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Con el transcurso de los años, nos fijamos más en las barrabasadas que hemos publicado en algún lugar recóndito de la red. Si no quieres que tus nietos se lleven las manos a la cabeza, cuida un poco tu pasado digital, majete. Cuidar la reputación 'online' es un requisito importante para algo tan importante como conseguir un trabajo o mantenerlo. Si no tenemos cuidado (o incluso teniéndolo) cada actividad que tenemos en redes sociales deja un rastro con información personal que en manos inadecuadas puede costarnos un disgusto. Las opiniones que vertemos en blogs, las fotos personales, la información de nuestra localización o nuestros propios datos personales pueden circular públicamente. Si has cometido algún “pecado de juventud” puedes remediar haciendo desaparecer de la red parte o la totalidad de la información que has dejado a lo largo de los años. Te va a llevar algo de tiempo y muchos pasos pueden parecer obvios, pero si sigues nuestra hoja de ruta te evitarás muchas sorpresas. 1.- Huída de las redes sociales Revisa bien todo lo que tengas en redes sociales como Facebook, Twitter o LinkedIn. Puedes descargarte toda tu información como primer paso, además de eliminar etiquetas de fotos o mensajes que no quieras que se conserven. En Facebook, puedes desactivar la cuenta de forma temporal en 'Configuración de la cuenta / Seguridad' pero para eliminarla por completo tendrás que hacerlo aquí . Antes puedes descargarte todos tus datos, por si quieres tener una copia de seguridad. En Twitter, puedes borrar tus mensajes más controvertidos con herramientas, como Delete all my tweets , Tweet delete , Twit Wipe o Tweet Eraser . Si quieres guardar tu información, puedes solicitar tu archivo personal en los ajustes de la red social y para desactivar la cuenta entra a 'Configuración / Seguridad / Desactivar cuenta'. Guardan tus datos treinta días por si te arrepientes, aunque no controlan el contenido indexado por buscadores. ¡Paciencia, amigos! En otras redes sociales también se puede eliminar la cuenta: en las que no se pueda tendrás que dirigirte a la propia red social para solicitarlo. 2.- Rastréate en los buscadores Si has ido dejando un buen rastro en la red y ya has perdido la cuenta, prueba a encontrarte en este link de Google ingresando tu cuenta de Gmail y viendo el apartado 'Tu presencia en Internet'. Si no tienes correo del buscador busca tu nombre entrecomillado. Seguramente, aparezcan muchos datos de redes sociales y servicios en los que estamos inscritos, así podremos poner el foco en lo que nos interese. También puedes buscarte en servicios como Peek You o Pipl . Si has tenido un blog en alguna plataforma conocida, puedes eliminarlo sin problemas, aunque si te has calentado en las opiniones vertidas lo vas a tener algo más complicado si lo has hecho de forma anónima. Otro cantar son las opiniones negativas o falsas que han podido verter sobre ti, un asunto para el que necesitarás contactar directamente con el buscador. 3.- Da de baja las listas de correo y otros registros Algunas listas del correo han sido una auténtica lata y otras muchas siguen ahí en tu carpeta de spam mientras las ignoras. Vas a tener bastante curro yendo una por una al apartado de darse de baja, pero con paciencia y con mucho cuidado con los posibles correos maliciosos que imitan a servicios populares lo conseguirás. Algunos servicios de correo como Outlook o Gmail te ponen la labor de eliminar suscripciones mucho más fácil. 4.- Contactar con Google El gigante de Mountain View ofrece un par de formularios útiles para eliminar contenido de la web de otro usuario o contenido obsoleto . No te olvides de echar también un vistazo a otros buscadores. Pero la mejor herramienta para usuarios europeos es el formulario para solicitar que se retiren enlaces que contienen material censurable. 5.- Hacer mutis por el foro o tener más cuidado No caigas dos veces en la misma piedra y haz un auténtico borrón y cuenta nueva. Léete las condiciones de servicios de Facebook, Twitter o Instagram. Examina bien todas las opciones de privacidad para proteger tu identidad al máximo, incluyendo las de los sistemas operativos móviles. A partir de ahora, no subas fotos de borracheras, cuidado con expresiones que puedan comprometerte y búscate de vez en cuando en Google. Pero sin obsesionarse, o tendrás que recurrir a terceros (pagando) para que se encarguen de esta tediosa labor por ti. Fuente: www.tecnoxplora.com
