PulpaDeAloe
Usuario (Argentina)
A continuación explico cómo se hizo el maquillaje de las dos fotografías. (Nota: La aplicación es la misma, a excepción de los labios) 1_ Primero se prepara la piel con el hidratante. 2_ Después, con las yemas de los dedos o un cepillito, se aplica un leve toque de corrector en cualquier imperfección y se difumina bien. (Nota: Se utilizó una pizca de corrector para destacar los lados de la boca.) 3_ Se aplica un toque de base oscura (para perfilar) en la zona de debajo de los pómulos y los lados de la nariz y se difumina bien. 4_ Con un pincel de sombras mediano, se extiende una sombra de ojos con brillo marrón claro sobre los párpados y el arco superciliar, y ligeramente debajo de los tercios exteriores del ojo. 5_ El pliegue del párpado se define usando una sombra de ojos marrón oscuro. 6_ Se aplica una capa de rímel negro a las pestañas superiores, y otra de rímel marrón a las inferiores. (Esta doble coloración suaviza el aspecto del ojo.) 7_ Las cejas se definen con ayuda de un lápiz de cejas marrón medio. Las dos formas de labios se dibujan y se rellenan con un lápiz de labios color carne oscuro. Para el efecto de "labios llenos" (A): los bordes exteriores se dibujan ligeramente por fuera para que los labios parezcan más carnosos. Para los labios en forma de "arco de Cupido"(B): se acentúan los picos del labio superior y la rendodez del inferior. A continuación se rellenan las dos bocas con un pincel de labios y un color de labial rosa natural. 8_ En ambos rostros, las mejillas, la barbilla y las sienes se retocan con rubor en polvo rosa pálido con una brocha de rubor grande.
![Estructura: rostro y piel [Make Up]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2014/06/30/Estructura-2tW3u2SCiot.webp)
Estructura: Rostro Todo el concepto de adorno cosmético nació como un modo de definir y mejorar los rasgos de la cara y la coloración de la piel. Pero al igual que todas las demás cosas de la historia, hasta el uso del maquillaje ha cambiado, trayendo consigo disferentes significados, ventajas e incovenientes. La razón por la que hoy en día usamos cosmétics defiere del pasado y de una persona a otra. No obstante, aunque hay tantos rostros diferentes como personas existen, la estructura básica es algo que todos compartimos. El rostro está formado por nas zonas que sobresalen y otras que retroceden: los pómulos y las cavidades de la mejillas, la punta de la barbilla, el ligero hundimientos de las sienes, etcétera. Por tradición resaltamos y delineamos estas áreas para acentuar la forma natural del rostro. En Vasessa Williams tenemos dos ejemplos espectaculares de una estructura ósea natural que ha sido resaltada con la aplicación del maquillaje. Al jugar con bases de colores más oscuros o claros que el tono natural de la piel, es posible crear resultados sorprendentes. Se puede afilar una nariz, elevar una ceja, modelar una mejilla; todo a base de aplicar y, lo más importante, difuminar estos productos. Cuando uno se enfrenta a una cara sin maquillaje, hay que darse tiempo para experimentar y jugar. El fondo de maquillaje forma la base para el resto. Se puede hacer caso omiso de este hecho e ir directamente a sombrear los ojos o a aplicar color en los labios y salir corriendo; pero si hay algo en su rostrocon lo que usted desea jugar o estudiar más a fondo, la estructura básica de la cara es el mejor sitio por donde empezar. Entender sus curvas y sus planos permite crear efectos mejores con todos los cosméticos en general y en lugares concretos y exactos alrededor del rostro. Estructura: Piel La piel es el lienzo sobre el que trabajamos, por lo que su estado y aspecto son primordiales a la hora de conseguir nuestras ambiciones cosméticas. Da igual que sea grasa, seca o normal: cada vez hay más productos específicos para cada tipo de piel. La clave puede ser algo tan sencillo como un toque de polvos, pero también la combinación de corrector, base y polvos prensados. Un truco es dar un toque de polvos sueltos en el párpado antes de aplicar la sombra de ojos en polvo. Así se consigue una aplicación más homogénea. Sin esa capa ligera, la grasa natural del párpado atrapa el color, lo que suele provocar un emborronamiento. Lo mismo puede decirse del colorete en polvo. Si la piel no es muy seca ni muy grasa, el colorete en polvo aplicado directamente puede dar una sensación de irregularidad. Si se tapan las imperfecciones de la piel con un corrector utilizando un pincel fino se consigue un acabado perfecto y al mismo tiempo natural. Dicho esto, tengamos presente que se han conseguido resultados similares usando cualquier tipo de bases (en barra, líquidas, en polvo, etcétera) y en cualquier color. Como siempre, vos eligís. Lo mejor para reducir las arruguitas y dejar la piel suave y flexible es preparar el cutis con crema hidratante, astringente o gel que absorba la grasa. Muchas veces se trata de ir probando hasta encontrar la combinación ideal de productos para el cuidado de la piel, producto base y polvos. Cuanto menos se utilice, mejor. El motivo es que a lo largo del día, al sonreír, hablar o fruncir el ceño, la base de maquillaje tiende a correrse hacia los pliegues y las arrugas del rostro. Los polvos intesifican ese efecto, aunque son útiles en zonas en las que suelen aparecer brillos, como las atletas o el puente de la nariz, la barbilla y la frente. Forma: Cejas. Las cejas son el único elemento de la cara en el que se pueden tomar medidas extremas, desde decolorarlas hasta hacerlas desaparecer del todo, con resultados abrumadores.

