SQUIRT89
Usuario (Paraguay)
Un “casco” que lee actividad cerebral TOKIO. Un “casco” capaz de medir la actividad cerebral y con aplicaciones para la neurociencia es el último avance del centro de investigación japonés Cybernics, que hoy lo presentó en Tokio como complemento del famoso traje-robot que creó hace tres años. El aparato, desarrollado por el profesor Yoshiyuki Sankai, fue mostrado al público por primera vez durante un foro internacional organizado por Cybernics para explorar las aplicaciones de la robótica en la medicina y la rehabilitación. La interfaz se coloca en la cabeza del paciente y, a través de tecnología óptica, mide las señales del cerebro y las transmite a un ordenador que las interpreta, tal y como mostró Sankai en una futurista demostración ante unos 500 asistentes al foro. El “casco” está pensado para ser utilizado a la vez que el traje robot, con lo que permite medir el efecto en el cerebro de ciertos ejercicios físicos, de la misma forma en que lo haría una resonancia magnética, explicó su creador. Para desarrollar esta tecnología, Sankai ha invertido tres años, y aunque el presentado hoy es un prototipo, está previsto que este mismo año se hagan algunas pruebas en hospitales y el año próximo se simplifique para su eventual comercialización. En el foro Cybernics presentó además las últimas versiones de su conocido traje-robot, una especie de esqueleto externo cibernético cuyo objetivo es facilitar los movimientos de ancianos y disminuidos físicos. Bautizado como Hal y presentado por primera vez hace tres años, este invento permite a los usuarios aumentar su fuerza de forma considerable, y se utiliza ya para labores de rehabilitación en hospitales de Japón, además de en algunos centros de Suecia y Dinamarca y, próximamente, de Alemania. El profesor Sankai mostró las últimas versiones de este traje, que, explicó, “ha mejorado su tecnología interna” y su sistema eléctrico y mecánico, lo que entre otras cosas lo hace más ligero. Entre los avances, se ha logrado además fabricar una pareja de trajes-robot que pueden interactuar entre sí. Es decir, si un fisioterapeuta se enfunda uno de ellos y mueve, por ejemplo, una pierna, el paciente sometido a rehabilitación (y enfundado a su vez en el otro traje-robot) recibe el impulso de levantar la suya de forma simultánea, explicó. En Japón un total de 65 hospitales utilizan el traje-robot Hal, que la empresa Cyberdyne, encargada de comercializar el invento de los laboratorios Cybernics, alquila por cerca de 1.700 dólares al mes.
¿Qué es una partitura? Una partitura es una forma de representar una pieza musical. Si bien las tablaturas son una forma de representar la música que se va a interpretar con instrumentos de cuerdas, la partitura puede ser utilizada para cualquier instrumento, y tiene información tanto de la duración de las notas como su altura. La duración de cada nota se representa mediante la forma de la nota y su altura mediante la posición de la nota en el pentagrama. El pentagrama El pentagrama es un conjunto de líneas y espacios. Cada línea y cada espacio representa una nota, que dependerá de en qué clave esté la partitura. Por ejemplo, si tenemos una clave de sol, como en la figura, las líneas representarán las notas Mi, Sol, Si, Re, Fa y los espacios Fa, La, Do, Mi Si la nota que se quiere representar es demasiado alta o demasiado baja, se recurre a líneas adicionales, que no son más que líneas que están fuera de las 5 que están siempre (de ahí lo de pentagrama, ya que penta=cinco). Compás Sobre los compases, al igual que el resto de los elementos de la partitura, se podría escribir mucho, pero dado que el objetivo del post es dar unas nociones básicas, diremos que el compás es un conjunto de tiempos. Cada compás se separa del siguiente por una línea vertical en la partitura. Compás binario: de 2 tiempos Compás ternario: de 3 tiempos Compás irregular: de un número no entero de tiempos. También existe el compás cuaternario, pero se tiende a considerarlo como binario. Para indicar qué tipo de compás se usará en la partitura, se pone una “fracción” al principio, después de la clave y la armadura. En esta “fracción”, el numerador (número de arriba) indica cuantas veces cabe en cada compás la figura que indica el denominador (número de abajo). El 1 representaría una redonda, el 2 una blanca, el 4 una negra y así sucesivamente. Algunos ejemplos: Como puedes ver, se puede expresar el mismo compás de distinta forma, y un mismo compás se puede llenar con distintas figuras, como veremos a continuación. Duración La duración de las notas viene representada por distintos factores, como el número de corchetes o el color del símbolo. Vamos