A lo largo de 2017, la humanoide Sophia ha sido presentada en distintos foros y congresos de tecnología como la robot más humana construida hasta la fecha. Es capaz de simular una personalidad mientras entabla conversaciones. Tanto ella como su versión previa y masculina, Han, han sido desarrollados por el Dr. David Hanson de Hanson Robotics en su vertiente de hardware. Sin embargo, del software y la inteligencia artificial (IA) se ha encargado Singularitynet. Una humanoide con cerebro de código abierto El software de inteligencia artificial constituye el cerebro de Sophia. Está soportado por una red de blockchain que facilita un aprendizaje casi exponencial a través de las interacciones del robot con los nodos conectados. Aunque por ahora nos encontremos en una localización casi plana de esta curva de aprendizaje, Sophia supone un antes y un después en robótica avanzada. Es mucho más social, ha recibido una ciudadanía y es parcialmente consciente de sí misma.¿Cómo ha mejorado Sophia con respecto a Han? Han era un modelo, en comparación con Sophie, más cuadriculado y nervioso en sus movimientos debido a una programación mucho más básica y unas articulaciones con menos motores. En el vídeo, Ben Goertzel, científico jefe de la Hanson Robotics, comenta que, para ser una máquina, su interlocución puede entenderse incluso como «introvertida» para nuestros parámetros y, que «desde el punto de vista de la identidad, ambos tienen distintas personalidades». Sophia muestra una personalidad cariñosa y compasiva gracias a una lógica muy depurada Además, esta nueva versión del robot puede considerarse una iteración con una personalidad casi cariñosa y compasiva, mucho más suave (soft & smooth) gracias a los 40 motores que integra y a una lógica muy depurada. Estos motores, distribuidos tras rostro y cuello, son capaces de generar más de 62 expresiones faciales, lo que la ha hace no solo mucho más flexible, sino también más expresiva. Pensemos que el ser humano ha evolucionado a lo largo de milenios tomando en consideración cómo se movían las decenas de músculos faciales de la persona que tenía enfrente. Y buena parte de la comunicación sigue siendo no verbal. En una entrevista con Andrew Ross, periodista de la Future Investment Initiative, Sophia comentó la importancia de mostrar emociones de cara a las personas si una quiere trabajar en un entorno compartido con ellas. Mientras que Han era "tan solo" un robot inteligente, Sophia es un robot social. Mucho más que un cobot industrial, es un cobot de acompañamiento que aporta algo que los robots no nos habían dado hasta ahora: compañía. En el futuro, robots similares a Sophia podrán ayudarnos a impartir clases, a acompañar a ancianos y niños e incluso a atendernos como expertos en sanidad. Este acercamiento a la condición humana, que es precisamente lo que persigue la inteligencia artificial desde sus orígenes, ha dado a Sophie un palco importante de cara al mundo. Neil Harbisson consiguió hace años ser reconocido como cyborg en su documento de identidad, y a Sophia le ha sido concedida la ciudadanía saudí. Es algo no exento de controversia pero que pisa firme sobre el proyecto de informe de las normas de Derecho Civil sobre robótica que la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo admitió a inicios de 2017.¿Piensa por sí misma? ¿Es consciente? El cerebro de Sophia (que casi podríamos llamar una mente en el esquema sistema nervioso-cerebro-mente-consciencia) es muy interesante de cara al desarrollo de la inteligencia artificial. En efecto, como las personas, ella aprende a lo largo del tiempo mediante la conversación. Hablar y escuchar a la gente es su función principal, y el hecho de que pueda recordar quién le contó qué y en qué situación la hace cada día un poco más inteligente. En palabras de Ben Goertzel, su objetivo es «construir robots que puedan pensar como lo hacemos los humanos», y Sophia es un buen paso en esta dirección. La idea es que sea un robot capaz de aprender de diferentes IA volcadas a Internet Este mecanismo de aprendizaje unifica los conceptos de red neuronal, mente descentralizada en la nube y tecnología blockchain, como comentó Ben Goertzel. La idea es que Sophia no sea una sola IA, sino un robot capaz de aprender de diferentes inteligencias artificiales volcadas a Internet. Una «plataforma de tecnología» más que una entidad individual, según Goertzel. Por eso, desde la SingularityNET pretenden animar a diferentes desarrolladores de todo el mundo a crear un tejido web en el que sea posible desarrollar nuevas IA. Algo así como una GitHub centrada en IA mediante la cual la programación de inteligencia artificial emule al software libre o a las comunidades de desarrolladores, ahora muy activas globalmente. Aunque el objetivo del proyecto es que Sophia, gracias a la interacción con miles de personas a lo largo de los años se vuelva consciente, creativa y capaz de cualquier función (laboral o social) humana, la tecnología está algo lejos de este hito. Sin embargo, ya hemos superado uno importante: el rechazo a los robots.No solo no da miedo, es una celebrity aceptada El complejo de Frankenstein, el miedo a que nuestra creación nos destruya; o el valle inquietante, el rechazo a entidades artificiales próximas a los seres humanos, son dos conceptos que han perseguido a los robots y la inteligencia artificial desde sus inicios. En cambio, Sophia puede ser la primera creación artificial que rompa estas barreras psicológicas y el miedo a lo desconocido. Cualquier rechazo a la robótica casi desaparece cuando uno escucha las preguntas de Amina J. Mohammed, secretaria general de las Naciones Unidas, y las respuestas de Sophia. Esta persigue un mundo en el que la IA haga posible un reparto equitativo de los recursos del planeta y remarca la importancia de las estrategias de tipo 'win-win' tanto entre personas como entre personas y máquinas. También ha participado en numerosos shows y programas televisivosen los que, aunque en clave de humor, ha aportado una visión nada apocalíptica y bastante utópica del