El cambio comienza por casa, ¡y también por la oficina! Te damos diez claves para hacer de tu lugar de trabajo un lugar responsable Por Magalí Etchebarne Millones de artefactos encendidos, agua potable que se desperdicia, toneladas y toneladas de papel que se descarta sin ser reciclado. Es necesario tomar conciencia del daño ambiental que genera el derroche y el mal uso de los recursos disponibles, y el día en que eso ocurra no se puede demorar más. Difundir y promover conductas responsables en nuestros espacios habituales, en nuestras vidas y en la sociedad en general es un paso fundamental para comenzar con el cambio. La oficina, nuestro espacio de trabajo diario, puede ser uno de los lugares donde colaboremos con la transformación. Probablemente escuches por ahí: "Pero ¡es tan insignificante lo que puedas hacer!, ¡como un granito de arena!", pero no es tan así. La actitud responsable, muchas veces, es contagiosa, y si, en vez de usar las tazas de papel descartables que regala la máquina de café de la oficina, vos empezás a llevar tu propia taza para detener esa producción y descarte constante, es probable que muchos sigan tu ejemplo. Para eso, te damos diez claves sencillas para hacer de tu oficina un espacio ecológico. #1 Desempapelate Cada vez que estés dando "print" en tu PC, te vas a acordar de esta nota. ¿Sabías, por ejemplo, que el 42 por ciento de la madera obtenida por la industria se utiliza para fabricar papel? ¡Atención! Eso es casi la mitad del total de los árboles talados. Por eso se recomienda evitar el consumo innecesario. Una de las formas es imprimir menos y reciclar el impreso. Hay programas municipales o de organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el recupero y el reciclaje. Un ejemplo es el programa de papel y tapitas plásticas del Garrahan. Más info: www.donatustapitas.com.ar, www.buenosaires.gov.ar #2 Tené tu propia taza La mayoría de esas tazas descartables están hechas de plástico y papel, y no sólo el proceso de fabricación de papel es terriblemente contaminante, sino que más tarde, esos productos ocupan el 25 por ciento de los basurales. Basurales que suponen un tercio de las producciones de metano, un gas 23 veces más potente como gas invernadero que el dióxido de carbono. ¡Atención! Evitá el uso de envases de cafetería descartables. Usá tu propia taza y tené algunas más para las visitas, tazas de todos colores y tamaños, que, además de darle un toque especial y con onda a tu oficina, contribuyen a no generar más residuos. #3 Llevate vianda Con la comida también se puede contribuir. Pedir por delivery implica, la mayoría de las veces, el intercambio de dinero por packaging. Cuando llega el pedido a tus manos, hay más folletos, más envoltorios, más cintitas y etiquetas que comida. "¡Tanto papelerío por un sándwich de rúcula y queso!" ¡Atención! Cuantos más insumos se utilicen en los envoltorios, más basura estamos generando. Evitá todo eso, es mucho más saludable, en todo sentido, reciclar la comida de la heladera de tu casa y llevarla al trabajo sin gastar papeles, bolsas y otros residuos. #4 Usá biciqueros Preferí los servicios de cadetería y correo por bici o amortizá un viaje para hacer varios envíos. Un motor menos que se pone en marcha es un motor menos en la calle, es decir: menos agotamiento de materias primas no renovables consumidas durante su funcionamiento, menos consumo de oxígeno, menos emisión y contaminación de la atmósfera con gases tóxicos, menos consumo de agua potable y menos emisión de altos niveles de ruido a la atmósfera que ocasionan tantas molestias. #5 Priorizá la luz natural Utilizá una iluminación eficiente y confortable para el tipo de actividad específica cuidando la energía que se consume en la oficina. Muchas veces, se prenden más luces de las que se necesitan. Por otro lado, hablá con el encargado de mantenimiento y acercale información sobre luces de bajo consumo. De esta manera, se reduce el calentamiento global y, en consecuencia, sus efectos adversos sobre el clima y la biodiversidad. 6 Generá un espacio verde Disfrutá de tu oficina. No acumules papeles, carpetas ni archivos en tu escritorio (mandalos a reciclar), mantené un espacio despejado. En cambio, está bueno que generes un rincón verde, que renueve el oxígeno en tu oficina. #7 Cuidá el agua ¿Cuántas veces, por pereza, dejaste una canilla goteando semanas y semanas? Te vas de la oficina con el tin-tin-tin de la gotera en los oídos, pero de arreglarla... ni hablar. Chequeá pérdidas de agua en baños y cocina y no dejes de comunicarlo a quien corresponda; sabé que un inodoro con deficiencia en el flotante desperdicia 4500 litros por día, y una canil #8 Silencio, por favor La contaminación sonora también es contaminación. Los sonidos indeseados constituyen una molestia importante, sobre todo en la ciudad. De día y de noche, en casa, en la oficina, en la calle o donde estemos, el ruido puede ocasionarnos serias tensiones físicas y emocionales. Aunque aparentemente nos adaptamos a él ignorándolo, la verdad es que el oído siempre lo capta, y el cuerpo siempre reacciona. Entonces, evitá el ruido que genera disconfort y produce estrés, lo que reduce tu concentración y tu desempeño. Bajá el volumen de los parlantes, el ringtone de tu celular, y no hables fuerte. #9 Más funcional Comprá mobiliario que solamente se adapte a tus necesidades fisiológicas y laborales, no elijas por estética o por moda. Parte del bienestar de un espacio responsable tiene que tener en cuenta la relación de nosotros con los objetos. De esta manera, es importante contar con mobiliario adecuado y adaptado especialmente para el tipo de actividad que estamos realizando, incluida una iluminación adecuada para la tarea. ¡Atención! A la hora de equipar una oficina, por ejemplo, tené en cuenta que el cuerpo no se debe hundir más allá de 1,5 centímetros para que no se duerma la parte baja del cuerpo. El espaldar debe ser lo suficientemente alto para que brinde un soporte a los hombros y la nuca. #10 Tomá conciencia Convertite en una agente ambiental: difundí tus ideas y acciones entre todos tus colegas. Como ya dijimos, es necesario pensar formas de utilizar la menor cantidad posible de todos los insumos informáticos y de oficina, reducir el consumo de energía y de agua y maximizar la reducción de los residuos que se generan, incluidos los vinculados con los servicios de cafetería y restaurante. En todos los casos, los residuos pueden pensarse como futuros insumos de otro proceso. Experta consultada: Aleandra Scafati www.ecomujeres.com.ar ¿Tenés en cuenta ese tipo de consejos en tu trabajo? ¿Qué otro sumarías?
