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Ryker95

Usuario (Argentina)

Primer post: 8 oct 2009Último post: 8 oct 2009
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Leyendas - Mitos de Jujuy.
Leyendas - Mitos de Jujuy.
InfoporAnónimo10/8/2009

Hola taringueros.. Este es mi primer post, soy nuevo en la comunidad, me llamo José y vivo en Jujuy Argentina. Aca les dejo unas leyendas o mitos de Mi provincia. El Ucumar: Es un hombre-oso que vive en lugares muy escondo en las quebradas, en las cuevas de las peñas, en medio de montes y cerros altísimo cerca de nuestra frontera con Bolivia. Su madre una joven cazadora, se extravió en la selva y fue atrapada por un oso dando así origen a la raza de los ucumares. Es petizo, panzón y su cuerpo esta completamente cubierto de pelos negros y largos. Tiene barba y cabello le cubre la cara de rasgos humanos. Sus piernas son como las de un oso y los pies poseen a diferencias de los nuestros, el dedo grande muy abierto. Hay quienes afirman que tiene los pies al revez de maneras que su rastro desorienta a las personas que lo siguen. Sus huellas han sido encontradas cerca de las vertientes donde va a tomar agua. Los ojos son pequeños pero muy vivaces y de mirada intensa. Es un ser con una fuerza extraordinaria. Pueden oírse sus gritos cuando el viento es favorable. La gente le teme pues roba a las mujeres y las lleva a vivir con él. El Ucumar hembra(ucumara) rapta hombres jóvenes para formar pareja. Es frecuente que las mujeres secuestradas regresen a sus hogares luego de algunos años. Los relatos de las cuevas las cual el hombre-oso cerraba con una gran piedra. Cuando los hijos crecen, heredan la fuerza del padre y pueden correr la piedra, liberándose y ayudando a escapar a sus madres de la prisión. Existen versiones de que no seria un animal sino el alma de hombre rico condenado por mezquino y malvado. Bajo el aspecto de ucumar hechando fuego por los ojos ataca a la gente para matarla y comerse el corazón; pero es probable que estos datos sean rasgos exagerados provocados por el temor que infunde. De hecho mucho cuentan que es generoso con aquellos a quienes atrapa, los cuida y los alimenta con miel y frutas silvestre. Duende: Es un ser chiquito de unos cuarenta o cincuenta centímetros, un niño que ha muerto sin ser bautizado. Cabezón, la cara es overa y tiene astitas. Piernas cortas, los brazos apenas le llegan al cintura, le tapa la cara un sombrero bien grande, blanco o negro, de lana. Viste con un poncho a la usanza criolla, su ropa es de barracan, lleva pantalones grises harapientos y anda descalzo (sus pies son muy pequeños. Llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana y siempre golpea con la de hierro. Es muy fuerte y puede vencer a varios hombres juntos. Es difícil verlo con claridad. Se lo percibe como en medio de la luz. Regresa a la casa en donde ha vivido como niño y arma revuelo: mueve los juguetes, anda por todas partes con su trotecito, rie, hace ruido, arroja piedras al techo, para no dejar dormir la siesta, apaga las luces, tira las alpargatas, destapa a la gente que duerme. Es muy cargoso. Puede pasar por el ojo de una cerradura. Ronda las viñas, las higueras, los campitos la hora de la siesta o en la noche, suele vivir en un horno de barro. Va por ahí jugando con una pelota, con bolillas u otros juguetes. Por los lugares en donde anda deja bosta amarilla. Se acerca a los niños de corta edad, los llama les tira piedritas y si los miran les hace señas para que lo sigan y así los pierde, los enferma, les provoca fiebre, los aporrea o mata empujándolos a precipicios o cortes profundos de las minas. También persigue a las jóvenes niñas y se enamora de ellas, les tira del cabello mientras duermen o se lo trenza dé modo que no se puede desatar. Les regala pañuelitos de seda de colores brillantes, les esconde la ropa, a veces muerde. Hay varias maneras de correrlo para salvarse de su presencia. Es celoso. Para que se aleje basta con hacerle creer que hay otro hombre. Coloque un pantalón de hombre sobre la cama. Haga que un hermano o amigo de la familia se acueste a lado Cásese. Es muy sensible a la falta de higiene y a todo hecho que pueda producir sensación de asco, de modo que se puede: Fingir que se come los propios excrementos Ofrecerle tortillas encastradas. En todos los casos el duende gritara e insultara: “¡puerca!,¡ puerca!,¡puerca!”