Raulgregorio666
Usuario (Argentina)

Hola ,he venido a redactar la historia completa de nuestro querido Kratos protagonista de la saga de juegos que estuvo en todas las plataformas de playstation ,bueno sin mas preámbulos empecemos. Kratos, el Espartano Kratos nace en Esparta, una ciudad estado griega caracterizada por ser cuna de los mejores guerreros. Desde muy pequeño denota gran fuerza, resistencia y tenacidad, a diferencia de su hermano menor, el cual es rechazado por los militares y mandado al exilio, donde morirá. Kratos es reclutado y separado de su madre y hermano (expulsado). Con gran maestría, entrenamiento, disciplina y constancia, Kratos va escalando rangos en la milicia espartana, hasta alcanzar el grado de general, junto a miles de falanges, hoplitas y guerreros, que estarán bajo su mando. Uno tras otro, los pueblos bárbaros caían ante las tácticas brutales y despiadadas, aunque eficaces, de Kratos. Su ambición lo llevó a seguir conquistando, pero muy al norte, se enfrentaría con su destino. Un gran ejército de bárbaros hizo frente al ejército de Kratos. Sus subordinados fueron cayendo uno a uno y Kratos quedó a merced del Jefe Bárbaro. Las espadas del Caos No quedaba ninguna esperanza: Kratos iba a morir a manos del Jefe Bárbaro. Pero en un último y desesperado intento de sobrevivir, suplicó a Ares, Dios de la guerra, ofrecer su vida a cambio de la victoria diciendo: "Ares!, destroy my enemies and my life is yours", que seria en español: ("¡Ares!, destruye a mis enemigos y mi vida es tuya). En ese instante, el cielo se abrió, la tierra tembló y el aire se secó: el mismísimo Dios de la Guerra, Ares, con sus cabellos de fuego y su armadura resplandeciente, bajó del Olimpo a cerrar el trato. En un pestañeo el poderoso Dios se deshizo de los enemigos y entregó a Kratos las Espadas del Caos: un par de espadas unidas a unas cadenas, que quedaron fundidas a los brazos de Kratos. Con este nuevo poder, con un solo movimiento, cortó la cabeza del Jefe Bárbaro, consiguiendo la victoria. Desde este momento sería el fiel guerrero de su dios, Ares. El precio de la victoria Kratos siguiendo las ordenes de Ares esparciendo las sangrientas batallas a su nombre y de cada aldea que destruía se le fueron uniendo soldados que bajo las ordenes de Kratos atacaban las aldeas a su paso dejando tras de si solo muerte y destrucción Una noche, Kratos y su ejército tienen el objetivo de aniquilar una aldea, por orden de Ares. El oráculo de la aldea, una anciana que puede ver el futuro, le aconseja a Kratos que no entre al templo, porque ahí se encontraría con su destino. Pero Kratos no sigue el consejo y al entrar comienza una nueva matanza ciega, sin ninguna compasión por niños ni mujeres. Cuando termina su tarea descubre con gran frustración que sus últimas víctimas mortales no eran otras que su esposa e hija llamada Caliope. Él no se explica que estuvieran ahí. Ares, mientras tanto, intenta convencer a Kratos que sin su familia de por medio, se convertiría en el guerrero perfecto. Pero Kratos no quería hacerlo, y le planta cara a Ares, amenazando que le mataría, aunque fuera la última cosa que hiciera en su vida. Al salir del templo, para que nunca olvidase lo ocurrido, la oráculo hizo que las cenizas de sus seres queridos se pegasen a la piel de Kratos, dándole un color blanco pálido que hizo que Kratos se ganara el sobrenombre de: "Fantasma de Esparta". Kratos sufrirá pesadillas de este momento para que nunca lo olvide... El campeón de los Dioses Desde ese momento, y tras 10 largos años, sirve a los dioses del Olimpo como su campeón, haciendo tareas, como matar a la Hidra en el Mar Egeo por petición de Poseidón. Todo ello por solo un trato: el olvido de las pesadillas que le atormentan. Después de tantos años de obediencia, Kratos se comunica con Atena y le reclama