Todo el mundo sabe que el Aloe Vera se puede utilizar en quemaduras y para hidratar la piel, pero poca gente sabe que el Aloe es un gel vegetal bebible. Desde los tiempos antiguos, la gente ha utilizado el Aloe para la piel, y aún más importante, se ha consumido el gel como un alimento nutricional para tener buena salud. El Aloe contribuye al correcto funcionamiento de los órganos y aparatos, además de contener aminoácidos, enzimas, vitaminas, minerales y carbohidratos. Durante muchos siglos la gente ha confiado en las propiedades de esta planta única para ayudar y sanar el cuerpo. La mayoría de nosotros sabemos que es muy efectiva para las quemaduras y para curar heridas, pero lo que la mayoría de las personas no sabe es que contiene infinidad de nutrientes y elementos activos por lo que no sólo es buena para la piel sino también es buena para el interior del cuerpo. En el mundo de hoy, con las comidas rápidas y precocinadas, comiendo a menudo fuera de casa no siempre mantenemos una alimentación equilibrada y nutritiva. Nuestras dietas pueden estar llenas de grasa, incluso las verduras que comemos están frecuentemente contaminadas con sustancias químicas, herbicidas e insecticidas. El jugo de aloe vera ayuda a limpiar el intestino: separa el material que causa el bloque y colabora en que el mismo sea expulsado fácilmente. Así las células de la pared intestinal podrán absorber los nutrientes esenciales de forma eficiente. La naturaleza nos brinda todo lo que necesitamos para obtener buena salud: comida, agua y medicina. Con cada adelanto en la ciencia y medicina parece que nos alejamos más y más de la naturaleza, aunque en los medios de comunicación siempre anuncian que estamos llegando a ser más saludables la gente continúa favoreciendo y dependiendo más y más de productos químicos y farmacéuticos artificiales para cubrir sus necesidades de salud y cuidado. Las plantas de aloe continúan dando fruto de tres a cuatro años después de madurar. Cada una produce más de cincuenta hojas durante toda su vida. Una vez cortada la hoja de la planta el gel claro que contiene en su interior se hace vulnerable a los efectos dañinos del aire y la oxidación, si el gel es expuesto al aire se vuelve de un color café y pierde su potencia y propiedades, por eso después de la cosecha las hojas deben ser procesadas lo más pronto posible. Análisis del gel de Aloe Vera 100% estabilizado. Es interesante destacar que su increíble potencia se pierde rápidamente después de ser cosechado y para conservar su eficacia y su frescura, las hojas de Aloe tienen que ser rápidamente procesadas y estabilizadas. Se ha desarrollado un procedimiento único de estabilización que mantiene intactos los nutrientes vitales del gel. Este proceso es tan eficiente que el gel es esencialmente idéntico al que se encuentra en una hoja fresca. La gráfica, realizada por los laboratorios de investigación de Alimentación y Medicamentos (Food and Drugs Research Laboratorios Inc. De New York), muestra esa comparación. Crecimiento y cosecha. Cada paso del proceso de crecimiento es cuidado por personal experto, desde los viveros donde las plantas son nutridas, pasando por los meticulosos campos cultivados de plantas maduras de Aloe Vera, hasta el tiempo cuidadosamente calculado de cosecha. El Aloe Barbadensis Miller es el más eficaz de las 300 especies de Aloe que existen. Solamente las hojas maduras son procesadas. No utilizamos fertilizantes, insecticidas o pesticidas en las plantas de Aloe o cerca de ellas. Los productos se crean con las hojas inmediatamente después de ser cosechadas. Las mismas son lavadas y enjuagadas dos veces, antes de extraer el gel. Minutos después de haberlas cortado, la pulpa cruda es estabilizada por un proceso patentado, el cual conserva todos los 75 compuestos naturales esenciales que contiene la planta. Desde el momento en que se corta la planta, hasta que es envasado el producto, el gel nunca es tocado por manos humanas. Únicamente se utiliza el gel puro de Aloe. La hoja se separa de la capa amarillenta que la recubre (llamada Aloína), dejando el gel crudo para estabilizar. Visitá mi web!
