SASHANIHIL
Usuario (Argentina)
Llorar a lágrima viva... Oliverio Girondo Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día! No se me importa un pito que las mujeres... Oliverio Girondo No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo! Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=sQQz-hJ84Qo La otra copa de brindis Mario Benedetti Al principio ella fue una serena conflagración un rostro que no fingía ni siquiera su belleza unas manos que de a poco inventaban un lenguaje una piel memorable y convicta una mirada limpia sin traiciones una voz que caldeaba la risa unos labios nupciales un brindis es increíble pero a pesar de todo él tuvo tiempo para decirse qué sencillo y también no importa que el futuro sea una oscura maleza la manera tan poco suntuaria que escogieron sus mutuas tentaciones fue un estupor alegre sin culpa ni disculpa él se sintió optimista nutrido renovado tan lejos del sollozo y la nostalgia tan cómodo en su sangre y en la de ella tan vivo sobre el vértice de musgo tan hallado en la espera que después del amor salió a la noche sin luna y no importaba sin gente y no importaba sin dios y no importaba a desmontar la anécdota a componer la euforia a recoger su parte del botín mas su mitad de amor se negó a ser mitad y de pronto él sintió que sin ella sus brazos estaban tan vacíos que sin ella sus ojos no tenían qué mirar que sin ella su cuerpo dce ningún modo era la otra copa del brindis y de nuevo se dijo qué sencillo pero ahora lamentó que el futuro fuera oscura maleza sólo entonces pensó en ella eligiéndola y sin dolor sin desesperaciones sin angustia y sin miedo dócilmente empezó como otras noches a necesitarla. Poema 1964 Jorge Luis Borges I Ya no es mágico el mundo. Te han dejado. Ya no compartirás la clara luna ni los lentos jardines. Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado, cristal de soledad, sol de agonías. Adiós las mutuas manos y las sienes que acercaba el amor. Hoy sólo tienes la fiel memoria y los desiertos días. Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente para aprender el arte del olvido. Un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra. II Ya no seré feliz. Tal vez no importa. Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante cualquiera es más profundo y diverso que el mar. La vida es corta y aunque las horas son tan largas, una oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha que nos libra del sol y de la luna y del amor. La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada; lo que era todo tiene que ser nada. Sólo que me queda el goce de estar triste, esa vana costumbre que me inclina al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina. De la costilla de Eva (Fragmento) Gioconda Belli I Recorrer un cuerpo en su extensión de vela es dar la vuelta al mundo atravesar sin brújula la rosa de los vientos islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas. No es tarea fácil -sí placentera- No creas hacerlo en un día o noche de sábanas explayadas Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas. III Repasa muchas veces una extensión Encuentra el lago de los nenúfares Acaricia con tu ancla el centro del lirio Sumérgete ahógate distiéndete No te niegues el olor la sal el azúcar Los vientos profundos cúmulos nimbos de los pulmones Niebla en el cerebro Temblor de las piernas Maremoto adormecido de los besos. IV Instálate en el humus sin miedo al desgaste sin prisa No quieras alcanzar la cima Retrasa la puerta del paraíso Acuna tu ángel caído revuélvele la espesa cabellera con la espada de fuego usurpada Muerde la manzana. V Huele Duele Intercambia miradas saliva imprégnate Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre Pie -hallazgo al final de la pierna- Persíguelo busca secreto del paso forma del talón Arco del andar bahías formando arqueado caminar Gústalos. VI Escucha caracola del oído Cómo gime la humedad Lóbulo que se acerca al labio, sonido de la respiración Poros que se alzan formando diminutas montañas Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto Suave puente -nuca- desciende al mar -pecho- Marea del corazón susúrrale Encuentra la gruta del agua. VII Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza navega loco en la juntura de los océanos Cruza las algas ármate de corales ulula gime Emerge con la rama de olivo llora socavando ternuras ocultas Desnuda miradas de asombro Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña Arquea las cejas abre ventanas de la nariz. VIII Aspira suspira Muérete un poco Dulce lentamente muérete Agoniza contra la pupila extiende el goce Dobla el mástil hincha las velas Navega dobla hacia Venus estrella de la mañana - el mar como un vasto cristal azogado - duérmete náufrago. Fotografía: Simón Chaput
