PRIMARINA
Usuario (Letonia)

«En mis épocas más difíciles, no sé qué es más molesto, ser negra o mujer», confiesa Roxane Gay, una de las voces más refrescantes del nuevo feminismo en Estados Unidos por su prosa crítica, desacomplejada y sincera. Gay es hija de inmigrantes haitianos que emigraron a Estados Unidos, profesora en la universidad, ex adolescente con numerosos desórdenes alimentarios y un pasado, la verdad, bastante agitado: a los 19 años, después de chatear durante meses con un desconocido de 44 años, se fugó de casa y desapareció. Sus padres la encontraron un año después en Arizona gracias a un detective privado, aunque a Gay no le gusta hablar demasiado de aquel episodio. Las redes sociales siguen siendo, eso sí, su hábitat natural. Hace dos años apareció en Estados Unidos Bad feminist, una recopilación de algunos de sus artículos publicados en diarios y revistas y piezas más autobiográficas, algunas muy íntimas. El libro, que ahora publica Capitan Swing con traducción de Ana Monplet, se convirtió rápidamente en un éxito por el estilo fresco y directo de Gay (cero académico, aunque reflexivo y en ocasiones, incisivo) y por dinamitar los estrictos corsés del feminismo más oficial o políticamente correcto. «Asumo la etiqueta de mala feminista porque soy humana. Soy complicada. No pretendo ser un ejemplo», asegura Gay, a la que le gusta enumerar algunos de sus supuestos pecados capitales a modo de presentación: «soy una mujer a la que le gusta el rosa, que le gusta montárselo y que baila a muerte una música que trata fatal a las mujeres», dice en referencia al hip hop y a «raperos como Jay-Z, que utilizan la palabra bitch como si se tratara de un signo de puntuación». ¿Puede una mujer considerarse feminista y disfrutar con Blurred lines de Robin Thicke? Sí, no pasa nada, chicas, viene a decir Gay, una apasionada y ultracompetitiva (casi diríase que semiprofesional) jugadora de Scrabble.En Mala feminista escribe sobre temas como el aborto, la desigualdad salarial o la misoginia en el mundo del espectáculo, pero lo mejor son sin duda los artículos sobre su infancia y adolescencia -una pubertad marcada a fuego por la primera Miss America negra, Vanessa Williams en 1984, y Las gemelas de Sweet Valley- y sus análisis de productos culturales como 50 sombras de Grey, la serie de televisión Orange Is The New Black o películas que abordan la negritud con desigual resultado como Criadas y señoras, Django desencadenado o 12 años de esclavitud. De la primera escribe: «Si vas al cine sin el cerebro (déjatelo en la guantera), Criadas y señoras te parecerá una buena película». De Django, lo más suave es del estilo: «No puedo hablar de los méritos artísticos de esta película porque tengo las palmas de las manos ardiendo de ganas de abofetear a Tarantino hasta que se me cansen los brazos». ¿Qué tal le ha sentado a Roxane Gay la victoria de Donald Trump? «Todavía sigo devastada», confiesa vía email. «Estuve y sigo estando aturdida, aunque no debería estarlo. El racismo y la misoginia han demostrado ser mucho más poderosos de lo que jamás pude imaginar. Pero la vida continua. Yo, por mi parte, intento hacerlo lo mejor que puedo para seguir adelante. Lo que no podemos hacer es obcecarnos en lo terrorífico de la presidencia de Trump, sino luchar activamente contra ella», explica.A Gay, pese a su talante conciliador y positivo, no se le escapa que uno de los factores más determinantes detrás de la victoria del millonario republicano es que muchas mujeres votaron por él pese a sus comentarios misóginos y que la mayoría de mujeres que así lo hicieron son blancas. El color de la piel y los privilegios siguen importando, y mucho, en Estados Unidos.