RenatusCartesius
Usuario (Francia)
Lo que imaginamos que estamos oyendo o viendo puede cambiar realmente lo que percibimos, ha revelado una serie de experimentos sobre percepción e imaginación realizados en el Karolinska Institutet de Suecia. Los resultados pueden ser útiles para comprender los mecanismos que hacen que el cerebro no distinga entre pensamiento y realidad, como les sucede a los enfermos de esquizofrenia. Un estudio del Karolinska Institutet de Suecia ha demostrado que nuestra imaginación puede afectar la manera en que experimentamos el mundo más de lo que hasta ahora se creía: aquello que imaginamos que estamos oyendo o viendo puede cambiar realmente lo que percibimos, revela la investigación. Por otro lado, los resultados obtenidos arrojan además nueva luz sobre una cuestión clásica de la psicología y de las neurociencias: cómo combina el cerebro la información que le llega de los diferentes sentidos. La revista Current Biology detalla los hallazgos realizados. "A menudo pensamos en las cosas que imaginamos y las cosas que percibimos son claramente disociables," explica Christopher Berger, estudiante de doctorado del Departamento de Neurociencias y co-autor del estudio en un comunicado del Karolinska Institutet. "Sin embargo, esta investigación ha demostrado que la imaginación de un sonido o de una forma cambia la manera en que percibimos el mundo que nos rodea, de la misma manera que lo hace escuchar realmente ese sonido o ver esa forma. En concreto, descubrimos que lo que imaginamos oír puede cambiar lo que vemos realmente, y que lo que vemos con la imaginación puede cambiar lo que realmente escuchamos", continúa Berger. La imaginación transforma la percepción real El estudio consistió en una serie de experimentos en los que se usaron ilusiones que hacían que la información procedente de un sentido cambiase o distorsionase la percepción procedente de otro sentido. En los experimentos participaron un total de noventa y seis voluntarios sanos. En el primero de ellos, los participantes experimentaron la ilusión de que dos objetos que en realidad pasaban uno junto al otro, chocaban, cuando al mismo tiempo que dichos objetos se cruzaron los voluntarios imaginaron un sonido. En un segundo experimento, la percepción espacial de un sonido fue trasladada por los participantes hacia una localización en las que se les pidió que imaginaran que aparecía brevemente un círculo blanco. En un tercer experimento, los voluntarios imaginaron un sonido particular mientras una persona hablaba, lo que modificó la percepción que tuvieron del discurso del otro. Comprender cómo procesa el cerebro diversas informaciones Según los investigadores, estos resultados pueden ser útiles para la comprensión de los mecanismos que hacen que el cerebro no distinga entre pensamiento y realidad, en ciertos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia. Otro ámbito de aplicación de los hallazgos podría ser la investigación en interfaces cerebro-ordenador, en las que se aspira que personas paralizadas puedan utilizar su imaginación para controlar dispositivos virtuales y artificiales. "Esta es una primera serie de experimentos con los que se pretende aclarar definitivamente si las señales sensoriales generadas por la imaginación son lo suficientemente fuertes como para cambiar nuestra percepción del mundo real", explica Henrik Ehrsson, investigador principal del estudio.
Frente al poder de la manipulación, hemos de ser capaces de fortalecer nuestra autonomía y nuestro pensamiento crítico La evolución del marketing ha desembocado en el desarrollo del neuromarketing, que consiste en utilizar técnicas de neurociencia para analizar las reacciones de nuestro cerebro a determinados mensajes o estímulos; y aprovechar esta información para vender productos. Se ha demostrado que esta metodología es muy eficiente, por lo que tiene muchos detractores que temen su poder de manipulación. Sin embargo, no importa tanto si estamos a favor o en contra del neuromarketing, como que seamos capaces de fortalecer nuestra autonomía y pensamiento crítico. El poder del neuromarketing está en realidad en nuestras manos. Por Joan Morera Morales. Vivimos rodeados de anuncios. Están por todos lados: en los periódicos, en la parada del autobús, en el correo electrónico… La mayoría se nos olvidan rápidamente, claro está, pero algunos permanecen en nuestra mente y, antes o después, terminan por generarnos el impulso de comprar. Lo curioso es que tendemos a reconocer la influencia de la publicidad en los demás –que se dejan manipular, decimos– mientras nos convencemos de que nosotros somos distintos, de que no somos tan influenciables y compramos con plena libertad. Nos engañamos. La realidad es que entre un 70% y un 80% de las decisiones de compra, las de cualquiera, se toman de forma irracional y de acuerdo a estímulos sensoriales. El margen para decisiones reflexivas es más bien reducido. Hace medio siglo que los profesionales del marketing buscan mensajes que nos emocionen y conecten con nuestros deseos inconscientes; para conseguirlo, la clave está en acceder a las regiones que el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro destina a la memoria a largo plazo (especialmente a la llamada memoria semántica). Manipulación neurológica y desafío Pepsi La evolución del marketing se debe en gran medida a los trabajos de investigación que siempre han promovido las grandes marcas, con el objetivo de diseñar productos más atractivos y anuncios de mayor eficacia. En esta carrera hacia la manipulación ‘total’ de los consumidores, la última herramienta de que disponen es elneuromarketing, que consiste en utilizar técnicas de neurociencia para analizar las reacciones de nuestro cerebro a determinados mensajes o estímulos. Retroceder a los años ochenta nos puede ayudar a hacernos una idea precisa de lo que es el neuromarketing: más concretamente, a aquellos tiempos en que los medios de comunicación nos bombardeaban con la campaña publicitaria conocida como el ‘desafío Pepsi’. Con un argumento que hoy en día no parece original, dicha experiencia consistía en pedir a diversas personas que probaran dos refrescos, uno de Coca-cola y otro de Pepsi, sin anticiparles de qué marcas se trataba. El resultado del desafío era que más de la mitad de encuestados elegían Pepsi. Y eso, siendo Coca-Cola la marca líder a nivel mundial, ponía en evidencia el poder de la publicidad para hacer que los consumidores compremos mayoritariamente una marca, incluso cuando en realidad preferimos otra. Este hecho despertó la curiosidad de Read Montague, un especialista en neurociencias que se dispuso a repetir el desafío Pepsi, aunque con dos variantes: la primera) los encuestados sabrían en todo momento qué marca estaban bebiendo; y la segunda) durante el test se les practicaría una resonancia magnética en el cerebro. Al hacerlo, Montague observó que Coca-Cola no era sólo la marca más elegida, sino que su consumo estimulaba regiones del cerebro que Pepsi dejaba inactivas. Eran los efectos neurológicos de unas campañas publicitarias –las de Coca-Cola– que habían sido especialmente incisivas durante la primera mitad de los ochenta. Eficacia publicitaria desmesurada El hallazgo de Montague abría las puertas al siguiente dilema: si era posible conocer las reacciones del cerebro ante una marca o producto, ¿por qué no aprovecharlo para anticipar el efecto de un anuncio publicitario o cualquier cambio en el producto cuestión? Inicialmente no se planteaba de forma explícita, pero se intuía que predecir los patrones de respuesta de los consumidores podría ser la clave para el diseño de anuncios de una “eficacia” desmesurada. Asusta, ¿verdad? Era el nacimiento del neuromarketing. Gracias a inversiones de empresas como Procter&Gamble, Unilever, McDonald’s o Disney (¡sí, sí, Disney!), desde entonces se han llevado a cabo otras experiencias similares. No tan solo mediante resonancias magnéticas, también con electroencefalogramas, mediciones del ritmo cardíaco, ritmo respiratorio o incluso de la conductividad de la piel (respuesta galvánica). Entre otras cosas, estos trabajos han identificado las potentes reacciones cerebrales ante anuncios protagonizados por famosos; muy en especial cuando se trata de deportistas o celebridades del cine –quienes más nos emocionan–, el gancho es tan potente que nos induce a pagar hasta un 20% más de lo que pagaríamos normalmente por aquel producto. En espera de ver qué aplicaciones se derivan de estos experimentos, ya ha quedado claro que el neuromarketing ofrece resultados sumamente más objetivos que el marketing tradicional. Herramientas como las encuestas, los grupos de discusión o los tests de producto, en el mejor de los casos recogen información sobre aquello que los encuestados interpretan como sus motivaciones; pero estas percepciones pueden tener poco o nada que ver con sus motivaciones reales. Observar las respuestas fisiológicas del cerebro, sin embargo, aparca esta subjetividad y basa cualquier conclusión solamente en pruebas científicas. Nada de hipótesis, nada de especulaciones. Temor al efecto ‘flautista de Hamelín’ Ésta es la razón por la que el neuromarketing –o mejor dicho: todo cuanto se derive de él– provoca en algunas personas un sentimiento de indefensión y vulnerabilidad. De ahí que surjan voces críticas que comparan a los consumidores del futuro con aquellos ratoncitos que corrían tras el flautista de Hamelín: la diferencia estaría en que, en vez de una melodía hipnótica, el nuevo foco de atracción serían unos anuncios diseñados con precisión quirúrgica, tan capaces de hacernos comprar una tostadora, como un crucero, un aparato para hacer abdominales o lo que sea. Los detractores del neuromarketing denuncian falta de ética en esta praxis, y solicitan a las administraciones públicas que promuevan una regulación restrictiva al respecto. Nada nuevo en el horizonte. En realidad es lógico que nos preocupemos por unas prácticas presumiblemente amenazadoras (“pre-ocuparse” es precisamente eso: ocuparse de algo antes de que tenga consecuencias); pero esta preocupación nunca debe hacernos confundir las amenazas con las oportunidades, ni la prudencia con el alarmismo. Aunque nos inquiete la manipulación del neuromarketing, también deberíamos ser capaces de imaginar que, si bien hoy utilizamos técnicas médicas para usos publicitarios, quizá mañana podremos seguir el camino en sentido inverso: aprovechando los conocimientos obtenidos en el nuevo ámbito como contribuciones a la medicina. Seamos optimistas. El debate sobre la ética del neuromarketing no es tan trivial como algunos pretenden. Para empezar, porque lo que determina que una acción sea o no ética no son los medios que empleamos para llevarla a cabo, sino las intenciones que nos impulsan a cometerla. Pensemos en un homicidio, por ejemplo: que se cometa con una pistola, con una navaja o con las propias manos, no lo hace ni más ni menos reprobable; por el contrario, que sea voluntario o accidental, premeditado o no, condiciona su gravedad y las consecuencias que tenga para su autor, puesto que estos aspectos son los que determinan cuáles fueron las intenciones de origen. Pero éticamente no ha cambiado nada Análogamente, la intención del neuromarketing es la misma que la del marketing tradicional: persuadirnos para que compremos los productos que no siempre necesitamos. Éticamente no ha cambiado nada. Si llevamos décadas aceptando la publicidad como uno de los pilares de la sociedad de consumo, no es coherente que ahora nos tiremos de los pelos por haber descubierto una nueva herramienta publicitaria. Otra cosa será el día que nos propongamos en serio cambiar nuestro modelo económico –ese día sí podría cambiar nuestras vidas!–; ahora bien, esto ya es de otro debate, un debate donde no deberemos centrarnos en el neuromarketing, sino en todas las posibles formas de manipulación. Algunas personas exigen que se impongan límites al neuromarketing. Muy bien, de acuerdo. Pero deberíamos preguntarnos qué sentido tiene regular un mercado sin antes darle la oportunidad de autoregularse. Sobretodo porque, a efectos prácticos, bien podría suceder que las grandes marcas o los publicistas fueran los primeros en perder interés al respecto. Quedan demasiadas incógnitas por responder. ¿Por qué, de veras los creativos renunciarán a su actual rol –llamémoslo artístico– para convertirse en vasallos de los neurólogos?... ¿Y las empresas?… Mientras los medios de comunicación traten el neuromarketing con el sensacionalismo con que lo hacen, ¿estarán dispuestas a asumir el riesgo de vincular a él su imagen?... ¿Y qué pasa con los costes? No es lo mismo hacer cuatrocientas encuestas a la salida de un supermercado que llevar a cabo cuatrocientas resonancias magnéticas ¿Quién se arriesgará a asumir este coste? Una sola de estas incertidumbres podría dejar el desarrollo del neuromarketing en la mera anécdota. Antes de sucumbir a temores infundados, debemos plantearnos si el alarmismo no es la expresión enmascarada de una falta de confianza hacia nosotros mismos. Cualquier medida que nazca de infravalorar nuestra autonomía resultará excesiva, en tanto que estará cruzando la frontera invisible entre proteger y sobreproteger. Y las reacciones sobreprotectoras –lo confirmará cualquier pedagogo– sólo sirven para fomentar individuos cada día más débiles e inseguros. Reconforta pensar que nuestra mente es demasiado compleja y tiene demasiada capacidad de aprendizaje como para que el neuromarketing llegue a manipularnos más que el marketing de siempre. Es cierto que la publicidad nos induce a comprar, y mucho, pero depende de nosotros que seamos lo bastante críticos como para evitar que nos obligue por completo. En esta línea opinaba recientemente el profesor Ale Smidts, de la Universidad de Rotterdam, cuando afirmaba: “Las personas no somos chimpancés en un supermercado, nuestro sistema reflexivo tiene un gran poder para corregir nuestros instintos y respuestas primeras”. Fortalecer la autonomía y el pensamiento crítico En caso de que algún día se diseñara el anuncio “perfecto”, probablemente incidiría primero sobre los colectivos más vulnerables (pienso en los adolescentes, por ejemplo). Sería entonces cuando correspondería al resto de la sociedad tomar medidas en defensa del interés general. Desconozco si se trataría de legislar, de promover campañas de denuncia, de imponer códigos deontológicos o de exigir una mayor transparencia a las empresas anunciantes, pero sin duda habría muchas posibilidades. Mientras tanto, el mejor modo de defender la autonomía y la libertad del individuo es siempre desde la colectividad y desde la corresponsabilidad ciudadana. Porque, aunque parezca una paradoja, aquello que nos hace libres es que formamos parte de una comunidad. Y la razón de que algunos vean el neuromarketing como un ogro terrible es precisamente que se sienten solos, indefensos, enfrentados a las presiones de unos anuncios que pueden doblegarles como un junco. Les preocupa sucumbir a la publicidad por falta de confianza en si mismos y al grupo al que pertenecen. Por eso defienden la idea de un individuo excesivamente tutelado, que se integra en la sociedad a través de regulaciones sobreprotectoras e innecesarias redes de seguridad. No comprenden que el precio de este falso progresismo es el cultivo de una apatía congénita y eterna inseguridad. Este posicionamiento sí es una amenaza de primer orden. No lo olvidemos. Porque no importa tanto si estamos a favor o en contra del neuromarketing, como que seamos capaces de fortalecer nuestra autonomía y pensamiento crítico. Está en nuestras manos.

