RipleyTom
Usuario (Argentina)

Relató 12 horas de trabajo de parto por Twitter. Una mujer contó y mostró con lujo de detalles cómo traía su primer hijo al mundo. “Las contracciones comenzaron a las 8 de la noche. Leves, de 30 segundos y cada dos minutos y medio. Llamé a la partera y le dije que estoy limpiando la casa #ruthshomebirth”. Con este mensaje en la red social Twitter, Ruth Iorio anunciaba al mundo que estaba de parto. Pero Iorio no se conformó con eso sino que durante las 12 horas siguientes relató, paso a paso y con todo lujo de detalles, cómo traía a su primer hijo al mundo: el nivel de frecuencia y dolor de las contracciones, la rotura de aguas... y, muchos tuits más tarde, el anuncio del nacimiento de Nye Soledad Iorio. El proceso, obviamente, fue acompañado de fotografías en tiempo real subidas a Instagram. En uno de sus tuits de parturienta, Iorio explicó que “me está ayudando mucho poder moverme. No puedo imaginarme estar en una cama con una vía intravenosa. Tuitear también me ayuda. Las distracciones son buenas”.

Aníbal Fernández quiere ser candidato a presidente en 2015. El senador kirchnerista dijo que no descarta la posibilidad. Y afirmó que Cristina Kirchner está "absolutamente compenetrada con la situación nacional". Le preguntaron por un escenario provincial y respondió que quiere ser presidente. El oficialismo echó a rodar un candidato más para el 2015. No el menos pensado, pero casi. El senador Aníbal Fernández dijo que no descarta la chance de una candidatura para intentar suceder a Cristina Kirchner en la Casa Rosada. Además, en una entrevista publicada hoy por el diario oficialista Página 12, Fernández afirmó que la jefa de Estado, Cristina Fernández de Kirchner, está "absolutamente compenetrada con la situación nacional". Además, dudó de la efectividad de los acuerdos de precios al indicar que "pueden servir circunstancialmente", advirtió que si en algún momento hay que sacarles la concesión del servicio a las empresas distribuidoras de energía "se les va a sacar", y planteó que "hay que ser moderado" en los reclamos salariales de cara al inicio de las próximas paritarias. También señaló que no "cree" en la creación de las policías municipales, iniciativa a la que definió como "un ensayo de laboratorio que llevado a la práctica puede traer más dolores de cabeza que soluciones", y dijo que "no" apoya la sindicalización de las fuerzas de seguridad. En la entrevista, al ser consultado sobre si se presentaría en 2015 como candidato a presidente o gobernador bonaerense, sentenció: "A presidente. No lo descarto". Por otra parte, salió al cruce de quienes critican la ausencia pública de la presidenta Cristina Fernández, y aseveró que la mandataria sigue "absolutamente compenetrada con la situación nacional, simplemente que reponiéndose de su intervención tenía que tomar unos días de descanso, que no tomó nunca, jamás". "Las decisiones las toma el presidente de la Nación. Ella es la que baja línea", afirmó.
“Los que entraron a La Tablada eran revolucionarios, no una secta de dementes” Entrevista con los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg, que acaban de publicar una investigación sobre el ataque al Regimiento de Infantería 3, ocurrido hace 25 años. Avisan que no es un libro escrito para los sobrevivientes del MTP y cuentan al detalle un combate que dejó 44 muertos y desaparecidos. También siembran varias preguntas sobre un drama histórico: “¿Hasta dónde nos hacemos responsables por la idea de revolución?”, disparan. En el Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano todo parecía rutinario en la madrugada del 23 de enero de 1989. Pero al amanecer, un camión Ford 7000 de Coca Cola que se suponía llegaba a dejar mercadería se dirigió hacia la barrera, aceleró en los últimos 50 metros y embistió el portón del cuartel. Detrás, al grito de ¡Viva Rico! ¡Viva Seineldín! para confundir a los soldados, entraron a toda velocidad otros 6 vehículos: un Falcon, un Taunus, un Renault 12, un Renault 12 break y una camioneta Toyota que transportan a 46 guerrilleros del Movimiento Todos por la Patria. Es el principio de la batalla de La Tablada y el principio del fin para la corta vida de este partido político integrado principalmente por ex militantes del PRT-ERP. Felipe Celesia y Pablo Waisberg, autores de “La Tablada. Vencer o morir. La última batalla de la guerrilla argentina” (Aguilar) cuentan de manera dramática los sucesos de ese día, ocurridos hace exactamente 25 años. Su libro narra el minuto a minuto de un enfrentamiento con final conocido y a la par, en capítulos intercalados, la