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PicardiaPicaron

Usuario (Argentina)

Primer post: 8 ene 2016Último post: 9 dic 2017
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Menem no fue liberal, en los 90 no hubo liberalismo
Menem no fue liberal, en los 90 no hubo liberalismo
InfoporAnónimo12/8/2017

Muchos hablan de que en Argentina en los 90's hubo "neoliberalismo", o que fue "liberal", esto es totalmente falso, 1ero ese término como se usa es un invento despectivo de la izquierda a todo lo que no es izquierda, igual que cuando dicen "facho", "neoliberal", tampoco existe un autor que haya desarrollado "la teoría neoliberal de la economía" o algo parecido, neoliberal ES RELATO NO EXISTE, las citas en libros populares cuando hablan de "neoliberalismo" se pueden referir a tan grande cantidad de modelos económicos que podemos afirmar que ni con el uso que le dan esa palabra significa algo, es un peyorativo, no un "modelo económico". 2do, que alguien me explique esto: - Si te parece que un gobierno que interviene el tipo de cambio, y no hace modificaciones a la constitucion antiliberal, sobre los bienes publicos, y crees que concesiones y privatizaciones dadas a dedo por politicos es "liberal", es porque no sabes que es liberal. - ¿Y el empleo público de la era Menem? Porque Menem no achicó el estado. Privatizó unas cuantas empresas pero el estado en sí creció, si los números no me fallan. Estatismo no es solo los trenes e YPF. Estatismo es también la municipalidad, los 47 agentes de tránsito controlando la Inspección Técnica Vehicular cada 200 metros para sacarte una multa y los grones con plan social. - ESTATIZAR DEUDAS PRIVADAS, es"liberal?, no, socializar perdidas es antiliberalismo, estatismo, socialismo, es hacer que lo paguen todos y no el privado, el liberal es liberal también para las pérdidas. - Financiar déficit público con deuda para mantener medidas antiliberales como intervención del tipo de cambio, que tiene de liberal? es todo lo contrario - Mantener la educación pública ( top de latinoamérica, seguíamos 1eros incluso hasta después del 2001 antes de la destrucción de todo por parte de otros peronistas como los K ), salud pública, obra pública, monopolio de las concesiones, todo eso es antiliberal, vender un par de empresas con coimas para que las vacíen unilateralmente decidido por un estado no es liberal, no hay competencia, - Aumento del gasto público, aumento de la carga impositiva, aumento del IVA, plan bonex parecido al de la Alemania nazi intervencionista estatista, no es liberalismo. - Creación del CONEAU, monopolio del estado para decidir quien es universidad y quien no, no es liberalismo. Menem fue un peroncho, chorro delincuente, no un liberal, que quede claro, LOS ÚNICOS LIBERALES QUE GOBERNARON ARGENTINA FUERON LOS DE ANTES DE LA LLEGADA DE LOS RADICALES. El ámbito político Argentino está convencido que la década del ’90 estuvo definida por políticas llamadas “neoliberales.” La crisis del 2001 no fue fruto de irresponsabilidad fiscal y alto endeudamento, fue el resultado injusto e inevitable de aplicar la “receta neoliberal”, que es a su vez asociada a políticas de libre mercado. Tanto el oficialismo como gran parte de la oposición coinciden en este diagnóstico. Es difícil decir a secas si Argentina fue o no neoliberal en los ’90, dado que la palabra ‘neoliberal’ carece de significado concreto, al menos en la arena política donde es frecuentemente mencionada. Es que la palabra neoliberal se suele utilizar como comodín de crítica para eludir la tarea de tener que acompañar los cuestionamientos con verdaderos argumentos. El término neoliberal suele asociarse al Consenso de Washington (¿qué más oportuno para los críticos que la “receta neoliberal” se haya cocinado en Washington, capital del “Imperio Capitalista”?) El Consenso de Washington se resumen en los siguientes diez puntos: 1. Discplina fiscal, evitando abultados déficits fiscales respecto al PBI; 2. Redireccionamiento del gasto público, desde subsidios (indiscriminados) hacia la provisión en áreas clave para el crecimiento y sectores de bajos ingresos (educación, salud, infraestructura, etcétera); 3. Reforma impositiva, aumentando la base imponible pero con tasas marginales moderadas; 4. Tasas de interés determinadas por el mercado y (moderadamente) positivas en términos reales; 5. Tipo de cambio competitivo; 6. Liberalización del comercio (externo): liberalizar