Quinny
Usuario (Honduras)
Apuntes sobre literatura. "El velo de la reina Mab". Darío y García Márquez. En este asunto de letras sueltas una cosa va llevando a la otra. Y es que algunas palabras, en países distintos, o en ciertas regiones del mismo lugar, pueden tener una connotación diferente. Lo que es común y acepto allá, puede resultar vulgar y ofensivo acá. Estaba recordando hace poco un párrafo del cuento famoso titulado “El velo de la reina Mab”. Lo escribió Rubén Darío (1867- 1916). (Este escritor centroamericano está considerado “El príncipe de las letras castellanas” y “líder del modernismo literario”) Después recordé el homenaje que le rindió Gabriel García Márquez a Darío en su novela “El otoño del patriarca”, (su obra menos editada, pero que se ha convertido en la más analizada o estudiada, según reveló el Nobel colombiano en una entrevista). Pues resulta que uno de los protagonistas de esa novela es, precisamente, Rubén Darío. Casi en las páginas finales de la obra aparece haciendo una presentación en el Teatro Nacional, en honor al terrible dictador de aquella nación imaginaria. Y el patriarca de la nación, aunque de letras muy poco entendía, en algún momento se sintió conmovido al escuchar en su palco los versos del escritor, tanto que lo lleva a exclamar la siguiente frase: “ carajo, cómo es posible que este indio pueda escribir una cosa tan bella con la misma mano con que se limpia el …” (*) (*) ...podría ser: “el sudor de la frente, pero el libro no dice eso, y tampoco se puede repetir aquí” ***** Volviendo a Darío, “El velo de la reina Mab” es un cuento cortito. Apenas tiene unos diez párrafos. Pero no los pondré todos acá. (Lo encuentran fácilmente en la red con su buscador preferido) . Solamente citaré dos partes: “La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminando sobre un rayo de sol, se coló por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose como unos desdichados. Por aquel tiempo, las hadas habían repartido sus dones a los mortales. A unos habían dado las varitas misteriosas que llenan de oro las pesadas cajas del comercio; a otros …” Luego siguen los lamentos y quejumbres de un escultor, un pintor, un músico y en escritor. Este último decía: “Yo escribiría algo inmortal; mas me abruma un porvenir de miseria y de hambre... Entonces la reina Mab, del fondo de su carro hecho de una sola perla, tomó un velo azul, casi impalpable, como formado de suspiros, o de miradas de ángeles rubios y pensativos. Y aquel velo era el velo de los sueños, de los dulces sueños que hacen ver la vida de color de rosa. Y con él envolvió a los cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes. Los cuales cesaron de estar tristes, porque penetró en su pecho la esperanza, y en su cabeza el sol alegre, con el diablillo de la vanidad, que consuela en sus profundas decepciones a los pobres artistas. Y desde entonces, en las buhardillas de los brillantes infelices, donde flota el sueño azul, se piensa en el porvenir como en la aurora, y se oyen risas que quitan la tristeza, y se bailan extrañas farándolas alrededor de un blanco Apolo, de un lindo paisaje, de un violín viejo, de un amarillento manuscrito.” Fin pd: La condición de letras "resaltadas en negrita" no aparecen así en el texto original. Es responsabilidad del autor de este post.