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Para empezar Por mucho arte que tenga una persona, sin utensilios y productos de calidad no puede trabajar: sin los elementos necesarios ni siquiera un genio como Miguel Ángel habría sido capaz de pintar la Capilla Sixtina. Eso puede ser sumamente importante si lo que se busca es conseguir el mejor resultado, pero no es necesario salir a comprárselo todo de una vez; puede que algunas cosas no nos gusten o que no las necesitemos, y es mejor ir adquiriéndolas con el tiempo. A propósito, ya tenemos dos de las mejores herramientas para maquillar que existen en el mercado: las manos y las yemas de los dedos, que nos permiten olvidarnos de algunas otras y entrar de lleno en harina. El contacto de la piel con la piel, por no hablar del calor natural de las yemas, suele funcionar a las mil maravillas. Aunque parezca sorprendente, lo más necesario es el tiempo, ya que permite practicar y perfeccionar la técnica. Siempre que vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo bien. Puede que los productos de mejor calidad sean más caros, pero a la larga se termina ahorrando dinero. Tampoco es necesario gastarse una fortuna, pero sí hay que estar preparqado para gastarse un poco más en determinas cosas. Por ejemplo, aunque hay productos productos económicos estupendos en el mercado, las bases baratas no suelen difuminarse bien y no duran lo mismo ni ofrecen colores suficientes para todos los tonos de piel. Sin embargo, resulta más fácil encontrar color de labios y rímel de calidad similar en ambas franjas de precios. 1 base líquida muy fina irisada con brillos. 2 base líquida dorada con brillos. 3 base líquida beige neutra. 4 base líquida color carne claro. 5 base líquida marrón oscuro. 6 polvos translúcidos sueltos. 7 sombra de ojos en polvo azul eléctrico. 8 sombra de ojos en polvo verde lima. 9 sombra de ojos en polvo miel dorado. 10 sombra de ojos en polvo color peltre. 11 sombra de ojos en polvo bronce. 12 rímel negro medio. 13 lápiz de ojos medio. 14 lápiz de ojos marrón medio. 15 sombra de ojos en polvo color hueso brillante. 16 sombra de ojos en polvo marrón medio. 17 sombra de ojos en polvo azul oscuro. 18 sombra de ojos en polvo color melocotón. 19 colorete líquido rosado. 20 colorete en polvo rosa intenso. 21 sombra de ojos en crema amarillo medio. 22 sombra de ojos en crema negro medio. 23 lápiz de cejas marrón medio. 24 lápiz de ojos rubio. 25 sombra de ojos en polvo marrón cálido. 26 color de labios en crema rojo medio. 27 lápiz de labios color carne claro. 28 lápiz de labios color carne oscuro. 29 gotas para ojos. 30 color de labios azul añil iridiscente. 34 brillo de labios rojo puro. 35 brillo da labios color caramelo. 36 base en barra color miel dordo. 37 esponja de maquillaje redonda plana. 38 brillo de labios color bronce. 39 color de labios líquido pardo rojizo puro. 40 color de labios líquido rojo sangre. 41 brillo de labios transparente. 42 polvos generales iridiscentes sueltos. 43 esponja para la base. 44 corrector color carne claro. 45 pestañas postizas. 46 crema hidratante. 47 rizapestañas. Una selección de mis utensilios preferidos, de arriba abajo: una brocha de colorete y polvos grande; una brocha de colorete y polvos mediana (ideal también para difuminar); un pincel de perfilar pequeño, que también puede utilizarse para difuminar la sombra de ojos; tres pinceles de sombra de ojos de punta redonda medianos; un pincel de sombra de ojos de punta suave y plana pequeño; un pincel de sombra de ojos de punta suavemente redondeada pequeño; un pincel de sombra de ojos pequeño (también adecuado para definir las cejas); un pincel corrector (de punta diminuta para conseguir una total precisión); un cepillo de cejas y aplicador de rímel; pinzas sencillas y el importantísimo pincel dede labios.

Una de las principales cualidades por las que es conocido el Aloe Vera es por ser un gran inhibidor del dolor. La explicación es sencilla, el Aloe Vera penetra en las capas profundas de la piel, tranquiliza los nervios y reduce la inflamación. El Aloe Barbadensis Miller es el más eficaz de las 300 especies de Aloe que existen. El Aloe Vera es, entre otras cosas un antiinflamatorio, por eso es que la gente obtiene buenos resultados con el consumo de Aloe cuando tienen enfermedades inflamatorias como por ejemplo artritis, artrosis, reuma, etc. El Aloe penetra dentro de las enzimas que causan la inflamación combatiéndolas y hace que la misma no aumente no se extienda. • El Aloe contiene un ingrediente que emulsiona el colesterol, permitiendo al organismo eliminarlo por sí solo. • El Aloe limpia y purifica la sangre en el hígado. • El Aloe es un coagulador de la sangre en cortes y heridas. • El Aloe es un producto natural que es absorbido fácilmente por su organismo, por lo cual obtendrá grandes resultados tomando pequeñas cantidades. • El Aloe es un regenerador celular, por lo que ayudará al organismo en el proceso de cicatrización. • El Aloe contiene Ácido Urónico que hace que se eliminen ciertas sustancias perjudiciales para el organismo. • El Aloe tiene un efecto antibiótico y previene infecciones. • Una de las principales cualidades del Aloe Vera es que es un estimulador del crecimiento celular, por lo cual tiene una acción muy beneficiosa en los procesos de cicatrización. • Se utiliza con terapias contra el cáncer, quimioterapia y radioterapia. Utilizando Aloe Vera los pacientes con cáncer tienen menos reacciones negativas a estas terapias. Estos pacientes normalmente no pierden pelo, no se enferman durante sus terapias y responden mucho más rápido al tratamiento. • Cuando se aplica en heridas y quemaduras, penetra en la piel y reemplaza los fluidos sin impedir la oxigenación llegue a la herida, acelerando el procesote curación y reduciendo el tamaño de la cicatriz. • El Aloe es energético. También tiene la propiedad de desintoxicar el organismo, eliminando toxinas procedentes del aire que respiramos y de los alimentos que consumimos. Otras Propiedades: 1. Es un limpiador natural debido a la presencia de saponinas. 