NovaEscola
Usuario (Argentina)
Manual de cultivo de plantin de Salvia Divinorum Para que un plantin prospere, es fundamental proporcionarleel medio ambiente propicio. Y para esto nada mejor que estudiar su hábitatnatural. La salvia divinorum se reproduce principalmente por esquejes. Sus ramas son frágiles, y al quebrarse caen bajo la planta,donde comienza el proceso de enraizado. Estas ramas quebradas o esquejes prosperan a la sombra de laplanta madre. Es característica de esta salvia evaporar abundante agua porsus hojas. Esta evaporación crea un ambiente húmedo a su alrededor, yespecialmente abajo, donde comienzan a enraizar sus esquejes. En la etapa de plantin, la capacidad de sus raíces noalcanza para abastecer la evaporación de sus hojas. Por lo tanto esimprescindible la humedad que exhala la planta madre. Cuando se convierte en planta, sus raíces estánsuficientemente desarrolladas, y sus hojas son capaces de retener mejor elagua. Recién entonces puede ser independiente. Por eso, al recibir un plantin, lo primero es recrear elambiente similar al proporcionado por la planta madre: Tierra húmeda pero no empapada, sombra, protección delviento, y alta humedad ambiente. El plantin necesita adaptarse al nuevo lugar. Como cada hogar tiene un clima diferente, es imprescindibletener un rociador para rociarlo con agua apenas recibido, y seguir rociándolodos a tres veces por día. Una botella plástica cortada al medio es un excelenteminivivero para mantener un microclima húmedo. Pasados 2 a 3 días, se puede quitar la tapa de la botellapara ir reduciendo paulatinamente el nivel de humedad en el interior de lamisma. Luego de una semana se quita totalmente la botella, y secontinúa rociándolo. Normalmente el plantin ya estará en condiciones de seguircreciendo en el ambiente normal de la casa. Pero es necesario observar si lashojas acusan algún decaimiento. En este caso reponer la botella por unos díasmás. Superado este periodo el plantin puede estar en el exterior,pero siempre evitando el sol directo, y protegido del viento y del frío.Temperaturas inferiores a 5 grados lo destruyen. Pasada esta etapa, el plantin comienza a crecer rápidamente. Ahora será necesario transplantarlo. Principales puntos a tener encuenta: Las indicaciones sonreferencias, pero los tiempos y condiciones cambian para cada lugar, clima yépoca del año. Por eso es preciso observar la planta y actuar enconsecuencia. Así como necesita humedad, el exceso lo perjudica. Por lo tanto utilizar el capuchón sólo lo imprescindible. Si al quitar el capuchón las hojas decaen, rociarlas yreponer el capuchón por un día más. El objetivo es quitar el capuchón lo antes posible, sin quese resienta la planta. El envase del plantin tiende a perder tierra si se riegademasiado, o por el agua al rociarlo. Si vemos bajar el nivel de tierra, o se observan espacios deaire en algunas partes, reponer con tierra fina y suelta, de la recomendadapara transplante. Mantener la tierra húmeda pero evitar que se empape de agua. El medio ambiente de la salvia divinorum es el exterior.Necesita aire libre y reflejo del sol (no sol directo). Si la temperatura en invierno se acerca a los 5 grados,entonces conviene entrarla o protegerla. Cuando el plantin está bien sin capuchón, dejar pasar 4 a 5 díasmás y transplantar. En nuestro foro tenemos páginas con más información, y unaespecialmente sobre el transplante y el tipo de sustrato adecuado.
