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Las traumáticas experiencias de los que abandonan los Testigos de Jehová y son rechazados por sus familias Para algunos Testigos de Jehová, dejar su fe no significa solamente abandonar su religión, también puede significar perder a sus seres queridos. En muchos casos, se aconseja a sus amigos y familiares que corten todos los lazos con los excreyentes, con lo cual estos quedan aislados. "No hablo con ningún miembro de mi familia", le dice Sarah (no es su verdadero nombre) al programa de Victoria Derbyshire de la BBC. "Debido a que salí de la comunidad, no tengo ningún contacto". El año pasado Sarah, de 20 años, fue excluida de los Testigos de Jehová en un proceso conocido como "desasociación". Esto, dice, sucedió cuando se negó a seguir viviendo en una relación abusiva. Alega que su novio en esa época había sido violento y que en una ocasión la dejó con costillas rotas. ¿Por qué Rusia prohibió a los Testigos de Jehová? "Retirar a los malvados" Ir a la policía e involucrar a quienes no pertenecen a la religión es extensamente desalentado por los Testigos de Jehová, afirma. Y asegura que los ancianos dentro de la fe se rehusaron a castigar la conducta de su expareja. Cuando sus colegas de trabajo notaron los moretones y la convencieron de que no soportara más abuso, decidió huir de la relación. Sarah afirma que fue "desasociada" de la religión y que sus amigos y familiares cortaron todos los vínculos con ella. Esto se debe a que los Testigos de Jehová creen que quienes no pertenecen a la religión pueden perjudicar su fe. "Apartado o desasociado" En una declaración, el grupo religioso le dijo a la BBC: "Si un Testigo bautizado tiene la práctica de violar el código moral de la Biblia y no muestra evidencia de dejar esa práctica, él o ella serán apartados o desasociados". "En lo que se refiere a apartarlos, los Testigos se instruyen en la Biblia y sobre este tema la Biblia establece claramente: 'Retiren al hombre malvado de entre nosotros'". La noche que Sarah fue desasociada dice que su madre se negó a hablarle. Su padre despertó a las 7 de la mañana para expulsarla de la casa. Al responder a los alegatos de Sarah, los Testigos de Jehová indican que aunque no pueden comentar sobre casos individuales, "la violencia, ya sea física o emocional, es fuertemente condenada en la Biblia y no tiene lugar en una familia cristiana". John (no es su verdadero nombre), se convirtió en Testigo de Jehová cuando era niño cuando sus padres decidieron unirse al grupo religioso. Pero hace dos años, fue desasociado después de no asistir a un homenaje conmemorativo de los Testigos de Jehová, considerado dentro del grupo como un evento importante. También había comenzado a tener dudas, en privado, sobre algunas de las enseñanzas de la religión. Cuestionaba la afirmación del grupo de que el fin del mundo es inminente y que sólo 144.000 seres humanos irán al cielo. Su opinión sobre la religión también quedó manchada después de que uno de sus amigos murió porque no se le dio una transfusión de sangre, que están prohibidas por la fe, que lo habría salvado. "Fue la pérdida de una vida", afirma. John asegura que después descubrió que su esposa había testificado en su contra durante el proceso que llevó a su desasociación, el cual, cree, colocó una enorme presión en su relación. Dejó la casa familiar y comenzó a vivir temporalmente en tiendas de campaña y caravanas. "Fue una época de aislamiento. No tenía a nadie. Me sentía suicida", dice. Ahora ha perdido contacto con sus dos hijos adultos y hermanos. "A veces les envío un mensaje diciendo: 'los quiero, sigo pensando en ustedes'. Pero a menudo no tengo respuesta", afirma. Según los Testigos de Jehová, el grupo tiene más de 138.000 miembros en Reino Unido y más de 8 millones en todo el mundo. Terri O' Sullivan dejó la religión hace 17 años, cuando tenía 21 años y su madre la expulsó de su casa. Ahora dirige una red de apoyo para quienes han dejado o han sido excluidos de la religión. Dice que no ha encontrado a ningún antiguo Testigo de Jehová que no haya experimentado depresión, alcoholismo o sentimientos suicidas. Y aunque no todos atraviesan un proceso formal de desasociación cuando dejan la religión, sus relaciones casi siempre se ven afectadas. "Con algunos ex Testigos", dice, "algunas de sus familias siguen hablándoles, pero la relación siempre se ve afectada". Qué son los Testigos de Jehová Grupo fundado en Estados Unidos a fines del siglo XIX, bajo el liderazgo de Charles Taze Russell. La sede del movimiento está en Nueva York. Aunque está basado en el cristianismo, el grupo cree que las iglesias cristianas tradicionales se han desviado de las verdaderas enseñanzas de la Biblia, y no trabajan en total armonía con Dios. No es considerada una denominación tradicional porque rechaza la doctrina cristiana de la Trinidad. Los Testigos de Jehová creen que la humanidad está ahora en "sus últimos días" y que la batalla final entre el bien y el mal ocurrirá pronto. Sarah afirma que la pérdida de sus lazos familiares más cercanos ha sido "muy, muy difícil". Está comprometida y sabe que "tiene que planear una boda a la que sus padres no asistirán". "Me clasifico como huérfana y eso es bastante triste", afirma. Su red de apoyo está con sus amigos del trabajo. Cuando dejó la fe, dice, ellos "se reunieron para ayudarla", lo cual es algo que no esperaba. "(La religión) me había dicho que estas personas eran horribles, que eran vínculos malos, y que Dios los iba a destruir en el Armagedón". "Y sin embargo, estas personas me abrieron sus hogares". Últimos recuerdos Sarah, sin embargo, todavía se muestra halagadora sobre la mayoría de las personas dentro de su antigua fe. "Hay buenas personas en la región que creen que están salvando la vida de la gente (predicando el mensaje de la fe)", afirma. "Tengo algunos recuerdos felices, porque son los últimos recuerdos que tengo de mi familia y hermanos". "Pero también miro al pasado y siento mucha tristeza porque nunca volveré a sentarme con ellos en una comida dominical", "Cuando se mueran, probablemente tampoco me invitarán al funeral".