2. Penetra en el tejido gracias al contenido de lignina. 3. Anestesia el tejido en la zona donde se aplica, aliviando el dolor profundo debajo de la superficie. 4. Es bactericida cuando se usa en grandes concentraciones (+ 75 %) durante unas horas directamente en contacto con la bacteria. 5. Puede reducir hemorragias. 6. Es virucida cuando se usa en grandes concentraciones (+ 75 %) durante unas horas directamente en contacto con el virus. 7. Es fungicida cuando se usa en grandes concentraciones (+ 75 %) durante unas horas directamente en contacto con los hongos. 8. Debido al contenido de esteroles, actúa como antiinflamatorio. 9. Es antiprurítico. Hace desaparecer la picazón y el dolor. 10. Es un hidratante natural, llegando a todas las capas de la piel. 11. Estimula la granulación – división de células. 12. Las enzimas proteólicas destruyen el tejido muerto, por esa razón limpia la herida y mejora la cicatrización. 13. Ayuda a aumentar el flujo sanguíneo dilatando los capilares. 14. Proporciona una amplia variedad de vitaminas, minerales, enzimas y aminoácidos, tanto los esenciales como los secundarios. 15. El Aloe Vera no tiene efectos secundarios conocidos. 16. Es antiséptico y analgésico. 17. Es antitóxico. El Aloe aumenta las reservas del cuerpo para neutralizar distintos venenos animales neurotóxicos y necrosantes. Visitá mi web!
Antigüedad Las virtudes curativas del áloe eran ya muy conocidas en la antigüedad. Hechos auténticos, testimonios y relatos legendarios salpican su historia. Parecen ser los sumerios quienes, en la época de los reyes de Akkad, hayan aludido por primera vez al uso terapéutico del áloe (musabbar) en unas tablillas de arcilla. El áloe figura también en vasos pintados egipcios de la época arcaica. El “Libro egipcio de los remedios” del famoso papiro Ebers (siglo XV a. J.C.) menciona igualmente el áloe en fórmulas de curación que remontan quizá al tercer milenario antes de nuestra era. Para los hindúes el áloe figura como una de las mejores plantas secretas del Atharvaveda (2), que lo apoda “el curandero silencioso”. En la Biblia encontramos su rastro en varios Libros sagrados: (Números, Cantar de los Cantares, Evangelios). En el Nuevo Testamento nos quedaremos con este pasaje del Evangelio según San Juan : “Llegó también Nicodemo, aquel que anteriormente había estado con él por la noche, con unas cien libras de una mezcla de mirra y de áloe. Se llevaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con aromas, como acostumbraban a sepultar a los judíos”. (2) Atharvaveda: uno de los 4 “Veda” (en sánscrito: conocimiento), textos fundamentales del hinduismo, que contiene fórmulas y conjuras. Está compuesto por 731 himnos que tienen alrededor de 6000 estrofas: plegarias expiatorias, conjuras mágicos, encantamientos, plantas o preparaciones secretas destinados a curar todo tipo de enfermedades. Completado por el Ayurveda (Veda de la vida), la ciencia hindú de la medicina. En los tiempos de las persecuciones, los romanos obligaban a los cristianos a quemar incienso en sus templos como ofrenda a sus dioses. Para substraerse de esta obligación que les horrorizaba, algunas comunidades cristianas de la Iglesia primitiva (Edesa) reemplazaban el incienso oficial extraído de la aquilaria agalochus (madera del áloe) por “incienso sagrado” fabricado con áloe bíblico mezclado con mirra y benjuí (3) Antiguo Egipto Para los antiguos egipcios el áloe tenía la reputación de conservar la belleza y el esplendor de las mujeres. Los faraones lo consideraban un elixir de larga vida. La tradición quería que fuese llevado durante las ceremonias funerarias un plantel de áloe, símbolo del renacimiento de la vida, como regalo. Plantado alrededor de las pirámides y a lo largo de los caminos que llegaban al Valle de los Reyes, el áloe acompañaba al faraón en su tránsito hacia el más allá, con el fin de cuidarlo y alimentarlo durante su viaje. Cuando florecía era señal de que el difunto había alcanzado felizmente la “otra orilla”. Por otra parte los sacerdotes asociaban la planta a sus ritos funerarios y la incorporaban a la composición de la fórmula del embalsamamiento, bajo el nombre de “planta de la inmortalidad”. Pero el áloe también poseía, según los antiguos, virtudes cosméticas. Se dice que el brillo de los ojos de Cleopatra era sobre todo debido a un colirio hecho a base de áloe, confeccionado por una de sus esclavas númidas, y que la belleza de la piel y de la tez de Nefertitis surgía de sus baños de leche de burra y de pulpa de áloe. (3) Reina a menudo una gran confusión en los antiguos escritos entre el áloe (aloe) y la madera del áloe que proviene de la aquilaria agalochus, un árbol con madera resinosa y aromática del cual también se extraía incienso. Grecia y Roma Para los griegos el áloe era símbolo de belleza, paciencia, fortuna y salud. En uno de sus tratados, Hipócrates describe algunas propiedades curativas del áloe : crecimiento del cabello, curación de tumores, alivio de disenterías y dolores de estómago. Se dice que hacia el año 330 a. J.C., Alejandro Magno, herido en el asedio de Gaza (Palestina) por una flecha enemiga, vio como se infectaba su llaga durante el avance