R

Randiance

Usuario (Ecuador)

Primer post: 22 mar 2012Último post: 1 abr 2012
4
Posts
453
Puntos totales
31
Comentarios
P
Pequeñas historias... Microcuentos para reflexionar.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo3/31/2012

¿Que es un microcuento? Los microcuentos son textos que narran historias de forma condensada. Sus dos condiciones indispensables son: que sea muy breve (menos de 500 palabras) y que impacte al lector. Alguien dijo que es un cuento que no queda más remedio que leer deprisa y luego volverlo a leer, y siempre nos parece que no ha terminado. Los dos cuentos siguientes son considerados los mas cortos del mundo: El emigrante. -¿Olvida usted algo? - Ojalá. Autor: Luis Felipe G. Lomelí. El dinosaurio. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Autor: Augusto Monterroso Unos cuantos mas que son cortos El hombre invisible. Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello. Autor: Gabriel Jiménez Emán Cuento de Horror. La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones. Autor: Juan José Arreola Cruce. Cruzaba la calle cuando comprendió que no le importaba llegar al otro lado. Autor: Arturo Pérez Reverte Estos son un poquitin mas largos Cada cosa en su lugar. Hay dramas más aterradores que otros. El de Juan, por ejemplo, que por culpa de su pésima memoria cada tanto optaba por guardar silencio y después se veía en la obligación de hablar y hablar y hablar hasta agotarse porque el silencio no podía recordar dónde lo había metido. Autor: Luisa Valenzuela La gorra. Nadie logró dar con una explicación lógica para el sorprendente hecho, pero el día que Nando, el cartero del barrio, fue atropellado por un tranvía, iba vestido únicamente con su gorra. Autor: Kaveri El sueño del rey. -Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes? -Nadie lo sabe. -Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti? -No lo sé. -Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela. Autor: Lewis Carroll El pozo. Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior. "Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje. Autor: Luis Mateo Díez El espejo chino. Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerle un peine. Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros, y bebieron y lo celebraron largamente. Después, un poco confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo. Entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar sus campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. La madre le preguntó la razón de aquellas lágrimas. La mujer le dio el espejo y le dijo: -Mi marido ha traído a otra mujer, joven y hermosa. La madre cogió el espejo, lo miró y le dijo a su hija: -No tienes de qué preocuparte, es una vieja. Autor: Anonimo El loco. Dejó atrás todo, y ahora hace esculturas extrañas que vende a turistas despistados, y aprende trucos de magia que jamás muestra a nadie. Cree tener cosas que contar, reflexiones nunca dichas, nunca escritas, pero nadie quiere oírlo, ni a él le gusta hablar con gente. Antes, cuando era contable, cada día se parecía a otro día, y soñaba con vivir así, pero sin latas de comida y sin frío. Ahora es libre, o algo parecido, y no tiene que explicarse ante nadie, y come cuando quiere y hace lo que quiere. Pero, incluso ahora, cada día es igual al anterior. Autor: Jordi Cebrián El drama del desencantado. ...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida. Autor: Gabriel García Márquez Hostal en la ciudad vieja. Sobre la mesilla, junto al despertador, reposa un libro de título curioso: Guía de edificios apuntalados de interés. En la página 37 tiene disimulada una errata: donde dice “Caso antiguo”, debería decir “Casco antiguo”. El turista sueña toda la noche con paredes que encima se le caen, sin poderlo remediar. Se trata de una pesadilla con errata o clave camuflada: además del sueño de un turista, es un sueño futurista. Autor: Hipólito G. Navarro Unos de amor Glaciares de lágrimas, para acallar los recuerdos de un pasado que quema el corazón de sólo evocarlo. Historias de pasión recorren mi imaginación en los sueños inconfesables de noches solitarias y huérfanas de amor. Años de dolor le costó comprender el amor. Siglos de soledad le esperan hasta la próxima lección. Sintió enloquecer su corazón cuando la vio parada ahí, pero no supo que decir y ese segundo de amor se desvaneció. Había dejado el amor olvidado en un cuarto de hotel y ya no recordaba cómo se usaba el corazón para volver a empezar. Escribió la última frase con el corazón en la punta de los dedos y presionó el botón Enviar. Esa frase decía: “Te amo”. Cruzó océanos helados, atravesó desiertos que parecían infiernos, sólo para llegar hasta ella, abrazarla, besarla y … amarla. Una carta de amor descansa en un cajón, mojada por una lágrima que destiñe el sueño de lo que pudo ser y no fue. Soñó una y otra vez con el sabor de sus besos y el fuego de su boca. Pero la realidad fue más que sus propios sueños. Besos que tiñen olvido. Caricias que buscan el amor que se ha descuidado. Lágrimas que no disimulan lo que se ha perdido. Espero los haya gustado.

6
0
Grandes inventos de uso cotidiano.
Grandes inventos de uso cotidiano.
