Puntosrodrivale
Usuario (Argentina)
Un equipo de científicos del Joint Quantum Institute (JQI), de la Universidad de Maryland y de la Universidad de Michigan, ha conseguido teletransportar información entre dos átomos situados en dos recintos no conectados entre sí, y separados por una distancia de un metro. Este logro supone un paso significativo hacia el procesamiento cuántico de información, esto es, hacia la creación de los ansiados ordenadores cuánticos. Anteriormente si se había logrado la teletransportación con fotones a través de muy largas distancias, con fotones y conjuntos de átomos, y con dos átomos cercanos, con la acción intermediaria de un tercer átomo, pero nunca se había proporcionado un medio útil de almacenamiento y gestión de la información cuántica a larga distancia. Según publica la revista Science los científicos informan que, con su método, tal transferencia de información de átomo a átomo puede recuperarse con una exactitud perfecta en un 90% de las veces. los investigadores aseguran que el sistema desarrollado podría sentar las bases para un “repetidor cuántico” a gran escala. Un repetidor cuántico permitiría entrelazar las memorias cuánticas a través de vastas distancias. Todos estos pasos resultan esenciales para el desarrollo de un nuevo concepto de información basado en la naturaleza cuántica de las partículas elementales, que promete llegar a abrir increíbles posibilidades al procesamiento de datos. Los especialistas vaticinan la realidad cuántica llegará a revolucionar el mundo de la información.
El telescopio espacial Hubble ha descubiierto dióxido de carbono en un exoplaneta en lo que la NASA ha calificado como un avance en la búsqueda de ingredientes de vida en otros mundos fuera del sistema solar. El descubrimiento adquiere mayor relevancia aún debido a que tanto el Hubble como el telescopio espacial Spitzer, ya habían detectado antes la presencia de vapor de agua y metano en ese planeta. Un comunicado de la agencia espacial estadounidense indicó que el planeta es el HD 189733b, el cual tiene el tamaño de Júpiter y su ambiente es tan candente que la vida como la conocemos en la Tierra sería imposible en él. No obstante, la NASA señaló que las observaciones del Hubble demuestran que la química básica para el comienzo de una actividad biológica puede medirse en planetas que orbitan otras estrellas (exoplanetas). “Los compuestos orgánicos también pueden ser un subproducto de procesos biológicos y su detección en un planeta parecido a la Tierra podría algún día ser la primera prueba de vida más allá de nuestro planeta”, aseguraron los astrónomos. El descubrimiento se realizó mediante la cámara infrarroja del observatorio y su espectrómetro múltiple con los cuales se analizó la luz proveniente del planeta que está a 63 años luz de la Tierra.
Científicos mexicanos demostraron que el tequila sirve para crear pequeñas capas de diamantes que, aunque no pueden convertirse en joyas, abren un amplio abanico de posibilidades, por ejemplo, como sustituto del silicio en los chips de las computadoras. “Sería muy difícil obtener diamantes como para un anillo, por ejemplo. Se forman pequeños cristales, cada uno con miles y miles de átomos de carbón, de un tamaño muy pequeño”, aseguró el doctor Luis Miguel Apátiga, investigador del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde el pasado verano, cuando lograron este sorprendente descubrimiento, Apátiga y otros dos científicos estudian posibles aplicaciones para que el producto no sólo “llame la atención”. Más allá del simbolismo, el grupo es consciente de que todo puede quedar como un hallazgo curioso si no encuentran la manera de hacerlo rentable comercialmente. El científico aventura posibles usos de esta variedad, como “detectar radiación, recubrir herramientas de corte o, sobre todo, como sustituto, en el futuro, del silicio en los chips de las computadoras”. Según el investigador, cuando se evapora el líquido del tequila surge un vapor que se arrastra a una cámara, donde se produce una reacción química que rompe las moléculas y hace que los átomos de carbón que aparecen se vayan depositando unos encima de otros sobre una base de acero inoxidable, formando la estructura del diamante. La primera prueba exitosa se hizo con un tequila blanco de una marca común, pero ahora el grupo analiza el comportamiento de otros tipos de tequila más selectos, como los añejos, para determinar cuál es el que mejor se adapta a esta asombrosa transformación