R

RooseKannibal

Usuario (México)

Primer post: 1 nov 2011Último post: 2 dic 2012
2
Posts
12
Puntos totales
6
Comentarios
Y
Ya que es Halloween, Unas historias de terror no caerían ma
ParanormalporAnónimo11/1/2011

No habras la puerta:Hace 2 años, estaban en su casa, tan tranquilos, María, una señora de 40 años que se había divorciado recientemente, con su hijo pequeño de tan solo 8 años. Como era de costumbre María se tenía que ir todas las noches a trabajar, debido a que era una mujer con muchas responsabilidades (tanto en su trabajo como en su casa). Pero aquel día sería muy diferente al resto de los demás; ya que, cuando se encontraban cenando vieron en las noticias que un asesino en serie, muy peligroso y agresivo había escapado del centro penitenciario de la ciudad. Lo más grave de la noticia no era que este interno hubiese escapado, lo peor era que había sido visto pocas manzanas cercanas del hogar de la familia. Esto provocó la incertidumbre de María que al irse al trabajo tenia que dejar a su hijo solo en casa. Maria para prevenir desgracias cerró las ventanas, puertas, y le explicó lo siguiente a su hijo: No habrás ninguna ventana ni las puertas. Aunque llevo las llaves, por si ocurre algo, yo llamaré 3 veces seguidas al timbre o simplemente me reconocerás por la voz y entonces sabrás que soy yo. Llegado el momento, María se fue a trabajar y dejó a su hijo solo. Éste, lleno de miedo, cerró la puerta a cal y canto y se puso a ver la tele para relajar la mente. Al cabo de rato, el chico ya estaba dormido cuando de pronto llaman a la puerta. POM...POM....el chico se despertó y aterrado se dirigió muy despacio hacia la puerta y dijo: ¿Eres tú mamá? La respuesta vino con otra serie de golpes acompañados de un susurro escalofriante que decía: HABREME DA PUETA. El niño atemorizado huyó hacia su habitación donde se pasó la noche llorando y esperando a que llegase su madre, hasta tal punto que se quedó dormido. Al día siguiente cuando se levantó se dio cuenta de que su madre no había vuelto. Y aún con miedo se dirigió a la puerta que conducía a la salida de la casa y se encontró a su madre con las piernas cortadas (por lo que no pudo llegar al timbre), la lengua cortada (por lo que no le pudo reconocer la voz) y totalmente ensangrentada. Desde ese día este chico tuvo que estar hospitalizado en un psiquiátrico y no pudo dormir sin sufrir constantes pesadillas........ Y si os preguntáis por que sé, es por que, simplemente, soy ese niño....Frente al espejoLes diré de una vez que mi historia no tiene un final dramático ni ninguna resolución dramática. No se molesten en leerla si eso es lo que están esperando. Esta historia es sobre un momento muy específico de mi vida. Un momento que, por mas que intente, no puedo negar como un truco que mi mente haya jugado en mi, o un lapso momentáneo de razón perdida por miedos infantiles.Creo que el miedo a los espejos debe ser bastante común. Recuerdo cuando era mas joven vi una de esas compilaciones de series de horror de TV. De esas que eran historias cortas entre comerciales. En retrospectiva, no era lo mas “tétrico” del mundo, y si lo viera hoy en día, probablemente invitaría amigos para burlarnos de las historias tan ridículas o las malas actuaciones.Sin embargo, recuerdo la historia de un hombre que era atormentado constantemente por un psicópata desfigurado, el cual solo veía cuando estaba frente a un espejo. La historia era de esas típicas en las que el hombre veía la figura del asesino en el espejo, y al momento de voltear, no veía nada.Quizas la razón de que recuerdo este episodio tan bien, es porque poco después, escuche a mama morir. Digo “escuche”, porque nunca vi su cuerpo por completo. Estaba viendo la TV (Una serie diferente) cuando escuche lo que parecía porcelana romperse, seguido de un golpe fuerte que venia de la cocina, a dos cuartos de donde estaba. El sonido fue extrañamente sorprendente, pero recuerdo asomar mi cabeza para ver las piernas de mama en el piso de la cocina. Por suerte (supongo), mi papa corrió primero llamando su nombre frenéticamente. Me quede paralizado, supongo que por miedo, y recuerdo que me dijo que me quedara donde estaba.Los doctores nos dijeron que un virus llego a su corazón. Recuerdo que mi papa protesto sobre que nunca había escuchado algo asi. Ni yo tampoco, pero el concepto de la muerte era algo nuevo para mi, pero recuerdo haberme llenado de un sentimiento de miedo existencial. Como si de repente, todos lo que conocía, se derrumbarían en un monton de polvo sin vida en cualquier momento.No creo haber sido un niño temeroso. Al menos no mas que la mayoría. Y mi inconformidad con los espejos, nunca se sobrepuso a mi miedo de las arañas o espacios pequeños, por ejemplo. Supongo que los espejos son una fuente de miedo para las personas. Uno de los signos de conciencia, es si un ser vivo se reconoce o no en un espejo. Quizá retenemos creencias primitivas, de que lo que vemos no somos nosotros mismos, si no una especie de alter-ego siniestro. Sin mencionar las escenas de terror en las películas que los