historia del movimiento que llevó a cabo el ataque, de sus hombres y mujeres. Dos relatos paralelos con un final único, en el que la derrota militar acompasa la implosión del partido. Destacan también el papel de su líder, Enrique Gorriarán Merlo, que desde afuera seguía el pulso de los acontecimientos junto a un grupo de “agitadores”. Esperaban, y creían, en el éxito de la toma, para luego salir con los tanques a la calle, según ellos, acompañados por el pueblo. Una historia increíble que dejó 33 muertos, desaparecidos, y 9 militares y policías bajo la cual subyacen una serie de dudas y deudas jamás saldadas. De eso hablamos con Celesia y Waisberg en una entrevista para discutir pormenores de su investigación y de una buena cantidad de testimonios que ambos trabajaron para el libro. Los sobrevivientes del MTP sostienen todavía que pararon un golpe de Estado, pero la historia y las evidencias que nutren este libro lo desmienten. “El libro no está pensado para los sobrevivientes del MTP”, dicen los autores. Y promueven un sinfín de preguntas sobre un capítulo de la historia que todavía pide respuestas. A eso apuntamos. -¿Por qué decidieron darle tanto espacio al combate? FC. Por el peso dramático PW. Teníamos un problema que contar. Ese problema surgió cuando apareció La Tablada en la historia de Firmenich (la biografía no autorizada que ambos periodistas escribieron sobre el líder Montonero). Nos encontramos con la dificultad de sintetizar ese hecho, necesitábamos ponerlo en cuatro párrafos y no podíamos. FC. Nos preguntábamos, ¿seguro que pasó esto? Y no teníamos de dónde sacarlo. PW. Teníamos que contar la historia política del MTP, que empieza a nacer en 1979 en la cabeza de Gorriarán y termina en el 2003 cuando los liberan a todos. Pero el MTP implosiona en La Tablada, lo que queda después es sólo liberar a los presos. Tenés 10 años de vértigo, de un ritmo dramático. FC. Y dos preguntas clave, qué había pasado adentro del cuartel y quiénes eran los que asaltaron el cuartel. Entonces dijimos: hay que contar la historia del MTP, pero hay que contar ese asalto, que se conocía a trazo grueso. -Después de haber escrito el libro, ¿concluyen que el asalto a La Tablada es consecuente con la historia del MTP, de sus hombres y mujeres? FC. Sí, totalmente. PW. Sí, una cosa que nos fue sorprendiendo durante el desarrollo de Entre Todos (la revista partidaria que publicaba el MTP), con las rupturas y demás, es cómo todo va confluyendo hacia Tablada. Esto lo digo con el diario del lunes, claro. FC. Hay un punto de inflexión. Ellos arrancan la primavera democrática ofreciendo un frente, convocando a todo el arco progresista. En ese desarrollo llegan a las elecciones de medio término del 87 y se prueban electoralmente. Como es lógico, con resultados modestos. Allí vino el quiebre, allí es donde Gorriarán dice así no va y empieza a buscar un atajo para llegar al poder. El camino que encontró fue el que estaba en sus raíces, el foquismo guevarista, tenían que producir una conmoción que reordene el tablero, y capitalizar algo. PW. Eso se conjuga con la coyuntura de los alzamientos. (Hubo tres alzamientos militares) -La mayoría de los militantes que entra a La Tablada, se entera a último momento de la operación, se ven sorprendidos. FC. Hay un gran personalismo de Gorriarán en toda la decisión. El recurre a un sistema muy de la época, de los setenta, ya anacrónico en ese momento, que era dialectizar el proyecto. El tenía los recursos y tenía el carisma, era la figura convocante del MTP. No dice: “vamos a atacar el cuartel”. El dice: “los militares avanzan, qué hacemos nosotros”. Eso se socializa en el movimiento y se viene una agenda en función de parar el golpe. ¿Qué hacemos? Entonces empieza a instalar la idea, sobre todo entre los más jóvenes, que la disputa histórica entre derecha e izquierda se iba a dirimir a los tiros. Si ves las voces dentro del MTP, se ponen monotemáticos con que se viene el golpe y empiezan a charlar con el resto de las fuerzas políticas de la izquierda en ese sentido. Después llega un momento, hacia adentro, en el que el golpe es inminente y ya no hay margen. Pero el golpe nunca existió. -Son dos momentos diferentes, dos grupos políticos también distintos, pero se pueden encontrar puntos en común con la Contraofensiva montonera. En ambos casos, la pregunta es por qué gente con esa formación, con capacidad para decidir, se suma a estas operaciones. FC. Era una operación. Se juega algo del compromiso personal que tiene algo de psicológico, no tanto con la idea simbólica de la agrupación sino con los compañeros, los