Esta música de fondo está copada para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=AxLvkFv_9fI Habla por primera vez la mamá de la adolescente que se suicidó en un colegio de La Plata: "No supe ver el mundo privado que la angustiaba" A inicios de agosto, Lara, una estudiante de 15 años, se quitó la vida en medio de una clase en el Colegio Nacional Rafael Hernández. Su madre rompe el silencio y en una charla íntima y desgarradora con Infobae busca las respuestas para la mayor tragedia de su vida Resultó ser una mañana cálida en una zona de casas bajas y residenciales de City Bell. Hay mucho verde y reina el silencio. El frente de la casa tiene una puerta bordó y revela una mano artesanal. No hay portero eléctrico, sino una suerte de pluma atada a un piolín. Al moverla, se activará un rústico sonajero. A los pocos segundos se abre la puerta. Es Julissa, una joven que apenas pasó los treinta años, que recibe con una sonrisa genuina y una mirada infinitamente triste. Durante las siguientes dos horas reflexionará acerca de su única hija, Lara, de 15 años, que hace exactamente un mes se quitó la vida en el medio de un aula de su colegio. Pelo largo y mojado, una campera de algodón bordó, una camiseta blanca, jeans, zapatillas deportivas y una cicatriz en el labio superior. Ella misma por momentos parece una adolescente. Pero no: es una madre que acaba de perder lo que más amaba en su vida y que en cada una de sus palabras esconde esa terrible búsqueda de explicar lo inexplicable. En medio del dolor más profundo, esta madre se permitirá darle una lectura a la tragedia vivida y hasta abrirá el juego a indagar sobre la problemática de la vulnerabilidad adolescente. Alarmas que no son previstas, la violencia en las instituciones educativas, el rol de las redes sociales, la dificultad histórica del mundo adulto para poder interpretar los pedidos de ayuda de los más jóvenes y también la difícil autocrítica. "Creo que siempre la vi como a una chica más pequeña. Me costó ver que ella tenía su propio mundo privado. Me costó tanto que, evidentemente, tenía un mundo privado bastante preocupante y yo no estuve al tanto. Esa autocrítica me va a perseguir durante toda la vida", reflexiona Julissa frente a Infobae. El jueves 3 de agosto, poco antes de las ocho de la mañana, Lara se pegó un tiro en medio de una clase de geografía, delante de la mayoría de sus compañeros del prestigioso Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata. La adolescente murió cuatro días después. Ya pasó un mes. Las finas láminas de sol que entran desde la ventana iluminan la mesa donde se apoyan algunas porciones de torta, un par de muffins, algunos vasos de agua, el termo y el mate. Un gato blanco con manchas marrones se pasea por la cocina. Mientras tanto, esta artesana, actriz y fotógrafa intenta identificar cuándo se produjo el quiebre emocional de su hija. "Yo tuve a Lara a mis 21 años. Y tenerla de tan joven fue lo mejor que me pudo pasar. Si bien nunca fuimos amigas y siempre estuvo establecido el rol de cada una, la cercanía generacional nos hizo estar muy unidas durante los 15 años", relata Julissa con entereza, voz firme y orgullo. "Lara era divertida, graciosa, creativa y precisamente en lo social no había tenido jamás ningún tipo de problemas. Yo pongo la bisagra en nuestra vida desde hace unos dos años. Ahí empezaron a aparecer situaciones que me hicieron preocuparme con su estabilidad emocional", Julissa habla sentada en uno de los cabezales de la mesa. De fondo, en la pared hay cuatro portarretratos de su hija. Se produce una escena que conduce desde la culpa al refugio. A mediados de 2015, la separación de su madre con su última pareja -quien durante casi una década fue una figura masculina muy importante en la vida de la adolescente- y la necesidad del cambio del colegio de toda la vida trastocaron la rutina de Lara. Además, representaron un desafío ante una personalidad sensible y peculiar. Lara había ido desde jardín de infantes hasta segundo año de la secundaria a la Escuela Italiana, una institución bilingüe de enorme prestigio en la ciudad, no exento de cierto matiz elitista. "Para ese año existía una evaluación llamada tesina, en la que los alumnos debían preparar durante todo el ciclo una tesis en idioma italiano sobre un tema libre y relacionarlo con cinco materias. A mitad de año me llamaron para una reunión y me dijeron literalmente que Lara no estaba capacitada para rendir este examen y que consideraban que estaba destinada al fracaso. Básicamente la expulsaron", afirma Julissa. En sus dibujos empezó a aparecer el caos. Las expresiones de los personajes. Todo con otra impronta. Frases aleatorias, misteriosas, inconexas Ese escenario generó un golpe anímico enorme para la joven, que había pasado toda su vida en la institución. "Uno, como adulto, no se da cuenta de la magnitud que tiene eso para un chico. Es su familia, es su lugar de pertenencia. Pasás ocho horas por día ahí y que tu de golpe te digan 'acá no cabés más, no estás a la altura'. Es algo terrible". Después de pasar por el pequeño colegio Albores, Lara llegó -a inicios de 2016- al Nacional de La Plata, el mismo colegio del que había egresado su madre. "Lara no quería ir al Nacional y siempre me lo dejó en claro. La primera semana, me dijo 'Mamá, esto es una selva. Acá hay un bullying terrible, son todos unos forros. No se respetan entre los compañeros ni a los profesores. No es algo contra mí, pero en general se vive algo terrible'". Julissa no termina de encontrar la posición adecuada para hablar. Sus palabras surgen de manera fluida, pero entran en cortocircuito con su lenguaje corporal. Rodillas pegadas al mentón, pies sobre el asiento, dedos entrecruzados. La tensión de la charla crece. En el nuevo colegio Lara cambió. Su madre empezó a percibir otra personalidad y otra actitud. Los dibujos, las historietas y las caricaturas que tanto le gustaban, y que en años anteriores se mostraban con colores vivos, sonrisas y viñetas, se habían transformado en pinturas sombrías, en blanco y negro, con frases aisladas, inconexas y desafiantes. "En su última etapa había entrado en una fase de dibujos llamativamente oscuros. Ahora me cierra que tenía que ver con su estado de ánimo. En ese momento pensé que le gustaba el animé y el metal. Y la estética de eso es así. Me parecía normal en ese sentido. Pero en su expresión empezó a aparecer el caos. Las expresiones de los personajes. Todo con otra impronta. Frases aleatorias, misteriosas, inconexas", cuenta. El cambio radical en los dibujos se vio acompañado por un vuelco en la bibliografía y en un proceso de introspección definido: en el último año el único deseo de Lara en su tiempo