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Los científicos transforman células cardiacas dañadas en sanas de nuevo en unas pruebas de laboratorio JUEVES, 22 de agosto (HealthDay News) -- Unos científicos informan que han transformado un tipo de célula cardiaca humana en otro distinto en unos experimentos de laboratorio, un desarrollo prometedor en el intento de encontrar maneras de reparar el daño producido por los ataques cardiacos. La investigación está lejos de estar lista para su uso masivo, sin embargo, y no está claro si la estrategia funcionará en personas vivas. Aun así, el tratamiento es una aproximación prometedora a la regeneración de órganos "que aprovecharía las células que ya están en un órgano dañado y las convertiría en el tipo de células necesarias para el órgano funcione", afirmó el coautor del estudio, el Dr. Deepak Srivastava, director e investigador principal del Instituto Gladstone de Enfermedades Cardiovasculares de San Francisco. Un ataque cardiaco puede producirse cuando un bloqueo en un vaso sanguíneo no deja que la sangre llegue a una parte del corazón. Un paciente que sobrevive a un ataque cardiaco quedará con un tejido muscular muerto que será reemplazado por un tejido cicatrizado, explicó Srivastava. En Estados Unidos viven aproximadamente 5 millones de supervivientes a ataques cardiacos, indicó. "Ahora mismo no tenemos ninguna manera adecuada de crear un nuevo músculo para esos individuos", afirmó. La única manera de reemplazar el músculo dañado es con un trasplante de corazón, y en Estados Unidos se realizan cada año solo unos 2,000 trasplantes. Los investigadores desean evitar que las células conocidas como "fibroblastos" creen el tejido cicatrizado después de un ataque cardiaco. Los fibroblastos conforman aproximadamente la mitad de las células del corazón, y la idea es convertirlos en células musculares que "latan" (como el corazón) al manipularlas con una "mezcla" de cinco genes, explicó Srivastava. Srivastava y sus colaboradores han conseguido poner a prueba con éxito su enfoque en una placa de laboratorio y en ratones que sufrieron ataques cardiacos simulados. El nuevo estudio, publicado el 22 de agosto en la revista Stem Cell Reports, tenía como objetivo observar si la estrategia funcionaría en células humanas en el laboratorio. Los investigadores informan de que sí funcionó. Hay muchas salvedades. A los autores del estudio les preocupa si las células trasformadas podrían generar problemas en el sistema eléctrico del corazón, comentó Srivastava. Eso podría resultar en latidos cardiacos irregulares y potencialmente fatales. Los ratones que se sometieron al procedimiento no sufrieron este tipo de problema, explicó, "pero el corazón de un ratón es mucho más pequeño que el de un ser humano". Los investigadores tampoco saben cuál es el costo potencial de usar la terapia genética para que las células se transformen por sí mismas, y no está claro qué efectos secundarios podrían tener en los seres humanos. Pero, según Srivastava, hay un gran potencial de reparación de otros órganos y tejidos del cuerpo, porque todos "tienen células de respaldo cercanas que podrían ser utilizadas para este tipo de reparación". Robert Schwartz, un distinguido profesor de biología y bioquímica de la Universidad de Houston, ha estudiado un enfoque similar. Schwartz afirmó que la estrategia de este estudio podría ser demasiado compleja para que funcione a largo plazo, pero cree que la idea esencial tiene mucho mérito. "Pronto podremos reparar los corazones dañados con este tipo de células a modo de parches", afirmó. "Quizá no generemos suficientes como para generar un corazón entero. Pero seremos capaces de generar células del mismo paciente para tratar las enfermedades y los ataques cardiacos". Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare FUENTES: Deepak Srivastava, M.D., director and senior investigator, Gladstone Institute of Cardiovascular Disease, and professor, University of California, San Francisco; Robert Schwartz, Ph.D., distinguished professor, biology and biochemistry department, University of Houston, Texas; Aug. 22, 2013, Stem Cell Reports

Beber alcohol antes del primer embarazo aumenta el riesgo de cáncer de mama, según un estudio MIÉRCOLES, 28 de agosto (HealthDay News) -- Beber incluso una copa de alcohol al día en los años antes del primer embarazo de una mujer puede aumentar su riesgo de cáncer de mama en el futuro, según un nuevo estudio de gran tamaño. Otras investigaciones han vinculado el consumo de alcohol con un mayor riesgo de cáncer de mama, además de hallar que retrasar el embarazo puede amentar el riesgo de cáncer de mama. Se cree que la nueva investigación es la primera en concentrarse en el efecto de la ingesta de alcohol en el periodo entre el inicio de la menstruación y el primer embarazo, apuntaron los investigadores. "El riesgo aumentó en un once por ciento por cada ingesta de diez gramos al día, que equivale a unas seis copas por semana", apuntó la autora del estudio, la Dra. Ying Liu, profesora de ciencias de la salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis. "Esos valores de riesgo se calcularon en comparación con las abstemias". "Una copa se definió como una botella o lata de cerveza, una copa de vino de 4 onzas o un vasito de licor", apuntó Liu. Beber más o menos una copa al día también aumentó el riesgo de enfermedad proliferativa benigna del seno, un factor de riesgo del cáncer de mama, en alrededor de un 16 por ciento, según el estudio, que aparece en la edición del 28 de agosto de la revista Journal of the National Cancer Institute. Los investigadores analizaron datos de más de 91,000 mujeres que participaron en el Estudio de salud de las enfermeras II, que no tenían antecedentes de cáncer cuando se inscribieron. Respondieron a preguntas sobre el consumo de alcohol en 1989, y se les dio un seguimiento hasta 2009 para analizar el riesgo de cáncer de mama. El