«Las mujeres blancas en particular ponen mucho más énfasis en proteger su blancura y sus relaciones con hombres blancos, que son los que ostentan la mayoría del poder, que en apoyar otras opciones que protegerían mucho mejor sus intereses como mujeres blancas», opina Gay, que en su ensayo critica abiertamente a las principales corrientes feministas de las últimas décadas por no ser lo suficientemente inclusivas racialmente o, dicho de otro modo, por ser excesivamente blancas -un reproche que, por cierto, ya le hacía Gloria Steinem a Betty Friedman y su extremadamente wasp La mística de la feminidad, allá por la segunda ola, en los 60-. «Durante años creía que el feminismo no me iba como mujer de color, ni como mujer que se ha considerado homosexual en varios momentos de su vida, porque históricamente, el feminismo se ha dedicado mucho más a mejorar las vidas de las mujeres blancas heterosexuales de detrimento de todas las demás», reflexiona Gay. Volviendo a las mujeres que votaron a Trump pese a todo, ¿qué hacer respecto a ello? ¿Qué actitud hay que tomar ante algo asi? «El feminismo es una elección, y si una mujer no quiere ser feminista, está en su derecho, pero aun así es mi responsabilidad luchar por sus derechos», asegura Gay. «No podemos escoger a aquellos o aquellas por las que luchamos. Ése es el tipo de pensamiento que ha contribuido a la victoria de Trump», recalca. Gay cree que el presente político norteamericano es, en parte, fruto de una reacción negativa (un backlash) a ocho años de progreso marcado por el gobierno del primer presidente afroamericano de la historia en Estados Unidos, pero no se amilana. Opina que «Obama no va a ir a ningún sitio» y que podrá seguir ejerciendo de líder de la comunidad negra aunque deje de ser el inquilino de la Casa Blanca y elogia a voces emergentes como Ta-Nehisi Coates, el autor de la tremenda Entre el mundo y yo (Seix Barral).¿Y qué hay de las redes sociales, a las que defiende por su libertad y horizontalidad pese a los excesos y abusos que se cometen al amparo del anonimato? «La verdad es que me toca lidiar con mucho acoso y odio online y no siempre es fácil llevarlo bien. Es una mierda, así de simple. Y en ocasiones duele de verdad y lo peor de todo es que los trolls lo saben, por eso hacen lo que hacen. Pero sigo disfrutando de Twitter. A veces me siento sola pero otras la sensación es muy parecida a formar parte de una conversación. Me encanta poder estar conectada con mis lectores y otros escritores a los que admiro. Se trata de ignorar lo malo y quedarte con lo bueno».
Belén López García hizo su TFG alrededor de las cartas que le enviaban los clientes que contrataban sus servicios sexuales. Belén López García tiene 25 años y es una chica inquieta. Conocí su trabajo a través de una compañera de carrera que estudiaba con ella y que ahora estudia conmigo. Yo estaba buscando historias impactantes relacionadas con la universidad y esta suerte de amiga común me dijo: "una de mi facultad se prostituyó e hizo su trabajo de fin de grado exponiendo cartas que le enviaban sus clientes". Luego añadió: "tiene un vídeo en Internet haciendo doble penetración con dos negros, ¿quieres verlo?". La propuesta era tentadora, pero como nos encontrábamos en una biblioteca pública, decidí rehusar. Eso sí, me quedé con la copla y a los pocos días contacté con Belén para conocer su historia. El juego de Aragne, como ella lo llama, consistía en ofrecer sus servicios sexuales a cambio de una carta escrita a mano inmediatamente después del encuentro y una remuneración económica a escoger libremente. Esto fue lo que me contó. VICE: La primera pregunta es obvia, ¿cómo llegaste a pensar este TFG? ¿Tuviste dudas? Belén: Me interesan muchas cosas, entre ellas la sexualidad. El campo de la prostitución es algo que aún no había explorado. Estaba investigando el gusto como algo socialmente construido. Personalmente, exploraba mis límites del gusto, ampliando horizontes. Además, estaba preocupada por mi situación económica al acabar la carrera, y la prostitución me parecía una buena opción temporal. También estaba leyendo sobre budismo; eso me dio la idea de no poner precio y de dejar la situación abierta a que pagaran lo que consideraran oportuno. Me interesaba mucho dejar que ellos se expresasen en las cartas, que le dieran el sentido que quisieran al encuentro. ¿Fue tu primera experiencia en el ámbito de la prostitución? ¿Habías realizado otros trabajos sexuales (artísticos, pornográficos...) antes? Sí, fue la primera. Antes había tenido experiencias BDSM con personas que había conocido a través de internet. Hice algunos videos a partir de esas