PeeLy73
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De utileria A partir de una tendencia exitista corporal que no incluye cerebro sino cabeza como decorado, los medios, y en especial, nuestra sagrada televisión, ha sido invadida por lo que hay. “Nenas de utilería” cuyo mayor atributo son sus lolas y/o colas. Con ellas, se asiste a la carencia del talento y, lo que es peor, a la abulia por aprender y formarse para pisar un escenario o un estudio de televisión con cierta dignidad. Forman parte de un sistema que las consume. De una generación que busca el camino más rápido lo que no implica que sea el más duradero. Entablan una relación funcional, ya que aún sigue vigente el paradigma del escándalo y el voyeurismo. Provocan con sus poses y sus miradas. Resaltan por hablar mal, por expresarse con liviandad. Por desconocer los temas en pantalla. Por saltearse la letra “S” del abecedario. Por no poder construir una oración que contenga sujeto y predicado. Son bestialmente bonitas. La permanencia No cabe duda de que son pocas las figuras que han logrado permanecer en el mundo del espectáculo. Que trabajan sostenidamente haciendo lo mismo o bien aggiornándose. Personas que han visto pasar a gran cantidad de éstas utileras, muchas de ellas cascoteadas y otras tantas replegadas en la frustración de la inmediatez del anonimato. Desfilan en locales bailables, hacen campañas eróticas pero no se les cae una sola idea. Adolecen de perspectivas intelectuales y también de carisma para poder extenderse en el paso del tiempo. Estas características llevan a que las estelaridades de siempre cobren mayor fuerza y se afiancen, aún más, en el circuito. Porque ya sea con la conjunción de talento e inteligencia, o sabiendo emplear el dote carismático, las mujeres que resuenan constantemente en el ambiente artístico son aquellas legitimadas por la sociedad de consumo a través del encendido o con el pago de una entrada teatral. Tal es el caso de Mirtha Legrand, Susana Giménez y Moria Casan. Mientras que, de otras, sólo se espera saber cuál será su próxima relación horizontal. El pecado de la inteligencia A hora, el núcleo de las “nenas de utilería” se ve amenazo por el arribo de las hermanas Escudero. Vanina y Silvina. La primera arquitecta, y la segunda casi veterinaria. Con preparación artística y una forma de modular pocas veces vista en esta nueva camada de chicas voluptuosas, las hermanas son controvertidas y han protagonizado algunos escandaletes durante la temporada de verano que han sabido remarlos mediante el empleo de un lenguaje adecuado con el cual han demostrado que, si bien sus cuerpos son esculturas, sus neuronas se encuentran mucho más esculpidas como consecuencia de la asimilación de conocimiento dado por el aprendizaje académico, la educación base de familia y un bagaje cultural amplio. Dos chicas que no deberían temerle al paso del tiempo porque, con la dinámica mental, podrán trascender sus siluetas. Cada una se destaca en dos compañías teatrales. Silvina Escudero en “Vedettísima” y Vanina Escudero en “Deslumbrante”. Ambas se han preparado para ser parte del teatro y lo que hacen es irreprochable. También es cierto que sus carreras en el medio no datan de muchos años y que se han servido de los conflictos para penetrar en los programas de espectáculos. Una modalidad común a la que ellas no escaparon. No son carismáticas y, a veces, suelen pecar de soberbias y antipáticas. Son rechazadas por algunas de sus compañeras, porque ellas tienen lo que las otras no. Es decir, las Escudero llaman la atención y resaltan en la selva teatral y televisiva porque portan como escudo el pecado de la inteligencia. Fuente:http://informesdemedios.blogspot.com/2009/04/el-escudo-escudero-19-04-09.html Algunas fotos =) Fuente fotos: Revista Hombre.