libre fue permanecer encerrada en su cuarto, delante de su computadora y metida en internet. "Me empezó a desafiar con temas que nunca antes había tocado. Un día llegó a cuestionar la existencia del Holocausto y hasta criticó las bases del movimiento Ni Una Menos. Empezaba a sacar cosas de internet, se notaba que eran discursos empaquetados, muy armados, que se repetían". Hoy me siento totalmente responsable de no haber visto lo que consumía en las redes "Las redes sociales y los jóvenes representan un nexo que los adultos todavía no pudimos interpretar. Seguimos muy alejados y tenemos que empezar a hacernos cargo, a vincularnos con lo que realmente pasa en internet. No estamos dándonos cuenta de lo peligroso, de lo grande, de lo influyente que es eso para los pibes", se lamenta. Y continua: "Lara tenía todo con clave y yo me esmeré en respetarle su privacidad. Ella quería tener su vida privada. Hoy me siento totalmente responsable de no haber visto lo que consumía en las redes". Un día después del suicidio, se reveló que la propia joven había anunciado su deseo de suicidarse en medio del aula: lo había hecho de manera anónima en una red social llamada Voxed, donde la gran mayoría de los usuarios realizan publicaciones sin dar a conocer su identidad. "Voy a robarle el revólver a mi papá antes de salir para el colegio y pienso pegarme el balazo en la primera hora", escribió Lara y muchos en esa red pensaron que se trataba de una broma macabra. El clima de la casa de City Bell provoca picos de emociones contrapuestas. Julissa logra rememorar anécdotas con Lara con una sonrisa reluciente y hasta con un tono festivo. Por momentos recurre a diarios personales y dibujos de su hija y los rememora con humor. Hay una necesidad latente de volver a traer a escena esas épocas en las que coloreaba las hojas de fucsia, rosa, naranja flúo y turquesa. Aquellos años en los que las inquietudes recaían en el deseo de comprarse un buzo marca GAP o conseguir helado en polvo en Carrefour en pleno verano. El drama que nadie quiso ver Los problemas de adaptación al nuevo colegio persistieron. Julissa dice que durante 2016 acudió en dos oportunidades al Nacional para tratar las dificultades de integración de su hija al grupo. En las dos ocasiones, según su relato, tanto un preceptor como una psicopedagoga de la institución hicieron referencia a unas "figuritas terribles" dentro de la clase y le ofrecieron cambiar a su hija de curso. Lara, que había logrado consolidar un vínculo íntimo con otra chica nueva de la clase, no quiso saber nada con un nuevo cambio. La conducta introspectiva de la joven de 15 años se mantuvo con el pasar de los meses de 2017. Así y todo, Lara se mantenía firme en su decisión de no contarle nada a su madre sobre lo que sucedía puertas adentro de su colegio. Hay una desconexión completa entre los adultos y los adolescentes. Están solos La noche del miércoles 2 de agosto, Julissa, que incursiona desde hace unos años en el under como actriz, tenía su noche de estreno con una obra en la que había trabajado durante meses. Ese día, Lara fue a dormir a lo de su padre. "Tuvimos un estreno muy bueno. Después nos fuimos a cenar, festejamos un poco y me volví a mi casa", relata. El silencio se torna asfixiante y la angustia se empieza a apoderar de la casa de City Bell. "A la mañana siguiente, eran como las 8 y de repente me desperté de la nada. Sentí algo muy extraño en mí. Habrá sido esa conexión entre madres e hijos que le escapan a la física real. No pasaron tres minutos hasta que sonó el teléfono y una voz me dijo que acudiera al hospital San Martín porque mi hija había tenido un accidente y era grave". "Yo pensé que había sido un accidente de tránsito, que estaba llegando tarde y que la habían atropellado. De hecho, durante todo el camino fui diciendo 'que haya sido un auto y no un micro'. Cuando llegué a la puerta del hospital, estaba mi papá que me dijo, descolocado e incrédulo: 'Se pegó un tiro'". Lara nunca terminó de revelar lo vivido y sufrido en el colegio, pero para su madre dejó un mensaje claro para la institución: "Lara tuvo la posibilidad de hacer lo que hizo en la casa de su padre, que era grande, con dos pisos, con espacio, con la tranquilidad que ese lugar te ofrece, era todo más cómodo. Y aún así ella eligió poner un arma en su mochila, con todo el riesgo que eso conlleva, dirigirse al colegio y tirarse un tiro delante de todos sus compañeros. Es algo que para mí no se puede pasar por alto. No lo hizo en la casa del padre, lo hizo en el Colegio Nacional". "Ella está diciendo mucho con eso. Estaba manifestando un enojo muy grande contra un lugar que tenía que haber sido su lugar de pertenencia. Un lugar en el que un chico pasa seis horas por día y en una gran medida implica su universo. El colegio es el universo del pibe. Uno, como adulto, se maneja de otra manera. Deja un trabajo, empieza otro, tiene amigos de la vida, con los que compartió diferentes etapas. Tiene otras herramientas para irse del lugar en el que no se siente bien. Un pibe no tiene esa posibilidad". Julissa revela también que la decisión de su hija fue tomada con predeterminación. La misma mañana del trágico hecho, Lara les avisó a sus dos únicas amigas que no fueran a la primera clase porque iba a faltar la profesora. No quería que presenciaran su muerte. Dejó también sobre el televisor la llavecita de su "caja de deseos y tesoros personales". Y, además del mensaje dedicado a sus compañeros encontrado dentro de la mochila, escribió una extensa nota de suicidio en un cuaderno que dejó en la casa de su mamá. "En esa carta la sentí fría y muy decepcionada. La noté muy sola y eso realmente me destrozó". Entre la caja de los tesoros había recortes con pequeños deseos, una postal, una foto de su padre de niño, una foto de ella junto a su madre, el escudo de la Escuela Italiana, una piedra que le regaló su abuela materna. Adultos y jóvenes, cada vez más lejos La ciudad de La Plata se convirtió en los últimos años en uno de los escenarios principales de los suicidios adolescentes en el país. En 2016, un grupo de cuatro amigos de toda la vida se quitaron la vida de la misma manera: se ahorcaron. Semanas después de la muerte de Lara, dos amigas de una escuela secundaria tomaron la misma decisión en sus casas. ¿Sabemos qué les pasa y qué sienten los adolescentes, cuáles son sus problemas, qué necesitan? "Hay una desconexión completa entre los adultos y los adolescentes. Están solos. Y te lo dice alguien que estuvo siempre presente. Pero la realidad es que muchos de nosotros todavía asumimos los problemas de los más jóvenes con posibles soluciones de adultos. Nos es imposible ponernos en el lugar de ellos", dice Julissa. Ahora