pares. Se deben a esos lazos tan fuertes y estrechos que se arman con la militancia. Y la posibilidad de defraudar o de ser un quebrado era demasiado grande. PW. También hay un componente muy fuerte de confianza en que la voluntad, cruzada con la decisión política y la convicción ideológica, eran elementos suficientes para vencer en un combate, aún sobre la cuestión técnica. FC. Otro punto de conexión que yo encuentro con la contraofensiva montonera es la necesidad de los líderes de tomar la iniciativa. Y el recurso que encuentran es el que habían venido implementando, que era una acción militar. En el caso de Montoneros eran operaciones militares que iban a hacer los que volvieran, y en el caso de Gorriarán, el asalto y la toma del cuartel. -Vuelvo sobre el contexto. No sólo el MTP temía y hablaba de la acechanza de un golpe, había partidos y juventudes que azuzaban esa posibilidad incierta. FC. Más que un golpe, se veía una salida por derecha al gobierno alfonsinista. Si bien era un miedo cierto, pues los levantamientos militares existieron, no parecía haber una base social y política para otro golpe. Y muchos dirigentes de aquélla época, que charlaban con el MTP, planteaban esto. No hay margen, sobre todo después de una dictadura tan cruenta. Sí había planteos cuasi sindicales de la Fuerza. Estamos mal pagos decían, o reclamaban porque los estaban empezando a encarcelar por los delitos de lesa-humanidad. Y había también un quiebre generacional entre los cuadros y oficiales jóvenes más profesionalistas, más identificados con los comandos del nuevo ejército, que con los dirigentes burocráticos, políticos, etc. Allí había una tensión que derivaba en estos planteos militares. No se veía que viniera un golpe pero sí estaba la pregunta:¿qué hacemos si esto pasa? -Había un dato concreto, con los tres alzamientos, los militares ganaron mucho terreno. PW. Por eso mismo, venían ganando terreno y no tenían necesidad de ir a un golpe. El otro dato es que los golpes en la Argentina han tenido un acompañamiento del poder económico y ciertos sectores civiles que acá no aparecían. Los militares se levantaron para resolver temas puntuales que los afectaban a ellos. -En relación a Gorriarán, el perfil que define el libro del líder del movimiento es exhaustivo, recorren su militancia desde el golpe del 76 hasta su muerte, 30 años. ¿Les dejó la impresión de ser él una figura mesiánica? FC. Más que un mesiánico era un pragmático. Pese a que muchas de sus operaciones fracasaron, él tenía una cabeza militar estratégica. Nosotros le hicimos una larga entrevista para el libro de Rodolfo Ortega Peña (La ley y las armas), donde apenas rozamos el tema Tablada. Era un tipo sólido en sus conceptos, que había conseguido ciertos éxitos como la ejecución de Anastasio Somoza, y se ganó la confianza de los cubanos diciendo que perdíamos en Malvinas, o que las elecciones del 1983 las ganaba Alfonsín. Buscó instalar un foco rural en 1981, que ya era anacrónico, después quiso hacer un libro sobre la ejecución de Somoza para reinsertarse políticamente. Le dijeron que no era etapa de contar tiros y acciones heroicas, que eran otros tiempos, más socialdemócratas que revolucionarios. Fue esclavo de su época, con esa idea de ir a las armas. Con esa idea que ante la debilidad del alfonsinismo, el poder estaba dando vueltas, y alguien con decisión podía tomarlo. Era algo muy difícil de concebir en la práctica. PW. El otro elemento para destacar de Gorriarán como dirigente político del MTP es que desde el 79, su práctica estuvo vinculada a los fierros. En el proceso revolucionario del sandinismo, ellos se suman como grupo ya con la revolución sandinista lanzada al combate. Después participa del armado de la estructura de inteligencia del vínculo Nicaragua Cuba, una práctica semiclandestina que llega hasta 1987. Tenía pedido de captura. Todas sus prácticas, desde el 79 hasta el 87 son clandestinas o semiclandestinas, vinculadas a estructuras de inteligencia. La práctica de él no está vinculada a las masas, no es un dirigente político surgido de un barrio o una fábrica, viene de una historia de participar del aparato. FC. También hay que reconocerle una gran capacidad de seducir y persuadir a su entorno y a sus bases. Todos los que lo conocieron dicen que era un gran cuadro, con gran lucidez, con una capacidad de trabajo infatigable. -Es cierto, hablan también de un tipo afable, pero quienes lo discuten sostienen que esa seducción también tenía un componente económico... FC. Claro, eso pasa cuando alguien maneja los recursos de manera centralizada. Porque era él, él