Pedito987
Usuario (Uruguay)

Este 20 de enero se cumplen dos años de la toma de posesión de Barack Obama, el presidente estadounidense que más esperanzas ha provocado en las últimas décadas. El escritor y ensayista anglo-paquistaní Tariq Ali disecciona en El síndrome Obama. Capitulación en Estados Unidos, guerra en el exterior ((El síndrome Obama, Tariq Ali , Editorial: Alianza, 2011) los dos primeros años del presidente y se plantea: ¿qué ha cambiado realmente desde que Bush salió de la Casa Blanca? “Muy poco, aparte de la música ambiental” sostiene Tariq Ali. Tariq Ali El balance que hace el escritor y ensayista anglo-paquistaní no puede ser más demoledor. Las esperanzas que despertaron durante la campaña electoral de Obama se han apagado rápidamente. Tras la crisis financiera, el presidente de la “reforma” rescató a Wall Street sin recibir nada a cambio. Con los líderes y representantes del Partido Demócrata al servicio de los grupos de presión, la ley de la reforma sanitaria fue eviscerada rápidamente, la educación pública se entregó al mercado y los grandes bancos fueron recompensados con regulaciones suaves. En el exterior, continúa la “guerra contra el terror”: en Bagram se tortura cada día, Irak permanece ocupado de forma indefinida, se mantiene la política de apaciguamiento de Israel y en Pakistán hay más tropas y ataques de naves no tripuladas que en tiempos de Bush. Los fracasos de Obama están permitiendo el resurgir del Partido Republicano, mientras que entre sus partidarios cunde el desánimo Estandarte.com
Jason Fagone publicó en Wired un interesante y detallado artículo titulado Teen Mathletes Do Battle at Algorithm Olympics sobre la Olimpiada de programación que se celebra desde hace más de veinte años en distintos lugares del mundo, al estilo de las olimpiadas matemáticas, de física y similares: hormonas nerd a tope, vamos. En 2010 tuvo lugar en Canadá y la 23ª edición se celebrará en Tailandia. Este año pasado compitieron 315 participantes de 83 países, en categorías tanto individuales como de equipo. Una curiosidad de este concurso es que se compite para resolver ocho problemas de programación, pero como son tantos los que encuentran la solución y resuelven los problemas a la perfección (269 de los 315 el año pasado), la competición incluye el «factor tiempo»: quien más rápido entregue los resultados, gana el concurso. Así que ese aspecto no es baladí en este caso. Entre los problemas del año pasado estaban incluidos: * Cluedo: Diseñar el código más eficiente para resolver una partida de Cluedo con 6 personajes, 10 lugares y 6 armas. El ganador: 22 líneas en Pascal. * Lenguajes: Dadas 10.000 cadenas de texto seleccionadas al azar de la Wikipedia, crear un programa que identifique en qué idioma están escritas. El ganador: 227 líneas de código, con una eficiencia del 85 por ciento de aciertos. * Laberinto: Diseñar un programa que dibuje laberintos de diversos tamaños y grados de complejidad. * Tráfico: Encontrar el camino más corto en una red de transporte con miles de ciudades conectadas a través de algunos nodos centrales. Es un problema de gran complejidad de esos que sólo suelen resolverse mediante una aproximación a la solución óptima, a menos que el tamaño de la red sea razonable y tengas un superordenador a mano. Los lenguajes de programación oficiales de la competición son tres: Pascal, C y C++. Los participantes suelen practicar en sitios como TopCoder, así como en las «zonas de práctica» de los equipos regionales. A efectos prácticos, en la competición por 200 euros los chicos pasan una semana en la ciudad donde se celebra la competición oficial, concentrada en dos días de tensión. A los ganadores les pagan el viaje. (Anecdóticamente, respecto al tema chicos-chicas, el lugar resulta ser el un proverbial BDN, con solo un 10-15% de participantes femeninas). Gold medals awarded at the International Olympiad in Informatics (1999-2009) Uno de los detalles que me pareció más curioso –y apropiado– es que hay todo un complejo sistema informático encargado de controlar los tiempos, recibir los programas y ejecutarlos para dar en tiempo real los resultados a los participantes y mostrarlos en un gran panel al público asistente. Dicen que el ambiente para los más geeks y los acompañantes llega a volverse «emocionantemente eléctrico» a medida que pasa el tiempo, una sensación seguramente difícil de describir