Aprender a disparar: la compleja psicología del tirador El tiro requiere una serie de mecanismos imprescindibles para el buen desempeño del tirador Como en todos los deportes, el nuestro tiene una serie de mecanismos que son imprescindibles para el desempeño del tirador. Estos mecanismos son adquiridos, no innatos; nadie los trae desde la cuna. ¿Con qué nacemos? Todos los seres humanos tenemos el reflejo de reaccionar ante los estímulos agresivos, con el afán de protegernos de las posibles consecuencias. Por ello, si alguien nos empuja, hacemos resistencia a esta acción a fin de conservar el equilibrio. También si nos sometemos a un resplandor fuerte o a un sonido estruendoso solemos cerrar los ojos y contorsionarnos de diversas maneras para atenuar los efectos de las acciones agresivas. Como tampoco somos tontos, tendemos a identificar las fuentes de las agresiones en general, y a anticipar la reacción. Si alguien nos ilumina frecuentemente con una linterna, son necesarias pocas repeticiones para que en el futuro, apenas veamos la linterna, estemos entrecerrando los ojos y anteponiendo las manos para cubrirnos. Todos tratamos de huir de las situaciones potencialmente peligrosas o agresivas lo más rápido posible y protegernos de ellas. Esta carga instintiva viene preprogramada desde el nacimiento y cuando identificamos una fuente de agresiones de cierta clase, generamos un reflejo que nos cubra o ponga a salvo de ellas. En relación a las condiciones necesarias para un buen desempeño en el tiro, por supuesto que algunos traen más condiciones que otros (siempre se da en cualquier deporte). Pero cuidado, el talento es sólo una pequeña parte de un todo. Sin trabajo, sin esfuerzo, no habrá resultados sólidos. Cualquiera puede tener un buen día, pero quienes trabajan en pos de ello están muchísimo más cerca del éxito y de la permanencia en los puesto de delante. ¿Qué pasa en el tiro? Cuando comenzamos a disparar nos sometemos a las agresiones descritas anteriormente. El arma nos “patea”, aturde y ciega (en algunos casos más que en otros). Nadie está preparado para este tipo de agresiones desde el nacimiento y para tolerarlas debemos acostumbrarnos a ellas. Es necesario aprender a manejarlas. El tirador novel tiene varios inconvenientes que vencer, producto de los reflejos que mencionamos: cierra los ojos, quiebra la muñeca hacia delante anticipando el retroceso, y para sacarse de una vez este “lío” del disparo tira del disparador en lugar de presionar suavemente. Estas acciones hacen que cualquier cosa buena a nivel técnico que el tirador haya realizado previamente, desaparezca en el instante en que está ejecutando el disparo. Todos los tiradores de cualquier nivel deben lidiar con diferentes inconvenientes (los gatillazos, la parada del arma, la alineación de las miras, la alineación del arma, la respiración, etc.), sobre todo cuando están bajo tensión. He visto a muchos tiradores que, después de varios años tirando, aún cierran los ojos en el momento del disparo o siguen anticipando el retroceso del arma. La diferencia entre los novatos y los tiradores más experimentados es que estos últimos cometen errores más pequeños, más sutiles y quizás menos frecuentes, pero el error es siempre parte de todo el proceso. Por ello se debe practicar la técnica correcta con el objetivo de afianzar la preparación y ejecución de un disparo. ¿Cuál es la solución? Aprender la técnica correcta, afianzarla con el entrenamiento y trasladarla a la competición. Pero todo este proceso necesita no solo de una guía experimentada, sino de la férrea voluntad de trabajar por parte del alumno. Nada se consigue sin trabajo y sin dedicación. Muchos dirán “pero esto es un juego, una diversión” y para muchos lo es. Pero si no estás dispuesto a trabajar, no esperes mucho más de lo que ya tienes. Vamos a repetir una y otra vez en estos artículos la necesidad de que el tirador sea absolutamente sincero consigo mismo. Sin una crítica objetiva no hay aprendizaje. Obviamente, no soy psicólogo ni nada que se le parezca, pero sí puedo decirles que las personas que escriben o enseñan sobre el funcionamiento de la mente coinciden básicamente, con mayor o menor detalle, en el siguiente planteamiento que está en el libro de Lanny Bassham “Método de Determinación Mental. La mente puesta en ganar”, y del cual hago la siguiente interpretación. Nuestra mente tiene una zona consciente, que es la que maneja los imprevistos, las cosas que se salen de lo rutinario. a - El consciente Esta zona maneja cada situación de una en una. Quienes dicen “yo hago muchas cosas a la vez” mienten. Lo que hace la mente es repartir pequeñas fracciones de tiempo para cada cosa, y esto da la sensación de simultaneidad. Siempre me gusta dar como ejemplo de esto, aquel juego en el que nos pedían hacer con un pie círculos en el sentido de las agujas del reloj, mientras con la mano y un lápiz, tratábamos de dibujar un 6 (que se hace en sentido contrario al giro de la pierna), y nos era imposible hacerlo sin que pierna y mano terminaran girando hacia el mismo lado. Nuestra zona consciente permite estar atentos a los imprevistos. b - El inconsciente Es la zona que maneja todas las rutinas: respirar, parpadear, latidos del corazón, en fin, todo lo que hacemos simultáneamente a la acción que nos ocupa en particular. Esta zona maneja miles de cosas a la vez y aquí es donde se desarrollan y potencian las destrezas. En este punto, algunos observarán que todas las acciones que cito más arriba las hacemos desde la cuna, pero si el mismo observador maneja un vehículo, sabrá que en el momento del aprendizaje de conducción debía estar atento a los cambios, el embrague, la calle, los semáforos… pero al poco tiempo de practicar ya no pensaba en qué lugar está la marcha que corresponde, solo la pone. Esta es la evidencia de que también hay cosas aprendidas que se pueden pasar a la zona automática. Inconscientemente, nuestro cerebro graba las rutinas y cuando éstas se repiten sistemáticamente, todas iguales, la traslada de la zona consciente a la inconsciente (B) y las maneja desde allí. c - La autoimagen El otro factor, el de la autoimagen, debe acompañar el crecimiento y fortalecimiento de las dos anteriores. El tiro es un deporte de números. Personalmente, me ocupé de preguntarle a un grupo de tiradores “¿Cuál es tu puntuación en esta prueba?”