Investigaciones de neurociencia han revelado un hecho sorprendente que revoluciona lo que nosotros, los humanos, hemos dado por certero con respecto a nuestras interacciones con el mundo situado fuera de nuestras cabezas: Nuestra conciencia no está, en realidad, a cargo de nuestro comportamiento Experimentos de laboratorio muestran que, antes de que tomemos conciencia de una decisión, nuestro cerebro ya ha sentado las bases para hacerlo. En un libro reciente, Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behavior (Subliminal: ¿Cómo su mente inconsciente rige su comportamiento), el físico Leonard Mlodinow examina una amplia gama de experimentos psicológicos que demuestran el papel dominante del trabajo inconsciente en nuestra conducta. Este reconocimiento pone en cuestionamiento las suposiciones fundamentales sobre el libre albedrío y las enseñanzas religiosas asociadas sobre el pecado y la redención, así como nuestros conceptos jurídicos respecto de la responsabilidad y el castigo. Si nuestros cerebros están tomando nuestras decisiones por nosotros mismos inconscientemente, ¿cómo podemos ser responsables de nuestras acciones? ¿Cómo puede castigar a los delincuentes nuestro sistema legal, o castigar Dios a los pecadores que están en pleno control de sus procesos de decisión? ¿Es una ilusión el libre albedrío? En su reciente libro, titulado Free Will (Libre albedrío), el neurocientífico Sam Harris no dispara al aire y nos dice claramente: “El libre albedrío es una ilusión”. No existen algo así como controladores inmateriales de la consciencia, sino seres enteramente físicos, cuyas decisiones y comportamientos son un producto causado en su totalidad por el cerebro y el cuerpo. DecisiónLos filósofos identifican varias posiciones diferentes respecto a la cuestión del libre albedrío. Los incompatibilistas sostienen que el libre albedrío es incompatible con el determinismo, la idea de que nuestro comportamiento está completamente determinado por causas preexistentes, como el destino, los actos de Dios o las leyes de la naturaleza. Los incompabilistas se dividieron en dos bandos. Los libertarios, que sostienen que tenemos libre albedrío porque los humanos trascendemos la causa y efecto de una manera que nos hace responsables en última instancia, y los deterministas, que sostienen que no tenemos libre albedrío, porque ya sea porque el determinismo es verdadero, o porque el indeterminismo (el azar) no nos da el control o la responsabilidad. Ambos grupos se oponen a los compatibilistas, cuyo argumento es que, en todo caso, el libre albedrío es compatible con el determinismo o el indeterminismo. Pero, ¿qué es exactamente el determinismo? Hace dos siglos, el físico francés Pierre Laplace señalaba que, según la mecánica de Newton se podía predecir, en principio, el movimiento de cada partícula del universo, partiendo del conocimiento de su posición, momento y las fuerzas que actúan sobre ella. Esto es lo que se le llama “universo de relojería newtoniano”. Y dado que, en cuanto a la física se refiere, no somos más que partículas, todo parece indicar que, en realidad, el libre albedrío es tan sólo una ilusión. Sin embargo, ahora podemos decir con enorme confianza que el universo no es una máquina de relojería. El principio de incertidumbre de Heisenberg de la mecánica cuántica, nos demuestra que, en el fondo, la naturaleza es fundamentalmente indeterminista. Sin embargo, ¿hasta que punto juega la indeterminación cuántica un papel importante en el cerebro, y en ese caso, abre el camino para el libre albedrío? Probablemente no, y he aquí el porqué. Las partes móviles del cerebro son grandes para el estándar microscópico, y se mueven a velocidad relativamente alta cuando el cerebro está caliente. Por otra parte, las distancias involucradas resultan grandes para esos mismos estándares microscópicos. Es fácil demostrar, cuantitativamente, que los efectos cuánticos en el cerebro no son significativos. Por lo tanto, a pesar de que los libertarios están en lo correcto al decir que el determinismo es falso a nivel microfísico o cuántico, el cerebro