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Pirozhki

Usuario (Japón)

Primer post: 20 mar 2016Último post: 10 abr 2016
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Sos virgo? pasá!
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InfoporAnónimo3/21/2016

anticrap dedicado a la memoria de @Flor_de_Trabuco

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¿Por qué Barack Obama utiliza un BlackBerry y no un iPhone?
InfoporAnónimo3/20/2016

Aunque hace apenas unos años la situación hubiera sido impensada, sabemos bien que en estos tiempos prácticamente a nadie se le ocurriría adquirir un dispositivo BlackBerry antes que un iPhone o alguno de la gama Android. Ni siquiera aquellos usuarios que se mueven en entornos de necesidad de productividad constante han apostado en los últimos tiempos los otrora teléfonos inteligentes más buscados. Lo cierto es que en estos días podemos comprobar cómo Android nos ofrece un catálogo interminable de móviles con todo tipo de características de acuerdo a qué sea lo que más nos importa en un smartphone, mientras que iOS, el sistema operativo de los iPhone, sigue destacando por su enorme estabilidad y ligereza; mientras a BlackBerry WhatsApp le informa que dejará de ofrecerle soporte a su entorno. ¿Y entonces, por qué grandes líderes mundiales como Barack Obama lucen su BlackBerry por todas partes? BlackBerry, una garantía para líderes mundiales El caso es que cuando BlackBerry estaba en la cima del mundo, y todos nos peléabamos por conseguir el último teléfono inteligente de la firma, Barack Obama, el Presidente de los Estados Unidos, ya se mostraba con su propio móvil. De hecho, no estábamos acostumbrados en lo más mínimo a ver a grandes líderes mundiales con sus smartphones de aquí para alla, y por eso la imagen fue impactante, mientras que para la canadiense, significó un nuevo impulso en imagen y ventas, si es que por entonces le hacía falta. Pero desde la llegada al poder de Obama, y más concretamente desde que no sólo el Presidente de los Estados Unidos sino los usuarios de todas partes tenemos acceso al mundo de los teléfonos inteligentes, la situación de BlackBerry ha dado un vuelco drástico. De hecho, se han visto sus ejecutivos a lanzar el BlackBerry Priv, el primer móvil de la firma que no posee su propio sistema operativo sino Android. Así, seguro has visto como tú mismo o muchos de tus conocidos que en otros momentos tuvieron un BlackBerry hoy lucen orgullosos sus iPhone, Samsung, LG, Sony e incluso algunos de firmas chinas como Huawei o Xiaomi que no dejan de crecer. Mientras tanto, BlackBerry sigue con sus problemas de ventas comerciales, con apenas un puñado de usuarios en todo el mundo, y lo más curioso, es que Obama se mantiene como uno de ellos. Por supuesto, llegados a este punto nos preguntaremos por qué el Presidente de los Estados Unidos, probablemente uno de los hombres más poderosos del planeta Tierra, no cuenta con el mejor móvil posible en todos los aspectos. Y la respuesta es evidente, y tiene que ver con que a quienes se encargan de protegerle de posibles atentados y ataques, el único aspecto que les interesa es la seguridad de la Casa Blanca o dónde sea que se encuentre. BlackBerry, más seguro que iOS y Android Lo primero que deberás considerar en este tipo de situaciones es que si de por sí se supone que los entornos de BlackBerry son más seguros que los de otros sistemas operativos, además el móvil de Obama tiene todo tipo de bloqueos. De hecho, se ha filtrado la información de que apenas diez personas en el mundo tienen conocimiento de su cuenta de correo electrónico personal, así que comunicarse con él de este modo no parece nada sencillo. Graham Cluley, un especialista en seguridad informática que suele ser consultado cuando se producen todo tipo de problemas de privacidad o robo de datos a partir de este tipo de equipos, ha explicado muy bien en su momento que un smartphone es antes que nada un “dispositivo de seguimiento”. Es decir que, más allá de sus muchas funciones útiles, quien tenga conocimientos más o menos avanzados podrá saber siempre dónde nos encontramos. En este contexto, y viendo que en otros aspectos estaba siendo superada por sus rivales, BlackBerry comenzó desde hace tiempo a apuntar su artillería al desarrollo de una plataforma mucho más segura que otras como iOS o Android. Para ello, sus ingenieros han apostado por un complejo sistema de encriptación, y allí tenemos una de las razones principales por las que Obama, o quien le suceda en poco tiempo, seguirá utilizando estos teléfonos. A todo esto, no podemos perder de vista tampoco la gigantesca y polémica disputa que existe ahora mismo entre el Gobierno de los Estados Unidos, a través de sus agencias de inteligencia, y Apple, debido a que esta última compañía se niega a entregar el código fuente de iOS y con él la privacidad de los usuarios a los funcionarios a raíz de un caso en el que se pretende conseguir información sobre un sospechoso de terrorismo que utilizaba un iPhone. De todos modos, respecto a esta situación, está claro que nada hace indicar que vaya a tener una resolución, al menos no en un tiempo inmediato. ¿Te importa la seguridad tanto como para utilizar un BlackBerry, o prefieres un iPhone o Android por sus propias ventajas? Like a Boss Obama Edition (? Source: http://www.readwriteweb.es/barack-obama-utiliza-blackberry-no-iphone/