. Hubo muchos que en una prueba de 30 disparos (máximo posible 300 puntos), declaraban 230 puntos, por ejemplo, pero revisando las dianas después de la competición, observé que una gran mayoría arrancaba la prueba con series de 85/90 puntos para 10 disparos, lo que de seguir manteniéndose habría dado entre 255/270 puntos. Pero muchos de ellos, después de esta serie excelente, bajaron a resultados de 60/65 puntos para los 10 disparos, que hacían una suma del total de la prueba, dentro de los 230 puntos declarados por el tirador. Este fenómeno es lo que se conoce como barrera psicológica, y responde a lo que denominamos Autoimagen: si creo que no pasaré los 230 puntos, seguro que no lo haré. La autoimagen es absolutamente modificable, permitiendo al tirador adaptarla a las nuevas destrezas que va adquiriendo. Pero ¡¡cuidado!!, no sin trabajo y esfuerzo. d - La triada Se define como el estado donde se conjugan en equilibrio los 3 elementos antes mencionados. Cuando la mente del tirador se encuentra trabajando en esa zona, es cuando su rendimiento es el mejor, cuando el potencial se despliega en toda su magnitud y los resultados se facilitan. El equilibrio de estos 3 factores es fundamental, pero es primordial que el desarrollo de los mismos sea absolutamente proporcional. De nada vale tener una autoimagen desproporcionada que no tiene relación con nuestras habilidades. Si creemos poder hacer 600/600, pero en la práctica no le pegamos al 10 más que una o dos veces cada 20 disparos, estamos errando el camino. (Ver Fig.2 Izquierda). Por el contrario, tener una técnica excelente no será fructífero en resultados si nuestra autoimagen no nos permite pasar de los 500 puntos en una prueba de 600. Por más que en los disparos individuales le peguemos al diez con cierta facilidad, si pensamos que no podremos pasar de los 500 puntos seguramente no lo haremos y en consecuencia no conseguiremos buenos resultados, ya que seremos nuestro propio saboteador. La visualización Esta técnica consiste en repasar mentalmente, en un estado de relajación, los pasos y acciones que vamos a realizar, ya sea para un disparo de 10, un empuñe correcto, una postura determinada, la alineación correcta de miras, o por ejemplo, visualizarnos en una competición importante para así ir acostumbrándonos a los imprevistos, a las puntuaciones altas, al público, al periodismo, a la presión del compromiso, etc. El cerebro humano no diferencia la realidad de la fantasía que generamos. Si practicamos las técnicas de concentración y visualización correctamente, en un punto no diferenciará lo que está inducido por nuestra mente y lo que es realidad. Por ello, tiene fundamental importancia la visualización de las técnicas y situaciones de los diversos compromisos, para enfrentarnos así al estrés de la competición. El tirador que utiliza la zona consciente para disparar está expuesto a que lo venza la ansiedad y apure el disparo; mientras que quien permite a la mente inconsciente controlar los mecanismos del disparo, tendrá mejores resultados. Nuestro cerebro graba las acciones y aprende cuáles son las condiciones necesarias para soltar el disparo, siempre que se lo enseñemos bien en los entrenamientos, sin fallos. Por eso no se debe entrenar a la ligera. Los entrenamientos deben estar orientados a la correcta fijación de la técnica. Cuando el tirador se espera a que el arma esté “parada” en la zona de puntería y las miras correctamente alineadas para presionar el disparador en cada tiro, el cerebro fija esta imagen como la correcta y con las sucesivas repeticiones de esta técnica en el entrenamiento tiende a transformar el mecanismo en automático. Por el contrario, si cuando entrenamos no nos importa que el arma no esté “parada” ni las miras alineadas correctamente, e igual soltamos el disparo para no bajarlo porque “total es entrenamiento”, el cerebro pensará que no es importante la alineación de miras y del arma y de cualquier manera presionará el disparador y nunca podremos “enseñarle” el mecanismo correcto y hacer que lo repita en cada disparo. El mecanismo de pensamiento Hay dos maneras de expresar una afirmación: 1- No falles al 10 2- Pégale al 10. La primera es absolutamente negativa e introduce en el tirador la imagen del error y la de NO. Por el contrario, la segunda es positiva y contundente. Está demostrado que nuestros pensamientos no pueden ser antagónicos. No puedo pensar simultáneamente en que le daré al 10 y en que no. O una u otra. Por ello, es importante desarrollar el mecanismo positivo de pensamiento para el tiro (y la vida). Conclusión El entrenamiento debe ser consistente, serio y responsable. -- No se salte pasos. -- No evite el trabajo. -- No apure los tiempos. -- No subestime los detalles. -- Piense positivamente. -- Sea previsor y planee sus entrenamientos y sus competiciones. Tomarse esto a la ligera es uno de los peores fallos de tiradores con enormes posibilidades pero poca valoración de la preparación, tanto técnica como mental. Ambas van de la mano de manera integral. No sirve hacer hincapié en una sin la otra. Un tirador técnicamente excelente no tendrá rendimiento si su preparación mental es baja o inexistente. Por el contrario, de nada sirve tener una mente serena si no sabemos los fundamentos técnicos del tiro de precisión.
