RicardoBj1
Usuario (Argentina)

BIENVENIDOS A MI POST.. El caso de Niels Högels, el enfermero alemán al que acusan de haber matado a más de 100 pacientes "por aburrimiento". Los investigadores creen que Högel, quien ya cumple cadena perpetua por dos homicidios, les dio dosis letales de fármacos para el corazón a los pacientes que cuidaba. En el juicio de 2015, cuando lo sentenciaron a prisión de por vida, el hombre, que ahora tiene 41 años, admitió que a veces actuaba "por aburrimiento" Dijo también que se sentía eufórico cuando lograba resucitar a un paciente y devastado cuando no lo conseguía, según lo citó la agencia AFP. Quienes investigan el caso dijeron que Högel pudo ser responsable de más muertes, pero las potenciales víctimas fueron cremadas. De ser hallado culpable de todos los homicidios, se convertiría en uno de los asesinos en serie más prolíficos de la Alemania de la posguerra
Una pandemia mundial. Una enfermedad apocalíptica podría combinar incurabilidad (como el ébola), letalidad (como la rabia), infectividad extrema (como el resfriado común) y un largo período de incubación (como el VIH / SIDA). Probabilidad de que suceda: 0.0001% Inteligencia Artificial. Es la amenaza apocalíptica más discutida del momento. Nadie sabe con exactitud si existe un riesgo real de que la inteligencia artificial se apodere del mundo, borrando a los humanos de la faz de la Tierra. Probabilidad de que suceda: 0-10%. La biología sintética. La ingeniería genética es beneficiosa para la humanidad. Pero la creación de un superorganismo contra los seres humanos, o contra una de las partes esenciales del ecosistema, podría terminar en desastre. Probabilidad de que suceda: 0.01%. Nanotecnología. La fabricación de materias con precisión atómica podría acabar con miles de problemas, incluida la contaminación, el cambio climático y la falta de agua potable, pero al mismo tiempo podría ser aplicada para la creación de nuevas armas terribles, capaces de destruir el planeta. Probabilidad de que suceda: 0.01%. Cambio climático brutal. El calentamiento global provocado por la actividad del ser humano es una de las amenazas más reales del fin del mundo. Probabilidad de que suceda: 0.01%. Supervolcán. El peligro de un supervolcán capaz de producir una erupción 1000 veces más grande de lo normal, es la cantidad de gases y polvo que dejaría en la atmósfera. Como resultado se produciría un "invierno volcánico" global con efectos similares a los de una guerra nuclear. Probabilidad de que suceda: 0.00003% . Colapso ecológico. Un colapso total del ecosistema global, que llevaría a que el planeta ya no pueda sostener a una población de miles de millones, es una de las amenazas más complicadas del estudio. Debido a las muchas consecuencias desconocidas que tendría, el equipo no puede predecir su posibilidad. Probabilidad indeterminada. Guerra nuclear. Un conflicto con el uso de armas nucleares podría causar un "invierno nuclear": la estratosfera se cubriría con una cortina de humo que taparía la luz del sol durante meses. Eso podría poner fin a la civilización. Probabilidad de que suceda: 0.005%. Impacto de asteroide. Un asteroide de unos 5 kilómetros de diámetro sería suficiente para acabar con la civilización. Según los astrónomos, un cuerpo de esas características choca contra la Tierra cada 20 millones de años. Probabilidad de que suceda: 0.00013%. Mala gobernanza. Se refiere a dos categorías principales de desastres causados por un gobierno: el no poder remediar los principales problemas que tienen solución, y causar otros aún peores, como por ejemplo el totalitarismo. Probabilidad de que suceda: indeterminada. El colapso del sistema global. Se refiere al colapso económico y/o social, que incluye disturbios civiles y la ruptura de la ley y el orden, lo que impediría la continuidad de la vida civilizada en la Tierra. Probabilidad de que suceda: indeterminada. Amenazas desconocidas. Una categoría que abarca riesgos que parecen poco probables o que los científicos no han tomado en consideración. Probabilidad de que suceda: 0.1%.