el perdón de los Dioses y el olvido de las pesadillas. Pero Atena le dice que necesita cumplir una última tarea: derrotar al dios de la guerra, Ares, el cual se encuentra destruyendo la ciudad de Atenas. Con el único propósito de encontrar la paz interna, se embarca en la aventura de matar a un Dios. Gracias al oráculo de Atenas, descubre que el único poder para matar en un Dios reside en la Caja de Pandora. La caja se encuentra en el templo de Pandora, que descansa sobre la espalda del último de los grandes titanes, Cronos. La Caja de Pandora Con un rumbo a seguir, Kratos se embarca en una aventura llena de peligros, donde se encontrará con todo tipos de criaturas, como sirenas, minotauros, cíclopes y gorgonas; además de los múltiples rompecabezas que tiene que armar con el fin de encontrar y usar la Caja de Pandora. Cuando al fin la tenia en su poder, Ares mientras estaba destruyendo Atenas se da cuenta del éxito de Kratos y antes de que este pueda usar el poder de la caja lo atraviesa con una columna de hormigón. Kratos ve como su única esperanza de ganar se desvanecen delante de él. Sin fuerza, solo le queda la muerte,lugar donde reina Hades. vuelve a nuestro mundo con la ayuda de un anciano y se prepara `para enfrentar a Ares. Kratos Vs Ares Cuando Kratos abre la caja de Pandora se desata el poder de los dioses, se vuelve del mismo tamaño que Ares que estando un poco cansado abre un portal el cual lo envía a otra dimensión, va cayendo y toca tierra, entra a una casa donde esta la esposa e hija de kratos, salen clones de kratos pero acaba con todos, las espadas se desprenden de sus manos y se clavan en el cuerpo de la esposa e hija, vuelve donde Ares pero sin sus espadas, y cuando Ares esta a punto de clavarle su arma, kratos recuerda la espada sobre la cual caminó y antes de que Ares acabe con él, rueda, toma la espada y comienzan a luchar, derrotando a su enemigo dará fin a esta gran batalla. El nuevo Dios de la Guerra Había conseguido acabar con esta última tarea, era hora de cumplir con el resto del trato. Pero los dioses no olvidan y tampoco lo hará él, porque Atenea le prometió el perdón de sus pecados pero no que los olvidaría. Tanto trabajo y esfuerzo no ha servido para salir de los tormentos que le invaden; Kratos, triste y abatido decide no seguir con vida y se dirige al monte más alto de toda Grecia para tirarse al vacío y terminar con su agonía. Pero una vez más, los dioses tenían otros planes para él y mientras entraba en las heladas aguas del Mar Egeo, se descubre flotando en el aire de regreso a la cima del monte. Una vez ahí se encuentra con una estatua de Atenea, la cual le dice que los dioses no pueden permitir que alguien que les ha servido con tanto empeño termine así con su vida. También hay una vacante en el Olimpo: dado que el Dios de la Guerra ya no existe, Kratos merece ocupar su lugar. Además, Atenea le da entrega de las Hojas de Atenea, espadas parecidas a las Espadas del Caos,pero hechas de oro en vez de hierro. Es así como después de todas sus aventuras, tristezas y desengaños el una vez guerrero mortal, Kratos, se convirtió en el nuevo Dios de la Guerra El asedio de Rodas Kratos cae como si fuera un meteoro sobre la ciudad de Rodas. En un estado de gigante, empieza a destruir todo a su paso, cuando de repente, una misteriosa ave blanca, que Kratos cree que es Atenea, le quita la mayor parte de sus poderes de Dios y da vida al Coloso de Rodas, una gran estatua de bronce. Este comienza a perseguir a Kratos. Tras una larga lucha contra el coloso, Zeus hace presencia para ayudar a Kratos, entregándole la Espada del Olimpo, la cual usó Zeus para derrotar a los Titanes. Al inicio Kratos no se fía, pero visto que no podía derrotar al Coloso sin sus poderes, cede. Pero siempre hay un pago, debe insertar el resto de sus poderes a