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Barack Obama
Barack Obama
InfoporAnónimo3/23/2016

(Honolulu, Hawai, 1961) Abogado y político estadounidense, 44º presidente de los Estados Unidos desde enero de 2009. Desde los tiempos de John Kennedy ningún otro relevo presidencial había generado tanta expectación y esperanza. Pero prescindiendo de cuál vaya a ser el balance final de su mandato, Barack Obama pasará inevitablemente a los anales de la política estadounidense como el primer presidente de raza negra. Barack Obama Hijo de Barack Obama Sr., economista de origen keniano, y de Shirley Ana Durham, doctora en Antropología por la Universidad de Hawai, Obama pasó su infancia entre Hawai e Indonesia, país donde conoció las condiciones de pobreza que afectan a millones de personas en el llamado Tercer Mundo. Allí cursó su educación primaria. De regreso a los Estados Unidos pasó dos años en el Occidental College de Los Ángeles. En 1983 ingresó en la Universidad de Columbia (Nueva York) para estudiar Ciencias Políticas, y se especializó en Relaciones Internacionales. Tras su primera etapa universitaria se trasladó a Chicago , donde trabajó como organizador comunitario de los servicios sociales de un grupo de parroquias católicas. La carrera política de Obama comenzó a fraguarse en 1990, cuando tomó contacto con Judson Miller, uno de los asesores de Harold Washington, quien en 1983 se convirtió en el primer alcalde negro de Chicago . Con el paso del tiempo, Miller llegaría a convertirse en uno de los pilares de la campaña electoral de Obama. En esta época el joven abogado consiguió algunos de los apoyos que acabarían siendo decisivos en su futura nominación como candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, entre los que destacan tanto importantes empresarios como numerosos miembros de la comunidad afroamericana cristiana de Chicago . En 1991 ingresó en la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachussets) para ampliar sus estudios superiores, y allí fue elegido primer presidente negro de la Harvard Law Review, publicación estudiantil de dicho centro. Tras graduarse con honores regresó a Chicago , donde trabajó durante algún tiempo en una asesoría jurídica especializada en derechos civiles. Su primer éxito político llegó en 1996. Gracias al padrinazgo del juez Abner Mikua y de Emil Jones, líder demócrata afroamericano en el Senado de Illinois, Obama fue elegido miembro de la cámara estatal por el Partido Demócrata, como representante del distrito de Hyde Park, donde ya era conocido por sus firmes convicciones liberales. Obama utilizó su nueva posición para preparar su ingreso en el Congreso de los Estados Unidos, en el que aspiraba a sustituir a Bobby Rush , líder de los Panteras Negras de Illinois, mediante la captación de su electorado. La primera tentativa tuvo lugar en 2000 y supuso un fuerte revés en las aspiraciones de Obama, que fue doblado por Rush en número de votos. Entre 2000 y 2004 Obama se dedicó a afianzar su electorado. En 2004 obtuvo nuevos mentores en Washington, entre los que destacaban figuras señeras del Partido Demócrata, como John Kerry y Ted Kennedy. Gracias al apoyo de éstos y al de su electorado fue elegido representante nacional en la Convención Demócrata de Boston de 2004. Tras imponerse en el bando demócrata, el joven abogado afroamericano se enfrentó a Jack Ryan, candidato republicano, por la representación del Estado de Illinois. En esta ocasión, su contrincante se vio salpicado por un escándalo sexual y Obama consiguió el puesto de congresista en disputa, convirtiéndose así en el quinto afroamericano que accedía al Congreso de Estados Unidos y en el segundo por el Partido Demócrata. Durante los tres años previos a su nominación a la candidatura demócrata a la presidencia del país, Obama promovió reformas para el control de la venta de armas y para fomentar la transparencia en el uso de los fondos federales. Su mensaje fue siempre de cambio, tanto en política interior como exterior, en la que defendió un mayor protagonismo de la acción diplomática en detrimento del recurso a la fuerza. Obama dio el primer gran paso hacia la presidencia de los Estados Unidos en febrero de 2007, cuando presentó su candidatura a las elecciones primarias del Partido Demócrata. La otra gran apuesta de esta formación era la senadora Hillary Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton, que partía con ventaja en los sondeos. La campaña, muy ajustada en todo momento, acabó decidiéndose a favor de Obama, que se impuso con 1.953 delegados frente a los 1.770 de su rival. El nombramiento oficial como candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos tuvo lugar el 3 de junio de 2008. El republicano John McCain, a quien Obama consideró siempre como un simple heredero de Bush, fue su rival en la carrera presidencial. Durante la campaña, McCain trató de distanciarse de su predecesor, pero su discurso resultó errático y poco convincente. El mensaje de renovación y esperanza del candidato demócrata, en cambio, caló entre el electorado; Obama fue ampliando progresivamente su ventaja frente a McCain en la encuestas, y se impuso finalmente en las elecciones del 4 de noviembre con un 64'9 % de los votos.