InfoporAnónimo3/22/2012

Les traigo una recopilacion de el origen de las cosas que por lo general utilizamos a diario. Por favor dejen cargar el post. Cerraduras y Candados En el año 2000 a. C., los egipcios hacían llaves y candados de madera para proteger los tesoros reales. Estas cerraduras estaban decoradas con oro para mostrar su importancia. En 1865, Linus Yale Jr. patentó la cerradura de tambor. Afeitada rápida En 1891, un agente de viajes llamado King Camp Gillete inventó la hoja de afeitar descartables en los Estados Unidos. Lavado costoso El jabón fue inventado en Sumeria hace 4000 años, pero hasta 1820 no llegó a ser bastante barato como para que lo usara la mayoría de la gente. La percha Hacia 1790, el famoso fabricante de muebles Thomas Sheraton ponía perchas fijar en los armarios. Las perchas sueltas se crearon cien años después. Para el sol y la lluvia En la antigua China, la sombrilla servía para protegerse del sol. Mucho tiempo después, se la empezó a usar en días de lluvia, es decir como paraguas. El término inglés "umbrella" es en realidad una palabra italiana que signidica "sombrita". Comida en lata Al inglés Peter Durand se le ocurrió por primera vez la idea de conservar alimentos en latas de estaño. Vendió el invento a John Hall y Bryan Donkin, quienes abrieron una fábrica para enlatar en 1811. Alfileres También hace unos 4000 años los egipcion hacian alfileres con cobre, espinas y huesos de pescado. En 1625, John Tislby instaló la primera fábrica de alfileres en Inglaterra. Alfileres de gancho En 1849, el inglés Charles Rowley y el estadounidense Walter Hunt crearon este simple, pero practico broche. Cremallera Este ingenioso dispositivo fue idea del estadounidense Whitcomb Judson en 1891. Pero pasaron 19 años hasta que el cierre cremallera fuera más rápido y fácil de usar que los botones. Fósforos Gustav Pasch patentó en Suecia los fósforos de seguridad en 1845, pero no se fabricaron hasta 1855. Los anteriores se encendían por accidente o emitian gases peligrosos. Dinero Las primeras monedas se fabricaron probablemente en la antigua China. En el año 600 a. C. en el reino de Lidia aparecieron las monedas redondas, que en una cara tenían grabadas un león y un toro, en honor al rey, y marcas especiales del otro lado, para indicar su peso y valor. Con el paso del tiempo, se desarrolló el comercio y lo mismo sucedió con el dinero. El papel moneda probablemente surgió tambien en la antigua China, pero los billetes de banco oficiales fueron emitidos por primera vez en 1661 por el Banco de Estocolmo, Suecia. En 1988, científicos de Australia inventaron los billetes de plástico que duran cuatro veces más que los de papel y pueden reciclarse. El espejo Los espejos de vidrio se inventaron hace unos 600 años en Venecia, Italia, donde los hacían pegando en una de las caras del cristal una delgada lámina de estaño cubierto con mercurio. Inodoro El inodoro con depósito de agua fue inventado en 1589 por sir John Harington, quien instaló uno en su propio hogar y otro en la casa de su suera, la reina Isabel l de Inglaterra. Pero el uso de este sanitario no se generalizó hasta unos doscientos años más tarde. Papel higiénico Los primeros en utilizarlo fueron los chinos (se fabricaba solo para los emperadores), aunque el actual rollo tuvo su comienzo en 1857, tuvo problemas en su iniciativa comercial ya que casi nadie lo compraba. Mantener todo unido Los primeros clavos de metal hechos a mano fueron utilizados por los egipcios para armar ataúdes hace 5000 años. Los tornillos metálicos para madera datan de 1760. Antes de crearse la soldadura, los metales se unían con clavijas. Cinta transportadora La línea de montaje móvil lleva el trabajo al operario. La inventó en 1908 Henry Ford, en Detroit, EE.UU. Grúa Esta increíble máquina tiene su origen en Grecia por un sistema de poleas, luego los romanos tomaron la grua griega y la modificaron. Cuando el Imperio romano occidental cayó, no se le dio mucha importancia, pero en la época medieval "revivió" y es utilizada hasta los tiempos de ahora para la mayoría de las construcciones. Pala Los romanos crearon las palas de madera con filo de hierro hace alrededor de 2000 años. Rastrillo Los rastrillos de madera se empezaron a usar en Europa aproximadamente en el año 500 d. C. para juntar los granos de cereal trillados, es decir separados de las espigas. Tractor Los antiguos tractores de vapor con tres ruedas que fabricaba la empresa Case de los Estados Unidos en 1829, eran muy pesados y solían atascarse en el suelo blando. Henry Ford fue el pionero de los tractores modernos en 1907. Alambre de púas En 1867, el estadounidense Lucien Smith inventó el alambre de púas e hizo posible que los agricultores cercaran rápidamente sus tierras. ]Pizarrón James Pillans, un profesor escocés, lo inventó en 1814 para que todos sus alumnos pudieran ver los mapas que dibujaba. Goma de borrar La inventó en 1752 João J. de Magalhães, en Portugal. Cinta adhesiva En 1939, diez años después de crear la cinta de enmascarar que usan los pintores, Richard Drew inventó la cinta adhesiva. Tijeras Los antepasados de nuestras tijeras modernas fueron unos cortantes de dos hojas que en 1500 a. C. crearon los chinos. Marcadores Fueron inventados en 1960 por la empresa japonesa Pentel. Lápices El grafito blando se utilizó para los lápices a partir de 1564, en Inglaterra. Pegamento En el 3000 a. C., los egipcios empleaban pegamento pare pegar muebles. Banditas elásticas Los aborigenes sudamericanos usaban la savía blanca de los árboles de caucho para fabricar bandas elásticas. Liquido corrector En 1959, lo inventó Bette Graham en los Estados Unidos. Grapadora Se deben a una idea del inglés Charles Gould, en 1868. Clips Los patentó en 1900 el noruego Johann Waaler. Papeles autoadhesivos Un invento del estadounidense Arthur Fry en 1980. Lego Ole kirk Christiansen, proveniente de Dinamarca, elijió el nombre leg-godt (que en su idioma significa "jugar bien" para su línea