las importaciones, con particular énfasis en la eliminación de restricciones cualitativas. Cualquier protección debe ser en base a tasas bajas y relativamente uniformes; 7. Liberalización de las inversiones extranjeras directas; 8. Privatización de empresas estatales; 9. Desregulación: eliminar las regulaciones que impidan al entrada o restrinjan la competencia, excepto para aquellos casos con justificación de seguridad, medio ambiente, protección al consumidor y una supervisión prudencial del sistema financiero; 10. Protección legal de los derechos de propiedad. Para sostener que Argentina sufrió de neoliberalismo durante los 90, entonces tendrían que haberse aplicado todos, o una clara mayoría, de estos diez puntos. Ese, sin embargo, no fue el caso. Varios puntos centrales del Consenso de Washington estuvieron ausentes, o en clara diferencia a lo que la “receta” sugiere. El primer punto de estabilidad fiscal fue un ingrediente claramente ausente en una década marcada por déficits fiscales. Esta ausencia, vale aclarar, fue acompañada con el visto bueno de varios acreedores internacionales. De haberse aplicado el punto de disciplina fiscal, la abultada deuda pública no hubiese culminado en un default del cual aún hoy no se termina de salir. Los déficits fiscales no fueron accidentales, el gasto público creció un 90.7% entre 1991 y el 2001. El stock de deuda externa sobre el ingreso nacional pasó del 35.6% en 1991 a un 56.9% en el 2001. No se puede afirmar que Argentina haya cumplido con el primer punto sobre déficit fiscal, clave para la estabilidad económica. El equilibrio fiscal no es una actitud de derecha ni de izquierda, ni de liberales ni de socialistas, es una medida de sentido común económico. La política de “tipo de cambio competitivo” no es otra cosa que tener una moneda devaluada que facilite las exportaciones al resto del mundo. Esta es una política con buena llegada en varios sectores del país. Dado que el sector industrial no es competitivo por sí mismo (en parte por las regulaciones económicas y las presiones sindicales), se recurre a políticas de moneda devaluada para facilitarle el acceso a mercados externos. Esto genera rentabilidades ficticias, no reales, que tarde o temprano hay que afrontar. Hacer uso de un tipo de cambio devaluado para beneficiar el sector exportador a expensas del importador ciertamente no califica como una actitud de libre mercado. Desde el punto de vista del gobierno (especialmente del banco central), un tipo de cambio devaluado ayuda a acumular divisas provenientes de saldos comerciales favorables y hacer frente a la deuda pública. Sin embargo, justamente una de las críticas a la economía de los ’90 (especialmente en los últimos años) es el del atraso cambiario, que significa lo opuesto a tipo de cambio competitivo. El tipo de cambio competitivo no sólo estuvo ausente en los ’90, sino que es una política defendida por más de un “crítico de las políticas neoliberales”. La apertura comercial, otro punto fuertemente asociado a la década del ’90, también presenta dificultades. La política comercial consistió en una reducción de tasas con sesgo en favor del Mercosur. Sin embargo, el promedio arancelario en Argentina (14%) era tres veces superior al de los países más libres del mundo. La apertura comercial no fue de la magnitud que los críticos suelen implicar (las importaciones no superaron el 13% del PBI en los años de mayores importaciones), sino que el sesgo hacia zonas particulares como el Mercosur produce “desvíos de comercio” que mal-asignan recursos económicos: se compra y se vende ineficientemente. El Mercosur es un ejercicio de proteccionismo ampliado, no un ejercicio de apertura comercial en conjunto con los socios comerciales. Apertura comercial y proteccionismo ampliado no deben confundirse. Uno de los puntos más sensibles es el de las privatizaciones, al punto tal que a veces pareciera ser que esto es suficiente para justificas el calificativo de neoliberal ignorando los otros 9 puntos. Las privatizaciones, sin embargo, tampoco estuvieron ausentes de diferencias con el recetario neoliberal. Si bien es cierto que se privatizaron un número importante de empresas públicas, eso no quiere decir que todas las privatizaciones hayan sido bien hechas ni que detrás de las privatizaciones no se hayan impuesto fuertes regulaciones que restringen fuertemente a los nuevos actores privados. En el sector