Un preview de mi trabajo, falta terminar la produccion y el master por eso se puede escuchar saturado la idea primera es desarrollar un sonido con muchos bajos como para ponerlo en el auto y hacer vibrar las calles, asi que si tienen sub woofer aprovechenlo! ESTILO PARANORMAL A LOS 50 COMENTARIOS SUBO UNA ROMANTICA LOS HIJOS DE PUTA TAMBIEN NOS ENAMORAMOS
EL GARCA: Hola, no puedo decir mi nombre, pero puedo contarles mi historia. Muchos amigos míos saben la clase de persona que soy, pero no todos. Entre los pocos, muchos me preguntaron: ¿Por que era tan garca? creo que la gente de "bien" sabe, que GARCA se hace, no se nace. Yo hoy en día le hecho la culpa a la globalizacion, el dinero y la boludez de la gente. Todo empezó asi... De muy pequeño como cualquier imbécil de mi generación, a los 9 años ya manejaba o intentaba manejar una computadora. El internet era solo un lujo en esos momentos y no cualquiera podia acceder y las computadoras mas chetas corrían con Windows 95. Dos años mas tarde, ya era todo un instruido, de pequeño todos los ¿porque? que le ahorre a mi madre gracias a Google, pero ya de muy chico quería dinero rápido, ¿Para que? no sabia; ¿Como? tampoco.. Empeze a investigar y me cagaron muchas veces y de distintas formas en mi busqueda, pero me siento orgulloso de que nunca me pudieron sacar mas que unos centavos, que nunca salieron de mi bolsillo. Empeze ganando un par de dolares subiendo archivos a internet,y me fue bastante bien. en 1 mes había logrado mas de 20000 descargas y conseguí mas de 20 dolares, cosa que recuerdo ahora e igual me siento estafado. Estaba contento, tenia como 20 pesos (en esa época), recibí mi primer pago en una cuenta PayPal lo cual me corto el mambo, porque la única forma de retirar ese dinero es viajar a Estados Unidos. Por 20 pesos, ni rinde. Después de esa perdida de tiempo, seguí buscando oportunidades y no cualquiera. Oportunidades que después de hacer el trabajo me paguen el dinero en efectivo y en mano. Encontré Google Adsense, con tan solo 12 años arme un blog, el blog mas choto y pedorro que hayas visto en tu vida. Un blogspot cualquiera con 1 solo articulo. El blog se llamaba clickxcomida.blogspot.com, si lo buscan por ahi lo encuentran. Tenia un articulo que decía que por cada click en los anuncions google donaba $0,10 centavos a los chicos que pasaban hambre en áfrica. Bueno en 2 meses logre 18 dolares, una boludez. No justificaba ni la mentira. Al ver tan poca plata no le di mas pelota al asunto, me retire. Pero mi cuenta seguía activa, la web y los anuncios también. Me acuerdo que unas vacaciones de verano, en enero, casi un año después decidí meterme nuevamente a mi cuenta Adsense y realmente quede shockeado,el ultimo mes, había tenido una difusión masiva y habia alcanzado mas de 40000 clicks. Había vendido humo a lo loco y google por eso me pago unos 1900 dolares. Al principio no lo creí pensé que era muy bueno para ser verdad. Yo tenia 12 años esa plata era una fortuna. Pasaron unos meses, hasta que google habilito mi cuenta para retirar dinero. Y ese era el momento de la verdad, mi cuenta decía: Pago Emitido y me daban unas instrucciones para que valla al Correo Argentino a retirar mi dinero. Obviamente yo era muy chico para cobrar, pero gracias a que puse la información de mi vieja, Google realizo el deposito a su nombre. Nunca me voy a olvidar de aquel dia, yo parado frente al mostrador y el cajero contando los billetes de 100. Para ese momento el dolar estaba como a 3 pesos. me dieron 5000 pesos y algo, también un par de monedas. Ese momento mi madre sabia que eso era mucho dinero para un chico de 12 años, asi que decidió dejarme con 500 pesos e invertir el resto en mejorar la casa. Y gracias a mi madre ahora soy garca. Esa es una breve anécdota como para que me vayas conociendo. Quiero que me sigas acá en Taringa! por que estopor largar una revista online con mucha información interesante. Para garcar y que no te garquen. Todo lo que la sociedad no habla por miedo a ejercer la apología. En los primeros artículos se notificaran: La receta del prensado paraguayo, la mafia de los secuestradores de perros, un curso completo de medidores de energía y como difundir correctamente tu música en la calle. Seguime para mas información... corto transmisión. ATTE .EL GARCA