Los científicos dicen que la información cuántica sobre el ser humano puede mantenerse con vida durante un tiempo cuando el cuerpo muere. El equipo del físico británico Roger Penrose encontró la evidencia de que las proteínas de microtúbulos contienen la información cuántica sobre el ser humano, lo que algunos llaman “alma” podría durar después de la muerte del cuerpo, así lo informa el Daily Express. Penrose explica o mejor dicho, expone la prueba de esta teoría basándose en que cuando alguien muere, estas tuberías lanzan información atómica al universo, pero el proceso es temporal, y el alma vuelve a la vida de vuelta a otro cuerpo: sería también esta la experiencia que viven las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte. “Si el paciente no sobrevive al trance y muere es posible que la información cuántica siga existiendo fuera del cuerpo, “el alma”, tal vez sea realmente infinita” , agrega Roger Penrose. Los investigadores del Instituto Max Planck de Física (Múnich, Baviera, Alemania) están de acuerdo y dicen que el universo físico en el que vivimos se basa en nuestra percepción, pero una vez que nuestra parte física muere, hay una infinidad que va más allá de nuestros sentidos. Hans Peter Durr, que era responsable de la institución, hace hincapié que todos nos centramos en “lo que consideramos el aquí y el ahora”, porque es sólo la parte material de lo que encontramos comprensible, mientras que en realidad hay una realidad infinita mucho más grande. “Después de la muerte física, la conciencia podría ir a un nivel cuántico”, en ese sentido, Durr especifica que “nuestras vidas están rodeadas por este otro mundo que cuando el cuerpo muere, el alma sigue siendo en el campo cuántico espiritual” un fenómeno que podría ser considerado como “la inmortalidad” Mientras tanto, el científico cristiano Hellwig, del Instituto Max Plack de Biofísica Química (Gotinga, Baja Sajonia, Alemania) añade que “las propiedades de nuestros pensamientos, nuestra voluntad, nuestra conciencia y nuestros sentimientos, podrían ser consideramos “espirituales” Según ellos, esto es así porque no tienen interacción directa con las fuerzas de la naturaleza fundamental y corresponden exactamente con las características que los distinguen de fenómenos muy interesantes y maravillosos del mundo cuántico.

BIENVENIDOS A MI POST. Zombis en la vida real Los primeros intentos de revivir la gente de entre los muertos están programados para este año. Bioquark, una empresa con sede en Filadelfia, anunció a finales de 2016, que la muerte cerebral no es “irreversible” . Y ahora, el director ejecutivo de Bioquark, Ira Pastor, ha revelado que pronto estarán probando un método sin precedentes con células madre en pacientes en un país no identificado en América Latina, en los próximos meses. Para ser declarado oficialmente muerto en la mayoría de los países, la persona tiene que experimentar la pérdida total e irreversible de la función cerebral o muerte cerebral. Según Pastor, Bioquark ha desarrollado una serie de inyecciones que pueden “reiniciar el cerebro” y piensan probarlo en seres humanos este año. Sin embargo, no tienen pensado ponerlo a prueba en animales. Inicialmente, Pastor y su colaborador el Dr. Himanshu Bansal, un cirujano ortopédico, tenían programado el experimento llamado “ReAnima” en la India en el 2016, pero el año pasado el Instituto Nacional de Estadística Médica de la India rechazó la solicitud para realizar dicho experimento. De acuerdo con el protocolo establecido para el experimento, la primera etapa llamada “First In Human Neuro-Regeneration y Neuro-Reanimation” será probado en un único grupo. Los investigadores tienen previsto examinar individuos con edades cerebrales comprendidas entre 15 hasta 