es, para todos los efectos prácticos, una máquina newtoniana determinista, por lo que no tenemos ese libre albedrío que definen. Aunque es probable que el cerebro es determinista cuanto se trata del control del comportamiento, hay una enormidad de “pseudo-aleatorios” (en contraposición a la aleatoriedad cuántica “pura”) en los movimientos térmicos de nuestro cerebro, y en el entorno que nos aporta la información. Es posible que esto pueda proporcionar suficiente incertidumbre para darnos la “sensación” de libre albedrío. O, tal vez, la incertidumbre no juega ningún papel directo y se trata simplemente de nuestra falta de conciencia sobre las causas de nuestras decisiones lo que nosotros interpretamos como estar exentos de las leyes de la naturaleza. De cualquier manera, esto significa que en última instancia, no tenemos un libre albedrío libertario, a pesar de que podría tener la impresión de que lo tenemos. No obstante, hay algún consuelo. A pesar de que a nivel cuántico no existe el rígido determinismo, los compatibilistas tienen razón en ver las operaciones del cerebro como procesos causales. También tienen otro buen punto al algumentar que, incluso si nuestros pensamientos y acciones son el producto de procesos inconscientes, siguen siendo nuestros pensamientos y acciones. En otras palabras, “nosotros” no somos sólo nuestra mente consciente, sino más bien la suma de ambos procesos, de lo consciente y lo inconsciente. Si bien otros pueden influir en nosotros, nadie tiene acceso a todos los datos que entraron en el cálculo, excepto nosotros mismos. Otras operaciones cerebrales con los mismos algoritmos de decisión podrían no llegar necesariamente a la misma conclusión, ya que las experiencias de la vida que conduciden hasta ese punto serían diferentes. Así pues, aunque no tengamos el libre albedrío libertario, si la decisión no está controlada por fuerzas externas a nosotros mismos, naturales o sobrenaturales, sino por las fuerzas internas de nuestro cuerpo, entonces, la decisión es nuestra. Si usted y yo no somos una conciencia inmaterial (o alma), sino nuestros cerebros y cuerpos físicos, entonces todavía somos “nosotros” quienes tomamos nuestras decisiones. Despues de todo, para eso evolucionó nuestro cerebro, para cualquier papel que la conciencia pueda desempeñar y, por lo tanto, somos “nosotros” quienes somos responsables de nuestras decisiones. Y a eso se reduce todo. ¿A quién le importa si a una acción la llamamos o no “libre albedrío”? Llamarlo libre albedrío (como hacen los compatibilistas) es demasiado confuso, ya que sugiere alguna forma de dualismo, sobrenatural o no, así que vamos a denominarlo “autonomía”. La cuestión es, ¿qué responsabilidad moral y legal tiene una persona autónoma, y cómo debería hacer frente la sociedad a sus malas acciones? Obviamente, una sociedad no puede funcionar si no nos protegemos de las personas peligrosas para los demás, sea lo que sea que haya dentro de sus cerebros y sistemas nerviosos que los hace peligrosos. Sin embargo, dado que no tenemos un libre albedrío libertario gratuito que nos coloque por encima de las leyes causales, parece que nuestros sistemas morales y de retribición de la justicia deberían ser reevaluados, y quizá, renovados drásticamente. Matrix Sam Harris
Convocan a una manifestación contra el gobierno para el 18-A El próximo jueves se realizará una marcha motorizada desde sectores opositores al kirchnerismo mediante anuncios en las redes sociales. Los afiches. El jueves habrá una nueva manifestación contra el gobierno de Cristina Kirchner, motorizada desde sectores opositores, que se denominó 18-A, siguiendo la línea de las anteriores protestas 13-S (13 de septiembre) y 8-N (8 de noviembre) . La convocatoria se está realizando a través de redes sociales, principalmente por Facebook, en diferentes grupos y con distintas consignas. Algunos de los afiches virtuales dicen: "Digamos basta 18 A", "Vamos por todos #18 A, por vos, por mí, por nosotros", "Yo también estoy indignado, 18 A todos a la calle", y "#18 abril, sí a la justicia independiente", son algunos de ellos.