(dirá tres veces)o ¡cochina! Nunca pensé que fueras tan asquerosa. Ándate. Ya no te voy a mirar por sucia. Indignado se alejara y no volverá a molestar. Salamanca: Es la residencia del diablo. Allí, acuden además las brujas como doncellas de hermosos cuerpos, lujosamente vestidas o semidesnuda(a veces solo tienen un pañuelo para bailar), los brujos, los aparecidos, las almas condenadas y los hombres y mujeres que desean tener un contrato. Todas las noches hacen una gran fiesta y la música se oye a un kilómetro a la redonda: el golpe de las cajas, las guitarras, los cantos y las voces de la gente que habla. Se sirven los manjares más deliciosos, vinos de todas las clases en copas de oro. Pero lo más maravilloso de todo es la música que atrae a quienes andan cerca, especialmente a los borrachos, que sin darse cuenta, se mezclan con los que se divierten en la Salamanca. Algunos describen a la salamanca como escuelas donde los profesores son diablos. Existen numerosas salamancas en nuestro país. En la provincia de Jujuy, la más importante y antigua es la un cerro de arenas finas en Abra Pampa, llamado huancar o guancar, se dice que allí nace el viento y la leyenda cuenta que de la laguna de Santa Catalina, un día salieron dos víboras voladoras con cabeza de gato. Una cayo en el Huancar y otra en el cerro de Catar y así se transformaron ambos en cerros. De vez en cuando todavía aparece por allí alguna de esas víboras raras. Si algún viajero debe pasar cerca de una salamanca, pero no desea tener contacto alguno con el diablo, deberá llevar rosarios y medallas de santos para protegerse. El diablo puede aparecer de diversas maneras al forastero que atraviesa su territorio O que se atreve a buscarlo, pero lo frecuente es que llegue montado en un caballo blanco o en una mula negra, vestido de gaucho con botas y bombacha. Su vestimenta revela gran elegancia y riqueza, pero la cara no se logra distinguir. El ensillado lleva todas las prendas de plata y las riendas, las espuelas y los enchapados producen el andar el ruido del metal. El diablo brilla en la noche de luna e invita a pasar a la fiesta. Otras veces es un niño desnudo que llora de frió, pero que cuando ríe muestra agudos dientes y hecha fuego por la boca. Si embargo hay quienes lo han encontrado en actitud más cotidiana cebando mate. Habla a los hombres de la forma de conseguir grandes y fabulosas riquezas y los invita a firmar un contrato. Convida licor y toma junto a los infortunados. Quienes acamparon cerca de alguna salamanca porque iban viajando y fueron invitados por el diablo y las brujas a las fiestas, cuentan que han pasado la noche allí, pero alborear, sin saber como ni porqué se han encontrado en el mismo lugar donde habían acampado en la cama que habían tendido en el suelo. Todos los paisanos saben que es muy difícil embromar al diablo y a los brujos y brujas, pero hay alguno como el viejo Miranda que lo han logrado. Aquellos que, tratando de burlar los preceptos intentaron llevarse algún objeto de oro del salón, al amanecer encontraron el excremento de un animal en su lugar, y si se durmieron junto a alguna bella muchacha despiertan abrazados a un espinillo o a un peñón. Los hombres que han ido a ver al diablo y han realizado tratos con él cambian de carácter, se hacen más taciturnos y reservados como si anduvieran pensado en el convenio hecho. Los de carácter más débil llagan a enloquecer. Quienes no quieren hacer trato con él pelean. A estos hombres le sale sangre por la nariz varios días. Veamos, según sus informaciones como es una salamanca por dentro y que se hTodos coinciden que una vez adentro se debe tener mucho coraje pues hay que pasar por determinadas pruebas(que varían según el lugar. Por lo general aparecen animales peligrosos(tigres, leones) o ponzoñosos(serpientes, arañas) en diversas entradas sucesivas, hay que estar tranquilo, como si nada, pues de hecho se trata de puras apariencias (si el aspirante tiene miedo o se asusta puede volverse loco) luego hay que escupir o pisotear imágenes religiosas de santos o del mismo Jesucristo y debe renunciarse a la propia religión si alguien pronuncia el nombre del el salvador desaparece todo. Solos lo que logran pasar estas pruebas acceden a los salones. Algunos describen el interior como un museo. Hay habitaciones con muebles de oro. Un salón lujosamente alumbrado, donde en vajillas y copas de oro se sirven los manjares mas exquisitos, los vinos y las bebida mas variadas y deliciosas. En carnaval ocurre que los integrantes de algunas salamancas salen a festejar yendo de un lado a otro. No se los pueden ver pero se oyen la música, las risas y los cantos. Entonces la gente se persigna. Pombero: Las pocas personas que lo han visto lo describen como un hombrecito muy pequeño que no alcanza el metro de estatura, un enano gordo, fornido, peludo y con cola. Camina con los pies para atrás