de juguetes. En 1955, sus ladrillos de plástico que se unen para armar edificios, máquinas, personas y animales ya se conocían como Lego en gran parte del mundo. Monopoly El famoso juego de mesa Monopoly fue hecho por Charles Darrow en el año 1931 en Estados Unidos. MÁQUINA DE COSER (1830, Francia) En el año 1830, un sastre experto podía dar unas treinta puntadas por minuto, y la primera máquina, por tosca e ineficaz que fuese, lograba doscientas. Esa máquina la produjo Barthólemy Thimonnier, un sastre de Lyon. Su velocidad impresionó tanto al gobierno que, al poco tiempo, Thimmonier tenía ochenta máquinas en funcionamiento, produciendo uniformes militares. La evolución que condujo a la moderna máquina de coser, con un sistema de doble hilo, se debe principalmente a dos bostoniano: Elías Howe e Isaac Singer. Elias Howe era un mecánico de Boston que trabajaba de firme para sustentar esposa y tres chiquillos. Un día de 1839, oyó a su jefe decirle a un cliente que quien lograra inventar una máquina de coser tenía asegurada una fortuna. Esta idea se convirtió en la obsesión de Howe. Primero, Howe observó las manos de su esposa mientras cosía, y después trató de producir una máquina que imitara sus gestos. Al fracasar en su propósito, decidió idear un nuevo tipo de puntada no menos resistente, pero dentro de las posibilidades del diseño mecánico. Patentó su máquina de coser en septiembre de 1846, y en seguida empezó a mostrarla a potenciales fabricantes. La máquina cosía en línea recta sólo una breve distancia antes de poner de nuevo la tela en posición, pero permitía doscientas cincuenta firmes puntadas por minuto. La máquina de Singer era superior a la de Howe. Tenía una aguja recta que se movía verticalmente (la aguja de Howe era curva y se movía en sentido horizontal), contaba con una palanca ajustable que mantenía la tela en su lugar, lo que permitía hacer un pespunte largo, recto o curvado, y disponía de un pedal, en tanto la máquina de Howe era accionada manualmente con una rueda. Pero la máquina de Singer hacía la puntada especial patentada por Howe. Singer se negó a llegar a un acuerdo amistoso con Howe. Sustentaba una esposa y dos hijos, además de una amante y seis chiquillos más, y dijo a sus abogados: “Me importa un pito el invento. Lo que yo persigo es el dinero.” Mientras el caso se eternizaba en los tribunales, apareció otro inventor americano que había ideado la máquina de coser, once años antes que Howe, llamado Walter Hunt. Era un genio con un extenso surtido de inventos en su haber, entre ellos la aguja imperdible, que había creado en tres horas. Hunt jamás había patentado ni anunciado su máquina de coser, temiendo que el invento dejara sin trabajo a los sastres. En 1853, mientras Howe y Singer litigaban ante los tribunales, la máquina de coser de Hunt se había convertido en un montón de chatarra oxidada. El juez que se ocupaba del caso decidió que el dinero que Singer perseguía había de compartirlo, pero no con Walter Hunt, sino con Elias Howe. Por cada máquina de coser fabricada, Howe recibiría un royalty. ASPIRADORA (1901, Inglaterra) En 1898, H. Cecil Booth, un joven inventor lleno de ambiciones, asistió a una demostración de un americano que presentaba una nueva máquina “extractora de polvo”. El aparato consistente en una caja metálica, provista de una bolsa de aire comprimido proyectaba aire sobre la alfombra. El polvo y la suciedad que levantaba caían dentro de la caja. Buena parte del polvo no se introducía en la caja y volvía a depositarse en la alfombra. Durante varios días, Booth pensó en la succión. Comprendió entonces que el secreto consistía en encontrar el filtro adecuado, que permitiera el paso del aire pero retuviera el polvo. Con sus experimentos comprobó que el polvo parecía retenerlo adecuadamente un pañuelo de trama espesa. En 1901 patentó su aspiradora de polvo. El primer aparato comercializado era enorme, de tamaño de un refrigerador moderno, con su bomba, su cámara de polvo, su motor y una carretilla para transportarlo. Para accionar la aspiradora, un hombre dirigía la carretilla mientras otro se ocupaba de la larga y flexible manguera. Y cuando más tarde se construyeron los primeros modelos para el hogar, todavía se necesitaban dos personas para manejarlos, generalmente el ama de casa y una hija. Uno de los primeros encargos que recibió Booth fue limpiar con su aspiradora la vasta superficie alfombrada de azul dispuesta en la abadía de Westminster para la coronación de Eduardo VII en 1901. Durante la primera guerra mundial, Booth recibió el encargo de trasladar varias de sus máquinas al Crystal Palace, el famoso pabellón construido para la Exposición de 1851 en Londres. Los hombres de la reserva naval acuartelados en el edificio caían enfermos y morían a causa del tifus exantemático, y los médicos, incapaces de atajar el contagio, sospechaban que los gérmenes eran inhalados junto con partículas de polvo. LA ASPIRADORA PORTÁTIL La aspiradora de H. Cecil Booth era un lujo del que sólo podían disponer los ricos, y su funcionamiento requería dos sirvientas. La idea de fabricar un modelo pequeño, portátil y manejable se le ocurrió a James Murray Spangler, un inventor de avanzada edad, sin éxitos en su haber y que padecía una alergia al polvo. Su primera aspiradora, fabricada por él mismo, utilizaba un viejo motor de ventilador montado sobre una caja de jabón, cuyas grietas habían sido cerradas con cinta adhesiva. La bolsa de polvo era una funda de almohada. Spangler patentó este invento en la primavera de 1908. LA PLANCHA DE ROPA (siglo IV a.C., Grecia) Las ropas libres de arrugas han sido un símbolo de refinamiento, pulcritud y categoría social durante 2.400 años como mínimo, si bien nunca fue fácil conseguir el efecto deseado. Todas las planchas primitivas empleaban la presión. Sólo algunas utilizaban el calor para eliminar arrugas o formar pliegues en las prendas recién lavadas. En el siglo IV a.C., los griegos usaban una barra de hierro