disponía de manera directa. -Ese perfil pragmático, militarista, no lo aplica a los medios cuando compran El mundo, o luego financian Página 12. Claro, está Entre todos, que es el periódico partidario, pero es otra cosa. FC. Ese es un acierto político, dejar hacer a Página. PW. Es que Página es el proyecto del MTP del 86, previo al viraje. -El periódico frentista FC. Claro, pero no sucumben a la tentación de convertirlo en el órgano oficial y de impulsarse políticamente desde el diario. -Es curioso que gente cercana al MTP que trabajaba en Página no supiera que al diario lo bancaba el MTP. PW. En general dicen que no lo sabían. FC. La mesa chica, Francisco Provenzano, Roberto Felicetti, tenía reuniones periódicas. Lo dice Felicetti, el único que quedó vivo. Lo que nunca aparece es una bajada de línea o un corsé editorial. Ellos dicen también que avalaron a los periodistas, pero ese equipo se armó con la gente que no tenía lugar en los medios, que venía herida por la censura de la dictadura y que en Página encontró un lugar. -Allí aparece el rol de Lanata, como ideólogo... PW. No se si fue tan así, había varios proyectos parecidos dando vueltas. No digo que no haya tenido esa idea, pero en verdad era una idea que tenían varios: hacer un medio de contrainformación, un medio del campo popular. FC. Además, ellos estuvieron muy cerca de cerrar un acuerdo con el PC, y de poner plata en Sur. Son proyectos que están dando vueltas, pero alguien los tiene que hacer. En la primavera democrática era ese el diario que había que hacer. Lanata le dio una impronta personal y llevaba el día a día, eso no se lo puede negar nadie. Pero después estaban Horacio Verbitsky, Osvaldo Soriano, Martín Caparrós, Eduardo Blaustein, una larga lista. -El libro toca muy por encima la relación entre Lanata y el MTP. Lanata vio ahí una posibilidad de financiamiento. Sabía de que palo venían, tenía algunas relaciones por este movimiento de solidaridad con los presos del PRT ERP, tenía más afinidad con ellos que con Montoneros, pero no pasó de ahí. Estaba en la búsqueda de una oportunidad en los medios. -Ustedes cuentan dos reuniones con Gorriarán... FC. Fueron buenos financistas, no les hincharon las bolas. Recién sobre el final, antes del ataque, cuando necesitan armar un escenario social, psicológico y político para entrar al cuartel, presionan un poco más. Pero resisten bien. Sokolowicz, Lanata, Ulanovsky resisten este embate para salir a decir que se viene el golpe, lo militares... negocian y terminan sacando cosas más razonables. -Con el libro publicado y las críticas que están recibiendo de los militantes, ¿pensaron en revisar algo, hacer alguna autocrítica? Lo digo porque una de las críticas es haberle dado voz a los militares... PW. Hay voces militares pero también hay muchas voces de soldados, que eran conscriptos en ese momento. El combate está reconstruido en base a los datos que cruzamos con los militantes. Hemos descartado varios datos de los militares que no nos cerraban y que nos parecían falsos. Nosotros usamos entrevistas a militantes, a militares y soldados. Las mil fojas de la causa oral. Eso está cruzado con un informe que hace un teniente general, (Julio Eduardo) Ruarte, que trabaja durante diez años y accede a una cantidad de entrevistados a los que nosotros no podríamos haber accedido. No sólo por la época en la que él la hizo, sino por el vínculo. Armó ese informe en formato de libro, contando solamente la parte del combate, y se lo llevó al Ejército. Le dijeron que no lo publicara porque era inconveniente para él, para sus camaradas y para la misma fuerza. -Este es uno de los casos en el que los militares se pueden sentir tentados a hablar, porque con esto se victimizan... FC. Las operaciones de victimización no las tomamos. Esa historia de que cuando entran al cuartel atropellan y matan a un conscripto es falsa. Que al soldado Taddía lo mata Felicetti es falso. Después, charlamos con todos los protagonistas que quisieran hablar. Ahora, ¿es legítimo utilizar fuentes militares en este episodio? Nosotros creemos que sí. Pero entendemos también que desde el lugar del militante, desde aquéllos que tienen compañeros muertos, esto no pueda aparecer tan sencillo. Después, los militares que hablaron no tienen cuestionamientos morales con respecto a lo que hicieron, porque dicen nos atacaron y respondimos, cumplimos con nuestra tarea. Pero también es cierto que hubo cuatro desapariciones, torturas y ejecuciones sumarias. No hicimos un libro para los sobrevivientes del MTP, contamos una historia amplia. Además, y esto lo sabíamos previamente, los que