65 años, muertos de una lesión cerebral traumática usando imágenes por resonancia magnética, con el fin de buscar posibles signos de reversión de la muerte cerebral. En concreto, será dividido en tres etapas. En primer lugar, cosecharan células madre de la sangre del propio paciente, e la inyectaran de nuevo en su cuerpo. A continuación, el paciente recibiría una dosis de péptidos inyectados en su médula espinal. Por último, se someterían a una sesión de 15 días de estimulación del nervio mediante el láser y la estimulación del nervio mediano para tratar de lograr la reversión de la muerte cerebral, mientras que para el seguimiento de los pacientes usarán imágenes por resonancia magnética. Derechos de los “muertos” La idea del consentimiento en este contexto es complicada, ya que los pacientes están técnicamente muertos. Sin embargo, la definición de muerte también es confusa. La muerte se confirma cuando el corazón deja de latir en una persona que no responde y no respira. Ahora bien, es más complejo de lo que parece ya que hay formas más avanzadas para mantener el bombeo de oxígeno a través del cuerpo, manteniendo el funcionamiento del tronco encefálico, por ejemplo, mediante un respirador artificial. Esto significa que la mayoría de los países, incluido los EE.UU. y el Reino Unido, identifican la muerte como la pérdida permanente de la función del tronco cerebral. Dicho esto, las leyes no dicen mucho sobre los derechos de los muertos. Pero lo que está claro es que, si la comunidad científica continúa jugando a ser “Dios” entonces tarde o temprano tendremos un problema, y esperemos que aquellas películas que tanto nos hicieron pasar miedo no se hagan realidad. FIN DEL POST.

El Wendigo, también conocido como Windigo y Windego, siendo el plural de la palabra Wendigoag, es una criatura que puede hallarse en las leyendas de los nativos americanos, en especial entre los pueblos algonquinos. Estos pueblos se encuentran entre los más extendidos y numerosos de los grupos nativos americanos de Norteamérica, y vivieron en el pasado a lo largo de toda la costa atlántica y la región de los Grandes Lagos. No obstante, en las leyendas de otras tribus nativas americanas también se encuentran criaturas similares al Wendigo, como por ejemplo en las leyendas de los iroqueses, vecinos de los algonquinos. Entre estos pueblos, una criatura conocida como Stonecoat, (‘Piel de Piedra’) presenta algunas similitudes con el Wendigo. El hambre insaciable del Wendigo Traducido a grandes rasgos, la palabra ‘Wendigo’ significa ‘espíritu maléfico que devora humanos’. Otra traducción, que al parecer llevó a cabo un explorador alemán en torno al año 1860, equipara la palabra ‘Wendigo’ con ‘caníbal’. Se dice de los Wendigoag que sienten un hambre insaciable por la carne humana: por mucha que coman, siguen hambrientos. Esta hambre se refleja en su aspecto, que, según algunos es de una delgadez extrema. A pesar de su físico demacrado, se ha descrito a los Wendigoag como gigantes que medirían unos 4,5 metros (14,8 pies) de altura. Aunque hay ligeras variaciones entre la descripción física de esta criatura de unos pueblos algonquinos a otros, en general están de acuerdo en que los Wendigoag tienen ojos resplandecientes, grandes y afilados colmillos amarillentos y largas lenguas. De la mayor parte de Wendigoag se dice que tienen la piel amarillenta y cetrina, aunque otros afirman que están cubiertos de un pelo enmarañado o tienen la piel putrefacta. Cuentan las leyendas que los Wendigoag fueron seres humanos en el pasado. Según la versión más popular del mito, un Wendigo se forma en el momento en el que un ser humano recurre al canibalismo, incluso cuando lo hace para poder sobrevivir. Cuando una persona consume la carne