El escándalo del Lázarogate devora 10 puntos de imagen positiva de CFK Interrumpió la curva ascendente que mostraba desde octubre. La tendencia preocupa al Gobierno. De todas formas, un estudio de Ipsos aún le da 50% de valoración favorable. Las denuncias de corrupción queinvolucran a Lázaro Báezimpactaron de lleno en la imagen de Cristina Fernández de Kirchner: no sólo se frenó el crecimiento que venía evidenciando en los últimos meses sino que, según las proyecciones, volvería a iniciar unacurva descendente. Con las elecciones legislativas cada vez más cerca, el interrogante es si el escándalo por las acusaciones delavado de dinero será crucial a la hora de definir el voto o si, finalmente, la economía volverá a pesar más que el resto. Ambos ejes, de todas formas, son en las preocupaciones que desvelan al Gobierno. Según una encuesta de Ipsos-Mora y Araujo, la Presidenta perdió casi diez puntos porcentuales de imagen desde que Jorge Lanata difundió por televisión las denuncias contra el empresario Lázaro Báez, íntimamente ligado a los Kirchner. La medición de abril se inició antes del primer programa. Hasta ese momento, Cristina recibía una imagen positiva del 57% y negativa del 40%. Pero las denuncias marcaron un quiebre. Desde entonces, la respuestas positivas fueron el 48% y las negativas, el 49%. El análisis final de abril muestra que la imagen positiva de Cristina subió al 50%, dos puntos superior a la de marzo y seis a la de octubre del año pasado. Pero, de mantenerse la tendencia de las últimas dos semanas, inexorablemente la curva volverá a ser descendente. En el Gobierno reconocen que será difícil quitarse la etiqueta de la corrupción, pero aun así confían en que la economía esquive un descalabro e incline la balanza electoral a su favor. En ese plano, sin embargo, los números son una mala noticia para el oficialismo. Con el dólar blue rozando la barrera de los diez pesos y el congelamiento de precios sin lograr los efectos deseados, las percepciones que la gente está teniendo de la economía son malas: el 73% de los consultados tiene una visión negativa. Las peores consideraciones aparecen en la clase media y en el interior. Las denuncias también impactaron en las principales preocupaciones de la gente. El sondeo, que pregunta por los tres principales problemas, muestra al tope del listado la inseguridad, la inflación y el desempleo. Sin embargo, la corrupción recibía el 4% de las respuestas antes de la emisión del programa y subió al 14% en el “post Lanata”. Elecciones. A más de tres meses de las elecciones primarias, todavía es prematuro adelantar cómo impactará este escenario en el resultado de la votación. El clima, según los sondeos, no le da mucho margen al kirchnerismo para ser optimista. La imagen de Cristina se mantiene en niveles considerables pero no logra generar un candidato fuerte, ni para los comicios de este año ni pensando en una eventual sucesión en 2015. Los dos dirigentes que encabezan los listados de imagen pública son Sergio Massa (62%) y Daniel Scioli (54%), que en los hechos están cada vez más distanciados del kirchnerismo. El trabajo de Ipsos, además, indica que sólo el 36% se muestra dispuesto a votar a un candidato identificado con el Gobierno, contra el 45% que prefiere a un opositor. Para la oposición, sin embargo, el escenario tampoco es alentador, ya que ningún líder logra capitalizar las penurias del oficialismo. Las denuncias de corrupción, igualmente, le dan un empujoncito. La imagen positiva de Hermes Binner, Mauricio Macri, Ricardo Alfonsín e incluso Elisa Carrió subió unos puntos después del primer programa. Situación inversa vivieron Scioli y Massa, que al parecer siguen estando identificados con el kirchnerismo y perdieron 11 puntos de imagen positiva.
03-05-13 11:52 El dato de desempleo en Estados Unidos llenó de entusiasmo las primeras operaciones de las bolsas de Nueva York. El índice Dow Jones Industrial superó hoy por primera vez la barrera de los 15.000 puntos en la bolsa de Wall Street, mientras que el S&P 500 rebasó también los 1.600 enteros. Ambas cifras suponen nuevos récords históricos provisionales en los dos índices, y se lograron en una jornada marcada por el entusiasmo de los mercados por los últimos datos de desempleo en Estados Unidos, remarcó la agencia de noticias EFE. El Dow Jones Industrial se ubicaba en 15.004,60 unidades, con una suba de 1,17%; y el S&P 500 alcanzaba los 1.615,40 puntos, y registraba así un incremento de 1,11% desde la apertura.