la espada. Con ella en su poder, derrota fácilmente al Coloso. Al vencer al Coloso, Kratos es aplastado por la mano gigante del coloso de rodas cuando este caía y queda gravemente herido. Y en ese preciso momento vuelve a hacer presencia el ave misteriosa, que se transforma, para su sorpresa y la de todos era Zeus. Zeus levanta la espada sobre Kratos, diciéndole que termine con esta guerra y que le sirva fielmente. Kratos, aunque herido gravemente, se niega rotundamente. Zeus no tiene otra alternativa que matar a Kratos, atravesándole con la espada, junto con todos los guerreros de Esparta y Rodas. Gaia Kratos es llevado al inframundo de Hades, pero de repente, hace presencia la Titánide Gaia. Ella habla con Kratos, que le ayudaría a salir del inframundo y a vengarse de Zeus. Kratos no lo duda en aceptar. Gaia le indica que la única forma de vencer a Zeus, es usar la Espada del Olimpo. Para ello, debe viajar en el tiempo, en el preciso momento que le mató y solo podrá hacerlo gracias a las Moiras, las hermanas del destino y su telar del Destino Primera parada Kratos, una vez más, logra escapar de las garras de Hades, ahora solo tiene una cosa en la cabeza: vengarse de Zeus. Para ello, Gaia trae a Pegaso, para que Kratos pueda viajar por los cielos. Pero antes de ir al encuentro de las Hermanas, debe de hacer una parada donde obtendrá el poder de los Titanes. Su primer destino es una montaña donde se encuentran presos el Titan Tifón y Prometeo (Titán que robo el fuego sagrado del Olimpo y que como castigo sufría una tortura eterna). Al ayudar a Prometeo a salir de su condena, te proporcionará un nuevo poder: La furia de los Titanes. En cambio, Tifón no esta en la labor de ayudarte, pero Kratos pudo arrebatar un nuevo poder, en contra de la voluntad de Tifón. Ahora está listo para continuar su camino. Isla de la Creación La Isla de la Creación, es el lugar donde habitan las Hermanas del Destino. En ella, Kratos tendrá que abrirse paso con centenares de monstruos, y resolver algunos rompecabezas. Aparte, también te cruzaras por el camino con varios héroes griegos, ansiosos, igual que Kratos, de cambiar sus destinos como Teseo, Perseo o Ícaro.Incluso te encuentra con alguien conocido por Kratos, El Rey Bárbaro que una vez había acorralado a Kratos pero murió siendo decapitado por las Espadas del Caos, que Ares había entregado en ese instante. Había vuelto del Inframundo para matarle. Tras un largo camino, Kratos se encuentra frente al Templo de las Moiras, y la única forma de llegar es montado sobre el Fénix. Solo faltaba montar el puente, para alcanzar al Fénix, en cuanto, Kratos se enfrenta a un soldado desconocido que resulta ser el general espartano que le invocó en Rodas, el cual le comunica una terrible noticia a Kratos antes de morir. Mientras él estaba en la isla y todo el mundo pensaba que había muerto, Zeus atacó la ciudad de Esparta por sorpresa y la destruyó por completo con sus poderes divinos como venganza contra Kratos. Kratos se hunde en la amargura, sin más ganas de luchar. Pero Gaia, esta vez con la forma de la difunta esposa de Kratos, le dice que no debe rendirse y usa el mismo fuego que ha consumido Esparta para fortalecer los poderes de Kratos. Tras este acontecimiento, el espartano entra en razón, y se percata de que se encuentra entre los tentáculos del viscoso Kraken. Tras cercenarle los dos tentáculos que le mantenían suspendido sobre el abismo, Kratos lo empala con ayuda del puente, y sus restos caen al vacío. Ahora puede montar en lomos del Fénix y enfrentarse a las Hermanas... Las Hermanas del Destino Finalmente, Kratos llega ante las Hermanas del Destino. Pero estas no están dispuestas a ayudarle, porque todo mortal debe cumplir su destino y el de Kratos era morir. Pero Kratos no acepta un no por respuesta y se enfrenta a ellas. Viendo