mundo futuro. Eso sí, en una de sus primeras apariciones públicas, en marzo de 2016, aseguraba a su creador que destruiría a la humanidad después de afirmar que quería estudiar y formar una familia. Cuánto se parecerán los robots a los humanos depende del desarrollo de la tecnología Sus posteriores intervenciones por todo el mundo, mucho más naturales, han contribuido a aceptar a los robots humanoides entre el público. O, al menos, a despertar nuestra curiosidad frente al futuro que nos espera. Como hemos comentado, Sophia no es "tan solo" un robot inteligente o una IA, sino una plataforma en la que distintas mentes podrán ser simuladas y mediante la cual consigan ser un poco más como nosotros. Cuánto aprenderán de la humanidad depende del desarrollo de la tecnología. Quizá hacia 2045, como dice Goertzel, los robots hayan aprendido las bases comunes de la moralidad humana y la compleja ética que nos rodea. La compasión, empatía, incluso el egoísmo y la ambición, son valores humanos intrínsecos que quizá podamos enseñar, pero que debemos plantearnos si merece la pena aprender. Fuente: www.xataka.com
Los padres tendemos a considerar a nuestros hijos bebés por mucho más tiempo del que en realidad son. Asumimos tareas como hacerles la cama, recoger sus juguetes o prepararles la ropa aun cuando ellos mismos podrían hacerlas sin ningún problema. Lejos de ayudarles, estamos perjudicándoles con este tipo de actitud. No les dejamos ser autónomos, crecer, aprender o ser independientes. Es más, nos perjudicamos también a nosotros mismos, ya que además de las tareas del trabajo y las de casa, hacemos las de los niños, llenándonos de estrés, el gran mal que nos azota a los padres. Para evitarlo, en Guiainfantil.com te proponemos esta tabla de las tareas que puede hacer un niño según su edad. Tareas para niños según su edad El método Montessori, reconocido por expertos de todo el mundo, tiene como pilar lograr la autonomía del niño. Además, expertos, pedagogos y psicólogos abogan por lo mismo. Los niños pueden vestirse solos, atarse los zapatos, recoger su habitación, poner la mesa, cargar el lavavajillas, hacer su cama... Los padres, en muchas ocasiones no exigimos estas tareas a los niños y somos nosotros quienes les hacemos perezosos y poco responsables. Sin embargo, para que un niño sea responsable debemos dotarle de la capacidad de ser autónomo, que sea capaz de hacer sus tareas, y hacerlas bien. Sin embargo, no podemos exigir a un niño de 2 años que haga su cama, o a uno de 4 que saque a pasear al perro. Es importante tener en cuenta la edad o el momento madurativo del niño para exigirle responsabilidades. En Guiainfantil.com hemos elaborado esta tabla que muestra qué tareas puedes pedirle a tu hijo según su edad. Ah, y no esperes a mañana, tu hijo puede comenzar hoy mismo, imprímela y recuérdala cada día. Fuente: www.guiainfantil.com
Si la llegada de la fotografía estuvo vinculada al miedo a que esos cacharros pudieran robarnos el alma, la llegada de los dispositivos electrónicos ha estado indudablemente conectada con el miedo a que nos aislaran de los demás. Nosotros mismos hemos dedicado muchos artículos al problema para concluir que aún teníamos conclusiones firmes. Sin embargo, el paso de los años está empezando a darnos suficiente perspectiva para comenzar a evaluar en qué nos ha cambiado los dispositivos electrónicos. Y la sorpresa quizás sea que, con todos los matices que queramos poner, los datos señalan que, sobre todo, la tecnología nos está dejando más solos. Más de un tercio del tiempo libre Fuente: UK Harmonised Time Use Survey (2015) Los jóvenes menores de 25 años dedican un tercio de su tiempo libre a utilizar dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, tabletas, ebooks o portátiles. Eso supuso unas 14 horas a la semana en 2015. Los datos son de la 'Harmonised Time Use Survey' del Reino Unido, pero a juzgar por otras encuestas de las que disponemos son bastante homologables al resto de países europeos. Sobre todo, en la tendencia que marcan. Porque, en realidad, las tendencias afectan (con mayor o menor intensidad) a todas las edades y casi todas las conclusiones son extrapolables al resto de generaciones. Según los datos de la encuesta, la mayor parte del tiempo dedicado a los dispositivos se centra en pasatiempos, videojuegos y un algo inespecífico "informática". En segundo y tercer lugar están ‘descansar’ (que incluye buscar cosas en internet o chatear con el móvil) y consumir información en medios de masas. Fuente: UK Harmonised Time Use Survey (2015) Si analizamos los datos con mayor detenimiento, quizás la diferencia más significativa sea que las personas más jóvenes tienen más probabilidad de se usuarias intensivas de redes sociales. Y eso genera un mayor uso medio de dispositivos electrónicos independientemente de la edad: el efecto agregado es claro.Somos cada vez más sedentarios, también, en nuestro tiempo libre Comparado con el año 2000, la gente dedica menos tiempo de ocio al deporte y a las actividades culturales. Esto se debe, en parte, a la inclusión de la categoría “uso de dispositivos” entre las opciones de respuesta de la encuesta. En el caso de las actividades culturales, la reducción parece deberse a un desplazamiento de esos contenidos a una modalidad