utilizan. Un personaje se agacha en un lago para tomar agua en su cara, y cuando se para, ve su cara distorsionada de alguna manera grotesca.Acabo de llegar de una fiesta de una de las casas cercanas de la fraternidad. Vivía en una vieja casa estilo victoriano la cual yo y cuatro amigos míos habíamos rentado. Era el único que había llegado a la casa, después de abandonar la fiesta temprano (Si le puedes decir a las “2:00 am” temprano) y mis compañeros seguían fuera. Subí las escaleras a mi cuarto, exhausto y no deseando otra cosa mas que acostarme en mi cama y sentir que el resto del mundo quedaba atrás. Pero no lo hice. De manera inusual, decidí subir unos cuantos escalones mas hacia el viejo y pobremente diseñado baño, que compartía con dos de mis compañeros. El baño era iluminado por un solo bulbo fluorescente. Tome un poco de pasta de dientes en mi cepillo, y con calma lave mis dientes, para después hacer gárgaras escupiendo los residuos por el drenaje. Fue cuando subí mi cabeza que la vi.Parada detrás de mi, en la regadera con las cortinas totalmente abiertas, estaba mama con la boca totalmente abierta, como si gritara, pero sin hacer ningún sonido. Sabia que era mama, pero era una figura grotesca de cómo yo la recordaba. Sus ojo no estaban mas, o quizás simplemente eran profundamente color negro. Las cavidades oculares, vacios los que no reflejaban nada. Su piel, tan pálida que era casi azul y su cabello obscuro parecía empapado por agua, cayendo sobre sus hombros en tiras delgadas. Su boca no estaba exactamente gritando, si no mas bien como si su quijada colgara. Imposiblemente abierta, mucho mas de lo que una persona puede extender. Parecía estar vistiendo un camisón blanco, mojado como su cabello y pegado a su desgastado cuerpo. Sus piernas lucían como si se fueran a torcer bajo su peso, mientras sus brazos parecían llegar hasta las paredes.Debí haberla visto por algunos de segundos antes de voltear la mirada, gritando y cayendo hacia atrás azotándome en el piso. La regadera estaba vacía. Nunca hubo sonido alguno y solo podía escuchar mi respiración haciendo eco en el baño. No recuerdo cuanto tiempo estuve tirado en el baño; La luz fluorescente tintinaba constantemente, y había demasiado temor en mi para poderme mover. Eventualmente escuche que abrían la puerta de la planta baja, mientras un grupo de borrachos entraban a la casa. Me encontraron en el piso, creían que había bebido tanto alcohol que casi me desvanecía en el piso del baño.Nunca la volví a ver. No la quiero volver a ver, y cada día que pasa deseo no haberla visto. Hay mitos de gente que se ha asustado tanto hasta la muerte, o que son atormentados por sueños de un solo evento de sus vidas. Yo he tenido sueños también, pero no son lo que me atormentan hasta este día.Cuando alguien que ama muere, tiendes a olvidar todo lo malo sobre ellos, y eventualmente tus buenas memorias de ellos se fusionan con el cariño que compartes con las demás personas quienes los conocían. Pero no es así como me siento de mama. Era demasiado joven como para tener historias interminables de cariño sobre ella. En su lugar, todo lo que puedo recordar es su cara, aquella noche en el espejo.Mi historia no termina conmigo quitándome la vida, o nada dramático como eso. He pensado sobre eso, sin embargo. Trate de ponerme una soga en mi cuello algún día y apretarlo, solo para saber que se siente. Pero nunca lo terminaría. No se trata tanto de si quiero o no vivir. Lo que me preocupa mas que nada es que nadie esta seguro de lo que pasa cuando morimos. Nadie lo sabe. Pero lo que vi aquella noche en el espejo… Me hace pensar que yo lo se…Esa carretera vieja..La pésima rutina que se había apoderado de ellos comenzaba cuando todos partían hacia su casa. Adolfo, el padre, salía del pesado trabajo al caer la noche y se dirigía rumbo a casa de su madre, donde lo esperaban sus únicos dos hijos; Miguel y José. Junto con su esposa, Amanda. Allí, “convivía” durante unos minutos con su madre y rápidamente le decía a su familia: —Bueno, es suficiente por hoy, larguémonos a nuestra casa para descansar—. Eso era lo que pasaba día con día, parecía un tipo de fotografía donde siempre se contempla el mismo paisaje. Y así sucedió esa noche. Todos abordaron pesadamente la camioneta y con las energías por el suelo, se acomodaron. Adolfo se aseguró de que todo estaba en orden. que si se habían cerrado las puertas de la camioneta correctamente, que si llevaba lo que cenarían esa noche en su aburrida casa, que si estaban todos a bordo, difícilmente prestaba atención a los cinturones de seguridad, terminando por omitirlos. Para llegar a su casa forzosamente atravesaban una vieja carretera detrás de un cerro, la carretera tenía una mala fama exagerada debido a que dos barrancos la acompañaban, uno a cada lado, dando paso a que los ebrios presos de los efectos del alcohol terminaran prensados en su propio vehículo al fondo de los barrancos, siendo descubiertos mucho tiempo después cuando ya el cuerpo estaba putrefacto. La carretera carecía de lámparas, así que lo que guiaba a