entraron y sobrevivieron no querían hablar del combate. Les interesaba más contar la historia del MTP, cómo habían llegado a esa situación, el contexto político, pero no puntualmente lo que había pasado dentro del cuartel. A uno de ellos le preguntamos cómo estaba armado. Con una escopeta, dijo. Y qué hiciste con esa escopeta. Eso no te lo voy a contar, respondió. Una de las claves del libro era reconstruir lo que pasó en el cuartel, y la manera era charlando con todos. -Respecto al papel de Alfonsín, visiblemente marginado de esta situación, ¿qué encontraron, cómo evalúan su respuesta? FC. Actuó con mucha debilidad. PW. No controló al Ejército. A punto tal que cuando va al cuartel, tiene que bajar con el helicóptero en otro lado. Incluso lo tirotean. -Ni siquiera pudo ir al velorio de los caídos... FC. Le advirtieron que si iba, pasaría un mal momento. Tampoco pudo ir Horacio Jaunarena, quien tenía un muy buen vínculo con los militares. Y las acciones dentro del cuartel jamás las controló el Gobierno. Es curioso, pero cuando buscamos fuentes alfonsinistas sobre el episodio, encontramos que lo relatan con una distancia abismal, como si fueran alguien que está en la parada del colectivo y a los lejos ve pasar algo. PW. Con muchas ganas de olvidarse del tema. -Recuerdo un relato de Víctor Bugge, el fotógrafo de Casa Rosada, sobre la impotencia de la ida a La Tablada... FC. Sí, Alfonsín fue porque quería garantizar la seguridad de los detenidos. Pero se quedó a medio camino, los vio tirados en el piso, atados con alambre, desnudos, y no dijo nada. Quizá podría haber tratado de mostrar su autoridad. No lo hizo, no se si porque no le salió o no podía. Pero no responsabilizó a nadie por lo que estaba pasando. Y después ocurrieron hechos graves: los torturaron, mataron, desaparecieron, los militares cometieron todos los crímenes de la dictadura menos la apropiación de bebés. -Una muestra del poder que todavía tenían, y de la debilidad de Alfonsín, que curiosamente era lo que planteaba el MTP y que terminó en esto. FC. Sí, pero toda esa debilidad no redundó en un golpe, sino en un traspaso de mando anticipado. PW. Había tal debilidad, que hubo que hacer un traspaso anticipado, pero no hubo golpe. FC. El desarrollo que hacen muchos ex MTP es: Si no hubiese sido por La Tablada, probablemente hubieran intentado un golpe. Es una ecuación complicada. -Claro, la lectura más racional es que si no hubiese sido por La Tablada, los militares no hubieran ganado poder para seguir negociando sus juicios... FC. Si los militares hubieran estado planeando un golpe, La Tablada no los habría disuadido. Ganaron terreno. En el Congreso empezaron a tratarse leyes con la participación de las fuerzas de seguridad. PW. Pos Tablada, todo lo que era el partido militar, ese concepto que ya no existe, se fortalece en todo sentido. FC. Pero también es cierto que el ciclo decadente de ese poder militar se estaba cumpliendo. -Si había alguien que todavía creía en la lucha armada, ¿La Tablada sepultó esa idea para siempre? FC. Ya era una acción anacrónica. PW. Fue un hecho de lucha armada, en el sentido de “pocos pero buenos”. Una vanguardia, un grupo comando que en los hechos, en lo concreto, queda despegado de la gente. -Despegado de la gente, La Tablada significó un golpe emocional muy fuerte para toda la izquierda. FC. Y se notó en la reacción, la izquierda salió inmediatamente a hacerlos pedazo. -Públicamente sí, pero la sensación hacia adentro era de desconcierto, incluso de tristeza, porque entre los atacantes había gente que la izquierda quería y respetaba... FC. Sí, pero habían quedado en off side. Esta decisión de grupo comando, vanguardista, los pocos que incendian la pradera... Era gente muy querida, cuadros que la izquierda tenía como propios, Carlos Samojadni, Pancho Provenzano, a Provenzano lo adoraban propios y ajenos, Quito Burgos. PW. De Quito Burgos me sorprendió que en la presentación que hicimos en Librería Hernández, vinieron tres periodistas de la vieja guardia, entre ellos Blaustein, que participaba de la presentación, y los tres se preguntaban por qué Quito entró. -¿Cuál fue la función de Gorriarán durante el combate? PW: Gorriarán Merlo monitoreó el asalto desde afuera del regimiento. Estuvo allí hasta pasado el mediodía y cuando vieron que ya no había ninguna posibilidad más que la rendición se fue del lugar. La decisión de que no ingresara al cuartel fue tomada por la conducción del MTP para preservarlo de cualquier imprevisto. -Y ustedes que hablaron con él, ¿hizo una autocrítica, aunque sea emotiva de lo ocurrido? PW. No, porque cuando