Vivir viajando: Entrevista a un viajero errante. dijo:No te frotes los ojos porque el sueño es posible. No es descabellado imaginarte a ti mismo haciendo de viajar una profesión. Y si no nos crees, te presentamos a Carlos, un hombre que hace ocho años decidió hacer de su vida un viaje. ¿Cómo era tu vida antes de decidir disfrutarla viajando? ¿Trabajabas en un cubículo? Carlos Olmo: Por suerte nunca he trabajado en un cubículo, mi último trabajo fue de director de marketing de una multinacional informática en Madrid y tenía un buen despacho, coche de empresa, plan de pensiones, seguro de vida, plan de opciones, y todos los anzuelos posibles que nos ponen para que la pieza no se escape. ¿Cuándo decidiste empezar a vivir en la carretera y qué ocurrió para que tomaras esa decisión? C.O.: No ocurrió nada en particular, supongo que fue la gota que desbordó el vaso, y ese momento sí lo recuerdo perfectamente: terminal puente aéreo en Madrid temprano por la mañana en un típico día de retrasos de vuelos, con una reunión importante en Barcelona, y al ver la cara de todo el mundo que estaba esperando con ansia su vuelo pensé: “Si yo también tengo esa cara no me gusta la vida que llevo”. Media hora después, en el avión, presenté la dimisión a mi jefe. Era septiembre del 2000. ¿Cómo obtienes los ingresos para sobrevivir? C.O.: En 2000 creé vagamundos.net, para viajeros sin prisas y en los años siguientes creé otras webs de contenido viajero y cultural, como farosdelmundo.com, patrimonio-humanidad.com, caminoasantiago.com. Obtengo ingresos por publicidad y patrocinios, además de colaboraciones en radio, conferencias y artículos en revistas de viajes, y he escrito varios libros. En todo caso, mis ingresos ahora son el 10% de lo que eran hace 8 años, pero nunca me he arrepentido de la decision tomada. ¿Qué caracteriza a los viajeros que encuentras en tus viajes? C.O.: Si nos referimos a los viajeros que dedican varios meses o años a viajar por el mundo, un punto bastante común a todos es que tenían trabajos de responsabilidad y bien remunerados, pero no eran felices y decidieron sacrificar su vida cómoda y segura por una vida viajera que muchas veces es incómoda e insegura, pero al mismo tiempo libre. Por favor, cuéntanos alguna experiencia inusual que te haya marcado. C.O.: Haber vivido un terremoto de grado 7 en Yogyakarta, Indonesia, el 27 de mayo de 2006 a las 5:50 am, en el que murieron varios miles de personas pero a los pocos días desapareció de los medios de comunicación occidentales porque la tragedía del tsunami de 2004 ha puesto el listón demasiado alto. Algo tendrás que echar de menos de España, ¿quizás la empanada gallega? C.O.: Sin duda, por eso reparto mi tiempo viajando 6 meses por el mundo, y otros 6 por España, y cuando estoy de vacaciones no viajo, sino que paso el tiempo con mi familia en La Coruña disfrutando de una vida relajada, y, cómo no, de la empanada gallega. ¿Cómo afrontas tu día a día al llegar a un nuevo país? C.O.: No soy un viajero típico, no suelo documentarme mucho ni planificar los viajes, prefiero viajar “virgen” a los países e ir absorbiendo lo que veo, siento, fotografío, observo, en mis viajes por el país, siempre en transporte público y nunca en primera clase. El encuentro con otros viajeros también es una fuente de información de primera mano. ¿Qué recomendaciones darías a una persona que se plantee seguir tus pasos? C.O.: Siempre utilizo el verso de Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, para decirle a los que me piden consejo que este es un camino personal y por tanto intransferible, que cada viajero tiene que encontrar su propia manera de viajar, y que en esa búsqueda de nuestro camino es donde nos enriquecemos como seres humanos, lo que nos permitirá liberarnos del peso innecesario de nuestras mochilas emocionales. Como dice la frase, “Lo importante es el viaje, no el destino”, inspirada en mi poema preferido, Ítaca de Kavafis. Carlos Olmo es un viajero a tiempo completo que vive recorriendo sin prisas todo el mundo. Cuenta sus experiencias regularmente en su página web http://vagamundos.net.