cilíndrica calentada, similar a un rodillo de amasar, que se pasaba sobre las ropas de lino para marcar los pliegues. Dos siglos más tarde, los romanos ya planchaban y plisaban con un mazo plano, metálico, que literalmente martilleaba las arrugas. Con estos dispositivos, el planchado era algo más que una tarea prolongada y tediosa. Era un trabajo de esclavos que hacían los esclavos. Incluso los belicosos vikingos del siglo X apreciaban las prendas exentas de arrugas, a menudo plisadas. Empleaban una pieza de hierro en forma de hongo invertido, que movían adelante y atrás sobre la tela húmeda. Los historiadores de la moda aseguran que la dificultad de formar los pliegues servía para establecer la distinción entre las clases altas y bajas en materia de indumentaria. Los campesinos no tenían tiempo para planchar con tanto esmero, y los pliegues eran un signo externo de que se contaba con esclavos o sirvientes. Hacia el siglo XV, las familias europeas acomodadas utilizaban la plancha llamada “caja caliente” provista de un compartimiento para carbón o un ladrillo previamente calentado. Las familias más pobres todavía utilizaban la plancha sencilla de hierro, con mango, que se calentaba periódicamente sobre el fuego. La gran desventaja de esta plancha era que el hollín se adhería a ella y pasaba a las ropas. Cuando se instaló la iluminación de gas en los hogares, en el siglo XIX, muchos inventores idearon planchas calentadas con esa forma de energía, pero la frecuencia de los escapes, explosiones e incendios aconsejó llevar las ropas arrugadas. El verdadero boom en el planchado llegó con la instalación de la electricidad en las casas. El 6 de junio de 1882, el inventor neoyorquino Henry W. Weely obtuvo la primera patente de su país para una plancha eléctrica. Aunque su concepto de espiras resistentes al calor era imaginativo, la plancha en sí era poco práctica. Sólo se calentaba lentamente enchufada en su soporte, y se enfriaba rápidamente. En 1906, cuando Richardson decidió lanzarse a la fabricación de planchas, dio precisamente este nombre a su producto. Las planchas eléctricas presentaban el mismo problema que los demás aparatos eléctricos de la época, con la única excepción de la bombilla. Hacia 1905 muchas centrales eléctricas no ponían en marcha sus generadores hasta la puesta del sol, y los paraban al despuntar el día. Así pues, la familia que deseaba beneficiarse de las nuevas comodidades, como la tostadora eléctrica, la cafetera eléctrica, el reloj eléctrico o la plancha eléctrica, sólo podía conectar sus aparatos durante la noche. La salida del sol acallaba el zumbido del progreso. En 1926 las primeras planchas de vapor fueron consideradas unos artilugios que no cubrían una necesidad auténtica, pese a que, según se aseguraba, su persistente humedad impedía chamuscar la ropa. Toda vez que un planchado cuidadoso también evitaba la chamusquina. La novedad no tuvo éxito. En los años cuarenta, los confeccionistas presentaron una amplia variedad de tejidos sintéticos a prueba de manchas y que casi no necesitaban planchado, pero las pocas veces que lo requerían podían derretirse como la cera bajo una plancha caliente y seca. En tanto las primeras planchas de vapor sólo tenían un orifico de salida, las que aparecieron en los cuarenta tenían dos. Después llegaron a tener cuatro y hasta ocho. Los orificios se convirtieron en un ardid de marketing. Si ocho eran útiles, dieciséis habían de doblar el atractivo. Los agujeros, claro está, se hicieron cada vez más pequeños. LAVADORA DE ROPA (siglo XIX, Inglaterra y Francia) Durante siglos, quienes viajaban por mar lavaban su ropa sucia manteniéndola en un saco de lona que se arrojaba por la borda para que el barco lo arrastrara horas y horas. El principio era indiscutible: hacer pasar agua a través de la ropa a fin de eliminar la suciedad. Las primeras lavadoras accionadas a mano trataron de aplicar el mismo principio incorporando un dispositivo semejante a un taburete invertido que encajaba en un depósito y presionaba la ropa, escurriendo el agua y permitiendo después que volviera a entrar más. Tan numerosas fueron las invenciones destinadas a aliviar la dura tarea de la colada, que el origen de la lavadora es incierto, aunque se acepta en general que a principios del siglo XIX, en la Europa occidental, comenzaba a difundirse la práctica de meter la ropa en una caja de madera y hacer girar ésta con una manivela. Madres e hijas se turnaban, hora tras hora, para accionar la manivela. El concepto del tambor rotativo llevó a las secadoras de la época. Una de ellas, inventada en Francia en 1800 por un tal Pochon, era conocida como el “ventilador”. Las ropas, escurridas a mano y todavía húmedas, se metían en un tambor metálico perforado, que se hacía girar con una manivela sobre un fuego. Según la intensidad de éste y la altura de las llamas, las ropas se secaban poco a poco o se quemaban, y siempre adquirían el aroma del combustible y a veces su hollín. Ninguna de estas máquinas secadoras aventajó nunca al tendedero. Las primeras lavadoras eléctricas, en las que un motor hacía girar el bombo, aparecieron en Gran Bretaña y los Estados Unidos hacia 1915. Durante varios años, el motor no estuvo bien protegido bajo la máquina, y el agua penetraba a menudo en él causando cortocircuitos, incendios y calambres. Anunciadas como “automáticas”, las primeras lavadoras no tenían nada de tales. Muchas se llenaban manualmente con cubos de agua y eran también vaciadas a mano. Las ropas se secaban chorreando, y el “ciclo” de lavado continuaba hasta que se desenchufaba la máquina. Hasta 1939 no aparecieron lavadoras verdaderamente automáticas, con mandos de tiempo, ciclos variables y niveles de agua prefijados. La liberación de una de las más antiguas tareas del hogar llegó tarde en la historia. DETERGENTES (década de 1890, Alemania) El jabón siempre se ha fabricado a partir de grasas. En 600 a.C., los fenicios obtuvieron el primer jabón del mundo mezclando