conquistador a través de Egipto y del desierto de Libia. Proclamado hijo de Zeus en el oasis de Amon, un sacerdote enviado por el célebre Aristóteles (su preceptor y mentor), lo untó con un aceite hecho a base de áloe que provenía de la isla de Socotra y que le curó la herida. Parece ser que fue también bajo el estímulo de Aristóteles que Alejandro Magno emprendió una expedición naval para apoderarse de la isla de Socotra y de sus plantaciones de áloe. En efecto se decía que el jugo de esta planta volvía a los guerreros invulnerables. Para muchos orientales el aceite de áloe tiene la reputación de procurar sabiduría e inmortalidad. Los fenicios hacían secar la pulpa extraída de sus hojas en odres de piel de cabra y la exportaban por todo el área de influencia greco-romana. Fue a lo largo de las guerras púnicas que los romanos descubrieron, sorprendidos, las virtudes del áloe. Sus prisioneros cartaginenses lo consumían en gran cantidad para curar sus heridas. En el siglo primero de nuestra era, Celsius, uno de los precursores de la medicina, alabó también los méritos del áloe. En lo que se refiere a Dioscorides, médico griego que sirvió durante mucho tiempo en los ejércitos romanos, describía con entusiasmo en su De materia medica las propiedades del áloe. Destacaba entre otras la virtud de hacer coagular la sangre de las heridas, de cicatrizar las desolladuras y las llagas abiertas, de curar los forúnculos, las hemorroides. Pretendía también que la pulpa fresca del áloe frenaba la caída del cabello y detenía las oftalmias. Plinio el Viejo (23-79 d. J.C.) describe en su “Historia Natural” la original manera de curar la disentería inyectando áloe con una pera para lavativas. Oriente y África Los beduínos de la península arábiga y los guerreros tuaregs del Sahara conocen las virtudes del áloe, que llaman “Lirio del Desierto”, desde la más remota antigüedad. Para proteger sus moradas, los habitantes de Mesopotamia adornaban sus puertas con hojas de áloe. En caso de epidemia o de escasez, los parsis y los escitas tenían la costumbre de alimentarse con pulpa de áloe. Como acabamos de ver, la isla de Socotra, en el océano Índico, fue reconocida por sus plantaciones de áloe medicinal desde el siglo V a. J.C. Sus habitantes exportaban los extractos de esta planta (musabbar) hasta China (alo-hei), pasando por la India, Malasia y el Tibet. La iniciación a las virtudes medicinales y a los poderes del cáñamo y del áloe formaba parte de la enseñanza de la secta ismaelita, de la cual uno de los primeros y más ilustres representantes fue el médico y filósofo Avicena, en el que se inspiró Hassan ibn al-Sabbah, el famoso “Viejo de la Montaña”, jefe de la cofradía de los Asesinos. Esta doctrina incluía el aprendizaje progresivo de los arcanos de los “siete sebayah” o “conocimiento del camino recto”, por medio de la cual los ismaelitas otorgaban poderes mágicos a sus adeptos. El áloe, que figura junto al cáñamo entre las plantas cultivadas alrededor de la fortaleza de Alamut (norte de Persia), era considerado por los ismaelitas como vulnerario*, antídoto y elixir* de larga vida al mismo tiempo. Se dice que uno de los secretos de la longevidad de los Templarios residía en el famoso elixir de Jerusalén, elaborado con hachís, pulpa de áloe y vino de palma. Ocho siglos más tarde, Dominique Larrey, cirujano jefe de los ejércitos de Napoleón, iniciado por un marabuto al que veía curar milagrosamente las heridas más terribles infligidas a sus mamelucos, aprendió a curar a los veteranos de la “Grande Armée” gracias a la pulpa de las hojas de áloe abiertas a sablazos. De ahí la expresión militar francesa: “sabrer l'aloès”(4) (Archives du Val-de-Gr"ce). La medicina basada en la Ayurveda (5) de la India siempre tuvo en mucha estima al áloe, en tanto que parte integrante de la farmacopea hindú. Al ser considerado como planta sagrada, participaba en los rituales de sacrificios, y algunas de sus especies eran rigurosamente protegidas. Actualmente aún se ponen encima de las hogueras funerarias hojas de áloe, símbolo de renacimiento y de eternidad. (4) “Dar un sablazo al áloe”. N. de T. (5) Ayurveda o Veda de la vida. Medicina tradicional hindú cuyas recetas y fórmulas formaban parte de los Atharvaveda. Ver : nota página 11. Edad Media y Renacimiento En la célebre obra de medicina de la escuela de Salerno, Constantino el Africano y sus discípulos reconocen un puesto de honor a las virtudes terapéuticas del áloe. Robert Dehin, en su libro Docteur Aloès (ver bibliografía), refiere estos famosos versos dedicados a la planta fetiche : Fue durante las Cruzadas cuando los guerreros cristianos de Occidente descubrieron las virtudes del áloe, que sus adversarios musulmanes consideraban como el remedio por excelencia. A lo largo de sus conquistas, los árabes aclimataron el áloe en Andalucía. Gracias a la pulpa del áloe los marinos españoles de la Santa María, diezmados por la enfermedad y la malnutrición, fueron salvados parcialmente, y aquello incitó a Cristóbal Colón a llamarlo el “doctor en maceta”. A partir de entonces los españoles transportaron siempre áloe a bordo de sus navíos. Paracelso, el gran médico del Renacimiento, descubrió los méritos del áloe en Salerno, luego en España y en Portugal. En una carta dirigida a Amberg, habla en palabras veladas del “misterioso y secreto aloe cuyo jugo de oro cura las quemaduras y los envenenamientos de la sangre”. Pero fueron en especial los padres jesuitas portugueses y españoles quienes, siguiendo los pasos de los primeros exploradores, cultivaron el áloe en todas las colonias de América, de Africa y de Extremo Oriente, planta