OrtegaYOrion
Usuario (Cabo Verde)
. Los Elfos Noldor eran los más dotados intelectualmente de todos los Elfos, así como los más fuertes y los de mayor orgullo. Los Noldor eran el pueblo más valiente y poderoso entre los Hijos de Ilúvatar , con una luz en los ojos similar a la de las estrellas. Ellos libraron las guerras más grandes de las que hayan oído los enanos o los hombres, por lo que son el pueblo más aguerrido de la Tierra Media. Eran principalmente de ojos grises y cabellos oscuros , especialmente altos (con una estatura de dos metros), muy hermosos si se les compara con los hombres. Formidables guerreros y artesanos, son responsables de la creación de los Silmarils y los Palantiri, así como el alfabeto Sarati y posteriormente Tengwar, además de los anillos de poder de los Elfos El elfo noldor mas Poderoso Fingolfin : el elfo que solo se enfrento a Morgoth Fingolfin cabalgó solo hasta las puertas de Angband y retó a Morgoth a combate, acabando finalmente muerto (no sin antes herir al vala varias veces, las más importantes fueron la desfiguración de su cara y la amputación de un pie, cuyo flujo de sangre ahogó a Fingolfin, demostrando por qué era el elfo más poderoso en la batalla, con habilidad suficiente no sólo para enfrentar y malherir a un dios, sino para hacerle sentir miedo). Thorondor, Rey de las Águilas, rescató el cádaver del Rey. De esta manera, su hijo Fingon se convirtió en el nuevo Rey Supremo de los Noldor. Pero Thorondor llevó el cuerpo del Rey a Gondolin, donde Turgon lo enterró en un mausoleo que construyó especialmente en las Montañas Circundantes. Al contrario que Fëanor, que permaneció allí hasta el Fin, y Finrod Felagund, que las abandonó, en las Estancias de Mandos Fingolfin desaparecerá por los Muros de la Noche hasta la morada del mismísimo Ilúvatar, para volver a Eä en la Dagor Dagorath.

. Fingolfin : ultimo rey supremo de los elfos noldor Melkor o Morgoth: : El valar mas poderoso creado por lluvartar el creador, practicamente era un Dios Esa fue la última vez durante esas guerras que Morgoth cruzó las puertas de su fortaleza, y se dice que no aceptó el desafío de buen grado; porque aunque su poder era mayor que todas las cosas de este mundo, sólo él entre los Valar conocía el miedo. Pero no podía negarse a aceptar el desafío delante de sus propios capitanes; pues la aguda música del cuerno de Fingolfin resonaba en las rocas, y su voz llegaba penetrante y clara hasta las profundidades de Angband; y Fingolfm llamó a Morgoth cobarde y señor de esclavos. Por lo tanto Morgoth salió, subiendo lentamente desde el trono profundo, y el sonido de sus pisadas era como un trueno bajo tierra. Y salió vestido con una armadura negra; y se erguía ante el Rey como una torre coronada de hierro y el vasto escudo, negro y sin blasón, arrojaba una sombra de nubes tormentosas. Pero Fingolfm brillaba debajo como una estrella; porque la cota de malla era de hilos de plata entretejidos, y en el escudo azul llevaba cristales incrustados; y desenvainó la espada, Ringil, que relució como el hielo. Entonces Morgoth esgrimió el Martillo de los Mundos Subterráneos, llamado Grond, lo alzó bruscamente, y lo hizo caer como un rayo de tormenta. Pero Fingolfin saltó a un lado, y Grond abrió un gran boquete en la tierra, de donde salían humo y fuego. Muchas veces intentó Morgoth herirlo y otras tantas Fingolfm esquivó los golpes, como relámpagos lanzados desde una nube oscura; e hirió a Morgoth con siete heridas, y siete veces lanzó Morgoth un grito de angustia, mientras los ejércitos de Angband caían de bruces consternados, y el eco de los gritos resonaba en las Tierras Septentrionales. Pero por fin el Rey se fatigó, y Morgoth lo abatió con el escudo. Tres veces cayó el Rey de rodillas y tres veces se volvió a levantar con el escudo roto y el yelmo mellado. Pero la tierra estaba desgarrada en boquetes todo alrededor, y el Rey tropezó y cayó de espaldas ante los pies de Morgoth; y le puso Morgoth el pie izquierdo sobre el cuello, y el peso era como el de una montaña derrumbada. No obstante, en un último y desesperado intento, Fingolfin golpeó con Ringil y rebanó el pie, y la sangre manó negra y humeante y llenó los boquetes abiertos por Grond. De este modo pereció Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor, el mas orgulloso y valiente de los reyes Elfos de antaño. Los Orcos no se jactaron de ese duelo ante las puertas; ni tampoco lo cantan los Elfos, pues tienen una pena demasiado profunda. No obstante, la historia se recuerda todavía, porque Thorondor, Rey de las Águilas, llevó la nueva a Gondolin y a Hithlum, a lo lejos. Y Morgoth levantó el cuerpo del Rey Elfo y lo quebró, y se lo habría arrojado a los lobos; pero Thorondor se precipitó desde su nido en las cumbres de Crissaegrim, se lanzó sobre Morgoth y le desfiguró la cara. La embestida de las alas de Thorondor era como el ruido de los vientos de Manwë, y aferró el cuerpo con sus garras poderosas y elevándose de súbito por sobre los dardos de los Orcos, se llevó al Rey consigo. Y lo puso sobre ja cima de una montaña que daba desde el norte sobre el valle escondido de Gondolin; y Turgon construyó un alto túmulo de piedras sobre su padre. Ningún Orco se aventuró luego a pasar por el monte de Fingolfin ni se atrevió a acercarse a la tumba, hasta que el destino de Gondolin se hubo cumplido, y la traición apareció entre los suyos. Morgoth renqueó siempre de un pie desde ese día, y el dolor de las heridas no se le curó nunca y en la cara llevaba la cicatriz que Thorondor le había hecho.