nuevo estudio también observó si las mujeres contraían enfermedad benigna del seno, y si el alcohol podría haber desempeñado un rol en la afección, en un subgrupo de más de 60,000 mujeres que fueron evaluadas de 1991 a 2001. Los investigadores hallaron más de 1,600 casos de cáncer de mama y 970 diagnósticos de enfermedad benigna del seno en el periodo del estudio. Beber alcohol después del primer periodo menstrual y antes del primer embarazo se vinculó con un riesgo de ambas afecciones, independientemente de si la mujer bebía después del primer embarazo. El vínculo se sostuvo tras tomar en cuenta varios factores de riesgo más, como los antecedentes familiares de cáncer de mama. Mientras más alcohol bebían las mujeres, mayor era el riesgo. Sin embargo, los investigadores solo encontraron un vínculo entre el consumo previo al embarazo y el riesgo de cáncer de mama, no una relación causal. "Los tejidos mamarios son particularmente susceptibles a las exposiciones ambientales entre [el inicio de la menstruación] y el primer embarazo, porque pasan por una rápida proliferación celular", explicó Liu. Sin embargo, durante el embarazo, otros cambios celulares hacen que el tejido mamario sea menos susceptible al cáncer. "Nuestros resultados sugieren que la ingesta de alcohol antes del primer embarazo aumenta constantemente el riesgo de cáncer de mama y el riesgo de [enfermedad benigna del seno] proliferativa", apuntó Liu. Especuló que la enfermedad benigna del seno podría ser una vía que vincula el consumo de alcohol a una edad joven con el cáncer de mama, "pero no es la única ruta". Es esencial poner el aumento del riesgo de un once por ciento en perspectiva, señaló la Dra. Laura Kruper, codirectora del programa de cáncer de mama y directora del Centro de Salud de las Mujeres Cooper Finkel del Centro Oncológico City of Hope en Duarte, California. En general, el riesgo de por vida de cáncer de mama de una mujer es de alrededor de una en ocho, o un doce por ciento. "Si se toma el riesgo básico (12 por ciento) y se aumenta en un 11 por ciento, el resultado es más o menos el 13 por ciento", explicó Kruper. Liu apuntó que la estadística de una en ocho incluye tanto a bebedoras como a abstemias, pero no contaba con una estadística del riesgo de cáncer de mama de por vida entre las abstemias. Así que aunque el estudio halló un aumento en el riesgo, comentó Kruper, "creo que la verdadera moraleja es que mientras más se bebe, más aumenta el riesgo". Kruper y Liu se mostraron de acuerdo en que el estudio es otra llamada a la moderación. Liu dijo que todas las mujeres en la categoría de edad que estudió "deben reducir su consumo de alcohol a menos de una copa al día, sobre todo antes del primer embarazo, para reducir el riesgo de cáncer de mama". Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare FUENTES: Ying Liu, M.D., Ph.D., instructor of public health sciences, Washington University School of Medicine, St. Louis; Laura Kruper, M.D., co-director, breast cancer program, and director, Cooper Finkel Women's Health Center, City of Hope Cancer Center, Duarte, Calif.; Aug. 28, 2013, Journal of the National Cancer Institute, online

El abuso de analgésicos aumenta el riesgo de consumo de heroína, según un estudio JUEVES, 22 de agosto (HealthDay News) -- El uso ilegal de analgésicos recetados aumenta el riesgo de una persona de convertirse en un usuario de heroína, sugiere un informe del gobierno de EE. UU. Los investigadores hallaron que los estadounidenses entre los 12 y los 49 años que habían tomado analgésicos recetados ilegalmente tenían 19 veces más probabilidades de haber comenzado a consumir heroína en el año anterior que las demás personas en ese grupo de edad. Casi el 80 por ciento de las personas que habían comenzado recientemente a consumir heroína antes habían estado tomando analgésicos ilegalmente, añadía el informe de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental (SAMHSA) de EE. UU. Sin embargo, también anotó que apenas el 3.6 por ciento de las personas que habían tomado analgésicos recetados ilegalmente comenzaron a consumir heroína en un plazo de cinco años. "Los analgésicos recetados, cuando se usan de forma adecuada para el propósito indicado, pueden ser de enorme beneficio para los pacientes, pero su uso no médico puede conducir a la adicción, a daños físicos graves, e incluso a la muerte", advirtió en un comunicado de prensa de la SAMHSA el Dr. Peter Delany, director del Centro de Estadísticas y Calidad de la Salud Conductual de la agencia. "Este informe muestra que también puede aumentar mucho el riesgo de un individuo de pasar al consumo de heroína, añadiendo una nueva dimensión a los daños potenciales", advirtió Delany. El número de estadounidenses que reportaron haber consumido heroína en los últimos doce meses aumentó de 373,000 en 2007 a 620,000 en 2011. En el mismo periodo, el número de personas que reportaron tener na adicción a la heroína en los doce meses anteriores aumentó de 179,000 a 369,000, y el número de personas que comenzaron a utilizar heroína por primera vez en los últimos doce meses subió de 106,000 a 178,000. Entre 2008 y 2011, el número de personas que comenzaron a consumir heroína aumentó entre los adultos de 18 a 49 años, pero no hubo cambio en la tasa entre los jóvenes de 12 a 17 años. En el mismo periodo, hubo un aumento en el número de personas con ingresos anuales de menos de 50,000 dólares que comenzaron a consumir heroína, señaló el informe. El número de personas que comenzaron a consumir heroína en los doce meses anteriores aumentó marcadamente en todas las regiones del país, excepto en el sur, donde la tasa siguió siendo la más baja de EE. UU. Los negros tenían menos probabilidades que ningún otro grupo racial y étnico de comenzar a utilizar heroína. Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare FUENTE: U.S. Substance Abuse and Mental Health Services Administration, news release, Aug. 22, 2013