los conductores eran los faros de su propio coche. La gente que habitaba a los alrededores de esta tenebrosa carretera, tenía la mala costumbre de bombardearla con mitos y falsas leyendas sobre aparecidos y avistamientos de “bolas de fuego” recorriendo esa vieja carretera, porque sí que era vieja, y gracias a ello estaban en proceso de construcción de una nueva, como atajo, causando así el olvido total de esta. La niebla comenzaba a manifestarse de una forma tan tenebrosa que apenas si se alcanzaba a contemplar la entrada a esta, solo un pedazo de carretera se veía y lo demás, inundado por la densa niebla, debido al raro clima de allí, parecía que esa carretera iba dirigida hacia el abismo. Se adentraron normalmente a las entrañas de la vieja carretera y, como siempre, Adolfo comenzaba a conducir a una velocidad extremadamente rápida, y más por ser allí, corriendo el peligro de salirse de su órbita y caer hacia el barranco mereciendo un boleto en dirección hacia la muerte, y de paso se llevaría a su familia con él. No se alcanzaba a distinguir, ni siquiera se sentía una sola alma que los acompañara, que los hiciera sentir que no estaban solos, que viajara por esa peligrosa carretera aparte de ellos. Miguel, presumiendo su nuevo celular XPERIA X8, seleccionó del menú la cámara y comenzó a grabar a todos dentro de la camioneta, al mismo tiempo que decía: —joder, miren, 3.2 potentes megapíxeles respaldan esta bella cámara, además… —Adolfo volteó hacia atrás dispuesto a reprenderlo por su acto de arrogancia cuando de pronto escuchó un gran grito que provenía desde el asiento del copiloto, un grito de su esposa, un grito lleno de terror, desesperado. — ¡Cuidado Adolfooooooooo! — Adolfo, aturdido por lo que acababan de escuchar sus oídos volteó de golpe hacia adelante y todo lo demás sucedió demasiado rápido. Un gran toro enfurecido, con los cuernos volteados, los ojos rojos, y más grande incluso que la camioneta se encontraba frente a él. Mirándolo y dispuesto a hacer lo que fuera para vaciar su furia sobre aquella vieja camioneta tripulada por una anodina familia a la que le toco estar allí, en la carretera equivocada, el momento equivocado y el instante equivocado frente a aquella bestia. Adolfo durante una décima de segundo se quedó petrificado dejándose caer a las crueles garras del terror, cuando reaccionó de golpe y se decidía a frenar, no lo hizo, los mataría más rápido, tenía que ganar tiempo, ganar segundos, milésimas de segundos. Amanda, boquiabierta, también presa del terror no podía creer lo que estaba sucediendo, una lluvia de preguntas caía sobre su cabeza, sin obtener respuesta a una sola. ¿Cómo es que eso estaba sucediendo? ¿Cómo es que existía una bestia como esa, de un tamaño como ese? ¿Cómo es que había sobrevivido a la carretera, si a sus lados la decoraban torpemente dos grandes barrancos? Todo esto sucedió en ese mismo instante. Se decidió y freno al mismo tiempo que giró violentamente el volante hacia un lado para esquivar a esa maligna bestia, ¿Cómo demonios no lo pensó antes? Girar el volante bruscamente significaba caer al barranco. Cuando se dio cuenta de ello lo volvió a girar y logro salir con vida y seguir su camino en la carretera, Amanda no paraba de llorar desconsoladamente. En cuanto se libró de todo eso, decidió acelerar la camioneta hasta que ya no pudiera más, no soportaba la idea de haber vivido esa experiencia, no sabía qué hacer, simplemente no daban crédito a lo sucedido. Durante 10 segundos que habían avanzado todos en silencio Adolfo volvió en sí, con el corazón casi queriendo escapar del pecho dijo: — ¿y que paso con aquella cosa? — Tan pronto como lo mencionó volteó los ojos hacia el retrovisor para ver lo que habían dejado atrás y enmudeció presa de un pánico insoportable, no daba crédito a lo que estaba sucediendo. El toro gigante de ojos rojos seguía la camioneta con una furia indescriptible, corría a una gran velocidad que casi estaba por alcanzarlo, podía sentir los golpes de sus grandes cuernos que desviaban la camioneta hacia el barranco. Aceleró tanto que después perdió el control de todo y supo lo que venía a continuación: la muerte. Se sintió indefenso, una miniatura, nada. Volteó resignado hacia su esposa para pedirle perdón y despedirse antes de caer hacia el barranco cuando lo que vio lo hizo paralizarse, al grado de no poder moverse, abrió todo lo que pudo la boca sin poder hablar. Ya no estaba Amanda para acompañarlo, en su lugar estaba una mujer con la cabeza de un perro, ojos rojos y unos cuernos, que, al ver su expresión, comenzó a carcajearse. — ¿Sabes Adolfo? — le dijo esa bestia, con una voz tan terrorífica que Cualquiera que la hubiese escuchado se hubiera desmayado del puro miedo. —eres un ser despreciable, esta tarde, que te llamaron de la casa de tu madre, y que por cierto te negaste a responder esa llamada, solo era con la intención de informarte que tu esposa había muerto. No había nadie hoy en la casa de tu madre, SUBISTE AL MISMISIMO DEMONIO A TU CAMIONETA, y claro, pagarás por ello—. Y Adolfo se entregó a la muerte.