grasa de cabra con cenizas de madera. Mercaderes inveterados que surcaban todo el Mediterráneo, los fenicios, introdujeron el jabón entre los griegos y los romanos, y según el escritor romano Plinio el Viejo, lo vendieron como laxante a los galos. La fabricación de jabón fue un negocio floreciente en la Venecia del siglo XI, y en cierto momento el impuesto sobre el jabón llegó a ser tan alto que la gente fabricaba en secreto sus pastillas y barras amparándose en la oscuridad nocturna. En el siglo XIX, el barón Justus von Liebig, químico alemán, aseguraba que la riqueza de una nación y su grado de civilización podía medirse por la cantidad de jabón que consumía. En tiempos de Von Liebig apareció el primer limpiador comercial. La adición al jabón de sustancias abrasivas e insolubles, tan finas como el talco o el yeso, o tan ásperas como la piedra pómez o el cuarzo molido daba lugar a productos excelentes para efectuar limpiezas a fondo. Uno de los más populares de su tiempo fue el Bon Ami, que exhibía en su envoltorio, rojo y amarillo, un polluelo como distintivo. Para entonces, los químicos ya habían comenzado a descifrar el misterio de cómo limpia el jabón. Éste lo forman moléculas con dos “brazos” muy diferentes. A uno le “agrada” agarrar las moléculas del agua, en tanto que el otro “teme” al agua y se aferra a moléculas de grasa o suciedad. Por tanto, el agua del escurrido o aclarado se lleva consigo grasa y suciedad. Los químicos catalogaron como “hidrófilo” el primer brazo y como “hidrofóbico” el segundo. Pero la preeminencia del jabón como agente limpiador universal no tardaría en verse amenazada. En 1890, A. Krafft, un químico alemán dedicado a la investigación, observó que ciertas moléculas de cadena corta, que no eran sustancias jabonosas, producían espuma como el jabón al unirse con alcohol. Krafft había producido el primer detergente del mundo, pero en aquel momento este descubrimiento no interesó a nadie y permaneció como mera curiosidad química. Después de la primera guerra mundial, el bloqueo aliado privó a Alemania del suministro de grasas naturales utilizadas para fabricar lubricantes. Las grasas de los jabones fueron sustituidas, y el propio jabón se convirtió en un artículo difícil de conseguir en el país. Dos químicos, H. Gunther y M. Hetzer, recordaron entonces el curioso hallazgo de Krafft y elaboraron el primer detergente comercial, el Nekal, creyendo que serviría como sustituto del jabón tan sólo en tiempos de guerra. Sin embargo, las ventajas del detergente respecto al jabón no tardaron en manifestarse. En 1930, gran parte del mundo industrializado fabricaba una amplia gama de detergentes sintéticos que no dejaban poso ni residuo alguno, y que en muchos aspectos eran muy superiores al jabón. En 1946 hizo su aparición el primer gran detergente para lavar la ropa en casa: el Tide, que coincidió con el momento en que en los Estados Unidos las amas de casa decidían que no podían vivir sin una lavadora automática. El éxito del Tide fue rápido y se convirtió en el precursor de muchísimos detergentes delicados que no tardarían en abarrotar las estanterías de los supermercados. LEJÍA (1744, Suecia) Un testimonio escrito muy antiguo nos da cuenta de que ya se blanqueaba la ropa hace cinco mil años, aunque el proceso era tedioso y prolongado y requería un espacio considerable, a menudo campos enteros, en los que se tendía la ropa al sol para blanquearla y secarla. En el año 3000 a.C., los egipcios tenían en muy alta estima los tejidos de lino que fabricaban, y estas telas, en su estado natural algo parduscas, las empapaban en lejías fuertemente alcalinas. El tiempo de inmersión era crítico para evitar que la prenda quedara hecha jirones. En el siglo XIII, los holandeses ocuparon el primer lugar en técnicas de blanqueo, y mantuvieron casi un monopolio de esta industria hasta el siglo XVIII. La mayor parte de los tejidos europeos que iban a utilizarse para confeccionar ropas blancas se enviaban primero a Holanda para su blanqueo. El método holandés apenas era algo más perfeccionado que el de los antiguos egipcios. Los tintoreros holandeses sumergían las telas en lejías alcalinas hasta cinco días, y después las lavaban con agua y las tendían de dos a tres semanas en el suelo para secarlas y que les diera el sol. Todo el proceso se repetía cinco o seis veces, y después, para detener en forma permanente el efecto corrosivo de la solución alcalina, ésta era neutralizada bañando el tejido en una sustancia ácida como la leche agria. El proceso requería campos enteros y duraba varios meses. A principios del siglo XVIII, los británicos blanqueaban ya por su cuenta partidas de tejidos. La única diferencia en su método consistía en la sustitución de la leche agria por ácido sulfúrico diluido. Sin embargo, se necesitaba un nuevo producto blanqueador más práctico, y varios químicos trataron de encontrarlo. En 1774, el investigador sueco Kari Wilheim Scheel dio con el producto básico cuando descubrió el cloro, pero fue otro químico, el conde Claude-Louis Berthollet, quien descubrió que este gas, disuelto en agua, producía un poderoso agente blanqueador. En 1785, Berthollet anunció la creación de el “agua de Javel”, una solución potente que él perfeccionó haciendo pasar cloro a través de una mezcla de cal viva, potasa y agua, pero el “agua de Javel” nunca fue embotellada y vendida. En 1799. Charles Tennant, un químico de Glasgow, descubrió la manera de transformar el “agua de Javel” en unos polvos que sólo habían que añadirse a la colada. Estos polvos no sólo causaron una revolución en la industria del blanqueo, sino que además transformaron el papel de escribir corriente. Durante siglos éste había sido de color, un color pardo amarillento, pero el hipoclorito blanqueador de Tennant permitió obtener las primeras hojas de papel de un blanco puro. En 1830, Gran Bretaña por sí sola producía 1.500 toneladas anuales de blanqueador en polvo. El blanco nunca había sido tan blanco.