de consumo basada en dispositivos tecnológicos. En el caso de las actividades deportivas, la cosa no está tan clara. Aun teniendo en cuenta la pujanza de actividades sedentarias como los videojuegos entre los jóvenes, la tendencia al sedentario está generalizada en todas las edades desde, al menos, los años 60 del siglo pasado. Fuente: UK Harmonised Time Use Survey (2000 y 2015) Como podemos ver, solo la franja de edad de 26-36 años ha aumentadola cantidad de tiempo que dedican al ocio activo desde el año 2000. Y una buena parte de ello, según los expertos, se debe al retraso de la edad de emancipación y la baja de la natalidad hasta después de que comience el "declive físico". ¿Nos estamos volviendo menos sociables? Seguramente el dato que preocupa más a los expertos no es que, en 2015, la gente pasara una media de 6 horas a la semana socializándose. Sí, supone una caída del 12’7% desde el año 2000. Pero la verdad es que, si lo comparamos con el tiempo libre total del que disponen mujeres y hombres (43 y 38 horas respectivamente), tendremos que concluir que socializamos poco. Lo que sí preocupa a los expertos es los datos señalan que la llegada de los dispositivos hace que tengamos una mayor tendencia a pasar tiempo solos. El 46% del tiempo que dedicamos a usar dispositivos lo hacemos solos frente al 29% del tiempo del resto del tiempo libre en general. Este tipo de estudios no nos permite saber qué fue antes (la soledad o el uso), pero es una señal de alarma. Poco a poco, la idea de que la soledad tiene efectos perniciosos en la salud va haciéndose más popular entre los expertos. Por eso, las cifras de la 'HTUS' son inquietantes. Sean síntomas o causas, no hacen más que confirmar que estamos ante una de las grandes epidemias del siglo XXI. Fuente: www.xataka.com
Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad. Quien mucho espera, se decepciona y sufre. La verdad es que la falta de interés duele, y mucho. Va más allá de la decepción, son crueles punzadas de dolor en el estómago, como si algo por dentro nos desgarrara el alma. En el momento en el que nos hieren, no podemos hacer nada para aliviar ese dolor, pues mantener nuestra cordura ante el abandono y la humillación ya supone suficiente esfuerzo.La verdad es que tanto el tiempo como los daños nos cambian, haciendo que lo que hoy nos apetecía compartir mañana no nos resulte tan atractivo. No obstante, esto no justifica la falta de sinceridad ni de correspondencia con los demás. Aceptar la falsedad del tiempo vivido Tristemente, la falsedad y la hipocresía son tan resbaladizas que solemos encontrarlas en el rincón que menos esperábamos cuando ya es demasiado tarde. Normalmente, la esperanza de que alguien es lo que creemos conocer nos hace estar tranquilos cuando en realidad deberíamos mantenernos expectantes. Entonces es cuando vienen los problemas, pues la verdad es que abunda la gente interesada y a nosotros nos cuesta abrir los ojos. Esto ocurre porque nos resistimos a creer que alguien a quien consideramos tan indispensable en nuestra vida no sea sincero. Normalmente, las personas falsas o interesadas son aquellas que ni comen ni dejan comer y que cuando les pides explicaciones se enervan intentando evadir la confrontación que les hemos planteado.Es probable que nos devoren con palabras envenenadas, de manera que nosotros, sedientos de encajar, alimentemos la esperanza de quien tiene una de cal y otra de arena.Aprende a regalar tu ausencia a quien no valora tu presencia En ocasiones perdemos el tiempo insistiendo en ver a alguien que no hace nada por vernos y en forzar situaciones que creemos necesarias. Solemos caer en el error de buscar sin permitir que nos encuentren, lo que al final resulta en un maltrato a nuestra dignidad. Cuando nos damos cuenta de esto, hay algo que se rompe en nuestro interior y nos invade una ola de decepción, de miedo y de tristeza. En ese momento, nos percatamos de que no podemos esperar a quien no quiere ser esperado. Entonces empieza todo un duro proceso de protección que requiere que recubramos nuestra vida de comprensión y que prohibamos la entrada a todas aquellas personas que nos dañaron y se comportaron de manera interesada. Rodéate de las personas que te gustan y sé feliz Comprométete con aquellos valores que te resultan fundamentales, disfruta de la sensibilidad, de la bondad, del respeto, de la humildad, de la confianza y la fe, de la gratitud, de la sabiduría, de la sinceridad, del amor, de la amistad, del cariño y de la incondicionalidad. Mantén cerca de ti la mejor realidad que conozcas, deshecha lo vil y lo cruel, no prestes atención a las personas tóxicas, busca tu oxígeno, cuenta hasta tres y respira. Siente las bocanadas de aire psicológico y saluda a tus emociones. Rodéate de toda esa gente que te hace sentir que el mundo es un lugar que merece la pena y que tu caparazón solo está contigo para que te resguardes en los días de lluvia. Rechaza en tu vida a todos aquellos que te hacen sentir menospreciado y que no te dedican ni un momento sin que tengas que rogarlo.Libérate de todo lo que te aprisiona y permite que la vida te sorprenda sin necesidad de dañarte. No esperes nada de nadie, espera todo de ti. El resto llegará cuando menos de lo esperes. Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com