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TOP 10: Argentinos Incogibles
TOP 10: Argentinos Incogibles
HumorporAnónimo4/10/2016

1. Horacio Rodríguez Larreta Hay hombres que te seducen con la mirada. No es el caso de Larreta. Este incogible te descuartiza, te mete en el baúl y te tira en un descampado cuando te mira. 2. Diego Brancatelli El flaco no es George Clooney, pero tampoco es Cuasimodo. ¿Por qué incogible entonces? Porque es infumable y es un pelotudo. 3. José María Listorti Con la cara de marmota que tiene es un milagro que no siga siendo virgen. Lo salvó el humor y la buena onda. 4. Néstor Kirchner Fue fácilmente, durante unos 50 años, el hombre dueño del rostro más secador de conchas de todo el país. Incogible por ese motivo y por otro más: si intentaras hacerlo sería necrofilia. 5. Máximo Kirchner Como dice el famoso dicho: de tal palo, tal astilla. Parece increíble estar diciendo esto, pero es incluso más incogible que el Néstor. 6. Ángel Di María Con la pelota en los pies, un monstruo. Con la cara frente al espejo, un MONSTRUO. Parece un murciélago con alopecia. 7. El Gigoló Para muchos de nosotros sigue siendo un misterio cómo hizo este incogible para levantarse a tantas minas y estafarlas en el proceso. Mirá lo que es esa caripela. 8. El mago sin dientes Alto incogible. Aunque no sé, eh: quizás el tipo compensa usando la destreza manual que le dieron años la profesión y te arma un tremendo show en la co… 9. El Cata Díaz Lo apodan el “Cama” Díaz y no precisamente por su habilidad para seducir mujeres y llevarlas al catre. Con esa cara, si me lo encuentro a la noche, cruzo la calle. 10. El Pity El Pity no le puede caer mal a nadie, salvo que te lo encuentres de frente por la calle.

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Un chip que es capaz de predecir ataques epilépticos
Ciencia EducacionporAnónimo4/8/2016

Una de las tantas asignaturas pendientes que existen dentro del campo de la medicina, es poder prevenir enfermedades degenerativas o fatales, donde la clave es conocer su funcionamiento y origen para así tratar de anticiparse a su inminente aparición. Dentro de estas investigaciones también encontramos una búsqueda por mejores y más eficientes tratamientos y hoy nos enfocaremos en la epilepsia. Uno de los objetivos dentro de investigaciones en la epilepsia, es anticipar un ataque, algo que quien padece esta enfermedad sabe reconocer segundos previos al episodio, pero lo que se busca es que dicha predicción sea con varios minutos de anticipación, lo suficiente para que la personas pueda buscar un lugar seguro y avisar a familiares o amigos. Esto es parte de una nueva investigación que corre a cargo de la Universidad de Melbourne e IBM, quienes han desarrollado un chip capaz de predecir cuándo se va a sufrir un ataque epiléptico. Basado en la red neuronal de TrueNorth Este chip se implantaría en el cerebro con la idea de monitorizar constantemente la actividad del cerebro del paciente, para así determinar patrones e impulsos eléctricos, con lo que se cree podrán predecir dichos ataques. Lo relevante de este proyecto, es que todo el desarrollo está basado en TrueNorth, el famoso chip de IBM basado en redes neuronales. Lo que los científicos buscan con esta monitorización constante, sería identificar los patrones eléctricos que presagian un ataque, los cuales son distintos en cada paciente, además de que se desconocen las causas que disparan estos impulsos eléctricos. En esta primera etapa, el chip se encargará de recabar datos, datos crudos que ayuden a entender estas situaciones, y ya con esto, posteriormente "enseñarían" al chip a detectar ataques específicos en cada uno de los pacientes. En estas primeras pruebas, el chip ha analizado las ondas cerebrales para adivinar si el paciente está apretando una pelota con la mano izquierda o derecha, pero los resultados no han sido tan altos como se esperaban, ya que sólo acertó en el 76% de las ocasiones, pero a pesar de esto, los investigadores están confiados en que podrán mejorar las lecturas y la posterior programación hacia mejores resultados. El proyecto será presentado en la Conferencia ACM Computer Frontiers en Italia durante el mes de mayo, y aunque el proyecto está aún en una etapa muy temprana de desarrollo y faltan varios años para que veamos una aplicación comercial, es un importante avance para todos aquellos pacientes de esta difícil enfermedad.