de telecomunicaciones, por ejemplo, se dividió el mercado en dos grandes monopolios por varios años. Crear estos mercados cautivos fue necesario para encontrar algún inversor dispuesto a pagar algo por ENTEL. Las privatizaciones no son en sí pro mercado si se realizan bajo regulaciones que restringen la competencia entre actores privados. Los monopolios artificiales no son parte de las políticas neoliberales, sino que son políticas en contra del espíritu de libre mercado. Las privatizaciones no estuvieron inspiradas en principios neoliberales, sino en la necesidad de financiar al Tesoro Nacional, tanto mediante la venta de activos como de la recaudación impositiva de sus actividades. Si bien uno es libre de identificar el término neoliberal con cualquier tipo de privatización, en tal caso ya no se puede asociar al término “neoliberalismo” con el de “libre mercado”. Otro ejemplo recurrente es el de las AFJP. Sin embrago, las regulaciones impuestas al sector por parte del gobierno forzaron a las AFJP a invertir en títulos públicos de un gobierno crónicamente deficitario. Al 2001, el 70% de los fondos en las AFJP estaban destinados a títulos asociados al gobierno. Si las AFJP hubiesen sido libres de administrar sus propias carteras de inversión, el default argentino les hubiese afectado en menor medida. Las AFJP no colapsaron por sí mismas, sino que fueron arrastradas por la irresponsabilidad fiscal de los ’90. Socializar pérdidas con dinero de todos es SOCIALISMO, no liberalismo, el liberalismo es todo lo contrario, el que perdió se funde. Más allá de las regulaciones asociadas a las privatizaciones, otras interferencias clave en el mercado no fueron eliminadas, siendo la legislación laboral una de las principales. Las regulaciones en sectores claves del mercado hacen difícil de defender un claro proceso de desregulación durante los ’90. Otro punto discutible es el de la reforma impositiva. De hecho, hubo aumentos impositivos en 1995, 1996 y 1998 (más tarde Machinea también subiría los impuestos durante el Gobierno de Fernando de la Rúa acelerando la caída de la actividad económica). Tenemos, entonces, por lo menos 6 de los 10 puntos de la receta neoliberal que no se cumplieron. Otras cuestiones como redireccionamiento del gasto públicos, tasas de interés de mercado, libre entrada de inversión externa directa y defensa de la propiedad privada pueden ser más discutibles. Pero si asumimos que estos 4 puntos se cumplieron perfectamente, tenemos sólo 4 de los 10 puntos del Consenso de Washington presente durante la década del ’90. En la medida que el crítico entienda por neoliberalismo los 10 puntos del Consenso de Washington, y no que haga uso del término como comodín para ahorrarse el trabajo de tener que sustentar su crítica, entonces no puede sostener que esa fue la política imperante durante los ’90 cuando en el mejor de los casos se aplicó el 40%. (Aún espero ver en alguna de las tantas entrevistas televisivas donde se menciona el supuesto neoliberalismo del ’90 que el entrevistador le pregunte al crítico qué entiende por neoliberalismo, y que luego le pregunte cuántos de esos puntos el país de hecho cumplió.) La dirigencia política que está a cargo del destino futuro del país se debe un análisis más cuidadoso y racional, y menos pasional e ideologizado sobre las políticas pasadas. Una aclaración final es necesaria. Señalar que el crítico se equivoca al calificar de neoliberal a la Argentina de los ’90 no es en sí una defensa de la política económica de los ’90 ni de la receta neoliberal. Simplemente se señala la inconsistencia de asociar el neoliberalismo (y por añadidura al liberalismo) a una época en la que no se aplicó. Pero para que la crítica produzca resultados debe estar correctamente planteada. Definir el futuro del país en base a un período mal analizado difícilmente lleve a buen puerto. Como todas las presidencias, la del menemismo tuvo aciertos y desaciertos; para identificar a cada uno de ellos es necesario dejar de usar el término neoliberal como calificativo y discutir los aciertos y desaciertos de las distintas medidas libre de prejuicios. Sostener que Argentina fue un país neoliberal durante los 90 porque tuvo más grados de libertad respecto al gobierno de Alfonsín es quedarse con el árbol y perderse el bosque. El problema no fue el neoliberalismo que no se aplicó, sino el equilibrio fiscal y el libre mercado que no tuvieron cabida.