19
0
Tu propia fuente de voltaje regulable.
Tu propia fuente de voltaje regulable.
Hazlo Tu MismoporAnónimo4/1/2012

FABRICACIÓN DE UNA FUENTE DE ALIMENTACIÓN DE LABORATORIO UTILIZANDO UNA FUENTE DE PC En este post voy a tratar de explicar de qué manera se puede transformar una fuente de un ordenador reciclada, en una fuente de laboratorio adecuada para cualquier aficionado a la electrónica. Este tipo de fuentes es muy fácil de conseguir pues todos conocemos a algún amigo o pariente que ha comprado un ordenador último modelo y no sabe cómo deshacerse del viejo pc ya inservible. Antes de nada, tengo que decir que vamos a trabajar con un aparato que funciona a elevadas tensiones y que éstas pueden incluso causar la muerte, por lo que tenemos que respetar todas las normas de seguridad y actuar con sentido común. La fuente que queremos fabricar va a tener dos salidas reguladas a 5 y 12 voltios y otra ajustable de 1,24 a 10,27 voltios. Las dos primeras pueden suministrar una corriente elevada, en nuestro caso, unos 20 A a 5 v, 9 A a 12 v (estos valores varian dependiendo de la fuente que tengan) y 1,5 A aproximadamente para la salida regulable. Lista de Materiales 1. Fuente de alimentacion de pc (todas son del tipo ATX) 2. Voltimetro LCD de panel retroiluminado. 3. Disipador de aluminio (puede ser un pedaso de aluminio cualquiera) 4. Integrado LM317 (regulador de tension) 5. Condensador electrolitico de 1 uF 6. Condensador de 0.1 uF 7. Dos leds de 5mm 8. Ventilador pequeño 9. Interruptor de palanca pequeño 10. Cuatro bornes de conexion 11. Dos resistencias de 220 (ohms) de 1/2 W 12. Materiales de soldadura, 4 tornillos M3, arandelas, dos tornillos de rosca y separadores de laton M3 de 30 mm. Quiero aclarar que la lista es solo explicativa ya que pueden comprar los materiales que mas crean convenientes. Caracteristicas generales de una fuente ATX: Las fuentes de alimentación que llevan los ordenadores de sobremesa actuales son fuentes switch tipo ATX. ¿Pero qué quiere decir esto? El término switch, quiere decir que se trata de una fuente conmutada, o sea, que no está basada en el clásico transformador, rectificador y regulador de toda la vida. Su funcionamiento sigue los siguientes pasos: a) Primero se rectifica y filtra la corriente de entrada a elevada tensión. b) En el segundo paso se convierte la tensión continua en una sucesión de impulsos de ancho variable controlado por un circuito integrado en función del estado de la salida. Esto se hace a unos 40 Khz. c) Posteriormente, estos impulsos pasan por un transformador de ferrita para obtener varias tensiones reducidas positivas y negativas y una elevada intensidad de salida. Además, este elemento proporciona un aislamiento galvánico entre la parte de alta y baja tensión. d) Por último, se vuelve a filtrar la señal obtenida y se pone a la salida. Si la demanda de corriente aumenta y por tanto la caída de tensión, se incrementa el ancho de los pulsos de modo que se corrige la caída de tensión de modo que el voltaje de salida permanece así constante. Las ventajas de este tipo de fuentes son: - Suministran elevadas potencias con un peso muy bajo. - Son muy económicas El término ATX quiere decir, a groso modo, que la fuente es controlada por el ordenador al que alimenta y no necesita un interruptor para su puesta en marcha. Desde finales de la década de los noventa, todos los ordenadores están provistos de este tipo de fuentes. Una de sus características es que tienen que suministrar continuamente una tensión de espera a la placa base para ésta pueda controlarla. El inconveniente de este tipo de fuentes es que producen ruido eléctrico y en algunos casos pueden provocar interferencias por radiofrecuencia. También, el ventilador que poseen suele producir un débil zumbido. Potencia disponible Las características eléctricas de la fuente van impresas en una pegatina (similar a la de la fotografía) que suele ir colocada en el lateral de la carcasa. De aquí podemos sacar la siguiente información: Tension - Intensidad 3.3 V - 15 A 5V - 26 A 12 V - 9 A -5 V - 0.5 A 5 Vsb - 1 A Para nuestro diseño nos interesan las tensiones de 5 y 12 v. Por tanto podemos disponer como máximo de 26 y 9 A respectivamente, lo cual no está nada mal. CONEXIONES La salida de una fuente de PC consiste en un manojo de cables de varios colores. El código utilizado es el siguiente: Podemos ver que además de conectores de voltajes +3.3V, +5V, -5V, +12V, -12V y tierra, hay tres conectores adicionales: 5VSB, PS_ON y PWR_OK. El conector de 5VSB es el que mantiene una pequeña corriente para alimentar el circuito de la placa base que se ocupa de gestionar el momento de arrancar y que ocasiona que incluso con el ordenador apagado veamos que la tarjeta de red sigue teniendo el led de link encendido, así como los leds del teclado y el del ratón óptico. Incluso a veces la propia placa base tiene un led que nos indica que no cambiemos la memoria mientras esté encendido porque la placa está siendo alimentada y podría dañarse. El conector PS_ON (power ON) lo usa la placa base para indicarle a la fuente de alimentación que se encienda completamente. Se activa bajando su voltaje a 0V, y por eso, al puentearlo con un cable de toma de tierra la fuente arranca. Finalmente, la fuente pone la señal POWER_OK activa para indicarle a la placa base que está suministrando voltajes dentro de las especificaciones. IMPORTANTE Para que