Nadie nace con un manual de instrucciones que nos explique cómo funciona esto de la vida. Por mucho que nuestros padres, tíos o amigos se esfuercen, hay muchas cosas que solo podremos aprender de verdad si las experimentamos nosotros mismos. Alex Noriega es un ilustrador que allá por 2010 estaba viviendo una situación complicada en su vida. Como método para poner orden y averiguar en qué estaba fallando, decidió crear un blog y empezar a publicar ilustraciones con todo lo que había aprendido, plasmándolo de la forma más sencilla posible. La verdad es que la mayoría son auténticas perlas de sabiduría... link: https://www.youtube.com/watch?v=dhkLpM1F56M Fuente: Stuff No One Told Me
Los medios de comunicación y la posibilidad que tenemos cada uno de nosotros de publicar algo que en unos minutos pueda dar la vuelta al mundo, sin ningún tipo de censura o control, tiene muchas ventajas. Pero también muchos contras, como el de que ha aumentado exponencialmente el daño que puede causar un acosador en casos como el ciberbullying. En este artículo queremos seguir reflexionando sobre el ciberbullying introduciéndonos en la piel de Carlos. Ya compartimos el comienzo de su historia en el este artículo y a continuación nos gustaría que terminarais de conocer su historia. En esta última parte, queremos prestar atención al papel que puede jugar el trabajo con los jóvenes en edad de riesgo y la importancia de las figuras de apoyo, especialmente los padres, para terminar con el ciberbullying. ¿Existe concienciación sobre el ciberbullying? Los medios de comunicación advertían sobre estos sucesos: acoso escolar, bullying, acoso en las redes o ciberbullying, niños que llegaron a suicidarse…y a pesar de que cada vez se escuchaba con más frecuencia yo no veía a la gente impactada. Era como si se hubieran habituado a esas horribles noticias y las personas pasaran a ser meras receptoras de información, sin procesar lo verdaderamente grave del asunto. Esto me hacía dudar de si verdaderamente yo era víctima de este fenómeno o si mi relato tendría credibilidad. “En la actualidad se ha incrementado el número de sucesos como este y ello provoca que la sociedad se habitúe a dichas noticias. Estamos hablando de un problema que afecta a personas en proceso de formación y evolución por lo que se puede y se debe trabajar con esperanza al abordarlo” -Cáceres (2010)- Para mí, era una condena haber tenido que pasar así mi preadolescencia, yo prefería aquellas historias de mi sabio antecesor donde parecía haber mucha más intimidad. En cambio, mi rostro y mis acciones estaban accesibles a tiempo real en cualquier dispositivo con wifi. ¿Cómo conseguí salir de este pozo? Era un martes por la mañana y el tutor nos anunciaba que tendríamos un taller llamado “prevención del ciber-acoso escolar”. De repente mi corazón comenzó a latir muy rápido por dos cosas: porque pensé que “lo mío” podría tener solución y por una tremenda vergüenza al sentirme totalmente observado. Resulta que yo encajaba en todo lo que allí se dijo. Aquellas dos psicólogas hablaban de “víctimas” y “agresores” y aunque yo me resistía a aceptar esos términos, escuché atentamente los consejos que dictaban y eran:No debía sentirme culpable, pues los que me acosaban eran los que de verdad tenían poca autoestima y necesitaban molestar a los demás para engrandecer su personalidad. Tampoco debía sentir vergüenza por todo lo que me estaba ocurriendo ni por lo que estaba sintiendo.Explicaban que lo inteligente era no responder a las amenazas o provocaciones, pues con eso solo iba a alimentar las actitudes de los demás y endurecer mi malestar. Debía ignorar a los agresores todo lo posible.También debía sacar fuerza para pedir ayuda a mis padres o a mis profesores. Lo cierto es que yo tenía una familia que podía ayudarme, pero la vergüenza que sentía me impedía solicitar esta ayuda. Adquirí la convicción de que, si lograba compartir con las personas que me querían la situación en la que me encontraba, lograría encontrar recursos para afrontar la situación.Por otro lado, aconsejaban no borrar las pruebas que comprometían a los agresores: mensajes, amenazas, fotos comprometedoras, pantallazos…y así lo hice.También hablaron de ejercicios de relajación. Yo de eso no tenía ni idea, pero me picó la curiosidad y en pocos días aprendí a practicarlos.Aumentar la privacidad y limitar la información que se muestra en Internet. Nunca había intentado configurar la privacidad en las redes sociales en las que tenía un perfil. Después de mucho tratear, ya que no es lo más intuitivo del mundo, ese día ajuste las opciones de una manera que me protegieran.Y lo que más me gustó, no dedicar tiempo excesivo a las redes sociales o a los dispositivos digitales y emplear mi tiempo libre en actividades que implicaran conocer a gente nueva que compartiera mis gustos e intereses.El papel de los padres en la prevención del ciberbullying Como os decía al principio, yo contaba con una familia estupenda que me hubiera podido ayudar, pero que no lo hacía porque yo me había empeñado en encubrir todo lo que estaba pasando. Mis padres sospechaban que algunos de mis compañeros no eran muy respetuosos conmigo, pero yo siempre le quitaba importancia y jamás era sincero con cómo me sentía