Norita es un personaje que nos constituye a todos. Es reflexiva, autocrítica y tocada por el mundo. Todo la llena y conmueve. Sus reltos son sobre aquellas cosas que tenemos enfrente y no queremos ver. Suele usar citas conocidas pero como es alguien distraida, no suele recordar de donde saco es información. Áca reflexiona sobre el ataque de la tecnología, sobre como nos debilita y nos fortalece. Ojala lo disfruten y lo sientan. Cuando Norita descubrió ser un Tamaguchi Ese día el radio despertador quiso que Norita llegará tarde a todos lados, quiso que todo le costará más. Así que sonó dos horas más tarde que lo habitual. Norita saltó de la cama, corrió al baño y la lamparita se quemó. Intento calentar café en el microonda y este a pesar de que parecía funcionar ni siquiera entibio el posillo... El mundo se reveló, pensó Norita. No había agua caliente, ni luz...y su celular (para avisar que llegaría más tarde) no tenia señal. Toda la tecnología estaba en su contra. En vez de ponerse como loca y patear todo y bajar todos los santos del cielo, Norita se puso a reflexionar que sería de mundo sin toda la tecnología que nos ayuda a ser más felices... y más inútiles. “Las máquinas dominan nuestras vidas: nos llevan al trabajo, dirigen el tráfico, marcan el ritmo en la fábrica, la oficina o en el centro comercial; nos atontan en las horas de ocio y fabrican, mediante la publicidad, una gran parte de los deseos humanos. También fueron los hombres quienes desarrollaron habilidades técnicas y construyeron máquinas, Dirigiendo el desarrollo tecnológico, las clases sociales dominantes han logrado conculcar en la gente una servidumbre voluntaria hacia el progreso, la ciencia y la tecnología, nuevas divinidades que vinieron a sustituir a las antiguas creencia. En el siglo XXI las máquinas se han independizado y dominan a las personas imponiéndoles unas relaciones sociales de las que se benefician sus servidores más cercanos: la legión de expertos. No es una narración de ciencia-ficción lo que cuento, basta con asomarse a la ventana y mirar.” Cuanto más progresamos, menos habilidades tenemos...¿cuántas gente, en el mundo actual, podrían encender fuego sin un encendedor y al menos unos fósforos? Es más Norita conoce varias personas que no pueden prender un fuego para asado sin esas pastillitas nuevas que vienen en el carbón, o sin un poco de combustible. “la dominación tecnológica no significa únicamente un problema de recursos, sino la modelación de la sociedad y los individuos bajo los principios de la efectividad y el beneficio: nuestro único rol en la sociedad actual es el de hacer funcionar todos los mecanismos del aparato tecnológico, y somos movilizados permanentemente en áreas de la productividad.”* Yendo un poco más lejos en su pensamiento, Norita piensa que también la tecnología es una herramienta de dominación de los poderosos. a mayo poder adquisitivo, mejor manejo de las nuevas tecnólogas (obvio, porque conviven con ellas) por lo tanto mayores posibilidad de desarrollo e inserción social *“la ideología dominante se sirve de la función operacional de la tecnología para reforzar distintas formas de alineación y aislamiento en detrimento de la libertad humana.”* Sin hablar de los avances tecnológicos que generan mayor producción con menor necesidad de recursos humanos., que como resultados deja mas personas afuera del sistema y engrosan los bolsillos de los que tienen las maquinas mágicas. Norita no quiere asustarse más y pretende borrar de su mente todo lo que estuvo reflexionando. Cierra fuerte los ojos en busca de una oscuridad tranquilizadora y suena su celular, esas especie de Tamaguchy (ese animal electrónico que depende de su poseedor para satisfacer sus necesidades, para vivir y ser feliz) que domina su vida., avisándole que tendría que estar hace más de dos horas en el trabajo. Norita hace fuerza para no pensar, ni responder al llamado de su tamaguchy, entonces cae en cuenta que su celular no es un tamaguchy sino que es ella la que es alimentada , mimada y ordenada por los aparatos, que la tecnología decide su vida y su muerte y se resigna y responde a la acción que le pide el aparatito que haga.