La vida amazónica: me enseñaron a vivir. "He aprendido a relativizar mis occidentales obsesiones, preocupaciones y angustias, he aprendido a ver la vida desde una perspectiva más humana, sencilla, natural, a disfrutar mucho más de las relaciones humanas, de la familia, de la amistad sincera, de los pequeños momentos y las pequeñas cosas que hacen de la vida una gratificante experiencia". "Sé que algunos occidentales han juzgado esta actitud de los indígenas como insensibilidad casi animal, como embrutecimiento, como primitivismo. Si eso es primitivismo, quisiera ser primitivo, para disfrutar de la vida como mis amigos indígenas." José Álvarez Alonso (Master en Ciencias, Biólogo de profesión, e Investigador del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana). ME ENSEÑARON A VIVIR. "Oí muchas veces que los indígenas amazónicos eran indolentes y perezosos, que eran huraños, recelosos, tristes y retraídos. Ya no pienso eso de ellos después de lo que he visto y vivido en el cuarto de siglo que llevo en la Amazonía. En esta pródiga tierra he tenido el privilegio de tratar, y convivir a veces, con algunas de las personas más extraordinarias, humanas, alegres, trabajadoras, generosas y hospitalarias que he conocido en mi vida. Después de ver a mis amigos indígenas remar durante días seguidos 12 horas diarias sentados en una dura banca de canoa para traer algo de carne de monte a su casa, o de cargar por horas un pesado animal silvestre o tronco de más de 40 ó 50 kg por caminos inimaginables; después de verlos desvelarse toda una noche en la selva, a veces en plena lluvia, para traer algo de carne o pescado a casa, nunca volveré a calificarlos de haraganes. Luego de ver a mis amigos Jíbaro, Kichwa-Alama, Iquito, Secoya y otros pueblos siempre alegres, reír y hacer bromas por horas y horas cada día, desde el momento en que se despiertan y comienzan a conversar en la madrugada, durante todo el día de trabajo en la "minga" (trabajo comunal), ese maravilloso invento amazónico que ha convertido la maldición bíblica del trabajo en una fiesta, hasta que se bañan en la tarde; después de verlos superar sus dramas y enfrentar sus problemas siempre con una sonrisa o con una broma; después de ver la inmensa capacidad de acoger, aceptar y apoyar al forastero, no puedo seguir afirmando que los indígenas amazónicos son tristes, retraídos o huraños u hostiles. Después de conocer a gente como Elías Hualinga, Cucharita, el hombre más feliz del mundo, cuyas únicas posesiones son su canoa, su remo y su choza, siempre con una palabra alegre y cordial para el vecino, el amigo o el forastero, siempre feliz, siempre con una sonrisa en los labios, aún el día en que le visité en su camastro donde agonizaba por una malaria mal diagnosticada y me dijo sonriendo: "Hermanito, ya me muero, me voy con Diosito", no podré vivir jamás mi propia vida como antes, en mi Europa nativa. Sé que algunos juzgarán que estoy influenciado por el mito del "noble salvaje", pero reconociendo que hay muchos claroscuros en la realidad y en las sociedades indígenas, y que hay también muchas cosas negativas, voy a resaltar algo de lo que he aprendido en mis 26 años de trabajo en la selva amazónica: Venido de una cultura en la que el futuro es casi más importante que el presente, donde tanta gente vive obsesionada por acumular más y más cosas sin pararse a pensar demasiado para qué y a costa de qué; donde muchos viven obsesionados con el pasado y traumatizados por los riesgos y las incertidumbres del futuro; donde con frecuencia el otro es un competidor más que un hermano o un amigo; donde se sacrifican con tanta frecuencia las emociones, las relaciones personales y hasta las amistades por las cosas materiales; donde las personas se esconden detrás de máscaras, títulos, cargos y convenciones sociales, y casi nunca se relacionan unos con otros como personas; donde hay