lo fuerte que es Kratos, las hermanas tratan de cambiar el resultado de la lucha entre Ares y Kratos, intentando destruir la Espada de los dioses que le dio a Kratos la victoria. Pero éste lo impide y acaba con las tres diosas, dejando a Laquesis y Atropos atrapadas entre el presente y el pasado; y exterminando a la deforme Cloto. Con las Hermanas del Destino eliminadas, Kratos es el amo de los Hilos del Destino. Kratos Vs Zeus Usando el poder de los hilos, Kratos viaja al pasado en el instante que Zeus le mataba. De un placaje se lleva por delante a Zeus, evitando su muerte y se hace con la Espada del Olimpo, enfrentándose cara a cara con el señor del Olimpo. Tras un combate muy reñido, Kratos consigue acorralar a Zeus y se dispone a asestarle el golpe de gracia con la espada. Pero de repente, Atenea aparece en escena e intenta detener a Kratos, siendo ella quien es atravesada por la Espada del Olimpo. Zeus aprovecha la situación para escapar. Kratos no entiende por qué Atenea se ha sacrificado. Él quiere destruir a Zeus, no al Olimpo, pero Atenea le dice que eso sería lo mismo. Y con su último suspiro le dice a Kratos: ¡Eres hijo de Zeus!. Por ello Zeus está temeroso que Kratos le matase por el mismo motivo por el que él tuvo que acabar con su padre, el Titán Cronos, quien también había matado a su padre, Urano. Zeus decidió no arriesgarse y matar él mismo a Kratos para acabar con el ciclo de "hijo mata al padre". Revelado esto, la diosa muere y se volatiliza. El comienzo del fin Pero las palabras de Atenea no hacen sino reafirmar la idea de Kratos sobre la injusticia de los dioses, y decide exigirles retribución por sus actos pasados. Volviendo a la cámara de los hilos, Kratos usa su poder para regresar al final de la guerra entre Titanes y Dioses. Ahí Gaia lo está esperando, y Kratos le explica que deben ir a su época a terminar la guerra, esta vez con un Zeus débil, Ares y Atenea muertos. Usando el poder del tiempo, Kratos trae a los Titanes al presente justo antes de que el joven Zeus aseste el golpe final con la Espada del Olimpo. En la escena final Kratos llega junto con los Titanes a atacar el Olimpo. Zeus y los otros Dioses, como Helios, Hades, Poseidón miran angustiados desde arriba como los Titanes trepan por el monte, y Kratos, con la Espada del Olimpo y subido sobre el lomo de Gaia, grita: "Zeus, your son has returned, and I bring the destruction of Olympus"(Zeus, tu hijo ha vuelto, y traigo la destrucción del Olimpo). los titanes se dirigen al asalto final con el espartano dirigiendo su mirada a Zeus. Los dioses no se quedan de brazos cruzados y algunos como Helios y Poseidón se lanzan a la defensiva. Poseidón por ejemplo se deja caer al mar y desde él obtiene el poder suficiente para crear serpientes marinas –con cabeza de caballo- que frenan a los titanes. Kratos debe entrar en escena y acabar con estos enemigos acuosos y otros en la ladera del monte, lugar en el que encuentra la tumba de Ares. Más tarde aparece el propio Poseidón, que tiene cuentas pendientes con Kratos por lo sucedido en la Atlántida. La lucha se salda con la muerte de Poseidón, que cae al mar y como efecto secundario por su fallecimiento el nivel del agua sube, ahogando ciudades costeras e islas enteras. En God of War III, la aniquilación de dioses tendrá efectos en diversos aspectos de la ambientación. El hades Kratos vuelve a lomos de Gaia y alcanza la cima para enfrentarse cara a cara con Zeus. Pero uno no es el Rey de los Dioses por casualidad, y desata sus rayos hacia Kratos y Gaia, que caen al abismo. Gaia consigue agarrarse a un saliente, pero Kratos queda en peor posición y pide la ayuda para incorporarse; Gaia responde que de hacerlo, ambos caerían. Kratos se da cuenta de que la alianza es sólo interesada y que debe cumplir la venganza por él mismo, sin