llora mientras habla. Recién en estas últimas horas siente que puede empezar a despegarse del abismo más profundo. La habitación de Lara ya no existe más. Hoy es el dormitorio de su madre. No quedó ni uno de los muebles. Lo mismo sucedió con gran parte de la ropa y de las pertenencias. "Les di mucho a sus amigos, para que Lara permanezca viva en ellos", explica. Julissa, por su parte, recibe cada semana la ayuda de especialistas del Centro de Contención del Derecho a la Víctima y empieza a tratar de reacomodar su vida. "El jueves fue la primera vez que dormí sola. Recibí mucho más apoyo y ayuda del que pude imaginar. Y ya empecé a sentir la necesidad de tener mi espacio". Cada tanto, reaparece la risa a ese rostro castigado en las últimas semanas por el dolor más extremo. El hecho de haber podido despedirse de su hija durante los cuatro días de su internación se transformó en el único consuelo del que aferrarse. "Yo le agradezco a Lara, sinceramente. Me regaló esos cuatro días para poder decirle tantas cosas. Si yo ese día llegaba al hospital y me tenía que volver a mi casa sola, yo no sé si hoy estaría hablando con vos. Esto la alivió. Es terrible, pero es así. Andá y viajá tranquila, hija". "Hoy siento que subestimé el deseo de Lara de estar en otro colegio. Me arrepiento de eso, honestamente. Obviamente, no voy a decir que la causa de lo que decidió Lara fue por culpa del Colegio Nacional, bajo ningún punto de vista. No hay una causa específica cuando uno toma esa decisión. Es muy difícil entenderlo. Creo que yo tenía que haber pedido ayuda de un profesional para ver cómo trabajaba ese tema con Lara. Consideré que mostrándole mi mirada, de que el anterior colegio no era el lugar que elegimos, iba a ser suficiente. Y yo elegí correrme y correrla. Y en el fondo hay una mirada exclusivamente adulta en eso". "A mí me sostuvieron mis amigos y mi familia. Desde ese día hasta ahora, que me siento un poco más armada. A mí me agarraron mis afectos y me cuidaron. Cada uno extirpó un poco de dolor. Y me di cuenta de que hay muchas razones para seguir adelante. Justamente es una paradoja con lo que Lara denuncia. Ella denunció haberse sentido sola, no caber. Y hay una contradicción tan grande con lo que yo siento que construí con mi entorno, que son lazos verdaderos y muchos… Estuve tan en contraposición con lo que le sucedió a Lara". Y de a poco el cuaderno con los dibujos vuelve a un canasto. Los recortes y postales regresan a la "caja de los tesoros". Y las fotos vuelven a ser colocadas en el álbum de madre e hija. La mesa queda vacía. La casa de City Bell se sumerge nuevamente en el duelo y la reflexión. El sol desaparece del comedor y el gato regresa a la pileta de la cocina. Y la puerta de madera bordó se cierra otra vez, al menos hasta que el sonajero rústico vuelva a cantar.

El autor de la nota fue baleado y atropellado por una moto de la Policía Federal en la represión del lunes mientras se debatía la reforma previsional. "Fui cazado salvajemente", afirma. Ojalá esta foto pudiera describir todo eso que todavía no puedo, toda esa pesadilla que comenzó este lunes. Y no sé cuándo terminará. No fui "atacado", fui cazado salvajemente durante la razia que cubrió la reforma previsional. Yo cartoneo, desde los 16 años, porque vi en la recolección una salida ante la falta de empleo. Me gusta lo que hago y formo parte del Movimiento de Trabajadores Excluidos, pero ese mediodía no estaba manifestándome junto al resto de mis compañeros. Necesitaba laburar y fui a buscar papel blanco por la 9 de Julio, pero cerca de las 13:30 me crucé con otro reciclador y nos dividimos las tareas: él se quedó con el carro en la Avenida Belgrano y yo seguí rumbo al Obelisco, sin imaginar que un ejército de uniformados me terminaría emboscando. Aparecieron a los tiros, por todos lados, disparando a mansalva sobre una multitud que se dispersaba desesperada, mientras yo intentaba taparme la cara con una remera, para no ahogarme con los gases lacrimógenos. Salí corriendo, pero estaba aturdido por las detonaciones y dolorido por las balas de goma que me pegaron en la espalda, de modo que sólo avancé una cuadra. Cagado de miedo, me mandé por Hipólito Yrigoyen para intentar llegar a Tacuarí, donde siempre trabajan unos compas, pero ni bien doblé advertí que se venía la Policía. Y seguí rajando, cada vez más rápido, cada vez más asustado. Quise esconderme detrás de un tacho, pero no pude. Sentí que me pisaron el pie, me caí y me golpeé la cabeza... Ahí me dispararon, a pocos metros, en el piso. Y quedé inconsciente, varios segundos. Cuando volví a tomar consciencia, el paisaje había cambiado. Me hallé rodeado por seis agentes de la Federal, con las costillas lastimadas y con la pierna izquierda quemada, desde la rodilla hasta casi el tobillo, por el caño de escape de una moto policial que me pasó por encima. Pero eso no era todo: me habían agujereado la panza, arriba del ombligo. Tenía una abertura del tamaño de una galletita, unos cinco centímetros de ancho y una profundidad que alcanzaba para que pudiera ver mi propia carne, mientras muchas personas les gritaban a los oficiales que me dejaran en paz. Y aun así, no bastó para que se compadecieran. Me destrozaron, me hicieron mierda. Hoy, a pocas horas de la navidad y a varios días de la cacería oficial, todavía no puedo borrar la imagen de mi estómago perforado, atravesado, desangrándose. No exagero, ojalá, realmente pensé que me iba para arriba. Pues no conformes con lastimarme hasta más no poder, también intentaron obstaculizar el trabajo de los ambulancieros que me socorrieron. Y así, el calvario duró cerca de diez minutos, hasta que me trasladaron al Argerich. Pero inexplicablemente, cuando creía por fin estar a salvo, volvieron a tratarme como si fuera un delincuente. Muerto de sed, me hicieron morder un pedacito de gasa mojada, mientras me ataban con vendas las muñecas. Y en el trayecto o en el propio hospital, me robaron la mochila. Al día siguiente, me descartaron, de una. Volví a mi casa con una pierna sin lavar, casi rostizada. Y horas después me volvieron a internar. Acá sigo, masticando la rabia, la impotencia y las felices fiestas. Porque sí, son días de mucha bronca, pero por momentos le agradezco a Dios que no me estén velando, porque en ese caso sería otra historia la que seguramente les estarían contando. Hoy, el dolor me impulsa a pedir justicia para que los responsables paguen por lo que me hicieron, a mí y a tantas personas que no tenemos micrófono, ni empleador, ni "fuerzas de seguridad". Todos lo vieron. Y si no, ahí tienen el video, para analizar esa realidad que sus medios recortan tan bien... ¿Fuerzas de Seguridad? ¿De seguridad para quién?
