jerónimo), la decisión y la vida activa (El caballero, la muerte y el diablo) y la ya mencionada "Melancolía" de signo saturnino, Durero parece decirnos alguna cosa sobre la esencia de la doctrina hermética. Una severidad moral, que toca momentos de dramatismo, caracteriza los últimos años de la vida de Durero, profundamente partícipe del clima religioso suscitado en Alemania por la Reforma. Esto lo testimonia su última obra pictórica "Los cuatro apóstoles", pintada en el 1526, dos años antes de su muerte. Durero añadió a las dos pinturas citas y advertencias contra los falsos profetas; una actitud típica de los iniciados de la época consistía en advertir del peligro de los "sopladores de carbón", falsos alquimistas suspendidos en la superficie de las manipulaciones alquímicas, espíritus viles engañados por la materia vulgar y sus transmutaciones, incapaces de comprender el verdadero sentido del mensaje alquímico. Figuras y comentarios NOTAS 1 Por ejemplo en el Ordinal of Alchemy de Thomas Norton, en los Symbola Aurea de Maier y Geber, así como en el De alchimia de Sto. Tomás de Aquino. 2 Así es testimoniado por algunos tratados alquímicos, como el de Guido de Montanor Scala Philosophorum, o el de Etteilla Les Sept nuances de l'oeuvre philosophique hermétique. 3 Es interesante advertir que la "cámara de Saturno" es la parte del cuerpo que corresponde al aparato intestinal, que por la forma que reviste se ha asimilado tradicionalmente al laberinto iniciático. Al igual que el laberinto protege y oculta el centro espiritual, los pliegues de los intestinos rodean el centro vital del hombre (que es también el centro del cuerpo), que el taoísmo denomina "Tan tien inferior", centro o chakra donde se manifiesta el chi o hálito en un "mar de cinabrio", que puede equipararse a las aguas mercuriales o "caos" alquímico. 4 Secrets merveilleux de la magie naturelle et cabalistique du Petit Albert, Lyon, 1729. La palabra talismán deriva de telesma (maravilla), término que indica la fuerza creadora del universo, tal cual puede leerse en la Tabla de esmeralda de Hermes Trismegisto: "Telesma, el Padre de todas las cosas, está aquí". Esta fuerza creadora del arquetipo celeste es la que queda plasmada en el talismán, que deviene así un pantáculo o "pequeño todo" gracias a las correspondencias entre el macro y el microcosmo. El misterio, por su misma naturaleza, tiene el poder de la ubicuidad, es decir que se encuentra en todas las cosas y seres, que gracias a él pueden existir. "El mundo no subsiste sino por el secreto (misterio)" se lee en el Zohar. 5 Salomón Trismosin: Splendor Solis, Arnaldo de Vilanova: Ludus puerorum, Eck de Sulzbach: Clavis philosophorum, ludus puerorum et labor mulierum. 6 "La nueva luz química", en Eugène Canseliet: La Alquimia explicada sobre sus textos clásicos, Madrid, 1981. 7 Vida y Arte de Alberto Durero, Madrid 1982. nota 1. 8 H. Knackfuss: Dürer, Bielefeld y Leipzig, 1900. Fuente: http://www.geocities.com/antologia_hermes/present.htm http://es.wikipedia.org

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.