experiencias. "Caliente, picante", en el que me maquillo con salsa de chile los labios y pimienta negra los ojos, y mi amo me lo extiende y me sujeta la cabeza ante la cámara. Otro video compuesto de los fragmentos iniciales y finales de vídeos pornográficos caseros grabados ese año en mi habitación de Cuenca para enviar a otro amo que tuve. Aparte, hice otro video en el que estoy desnuda junto a un arrollo y me cubro con semillas de enea. Este video tiene relación con el movimiento ecosexual de Annie Sprinkle. Al acabar la carrera he seguido explorando este ámbito grabando vídeos para FaKings y otras productoras (conseguí grabar para la serie Public Disgrace de Kink, me encanta esta productora, trabajar con ella era uno de mis objetivos). También he trabajado en un peepshow en la calle Montera en Madrid y en el Hospital Bar de Casa Rosso en Amsterdam (un bar de poledance y lapdance) ¿Cómo compaginabas tus estudios, tu vida universitaria, con esa otra faceta? Cuando estudiaba no me dedicaba a la prostitución. Muchos de mis trabajos artísticos tenían relación con mis relaciones y experiencias afectivosexuales. Dado que era tu TFG, imagino que lo llevabas abiertamente con tus compañeros y profesores. ¿Encontraste alguna nariz arrugada, alguna ceja arqueada? No, a mucha gente le llamó la atención pero ningún profesor o alumno se mostró contrario. A algunos compañeros les parecía peligroso, pero les expliqué que lo tenía todo cubierto. Siempre había alguien que sabia exactamente dónde estaba (tenía los encuentros en domicilios u hoteles). ¿Crees que esa comprensión hubiera sido posible en otra carrera menos creativa y aperturista que Bellas Artes? La prostitución también se estudia desde la sociología, la antropología y otros campos. Creo que en un ambiente universitario, en el que se abordan los temas desde un punto de vista crítico, no hay cabida para la censura. Si un proyecto tiene sentido no te lo van a echar para atrás. ¿Cómo fueron los encuentros con los clientes? Cada encuentro fue diferente. Las condiciones que establecí daban pie a que cada persona lo interpretase a su manera. La única experiencia desagradable fue la primera: tuve un encuentro con un chico que hablaba de las mujeres como objetos y de las personas en general como medios. Pasé con él mas de 12 horas y metió en el sobre 2,18 euros. Conmigo fue muy simpático, pero me resulto muy duro ver como hablaba de sus relaciones y de otras personas. También tuve un encuentro sexual rápido con un chico, no hablaba mucho ni quería nada especial. Escribió una carta muy corta y no metió nada en el sobre. Otro parece que se "enamoró" de mí, pero no era muy claro expresando lo que quería. Tuve una conversación agradable con un chico que tenía algunas dudas sobre su sexualidad; me dijo que sólo quería hablar. Otro de los encuentros fue como sumisa con un hombre casado. Me preguntó varias veces si lo hacía por voluntad propia y me dijo que era la primera vez que pagaba por sexo. Era muy celoso con su intimidad, cuidaba mucho lo que me decía, pero luego en la carta escribió mi nombre real en vez de Aragne. Puso "sumisa=Belén". En otra cita en la que era domina mi sumiso era un estudiante al que no le gustaban las fresas. Me pidió que las introdujéramos en la sesión. Fue muy interesante. Él era muy simpático, después del encuentro mantuvimos el contacto. Además de como Aragne me conoció como Belén. Tuve dos citas con un hombre muy agradable. Me contó que a veces, cuando viaja por trabajo, contrata estos servicios, siempre con chicas independientes. Otra de las citas como domina fue con un sumiso que me dejó hacerle algunas fotos. Tenía muchos juguetes, fue muy divertido jugar con el. ¿Qué descubriste sobre ti misma durante la realización del trabajo? ¿En qué medida fue trascendente para ti? Descubrí que me sentía muy cómoda teniendo este tipo de encuentros. Puedo encontrar el punto a muchas personas y situaciones. La apariencia física de las personas no es una barrera para mí. Descubrí que puedo relacionarme eficazmente con personas de todo tipo, independientemente de lo lejos que estemos ideológica, generacional o culturalmente. Me sirvió para ver que podía