una fuente pueda funciona sin estar conectada a un ordenador, es necesario unir eléctricamente el cable verde con masa (cable negro). Si la fuente dispone de interruptor trasero, éste nos servirá para ponerla en marcha si previamente hemos puenteado los cables mencionados anteriormente. Si la fuente no posee interruptor, se puede intercalar uno entre el terminal verde y uno de los negros. MANOS A LA OBRA 1. Desmontar y limpiar Desmontamos y limpiamos bien la fuente. Lo ideal sería utilizar un compresor para eliminar el polvo. Si no, podemos utilizar un pincel. Hay que tener cuidado de no manipular bajo ningún concepto el interior de la fuente estando ésta conectada a la red, incluso si el interruptor trasero está abierto. Por el circuito primario de la fuente suelen circular elevadas tensiones que pueden llegar a ser letales. 2. Preparar los cables. Cortamos o desoldamos los cables que no vamos a utilizar. En nuestro caso, vamos a dejar dos rojos, dos negros, dos amarillos, el lila y el verde. El hecho de dejar parejas de cables se debe a que por ellos pueden circular hasta 26 amperios, para lo cual es necesario un conductor de buena sección. Si no disponemos de un soldador lo suficientemente potente para desoldar los cables sobrantes, los cortamos y aislamos bien los extremos cortados con termoretráctil. 3. Fabricacion del frontal. El primer paso es buscar la ubicación más adecuada para el frontal. El sitio ideal es la cara por la que salen los cables. Posteriormente hay que medir bien todos los elementos que entran en juego y realizar una plantilla para construirlo con metacrilato. El diseño se puede hacer con Autocad o cualquier programa de características similares. Para construir el frontal se necesita una taladradora, una segueta, un cúter y una lima. 4. Colocacion de los separadores Utilizando una plantilla del frontal, marcamos y realizamos unos taladros en la caja de la fuente para atornillar los separadores que sujetaran el frontal. 5. Diseño del regulador Para que nuestra fuente disponga de una salida de tensión regulable, necesitamos un regulador de tensión ajustable. En este caso hemos optado por el famoso LM317 encapsulado en TO220, debido a su simplicidad y bajo costo. El LM-317 es un regulador ajustable de tres terminales capaz de suministrar más de 1,5 A en un rango de entre 1,2 V hasta 37 V. de uso extremadamente sencillo, solo requiere dos resistencias exteriores para conseguir el valor de salida. Además de presentar mejores características respecto a los reguladores fijos, dispone de protección contra sobrecargas y exceso de temperatura, siendo funcional la protección por sobrecarga incluso si el terminal de regulación está desconectado. Puede suministrar una corriente de 1,5 amperios. El esquema de conexiones y la distribución de terminales se muestra bajo estas líneas: Las resistencias R1 y R2 están calculadas para trabajar en el rango de tensión, de 1,25 a 37 v. Como en nuestro caso, como sólo vamos a llegar a unos 12 v, el potenciómetro R2 tendría una zona muerta en la cual, aunque giremos, no se producirá ninguna variación en la tensión de salida. Para solventar este inconveniente, vamos a calcular un nuevo valor de R2 que haga que ésta actúe en todo su rango. Para el cálculo podemos utilizar la fórmula que proporciona el fabricante en su hoja de características: O bien la forma simplificada de la expresión anterior: VOUT = 1,25 (1 + R2/R1) El error obtenido con esta aproximación es muy pequeño por lo que esta segunda fórmula es totalmente válida para nuestro cometido. Observando la fórmula obtenida se pueden sacar algunas conclusiones: cuando se ajusta el potenciómetro al valor mínimo (R2 = 0Ω) la tensión de salida será de 1,25 V. Al ir aumentando el valor del potenciómetro la tensión en la salida irá aumentando hasta que llegue al valor máximo del potenciómetro. Podemos ajustar la salida desde 1,25 en adelante hasta el máximo, que según el fabricante, no debe superar los 30V. Para calcular los nuevos valores de R1 y R2, lo más recomendable es fijar el valor de R1 en 240 Ω y despejar el valor del potenciómetro R2: R2 = (VOUT – 1,25).(R1/1,25) R2 = (12 – 1,25).(240/1,25) R2 = 2064 Ω El valor normalizado más aproximado a 2064 Ω es 2 KΩ. Resumiendo, los valores de las resistencias del circuito regulador serán: R1 = 240 Ω R2 = 2 KΩ El integrado LM317 tiene que disipar la máxima potencia cuando la caída de tensión entre su entrada y salida es máxima. Este caso se da cuando suministra la mínima tensión posible: P = I . V = 1,5 A . (12v – 1,25v) = 16,125 W El valor obtenido es bastante elevado, por lo que tenemos que pensar en acoplar al regulador un disipador de tamaño respetable. El tamaño del disipador se podría calcular fácilmente, pero como en nuestro caso vamos a utilizar uno reciclado del que no conocemos las características térmicas, vamos a trabajar por tanteo. Con esto queda concluido el cálculo del regulador. 