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Cuál es el lado "oscuro" de tu signo del zodíaco
Cuál es el lado "oscuro" de tu signo del zodíaco
OfftopicporAnónimo3/28/2016

Los arianos son impulsivos, impacientes y muy mandones. Muchas veces ni tendrán tiempo para escuchar al otro, porque ellos mismos son más importantes. Las personas de Tauro pueden llegar a ser muy egoístas, ambiciosas y posesivas. Las personas de Géminis son las reinas de los chismes. Les encanta hablar de los demás. Además, tienden a ser superficiales. Tienden a exagerarlo todo, son reyes del drama. Creen que a nadie le va peor y que, por eso, merecen más atención que el resto. Los leoninos tienen el ego por las nubes. Ellos son perfectos, geniales, los mejores en todo. Para colmo, aman los lujos y las apariencias. Quienes son de Virgo están obsesionados con el orden y la perfección. Suelen meterse en problemas porque su pasatiempo es criticar a los demás. Les cuesta expresarse y tienden a dejarse influenciar por el punto de vista de los demás. Son seres con mucho enojo interior. Posesivos. Celosos. Vengativos. No soportan no tener razón, son cabeza dura. Muchos cambios de humor y mucho despiste! Su optimismo excesivo los hace comportarse indebidamente. Son muy exigentes con ellos mismos y con los demás, porque consideran que nadie puede ser más maduro que ellos. Pueden ser unos insoportable sabelotodo! Y aparentan ser indiferentes y poco emocionales. Se consideran "unos distintos", pero dudan muchísimo y sienten miedo. Por eso, muchas veces se dejan influenciar por lo que otros les dicen.

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Malvinas: una historia de amor que empezó en la guerra...
Malvinas: una historia de amor que empezó en la guerra...
OfftopicporAnónimo4/2/2016