para los no-iniciados en el mundo de la programación. Entre las «estrellas» del año pasado estaba Neal Wu del equipo de los Estados Unidos, al que le montaron hasta una página en Facebook a modo de club de fans y Gennady Korotkevich de Bielorrusia, que comenzó a competir con 11 años y que con 15 parece tener Jolt en las venas, chips de Deep Blue por neuronas y concentra su vida en programar, dejando de lado chorradas para nenazas como tener un blog, una cuenta de Twitter o una página en Facebook. Dado que en la rrrussia sssoviética tú no programas el código sino que el código programa tu cerebro, el chaval arrasó en la competición como era de esperar y se hizo con el primer premio. Pero seguramente mejor premio será que lo fiche alguno de los espónsores que envían «ojeadores» a la olimpiada, como IBM, Amazon, Google, BlackBerry o Lenovo, y le ofrezcan un buen sueldo a cambio de su increíble capacidad para picar código e inventar algoritmos ingeniosos. http://ioinformatics.org/ http://www.wired.com/magazine/2010/11/mf_algorithmolympics/all/1 http://www.microsiervos.com/archivo/tecnologia/olimpiada-programacion-informatica.html
Encontré esta artículo me pareció interesante para debatir un poco. Como educador canino, la verdad es que me siento un poco estafado o por lo menos dolido. Un canal de televisión nacional, ha traído a nuestro país el peor programa que se podía emitir sobre Educación Canina (si se puede llamar así, lo que hace el encantador de perros) promocionando y divulgando el “Adiestramiento de perros” como nunca he visto en los 13 años que llevo de profesión. Es lógico que los espectadores estén confundidos al respecto… ¿Cómo puede un canal de televisión promocionar una competición canina tan estimulante como el Agility, o programas sobre educación de adolescentes, niños, alimentación… y a la vez difundir un método de educación canina tan obsoleto, que roza y a veces rebasa, la línea del maltrato animal? Desde que se emitió el primer programa, los educadores caninos que creemos en la Educación en Positivo, no dejamos de recibir comentarios de dueños de perros que aplicando las técnicas de Millán, han visto cómo aumentaban los problemas de sus perros hasta límites insospechados, que en los casos más graves de agresividad, han acabado con el sacrificio del animal. Y yo me pregunto ¿hasta dónde merece la pena aumentar la audiencia? He tardado mucho tiempo en decidirme a escribir este artículo. El programa ya lleva casi un año emitiéndose y esperaba que la cadena escuchara las voces de expertos en la materia que se han ofrecido en numerosas ocasiones, para crear un programa de Educación Canina con técnicas actuales y respetuosas con el perro. Después de dar mucho la lata hemos conseguido algo, que por lo menos pongan un rotulo indicando que “las técnicas utilizadas deben ponerse en marcha por un especialista”. El problema es que ni siquiera debería utilizarlas el especialista. Ante la insistencia, la respuesta del canal, ninguna. Y por supuesto a seguir promocionando al encantador y aumentando audiencia, esta vez publicándole un libro en castellano. Otra confusión para el espectador es que buenos consejos como hacer una actividad física adecuada con nuestro perro para canalizar y quemar su energía, se generaliza para todos los perros, como si a todos les viniera bien patinar a toda mecha desde el primer día, independientemente del problema que tengan, toda una americanada. No se ha parado a pensar, que la actividad tiene que ser adecuada para cada perro y que no les debe someter a niveles altos de estrés sin valorar las consecuencias de ese ejercicio. En algunos perros, determinadas actividades pueden ser contraproducentes porque les activamos en lugar de relajarles, que es lo que se busca con esa clase de ejercicio. A otros perros, simplemente les puede dar miedo, por lo que se tendrían que acostumbrar progresivamente (este concepto no es muy utilizado por el encantador). El señor Millán, siempre tiene el mismo diagnóstico para todos los perros y nunca descarta problemas veterinarios que pueden ser una de las causas del problema del perro. Fundamenta todo su trabajo en la teoría clásica de la jerarquía, bastante obsoleta, por estar basada en estudios de manadas de lobos en cautividad, que difieren mucho de las manadas en libertad y por supuesto de los grupos familiares en los que se integra el perro doméstico