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Marx estaba equivocado, el capitalismo mejoró al mundo
InfoporAnónimo12/9/2017

Todas las predicciones de Marx fallaron: cada vez hay menos pobres Las ideas de Karl Marx han sido puestas en marcha decenas de veces en diferentes lugares del mundo. Siempre con la misma consecuencia: muerte y miseria. El nivel de fracaso de un país es proporcional a la intensidad con la que se apliquen las recomendaciones del padre del comunismo moderno. Los países que, como Venezuela, han llevado al extremo la idea de un Estado planificador que controla la mayor cantidad de aspectos posibles en una economía, se han un hundido en un pozo sin fondo del cual sólo el liberalismo podrá sacarlos. Otros, como Suiza, han entendido que entre más protagonismo se les dé a los individuos, mayor será el bienestar. Y entre Suiza y Venezuela hay un montón de países en los que su fracaso es mayor, o menor, dependiendo del nivel de intervención del Estado. Un pobre hoy tiene acceso a más bienes y servicios que un rey de hace 2 siglos Ahora bien, aunque parece claro que el fracaso de un país es directamente proporcional al grado en el que se apliquen los consejos de Marx, es decir, se intervenga la economía, sorprende ver cómo, a pesar de los nefastos resultados del comunismo, los miedos que impulsaron a millones de incautos a las filas del marxismo, a pesar de que hoy en día y desde hace décadas están desmontados, siguen sirviendo para cautivar seguidores. La producción de alimentos se multiplicó gracias al sistema económico, genero excedentes para financiar cada idea lo cual impulso a la ciencia, la población mundial gracias a esto se multiplicó, del 70' al 2010 se duplicó El líder por excelencia del comunismo moderno asustó a cientos de jóvenes haciéndoles creer que el capitalismo tendría consecuencias inevitables: miseria, concentración de la riqueza y esclavitud. Al día de hoy a pesar de las claras pruebas de la tremenda equivocación de Marx, los jóvenes y seguidores de la izquierda mundial, siguen creyendo que el capitalismo nos llevará a una debacle sin salida alguna. Los países con mayor libertad económica son los más ricos La esperanza de vida se duplicó Pues bien, aunque es claro el resultado nefasto de las ideas de Marx, expondré acá con gráficas y datos lo evidente: el padre del comunismo moderno se equivocó en todas sus predicciones, el capitalismo solo ha traído bienestar y ha disminuido el número de pobres en el mundo entero. Contrario a terminar sumidos en la miseria, el mundo entero goza cada vez de mayor bienestar económico Marx afirmaba que el capitalismo nos llevaría a la pobreza, que cada vez habrían más obreros muriéndose de hambre por culpa de los malvados capitalistas. Los datos muestran lo contrario: para salir de la miseria no hay mejor remedio que el capitalismo. En la siguiente gráfica, elaborada por el Banco Mundial, se observa cómo la población que vive en extrema pobreza, en el mundo entero, ha pasado de más del 80 % en 1820, a rondar el 20 % en la actualidad. Marx estaba increíblemente equivocado, año tras año, y gracias al capitalismo cada vez hay menos pobres en el mundo. Y a pesar de resultados tan evidentes como los de esta gráfica, la gente sigue teniendo la vaga idea de que estamos cada vez peor. No es cierto, estamos cada vez mejor. Y esto ocurre en todo el mundo, como se puede observar en la siguiente imagen, en todas las regiones el número de pobres ha disminuido. Los obreros y los más pobres, contrario a lo que afirmaba Marx, tienen mejores condiciones económicas y mayor bienestar Los marxistas utilizan como una de sus armas más fuertes la idea de que los obreros, en tanto que son explotados y esclavizados por los empresarios, serán cada vez más pobres. Así convencen a miles de trabajadores incautos, que no tienen nociones básicas de economía, de enlistarse en sus filas. Sin embargo, los datos son claros. En la actualidad, los obreros, los trabajadores normales, viven con unos niveles de bienestar económico que ni los