El cura que ayer ofició la misa por los 20 años del asesinato de José Luis Cabezas fue denunciado en 2002 por 13 casos de abuso sexual contra chicos de entre tres y cinco años. Se trata del padre Félix Alejandro Martínez, a cargo de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de General Madariaga. En 2002, fue denunciado junto al profesor de educación física Fernando Melo Pacheco por el abuso sexual de los chicos que asistían al jardín de infantes de la Escuela Nuestra Señora del Camino, de Mar del Plata. "Me avisó mi mamá que lo estaba viendo en la tele dando la misa de Cabezas. Todo esto es terrorífico, no fueron sólo abusadores, formaban parte de una red de pedofilia", contó a Télam "Eli", quien prefirió mantener su nombre en reserva. Dos de sus tres hijas fueron abusadas en Nuestra Señora del Camino cuando tenían entre cuatro y cinco años, y las tres habían sido bautizadas por Martínez. Según denunciaron los padres, los abusos comenzaron en 1996 y siguieron hasta 2002, cuando se inició la causa en la que 13 chicos contaron lo que les hacía el sacerdote, quien nunca fue citado a declarar aunque estaba a cargo del colegio. "Hasta hace tres años seguía en el mismo colegio, después lo trasladaron a Madariaga a una iglesia que tiene una escuela a cada lado y una placita enfrente. Lo mandaron al paraíso", comentó con ironía y enojo Eli. A pesar de la repercusión que tuvo el caso, Martínez continuó con su actividad al frente de las parroquias. En su perfil de Facebook aparece llevando a dos nenes en sus brazos junto con fotos de la remodelación de la parroquia de Madariaga. El miércoles, Martínez estuvo a cargo de la misa con que se homenajeó a Cabezas en la cava de Madariaga, a 20 años de su asesinato. Allí, se lo vio junto a la hermana y la viuda del fotógrafo, vestido de negro, con una estola violeta. Durante el juicio de 2006, las víctimas aludieron a que un "hombre de negro" las tocaba y amenazaba para que no hablaran. Se referían a Martínez, por entonces director del colegio católico y hasta 2014 delegado episcopal del Obispado marplatense. La psicóloga Patricia Gordon, que atendió a siete niños, declaró en esa ocasión que "el abuso significó tanto que una niña contrajo una enfermedad de transmisión sexual, un niño intentó suicidarse, otra niña hizo una patología alimentaria y se negaba a comer. Tanto fue el daño que esas escenas perduraron por años en sus cabezas". Yapa https://www.facebook.com/profile.php?id=100004187982701&lst=100010111128120%3A100004187982701%3A1485528257
A 72 años del fin de Auschwitz y con la ultraderecha en alza, Alemania recuerda a víctimas Alemania rindió homenaje ayer a las víctimas del nazismo en el 72º aniversario de la liberación del campo de Auschwitz por el ejército soviético, mientras crecen las críticas al cada vez más popular partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), excluido de varios actos por cuestionar el recuerdo del Holocausto. El genocidio nazi no afectó solo a los judíos. En un emotivo homenaje en el Bundestag, la cámara baja del Parlamento alemán, su presidente, Norbert Lammert, llamó a rescatar del olvido a las 300.000 víctimas de la eutanasia practicada por el régimen nazi (1933-1945) en personas enfermas y discapacitadas. En su discurso ante el Bundestag, en el que estuvieron presentes también la canciller alemana, Angela Merkel, y el jefe del Estado, Joachim Gauck, Lammert recordó que la muerte de estos enfermos y discapacitados en cámaras de gas sirvió como "ensayo" y "modelo" para los posteriores asesinatos masivos en los campos de exterminio. En tanto, en otra cámara, la regional de Turingia, el líder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en ese estado federado, Björn Höcke, se veía excluido del acto de homenaje a las víctimas del Holocausto, así como en la posterior ofrenda floral en el campo de concentración nazi de Buchenwald. Lo vetaron El presidente de esta cámara regional, Christian Carius, vetó la presencia de Höcke en respuesta a un controvertido discurso de la semana pasada en el que el líder ultraderechista abogó por un "giro de 180 grados en la política del recuerdo" y repudió el monumento berlinés a las víctimas del Holocausto. La Fundación que administra el antiguo campo de concentración le prohibió ingresar hoy al recinto por el mismo motivo. Al inicio del acto en el Landtag (cámara baja regional), Carius explicó que había comunicado a Höcke "que su presencia era percibida como una provocación", informaron medios reproducidos por la agencia EFE. El grupo parlamentario de AfD condenó "enérgicamente" la decisión del presidente del Landtag y acusó a Carius de coaccionar a Höcke para que abandonara el pleno con la amenaza que de lo contrario no comenzaría el acto, al cual habían sido invitados supervivientes de Buchenwald. El discurso de Höcke, en el que criticó además que Alemania sea el único país que tiene "un monumento de la vergüenza" en el centro de su capital, en referencia al monumento a las víctimas del Holocausto de Berlín, levantó una gran polvareda política en el país y dejó en evidencia las divisiones en el seno de AfD. De momento, y a pesar de las peticiones de destacados dirigentes, la AfD ha rechazado expulsarle del partido, aunque su líder, Frauke Petry, hizo llegar vía correo electrónico a los miembros de la formación una versión comentada del discurso, del que dice que "tiene potencial para destruir la unidad del partido". Incrementó sus fuerzas El partido ultraderechista vio muy incrementada su fuerza en las últimas elecciones regionales en la izquierdista Berlín, celebradas en septiembre y a la sombra de la crisis de los refugiados en la Unión Europea. Su dirigencia aseguró que en las elecciones federales de 2017 serían "como mínimo" la tercera fuerza política del país. AfD, hasta entonces una formación marginal concentrada en el Este del país, superó el 14% de los votos en ese comicio, mientras que los cristianodemócratas (CDU) y socialdemócratas (SPD) cayeron. Muy diferente fue el marco de la conmemoración en Polonia, donde se localizaba el campo de la muerte de Auschwitz-Birkenau, liberado el 27 de enero de 1945 por soldados del Ejército rojo después de cuatro años de funcionamiento. Los actos fueron presididos por la primera ministra, Beata Szydlo, acompañada de 60 supervivientes de Auschwitz y delegados de varios países, entre ellos Israel y Rusia. El director del museo de Auschwitz, Piotr Cywinski, pidió que el paso del tiempo no impida que "las generaciones posteriores conozcan los peligros del populismo, la xenofobia, el antisemitismo y los diversos nacionalismos radicales". Más de un millón Se estima que más de un millón de personas, en su mayoría judíos, perecieron en Auschwitz y en el campo anexo, Birkenau (Oswiecim y Brzezinka en polaco), debido a las palizas, las cámaras de gas Zyjklon B, el hambre, el agotamiento y las enfermedades. Yapa El líder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Björn Höcke. Este nazi retrograda es la reencarnación más pura del genocidio y el odio. La semilla del mal del "innombrable" está germinando. Asqueante que le den lugar a estos enfermos con todo el daño que le han hecho a la humanidad.