Malvinas: la historia de amor que empezó en la guerra y se concretó 33 años después A él le tocó ser herido a pocas horas del desembarco. A su lado, cayó el primer héroe, el mayor Pedro Giachino. Ella, enfermera civil, esperaba en el continente, en el hospital naval de la Base Puerto Belgrano... El cabo Ernesto Ismael Urbina y la enfermera civil Elsa Mabel Rodas, ambos de la Armada, se conocieron en el Hospital Naval de la Base Puerto Belgrano, antes de la Guerra de Malvinas. Juntos atravesaron el drama y la recuperación de los heridos, uno de los cuales fue el propio Ernesto. El destino los separó, pero treinta y tres años después se reencontraron. Sin que ellos lo supieran, los había mantenido unidos la pluma de un ave que para los guaraníes tiene un gran significado. Ernesto Ismael Urbina llegó al lugar de desembarco en Malvinas, en las proximidades de Puerto Argentino, a las 21 horas del 1º de abril de 1982, a bordo del ARA Santísima Trinidad. Era un buque nuevo en el que iban los hombres que llevarían a cabo la Operación Rosario, la primera operación táctica de las Fuerzas Armadas argentinas en la Guerra de Malvinas. Contaban con media hora de luz de luna para el procedimiento, pero la noche se hizo larga, helada y negra. Realizaron la recuperación más limpia que conozca la historia, sin muertos ni heridos del bando enemigo. Urbina había entrado a la Armada a los 16 años. Tres años más tarde, ya era enfermero y comando anfibio. Su gomón era el número dieciocho de veinte, por lo que le tocó desembarcar en la más absoluta oscuridad. El mar helado le agarrotó las manos, que se le fueron aflojando en las cuatro horas de caminata que lo separaban de la posición que debía ocupar. Su misión era marcar el helipuerto con un calzoncillo largo que extendido tenía la forma de una H y que llevaba en su mochila. Después, a esperar instrucciones. Era el enfermero de la patrulla del mayor Pedro Giachino, el primer caído en combate. El cabo Urbina habla desde la cama del hospital naval en la base Puerto Belgrano A Urbina lo hirieron de gravedad unas pocas horas después de tomar posición en los alrededores de la casa del gobernador Rex Hunt. Logró marcar el helipuerto, pero no alcanzó a socorrer a Giachino, que murió rápidamente por una herida en la arteria femoral. Ernesto se inyectó morfina, se desplazó para salir de la línea de fuego "arrastrando las tripas en la tierra" y esperó fumando un cigarrillo hasta que lo rescataron. En el medio, pensó en su madre, aquella que marcó su niñez y que hoy él evoca mágicamente: nació en una familia humilde, con lo justo para vivir, pero una mamá llena de recursos propios para hacer que ese recuerdo, el de ser un niño, sea tierno y feliz. Aquella noche en Malvinas tuvo miedo. Pero del miedo salió el coraje para esperar, porque como lo vieron erguido y fumando, pensaron que no estaba tan grave. Él mismo se hizo las primeras curaciones que le sujetaron los órganos dentro del cuerpo. No sentía una pierna. Y tenía frío. Antes de la guerra, en la Base Naval de Puerto Belgrano, Ernesto era el más alegre, siempre rodeado de amigos. Sus compañeras enfermeras lo querían mucho, particularmente Elsa Mabel Rodas, que poco antes de irse a la guerra le regaló una pluma de caburé-i para que lo protegiese. Se trata de un ave del litoral con mucho significado para los guaraníes; su plumaje brinda protección según el lugar del cuerpo del que se hayan caído. No hay que arrancárselas al ave. Esta mezcla de rituales aborígenes con la capacidad de dar, curar, estudiar, ser valiente desde el temor y reconocerlo, es lo que hace que esta historia sea única. La pluma de caburé-i que Mabel le regaló a Ernesto Mabel lo esperaba la tarde del 2 de abril, entre muchas otras personas, en el Hospital Naval de Puerto Belgrano. Le habían dicho que llegaba muy grave, junto al cuerpo de Giachino. Cuando Ernesto recuerda ese traslado, admite que lo conmocionó viajar junto a su jefe muerto. También lo aguardaban su madre y su hermana, y todos los médicos y enfermeras, sus compañeros. Su llegada era todo un símbolo: la guerra era real, concreta, con el primer muerto y el primer herido en combate arribando a la base. Ernesto llegó despierto y sonriente, pero las bromas fueron una muestra de fortaleza frente a su madre. Luego nadie más lo vio, porque fue directo a terapia. Mabel pensó en él todo ese tiempo, hasta que lo volvió a ver cuando ya estaba en una sala común. Su admiración era profunda, sincera. La guerra marcó para siempre a las enfermeras como ella. Más avanzada la contienda, Mabel estuvo en la unidad de quemados, donde le tocó atender a los compañeros que sobrevivieron al hundimiento del crucero ARA General Belgrano. Fue tanta su conmoción y su entrega, que llegó a tomar la drástica decisión de no traer hijos al mundo. No iba a soportar que un hijo suyo fuese a una guerra. La vida separó a Ernesto y Mabel. Urbina se fue de alta dos meses después de llegar herido, se reincorporó al trabajo, y se fue de la Armada en el 84, en silencio. Hasta le quisieron cobrar la ropa que perdió en Malvinas, porque cuando llegó baleado lo habían despojado de ella. La enfermera, en tanto, se fue de Puerto Belgrano destinada a Ushuaia como miembro civil de la Armada. Ambos se casaron. Ernesto tuvo hijos, mientras que Mabel cumplió su promesa de no procrear. Se pensaron toda la vida, separados. No se buscaron hasta muchos años después. Yo la conocí primero a ella, y tuve un encuentro con los dos este año en Córdoba. De todos los veteranos y veteranas, hombres y mujeres que conocí estudiando y escribiendo sobre la Guerra de Malvinas, son ellos dos quienes me demostraron lo que sostenía en mi pensamiento: se puede despegar de un pasado de guerra para honrar cada día la vida. Ninguno trabajó jamás de héroe, sino como hombre y mujer, dedicados a la enfermería. Mabel hace algo más: desde Ushuaia, parte todos los años en su camioneta a realizar tareas humanitarias con las comunidades guaraníes de sus antepasados. Despioja niños, les corta el pelo, da clases de horticultura, construye baños y les acerca agua, con la ayuda de amigos y vecinos que contribuyen con donaciones. Les lleva la bandera nacional, que muchas escuelas de aldeas aborígenes no tienen, y les enseña la marcha de Malvinas. Son niños que hablan más portugués y guaraní que español. Son hijos de sus ancestros. Ella siente que debe rescatarlos y hace una obra maravillosa y grande, sobre todo porque la hace sola. Ir de Ushuaia a Misiones le lleva 5 días. Duerme en la camioneta o en la casa de algún veterano que la aloja. Sólo cuenta con su jubilación, y no le importa invertirla en una olla para la comunidad o en gallinas para que tengan huevos. La enfermera Mabel Rodas hace tareas solidarias con las escuelas aborígenes de su provincia, Misiones Ernesto trabaja desde hace años como enfermero de una empresa privada en Punta Alta. Ama el campo y los caballos, y es un ejemplo de dignidad. Tiene un recuerdo humilde de su rol en la guerra. "No soy ningún héroe. Era mi trabajo, me preparé y estudié para eso, no hice nada extraordinario. Mal la pasaron los que estuvieron 74 días en una trinchera, sin saber a qué hora les llegaba la muerte. Yo fui, hice mi trabajo y volví herido. Era una posibilidad cuando trabajás de algo que te lleva a la guerra", reflexiona. Su buen humor contagia, es un tipo alegre, de una sencillez que lo preservó de creérsela. Cuando habla de su experiencia, el silencio alrededor es absoluto, atrapa como una película. Los dos enfermeros se buscaron, como si supieran que ambos estaban ya divorciados, y se reencontraron hace poco más de un año. Habían pasado 33 años, media vida. Entre ellos subyacía algo que no alcanzó a ser en la Base de Puerto Belgrano, pero que ahora está empezando: el amor. Él vive en Punta Alta, ella entre Ushuaia y Misiones. Cada mes tratan de encontrar un tiempo para verse. El amor sereno, que nació de una guerra, les da la posibilidad de ser pacientes, de disfrutarse el poco tiempo que se ven. Mabel y Ernesto no han hecho un culto de la guerra; es una circunstancia que los marcó para siempre, pero no se quedaron allá, se rescataron a sí mismos y viven para el futuro, apostando a mejorar el mundo en lo que a cada uno le toca. Cuando conocí a Urbina, lo primero que me mostró, antes que sus medallas, fue la pluma de Cabure-i que guardó para siempre, durante 33 años, en su billetera.

