Pasga
Usuario (Colombia)
Serenata–¡Dulce noche de amor, noche serena,vuestros pálidos astros encended!Hay dos ojos que brillan con tristeza.¡Alumbrad! ¡alumbrad! los quiero ver.Apoyada en mi brazo, amada mía,al campo del amor vas a seguir.¡Flores! ¡flores! guardad vuestras espinas,y aromas en los vientos esparcid.–¡Dulce noche de amor, noche serena,vuestros pálidos astros apagad!Hay dos ojos que brillan con terneza...a la luz o a la sombra los sé amar.Apoyada en tu brazo, amado mío,al campo del amor voy a seguir.¡Oh rosales! guardad vuestras espinas,y aromas en los vientos esparcid.SOBRE EL MUSGO RESECO Sobre el musgo reseco la serpiente tranquilafulge al sol, enroscada como rica diadema,y en su escama vibrátil el zafiro se quema,la esmeralda se enciende y el topacio rutila.Tiemblan lampos de nácar en su roja pupila,que columbra del buitre la asechanza suprema,y regando el reflejo de una pálida gema,silbadora y astuta por la grama desfila.Van sonando sus crótalos en la gruta silentedonde duerme el monarca de la felpa de raso;un momento relumbra la ondulante serpiente,y cuando ágil avanza y en la sombra se interna,al chispear de dos ojos suena horrendo zarpazoy un rugido sacude la sagrada caverna.LA MUERTE DEL NOVILLOYa prisionero y maniatado y tristesobre la tierra quejumbroso bramael más hermoso de la fértil vegablanco novillo de tendidas astas.Llega el verdugo de cuchillo armado;el bruto ve con timidez el arma;rompe el acero palpitantes nervios;chorros de sangre la maleza esmaltan.Retira el hombre el musculoso brazo;el arma brilla purpurina y blanca;se queja el bruto y forcejando tiembla,el ojo enturbia... y la existencia exhala.Remolineando por el aire, vuelanlos negros guales de cabeza calva;fijan el ojo en el extenso llanoy al matadero, desbandados, bajan.Brama escarbando el arrogante toroque oye la queja en la vecina pampa,y densas nubes de revuelto polvotira en la piel de sus lustrosas ancas.Poblando el valle de bramidos tristescorre el ganado por las verdes faldas,huele la sangre... y el olor a muertequejas y gritos de dolor le arranca.Los brutos tienen corazón sensible,por eso lloran la común desgraciaen ese clamoroso de profundisque todos ellos a los vientos lanzan.LAS HOJAS DE MI SELVALas hojas de mi selvaSon amarillasY verdes y rosadas¡Qué hojas tan lindasQuerida mía¿Quieres que te haga un lechoDe aquellas hojas?De bejucos y, musgosY batatillasFormaremos la cunaDe nuestra Emilia:Cunita humildeRemecida a dos manosAl aire libre.De palmera en palmera Las mirlas cantan,Los arrollos murmuran Entre las gramas dulce hija mía!Duerme siempre al conciertoDe aguas y mirlas.Gallinetas realesDe canto dulceGuardan en la hojarascaHuevos azules…Perlas del bosqueQue lleva a los altares La gente pobre.Los altivos monarcasEn sus palaciosCon diamantes adornanLos mismos cuadros.Hija, !sé libre!Busca siempre la choza Del hombre humilde.En mi selva penetranDel sol los rayos,Mariposas azules Pasan volando;Sobre sus alas Brilla el blanco rocío De la mañana.Siete-cueros, uvitosY amarrabollosDe botones y floresVisten sus copos,De ramo en ramoLos cupidos al aire Vuelan libando.Por angostos caminos De tierra y hojasPasan negras hormigasUnas tras otras,Para sus casasLlevan verdes hojitasEn sus espaldas.Sobre campos de floresRevoloteanSusurrando apaciblesRubias abejas,Miel exquisitaEn el hueco de un árbol Todas fabrican.Entre dragos y dragos,Chilcos y chilcosLas arañas pasandoTienden sus hilos,Fabrican nuevas…!Maquinistas de Europa,Venid a verlas!Entre cedros y roblesDe verdes copasEl yarumo levantaLas blancas hojas;Patriarca ancianoQue en trono de esmeraldasVive sentado.Adorno de los campos,Flores humildesQue nacéis en mi selva,Solas y libres;La noche os riega,El sol os ilumina,Nutre y calienta.Oasis escondidosBajo las palmasOlorosos jardinesDe mis Montañas:Para mi esposa,Para mi dulce Emilia,Tejed coronas.En las frentes altivas De las Cleopatras,Resaltan sobre el oroLas esmeraldas.Hija sé buena!Busca siempre las flores Que hay en mi selva.