dedicarme a la prostitución temporalmente y para ver cómo quería desarrollar este trabajo. Y sobre todo para decidir con qué tipo de personas puedo y no puedo trabajar. Descubrí que para mí es muy duro trabajar con determinadas personas, pero también que con este trabajo puedo hacer amigos y aprender con ellos. Cuando trabajaba en Madrid, al año siguiente, hice algunos amigos clientes, sobre todo ingenieros, porque grabé unos videos porno en los que me presentaban como "una tímida ingeniera". Para mí lo mejor de la prostitución ha sido conocer a personas interesantes de campos profesionales, ideologías y situaciones muy diferentes, poder establecer con ellos un vínculo y mantener una relación intelectualmente interesante para ambos. ¿Qué nota te pusieron en el trabajo? ¿Cuál fue la valoración del tribunal? Me pusieron un 6. En el tribunal solo había dos personas (debería haber tres), una de ellas estaba sustituyendo a otra y no se había leído la memoria. Yo no lo presenté muy bien, no es mi fuerte. ¿Cómo es tu vida ahora? Vivo en Amsterdam con dos gatos y dos amigos, uno suizo y otro irlandés. Tenemos muy buena relación. Trabajo de prostituta de lujo en un club. No tengo horario, trabajo los días que quiero. Utilizo mi tiempo libre para leer (ahora sobre todo sociología, economía y marketing, porque quiero desarrollar una start-up, tengo una idea muy buena y estoy trabajando en ello). ¿Tienes algún proyecto artístico similar al juego de Aragne en el horizonte? Tengo varios proyectos artísticos audiovisuales entre manos. El más parecido a éste consistiría en grabar una serie de vídeos en los que haya conversación interesante y contacto físico. Me gustaría encontrar personas que quieran contar algo y para las que no sea un tabú mostrar su cuerpo y relacionarse sexual o sensorialmente conmigo (no tiene por qué ser follar). Imagínate algo como el programa Redes, de Punset, pero con contacto físico y afectivo con la persona entrevistada. Quiero hacerlo porque creo que es interesante mostrar encuentros sexuales reales y conversaciones o debates, ya que a mí me encantan ambas cosas.

programa malicioso que lanzó el mayor ciberataque en la red el año pasado estaba vinculado a los servidores de Minecraft (un juego de computadora de Microsoft en el que los usuarios construyen cosas con bloques), según los expertos que investigaron el ataque. Brian Krebs, un bloguero que escribe sobre temas de seguridad, pasó meses investigando el ataque del malware que impedía el acceso a su blog. Según Krebs, el origen de la botnet (como se conoce a la red de robots informáticos) Mirai se remonta a las rivalidades dentro de la comunidad de Minecraft. Sus afirmaciones están respaldadas por un experto en seguridad, proveedor de sistemas de seguridad online para los servidores de Minecraft. Robert Coelho, vicepresidente de la firma de seguridad ProxyPipe, le informó al FBI sus sospechas sobre quién fue el autor del código Mirai y ahora, según le dijo a la BBC, éstas están siendo "activamente investigadas". La botnet Mirai estaba formado por más de 500.000 dispositivos conectados a la red, como por ejemplo cámaras web y routers. Los ataques que la botnet lanzó -llamados DDoS (siglas en inglés de Ataque de Denegación de Servicio)- inundan los sitios de internet con tantos pedidos de datos que acaban cayéndose. Fueron los ataques más grandes que haya experimentado la red hasta la fecha. Entre las víctimas están Twitter, Spotify y Reddit. Anna Senpai Poco después de los ataques, el individuo que se adjudicó la responsabilidad -usando el seudónimo Anna Senpai- publicó el código en línea, para que otros pudieran replicar los ataques. Un forma modificada del malware fue utilizada más tarde para atacar a los proveedores de servicios de internet en Reino Unido Talk Talk y la Oficina de Correos. Desde que fue afectado por la bonet Mirai en septiembre de 2016, Krebs dedicó "cientos de horas" para descubrir quién podría estar detrás del ataque. "Si alguna vez te preguntaste por qué pareciera ser que tan pocos criminales de internet son llevados a la justicia, puedo decirte que es porque se necesita una cantidad tremenda de recursos y persistencia