El ex futbolista perdió un ojo y quedó paralítico en un intento de asalto de un menor de edad pero explicó por qué mandarlos a la cárcel no es la solución. La Argentina vuelve a discutir la baja de la edad de imputabilidad como forma de bajar la delincuencia en menores de edad. Sin embargo, Fernando Cáceres, que sufrió un asalto que lo afectó para toda la vida, salió a responder en una carta abierta al reclamo por más mano dura. El "Negro", que sufrió un asalto en 2009 que lo dejó parapléjico y sin un ojo, escribió en La Garganta Poderosa que meter en prisión a los jóvenes "no soluciona nada "sólo contribuye a seguir obturando las vías que necesitan los chicos para desarrollarse". "Lo sé, porque fui uno de ellos", escribió quien saliera de la Villa Carlos Gardel y fuera asaltado por dos jóvenes que en ese momento tenían 15 y 18 años. El asalto a Fernando Cáceres link: https://www.youtube.com/watch?time_continue=10&v=iI3bwLrEOzM "A tan corta edad, es muy difícil que un chico pueda discernir sobre sus acciones y consecuencias, si nació sin demasiada suerte y el Estado no le dio oportunidades. Entonces, en lugar de caerles con este tipo de leyes, debiéramos caerles con alternativas de estudio, con ofertas de laburo y con todos los canales necesarios para hacerlos sentir queridos y contenido", reclamó el ex futbolista. La emotiva carta del "Negro" Cáceres contra la baja de la edad de imputabilidad "LOS PIBES NO TIENEN LA CULPA" * Por Fernando Cáceres, ex futbolista, baleado por un chico. Saliendo de la Villa Carlos Gardel, donde nací, crecí y fui feliz, cuatro adolescentes mayores de 15 años y menores de 18, quisieron robarme, hace 8 años. Me dispararon. Y ese balazo me produjo la pérdida de un ojo, además de la perforación del cráneo, que me dejó internado varios meses, antes de una larga rehabilitación. Todo fue muy duro y doloroso, sí, pero no por eso contarán conmigo para apoyar una baja en la edad de imputabilidad, porque no soluciona nada y porque sólo contribuye a seguir obturando las vías que necesitan los chicos para desarrollarse. Lo sé, porque yo fui uno de ellos. No resolveremos la inseguridad encerrando niños de 14 años, ni modificando una ley que afecta una mínima parte del verdadero problema. Si realmente queremos vivir en una sociedad más tranquila, debemos vivir primero en una sociedad más justa, donde los mayores nos volvamos los padres de todos esos pibes que hoy están en peligro, asumiendo que nos corresponde. Sí, nos corresponde, porque nosotros también somos culpables de esa exclusión. A tan corta edad, es muy difícil que un chico pueda discernir sobre sus acciones y consecuencias, si nació sin demasiada suerte y el Estado no le dio oportunidades. Entonces, en lugar de caerles con este tipo de leyes, debiéramos caerles con alternativas de estudio, con ofertas de laburo y con todos los canales necesarios para hacerlos sentir queridos y contenidos. Seguramente así, podrán valorar la vida. Y seguramente así, no resulte atractivo salir a delinquir. La vara de imputabilidad es un tema sensible y tengo claro que mucha gente se pronuncia desde la bronca o la impotencia de haber sufrido alguna situación adversa. O simplemente, por estar cansada de dar una vuelta manzana con el auto, para evitar que le roben. Sí, los entiendo y sé que no es cómodo, porque nadie debe vivir así. Pero también es fundamental aceptar fríamente que ningún chico puede ser el responsable de la realidad que atravesamos y que la salida verdadera debe incluir, inexorablemente, a todos los que nacieron en un contexto menos favorable. Como ellos. Y como yo.