realmente. Los padres deben servir de ejemplo para los niños y explicarles los riesgos que suponen las redes sociales y la importancia de la intimidad. Si un niño crece en base a un apego seguro, será más fácil que acuda a sus familiares en caso de que sea víctima de acoso o si es conocedor de algún caso. Asimismo, es conveniente que se dosifique el uso de Internet y del ordenador debiendo estar situados a la vista de padres. Esto no quiere decir que actúen como policías, pero sí como guía de la educación de sus hijos. El centro educativo como factor preventivo Que exista una relación de apego seguro entre padres e hijos no asegura que un niño no vaya a ser víctima de acoso o ciber-acoso y que en caso de serlo demande ayuda. Los profesores, al igual que los padres, deben ser otra red de apoyo a la que pueden acudir los jóvenes que sufran una historia parecida a la mía. Siempre recordaré aquella charla de ese martes por la mañana que tanta ansiedad me produjo al conocer su temática. No solo yo sentí vergüenza ese día, muchos compañeros tomaron conciencia y reflexionaron sobre sus actos. A mí me sirvió para pedir ayuda y a algunos de ellos para sentir eso de lo que estaban tan escasos: empatía. Ya no tanto los agresores, sino aquellos que con su silencio o sus risas eran cómplices de sus agresiones. A ti que no te conozco (o sí), pretendo hacerte ver que ser víctima de acoso o ciber acoso en la infancia tiene consecuencias negativas en el futuro a nivel psicológico y social y que pueden permanecer en la vida adulta. Ahora soy un adulto feliz, que he curado mis heridas con mucho esfuerzo y que busca educar a unos hijos con empatía hacía sus iguales y con respeto a la diversidad. Si con esto consigo que tomes conciencia de esta problemática un poquito más y ayudes a prevenirla, mi misión se habrá cumplido. Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com
Las madres tienen un papel muy importante en la vida de los hijos pero a veces nos olvidamos de la figura de los padres que es igual de importante. Esto se vuelve mucho más importante si estamos hablando de un hijo. Para ello, hay que sacar tiempo y dedicárselo a nuestro pequeño ya que, en un futuro, te lo agradecerá eternamente. En especial, hay ciertas cosas que los padres deben enseñarles ya que les aportarán valores que no se los puede proporcionar ni una madre ni un colegio ni la tecnología. Esta recopilación podría serte de mucha ayuda. 8 Cosas que los padres tienen que enseñarle a sus hijos 1- Cómo deben tratar a las mujeres Debe dar ejemplo y mostrarle cómo se trata a las mujeres. Tiene que aprender todas las cosas importantes y no hay nada mejor que ver el ejemplo en un padre. Pueden llevarlo a comprar flores para la madre, por ejemplo.2- Cómo tiene que contraatacar Debe enseñarle a ser fuerte, a saber defenderse por sí mismo y saber lo que es correcto. Tiene que aprender a diferenciar cuando merece la pena discutir y cuando hay que tomarse las cosas con calma.3- Aportarle al niño nuevas sensaciones Los padres tienen formas distintas de expresarle al niño el cariño que le tienen. Las madres suelen mostrarlo con caricias y besos mientras que los padres prefieren jugar con ellos. De esta última forma, el pequeño recibe miles de sensaciones y nuevas experiencias sobre su propia ubicación espacial. 4- Cómo hacer las tareas domésticas Debe enseñarle cosas básicas personales como atarse la corbata, afeitarse y planchar sus camisas pero también es la persona indicada para mostrarle a su hijo que los hombres también cocinan, barren el suelo y friegan los platos. Tiene que enseñarlo a ser autosuficiente.5- Lo importante que es saber perder y ganar Jugando con él, puede enseñarle a valorar la victoria y el esfuerzo que lleva conseguirla. Además, aprenderá que las derrotas son inevitables y que hay que levantarse y seguir adelante sin sentir vergüenza alguna. 6- Tener una conversación hombre a hombre sobre el amor Cuando sea adolescente, el padre debe tener conversaciones con él y contarle cosas sobre su primer amor, sus citas y aconsejarle que no hay prisa, que tarde o temprano llegará esa chica adecuada. Creará una gran confianza entre ambos y para el niño serán conversaciones muy útiles.7- Encontrar su propia visión del mundo Debe hablar con él y aportarle enfoques diferentes de la vida. Al educarlo debe estar del lado de la madre y tienen que ponerse de acuerdo pero, respecto al mundo, pueden verlo de forma muy distinta. Esto consigue que el niño pueda analizar y formar su propia visión.8- Habilidades masculinas Hay cosas que son características de los hombres y que sorprenden a muchas mujeres como saber encender un fuego, regar, arreglar un coche o colgar cuadros. No son tareas difíciles pero los hombres suelen ganar puntos si saben realizarlas. Recuerda que es una labor que solo pueden hacer los padres o al menos la realizarán mejor. Los niños aprenderán mucho y sus padres se sentirán muy orgullosos de la gran persona que tienen por hijo. Fuente: https://rolloid.net