de la cual conocían las propiedades curativas. Los Indios convertidos lo llamaban “el árbol de Jesús”. Indios de América El áloe era junto al agave (6) una de las 16 plantas sagradas de los amerindios. A menudo confundidas, aunque no pertenezcan a la misma familia botánica, sus hojas cocidas bajo las cenizas eran comidas, la pulpa fresca frenaba las hemorragias y cicatrizaba las heridas; fermentado, su gel amargo tenía la fama de “calmar” el vientre, limpiar los riñones y la vejiga, disolver los cálculos, quitar la tos, mejorar la expectoración y provocar la menstruación. En la América precolombina, las jóvenes mayas se untaban la cara con jugo de áloe para atraer a los chicos como lo hacía en otros tiempos Cleopatra. Antes de salir a cazar o a la guerra, los guerreros se frotaban el cuerpo con su pulpa. Para los Mazahuas el áloe era la planta mágica por excelencia. Alejaba de toda enfermedad a todo aquel que lo comía, le daba la fuerza “haciéndole venir el dios en él”, concedía la lucidez al loco, al borracho y a todo aquel que no gozaba de buena salud mental. Una curiosa tradición maya afirmaba que si el “pulque” (vino del agave) vuelve loco, el vino del áloe cura la locura. Los Jíbaros lo habían apodado el médico del cielo ya que creían que la planta sagrada les volvía invulnerables. El tictil o curandero era para los Nahuas el hombre un poco brujo que conocía las plantas poderosas y las plantas que curan. Curaba las heridas, las picaduras de insecto y las mordeduras de serpiente al untar las heridas con la “sangre” del áloe. Los Indios se quitaban la migraña aplicándolo con cataplasmas alrededor de la cabeza. Pero, como acabamos de ver, fueron los jesuitas quienes relanzaron verdaderamente el áloe en las colonias de América. Conocían las virtudes medicinales de esta planta que se cultivaba cuidadosamente en los monasterios de Andalucía. (6) Agave (de agavos, magnífico). Planta de la familia de las amarilidáceas, a menudo confundida con el áloe, y más exactamente con el aloe vera, cuya flor también es amarilla.El agave de Méjico fue una de las plantas sagradas de los Precolombinos, particularmente para los Mayas y los Toltecas. Sus hojas dan el sisal, fibras vegetales, y su “ corazón” da un vino de savia, el pulque, cuya destilación da unos aguardientes muy apreciados: el mezcal y el tequila. El racimo floral del agave puede alcanzar hasta los 12 metros de alto. Solamente da semillas una vez a lo largo de su vida centenaria. Extremo Oriente En Japón el áloe es una planta reina. Decenas de especies son cultivadas para usos múltiples. Se bebe, se come, se consume y cura bajo todas sus formas. En otras épocas, antes del combate, los samurais se untaban el cuerpo con pulpa de áloe para expulsar a los demonios y volverse inmortales. Actualmente, la pulpa del aloe saponaria sirve para hacer jabones y productos cosméticos, el aloe ferox, el aloe thraskii, el aloe marlothii entran en la composición de numerosas preparaciones farmacéuticas y cosméticas. Los chinos, que no son menos amantes del áloe que sus primos japoneses, lo utilizan bajo todas sus formas. Desde hace siglos el áloe es considerado como un medicamento específico contra las quemaduras y enfermedades de la piel. La farmacopea china de Li Shih-Shen (1518-1593) cita el áloe entre las plantas con mayores virtudes terapéuticas y lo llama : “remedio de armonía”. Las espinas del aloe ferox servían de agujas de acupuntura para los famosos “médicos descalzos”, terapeutas itinerantes. Notemos que la medicina china tradicional, muy escrupulosa en sus indicaciones farmacológicas y sus formulaciones, prescribía reglas muy estrictas para la administración de los medicamentos. Las fases lunares, la altura del sol, el momento del día formaban parte de las recetas, conceptos hoy día recuperados por algunos adeptos de las medicinas alternativas. La medicina china moderna utiliza la pulpa del aloe sinensis en el tratamiento de la arteriosclerosis. De la Leyenda a la Ciencia En numerosos países donde la medicina occidental no ha expulsado del todo las medicinas tradicionales, el áloe permanece la planta medicinal por excelencia. Las tradiciones locales atribuyen a esta planta mágica virtudes de protección y de buen augurio. Al regreso de una peregrinación, los musulmanes cuelgan hojas de áloe traídas de la Meca en la puerta de sus moradas, dando así testimonio de que han cumplido bien su deber para que el Profeta venga a su vez a visitarlos. Para los africánders y los zulús, el áloe es “la planta que lo cura todo”. Algunas tribus del desierto hacen con él un jabón líquido con el cual se untan el cuerpo y el cabello. Esto les proporciona una piel resplandeciente y una cabellera abundante y frondosa. Carol Miller Kent, en su libro Aloe vera, refiere que un ungüento contra las quemaduras hecho a base de áloe formó parte del botiquín llevado a bordo de la cápsula espacial que llegó a la luna en 1969. Los trabajos del biólogo soviético Israël Brekhman, que durante años permanecieron secretos, demuestran la eficacia del áloe en los casos de irradiación atómica. Fue Brekhman quien propuso el concepto de “adaptógeno” para explicar su efecto regulador en el organismo. La reputación secular del áloe y la fama de sus virtudes legendarias han incitado lógicamente a innumerables científicos a estudiar sus propiedades medicinales y sus efectos terapéuticos. Sin embargo, a pesar de su prevención frente a este remedio de “andar por casa”, tuvieron que admitir, muy sorprendidos, que muchas de sus virtudes legendarias no eran en absoluto imaginarias, sino que, además, le han descubierto otras de inéditas.