12
11
B
Begotten - Pelicula
ParanormalporAnónimo12/2/2012

En mi opinión, puedo decir que si si es fuerte la película , pero no se si ya sea por mi edad, o por otras situaciones no le hallé sentido, sin hembargo debo decir que "UN BUEN SUSTO" si te saca, es una pelicula bastante creepy, que según dicen en esos tiempos si contenía demasiadas cosas fuertes no voy a negar que si, si me dio un buen escalofrio , será que estaba acompañada, o no lo sé, pero al momento de verle solo pude notar esos buenos efectos para la época que se encontraba, por lo que vi poseía "mitos" de algunas culturas. Pero bueno, como opinión general, Si lo que quieres es PEDIR QUE TE ACOMPAÑEN AL BAÑO DE NOCHE, esta pelicula es para ti, si no, NI LA VEAS. INFO en general Begotten (en Español: Engendrado) es una película estadounidense experimental y de Terror de 1990 escrita y dirigida por Edmund Elias Merhige. Es la ópera prima del reconocido director. El film trata la historia del Génesis en un mundo similar al de la Tierra, desde una mirada estética determinada. El film no posee diálogo, pero usa imágenes de gran intensidad para contar la historia. Este se desarrolla como una alegoría, que posee varias referencias a mitos paganos y cristianos. También carece de música, y su única banda sonora son ruidos de grillos y efectos de sonido. Merhige expresó que le habría gustado que este trabajo fuera el primero de una trilogía; el director tenía problemas con su financiamiento durante la época de esta declaración, y le era desconocido si seguirían películas similares, o cuando podrían realizarse. La segunda película de esta trilogía no oficial es un documental experimental de 14 minutos de duración titulado Din Of Celestial Birds, de nuevo con la participación del actor Stephen Charles Barry y que trata sobre la Evolución. Esta fue rodada con una fotografía similar a Begotten y estrenada en Turner Classic Movies en 2006. Reparto: Brian Salzberg - God Killing Himself (Dios suicidándose)1 Donna Dempsey - Mother Earth (Madre Tierra) Stephen Charles Barry - Son of Earth (Hijo de la Tierra) - Flesh on Bone (Carne sobre Hueso) James Gandia Daniel Harkins Michael Phillips Erik Slavin Arthur Streeter Adolfo Vargas Garfield White Opiniones que he escuchado: "Para mayores de 18 años" "Alto contenido violento" "Muy fuerte, es recomendable que la gente demasiado sensible evite verle" Les paso el Teaser, y la pelicula: link: http://www.youtube.com/watch?v=fadhsuINHfk :TEASER: link: https://www.youtube.com/watch?v=lHXgNn18z90&feature=player_embedded ELICULA:

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.