hablamos con él, todavía no trabajábamos en este libro. FC. Pero está esa grabación en Youtube, en la que repasa la operación, ensalza el coraje de los militantes, y ensaya una suerte de despedida, un luto por los compañeros caídos. Pero no dice otra cosa, y hasta el último momento insiste con lo mismo: pararon un golpe. Es falso. -¿Qué pasa con los otros militantes que siguen teniendo esa posición casi granítica? FC. Yo creo que hay razones psicológicas, aceptar otra cosa los derrumbaría. Funciona como una excusa, un engaño operativo. PW. Si ellos aceptaran que era un engaño operativo, que querían generar una insurrección, patear el tablero político, ver qué pasaba en ese ambiente, tendría que bancarse tremenda consecuencia. -La conclusión sobre el porqué que da el libro es esa, el poder flota, tratemos de agarrarlo. FC. Sí, es eso, queremos tomarlo. Era una disputa política. Además, se murieron 33 compañeros, te pasaste 10 años preso, es más fácil explicarte esa vida si decís bueno, yo fui a parar un golpe y salvé a la sociedad argentina de una tiranía que si decís que fue un proyecto personal, un recurso vía armada que tenía Gorriarán Merlo para volver a insertarse. -¿Cómo leemos esto 25 años después, cuál es el valor político y el periodístico de este libro? FC. Abrir precisamente esa discusión. La idea de revolución. Hasta dónde es legítima y hasta dónde nos hacemos responsables por la idea de revolución. Los que entraron a La Tablada eran revolucionarios, no era una secta de dementes a los que se les ocurrió salir a tirar tiros. La idea de patrulla perdida está, pero eran mucho más que eso, eran militantes populares comprometidos. PW. Tenían militancia concreta. Territorial, en las universidades. FC. Es eso, abrir la discusión, y sobre todo, dar elementos para correr esa idea de que fueron a parar un golpe. Sobran pruebas que acreditan que no había ningún golpe en marcha. Empezaron a preparar el ataque un año antes y montaron una escenificación para entrar.
Psicópatas: ¿cómo detectarlos y huir a tiempo? Estas personas son como los camaleones: cambian de personaje y aspecto según la ocasión lo amerite. Intentar “distinguirlos” por su imagen no es fácil, pero hay ciertas características afectivas e interpersonales que son comunes y permiten diferenciarlos. Para tener en cuenta. El maginario social suele pensar al psicópata como aquel “criminal” que sale en las noticias cometiendo delitos, asesinatos o abusos. Sin embargo no siempre es así. Algunos de estos personajes son grandes simuladores. Circulan en nuestra vida diaria aparentando ser sujetos integrados socialmente como padres de familia, estudiantes, trabajadores, o profesionales reconocidos. Su forma de hacer daño es más sutil, pero el efecto es el mismo. Cómo detectarlos * Son grandes seductores. Durante la etapa de conquista, estos personajes despliegan sus mejores aptitudes y mantienen oculto su verdadero carácter. Lo más llamativo es su encanto superficial, la desfachatez y elevada locuacidad. * Son muy eficaces para dar una buena impresión. Son grandes oradores, seductores y amantes de las conquistas. Poseen mucha habilidad con las palabras, consiguen cautivar a su público y obtener fascinación. * Aparentan seguridad y se manejan con arrogancia. Esta actitud “de ir por todo” suele producir impacto y capturar las miradas de aquellas mujeres que buscan “un hombre con personalidad”. A veces se muestran excesivamente carismáticos, lo que despierta amor o fanatismo. Otros, prefieren un perfil social más conmovedor y simulan albergar una desmedida preocupación por los más débiles o causas sociales. * Buscan armar una ficción donde capturar al otro. Presentan una falsa imagen que representa lo “socialmente esperado”. Desde allí arman su estrategia. Saben a quién elegir como “víctima” y cómo influenciar sus sentimientos. * Están llenos de codicia y se relacionan a través del poder. Se mueven en función de su propio interés. Su máximo placer es anular la voluntad del otro para demostrar su superioridad y conseguir sus fines. Si bien asemejan sentir amor y compasión, solo es una mueca a fin de alcanzar sus objetivos. No tienen la capacidad de concebir emociones ni empatizar. Son insensibles y no tienen remordimientos, aunque a primera vista no parezca ser así. * La manipulación es su herramienta para persuadir. Utilizan la mentira y el engaño como medio. Si se los encuentra en una mentira no dudarán en inventar nuevas y seguir su cometido. Suelen olvidar a qué se han comprometido o qué han dicho, y lo resuelven evadiendo o negando la situación. No les importa ser