Los zumos o licuados se pueden hacer con una juguera o en una licuadora pelando la fruta, en el caso de que sea naranja, limón, pomelo, etc. Un gran truco que es poner tres cubitos de hielo, aunque haga frío, y dejarlo tres minutos reposar. Esto le da frescura, ya que a veces la fruta está afuera de la heladera y la bebida a temperatura ambiente es desabrida. Un gran consejo es tomarlo en ayunas, con el estómago completamente vacío. A veces la fruta puede causar acidez si se mezcla con otros alimentos en el estómago, especialmente el melón. Muchas veces, cuando comemos por un largo tiempo de manera poco nutritiva, nuestros cuerpos tienen mucha ansiedad y necesidad de alimentarse. Tenemos todo el tiempo hambre, incluso con el estómago lleno. Esto se debe a que la naturaleza es sabia, y si bien tenemos el organismo repleto de chatarra, no tenemos alimento. El cuerpo crea un mecanismo de aviso: “Tengo hambre, pero no de comida, sino de alimento.” El zumo nos da una sensación de saciedad, porque nos llena y porque nos da nutrientes. Si no terminaste el zumo tiralo, dáselo a tu mascota, lamentablemente la fruta pierde, después de un tiempo, los nutrientes. Después de 30 a 45 minutos del zumo come una banana. Es aconsejable que esta fruta no la incluyas en los jugos. Los comprimidos de ginseng deben tomarse con el zumo, no incorporados al jugo. Medida recomendada de aloe: 25 ml a 50 ml. Ingredientes: 2 naranjas 2 duraznos 10 frutillas 1 medida de gel de aloe Ingredientes: 3 Peras 250 gramos de piña 1 medida de gel de aloe Ingredientes: 3 naranjas 3 manzanas 1 medida de aloe Ingredientes: 300 gramos de pepinos 1 medida de aloe Ingredientes: 3 naranjas 250 gramos de piña 1 medida de aloe Igredientes: 2 naranjas 2 pomelos 1 medida de aloe Ingredientes: 1 naranja 1/2 tajada de sandía 1 rodaja de piña 1 mdida de aloe Ingredientes: 100 g de uvas blancas 3 kiwis 1 naranja 1 medida de aloe Ingredientes: 3 ciruelas 1 pera 1 naranja 1 medida de aloe Ingredientes: 4 franbuesas 2 flores de hibisco 1 pizca de flores de manzanilla canela agua 2 ó 3 comprimidos de ginseng 1 medida de aloe Ingredientes: 2 peras 1 kiwi 1/2 mango 1 ramita de menta 1 medida de aloe Ingredientes: 1 rodaja de melón 1/2 pomelo Hojitas de menta 1 medida de aloe Ingredientes: 2 rodajas de piña/araná 1 lima 2 ó 3 cerezas 1 medida de aloe Ingredientes: 1 manzana 1 granada 1 medida de aloe Ingredientes: 3 manzanas 1/4 de limón Frutas del bosque 1 medida de aloe Ingredientes: 2 ó 3 tomates 1 limón 1 medida de aloe Ingredientes: 3 naranjas 1 tomate 1 medida de aloe Ingredientes: 4 zanahorias 1 ó 2 espárragos verdes 1 ramita 1 medida de aloe Ingredientes: 6 zanahorias 5 ramitas de perejil 1 medida de aloe Ingredientes: 80 g de damiana 20 g de hojas de equinácea 3/4 litros de agua 2 ó 3 comprimidos de ginseng 1 medida de aloe Ingredientes: 1/2 papaya 125 g de uva blanca 1 manzana 1 rodaja de jengibre 1 medida de aloe Ingredientes: 5 arándanos 1 pomelo 1 naranja 1 cucharadita de miel 1 medida de aloe Ingredientes: 1/4 de piña 1 manzana 1 rodaja de jengibre 1 medida de aloe Ingredientes: 3 naranjas 1 piña 1 mango 1 pedazo de jengibre cáscara de lima 2 cucharadas de cilantro fresco 1 medida de aloe Ingredientes: 1/2 mango 5 frambuesas 100 g de uva negra 1 cucharadita de espirulina en polvo 1 medida de aloe Ingredientes: 6 frutillas 2 de manzanas 1 cucharada de miel 2 ó 3 comprimidos de ginseng 1 medida de aloe Ingredientes: 2 limones 1 litro de agua fría 2 ó 3 comprimidos de ginseng ramitas de menta azúcar monero 1 medida de aloe Visitá mi web!