reyes del pasado podían conseguir. Tener luz, agua caliente, televisión, las cosas normales que cualquier persona disfruta en la actualidad, no estaban disponibles antes ni para la nobleza. Marx se equivocó, la gente más pobre, de países con economías de mercado, vive mucho mejor que los reyes del siglo XVI. Más nuevos millonarios, el 99% de los más ricos de EEUU hoy no lo era hace apenas diez años, Tan sólo el 0,6% de los estadounidenses lleva más de una década situada entre el 1% de la población con mayor renta del país. Llegar el 1% más rico tampoco resulta del todo inaccesible, ya que el 12% de los estadounidenses han entrado en este nivel de ingresos durante al menos un año de sus vidas. El reto, claro está, radica en permanecer en este segmento de ingresos: la movilidad social es tan alta que solamente el 0,6% de los estadounidenses acumula una década entre el 1% más rico. En la siguiente gráfica se observa cómo aquellos países más libres, los que evitan los consejos de Marx, ofrecen, incluso a sus habitantes más pobres, un mejor nivel de vida que el que existe en aquellos países en donde el comunismo ha logrado mayor aceptación y el Estado juega un papel más importante. Ingresos del 10 % más pobre vs. libertad económica Es decir, el capitalismo, contrario a las declaraciones de Marx, beneficia también y sobre todo a los más pobres. En 1950 por ejemplo, como lo muestra la siguiente gráfica, los trabajadores en promedio pasaban en su trabajo más de 2.200 horas al año. Para el 2010, el promedio anual de horas trabajadas se había reducido a 1800. Parece evidente que las predicciones de Marx sobre la miseria que traería el capitalismo y lo inconveniente que este es para los pobres, con las que los comunistas intentan propagar el miedo y conseguir seguidores no tienen ningún sentido. la historia de la humanidad es una historia de pobreza hasta la revolución industrial cuando el mundo conoció el capitalismo y la economía de mercado. El hombre vivió siempre al límite de la subsistencia hasta que empezó a hacer justamente lo contrario a lo que propone Marx. La economía capitalista simplemente ha tenido un éxito inigualable Grandes pensadores marxistas, sobre todo afiliados a la escuela Frankfurt, así como el padre del progresismo moderno, Antonio Gramsci, saben todo esto. De ahí que hayan apostado por un cambio de estrategia. Está claro que Marx se equivocó y que el capitalismo ha logrado todo lo contrario a lo que afirman los comunistas, es por esto que el único camino que les queda es apelar a los sentimientos, ya que la lógica y la razón dejan claro que no tiene sentido seguir luchando por una ideología criminal. La única Argentina liberal fue esta, 5ta economía mundial, se ganaba lo mismo en Buenos Aires que en París y New York, con proyecciones de competir con Estados Unidos hasta que vinieron los estatistas que siguen hasta hoy.

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10 cosas de pito chico
HumorporAnónimo1/8/2016

Habla todo el tiempo de las que se coje pero no existen testigo GIF Sacarse selfies y las sube a instagram Tener más de 1000 amigos en facebook, muchos son de la india, china, los que conoce son contados con los dedos del pie derecho. Tener un auto de un tamaño de proporción inversa al largo de su japi Ser gordo cheto rugbier. Coje 12 veces por día todos los días, con chicas distintas que "se levantó" en el boliche, universidad, trabajo, taxi, colectivo, biblioteca, baño (obviamente falso) y jamás lo rechazaron (también falso) Cuando va a bolichear compra champagne para tratar de levantar algo y siempre lo terminan cagando Al champagne le dice "champein" Usa esteroides "Es la persona más exitosa de la historia escaló todas las montañas y manejó todos los autos, sus familiares son conocidos de bill gates" Se viste "raro" y usa barba porque está de moda Va siempre a las mismas fiestas a las que van todos Es agrandado, habla mucho e insoportable Contar los items del post y comentar que son más de 10

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