Rapsodia414
Usuario (Argentina)
Es común escuchar cotidianamente fases como “la mala cara porque es lunes” o a mitad de semana “falta poco para el viernes”, pareciera que el trabajo entonces se vuelve más una tarea desagradable que una acción que nos produzca gratificación. Si nos paramos a pensar el contenido, lo que significa esas frases podremos concluir lo triste que es ver que deseamos que 5 días de nuestra vida, pasen rápido, como si no existieran. Sacarnos de encima el trabajo, para llegar al deseado fin de semana, pero… el domingo de nuevo gestos de molestia, angustia y hasta dolor de estómago porque al otro día hay que ir a trabajar. Todo esto porque el trabajo lo vemos como una rutina, un sin sentido, una obligación, como sino formara parte de nuestra vida, sino que la vida fuese los huecos, los espacios entre el trabajo. ¿Por qué pasa eso? Porque el trabajo se nos ha vuelto una forma de esquivar, de eximirnos de hacernos las preguntas acerca del significado de nuestra propia vida, el trabajo se ha vuelto la forma de evitar el hacernos cargo de nuestra libertad, de asumir que se vive para algo y que hay que tomar la responsabilidad de eso. En la actualidad se destacan los valores materiales, económicos, donde lo importante es el tener, lo que se ve, y terminamos confundiendo el placer con las gratificaciones y la felicidad. El placer es efímero, desaparece rápidamente, entonces hay que ir a por más, más trabajo, más dinero, más horas fuera del hogar, más horas quitadas a la familia, amigos, todo en post del placer, de comprar cosas que creemos que nos llenarán. Pero una vez adquirido el producto el placer disminuye y hay que ir de nuevo a por más. Un círculo vicioso. Este tipo de trabajo es un trabajo vacío de sentido, ausente de alma, de amor, y que nunca va a tener como consecuencia la felicidad. El trabajo sí puede darnos felicidad, felicidad entendida como la consecuencia del mismo, no como una búsqueda. Puede darnos felicidad si en éste se manifiesta el sentido de nuestra vida, nuestros valores, nuestras fortalezas, si está colmado de amor, si transformamos con el trabajo el universo propio y de los otros, si dejamos una huella. Para incrementar la satisfacción laboral hay que poner en práctica en el trabajo integridad, vitalidad, imparcialidad, amor, curiosidad, creatividad, prudencia, gratitud, esperanza, es decir, nuestras fortalezas, nuestros valores como persona. Es así como el trabajo se torna una vocación y deja de ser una rutina. Va a ver entonces, compromiso, va a contribuir al bien general y va a trascendernos. Cuando descubrimos el sentido de nuestra vida, cuando tenemos en claro nuestros valores, podemos integrarlos a todas las esferas de nuestra existencia, incluida el área laboral, sea ésta la docencia, la medicina, venta de productos comestibles o el trabajo en una oficina. Si tenemos valor, coraje, detengámonos a pesar en nuestra vida, a pensar que estamos haciendo con ella, hacia dónde vamos, de qué modo usamos nuestra libertad, y si nos enfrentamos a nuestra existencia o estamos rehuyendo de ella. Para seguir leyendo: Martín Seligman La Auténtica Felicidad. Sergio Sinay La Felicidad Como Elección. Fuente: Martín Seligman La Auténtica Felicidad. Sergio Sinay La Felicidad Como Elección. http://eleonora-koning.blogspot.com/ El post es de mi autoría, igual que el blog que es fuente, así que no es re-post ni viola los derechos de autor.
Alcanzar Metas (Voluntad Dirigida) ¿Qué Es La Voluntad? La voluntad es la potencia o capacidad interior que mueve a hacer algo, por propia elección y con un objetivo específico, de manera natural y espontánea. DecisiónEs la facultad de decidir y ordenar el propio comportamiento. Ser consciente y responsable. Deseo O AnheloSe orienta la voluntad hacia aquello que se desea alcanzar. MotivaciónEs la razón (o razones), el motivo que orienta la conducta a un objetivo o fin. PropósitoDeterminación hacia el fin. La auténtica voluntad es realizadora, se maneja sin dificultad, las acciones se sienten naturales, fluidas, es creativa, intuitiva. Situaciones Que Encarcelan La Voluntad Las Pasiones PrimitivasComo fuerza que atropella la conciencia, el pensamiento. ObstinaciónEs tomar la decisión de alcanzar algo, pero sin posibilidad de cambio si es necesario, absoluta falta de flexibilidad. RacionalizaciónEmprender acciones porque se “debe hacer” no porque se siente. Renunciar A TodoRenunciar se vincula a la carencia de voluntad, a la falta de iniciativa, a la dificultad para ponerse en marcha, para elegir. SacrificioAlejarse del verdadero deseo, se vuelve un sacrificio aquello que no queremos realmente. Seguir Metas Que No Son PropiasSeguir metas impuestas, tanto por otros como familia, pareja o por nuestra propia forma de pensar. La forma de alcanzar nuestras metas es definirlas en base a lo que nos dicta el corazón, plantear ese objetivo que sabemos y sentimos que queremos, que fluye desde el interior y es propio a nuestra persona. Ser consciente de los pasos a seguir, las estrategias que debemos plantear, en qué tiempo las pensamos alcanzar, organizar nuestro camino; pero con la flexibilidad necesaria para hacer cambios y no angustiarnos si no se obtiene todo como se anhelaba. Nuestras metas deben ser reales, concretas, alcanzables. Pensar, analizar sin racionalizar, sentir fuertes ganas de lograrlas pero no de manera impulsiva, y con el valor de seguir adelante, sin abandonar ante la presencia de obstáculos. Y vos: ¿qué es lo que querés? Fuente: http://eleonora-koning.blogspot.com/