de otro ser humano, se cree que él o ella es poseído/a por espíritus maléficos y se transforma en un Wendigo. En otra versión del relato, se cuenta que el primer Wendigo fue un guerrero que hizo un pacto con el Diablo. A fin de salvar a su tribu, entregó su alma, transformándose de este modo en un Wendigo. Cuando llegó la paz, la tribu ya no tenía necesidad de una criatura terrorífica como el Wendigo, por lo que el guerrero fue expulsado de su tribu y condenado a vivir apartado del mundo. Algunos creen que el ser humano continúa residiendo en el interior del Wendigo, más concretamente donde debería estar su corazón. Este ser humano se encuentra atrapado, y la única forma de matar a un Wendigo es matando también al humano que hay en su interior. Ciertas leyendas aseguran que una persona atrapada en el interior de la criatura puede ser rescatada con éxito; no obstante, en la mayoría de los casos, la muerte es la única forma de liberar a un ser humano del Wendigo que le poseyó. Se cree que los Wendigoag vagan por los bosques en los que habitaban los algonquinos, y se rumorea asimismo que aquellos humanos que habitaban en el interior del bosque y desaparecieron a lo largo de los años fueron devorados por estas criaturas. Se han comunicado muchos testimonios de avistamientos del Wendigo históricamente, no solo por parte de nativos americanos, sino también por colonos blancos. Por ejemplo, entre finales del siglo XIX y los años 20, se cuenta que el Wendigo aparecía cerca de un pueblo llamado Roseau, al norte de Minnesota. Se llegó a decir entonces que cada vez que había un avistamiento de esta criatura, alguien moría inesperadamente. Los avistamientos, no obstante, cesaron finalmente, y todo volvió a la normalidad. Los huesos de la civilización de La Quemada, en México, demuestra que comían a sus enemigos Blemios: los Hombres Sin Cabeza de los Mitos Antiguos y Medievales Los Dioses de la Creación y las Bestias Legendarias de los Guaraníes Nativa americana luchando con un Wendigo. ( Frank Victoria / cupick.com ) Entre los Cree hay una danza tradicional denominada ‘Wihtikokansimoowin’, o ‘danza del Wendigo’. En ella, el temible Wendigo es representado satíricamente por los bailarines. Además de satirizar al Wendigo, algunos nativos americanos llegan incluso a convertirse en ‘cazadores de Wendigos’. A principios del siglo XX, un anciano Cree de 87 años conocido como Jack Fiddler fue llevado a juicio por el asesinato de una mujer Cree. Aunque se declaró culpable del crimen, se defendió diciendo que la mujer estaba a punto de transformarse en un Wendigo, ya que había sido poseída por un espíritu maligno. Por esta razón, se vio obligado a matarla antes de que ella asesinara a otros miembros de la tribu. Además de a esta mujer, Fiddler afirmó haber dado muerte al menos a otros 13 Wendigoag a lo largo de su vida.
BIENVENIDOS A MI POST.. 1.- Muerte por ahogamiento – Grant Allen Grant Allen casi se ahogó durante un accidente de patinaje. Por un momento, Allen insiste en que estaba muerto. “En cuanto la consciencia se va”, escribió, “yo estaba entonces allí muerto, y nunca esperaba ser más mortal.” El hielo debajo de él se agrietó mientras patinaba, y Allen cayó en el agua helada. Trató de nadar hasta la superficie, pero se golpeó la cabeza contra el hielo sólido sobre sus cabezas. Allen no podía pensar bien. “Yo estaba entumecido por el frío y aturdido por la repentina e inesperada caída”, escribió. En lugar de buscar el agujero por el que había caído, comenzó a golpear la cabeza contra el hielo, tratando de romperlo. “Jadeé y tragué una gran cantidad de agua. Sentí que mis pulmones se llenaban. Un momento de suspenso, durante el cual sabía perfectamente que me estaba ahogando; Y entonces … morí.” Su vida no pasó ante sus ojos. “Por el contrario, sentí sólo una sensación de frío, humedad y sin aliento , una feroz lucha salvaje, una terrible sensación de asfixia, y entonces todo terminó.” Sus amigos lograron sacarlo y traerlo de vuelta. Pero hasta entonces, Allen estaba clínicamente muerto. “El morir en sí mismo, como morir, es bastante indoloro, tan indoloro como quedarse dormido”, escribió Allen. “Es sólo la lucha anterior, el sentido de su enfoque, que es incómodo.” 