confiar en nadie más. El espartano caerá al inframundo, y en el río Estigia perderá los poderes adquiridos en el anterior juego. Pero no todo son malas noticias para Kratos en una tierra hostil como es el Hades: el espíritu de Atenea se aparece ante él. El espartano aún muestra reticencias pues no confía en ningún Dios –y Atenea había muerto defendiendo a Zeus-. Ella explica que ahora puede ver cosas que antes no, y como prueba de su colaboración, entrega las Espadas del Exilio, similares a las viejas hojas del Caos y ofrece un nuevo objetivo para el espartano: debe apagar la Llama del Olimpo. Kratos continúa su avance por el Hades, que en esta ocasión ocupará buena parte de la historia, y encontrará más almas atormentadas, armas como un nuevo arco y un puñado de bestias como crías de cerbero, gorgonas y esqueletos de guerreros. Uno de los lugares clave de la historia y que visitaremos en más de una ocasión es el recinto de los Jueces del Inframundo. Tres estatuas de reyes: Minos, Radamantis y Eaco nos ponen a prueba y, tras superarlas, nos permiten continuar, momento en el que Kratos escucha una voz de una misteriosa joven, que esta vez no es la de Calíope, su hija. Poco después se encontrará con Hefesto, el dios del fuego y la fragua. En nuestro primer encuentro no sacaremos mucho de él, pero las voces de la chica volverán a escucharse en una llama azul; y nos pide ayuda. Kratos no muestra mucho interés pues tiene una misión bien clara, la de matar a Zeus. Conseguirá la Espada del Olimpo –que había caído con él- incrustada en una estatua y con ella se dirige al Palacio de Hades, el Dios del Inframundo. Además de enemigos, este lugar guarda el cadáver de Perséfone, esposa de Hades, que murió en Chains of Olympus. Tras resolver puzles, utilizará este altar que pende de cadenas para romper una pared y llegar hasta Hades, que por supuesto no está muy contento por lo sucedido e intenta arrebatar el espíritu del espartano con sus dos garfios. Habrá una dura lucha en la que Hades utilizará varios trucos con sus cadenas pero Kratos irá matando a Hades poco a poco, apuñalando trozos de su corazón y entrañas. Al final del combate, Kratos consigue arrebatar las garras y extraer el alma a Hades, que entonces es engullido por el Estigio. Con esta arma Kratos podrá robar espíritus de los enemigos y utilizarlos en su beneficio, además de nadar por el Estigio sin problemas. Y tras la muerte del Dios, las almas absorbidas durante su vida vuelan libres por todo el Hades. Kratos se encuentra otra vez con Hefesto, que le explica el funcionamiento del portal de Hiperión, que lleva a su esposa Afrodita. Para poder pasar por él se necesita el alma de un Dios, razón por la que no puede reencontrarse con ella. También explica que Zeus se llevó a su hija Pandora, a la cual creó, y pide que como padre entenderá que desea su vuelta. Kratos vuelve tras sus pasos al portal y, gracias a que cuenta con el alma de un Dios –la de Hades-, llega a Olimpia, que está en plena guerra entre dioses y los titanes que han conseguido llegar a la cima. En esta zona vemos a Helios, lanzando bolas de fuego desde su carro. Kratos también se encuentra con Gaia, que está escalando la ladera y pide ayuda para incorporarse. Pero esta vez el Fantasma de Esparta no se muestra tan amigable tras lo sucedido y corta la mano que le impide el paso; Gaia cae al abismo. Ya en la ciudad, vemos al titán de la destrucción Perses intentando acabar con Helios, que se mueve rápido en el aire. Kratos decide intervenir tras liquidar a una quimera y mediante una enorme ballesta golpea al carruaje del Dios, momento que Perses aprovecha para atrapar a Helios y lanzarlo con fuerza a un lugar cercano. El espartano prosigue en su avance liquidando cuantas oleadas de enemigos se presentan, incluido un cíclope, y se encara con un