para investigar y armar el rompecabezas de quién hizo qué a quién (y por qué)", escribió el experto. Su investigación lo llevó directamente hacia la comunidad de Minecraft. Este juego es muy popular, sobre todo entre los niños, y se estima de que en un momento determinado cualquiera puede haber un millón de personas jugando. Rivalidades Según Krebs, un servidor online de Minecraft grande y exitoso, con más de 1000 jugadores al día, puede generar hasta US$ 50.000 por mes gracias a los jugadores que alquilan espacios para construir sus mundos. "Las primeras claves sobre la identidad de Anna Senpai no salieron a la luz hasta que entendí que Mirai era sencillamente la última encarnación de una botnet que ataca la internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y que se estaba desarrollando y usando desde hace cerca de tres años", escribe Krebs en su blog. La IoT es un concepto que describe la interconexión digital de objetos cotidianos con internet. El código de estas versiones tempranas se usaba con frecuencia para hacer caer a servidores de internet en los que se apoyaba Minecraft, dice el experto. ProxyPipe -cuyo dueño es Coelho- tenía a muchos servidores de Minecraft como clientes y, a mediados de 2015, fue víctima de un ataque masivo, lanzado por una botnetconformado por muchos dispositivos IoT. Coelho le dijo a la BBC que él había tenido sus sospechas sobre el autor del ataque: "Minecraft es una comunidad muy cerrada. Sabemos quién está hablando con quién". Él alegó que el ataque provenía de una firma de seguridad de la competencia, que también ofrecía protección DDoS para los clientes de Minecraft. Coelho aseguró que el fundador de esta firma de seguridad había manejado con anterioridad un servidor de Minecraft y había sido uno de sus clientes. También dice que el autor de Mirai -Anna Senpai- lo contactó por Skype a fines de septiembre para explicarle que, en parte, el ataque a su firma "no era algo personal" y para vanagloriarse de que había recibido dinero de parte de los dueños de un servidor grande de Minecraft para lanzar un ataque a un servidor rival.

«En mis épocas más difíciles, no sé qué es más molesto, ser negra o mujer», confiesa Roxane Gay, una de las voces más refrescantes del nuevo feminismo en Estados Unidos por su prosa crítica, desacomplejada y sincera. Gay es hija de inmigrantes haitianos que emigraron a Estados Unidos, profesora en la universidad, ex adolescente con numerosos desórdenes alimentarios y un pasado, la verdad, bastante agitado: a los 19 años, después de chatear durante meses con un desconocido de 44 años, se fugó de casa y desapareció. Sus padres la encontraron un año después en Arizona gracias a un detective privado, aunque a Gay no le gusta hablar demasiado de aquel episodio. Las redes sociales siguen siendo, eso sí, su hábitat natural. Hace dos años apareció en Estados Unidos Bad feminist, una recopilación de algunos de sus artículos publicados en diarios y revistas y piezas más autobiográficas, algunas muy íntimas. El libro, que ahora publica Capitan Swing con traducción de Ana Monplet, se convirtió rápidamente en un éxito por el estilo fresco y directo de Gay (cero académico, aunque reflexivo y en ocasiones, incisivo) y por dinamitar los estrictos corsés del feminismo más oficial o políticamente correcto. «Asumo la etiqueta de mala feminista porque soy humana. Soy complicada. No pretendo ser un ejemplo», asegura Gay, a la que le gusta enumerar algunos de sus supuestos pecados capitales a modo de presentación: «soy una mujer a la que le gusta el rosa, que le gusta montárselo y que baila a muerte una música que trata fatal a las mujeres», dice en referencia al hip hop y a «raperos como Jay-Z, que utilizan la palabra bitch como si se tratara de un signo de puntuación». ¿Puede una mujer considerarse feminista y disfrutar con Blurred lines de Robin Thicke? Sí, no pasa nada, chicas, viene a decir Gay, una apasionada y ultracompetitiva (casi diríase que semiprofesional) jugadora de Scrabble.En Mala feminista escribe sobre temas como el aborto, la desigualdad salarial o la misoginia en el mundo del espectáculo, pero lo mejor son sin duda los artículos