Según el FBI, un asesino en serie es quien comete tres asesinatos o más, en un período extenso, con un intervalo entre cada crimen. Por el contrario, el llamado asesino en masa es aquel que mata a un grupo de personas en un mismo momento -uno de los últimos casos fue el del noruego Anders Breivik, en julio de 2011, quien llevó a cabo una masacre que terminó con la vida de casi 80 personas-.Muchos de los asesinos seriales actúan empujados por una compulsión que pudo haber sido originada en su infancia o juventud -abusos sexuales, humillaciones, golpes-, y que los lleva a repetir conductas patológicas. Sus víctimas en general tienen ciertas características en común y utilizan lo que se llama “modus operandi”, es decir, obran de una forma similar en cada crimen. El término "asesino serial" se le atribuye al ex agente del FBI, Robert K. Ressler, quien, junto a su compañero John Douglas, marcó un antes y un después dentro de la fuerza, a fines de los setenta, creando el famoso perfil criminal, que hoy vemos en tantas series y películas.Pero los asesinos seriales no son un fenómeno de las últimas décadas. Estos criminales vienen actuando hace siglos y lo siguen haciendo hoy en día en todo el mundo. Desde Jack El Destripador en Londres a fines de 1800 o la Condesa Bathory en Hungría –también conocida como la Condesa Sangrienta por haber asesinado a más de 600 jóvenes en el 1500– hasta el célebre Ted Bundy en Estados Unidos, país que desafortunadamente cuenta con una larga lista de estos personajes en su haber, que han sido objeto de exhaustivas investigaciones criminales y psicológicas. Ahora verás 5 de los asesinos seriales más terroríficos de toda la historia. 5 CAYETANO SANTOS GODINO, ARGENTINA Más conocido por su apodo del Petiso Orejudo, Godino fue uno de los más temidos asesinos en serie de la Argentina. En 1912, cuando lo detuvieron, confesó haber matado a cuatro niños e intentado asesinar a otros tantos. Lo sentenciaron a prisión por tiempo indeterminado. Su modus operandi era llevar a sus víctimas hasta algún terreno baldío, donde las torturaba y las estrangulaba, aunque a una de ellas llegó a hundirle un clavo en la cabeza. Además tenía rasgos piromaníacos, no sólo incendiaba a sus presas sino que prendió fuego más de un lugar .Godino tenía la costumbre de presentarse en los velorios de sus víctimas y gracias a eso fue capturado. A los 48 años lo encontraron sin vida en la cárcel de Ushuaia donde cumplía su condena. Las circunstancias de su muerte siguen siendo dudosas. 4 JEFFREY DAHMER, ESTADOS UNIDOS También conocido como el Caníbal de Milwaukee, Jeffrey Dahmer fue condenado a 15 cadenas perpetuas por el asesinato de 17 hombres y niños, entre los años 1978 y 1991. Dahmer llevaba a sus víctimas a su casa, donde las asesinaba para luego tener sexo con los cadáveres. Una vez consumado el hecho, descuartizaba los cuerpos y guardaba las calaveras como souvenirs. Además admitió haberse comido partes de algunas de sus víctimas.En noviembre de 1994, Dahmer fue encontrado muerto en prisión después de haber sido brutalmente golpeado. 3 ROBERT WILLIAM PICKTON, CANADÁ Robert Pickton heredó una granja en Vancouver, Canadá, pero detrás de ese hombre de campo se ocultaba un psicópata que asesinó a más de veinte mujeres, aunque nunca se supo el número exacto de víctimas, algunos dicen que puede llegar hasta 50. Muchas de ellas fueron estranguladas después de haber sido sodomizadas, otras fueron apuñaladas o terminaron con un disparo en la cabeza. Una vez muertas, Pickton las enterraba o se las daba como alimento a los cerdos.Los asesinatos comenzaron en la década del 80, pero la policía logró arrestarlo y encontrarlo culpable en febrero de 2002. Fue condenado a la pena máxima por homicidio en Canadá: 25 años sin posibilidad de libertad condicional. 2 ANDREI CHIKATILO, UCRANIA Este asesino serial ruso, que mató a 53 mujeres y niños, cometió su ola de violaciones y crímenes entre 1978 y 1990 cuando finalmente fue capturado. Su primera víctima fue una niña de nueve años a la que llevó al bosque e intentó violarla; como la pequeña luchaba por su vida, Chikatilo le cortó el cuello. La mayoría de sus víctimas fueron prostitutas, pero cada vez que podía secuestraba a una menor.En 1992, dos años después de su arresto, fue a juicio donde lo sentenciaron a la pena de muerte. Fue ejecutado en febrero de 1994. 1 LUIS EDUARDO GARAVITO, COLOMBIA Quizás uno de los asesinos seriales de niños más abominables, no sólo en la historia de Colombia sino de todo el mundo. Durante un lapso de siete años, este despiadado criminal -apodado La Bestia o también Goofy- confesó haber violado y asesinado a casi 150 niños, aunque muchos dicen que la cifra podría alcanzar los 300.Garavito fue arrestado en abril de 1999 después de una investigación de 18 meses sobre la desaparición de varios menores al menos en 11 estados. Según los fiscales, los cuerpos hallados presentaban signos de haber sido atados y mutilados. Hoy cumple una sentencia de 30 años de prisión, la máxima pena en Colombia por asesinato, sin embargo su sentencia podría ser extendida ya que existen crímenes que no confesó y por los cuales aún no fue condenado. Yapa ALBERT DESALVO, ESTADOS UNIDOS A principios de la década del 60, varias muejres fueron violadas y asesinadas en Boston. Albert DeSalvo, a quien se apodó El Estrangulador de Boston, confesó haber asesinado a 13 de ellas, pero debido a un acuerdo entre la defensa y la parte acusadora, fue declarado culpable tan sólo de violación y robo. DeSalvo fue condenado a cadena perpetua, pero en 1973 lo hallaron asesinado en su celda.Dado que durante muchos años existió la sospecha acerca de si DeSalvo era realmente el Estrangulador de Boston, en 2002 se le realizó una muestra de ADN al cuerpo de una de sus supuestas víctimas, Mary Sullivan, pero ésta no coincidó con el ADN de DeSalvo. Esto le dio a la familia de Mary Sullivan un motivo para seguir luchando por encontrar al verdadero asesino, ya que nunca creyeron que DeSalvo fuera el célebre Estrangulador de Boston. ROBLEDO PUCH, ARGENTINA Robledo Puch fue un asesino serial precoz. Lo detuvieron en 1970 cuando tan sólo contaba con 18 años, edad en la que ya había cometido varios asesinatos. Detrás de su cara de niño y su mirada inocente se escondía un criminal despiadado y de ahí que le dieran el apodo de El Ángel de la Muerte.Empezó robando autos con dos cómplices, a quienes también asesinó, y luego se dedicó a matar prostitutas. Una vez que lograron detenerlo, consiguió escapar, pero lo volvieron a capturar cuando trataba de volver a su casa. Lo sentenciaron a reclusión perpetua, más una pena accesoria de reclusión por tiempo indeterminado, por 10 homicidios, un homicidio simple, un intento de homicidio, 17 robos, una violación, un intento de violación, entre otras acusaciones. Hoy cumple su condena en la cárcel de Sierra Chica. ]
Lo que hay que saber del toples polémico: la ilegalidad, la policía y las playas de la zona El caso de Necochea despertó la atención en las redes sociales. El caso de las mujeres que hacían toples en Necochea despertó la polémica: ¿Se puede hacer eso en las playas y balnearios de nuestro país? ¿Existe un vacío legal al respecto? ¿Qué tiene que hacer el personal de seguridad? Hoy, la legislación vigente al respecto son: * el artículo 129 del Código Penal, cuya última modificación fue llevada a cabo en mayo de 1999; * y el decreto ley 8.031/73, en su artículo 70. En ambos casos se habla ir en contra de buenas costumbres, de atentar a la moral y, básicamente, considera esta práctica como una falta, contravención o infracción en lugares públicos o de acceso libre. Es decir, salvo en ámbitos privados, la legislación argentina no permite el toples. El primero de estos artículos fija multas de 1.000 a 15.000 pesos a quien ejecutare o hiciera ejecutar actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros. Si la exhibición es ante menores, las penas pueden ir de 6 meses a 4 años de cárcel. En el caso del decreto ley, las multas se deducen de porcentajes del sueldo de personal policial. Es para quienes “con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública”. En este caso, la pena se duplica si fuese en lugares públicos o hubiese niños en el lugar. ¿En la zona? En los balnearios de la zona no hubo muchos casos conocidos, pero referentes de seguridad y de turismo reconocen que esta situación seguramente creará una inquietud general respecto de la posibilidad de hacer toples. Por eso seguramente se comenzará a discutir la posibilidad de crear zonas y playas en las cuales se permita. “No hay un protocolo para actuar —confió un secretario de Seguridad a La Nueva.—. En realidad, lo ideal sería delimitar un sector de playa donde se pudiera hacer esto, sin que otros se sintieran ofendidos”. ¿Cómo acciona la policía? De acuerdo a lo señalado desde algunas comisarías, en un primer momento se llama la atención de la mujer que está haciendo toples y se le pide que se cubra. “Si esto no ocurre, la persona está incurriendo en una contravención, por lo cual el personal policial debe retirarla del lugar y llevarla al puesto policial”, se indicó.