2.- Muerte por gas venenoso – Kassem Eid En 2013, el rebelde sirio Kassem Eid estaba en Damasco cuando fue golpeado por el gas sarín. Oyó un cohete golpear el suelo, pero no explotó como él esperaba. En su lugar, el gas comenzó a derramarse. “Sólo tardó segundos antes de que perdiera mi capacidad de respirar”, dijo Eid. “Me sentí como si mi pecho estuviera encendido. Mis ojos ardían como el infierno. No pude ni gritar ni hacer nada.” “Él comenzó a golpear su pecho, tratando de obligarse a respirar. “Fue muy doloroso”, dijo. “Sentí como si alguien estuviera desgarrando mi pecho con un cuchillo hecho de fuego.” Su vecino llamó a su puerta, pidiendo ayuda. Sus hijos estaban muriendo, vomitando sustancia blanca por la boca. Ella y la mayoría de los otros alrededor no salieron vivos. “Vi centenares de personas morir. Mi corazón prácticamente se detuvo. Y me pusieron con los cadáveres. Eid fue sacado de la pila del cuerpo cuando logró hacer una señal de vida. Él sobrevivió, pero pasó por el infierno para llegar allí. “Morir así”, dijo después, “es una de las maneras más feas de muerte que la gente haya conocido a través de la historia”. 3.- Visiones del Cielo – Anita Moorjani “Fue maravilloso”, dijo Anita Moorjani sobre su experiencia con la muerte en 2006. Ella estaba muriendo de cáncer sin esperanza de supervivencia cuando se cayó en coma. Moorjani, sin embargo, cree que fue algo más, que en realidad pasó al otro lado. “Es difícil de describir”, dijo Moorjani. “Fue como si dejara mi cuerpo y mi conciencia se hubiese expandido, y estaba en todas partes , en un estado divino donde podía ver a mis seres queridos y sentir la presencia de otras almas”. “Cuando entré en esta otra dimensión, sentí un abrumador sentido del amor y la paz. No sentí ningún dolor. Descubrí mi propósito en la vida y lo que debo hacer. Me di cuenta de que la solución a mi cáncer estaba siempre dentro de mí.” Después de salir de ese estado, su cuerpo pasó por una recuperación milagrosa. En cuatro días, el 70 por ciento de su cáncer había desaparecido. En cinco semanas, estaba completamente curada. 4.- Visiones del Infierno – Matthew Botsford No todas las visiones del otro lado son tan pacíficas. Al igual que Moorjani, Matthew Botsford entró en coma y vio lo que él cree que es una visión del otro lado. Pero su visión no era tan alegre. Le habían disparado en la parte posterior de la cabeza. “Sentí una perforación caliente, como una aguja, terriblemente dolorosa, por un breve instante en la parte superior de mi cabeza”, dijo. “Entonces la oscuridad me envolvió como si una gruesa y negra tinta hubiera sido derramada sobre mis ojos.” Durante los siguientes 27 días, su cuerpo estaba en coma. Pero su alma, cree Botsford, estaba atrapada en el infierno. “Esto sólo me demostró que estaba realmente contenido en algún tipo de celda”, dijo. “El frío penetró hasta la médula de mis huesos”.Se sentía desnudo, indefenso y rodeado por una presencia demoníaca. “Podía sentir la presión real del mal presionando contra mi cuerpo”, explicó. Aparte del mal, no podía sentir mucho. “No había respiración”, dijo. “No había pensamientos en absoluto. No tenía pensamientos de otra cosa excepto la desesperanza y el temor, la desgracia y la tristeza.” Fin del post.. Gracias por pasar.