6. Construccion del regulador Para el montaje nos basamos en el siguiente esquema: Aqui encambio esta hecho en un simulador: Si tenemos habilidad con el soldador, podemos realizar el circuito al aire, soldando directamente los componentes y cables sobre las patillas del regulador. También, podemos fabricar un circuito impreso o un trozo de placa perforada con tiras de cobre. En este caso hemos optado por una placa perforada. Ya sólo queda acoplar un buen disipador al circuito integrado. Si el disipador no dispone de taladro para el tornillo que fija al regulador, será necesario realizarlo con una broca de 3 mm y sujetar el componente con un tornillo M3 y su tuerca y arandela correspondiente. En el caso de disponer de herramientas para roscar, taladramos con una broca de 2,9 mm y posteriormente tallamos la rosca. Si el disipador se va a fijar a la carcasa de la fuente es necesario aislar eléctricamente el regulador, con una lámina aislante de mica o silicona, de modo que su parte trasera metálica no toque al disipador. También hay que aislar el tornillo con una pieza de plástico. Si por el contrario, el disipador no va a entrar en contacto con la caja metálica de la fuente, usaremos pasta térmica para facilitar el flujo de calor entre ambas piezas. En la foto se puede ver cómo queda el disipador fijado con resina epoxi al frontal de metacrilato de la fuente. 7. Cableado Antes de comenzar a soldar hay que fijar los leds, el interruptor, el voltímetro, el potenciómetro y los bornes de conexión al frontal de metacrilato. Los leds ajustan perfectamente en los orificios realizados con una broca de 5, aunque si queremos podemos pegarlos con cianocrilato. El interruptor y el voltímetro entran a presión y quedan bloqueados siempre y cuando se hayan realizado los orificios con precisión. Los bornes de conexión se atornillan. Hecho esto, podemos comenzar a realizar las conexiones siguiendo el siguiente esquema: Comenzamos soldando los leds intercalando una resistencia de 220Ω. Las conexiones aéreas han de quedar aisladas usando termoretráctil. Los bornes se pueden soldar al cable o utilizar un terminal adecuado. El resto de elementos los soldamos y aislamos adecuadamente. Es importante dejarle a los los cables la suficiente longitud para poder desmontar el frontal sin problemas. Antes de conectar el voltímetro, tenemos que estudiar detalladamente las indicaciones del fabricante. Algunos modelos no se pueden alimentar de la fuente cuya tensión queremos medir. Este es nuestro caso. Para resolver este problema se ha instalado un pequeño adaptador que suministra una tensión continua de 9 v. Para este cometido se puede utilizar un cargador de móvil o de cualquier otro aparato, capaz de suministrar entre 9 y 12 v de tensión rectificada, los más pequeño posible, ya que hay que pegarlo a la tapa de la fuente y conectarlo a la tensión de entrada. Es muy importante que quede perfectamente aislado del metal de la carcasa. 8. Ultimos retoques Lo primero que podemos hacer es pegar cuatro perlas de silicona autoadhesivas en la base para evitar rayar la mesa, favorecer la refrigeración y reducir el nivel de ruido. El siguiente paso es tapar el espacio que queda entre el frontal y la fuente con tiras de metacrilato. La anchura de las piezas de metacrilato será la misma que la longitud de los separadores que hemos empleado. Para unir estas piezas al frontal podemos usar cloroformo o adhesivo especial para metacrilato. Para mejorar la refrigeración se pueden hacer unos taladros sobre el disipador que faciliten el flujo de aire por convección. Por este motivo, también sería conveniente no tapar la parte de abajo y el lateral que pega al disipador. Hecho esto, ya podemos comenzar a disfrutar de nuestra flamante fuente, aunque antes, debemos realizar algunas pruebas. 9. Pruebas Vacio: Basta con medir con un polímetro la tensión entre masa y los demás bornes. En el caso de la salida regulable la lectura de la tensión mínima y máxima la vemos en el voltímetro. Los resultados son los siguientes: Cortocircuito: Debido a que la fuente posee protección contra sobrecargas y cortocircuitos, podemos realizar esta prueba. Basta con unir con un cable la salida de 12 o de 5 v con masa. Al hacer esto la fuente se debe desconectar y para volver a ponerla en marcha es necesario resetearla (apagarla y encenderla). Si hacemos un cortocircuito en la salida regulada actúa la protección del LM317, limitando la corriente a un valor seguro (de 2 a 3A) que depende de la temperatura que alcance. A plena carga: Para esta prueba necesitamos una carga que consuma bastante corriente y funcione a la tensión de las salidas. Puede valer una resistencia de potencia de 1Ω para 12v y 0,5 Ω para 5v. La conectamos y medimos con el polímetro la tensión y la corriente. Si no disponemos de resistencias podemos usar lámparas alógenas de 12v /50 W en paralelo. Conectando dos halógenos de 35W a la salida de 12 V, la fuente proporciona una corriente de 5,3A a 11V. Esta misma carga a 5 V da una lectura de 3,4 A a 4,98V. La salida regulable, con un halógeno da 2,4A y 8,7V con el potenciómetro al máximo. 10. Mejoras Debido a la elevada temperatura que alcanza el LM317, se ha colocado un pequeño ventilador sobre el disipador de este circuito integrado para favorecer la refrigeración. El ventilador se puede obtener de una tarjeta gráfica de desguace. Para fijarlo basta con realizar dos pequeños taladros en la carcasa metálica de la fuente y atornillarlo con dos tornillos rosca chapa. La alimentación del ventilador se toma de la salida de 12 V, y es conveniente intercalar un pequeño interruptor para que sólo funcione cuando nos interese. Para ello, será necesario realizar un nuevo orificio en el frontal de la fuente. RESULTADO

427
25
Memes para reirse
Memes para reirse
HumorporAnónimo3/22/2012

Espero lo disfruten:

1
7
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.