gente que por unos metros de terreno o un puñado de monedas se enemistan con amigos o hermanos por años, o de por vida; donde mucha gente busca desesperadamente llenar un vacío existencial cada vez más grande con la acumulación de cosas materiales o dedicándose a actividades frívolas; puedo decir que he aprendido de los indígenas amazónicos algunas de las más grandes lecciones de mi vida. Entre otras muchas cosas, que llenarían libros, he aprendido a relativizar mis occidentales obsesiones, preocupaciones y angustias, he aprendido a ver la vida desde una perspectiva más humana, sencilla, natural, a disfrutar mucho más de las relaciones humanas, de la familia, de la amistad sincera, de los pequeños momentos y las pequeñas cosas que hacen de la vida una gratificante experiencia en vez de un vía crucis de sufrimiento, como alguna vez quiso enseñarnos un cristianismo deformado por el oscurantismo europeo. Como buen occidental heredero de la cultura del ahorro y el esfuerzo individual para "superarse" y "labrarse" un próspero futuro y una vejez tranquila y confortable, cuando llegué al Amazonas me costó comprender cómo podían ser tan felices personas que no tenían nada material, que vivían en el filo de la supervivencia, que sabían que cualquier accidente o enfermedad podía llevarlos a la tumba cualquier día, que no sabían si al día siguiente hallarían comida para sus hijos en el bosque. Yo, que tenía a una sólida institución detrás de mí respaldándome para cualquier emergencia, que sabía que ni mi familia en Europa ni mis colegas me abandonarían en cualquier emergencia, enfermedad o accidente grave, me llegué a sentir culpable de preocuparme de un futuro para mí incierto mientras veía a mi lado gentes felices sin ninguna seguridad en su futuro; cuando a mi lado veía a decenas de familias indígenas que no sabían si al día siguiente se moriría su hijo porque no había forma de acceder a un médico o tratamiento para un accidente o una enfermedad simple, o que sabían que para su vejez no tendrían más seguro que la bondad o generosidad de sus hijos o vecinos, para ayudarles con un plato de comida o reparando el techo de sus destartaladas viviendas. Ser testigo de la entereza, de la humilde, resignada y profundamente humana cordura con que muchos indígenas amazónicos enfrentan la adversidad y las desgracias más atroces sin perder el gusto por la vida y la alegría inagotable, el sentido del humor y la calidez de sus relaciones humanas; ver la forma en que enfrentan a la muerte con la misma naturalidad y sencillez con que vivieron la vida, me ha ayudado a enfrentar de otro modo mi propia vida y mis propias e inevitables angustias. Sé que algunos occidentales han juzgado esta actitud de los indígenas como insensibilidad casi animal, como embrutecimiento, como primitivismo. Si eso es primitivismo, quisiera ser primitivo, para disfrutar de la vida como mis amigos indígenas. Decía la novelista francesa Marguerite Yourcenar que el hombre no es de donde nace, sino de donde se siente por primera vez inteligente. Yo aprendí a vivir en el Amazonas, y amazónico soy por tanto. Cuando me obsesiono un poco con mi trabajo y me tienta el estrés, me acuerdo de esa frase tan amazónica de "mañana también es día!" Cuando me siento inclinado a deprimirme o a sentirme desgraciado por un problema familiar o personal particularmente grave, pienso en esa otra de "nadie muere en su víspera". O cuando tiendo a obsesionarme un poco por lo que será de mi vejez, sin un retiro confortable y "honroso" como cualquier occidental aspira, no puedo de dejar de pensar en mis amigos amazónicos, felices en su digna pobreza y con sus múltiples problemas, y me siento algo culpable por mis ridículas preocupaciones. Y siento una sana envidia, porque su capacidad de vivir y disfrutar el presente no está, ni envenenada por el pasado... ...ni hipotecada por el futuro."