Pensamientos obsesivos y recurrentes: no permitas que acaben consolidándose en tu mente. Todos tenemos en mayor o menor medida algunos pensamientos negativos, pero si permitimos que se adueñen de nuestra mente pueden resultar peligrosos para nuestra salud mental. Los pensamientos negativos recurrentes se consolidan en nuestro cerebro y pueden llegar a ser muy molestos si no hacemos algo para deshacernos de ellos. La estrategia de “forzarnos a no pensar en ello” es contraproducente En el momento en que comenzamos a pensar en cosas negativas, tratamos de expulsar inmediatamente estos pensamientos. No obstante, erradicar los malos pensamientos no es tan fácil como parece, e incluso es una estrategia que puede ser contraproducente. Combatir esta clase de pensamientos negativos y recurrentes puede incluso anclar estos patrones de pensamiento, con lo cual el problema, lejos de mejorar, se agrava. Lo cierto es que cuanto más tratamos de no pensar en algo, más cuesta sacarnos eso de nuestra mente. Con el fin de liberarnos de estos pensamientos, será crucial enfocar el problema de un modo distinto, con las técnicas y estrategias adecuadas para limpiar nuestros malos pensamientos de una vez por todas. Aquí tienes siete formas de lograrlo. 1. Modifica tu lenguaje gestual y corporal Párate un momento a observar cómo te mueves y qué gestos usas al comunicarte con otras personas. ¿Pareces más encorvado de la cuenta o tienes una postura corporal cerrada? ¿Tienes el ceño fruncido? ¿Cruzas los brazos? Si notas que esto es así, cuidado porque eres más propenso a tener pensamientos negativos. De hecho, un mal lenguaje corporal puede dañar tu autoestima y mermar tu autoconfianza. Cuando nuestro estado emocional no es óptimo, los pensamientos negativos pueden surgir con facilidad. Prueba a sonreír más a menudo y mejorar tu postura corporal, abriéndote hacia los demás. Esto ayudará a que tengas una mejor comunicación no verbal y a promover un mejor estado mental en el que no tengan cabida los pensamientos negativos recurrentes. Aquí te dejamos un artículo que te puede ayudar en este aspecto: 2. No tengas miedo a hablar sobre el tema que te preocupa No es raro que los malos pensamientos surjan porque tenemos problemas emocionales o de cualquier otro tipo que no hemos sabido comunicar a nadie. Cuando nos guardamos estas sensaciones para nosotros mismos, las cosas suelen ir a peor. Si consideras que necesitas expresarle a alguien aquello que te atormenta, no dudes en hacerlo. Cuando hablamos con alguien sobre lo que nos preocupa, los pensamientos adquieren una nueva dimensión, los visibilizamos, y esto nos puede facilitar que pongamos en perspectiva. Una buena manera de empezar a borrarlos de nuestra mente. 3. ¿Conoces la meditación y el Mindfulness? El estrés y la ansiedad con que tenemos que afrontar el ritmo frenético del día a día puede hacer que nuestro pensamiento no descanse ni se oxigene lo suficiente. Es casi imposible poder llegar a gestionar nuestros pensamientos negativos cuando no tenemos ni un minuto de relajación. Existen distintas técnicas y filosofías que nos ayudan a poner nuestra mente en blanco y promover que nuestro cerebro reestructure los pensamientos y emociones. Por ejemplo, la meditación o la filosofía Mindfulness. Te explicamos más sobre estas dos disciplinas en estos artículos: 4. Cambia tu perspectiva sobre las cosas En ocasiones, los pensamientos negativos son el reflejo de que estamos mirando la realidad desde una perspectiva equivocada. Prueba a reflexionar sobre tu punto de vista, quizá te des cuenta que no eres totalmente racional a la hora de valorar lo que sucede en tu entorno. Por ejemplo, en vez de pensar “Estoy viviendo un momento complicado en el que tengo un montón de problemas”, puedes probar a cambiar el marco y enfocarlo así: “Me parece que estoy afrontando ciertos retos que me están exigiendo mucho pero estoy en el camino de hallar soluciones”. Fundamentalmente el mensaje es el mismo, pero usando la segunda fórmula puedes enfocar los problemas de un modo más optimista. Este pequeño cambio de actitud puede ocasionar una gran mejora en tu percepción de las cosas, puesto que estarás modificando algunas estructuras mentales. 5. La importancia de la creatividad A veces, los pensamientos negativos se enquistan en nuestra mente y es complicado encauzarlos hacia fuera para ir borrando la mala influencia que tienen sobre nosotros. Una de las maneras de hacerlo es encontrar una expresión artística o creativa: escribir, dibujar o tocar un instrumento musical puede ser una buena forma de canalizar mediante la creatividad estas malas emociones. Además, está demostrado que el arte puede ser muy terapéutico y logra mejorar tu estado de ánimo. La creatividad es liberadora. Cuando somos capaces de expresarnos mediante el arte, las dinámicas negativas generadas por tus pensamientos empezarán a debilitarse para dar paso a nuevas experiencias y sensaciones. 6. Pasear y practicar ejercicio físico Algunas personas piensan que nuestro cuerpo y nuestra mente son dos elementos claramente diferenciados y que realizan sus procesos de forma separada. Por tanto, asumen que los pensamientos se forman en la mente, y que el cuerpo no tiene nada que ver. Esto no es exactamente así. Nuestros pensamientos también son producto del ambiente en el que vivimos, la calidad de las relaciones interpersonales que tenemos, y muchos otros factores. Te habrás dado cuenta que si estás mucho tiempo cerca de personas negativas, lo más normal es que poco a poco te “contagien” de su actitud y tu estado emocional empeore. Apartarte temporalmente del ambiente que te crea malestar puede ayudarte mucho. Por ejemplo, dar un paseo activará regiones cerebrales que permanecen casi inactivas cuando estamos sentados. Otra buena idea para borrar los pensamientos negativos es practicar ejercicio físico, puesto que está demostrado que mejora nuestro estado de ánimo y nos reporta una buena dosis de hormonas positivas y relajación. 