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Video: El acoso y el piropo en las calles de Buenos Aires
OfftopicporAnónimo4/9/2016

Una periodista de Infobae recorrió cinco barrios porteños: Villa Crespo, Chacarita, Once, Colegiales y Palermo con una cámara oculta para retratar lo que cualquier mujer vive a diario cuando camina Un piropo suele ser una palabra de elogio o admiración hacia otra personas y muchas veces es hasta una modalidad de 'conquista'. Sin embargo, hay un límite muy fino que lo separa nada menos que del acoso. Hay piropos que "suben la autoestima de una mujer", tal como describió el psicólogo Gervasio Díaz Castelli y otros "que destruyen y hasta resultan femicidas con un gran componente de agresividad". ¿El piropo está naturalizado? Para ello, Infobae recorrió con una cámara oculta cinco barrios porteños -Villa Crespo, Chacarita, Once, Colegiales y Palermo- en busca de retratar lo que cualquier mujer vive a diario, al menos en la cultura de América Latina. Desde miradas que prácticamente panean la figura femenina, silbidos, bocinazos, frases para describirlas tales como 'mamita','mi amor' o 'te amo', hasta un comentario sexual explícito. Según el informe "Paremos el acoso callejero", presentado ayer en el Congreso por el Movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMalá), todas las mujeres llevan adelante estrategias para evitar pasar por lugares inseguros, oscuros o con poca gente, toman rutas alternativas y el 51% admitió usar ropa intencionalmente pensada para no provocar. Es que el 100% de las mujeres sufrió un tipo de acoso a lo largo de su vida en la calle y el 50% recibió un comentario sexualmente explícito. Diversas organizaciones de mujeres en el mundo consideran hostigamiento callejero a "cualquier palabra inoportuna o acción por parte de personas desconocidas en lugares públicos, que están motivados por el género e invaden el espacio físico y emocional de una persona de una manera irrespetuosa, sorprendente, de miedo, o insultantes". ¿Y qué opinan ellos? Tal vez para algunos hombres, este tipo de acciones parezcan inofensivas, pero ¿no tiene derecho una mujer a caminar tranquilamente por la calle? Lo cierto es según el estudio ninguno de los hombres considera a este tipo de actos como 'un acoso contra las mujeres'. Es por eso que varios países de América Latina, así como hizo Argentina, iniciaron campañas para callar a los piropeadores. En Ciudad de México, la delegación Tlalpan, presentó la Campaña "Yo Te Respeto", que busca crear conciencia sobre el daño que sufren las mujeres víctimas de violencia en espacios públicos. También se sumaron Chile y Paraguay entre otros.