¿Que son las favelas? Las favelas son asentamientos aislados de luz, agua, y suficientes condiciones de vida que permitan vivir como una sociedad sana incrustadas entre los cerros y las principales zonas turísticas de Rio de Janeiro. Se les llama así pues hay unas plantas que llevan el mismo nombre y cuando los antiguos subían a los morros (cerros) a recolectar frutas y veduras, decían que venían de las favelas. Estos asentamientos tienen sus orígenes a principios de siglo y aumentaron a lo largo del siglo XX a causa del contraste económico y la mala distribución del espacio, la migración y la sobrepoblación que nunca fue solucionada por los diferentes gobiernos habidos en Rio. Las primeras favelas que se formaron tienen su origen en una guerra: la de Dos Canudos. Al finalizar la guerra, los militares que participaron en ella demandaron su pago correspondiente y se les autorizó construir sus casas en los morros de Rio de Janeiro. Con el paso del tiempo, los soldados dejaron de percibir sueldos, y comenzaron a construir sus casas de manera muy rudimentaria: con pisos de tierra aplanada, trozos de madera, ladrillos y placas metálicas de desecho. A éstas construcciones se les llaman "barracos" La gente que comenzó a vivir ahi, eran familiares y amigos de militares. Con el paso del tiempo y ante la desatención de parte del gobierno, los sectores menos favorecidos económicamente, fueron construyendo sus casas en las laderas de los morros de la misma manera que se hizo a principios de siglo, mientras del otro lado, Rio se convertía en al paraíso más visitado del planeta. Las favelas comenzaron a ser focos de vagancia, drogas y narcotráfico a partir de los años setenta. La mayoría de los habitantes de las favelas, recurrían al delito para obtener sustento y sobrevivir en una ciudad que los orillaba. Poco tiempo después, por la falta de acceso y comunicación, las favelas se convirtieron en el lugar perfecto para hacer negocios sucios, matar gente y esconderse de las autoridades. Actualmente las favelas comienzan a rodear las principales zonas turísticas de Rio, como Barra de Tijuca, donde muchos favelanos trabajan, y se piensa que en el 2024, casi todas las zonas turísticas serán abarcadas por las favelas si no se hace algo. Es tan cercano el contacto entre favelas y la zona turística, que las mismas favelas ya tienen sus propios recorridos y tours para los visitantes extranjeros. Algo que no sucedía antes, es que hay un proyecto de rescate de las favelas, más auspiciado por los mismos favelanos y gente interesada en ellos que por el mismo gobierno, y ha rendido frutos. Hay favelas enteras que generan oficios, trabajo y funcionan como centros de arte y cultura para rescatar a la juventud de la delincuencia. En realidad, la mayoría de la gente que vive en las favelas, son cariocas con escasos recursos que no tienen otro lugar donde vivir y que trabajan fuertemente para sobrevivir. Sin embargo, son mal vistos por la mala fama que le han hecho minorías que se aprovechan de la situación de la favela, para vivir en ella y construir sus pequeños imperios delictivos. Los últimos años, las favelas han opacado un poco esa mala imagen, y han logrado extender su fama en un sentido positivo al penetrar en la pintura, la música y el deporte de Rio de Janeiro. Favela Tours Para conocer y visitar las favelas, debes ir con alguien que sepa en donde pedir ayuda, cuales son los puntos que puedes visitar sin peligro, las actividades que puedes realizar en ellas, el tiempo que puedes estar en ella, como llegar y salir de ahi, y sobre todo, como intercambiar con los favelanos ideas y cultura sin correr peligro alguno. Encontrarás en Rio muchos embusteros que pretendenderán mostrarte sin ningun peligro las favelas. Hay que tener cuidado con ellos. La mayoría de las personas que se acercan a ofrecerte éste servicio, suelen ser gente de las favelas que por unas cuántas monedas te pueden meter en un lío. Hay varias casas de viajes seguras que se dedican a este tipo de viajes. La pionera de todas es Favela Tours. Puedes acceder a información sobre ellos en este URL: www.favelatour.com.br. Los recorridos de Favela tours son de pequeños grupos que abarcan la mitad de un día. Tienen un itinerario muy preciso que es acompañado de una explicación amplia sobre el origen de las favelas, el contraste con las demás zonas en Rio de Janeiro, la arquitectura y el tipo de casas que existen ahi, una caminata por las calles, y finalmente una visita a uno de los principales centros de artesanías de las favelas que se visitan: Rocinha y Vila Canoas. Los productos hechos por la gente que vive en las favelas, puedes comprarlos a precios accesibles en este centro y el beneficio que se obtiene de ésta venta, es destinado directamente a la gente del centro y de éstas comunidades para conseguir poco a poco, recursos de los cuales carecen como agua, luz y telefonía. Es recomendable que te dirijas directamente a Favela Tours si deseas realizar uno de estos itinerarios, pues si el hotel funge como intermediario, normalmente se lleva una comisión que nunca se refleja en las favelas. El pionero y promotor de éstas dinámicas se llama Marcelo Armstrong y lo puedes conocer en tu visita a las favelas, pues la mayoría de las veces, es el quién dirige estos recorridos. Lo mejor de visitar las favelas de ésta manera, es que una gran parte del dinero que se recauda en Favela Tours, es destinada al desarrollo y mejora de los diferentes centros comunitarios de las favelas en Rio de Janeiro.