Argentina aumenta subsidios sociales La presidenta Cristina Fernández anunció el miércoles aumentos en los montos de los subsidios destinados a los sectores más vulnerables de la población y también en las asignaciones familiares de los trabajadores para "incentivar la demanda y el consumo" a pocos meses de las elecciones legislativas en las que su gobierno pondrá en juego el control del Congreso. Para evitar que esta mejora en los ingresos repercuta en una mayor inflación, estimada por privados en 25% anual, la gobernante advirtió que militantes juveniles saldrán a las calles para controlar los precios. El mayor incremento (35,3%) se aplicará a partir del 1 de julio en la asignación universal por hijo y por embarazo que reciben las familias sin trabajo. Este subsidio pasará de 340 pesos (64 dólares) al mes a 460 pesos (87 dólares). Esta suba está muy por encima de la inflación del 10% que reconoce el gobierno e incluso del 24% de aumento salarial promedio que están negociando los sindicatos con las cámaras patronales para este año. La mejora en la asignación universal por hijo y embarazo beneficiará a 3,3 millones de niños y 1,8 millones de familias de más bajos recursos e implicará para el Estado una erogación de 8.142 millones de pesos (1.550 millones de pesos). En un mensaje a la población por cadena nacional, la presidenta también comunicó que elevará los topes salariales fijados para el cobro de asignaciones familiares de los trabajadores registrados. En este caso, el tope pasará de 7.000 pesos (1.300 dólares) a 8.400 pesos (1.600 dólares) para poder cobrar el beneficio por hijo. En este rubro, el Estado desembolsará 16.800 millones de pesos (3.200 millones de dólares). El gobierno también otorgará mejoras en los subsidios por ayuda escolar y por contención familiar para jubilados. Fernández afirmó que con estos incrementos en los beneficios sociales el Estado inyectará al mercado interno un total de 41.076 millones de pesos al año (7.800 millones de dólares). En el mismo mensaje, la presidenta lanzó la campaña "Mirar es Cuidar", que llevarán adelante militantes juveniles en todo el país para controlar que se cumplan los acuerdos de precios implementados por su gobierno. "No vamos a dejar el acuerdo de precios a la buena voluntad y vamos a utilizar la fuerza de los movimientos políticos y juveniles para desplegarlos en todo el territorio", afirmó Fernández. Con los mencionados acuerdos que rigen desde principios de año, el gobierno intenta frenar el alza de precios en alimentos y otros productos que se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la población. En octubre los argentinos irán a las urnas para renovar la mitad del Congreso y el oficialismo pondrá en juego el control en de ambas cámaras. Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2013/05/22/1482135/argentina-aumenta-subsidios-sociales.html#storylink=cpy
Juego Monopolio K es creado como parodia a sospechas de corrupción en Argentina Una fuerza de oposición de Argentina lanzó este miércoles una peculiar versión del tradicional juego de mesa "Monopoly" en la que se parodian las denuncias sobre presuntos casos de corrupción en círculos cercanos al poder. El juego, que incluye un tablero, billetes y cartones, fue diseñado por militantes del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN) en Buenos Aires, quienes lo distribuyeron hoy a las puertas de la sede del Parlamento argentino como forma para protestar con el proyecto de blanqueo de capitales que se debate en el Senado. Ante la sorpresa de los transeúntes y con las reacciones más diversas, el "Monopoly K" fue presentado por Martin Hourest, candidato a diputado por el GEN para las elecciones legislativas de octubre próximo, y por Juan Manuel Lugones, que aspira a una banca en la Legislatura porteña. "La ley de blanqueo de los kirchneristas es, para nosotros, una iniciativa para poder blanquear el dinero que se fue del país por la corrupción de estos diez años. Y por eso buscamos con este juego hacer algo llamativo, la única protesta que hubo hoy en el Congreso", dijo Lugones a Efe. El juego, explicó Lugones, menciona a empresarios y grupos económicos, "los socios del poder que se han enriquecido en los últimos años, en muchos casos amigos del matrimonio presidencial". El tablero permite avanzar de casillero si el jugador cae en suerte en opciones como robarle a los jubilados, empobrecer a las provincias o pagar un acto de la agrupación kirchnerista La Cámpora, pero se retrocede si se protesta. Además, dependiendo de la carta que le toque en suerte, abultará su riqueza o se empobrecerá: por ejemplo, si una empresa quiere un "favor", además de embolsar dinero extra, se suma un viaje de lujo al Caribe. Pero deberá entregar dinero si le cae una inspección y le piden una coima. Asimismo, gran parte de su éxito en el juego dependerá del juez que le toque en suerte, una crítica directa hacia los jueces que con sus fallos benefician a funcionarios públicos. El lanzamiento de este juego coincide con la difusión en la prensa local de informaciones sobre presuntos actos de corrupción, algunos ya bajo investigación judicial, que tienen como protagonistas a empresarios cercanos al Gobierno. Al recibir el juego a las puertas del Congreso, algunos felicitaban a los impulsores y les alentaban y otros les insultaban, señal de la "división política que vive la sociedad" argentina, resaltó Lugones. A pesar de su ocurrencia, dijo Lugones, los creadores de este "Monopoly" quieren "llamar la atención de algo que en verdad es muy serio, habida cuenta de que se habla de corrupción".