sobre su infancia y adolescencia -una pubertad marcada a fuego por la primera Miss America negra, Vanessa Williams en 1984, y Las gemelas de Sweet Valley- y sus análisis de productos culturales como 50 sombras de Grey, la serie de televisión Orange Is The New Black o películas que abordan la negritud con desigual resultado como Criadas y señoras, Django desencadenado o 12 años de esclavitud. De la primera escribe: «Si vas al cine sin el cerebro (déjatelo en la guantera), Criadas y señoras te parecerá una buena película». De Django, lo más suave es del estilo: «No puedo hablar de los méritos artísticos de esta película porque tengo las palmas de las manos ardiendo de ganas de abofetear a Tarantino hasta que se me cansen los brazos». ¿Qué tal le ha sentado a Roxane Gay la victoria de Donald Trump? «Todavía sigo devastada», confiesa vía email. «Estuve y sigo estando aturdida, aunque no debería estarlo. El racismo y la misoginia han demostrado ser mucho más poderosos de lo que jamás pude imaginar. Pero la vida continua. Yo, por mi parte, intento hacerlo lo mejor que puedo para seguir adelante. Lo que no podemos hacer es obcecarnos en lo terrorífico de la presidencia de Trump, sino luchar activamente contra ella», explica.A Gay, pese a su talante conciliador y positivo, no se le escapa que uno de los factores más determinantes detrás de la victoria del millonario republicano es que muchas mujeres votaron por él pese a sus comentarios misóginos y que la mayoría de mujeres que así lo hicieron son blancas. El color de la piel y los privilegios siguen importando, y mucho, en Estados Unidos.«Las mujeres blancas en particular ponen mucho más énfasis en proteger su blancura y sus relaciones con hombres blancos, que son los que ostentan la mayoría del poder, que en apoyar otras opciones que protegerían mucho mejor sus intereses como mujeres blancas», opina Gay, que en su ensayo critica abiertamente a las principales corrientes feministas de las últimas décadas por no ser lo suficientemente inclusivas racialmente o, dicho de otro modo, por ser excesivamente blancas -un reproche que, por cierto, ya le hacía Gloria Steinem a Betty Friedman y su extremadamente wasp La mística de la feminidad, allá por la segunda ola, en los 60-. «Durante años creía que el feminismo no me iba como mujer de color, ni como mujer que se ha considerado homosexual en varios momentos de su vida, porque históricamente, el feminismo se ha dedicado mucho más a mejorar las vidas de las mujeres blancas heterosexuales de detrimento de todas las demás», reflexiona Gay. Volviendo a las mujeres que votaron a Trump pese a todo, ¿qué hacer respecto a ello? ¿Qué actitud hay que tomar ante algo asi? «El feminismo es una elección, y si una mujer no quiere ser feminista, está en su derecho, pero aun así es mi responsabilidad luchar por sus derechos», asegura Gay. «No podemos escoger a aquellos o aquellas por las que luchamos. Ése es el tipo de pensamiento que ha contribuido a la victoria de Trump», recalca. Gay cree que el presente político norteamericano es, en parte, fruto de una reacción negativa (un backlash) a ocho años de progreso marcado por el gobierno del primer presidente afroamericano de la historia en Estados Unidos, pero no se amilana. Opina que «Obama no va a ir a ningún sitio» y que podrá seguir ejerciendo de líder de la comunidad negra aunque deje de ser el inquilino de la Casa Blanca y elogia a voces emergentes como Ta-Nehisi Coates, el autor de la tremenda Entre el mundo y yo (Seix Barral).¿Y qué hay de las redes sociales, a las que defiende por su libertad y horizontalidad pese a los excesos y abusos que se cometen al amparo del anonimato? «La verdad es que me toca lidiar con mucho acoso y odio online y no siempre es fácil llevarlo bien. Es una mierda, así de simple. Y en ocasiones duele de verdad y lo peor de todo es que los trolls lo saben, por eso hacen lo que hacen. Pero sigo disfrutando de Twitter. A veces me siento sola pero otras la sensación es muy parecida a formar parte de una conversación. Me encanta poder estar conectada con mis lectores y otros escritores a los que admiro. Se trata de ignorar lo malo y quedarte con lo bueno».