actual. Todos los conceptos que utiliza como “el líder” de la manada, “el alfa”, “el más dominante”, provocan un foco más de conflictos y discusiones en las familias. Las personas que ven el programa suelen comentarnos que, cuando el perro no obedece a un miembro de la familia, es porque no le grita lo suficiente, por que no se impone, porque no tiene dotes de mando… con lo cual cada vez gritan y gritan más y claro, nunca es suficiente por lo que hay que utilizar otras fórmulas más “ofensivas”. Otras técnicas que suele utilizar el encantador para solucionar casi todos sus casos, son la saturación o inundación. Que el perro tiene miedo a la piscina, pues le tiro de cabeza; que el perro gruñe cuando le intento cortar el pelo, pues le sujeto con todas mis fuerzas para que se esté quieto aunque gruña, y se lo corto; que se lanza a por los monopatines, pues pongo a un niño a patinar delante de él para que pase a 10 centímetros del perro, con el peligro que eso conlleva para ambos (menos mal que en los programas el pobre niño es el hijo del encantador). Por no hablar de las sesiones interminables de trabajo en las que consigue estresar enormemente tanto a los perros como a sus dueños. Me da la impresión de que nunca ha escuchado hablar de desensibilización, contracondicionamiento, habituación… Además del ejercicio físico el perro necesita ejercitar su mente, en este punto estamos todos de acuerdo. Desde mi punto de vista, podemos utilizar juegos educativos, practicar habilidades caninas basándonos en el refuerzo positivo, dar paseos agradables para el perro en los que pueda olfatear, estar con otros perros… Desde el punto de vista del encantador, la actividad mental también esta en los paseos, pero de distinta forma: el perro no puede olfatear el suelo, no puede saludar a otro perro. El collar debe situarse en la parte alta del cuello (si es con un collar de estrangulamiento o de púas, mejor), el encantador explica que así se le controla mejor, estoy totalmente de acuerdo, es la parte del cuello más sensible y lógicamente, donde le hacemos más daño. También podríamos hablar de sus toques de atención que pueden ser de varios tipos: Uno de ellos es golpear al perro con dos dedos y decirle “Relax”; seguimos con la obsoleta técnica de dar la vuelta al perro para sujetarle y que se “someta” (conocida como “Alfha o Dominace Roll-Over”). Ni que decir tiene las consecuencias o efectos secundarios de estos toques de atención que pueden agravar el problema, provocar miedos… Otro toque, es el clásico tirón de correa, eso sí con la maestría que solo el encantador tiene y que a los pobres propietarios nunca les sale. No nos olvidemos del mejor de sus toques maestros: el collar de descargas eléctricas, de camino a ser prohibido en algunos países y él utilizándolo en televisión impunemente. Sinceramente, sería una maravilla que todos los problemas caninos se solucionasen en un día como hace el Sr. Millán “encantando a los perros”. Desgraciadamente no es así, por mis años de experiencia trabajando con problemas de comportamiento canino, tengo comprobado que normalmente hace falta mucho más tiempo. Con los seres vivos no existen fórmulas mágicas, recetas milagrosas o manuales de instrucciones. Cuando el encantador se marcha, se acaba el encantamiento, el príncipe vuelve a ser rana y los problemas reaparecen o se agravan. Creo firmemente en la educación como proceso y en la educación en positivo. Creo que, se puede disfrutar de la compañía de nuestro perro, sin tener que someterle a este tipo de entrenamiento. La verdad es que es una lástima que con la cantidad y calidad de educadores caninos que existen en Estados Unidos y en España, hayan tenido que elegir este programa como modelo. ¿Será que es más económico que otros programas de calidad, o es que simplemente no se han asesorado correctamente antes de comprar todas las temporadas del “Encantador de perros”? Enrique Solís Director y Educador Canino de LealCan Fuente

Lingüística Mario Benedetti Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática. De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica: -¡Qué sintagma! -¡Qué polisemia! -¡Qué significante! -¡Qué diacronía! -¡Qué exemplar ceterorum! -¡Qué Zungenspitze! -¡Qué morfema! La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas. Sólo se la vio sonreír, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ''Cosita linda".