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Malvinas: una historia de amor que empezó en la guerra...
Malvinas: una historia de amor que empezó en la guerra...
OfftopicporAnónimo4/2/2016

Malvinas: la historia de amor que empezó en la guerra y se concretó 33 años después A él le tocó ser herido a pocas horas del desembarco. A su lado, cayó el primer héroe, el mayor Pedro Giachino. Ella, enfermera civil, esperaba en el continente, en el hospital naval de la Base Puerto Belgrano... El cabo Ernesto Ismael Urbina y la enfermera civil Elsa Mabel Rodas, ambos de la Armada, se conocieron en el Hospital Naval de la Base Puerto Belgrano, antes de la Guerra de Malvinas. Juntos atravesaron el drama y la recuperación de los heridos, uno de los cuales fue el propio Ernesto. El destino los separó, pero treinta y tres años después se reencontraron. Sin que ellos lo supieran, los había mantenido unidos la pluma de un ave que para los guaraníes tiene un gran significado. Ernesto Ismael Urbina llegó al lugar de desembarco en Malvinas, en las proximidades de Puerto Argentino, a las 21 horas del 1º de abril de 1982, a bordo del ARA Santísima Trinidad. Era un buque nuevo en el que iban los hombres que llevarían a cabo la Operación Rosario, la primera operación táctica de las Fuerzas Armadas argentinas en la Guerra de Malvinas. Contaban con media hora de luz de luna para el procedimiento, pero la noche se hizo larga, helada y negra. Realizaron la recuperación más limpia que conozca la historia, sin muertos ni heridos del bando enemigo. Urbina había entrado a la Armada a los 16 años. Tres años más tarde, ya era enfermero y comando anfibio. Su gomón era el número dieciocho de veinte, por lo que le tocó desembarcar en la más absoluta oscuridad. El mar helado le agarrotó las manos, que se le fueron aflojando en las cuatro horas de caminata que lo separaban de la posición que debía ocupar. Su misión era marcar el helipuerto con un calzoncillo largo que extendido tenía la forma de una H y que llevaba en su mochila. Después, a esperar instrucciones. Era el enfermero de la patrulla del mayor Pedro Giachino, el primer caído en combate. El cabo Urbina habla desde la cama del hospital naval en la base Puerto Belgrano A Urbina lo hirieron de gravedad unas pocas horas después de tomar posición en los alrededores de la casa del gobernador Rex Hunt. Logró marcar el helipuerto, pero no alcanzó a socorrer a Giachino, que murió rápidamente por una herida en la arteria femoral. Ernesto se inyectó morfina, se desplazó para salir de la línea de fuego "arrastrando las tripas en la tierra" y esperó fumando un cigarrillo hasta que lo rescataron. En el medio, pensó en su madre, aquella que marcó su niñez y que hoy él evoca mágicamente: nació en una familia humilde, con lo justo para vivir, pero una mamá llena de recursos propios para hacer que ese recuerdo, el de ser un niño, sea tierno y feliz. Aquella noche en Malvinas tuvo miedo. Pero del miedo salió el coraje para esperar, porque como lo vieron erguido y fumando, pensaron que no estaba tan grave. Él mismo se hizo las primeras curaciones que le sujetaron los órganos dentro del cuerpo. No sentía una pierna. Y tenía frío. Antes de la guerra, en la Base Naval de Puerto Belgrano, Ernesto era el más alegre, siempre rodeado de amigos. Sus compañeras enfermeras lo querían mucho, particularmente Elsa Mabel Rodas, que poco antes de irse a la guerra le regaló una pluma de caburé-i para que lo protegiese. Se trata de un ave del litoral con mucho significado para los guaraníes; su plumaje brinda protección según el lugar del cuerpo del que se hayan caído. No hay que arrancárselas al ave. Esta mezcla de rituales aborígenes con la capacidad de dar, curar, estudiar, ser valiente desde el temor y reconocerlo, es lo que hace que esta historia sea única. La pluma de caburé-i que Mabel le regaló a Ernesto Mabel lo esperaba la tarde del 2 de abril, entre muchas otras personas, en el Hospital Naval de Puerto Belgrano. Le habían dicho que llegaba muy grave, junto al cuerpo de Giachino. Cuando Ernesto recuerda ese traslado, admite que lo conmocionó viajar junto a su jefe muerto. También lo aguardaban su madre y su hermana, y todos los médicos y enfermeras, sus compañeros. Su llegada era todo un símbolo: la guerra era real, concreta, con el primer muerto y el primer herido en combate arribando a la base. Ernesto llegó despierto y sonriente, pero las bromas fueron una muestra de fortaleza frente a su madre. Luego nadie más lo vio, porque fue directo a terapia. Mabel pensó en él