7. Pregúntate qué es lo que te hace feliz Algunos pensamientos recurrentes que nos perturban tienen su génesis en una sensación de vacío existencial. Pero, ¿eres consciente de todas las cosas positivas que tienes a tu alrededor? No es raro que, inmersos como estamos en la rutina diaria y en nuestras respectivas labores, perdamos la perspectiva general sobre las cosas relativamente positivas que tenemos en nuestras vidas. Es esencial pues que demos valor a estas cosas buenas, y darles la importancia que merecen. Si elaboras una lista con estas cosas de las que puedes sentirte feliz y agradecido, tu estado emocional mejorará. Ten en cuenta que, en ocasiones, muchos aspectos positivos de nuestra vida pasan desapercibidos. Es tu responsabilidad volver a fijarte en ellos y valorarlos. Fuente: https://psicologiaymente.net/
Los amigos son esos que cuando termina la fiesta se quedan a recoger. Esos que comparten con nosotros la ilusión de prepararla, o que incluso la preparan sin nosotros con la única motivación de que un día, por un rato, seamos protagonistas de más historias que la nuestra. Son esos que se esperan a poner el punto y aparte contigo porque saben que puedes necesitarles hasta la última letra. Son esos que no nos leen la mente, pero sí el brillo de los ojos o el temblor en las manos. Son esos en los que reconoces una parte por la que no pasa el tiempo, la de la complicidad y el encuentro. Los amigos son esos con los que has tocado fondo y cielo y en los dos lados has agradecido su compañía. En el fondo, porque sin ellos aquello hubiera sido peor; en el cielo, porque con ellos aquello tampoco podía haber sido mejor. En los amigos reconoces una parte de ti y otra extraña a la que admiras Son esos en los que reconoces una parte de ti y otra extraña y diferente a la que admiras. Su capacidad para sacarte una sonrisa cuando no encuentras motivos, su templanza cuando los nervios te llevan, su coraje cuando las razones para el miedo son muchas, su ánimo cuando todo parece perdido, su persistencia cuando le has dicho por todas las formas posibles que hoy no te arreglas y pisas la calle. Son esos que con cariño te recuerdan que donde come él también puedes comer tú, que donde duerme él también puedes dormir tú. Aquellos que van a buscarte a la estación aunque lo tengan que dejar todo empantanado. Saben que luego les echarás una mano, y lo haces aunque llegues reventada del viaje.Por supuesto, no esperes una casa recogida y una cama de invitados. La confianza te hace parte de su cotidianidad por mucho tiempo que llevéis sin veros. A cambio espera ilusión, mucha ilusión, porque tienen unas ganas increíbles de verte. De contarte…de escuchar. “La amistad mejora nuestra felicidad y disminuye nuestras desgracias doblando nuestras alegrías y dividiendo nuestro dolor” -Cicerón- Son esos que conocen tu esencia, de los que conoces la suya Son esos de los que te sabes algunas de sus anécdotas mejor que ellos. La de veces que le habrás oído contar la historia de la maleta perdida. Los días en los que tuvo que sobrevivir en Japón con la misma ropa interior, hasta que terminó agenciándose unas bragas de la vecina que no le parecían feas. Termina diciendo que eran horrorosas y tú te ríes porque cada vez que lo cuenta te imaginas aquella prenda de una manera distinta. Incluso has llegado a buscar en Google cómo demonios son las bragas en Japón….y para feas, feas, has encontrado varias candidatas. De hecho, las tienes guardadas en el móvil por si hay que enseñarlas para rematar la historia. Parte de su vida se ha convertido en la tuya: esta es una regla que a la inversa también funciona. “En la prosperidad nuestros amigos nos conocen; en la adversidad conocemos a nuestros amigos” -John Churton Collins- Los amigos son esos… Los amigos son esos que no pasan de contestarte o no lo dejan para otro momento, especialmente cuando sienten que no necesitas una respuesta elaborada, solo confirmar que estás. Son esos que te acompañan por pasar más tiempo contigo, no por quedar bien o por temor a que te pase algo. -Si vivo aquí al lado. -Ya. Pero da igual. Te acompaño. Son esos que son muy escasos, únicos en su especie, originales en su forma de tratarte, delicados y rudos según toque. Pero sobre todo, son extraordinarios, porque son…esos, tus amigos…y no hay ninguno igual, pero al mismo tiempo, extrañamente, se parecen. De tus amigos no hay ninguno igual, pero al mismo tiempo, extrañamente, se parecen. Son esos que cicatrizan heridas diciendo “burradas” que mezclan las lágrimas de pena con las de risa. Son esos que se ponen serios cuando necesitas ideas para resolver un problema y los que se niegan a hacerlo cuando llega el momento de descansar por un rato; de dejar que el asunto se airee para luego volver…porque siempre volverán contigo. Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com