descubiertos, encontrarán alguna manera de quedar bien posicionados. * Buscan hacer todo a su manera. Son egocéntricos. Valoran a los otros -siempre y cuando- respondan a sus deseos, sino los descartan. Son intolerantes frente a las frustraciones: las evitan o manifiestan cólera, ira y tristeza. * Tienen una gran dificultad para asumir errores y responsabilidad. El problema siempre “lo tienen los otros”. Muy pocas veces sufren de un malestar emocional intenso como para desear cambiar. Por lo tanto, raramente frecuentan un consultorio psicológico. * Tienen dificultades para el autocontrol. Si bien aparentan ser racionales, esta dinámica encubre el nivel de impulsividad contenido a punto de estallar. * Su tendencia a la estafa y manipulación los llevará siempre al límite de la legalidad. Si presentan problemas con la ley emplearán su perspicacia para salir airosos. * Actúan su psicopatía en ciertos lugares más que en otros. Por ejemplo: la manifiestan con sus parejas, pero para el afuera se muestran ejemplares. Si alcanzan lugares de liderazgo, impartirán su ley de manera despótica. Si se centran en la pareja, ubicarán a la mujer en un lugar de sumisión. ¡Para estar alertas! Si querés protegerte, es importante hacerte un tiempo para conocer a las personas antes de involucrarte. Observá cuánto interés ponen en vos y cómo actúan con los demás. Si bien la primera impresión social suele ser atractiva, con el tiempo se van descubriendo sus disfraces. Aprender a identificar la psicopatía te permitirá manejarte mejor. Indicios como la mentira, la trampa, la irresponsabilidad, la carencia de remordimiento, la explotación, la manipulación, la irritabilidad y la agresividad son indicadores de que algo no anda bien. Estar advertida te ayudará a ahorrar malos ratos o intentar sobrevivir a un ataque sorpresivo. Si estás a tiempo… ¡Huí!
Los Gremlins no envejecen y ya tienen 30 años. La famosa película de 1984, con producción de Steven Spielberg, guarda al menos diez curiosidades que pocos conocen. Hace 30 años muchos niños soñaban con Gizmo y tenían pesadillas con Rayita, el bueno y el malo de la película Gremlins, unas extrañas macotas que dependiendo del cuidado de su poseedor pueden ser dulces o fatales. Tales criaturas, llamadas mogwai, llegaron al cine en junio de 1984, en una producción de Steven Spielberg con presupuesto de 11 millones de dólares, bajo la advertencia de no exponerlos a las luces brillantes y menos a la del sol que los mata; nunca darles agua y mucho menos mojarlos, y la más importante por ninguna razón darles de comer después de la medianoche. Para rememorar este aniversario, el Huffingtonpost recopiló diez cosas que quizás no sabías sobre este clásico de la comedia de terror. link: https://www.youtube.com/watch?v=-14d51QTVjo 1.- La película Gremlins se considera, en parte, responsable de la era de las películas no recomendadas para menores de 13 años, pues dejó libre el terreno para que muchos directores trabajaran con contenidos violentos, pero no lo suficiente como para ser considerados “no recomendados para menores de 18”. 2.- Si la escena de Courthouse Square resulta familiar es porque Gremlins compartió set con Volver al Futuro y la ficticia comunidad de Kingston Falls no es el único lugar en el que apareció esa torre del reloj. 3.- Los gremlins eran muñecos animatrónicos que costaron al estudio unos 40 mil dólares. Había tantos problemas para manejarlos en el plató que en una escena, todo el grupo de actores se quedó dormido esperando a que sus compañeros se pusieran en funcionamiento. 4.- Los orígenes de los gremlins datan de la primera y la segunda Guerra Mundial, cuando los pilotos echaban la culpa de sus problemas mecánicos a pequeñas criaturas traviesas. 5.- En principio, Gizmo iba a ser el villano de la película, pero Spielberg se negó cuando se dio cuenta de que al público le encantaría este personaje adorable. 6.- Por cierto, el actor y humorista canadiense Howie Mandel puso voz a Gizmo en la versión original. 7.-El propio Spielberg hizo un cameo. Quizás te suena haberlo visto pedaleando en una bicicleta... 8.- La película fue considerada un tanto intensa para un público familiar, pero mucho menos violenta de lo que se pretendía con el guión original. En uno de los primeros borradores, los gremlins matan a la madre de Billy (decapitándola y tirando su cabeza por las escaleras…). 9.- Y al profesor de ciencia de Billy también le mataban pinchándole la cara con docenas de agujas. 10.- A pesar de que está ambientado en Navidad, Gremlins se estrenó en junio porque en verano hay menos competición cinematográfica.