6 juegos que hacen los jóvenes en las previas y que en exceso pueden resultar mortales Una chica murió en las últimas horas en una previa en Venado Tuerto y cientos de jóvenes terminan con comas etílicos cada fin de semana en todo Argentina. En las previas, antes de salir a bailar, se hacen distintos juegos que pueden resultar mortales o dejar graves secuelas si se van de mambo. A continuación nombraré algunos de ellos. 1) Un limón, medio limón Cada jugador se asigna un número. El primero dice "unlimónmediolimón(X)limones". X es el número del concursante que quiera elegir para que siga el juego. Por lo general, con el alcohol ya en el organismo, los participantes confunden limón con melón y, obviamente, toman un trago cada vez que se equivocan. 2) Mayor menor Hay un mazo de cartas y se da vuelta la primera. Sentados en ronda se pregunta al primer jugador si la carta que saldrá será mayor, menor o igual que la anterior. Si acierta no pasa nada, si se equivoca, toma. Si pierde con igual, toman todos. 3) Barquito peruano Se sientan y la ronda arranca en el sentido de las agujas del reloj. Comienza uno y dice: "Un barquito peruano viene cargado de", por ejemplo, tipos de bebidas alcohólicas. Ahí los que siguen tienen que decir las bebidas. El que tarda mucho, no dice nada o se equivoca, toma. 4) Pim, pam, pum Es simple peeero, hay que pensar. Hay que ir diciendo los números en orden pero no se puede decir ni 3, ni múltiplos de 3, ni números que tengan 3. En su lugar hay que decir "Pim", al siguiente "Pam", luego "Pum" y nuevamente "Pam". Algo así: 1, 2, pim, 4, 5, pam, 7, 8, pum... Todo se hace rápido, el que tarda o se equivoca, toma. 5) La carta Se humedecen los labios, se pega una carta en ellos y se la van pasando uno a otro como si se dieran un beso. Cuando se cae, toman los 2. 6) La jarra loca Hasta aquí eran divertidos —siempre teniendo en cuenta la moderación—. Pero también hay juegos por los que es más probable que todo termine mal. La jarra loca tiene de todo y algunos le agregan etilenglicol, un químico inodoro, incoloro y con sabor dulce que está en anticongelantes y detergentes. Los médicos advierten que los riesgos pueden ser letales. Parece una borrachera severa pero afecta el sistema nervioso central y causa secuelas a nivel renal. ¡Atención! Si el consumo es desmedido y se mezclan distintas bebidas los juegos pueden llegar a ser muy peligrosos y letales. En el caso de personas menores de 25 años pueden incluso provocar daños cerebrales. Además, cuanto más el alcohol es absorbido rápidamente, mayor es el riesgo de coma etílico, que causa pérdida de conocimiento y puede conducir a la muerte.

10 Rifle de periscopio Krummlauf Un rifle con un cañón doblado que podía girar en un ángulo de hasta 90 grados permitía al tirador permanecer encubierto usando un dispositivo de observación periscopio. 9 Bombardero Henschel Hs 132 Un peculiar bombardero con motor de propulsión a chorro que obligaba al piloto a sufrir, en su espalda, cargas gravitatorias. Nunca entró en servicio. 8 Carro de combate Goliath Goliath pesaba 400 kilos, disponía de una carga explosiva de entre 60 y 100 kilos. Fue usado durante la guerra pero no resultó muy útil, ya que era guiado por cable y estaba previsto que atacara un carro de combate o fortaleza y se destruyera junto con su objetivo 7 Cohete A9 / A10 Amerika Esta arma fue creada con el fin de atacar ciudades estadounidenses desde puntos de lanzamiento europeos. Era un cohete tripulado con una ojiva (A9) y un cohete acelerador (A10). 6 Tanque Landkreuzer P1000 Ratte Un tanque superpesado alemán diseñado durante la Segunda Guerra Mundial que nunca vio la luz. Se suponía que debía pesar mil toneladas, cinco veces más que el Maus. 5 Acorazados de clase H La clase H de acorazados de 1939 fue una de las más grandes que los alemanes proyectaron en la Segunda Guerra Mundial. Si hubieran entrado en servicio habrían sido capaces de abatir cualquier nave debido a su alcance de cerca de 20 mil millas (unos 32 mil kilómetros) y a sus ocho cañones de 406 milímetros. 4 Cañón K (E) Gustav Gerät El cañón K (E) Gustav Gerät, la pieza de artillería más grande jamás construida, sólo podía ser transportado en tren. El cañón de largo alcance y de calibre de 800 milímetros fue diseñado para destruir los búnkers soviéticos. 3 Bomba voladora V-1 Reichenberg El Reichenberg era un V-1 era pilotado por un humano que tuvo que firmar un documento para reconocer que formaba parte de una misión suicida. Prácticamente no se utilizó. 2 Cañón sónico Constaba de dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. Las ondas de sonido, producidas por las explosiones de una mezcla de oxígeno y metano, generaban una fuerte onda de choque y un poderoso rayo sónico. Medio minuto de exposición podría matar a cualquier soldado que se encontrara cerca. El arma no fue utilizada en batalla. 1 Arma Solar Se supone que los nazis buscaron desarrollar un enorme espejo que se orientaría hacia el Sol concentrando toda su energía sobre un punto de tierra, quemándolo por completo.