a ver a qué equivale cada símbolo en esta tabla que he sacado de la Wikipedia, que me parece muy explicativa: De arriba a abajo tenemos una redonda, 2 blancas, 4 negras, 8 corcheas y 16 semicorcheas. Como ves, cada vez que bajas un escalón se duplica el número de símbolos, o lo que es lo mismo, la duración de una blanca es la mitad que la de una redonda, la de una negra la mitad de una blanca y así sucesivamente. Si representamos estos símbolos en un pentagrama se ve cuantas notas caben en cada compás según su duración: El “rabillo” que tienen las corcheas, semicorcheas, fusas (media corchea) y semifusas (media fusa) se llama plica. Cuando hay varias notas con plica seguidas se unen, y quedan como en el pentagrama anterior. Se pueden representar otras duraciones recurriendo a algunos recursos como por ejemplo: Puntillo: alarga la duración de la nota un 50% respecto a su duración, es decir, una blanca duraría un tres tiempos, una negra un tiempo y medio, etc… En el ejemplo se ve como una blanca con puntillo dura 3 pulsos, es decir los 2 que dura una blanca, más la mitad, es decir 2+1=3. Ligadura: las ligaduras se usan para sumar duraciones. Se empieza a tocar la nota cuando se llega a la primera nota ligada y se deja de tocar cuando termina la última nota ligada. 4 negras ligadas durarían como una redonda, 2 negras ligadas lo mismo que una blanca y así sucesivamente. Se representa uniendo las notas con un “arco”: Estos 3 compases sonarían igual y se tocarían igual. N-tupletos: se pueden agrupar las notas en grupos en los que se altera su duración. Por ejemplo, un tresillo dura lo mismo que 2 notas sin tresillo, y un cinquillo lo mismo que 4 notas: Dicho de otra forma, cada “grupo” dura un pulso (un clic del metrónomo). Silencios Al igual que las notas, los silencios se representan con distintos símbolos según su duración: La línea en la que se coloca el silencio no tiene importancia, ya que lo único que representan los silencios es un tiempo en el que no se toca nada. Altura La altura de una nota es lo que define su sonido. En la partitura viene representada por la posición de la “cabeza” de la nota. Como dije al principio, en el pentagrama hay 5 líneas y 4 espacios, vamos a ver a qué tono corresponde cada uno. Si se necesitase escribir notas más agudas que el primer Mi o el primer Fa, se podrían usar líneas adicionales, como se ve en este ejemplo: Para saber qué nota representa cada línea adicional se sigue “contando” desde la más baja o la más alta de las 5 que hay siempre en un pentagrama. Se pueden usar unos símbolos, llamados alteraciones, que suben o bajan medio tono el sonido de una nota. Los dos símbolos siguientes alteran el sonido de todas las notas que estén a su derecha, en la misma línea o espacio y estén en el mismo compás. El sostenido sube medio tono el sonido de una nota, y se representa así: Una nota acompañada con este símbolo se llama “X” sostenido, por ejemplo Do sostenido, Re sostenido, etc. El bemol baja medio tono el sonido de una nota, y se representa con este símbolo: Igual que pasa con el sostenido, las notas que van acompañadas por este símbolo se llaman “X” bemol, por ejemplo Si bemol, Mi bemol, etc… Armadura La armadura es el conjunto de alteraciones que definen la tonalidad de una partitura. Se colocan al lado de la clave.
Escribi lo que queres en tus almohadas Las letras estan de moda en decoración. Mientras en las estanterías de nuestras casas los libros van desapareciendo (muy a mi pesar), en beneficio de los nuevos formatos digitales, las letras acampan a sus anchas por todos los rincones de las viviendas: las vemos en forma de letras industriales, procedentes de letreros de antiguos comercios; aparecen enmarcadas, formando frases o dispersas, con bellas tipografías, etc. Se escapan de los libros pero no quieren abandonar la casa. Si te gustan las letras como motivo decorativo, te propogo que hagas tú mismo unas simpaticas almohadas en los que escribis lo que vos quieras. Es cierto que podes encontrar ya hechos en cualquier tienda de decoración, pero ¿no es preferible escribir sobre ellos tus frases preferidas, las palabras que te evocan algo? Si vas a verlos a diario, durante mucho tiempo, más vale que estés a gusto con lo que te “dicen”. Es facil: solo necesitas una almoada lisa, un lapicero, un rotulador para pintar sobre tela y una regla de esas en las que vienen marcadas todas las letras del abecedario, y que podes encontrar en cualquier librería. Elegis primero las palabras o frases que van a ir sobre tu almohada, con la regla te vas marcando con el lápiz (por si te equivocas). Después, y con un poco de paciencia, te vas rellenando con el rotulador y LISTO!!!