malherido Helios que pide clemencia y que recuerde lo sucedido en Chains of Olympus. También le recomienda que se introduzca en la llama del Olimpo, algo que hace enfurecer más a Kratos, que sabe que quien la toca, muere –Hefesto se lo había contado recientemente-. Sin mostrar compasión, Kratos retuerce la cabeza del Dios del Sol y se la queda como objeto para iluminar zonas oscuras, cegar a enemigos y descubrir paredes falsas. Además, su muerte provoca que el cielo se oscurezca y no vuelva a aparecer el Sol. El siguiente paso es avanzar por la senda de Eos, donde encuentra una gran cadena y una especie de caldera que expulsa vapor. Gracias a las alas de Ícaro, un objeto conseguido en el anterior juego, Kratos puede alzar el vuelo y volver a la parte superior de la ciudad, donde se encuentra otra vez con Perses. Ahora que el espartano sabe que los titanes tampoco son sus amigos, utiliza la Espada del Olimpo para matar al titán. Después, sigue ascendiendo. En la parte superior se encuentra una especie de almacén de grandes cajas de madera, pero por el momento no intuye el propósito de esta construcción. Activa unas palancas y las coloca de una forma que le permiten seguir ascendiendo por la cadena, pero cuando está dispuesto a hacer uso de ella se presenta Hermes, que tras insultarle, asciende y comienza una persecución. Por el camino, Kratos encuentra la Caja de Pandora, pero el preciado tesoro no es tan accesible ya que está protegido por la llama y necesita a Pandora para abrirla. Atenea, que aparece en su forma de espíritu, explica que aún queda poder para hacer frente a Zeus. El mensajero de los dioses vuelve a aparecer con su irritante personalidad para burlarse de la velocidad del espartano, y tras una carrera, Kratos utiliza una catapulta para reducir distancias. Por suerte, en la caída deja malherido a Hermes que tras un combate queda completamente indefenso. Kratos se fija en las botas del olímpico y para conseguirlas corta los pies de Hermes, obteniendo así nuevos movimientos para correr por paredes y realizar carreras durante el combate. Con su muerte, aparece una plaga por todo el lugar, dejando el mundo aún más caótico de lo que estaba. Kratos resuelve más puzles y se enfrenta a nuevos enemigos, hasta llegar a lo que parece un patio o arena. En el balcón superior está Hera, esposa de Zeus, que trata al "hijo bastardo de Zeus" con desdén e incluso le explica el temor que le tiene Zeus. Kratos pregunta por Pandora y entonces Hera, que no puede permitir que sea encontrada, llama a Heracles, un hermanastro celoso que considera que Kratos siempre había sido el favorito de Zeus. Heracles argumenta los trabajos realizados y cómo aun así quien había sido ascendido a Dios de la Guerra había sido el espartano. Kratos no quiere encararse directamente con él y le dice que el reino al que aspira está a punto de derrumbarse, pero el choque es inevitable y ambos demuestran su fuerza física. Finalmente, Kratos consigue los puños metálicos de Heracles, los Cestus de Nemea, y con ellos aplasta a su oponente y de paso hunde el suelo. Con esta arma el héroe puede destruir algún tipo de roca y enfrentarse mejor a los enemigos más resistentes. La cámara de poseidón El siguiente reto está en la cámara de Poseidón, un lugar protegido por cachorros de cerberos, compuertas y plataformas levadizas. Usando a la Princesa de Poseidón para detener una de las ruedas, Kratos continúa avanzando hasta encontrar una nueva visión de Pandora. En escritos de Poseidón leeremos que Zeus, corrompido por el miedo, ya no es el hermano que él conocía. Después Kratos cruzará el dormitorio de Afrodita y sus siervas, con erótico resultado, volverá a encontrarse con Hefesto, que nos promete una nueva arma que nos facilitará el avance. Para su fabricación se necesita una piedra de ónfalos que