todo ese tiempo, hasta que lo volvió a ver cuando ya estaba en una sala común. Su admiración era profunda, sincera. La guerra marcó para siempre a las enfermeras como ella. Más avanzada la contienda, Mabel estuvo en la unidad de quemados, donde le tocó atender a los compañeros que sobrevivieron al hundimiento del crucero ARA General Belgrano. Fue tanta su conmoción y su entrega, que llegó a tomar la drástica decisión de no traer hijos al mundo. No iba a soportar que un hijo suyo fuese a una guerra. La vida separó a Ernesto y Mabel. Urbina se fue de alta dos meses después de llegar herido, se reincorporó al trabajo, y se fue de la Armada en el 84, en silencio. Hasta le quisieron cobrar la ropa que perdió en Malvinas, porque cuando llegó baleado lo habían despojado de ella. La enfermera, en tanto, se fue de Puerto Belgrano destinada a Ushuaia como miembro civil de la Armada. Ambos se casaron. Ernesto tuvo hijos, mientras que Mabel cumplió su promesa de no procrear. Se pensaron toda la vida, separados. No se buscaron hasta muchos años después. Yo la conocí primero a ella, y tuve un encuentro con los dos este año en Córdoba. De todos los veteranos y veteranas, hombres y mujeres que conocí estudiando y escribiendo sobre la Guerra de Malvinas, son ellos dos quienes me demostraron lo que sostenía en mi pensamiento: se puede despegar de un pasado de guerra para honrar cada día la vida. Ninguno trabajó jamás de héroe, sino como hombre y mujer, dedicados a la enfermería. Mabel hace algo más: desde Ushuaia, parte todos los años en su camioneta a realizar tareas humanitarias con las comunidades guaraníes de sus antepasados. Despioja niños, les corta el pelo, da clases de horticultura, construye baños y les acerca agua, con la ayuda de amigos y vecinos que contribuyen con donaciones. Les lleva la bandera nacional, que muchas escuelas de aldeas aborígenes no tienen, y les enseña la marcha de Malvinas. Son niños que hablan más portugués y guaraní que español. Son hijos de sus ancestros. Ella siente que debe rescatarlos y hace una obra maravillosa y grande, sobre todo porque la hace sola. Ir de Ushuaia a Misiones le lleva 5 días. Duerme en la camioneta o en la casa de algún veterano que la aloja. Sólo cuenta con su jubilación, y no le importa invertirla en una olla para la comunidad o en gallinas para que tengan huevos. La enfermera Mabel Rodas hace tareas solidarias con las escuelas aborígenes de su provincia, Misiones Ernesto trabaja desde hace años como enfermero de una empresa privada en Punta Alta. Ama el campo y los caballos, y es un ejemplo de dignidad. Tiene un recuerdo humilde de su rol en la guerra. "No soy ningún héroe. Era mi trabajo, me preparé y estudié para eso, no hice nada extraordinario. Mal la pasaron los que estuvieron 74 días en una trinchera, sin saber a qué hora les llegaba la muerte. Yo fui, hice mi trabajo y volví herido. Era una posibilidad cuando trabajás de algo que te lleva a la guerra", reflexiona. Su buen humor contagia, es un tipo alegre, de una sencillez que lo preservó de creérsela. Cuando habla de su experiencia, el silencio alrededor es absoluto, atrapa como una película. Los dos enfermeros se buscaron, como si supieran que ambos estaban ya divorciados, y se reencontraron hace poco más de un año. Habían pasado 33 años, media vida. Entre ellos subyacía algo que no alcanzó a ser en la Base de Puerto Belgrano, pero que ahora está empezando: el amor. Él vive en Punta Alta, ella entre Ushuaia y Misiones. Cada mes tratan de encontrar un tiempo para verse. El amor sereno, que nació de una guerra, les da la posibilidad de ser pacientes, de disfrutarse el poco tiempo que se ven. Mabel y Ernesto no han hecho un culto de la guerra; es una circunstancia que los marcó para siempre, pero no se quedaron allá, se rescataron a sí mismos y viven para el futuro, apostando a mejorar el mundo en lo que a cada uno le toca. Cuando conocí a Urbina, lo primero que me mostró, antes que sus medallas, fue la pluma de Cabure-i que guardó para siempre, durante 33 años, en su billetera.

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Lo encontré a Brian Lanzellota GH viajando en el tiempo
OfftopicporAnónimo3/22/2016

Bueno resulta que recién estaba buscando unos temas en YouTube para una T! at nite del viernes Cuestión que empecé a mirar de los 90' video va, video viene Todo tranquilo hasta que de repente encontré este temazo y... Es Brian el golpeador! PD: Maypi gateando con John Veron dedicado a la memoria de @MaTiax91

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