Se trata de una criptomoneda virtual que tiene valoración real. Todos hemos oído hablar del la moneda bitcoin, pero la mayoría no tenemos claro que es. La pregunta necesaria es: ¿es un timo o es futuro del dinero? O peor aún ¿es un invento para blanquear dinero?. La moneda bitcoin, ¿timo o futuro? En realidad se trata de una criptomoneda virtual que tiene valoración real. Como moneda podrás realizar con ella compras, y su utilización dado que no es moneda real, se asemeja al trueque. ¿Cómo se crean los bitcoin? Se crean minando los bitcoin. Se minan bloques resolviendo problemas matemáticos, procesos que ayudan a mantener la red bitcoin. Si tu minas, aportas potencia de cálculo para resolver bloques al conjunto mundial de mineros, y mantienes el sistema, y por eso te aportan como pago bitcoin. ¿Cómo consigo los bitcoin si no soy minero? Invirtiendo a cambio de una rentabilidad en los que sí son mineros. O en plataformas que rentabilizan tus bitcoin en esas actividades. Es una consecuencia de las relaciones P2P virtuales. Otra opción es “comprarlos” con moneda de curso legal a quienes los tienen. Yo te ingreso euros en tu Banco, y tú me ingresas el contravalor de bitcoin en el Exchange. FUENTE

Se trata de una criptomoneda virtual que tiene valoración real. Todos hemos oído hablar del la moneda bitcoin, pero la mayoría no tenemos claro que es. La pregunta necesaria es: ¿es un timo o es futuro del dinero? O peor aún ¿es un invento para blanquear dinero?. La moneda bitcoin, ¿timo o futuro? En realidad se trata de una criptomoneda virtual que tiene valoración real. Como moneda podrás realizar con ella compras, y su utilización dado que no es moneda real, se asemeja al trueque. ¿Cómo se crean los bitcoin? Se crean minando los bitcoin. Se minan bloques resolviendo problemas matemáticos, procesos que ayudan a mantener la red bitcoin. Si tu minas, aportas potencia de cálculo para resolver bloques al conjunto mundial de mineros, y mantienes el sistema, y por eso te aportan como pago bitcoin. ¿Cómo consigo los bitcoin si no soy minero? Invirtiendo a cambio de una rentabilidad en los que sí son mineros. O en plataformas que rentabilizan tus bitcoin en esas actividades. Es una consecuencia de las relaciones P2P virtuales. Otra opción es “comprarlos” con moneda de curso legal a quienes los tienen. Yo te ingreso euros en tu Banco, y tú me ingresas el contravalor de bitcoin en el Exchange. FUENTE

Según informa la web británica “Mail online”, los adolescentes nacidos después del año 2000 -la denominada “Generación Z”- conforman la generación más socialmente conservadora desde la Segunda Guerra Mundial, a tener de un nuevo estudio. Los jóvenes encuestados tenían, por ejemplo, opiniones más conservadoras sobre el matrimonio gay, los derechos transgénero y las drogas que los “Baby Boomers” (nacidos entre 1946 y 1964), la “Generación X” (nacidos entre 1965 y 1980) o los “Millennials” (nacidos entre 1980 y 2000). El 59% de los jóvenes que actualmente tienen entre 14 y 15 años, entrevistados por la consultora de marcas “The Gild”, preguntados sobre cuestiones como el matrimonio entre personas del mismo sexo, los derechos de los transgéneros o la legislación sobre el cannabis, han demostrado tener opiniones conservadoras. Los jóvenes de la conocida como “Generación Z”, que han crecido durante la crisis financiera de 2008, también son más prudentes y cuidadosos con sus finanzas. Un cuarto de los encuestados afirma querer ahorrar dinero en lugar de gastar en efectivo lo que no tienen, mientras que, por ejemplo, la generación de los “Baby Boomers” se muestra mayoritariamente a favor de la idea de que “el el dinero se hace para ser gastado". La investigación, que recogió opiniones de más de 2.000 personas, también reveló que los más jóvenes son menos propensos a beber y a consumir drogas que sus mayores inmediatos. En este sentido, Mark Walport, el principal asesor científico del Gobierno británico, ha explicado a “The Times” que la tecnología ha tenido un efecto enorme en los valores del adolescente, ya que el constante uso de ordenadores e Internet ha hecho que la “Generación Z” tenga “menos tiempo y oportunidad de participar en conductas arriesgadas tradicionales'.