Era el año 1995, en pleno furor neoliberal en América Latina y especialmente en Argentina en pleno auge del presidente Carlos Saúl Ménem que iba por la reelección. La recordada revista “La Maga” le encargó al ya octogenario Sábato, un texto destinado a los jóvenes. Por esa época la figura de Ernesto Sábato había alcanzado una suerte de sitial bien ganado, fundamentalmente por su compromiso político a la salida de la dictadura. Sábato más que pararse en esa suerte de pedestal que podría darle los años vividos y la trayectoria acumulada, escribió una carta a los jóvenes, más bien como un abuelo comprensivo. Un interesante texto del cual reproducimos su parte medular: “(…) yo también supe ser un joven angustiado por la realidad. Por eso, en una de las veces que volviste a mirarme, te hice una seña con la mano para que vinieras, y lo hiciste, llevándote una silla por delante. Te hice sentar y te incité a decirme lo que evidentemente querías preguntarme. Balbuceaste algunas palabras que me confirmaron tu timidez, pero también tu angustia, en un estado muy parecido a los que suelen tener ciertos semidrogados, que pasan de la euforia a la reconcentración y a la angustia. No me animé a habarte de eso, pero en cambio te hablé de lo que están pasando: la creciente angustia de muchos, provocada por este mundo atroz y despiadado en el que ya es casi imposible creer en algo; tanta es la mentira ante el desastre general, sobre todo en la gente que ya no tiene ni para comer, mientras que de arriba afirman que nunca el país ha pasado por momentos más positivos: un escarnio aún más detestable. Los jóvenes, sobre todo los idealistas, han comenzado a descreer de todo, al borde de un mortal peligro, y cada vez más comienzan a entregarse a la droga, para evadirse de esta pesadilla. En mi tiempo, en cambio, ingresábamos en movimientos que intentaban cambiar el mundo. Pero resultó finalmente tristísimo, porque no han dictaduras infernales –como la nazi- y dictaduras buenas, que prometen el paraíso terrenal: todas terminan torturando y matando, lo que es el colmo de la desacralización del ser humano. Claro que hay crisis de ideologías, lo que a ciertas personas parece autorizarlas a traer más pobreza a la humanidad desvalida, pero nunca podrá haber crisis de ideales: siempre será deseable que no haya chiquitos que mueran de hambre, siempre será deseable que no haya pueblos oprimidos, ni razas perseguidas. Y siempre será hermoso que haya jóvenes que mantengan la esperanza. Me dirás que es difícil tener en este tiempo esperanza en nada, porque estamos algo así como en la noche de la existencia. Es cierto, pero a la noche siempre sucede el día y cuando comienza a amanecer y oímos cantar a los pájaros, esos animalitos tan inocentes, cuando vemos que sale un yuyito ente dos piedras, resurge la esperanza, que siempre resurge de lo peor, desde la basura, desde la más negra desesperación. No es algo nuevo: siempre fue así. Pensá luego de cuánta devastación, de tantas salvajes invasiones a lo largo de la historia, de cuántas torturas y violaciones volvió a resurgir la vida. Y, cosa extraña, es el sufrimiento lo que más enseña. S{i, todo ahora está profanado: mayor motivo para retomar con esperanza los grandes ideales; mayor es la necesidad de no entristecer a los que nos quieren y padecerán con nuestro suicidio o con ese lento y horrendo suicidio de la droga. No olvides que no estamos solos: siempre habrá alguien que sufrirá por nuestra deserción: una madre, un padre, un hermano, un entrañable amigo, hasta un perro fiel que quedará desamparado. No debés pensar sólo en vos, sino en el otro, el que quedará. También yo en mi juventud tuve la tentación del suicidio, pero terminé salvándome, pensando en todo esto que te acabo de decir, en la mezquindad que cometía. Y seguí luchando por esos ideales inviolables, que me han permitido estar a tu lado en un momento tan triste para tu espíritu. Me besaste al levantarte, sin decirme ni una palabra –pero, qué más hermoso y prometedor que ese beso-, y te fuiste sin darme tu dirección, porque habría querido darte algún libro mío, más útil que estas pocas y precarias palabras” (…) Fuente: http://humbral.blogspot.com/