RoxanaGL
Usuario (México)
PSICOLOGIA FORENSE! La Psicologia Forense tambien conocida como el estudio retrospectivo de la victima y se utiliza para reconstruir las ultimas horas en la vida de una persona fallecida o desaparecida. Este tipo de pericia forense es la única que se realiza fuera del cuerpo del occiso, sobre todo cuando su muerte es caratulada como dudosa. "LA AUTOPSIA PSICOLÓGICA SE REALIZA CUANDO NO SE SABE CÓMO MURIÓ LA PERSONA" Se trata de "una técnica que mediante un protocolo específico busca saber cómo era el estilo de vida de la persona a través de un estudio extenso de sus actividades, gustos, relaciones, ámbitos que frecuentaba, estudios médicos, etc. Para eso se necesita investigar las huellas psicológicas -todo lo que dejó a lo largo de su vida- sobre todo en los últimos tiempos y que den indicios sobre cómo era y cómo se relacionaba en su entorno (si dejó proyectos, tareas por terminar, etc.) y para saber si dejó rastros que den indicios de intenciones de suicidio", y sobretodo que elementos se pudieron haber alterado antes de la muerte de la persona. SURGIMIENTO: La autopsia psicológica es un método de pericia que sus orígenes se remontan a los finales de la década de 1950 en los Estados Unidos de América, este método surge por la necesidad sentida administrativa de definir la etiología médico legal de muerte dudosas donde no había suficientes elementos para afirmar si se trataba de un suicidio o de un accidente. Este método a lo largo de estos años ha sufrido modificaciones y adaptaciones según las necesidades y prioridades de cada investigador y el medio social en la que se realiza. Para hablar de autopsia psicológica (A.P.) hay que partir de la base de que no es más que un peritaje psiquiátrico, no se puede concebir de otra manera, por tanto vamos a comenzar definiendo este y puntualizando algunos aspectos básicos. Para el Psicólogo Forense, la escena de la muerte emite señales, solo se trata de interpretarlas, de decodificarlas. Es decir, la autopsia psicológica nació como una técnica de investigación empleada para determinar la manera de muerte en casos dudosos, para descartar el suicidio, en casos de muertes violentas, accidentes o por ejemplo una asfixia autoerótica. Y que debería descubrir los siempre ambiguos “suicidios encubiertos” y los “equivalentes suicidas” los camuflajes de los médicos de cabecera para evitar problemas judiciales a la familia. En el campo forense nace la expresión y es allí donde se aplica en el análisis de las circunstancias de muerte de una persona. También puede aplicarse en estudios de victimología, con una utilidad diversa; por ejemplo, para establecer hasta qué punto el occiso pudo provocar las circunstancias en las que murió, colocándose en una situación que podría haber evitado. En la investigación de muertes violentas, el análisis del funcionamiento mental de las víctimas puede arrojar datos relevantes para la prevención y predicción de las mismas. En este sentido, puede ser un instrumento de gran valor al establecer políticas de prevención en suicidio, homicidio o accidente. Finalmente el estudio psicológico de una víctima de suicidio y el esclarecimiento de sus circunstancias mentales al momento de su muerte pueden arrojar datos terapéuticos para familiares y allegados, e incluso para la comunidad.