se encuentra en el Tártaro, campo de batalla entre titanes y olímpicos. Aquí se cruza con un viejo conocido: Cronos. Cronos El titán que soportaba en sus espaldas el templo de Pandora en el primer God of War no está muy contento de ver a Kratos. Cronos es objeto de un nuevo castigo, y aunque Kratos intenta explicar los motivos por los que tuvo que abrir la caja, éstos no gustan al titán. La lucha comienza en aparente desventaja para el espartano, pero pronto Kratos empieza a hacer uso de su agilidad, la cabeza de Helios y poco a poco acaba con las criaturas que lo protegen. Cronos llega a tragar a Kratos, que aprovecha para conseguir la piedra de ónfalos dentro de su estómago. Después, para Kratos salir del cuerpo no es complicado con las armas que posee, asciende por el cuerpo del titán y lo mata clavando la espada del Olimpo en su frente. De vuelta con Hefesto Con la ansiada piedra en su poder, pero también suspicaz, Kratos vuelve a Hefesto preguntando por qué fue enviado a una muerte casi segura. Hefesto asegura que estaba seguro de su victoria, y se pone a crear la nueva arma con poderes eléctricos, pero en un momento dado le traiciona e intenta acabar con él. Kratos, con su nueva arma, mata a Hefesto sin problemas, que en sus últimas palabras pide que proteja a Pandora. Los jardines del olimpo Tras resolver una serie de puzles, el espartano se encuentra en los jardines del Olimpo con Hera, que le advierte que en este lugar su fuerza no le servirá para avanzar y le echa en cara el desastre que está organizando. Pero subestima a Kratos, que resuelve un juego de perspectivas. Antes de marcharse, Hera vuelve a presentarse y, si bien hasta entonces Kratos no había mostrado intención de acabar con ella, tras espetarle un "te deseo suerte con esa pequeña ramera a la que llamas Pandora", el espartano no lo duda y acaba con la esposa de Zeus con sus simples manos. Su muerte marchita todas las plantas de los jardines añadiendo aún más caos al ambiente reinante. Kratos utiliza el cadáver para resolver la última parte del puzle, y prosigue con su venganza. El laberinto de Dédalo La siguiente parada es un lugar conocido, el laberinto de Dédalo por el que pasó anteriormente. Tras enfrentarse con un enorme escorpión y conseguir un nuevo poder necesario para activar mecanismos de este "almacén" de enormes cajas, se encuentra con el mismísimo Dédalo, creador de este laberinto y padre de Ícaro. El espartano se dispone a comenzar una serie de pruebas de resistencia y reflejos en un escenario giratorio. Allí encontrará por fin a Pandora que, en la conversación, dice una frase que más tarde tendrá sentido: "La esperanza es lo que nos hace más fuertes. Es la razón por la cual estamos aquí. Es con lo que luchamos cuando todo lo demás se ha perdido". Una vuelta para el fin Superadas las pruebas, Kratos utiliza las alas de Ícaro para bajar a gran velocidad por la cadena del equilibrio y llegar hasta los tres jueces, a los que ya puede destruir con Cestus. Después, remonta el vuelo por el mismo túnel pero ahora de manera ascendente, y se dirige junto a Pandora a la llama del Olimpo, dispuesto a poner fin a su venganza, pero entonces comprende que Pandora debe sacrificarse para apagar el fuego impenetrable. Kratos, que ve en ella a una hija a la que proteger, como a la suya propia, no se muestra muy contento con la idea e intenta buscar otro posible plan. Pandora sabe cuál es su destino y corre hacia la llama azul, pero allí está Zeus para impedir que la chica acabe con la protección; el Dios agarra a Pandora por el cuello y la lanza lejos. Kratos y Zeus se enfrentan por fin en un combate en el que ninguno de los dos se reserva fuerzas. Kratos gana esta ronda y entonces Pandora, que se levanta de su inconsciencia, se dispone a ir a la llama. Esta vez es Kratos quien se lo impide, y