AMIGOS, SE VAN A TENER QUE PONER A LEER. GRACIAS POR PASAR.

Hola, para celebrar que soy usuario SILVER les dejo estas cositas que hago desde mí FanPage en Facebook. Vicky's Books es un Fanzine que nació de forma digital, pero hoy en día hacemos ediciones físicas. Espero que les guste. Eso es todo, la próxima subo más. Pueden seguirme desde
Crearon una lapicera que detecta errores de ortografía Se llama Lernstift y vibra al descubrir una palabra mal escrita. Desde que en 1943, Ladislao José Biro patentó la birome en la Ciudad de Buenos Aires, fue muy poco lo que este invento evolucionó. A más de 70 años de aquel suceso, se presentó la Lernstift (en alemán, lápiz para aprender) una lapicera inteligente capaz de detectar errores de ortografía en el acto. La forma de alertar al alumno distraído es mediante una pequeña vibración. Para detectar cualquier equivocación que se produzca, se vale de un software de reconocimiento de escritura a mano que señala los errores a medida que son cometidos. En su interior, el bolígrafo se impulsa sobre un procesador ARM (el mismo que utilizan muchos teléfonos celulares) y en el sistema Linux. Además, para calcular los movimientos en tres dimensiones, utiliza una serie de sensores, como un giroscopio para medir la orientación, un acelerómetro para calcular la propulsión y un magnetómetro que mide la fuerza y dirección de los campos magnéticos. Para hacerla completa, cuenta con sensores Wi-Fi que, mediante una aplicación, conectan al bolígrafo con un smartphone una o computador que da más detalles sobre el posible error. De acuerdo a sus creadores, el Lernstift soporta dos funciones. “El modo de caligrafía que te ayuda a corregir letras individuales y el de ortografía, que vibra cuando se escribe mal una palabra” explica Daniel Kaesmacher. El dispositivo, que funciona con pilas AAA, todavía necesita algunos ajustes para adaptarse a la escritura de cada usuario. De momento está pensado para el inglés y alemán, pero sus creadores indican que van a sumar nuevos idiomas. Muchos suponen que la aplicación podría ir más allá de la ortografía. Sus desarrolladores, que obtuvieron la financiación a través de Kickstarter (colecta global por Internet), pretenden mantener el proyecto abierto, lo que implica que cualquier interesado podrá utilizar el código para crear aplicaciones basadas en la Lernstift. Este mes se probará una versión inalámbrica en algunas escuelas. Si todo va bien, la versión final se empezará a vender a fin de año.
Hola amigos. Aquí les traigo la cuarta entrega de nuestro fanzine. Que los disfruten. En el blog que dejo más abajo se pueden descargar todos los tomos en formato PDF. Comenten, recomienden, dejen Me Gusta y esas cosas que hace de Taringa una comunidad grande. Los otros tomos los podes leer acá abajo. TOMO 01: TOMO 02: TOMO 03: También les dejo el link del blog oficial del Fanzine: Eso es todo. Hacemos arte por amor al arte. Gracias.
Hola amigos, aca les traigo mi vida en imagenes. Las entradas de mis recitales de rock. Opinen. Tengan en cuenta que estuve 40 minutos escaneando, y otro tanto para recortarlas, y otro poco para subirlas. El tiempo es oro. Comente, recomienden, etc.