para que no lo sigan y usa un sombrero de paja colorado, de alas muy anchas, traje negro y pañuelo grande y blanco que le cuelga. Algunos dicen que es alto y flaco, con el cabello largo que le cae hasta los hombres en una espesa melena y que anda con un látigo, otros lo describen como un viejito de barba larga con un bastón de oro. Suele llevar una maleta al hombro llena de quesos, dulces carne seca y otras comidas. En realidad puede cambiar de forma y presentarse como un animal o como un hombrecito tonto. Es negro parduzco, pero tiene los pies y las manos amarillentas, llenos de pelos para que no se oigan sus pasos. A la distancia parece un capricho , parado en las patas traseras, sus ojos no son como los nuestro sino chatos, como los del sapo, y con cejas de pelo largo. Mira fijo igual que las lechuzas, la boca es grande y alargada, con dientes blancos como la leche. Silba, hace ruido de huesos como la víbora cascabel y pía como un pollito o un carancho si esta enojado, puede imitar el canto de cualquier ave silvestre. Es el dueño de los pájaros y del sol y señor de la noche. Sale especialmente en los meses de octubre y de noviembre, cuando el sol es mas fuerte, y espía a la gente. Persigue a las mujeres y castiga a los niños que andan por el monte a la hora de la siesta, robando frutas verdes, nidos o cazando pájaros, cuida que no los maten con la gomera. Cuando las criaturas corren, las atrapa con el látigo y las lleva. A veces las tira en un pozo y en algunas ocasiones llega a matarlas. Es suficiente que toque a una persona para alterar su mente. Le agrada ser amigo de una persona soltera o viuda y, como regalo, le deja de noche en el patio, colgado de un gancho, cueritos de animales silvestres, cera, plumas, azúcar, yerba, miel del monte, frutas, plata y otras cosas. Si el soltero se casa, lo abandona pues es muy celoso, pretende la mayor fidelidad y no permite que su amigo tenga otros afectos. Para ganarse su amistad hay que hablarle como a una persona y ofrecerle tabaco y caña. Le gusta mucho mascar tabaco negro en cuerda y comer lima. Defiende y acompaña por los lugares desiertos y desconocido a quien es su amigo, para que no se pierda en el monte. Cuando va con uno, nunca sale el tigre ni ninguna clase de bicho malo, vigila el sueño en los viajes a través de montes y malezales. Protege, da suerte en el dinero, el amor o el juego, cuida la hacienda, pero no hay que hacerle faltar tabaco pues de lo contrario castiga el olvido. Es terrible cuando se enoja y tiene mucha fuerza. También suelen dejarle monedas en un mortero, miel o caña. Como por lo general no hay que nombrarlo o provocarlo. El oye cuando pronuncian su nombre, auque sea a la distancia. Para referirse a el hay que hablar poco y en voz baja, tratar de llamarlo con otro nombre y no decir que es malo ni feo. Sino se enoja y castiga al perro de la casa. El Basilisco El basilisco es un animal extraño semejante a una lagartija, serpiente chiquita, iguana o camaleón con un solo ojo grande, redondo y sin párpado; nace de los huevos pequeños y sin yema que a veces ponen las gallinas o, según algunos, los gallos viejos. Es preciso destruir los huevitos para que no salga este bicho horrible. Hay que echarlos al fuego o enterrarlos. Han sido vistos en Jujuy, Tucumán, Santiago de estero, Catamarca, La Rioja, San Luis y Neuquen. El basilisco se esconde en un rincón de la casa y observa. Cada persona que alcanza a ver, muere de inmediato, o en los mejores casos se quedan ciegos. Es probable que eche alguna clase de liquido venenoso. Si uno lo descubre sin que el bicho lo haya visto, podré conjurar el mal colocando espejos en todas las habitaciones y logrando de esta manera que se contemple a sí mismo. En caso de que se halla posesionado de una habitación de la casa, la persona que entre deberá ir cubierta de espejos para que el animal muera de horror al ver reflejada su imagen. Si bien este es el método más convencional también se lo puede tapar con una hoya de fiero de tres patas boca abajaos y luego apuñalarlo. Varias personas que partieron el huevo en donde se encontraba el basilisco han descrito lo que se encontraba en ello como una pequeña viborita, una arañita y hasta como un payasito con bonete y zapatones que bailaba moviendo la clara. Se gesta en 24 horas de modo que no es conveniente demorarse mucho en tomar las medidas necesarias. Los campesinos conocen muy bien esos huevitos y los queman; pero a veces no pueden verlo a tiempo y corren peligro de muerte. Bueno taringueros eso fue todo.. espero que les haya gustado. Comentar no cuesta nada!

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