Zeus pide que no suelte la mano de la chica, que no puede volver a fallar como lo hizo con su familia. Estas palabras disparan la ira de Kratos que suelta a Pandora para dirigirse contra Zeus. Cuando ambos están a punto de luchar nuevamente, hay una gran explosión por el contacto de Pandora con el fuego que deja al espartano inconsciente. Tras recuperarse, Kratos se encuentra solo y frente a la caja de Pandora. La abre esperando el poder para matar a un Dios, pero no encuentra nada. Zeus, sorprendido, se burla de toda la epopeya de Kratos. En cualquier caso, el Fantasma de Esparta decide continuar con la lucha y se dirige a un balcón desde el que se puede ver todo el desastre organizado por la muerte de los dioses. Kratos y Zeus luchan en esta zona pero pronto son interrumpidos por Gaia, que ha conseguido ascender nuevamente el monte desde su última caída. Zeus dice que su elegido ha fallado, que debió escoger al otro –en referencia a Deimos-. Gaia tiene intención de matar a los dos, pero Zeus y Kratos saltan entonces al interior del cuerpo de Gaia, en el corazón del titán. Kratos está dispuesto a matar a Gaia apuñalando su corazón, pero Zeus entra en escena y vuelven a combatir. Después de una dura pelea, Kratos arrincona a Zeus contra la espada y la pared, literalmente. Tras un forcejeo, empuja la espada del Olimpo y atraviesa a Zeus y el corazón de Gaia, que muere y comienza a desintegrarse. Kratos se levanta y se dirige al cuerpo de Zeus, al que da por muerto. Pero cuando le da la espalda al Dios, el espíritu de Zeus sujeta a Kratos y empieza a asfixiarle; el jugador ve cómo la barra de ítems, magia y vida empiezan a reducirse. Antes de morir, vemos sus pensamientos en un mundo oscuro en el que revive recuerdos de toda su vida, incluyendo el asesinato de su familia. Escucha también la voz de Pandora, ve la muerte de Atenea, ve su intento de suicidio en el primer God of War y encuentra la caja de Pandora, lo que le hace recordar la frase de la niña: "La esperanza es lo que nos hace más fuertes. Es la razón por la cual estamos aquí. Es con lo que luchamos cuando todo lo demás se ha perdido". Kratos abre entonces los ojos, recupera sus espadas, daña a Zeus, y después mata al Dios con sus propias manos de manera definitiva. Su venganza se ha cumplido. ¿El fin? La escena es desoladora, Kratos no sólo ha acabado con Zeus, también ha dejado al mundo sumido en el absoluto caos sin la protección de los dioses. Atenea –su espectro- aparece y le dice que ha hecho bien, ahora el mundo resurgirá pero sin el yugo de Zeus. La diosa de la sabiduría nos explica lo sucedido: cuando Kratos abrió la caja de Pandora la primera vez –antes de luchar contra Ares-, no sólo liberó la energía positiva para matar al Dios de la Guerra, también la negativa, que contaminó a los dioses y especialmente a Zeus, que enloqueció por miedo a la profecía del hijo que acabaría con él. Pero nada de esto satisface a Kratos, que sólo recuerda lo perdido y da por concluido su único objetivo; mientras, Atenea pide que le ceda el poder de la caja a cambio de toda la ayuda prestada. Pero Kratos coge la espada del Olimpo, concentra su poder, y en lugar de acabar con Atenea, se la clava, provocando que la esperanza se distribuya por el mundo. "Me decepcionas espartano" dice Atenea, que se marcha con la espada. La historia aún nos deja un interrogante. Tras los créditos finales, vemos el lugar donde Kratos se suicidó y un reguero de sangre, pero ni rastro del cuerpo. Por el momento, seguimos sin saber el significado de este mensaje. Hacer esto me costó un huevo y la mitad del otro así que por favor dejen puntos ahora unas cuantas imágenes de GOW porqué el post esta muy falto de imágenes (Aguante el paco Kratos) Ahora las imágenes para que hagas cosas porqué si te digo escrito no me vas a hacer caso