El programa periodístico superó al “Fútbol Para Todos” en Canal 7 con el partido entre Newell’s y Boca El programa de Jorge Lanata “Periodismo Para Todos” le ganó por goleada a “Fútbol Para Todos” y el partido en el que los suplentes de Newell’s Old Boys golearon a los suplentes de Boca en el último partido de la fecha 15 del Torneo Final. A lo largo de lo que duró la “competencia” por el rating, Canal 13 estuvo siempre arriba por unos 10 puntos según el minuto a minuto de Ibope.En la previa, “Fútbol Para Todos” con el partido entre River y Atlético de Rafaela finalizó con 21.4 y con el inicio de “678” la TV Pública descendió hasta 6.1. A las 21.45 ya comenzado el encuentro, Canal 7 vuelve a ascender hasta 20 puntos. A las 22.20 llega el entretiempo en Rosario y Lanata arranca su programa. Entonces “Fútbol Para Todos” empieza a bajar rápidamente su medición hasta llegar a los 13.3, en tanto “Periodismo Para Todos” ya mide 18. Pero ocho minutos después, a las 22.28 “Fútbol Para Todos” ya está en 11.3 y “PPT” en 24.3 Según revela en ese momento Televisión.com.ar, Lanata irá derecho, sin cortes, durante por lo menos una hora, hasta el final del partido para evitar el zapping. El conductor y los periodistas que lo acompañan aparecen vestidos de futbolistas. El público presente tira papelitos y agita banderas para recibirlo. En el piso también están los comentaristas deportivos Sergio Hendler y el “Rifle” Varela, quienes a los largo de la emisión van comentando como va Newell’s-Rosario, y cada vez que hay una jugada de peligro o un gol, lo muestran a través de una minipantalla que aparece en el margen superior izquierdo. Lanata hace el programa con denuncias de programas viejos esperando el fin del partido para mostrar recién allí el tema del día. A las 22.32 arranca el segundo tiempo y a las 22.35 “Fútbol Para Todos” está en 13.3 y “Periodismo Para Todos” tiene un pico de 26 puntos. A las 23.22 hs, “Fútbol Para Todos” finaliza con 13.9 y “Periodismo Para Todos” hace 26.1 pero en los siguientes 5 minutos aumenta 4 puntos y empieza a mostrar la verdadera sustancia del programa de ayer. Lanata está cerca de alcanzar su medición máxima desde que inició el ciclo (casi 30). A las 12 de la noche, una hora y media después del comienzo y con 25 puntos de rating, “PPT” manda un corte comercial. Vale la pena destacar que el promedio general de “PPT” es de 21/22 y el de “Fútbol para Todos” unos 13 puntos. Cierre del programa: link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=bJ-1IohehCs#!
Facebook desaparecerá en tan solo tres años, al igual que ha ocurrido con otras redes sociales, declaró recientemente el presidente de la Fundación de Software Libre de Europa (FSFE), Karsten Gerloff. "A Facebook le doy tres años. Es una ley matemática. Pasó con MySpace y sé que volverá a pasar", aseguró el experto alemán en la feria informática Euskal Encounter, celebrada esta semana en España. Gerloff aprovechó la ocasión para criticar a los gigantes de Internet, incluyendo a Google y Microsoft, que en las últimas semanas han estado en el punto de mira y han sido acusados de conceder a los servicios de espionaje estadounidenses acceso a los datos de millones de usuarios a raíz de las revelaciones de documentos de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. filtrados por Edward Snowden. Acusó a ciertas corporaciones de "robar información" y subrayó que muchos usuarios son ingenuos al pensar que estas empresas protegerán su privacidad. "Nosotros no solo les damos datos, sino también nuestra confianza", afirmó Gerloff durante su ponencia. "Para Google y Facebook somos productos, no clientes", señaló el fundador de FSFE. Las multinacionales, aseguró el experto, "han erigido unas estructuras de control". En su opinión, "Facebook define quiénes somos, Amazon establece lo que queremos y Google determina lo que pensamos". A su juicio, Microsoft y Google también tienen los días contados. Microsoft desaparecerá dentro de cinco o diez años, mientras que Google tendrá que reinventarse si "quiere vivir a largo plazo". El experto alemán recalcó que ya se pueden construir sistemas "que no tienen punto central de control", una medida "sencilla" que evitaría que las grandes corporaciones nos controlen. "Los 'routers', por ejemplo, pueden funcionar como pequeños servidores", recordó Gerloff, quien agregó que "el software libre nos da todas las herramientas para hacerlo". La Euskal Encounter, una de las ferias informáticas más importantes de España, arrancó el pasado 25 de julio y durará hasta el domingo.